Piernas cansadas, piloto automático

Puede que el Madrid no atraviese un pico de forma, pero continúa sacando los partidos adelante sin especial drama. La semana pasada, ante dos rivales de cierto nivel, como Lokomotiv y Cajasol, con Felipe y Mejri estelares. Inexplicablemente los rusos, que se jugaban la supervivencia, acudieron a Madrid de turismo. Resultado, +26 sin romper a sudar, una renta suficiente para ser primeros de grupo y, muy probablemente, evitar a Barca, CSKA y Olympiakos hasta la final. A falta de confirmación, nos cruzaríamos con Panathinaikos en cuartos y con Milán-Maccabi en semis. Más guerra dio la chavalada de Cajasol, que apunta a playoffs.

Las piernas ya no están frescas como en octubre, se nota la acumulación de minutos propia de una plantilla de 11 (frente a los 14 del Barca) en una temporada a 75 partidos. Y hablando del Barca, no es tan fiero el león como lo pintaban. Dos derrotas en una semana en pistas (Milán y Zaragoza) donde el Madrid ganó. Que Lampe y Hezonja sumen estadística vistosa contra Valladolid o Manresa tiene una representatividad relativa. A la hora de la verdad seguiremos con el Navarrosistema (34 minutos ayer), que cada vez da menos miedo. Por cierto, si Rudy firma ese 0 de 9 triples le abren un consejo de guerra.

Y a todo esto Mirotic sigue deshojando la margarita. «Estoy cerca de tomar una decisión, y no dependerá de si ganamos o no la Euroliga». Me llegan rumores de que ahora se plantea seriamente seguir otro año. La pela y el deseo de su esposa juegan a favor de esa opción. Tanto si se queda como si se va tiene nuestra bendición, pero debería ir informando cuanto antes al club (aunque no se haga público), para que se pueda trabajar con margen en la búsqueda de un sustituto. El padre-agente de Dario Saric se ha dejado querer esta semana, descartando por ahora la NBA y reduciendo la puja a Madrid, Barca y Efes. Su cláusula es de 1.2 millones. Doellman y Vesely siguen en la recámara, en su caso el problema no sería la cláusula sino la puja salarial. Alguno me pregunta por Erceg, que se cascó esta semana partidazo en Moscú (35pts + 9rebs), como para demostrarle a Messina que se equivocó. Tiene clase y tácticamente es de lo más parecido a Mirlo que hay en Europa, pero le fata sangre y, sobre todo, le queda un año más de  un contrato alto en un club no vendedor.

Chacho contra la resaca

El Madrid sacó adelante en Rusia un duelo más difícil e importante de lo que pueda parecer por el historial del rival y las alturas de la temporada. En los días siguientes a la consecución de un título, resaca, uno tiende a fantasear con el largo plazo, hablar de ciclos y demás grandilocuencias. Pero el único objetivo del Madrid en los próximos dos meses de competición no puede ser otro que la ventaja campo en cuartos de Euroliga. Y resulta que se había complicado por la abultada derrota en Moscú y por un Maccabi más bravo de lo que suponíamos a priori. Arrancó el Madrid en Krasnodar con la palabra caraja escrita en las camisetas, 16-3. Saltan las alarmas, Rudy & Mirlo se ponen de faena y arreglan el marcador al final del primer cuarto. Y a esas que sale Chacho y la lía en el segundo, asociado con Mejri, en sus mejores minutos Euroliga hasta la fecha. Rodríguez (valoración 26) volvió a escuchar aplausos en un campo Euroliga este curso. Por cierto, coincidiendo con la primera visita del Real Madrid a Krasnodar, el pabellón del Lokomotiv registró el primer lleno de su historia.

Bourousis, missing durante toda la Copa, se reenganchó en la reanudación, como asustado porque un Mejri desatado le pueda quitar el puesto. Aunque el Madrid jugó a buen nivel tras el primer cuarto, no consiguió despegarse en el marcador, llegando el último minuto con el partido abierto, y es que Krasnodar es una plaza dura. Un club, ojo, con más presupuesto que el Madrid. Kruno Simon y Richard Hendrix, que pasaron por la ACB sin dejar huella, se han aupado por derecho a la burguesía de la Euroliga. Y claro, súmenle a Derrick Brown, uno de los cuatros de más clase de la competición. Lo confieso, una debilidad. Llevo varios meses tratando de comprar su camiseta… Pero se llevó un soberano tapón de Bourousis (el que no defiende) en la jugada que decidió el partido.