La «venganza» de Chacho y otros tópicos de esta F4

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Estamos en días de previas, media day y entrevistas insustanciales. Se escuchan en los corrillos mogollón de lugares comunes, algunos más fundados que otros. A saber…

«Chacho se va a vengar». Y dale con que si la abuela fuma… Se fue voluntariamente a la NBA, pagando religiosamente su cláusula y, de regreso a Europa, hizo lo más lógico, fichar por el club que mejor proyecto y salario le ofreció. ¿Dónde está la cuenta pendiente que justifique el verbo ‘venganza’ por ninguna de las partes? Más allá de eso, es lógico esperar que Chacho firme números potentes en semifinales, no deja de ser junto a De Colo el catalizador de un equipo que juega a muchas posesiones, o sea, a valoración alta. Resulta por tanto previsible que se vaya a unos 15 puntos y 5 asistencias, lo digo por si queréis apostar en Bwin y por tener un baremo sobre el que valorar su actuación. Tan previsible como que en sus minutos en pista aumente la producción de los bases del Madrid. Baloncesto, ya sabéis, ese deporte que se juega a dos canastas… En realidad, lo que más temo de Chacho son los minutos finales, en que predominan ataques en 1×1, en los que brilla su calidad para anotar porcentajes razonables de tiros forzados tras bote.

«Zeljko es un amuleto en las F4». Lleva toda la vida en este negocio y ha tenido que agrandar dos veces ya el garaje para guardar los trofeos, pero vamos, que el único novato al que tendrá enfrente será Jasikevicius. Tanto Laso como Itoudis saben lo que es ganar la F4 y esta será su quinta participación. Se tienen muy vistos.

«Othello está que se sale». Su estilo casa como anillo al dedo con el sistema Itoudis y su temporada es buena, cierto, está centrado en el basket y no se le ha salido la cadena a mitad de año como en Madrid. Parece que la noche moscovita no le confunde todavía. Ahora bien, tampoco juzguemos un curso completo por los números en cuartos, en que se cascó una minutada por la ausencia por lesión del pívot titular, un tal Kyle Hines, mejor defensor de la temporada en la Euroliga y que, me vais a disculpar, me despierta bastante más respeto que Othello.

«Con el regreso de Llull el Madrid es favorito». No nos chupemos las pollas todavía. La vuelta de Sergio es un chute de basket en el puesto de base y una inyección de moral para la tropa, pero las pachangas ACB pueden ser un termómetro engañoso. El favorito, por lógica y respeto, es el campeón vigente, Fenerbahce, que además tiene una semifinal a priori asequible. Por otra parte, los pronósticos a partido único y entre rivales que se conocen tan bien son papel mojado. Los duelos directos de la temporada entre los tres candidatos (excluyo a Zalgiris) hablan sobre todo de igualdad. Cada equipo ha ganado dos partidos y perdido dos, en casi todos los casos con marcadores apretadísimos, salvo la visita de CSKA a Goya allá por la segunda jornada.

– Fenerbahce-CSKA 79-81
– CSKA-Fenerbahce 93-95 (prórroga)
– Madrid-Fenerbahce 83-86
– Fenerbahce-Madrid 77-79
– Madrid-CSKA 82-69
– CSKA-Madrid 93-87

Toko ‘El Deseado’, por Goya sin pena ni gloria

065A6246-1024x682Hay en la parroquia cierto hartazgo con la inconsistencia de rendimiento y con el lenguaje no verbal de Randolph. Nadie duda de sus aptitudes, pero no ha enganchado dos partidos seguidos buenos de blanco en 14 meses (con Eslovenia sí). Y el nombre que se repite en los corrillos madridistas como sustituto deseado es el mismo: ¿Y si rompemos el cerdito por Shengelia? Números en mano está siendo el mejor cuatro en Europa esta temporada, claro candidato junto a Luka al MVP de la ACB.

Como punto de partida, recuerdo que el georgiano es el jugador franquicia de un rival directo, licencia A Euroliga, y le quedan dos años de contrato en vigor. Baskonia no tiene necesidad alguna de vender, así que la única forma de sacarlo de Vitoria sería con una oferta económica mareante. Aquello de «todos tenemos un precio», que es canción de Victor Manuel y máxima de Querejeta… El Madrid ya dejó claro que no asumirá el (pufo)contrato de Granger, así que hablaríamos de compensación a pelo, rompiendo la norma no escrita de que Florentino no paga transfers altos en basket. Pongamos que el club blanco ofrece los dos millones de la cláusula de salida de Doncic. Es aquí donde me surge la duda: ¿realmente Toko lo vale?

Trey le enseñó matrícula

Desde luego ayer no enamoró a los cuatro valientes que se acercaron a Goya al encuentro aplazado, por cierto, el duelo entre los dos primeros clasificados más descafeinado de la historia de la ACB, que sirvió para el lucimiento de Rudy y sellar el Madrid el primer puesto de la regular. Se jugó a una mierda de hora, las 18h en día laborable, al parecer para dar tiempo a montar en el Wizink el concierto del día siguiente. Hasta salieron Melvin Pantzar y Malmanis de titulares. Shengelia, que venía de ser MVP la anterior jornada, se quedó en valoración 5 y, sobre todo, presentó la peor estadística +/- de los 23 jugadores que pisaron el parquet: -17 Baskonia en sus minutos en pista. Thompkins se le comió literalmente con patatas, 18 puntos con 8/10 de campo. El americano está de dulce, firmó una eliminatoria muy seria ante PAO y a Estudiantes hace cinco días le hizo valoración 24.

Shengelia pasó también sin pena ni gloria por los cuartos de final de la Euroliga, la defensa del tío Zeljko es la prueba del algodón de las estrellas. Cierto que jugó algo mermado el tercer partido y que sus estadísticas son homologables, pero nunca transmitió sensación de dominio, algo que en algunos momentos sí hicieron Beaubois o Poirier. Igual que Doncic, Toko rebotea y fuerza personales, así que suma estadística fácil, lo cual no siempre es termómetro de una buena actuación, como fue el caso en cuartos.

«Es un ala-pívot a la antigua usanza», leí ayer en Twitter, una reflexión con miga. Y es que su mejor virtud es el 1×1 en ataque, tanto al poste de espaldas como fuera a dentro, echando el balón al suelo, atacando el aro con fuerza y velocidad. Virtudes muy valiosas y escasas en el mercado… pero con poco margen de lucimiento en el sistema blanco (salvo que te llames Felipe). Laso premia otras facetas en el ala-pívot, como el pick and pop, el juego sin balón (cortar por línea de fondo), ocupar las esquinas y garantizar un sólido porcentaje de tres. Aquello del ‘Cuatro moderno’. Sirva de ejemplo Trey, que jugaba mucho 1×1 en Nizhny y tuvo que adaptar su juego para asentarse en la rotación de Laso. El mismo rol ‘limitado’ que sacó a Mirotic de sus casillas y deja en Randolph esa jeta de prima donna de morros. Dado el caso, no dudo que Shengelia podría adaptarse y cumplir el rol, pero ¿no sería comprarse un Ferrari para conducirlo a 50 por hora?

Ocho lecciones de la batalla contra PAO

1524658948_503491_1524728001_noticia_fotogramaNo hay huevos. Toda la temporada se ha tirado metiendo cizaña el presidente de Panathinaikos, Giannakopoulos, denunciando un complot de la Euroliga (#BertomeuEnsRoba) en forma de persecución arbitral. Llegado el momento de la verdad, pese a que los árbitros no tuvieron mayor protagonismo en la serie, hizo lo previsible: redobló la apuesta por el populismo, clamó contra el arbitraje tras el segundo y el tercer partido, amenazó con abandonar en el cuarto a la primera decisión equivocada… pero no hubo huevos. Igual que no los habrá para sacar al club de la Euroliga, a los de su clase se les va la fuerza por la boca.

El hermanísimo istrión. Antetokoumpo fue la extensión en pista del Jesús Gil de su presi. Me da igual que se acercase al vestuario del Madrid tras el cuarto partido para felicitar por la victoria, su actitud durante toda la eliminatoria fue una vergüenza para el baloncesto, infantil, sobreactuado y provocador. No es tan bueno como para ser tan tonto. Vaya con dios.

La madurez de Luka. Aprender no es cascarse 30 puntos en OAKA, como algunos quizá esperaban, confundidos por titulares clickbait. No, los 30 los metes cuando ya estás aprendido y a Luka aún le queda trecho, por muy catacrack que sea a sus 19. Doncic, eso sí, se lleva buena lección de la eliminatoria, sobremarcado en Atenas al no haber otro base potable en el roster. A falta de acierto y fluidez, aceptó sin rechistar apartarse del foco, asumiendo menos tiros y apoyando en aquello que no requiere de tanto acierto, como rebotes y asistencias. Era lo mejor para el equipo, otros peor amueblados no lo hubiesen aceptado.

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Viejos rockeros nunca mueren. Felipe y Carroll, con sus 73 palos entre ambos, han sido seguramente los mejores del Madrid en la serie. Reyes cambió el partido en el decisivo segundo y Carroll se erigió en sostén ofensivo exterior ante la incomparecencia de Causeur y la versión apocopada de Doncic. Su eliminatoria viene a engrandecer su leyenda en el club, dos de los más grandes que han vestido esta camiseta.

Laso, respect. En la campaña más aciaga de lesiones que recuerdo al Madrid de basket, marcha el equipo líder ACB por 5 victorias y se ha clasificado para la F4. Es seguramente, como dice Gustavo, la mejor temporada de Laso como entrenador. En la serie contra PAO ha mostrado gran capacidad de reacción, como cambiar la pareja interior titular tras el primer partido o entender sobre la marcha la mina que suponían los balones al poste a Felipe cuando le defendía Gabriel. Ha visto el fruto de su paciencia con secundarios, de los que ha sacado lo mejor cuando más falta hacían. Sirva de ejemplo Thompkins, que esta temporada, tras dos de más sombras que luces, ha enseñado al fin ese potencial que le suponíamos, convirtiéndose en un valioso activo del roster. Termina contrato, quiero pensar que seguirá.

James, Calathes y 10 más. Llevado al extremo, a Panathinaikos se le acabaron viendo las costuras, una plantilla teóricamente larga pero al final limitada ofensivamente más allá de su backcourt titular. Mike James, que fichará este verano por Milán por una millonada, me ha terminado convenciendo en la serie de su categoría de burguesía continental. Exactamente lo contrario que Singleton, pese a su acelerón en el último partido. Decepcionante eliminatoria (4/10 t2 en 120 minutos en pista) y en general su temporada, después de haber sido el verano pasado el interior más cotizado del mercado europeo. Casi todos los que salieron de aquel milagroso Lokomotiv de Barztokas que llegase a la F4 han terminado siendo un poco mentirita, de Draper a Claver, de Delaney a Singleton, hasta nuestro Randolph.

El terremoto Llull. Suponíamos que su regreso sería una inyección de moral, pero su nivel deportivo e impacto en el juego superó las mejores expectativas, un puto milagro, al alba del quinto día apareció y cambió la eliminatoria. Fue el mejor del Madrid en la estadística de +/- en ambos partidos en Goya… los primeros de su temporada. Una estadística sencillamente brutal. Su nivel tras el regreso, unido a la lesión de Nando de Colo, que seguramente llegará para Belgrado pero a saber cómo, altera sensiblemente el equilibrio de fuerzas de la semifinal. Fenerbahce es favorito al título, pero hoy CSKA parece bastante menos favorito ante el Madrid que hace un par de semanas.

El Espíritu de Turpin. Lo dije por Twitter y lo repito por aquí ahora, gracias a los Berserkers por el recuerdo y homenaje a nuestro compañero caído Turpin en los prolegómenos del cuarto partido. La prueba de que, camino de cumplirse cinco años de su muerte, su legado sigue más vivo que nunca.

Un regreso de Disney

20180425_230407.pngPartido clave, pabellón lleno, arranque difícil, villanos malvados, recuperación heórica y final feliz, el regreso de Llull fue propio de una película de Disney. Es una alegría inmensa, no sólo como seguidor blanco sino en general como aficionado al basket, volver a ver disfrutar sobre una pista a esta leyenda en activo. Se lo ha currado de veras, lo sabemos porque ha retransmitido casi en directo por redes sociales estos 8 meses de recuperación, haciendo a la afición partícipe del proceso, que hoy felizmente ha tocado a su fin.

Dicho lo cual, tampoco es cuestión de engañarnos ni chuparnos las pollas todavía, Llull está fuerísima de ritmo de competición, como no podía ser de otra manera. Sus minutos en la primera parte fueron un despropósito, restó más que sumó, ansioso y sin confianza en el tiro. Una pedrada tras otra se fue diluyendo la euforia por su retorno y la gente se concentró el partido, bronco, sin ritmo y relativamente igualado, con estrechas ventajas locales. Fue en el mejor momento de PAO, sólo un punto abajo con 4 minutos por jugar, con sudores fríos ya por lo que había en juego y dudas sobre la conveniencia de dar tantos minutos a un recién regresado, cuando Llull se reencontró al fin con el aro, 8 puntos seguidos, incluyendo dos mandarinas marca de la casa que pusieron el Palacio patas arriba. Uno de los momentos más mágicos de basket que recuerdo haber vivido en directo en Goya. Tanto así.

Pero resulta que PAO es un muro y se levantó, empató de nuevo el duelo y el que apareció entonces fue Carroll, un triple con personal para cerrar la puerta a los verdes. Se fue a 17 puntos (¡sin fallo!), los mismos que en el segundo partido, está cuajando una serie de campanillas, el mejor del equipo. 35 primaveras, otra leyenda, lo entenderemos mejor cuando no estén.

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El recurso de Felipe

Bajando al detalle, Thompkins estuvo negado con el aro y en Randolph quise ver una mejoría en el segundo cuarto, 8 puntos trabajados en la pintura gracias a su ventaja sobre Gabriel, sensaciones que no confirmó en la segunda mitad. Rudy jugó una gran primera parte pero desapareció en la segunda por problemas de faltas, mientras que Tavares sumó por primera vez en la serie, con un tramo modo Gigante Verde entre el primer y el segundo cuarto.

Se quedó en 9 minutos porque hay que dejar tiempo en pista a Felipe, que Laso ha sabido leer que supone un problema para la defensa griega. Su corpulencia para ganar la posición y su habilidad para sacar personales le convierten en un recurso recurrente en momentos de sequía: 6 faltas provocadas en 9 minutos. Doncic sigue sin tomar el ritmo a la serie, regañado con el aro, 5/20 de campo en la eliminatoria. Al menos ha sabido dar un paso atrás y centrarse en intendencia: 15 rebotes y 7 asistencias entre el segundo y el tercer partido.

La pataleta de Pascual

Viendo la actitud en pista de Pascual y sus declaraciones post partido, sospecho que ha terminado asumiendo el discurso victimista e histriónico del Jesús Gil 2.0 que tiene por presidente, populismo y Eurolig ens roba. En Barcelona enseñó algún ramalazo, pero esta semana se ha venido arriba. Ya se quejó airadamente del arbitraje tras el segundo partido («espero que en Madrid nos arbitren como a ellos aquí») y la cosa sólo ha ido a más tras el tercero («no sé si hay alguna razón para jugar el próximo partido si todo está predeterminado»). Sabe que quien no llora no mama y que las opciones de su equipo en la serie pasan por un nivel altísimo de agresividad defensiva, que requiere de cierta tolerancia/listón arbitral. En realidad, el criterio cambió ya en el segundo tiempo, tras su técnica los árbitros consintieron más contacto y PAO recuperó el pulso al encuentro. De eso ni palabra, claro, difama que algo queda.

Arbitraje muy sensible el del próximo viernes, con semejantes declaraciones y la amenaza de abandonar la competición de uno de los principales clubes. En todo caso es su problema y decisión, el Madrid está a una victoria en casa de cumplir uno de los dos objetivos de la temporada, clasificarse para la F4, una hombrada en una campaña tan accidentada.

Doncic se irá, pero deja un botín

Real_Madrid_de_baloncesto-Luka_Doncic-Liga_Endesa-ACB-Euroliga_de_baloncesto-Baloncesto_182994319_24639868_1024x576Hemos sabido hace unos días que Doncic inscribió su nombre a última hora en el draft de la NBA, es decir, lo esperado. Tiene hasta el 11 de junio para echarse atrás, también podría ser elegido pero posponer su marcha, incluso podría ser abducido por extraterrestres, y tendríamos un caso para Mulder y Scully. Por poder, pueden ser muchas cosas, pero su marcha es con mucho la más lógica y probable, porque cada año más tarde que se marche a la NBA es un año más tarde que terminará el contrato de rookie y firmará EL CONTRATO.

Es ley de vida querer mejorar, aspirar a más, a la primera división del basket mundial. No se pueden poner diques al mar. Que el clásico egocentrismo de buena parte de la afición madridista, la que juzga el basket con las lentes del fútbol, no impida ver el bosque. El chaval, pese a su marcha, debe ser motivo de orgullo para el club, el mejor producto de la historia de la cantera, ha dado dos temporadas y media de gran baloncesto al primer equipo. Y, por cierto, y esta es la noticia, dejará dos millones de euros en caja en concepto de cláusula para liberarse de su contrato hasta 2021, uno de los secretos mejor guardados de la sección.

Margen de maniobra

Una cifra que sumaríamos a la masa salarial que libera y que, con la referencia de esa cláusula de rescisión , diríamos que no es poca, entre 1.5 y 2 millones de euros anuales. Con razón el Madrid fue, para nuestra frustración, tan tímido en el mercado el pasado verano, apenas tenía margen de maniobra con cinco contratos altos en nómina, los de Rudy, Llull, Ayón, Randolph y Doncic.

Sin embargo, la situación va a ser diametralmente opuesta este julio. Salvo importante recorte presupuestario, la sección contará con bastante dinero para salir al mercado, pues a lo de Luka habría que sumar la rebaja salarial en el nuevo contrato de Rudy, alrededor de 1-5 o 2 millones anuales menos respecto a lo que venía cobrando. Por otra parte, los dos únicos incrementos ya comprometidos no son especialmente faraónicos: la renovación de Campazzo, ya cerrada (2+2) y que implicará un aumento respecto a su ficha actual, suponemos que hasta el barrio del millón de euros, y la incorporación de Prepelic, que llega como agente libre y firma por dos temporadas con un salario ajustado, 500k euros anuales. Hablo siempre de cifras en bruto.

La ecuación para este verano sería la siguiente: bastante margen de maniobra para gastar y pocas necesidades imperiosas en la plantilla, con casi todos los jugadores bajo contrato garantizado, contando ya con la mencionada renovación de Facu. En otras palabras, mucho dinero a gastar en muy pocos fichajes, así que no es descartable que la sección, este año sí, se regale algún capricho. Pienso a botepronto en un alero y/o un ala-pívot, en función del final de curso de Randolph y Thompkins, que ambos finalizan contrato. Estamos en plena vorágine de competición, a dos meses aún de la apertura de la temporada de pajiplantillas, así que no seré yo quien abra la veda de nombres, eso os lo dejo a vosotros.

A falta de eslovenos, buenos son los abuelos

felipe-reyes-real-madrid-eb17Hace ya algunos años que aprendí a nunca dar a Felipe por muerto, confieso que caí en la tentación algunas veces pero siempre me tapó la boca, para mi alegría. De un tiempo a esta parte nos tiene acostumbrados a cascarse de tanto en cuanto recitales acústicos en ACB, ventresca dominical, pero lo del tercer cuarto de este jueves en OAKA es otra dimensión, una exhibición como no recuerdo a un jugador de su edad y a este nivel en Euroliga, una exhibición digna de la jodida leyenda que es. Es listo y tiene unos huevos hasta el suelo, con su culo pollo y sus 38 palos bailó a la pléyade de atletas de los verdes, imposible ser más efectivo jugando tan feo. Hasta se cascó un par de triples, y tras el segundo se quedó con el brazo en alto y la muñeca doblada, cual tirador, momento choteo máximo. Grande.

choteo

Si el Madrid aguantó en el partido en el primer tiempo, pese al desacierto cara al aro, fue gracias al rebote y la defensa, a la intensidad al fin y al cabo, la que se echó de menos en el arranque del martes. Y en la reanudación tomó el equipo el control, por primera vez en la serie las sensaciones cambiaron de bando. Por Felipe, y por otra leyenda en activo del madridismo, Jaycee Carroll (35 años), segundo puntal ofensivo con 17 tantos. Gozada ver rabiar a Xavipas con cada uno de sus tres triples. Rudy tampoco es ya ningún chaval, 33 palos, y aunque no brilló como Carroll o Felipe, se dejó la vida en la pista, nunca rehuyó la guerra y ayudó mucho a Randle en minutos muy jodidos del segundo cuarto, con Doncic en el banco por problemas de personales.

Al final, a falta de bases puros por lesión y del concurso estelar de los eslovenos, buenos fueron los abuelos para tirar del carro en el partido más importante de la temporada hasta la fecha, una victoria que devuelve al Madrid las constantes vitales en la serie tras el bochorno del encuentro inaugural. La promesa de Belgrado sigue viva.

Laso se salió del guión

Me gustó y mucho la dirección de Laso, capaz esta vez sí de adaptarse a las circunstancias y salirse del guión de sus habituales rotaciones preestablecidas, esas que tanto gustan a los jugadores, de roles y certidumbre, pero que a veces han supuesto un hándicap en situaciones límite. Esta vez sentó de inicio a Tavares y Randolph en favor de Ayón y Trey, que ya jugaron bastante mejor que los titulares el martes y que en el segundo partido repitieron sensaciones.

El mexicano estuvo reñido con el aro, tanto de campo como en libres, pero sumó mucha intendencia, máximo reboteador y asistente del partido. Thompkins se va de Atenas con 24 puntos y 13 rebotes en la buchaca, y la sensación de que Laso confía bastante más en él que en Randolph para momentos calientes, por su disciplina táctica y estabilidad emocional. Ni Randolph ni Tavares saltaron a pista ni un minuto en la segunda mitad…

Causeur volvió a pasar desapercibido, está desactivado en lo que va de serie, alguien ha hecho los deberes de scounting. Y Luka, ay cómo ha sufrido el zagal en OAKA, sobremarcado y sin confianza, con un superdotado físico (Antetokumpo) con la única labor de sacarle del partido, no matter how. En el segundo encuentro el muchacho tuvo el sentido común de no forzar tiros sino dar un paso atrás y ceder protagonismo, se limitó a labores de dirección e intendencia, de hecho no metió ni una canasta, lanzando sólo tres veces. La euforia cambia de bando a la velocidad del rayo en unos cuartos de final, pero Felipe y Carroll no van a aparecer todos los días. Si Luka no rompe la tela de araña que le ha tejido Pascual será difícil evitar que la serie regrese a Atenas.