Hemos sabido hace unos días que Doncic inscribió su nombre a última hora en el draft de la NBA, es decir, lo esperado. Tiene hasta el 11 de junio para echarse atrás, también podría ser elegido pero posponer su marcha, incluso podría ser abducido por extraterrestres, y tendríamos un caso para Mulder y Scully. Por poder, pueden ser muchas cosas, pero su marcha es con mucho la más lógica y probable, porque cada año más tarde que se marche a la NBA es un año más tarde que terminará el contrato de rookie y firmará EL CONTRATO.
Es ley de vida querer mejorar, aspirar a más, a la primera división del basket mundial. No se pueden poner diques al mar. Que el clásico egocentrismo de buena parte de la afición madridista, la que juzga el basket con las lentes del fútbol, no impida ver el bosque. El chaval, pese a su marcha, debe ser motivo de orgullo para el club, el mejor producto de la historia de la cantera, ha dado dos temporadas y media de gran baloncesto al primer equipo. Y, por cierto, y esta es la noticia, dejará dos millones de euros en caja en concepto de cláusula para liberarse de su contrato hasta 2021, uno de los secretos mejor guardados de la sección.
Margen de maniobra
Una cifra que sumaríamos a la masa salarial que libera y que, con la referencia de esa cláusula de rescisión , diríamos que no es poca, entre 1.5 y 2 millones de euros anuales. Con razón el Madrid fue, para nuestra frustración, tan tímido en el mercado el pasado verano, apenas tenía margen de maniobra con cinco contratos altos en nómina, los de Rudy, Llull, Ayón, Randolph y Doncic.
Sin embargo, la situación va a ser diametralmente opuesta este julio. Salvo importante recorte presupuestario, la sección contará con bastante dinero para salir al mercado, pues a lo de Luka habría que sumar la rebaja salarial en el nuevo contrato de Rudy, alrededor de 1-5 o 2 millones anuales menos respecto a lo que venía cobrando. Por otra parte, los dos únicos incrementos ya comprometidos no son especialmente faraónicos: la renovación de Campazzo, ya cerrada (2+2) y que implicará un aumento respecto a su ficha actual, suponemos que hasta el barrio del millón de euros, y la incorporación de Prepelic, que llega como agente libre y firma por dos temporadas con un salario ajustado, 500k euros anuales. Hablo siempre de cifras en bruto.
La ecuación para este verano sería la siguiente: bastante margen de maniobra para gastar y pocas necesidades imperiosas en la plantilla, con casi todos los jugadores bajo contrato garantizado, contando ya con la mencionada renovación de Facu. En otras palabras, mucho dinero a gastar en muy pocos fichajes, así que no es descartable que la sección, este año sí, se regale algún capricho. Pienso a botepronto en un alero y/o un ala-pívot, en función del final de curso de Randolph y Thompkins, que ambos finalizan contrato. Estamos en plena vorágine de competición, a dos meses aún de la apertura de la temporada de pajiplantillas, así que no seré yo quien abra la veda de nombres, eso os lo dejo a vosotros.
Hace ya algunos años que aprendí a nunca dar a Felipe por muerto, confieso que caí en la tentación algunas veces pero siempre me tapó la boca, para mi alegría. De un tiempo a esta parte nos tiene acostumbrados a cascarse de tanto en cuanto recitales acústicos en ACB, ventresca dominical, pero lo del tercer cuarto de este jueves en OAKA es otra dimensión, una exhibición como no recuerdo a un jugador de su edad y a este nivel en Euroliga, una exhibición digna de la jodida leyenda que es. Es listo y tiene unos huevos hasta el suelo, con su culo pollo y sus 38 palos bailó a la pléyade de atletas de los verdes, imposible ser más efectivo jugando tan feo. Hasta se cascó un par de triples, y tras el segundo se quedó con el brazo en alto y la muñeca doblada, cual tirador, momento choteo máximo. Grande.
No había pasado ni un minuto de serie y todos
Conviene recordarlo cuando se acerca la batalla, porque esta no es una cualquiera. La temporada del Madrid arrancó en octubre con dos objetivos, recuperar la corona ACB y llegar a Belgrado. Digo llegar y no ganar porque el formato a partido único de la F4 es una lotería, nos pongamos como nos pongamos. «A las F4 se llega, y si llegas varias veces alguna vez la ganas», advirtió en su día cierto entrenador italiano del Madrid, de cuyo nombre no quiero acordarme. Ese primer objetivo de la temporada pasa por los cuartos contra Panathinaikos, la madre de todas las eliminatorias…
Escucho en las últimas horas preocupantes rumores de diversa fiabilidad que apuntan a la salida de Trey Thompkins, que termina contrato en verano y al que el Madrid, cito textual, «sacrificaría». La fábula no termina aquí, según la misma línea argumental, saldría «para hacer sitio a Shengelia», que vendría en pack de dos, como los yogures, 
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