¿Qué pasa con Campazzo?

1476565463_927650_1476565958_noticia_normalUna de las características que define el mercado de fichajes es el ruido. La información se mezcla con rumores de agencia y resulta a veces difícil distinguir el trigo de la paja. Una práctica habitual es que un agente, para aumentar el valor de mercado de su representado, sobre todo cuando es agente libre, trate de asociar su nombre con el de grandes clubes. Para ello difunde un rumor a través de algún medio del mundillo y, a partir de ahí, ya depende de la seriedad del periodista la forma en que lo publique. Porque no es lo mismo ‘El Madrid se interesa por Sonny Weems’ que ‘Sonny Weems es ofrecido al Madrid’. Lo segundo se ajusta más a la realidad, pero lógicamente genera menos tráfico.

En apenas dos semanas se han asociado al Madrid nombres como los de Joel Freeland, Sonny Weems, Darius Miller o Victor Rudd. Ayer surgía uno más, Keith Langford, que así dicho suena estupendo, máximo anotador de la Euroliga, ideal para vuestras pajiplantillas. Me consta que el origen de este rumor en concreto es una fuente seria, pero si lo pensamos un poco la historia no se sostiene por ningún lado. Langford es escolta, un puesto a priori cubierto en el Madrid, con Rudy, con Carroll, más minutos del recién firmado Causeur. Langford cumple 34 años en septiembre, viva la operación renove, y tiene un altísimo contrato en vigor, lo que en realidad podría ser una ventaja, pues el Unics juega este año Eurocup y no me sorprendería que quisiese aligerar masa salarial. Pero el punto que me hace descartar este rumor es que Langford es extracomunitario. Dudo que Herreros quiera volver al punto de partida, con un americano viendo las finales domésticas vestido de calle, dos años han sido suficientes.

En su día sonó que Langford había conseguido pasaporte turco, pero lo obtuviese o no, nunca ha jugado con la selección, así que a efectos prácticos en la ACB constaría como extracomunitario. Por cierto, un requisito que no debe perder de vista el Madrid con el affair esloveno de Randolph: el trabajo no está completo hasta que debute con la selección. Así que, crucemos los dedos para que Antonio no se lesione este verano haciendo windsurf en el Adriático.

El fichaje de Causeur por el Madrid está cerradísimo y del de Kuzmic no tengo confirmación, aunque las señales coinciden. Sigue sonando Hanga, que todavía no ha estampado su firma con los Spurs, pero no cuadra a poco que apliquemos el sentido común y la aritmética. Es alero nato y la sección tiene ya en nómina seis aleros o jugadores que pueden desenvolverse en esa posición: Doncic, Taylor, Causeur, Rudy, Radoncic y Yusta, sin contar a Maciulis, que tiene contrato en vigor y cuya salida está aún por confirmar. Llegados a este punto convendría liberarse de prejuicios de puesto, la línea exterior blanca se caracteriza desde hace ya años por su polivalencia: Llull puede jugar de escolta, Rudy de 2 o de 3, Taylor secar al base rival y Doncic emparejarse con aleros, aunque en ataque asuma la dirección desde bote. El tres titular del Madrid 2017/18 debe ser precisamente Luka, lo cual dejaría el puesto de base reserva como única incógnita para cerrar el juego exterior.

Según escribo estas líneas han pasado dos días y medio desde que se abriese el mercado de agentes libres de la NBA y Chacho sigue libre como un taxi, es más, ni siquiera he visto un solo rumor que asocie su nombre a alguna franquicia. Eso puede cambiar en cualquier momento, quedan plantillas por cerrar y el mercado no lleva tanto tiempo abierto, pero si pasan los días y nadie le ofrece un contrato, crecerían exponencialmente las opciones del Madrid de recuperarle, que cifraría hoy en solo un 20%. ¿Y qué pasa con el otro 80? La lógica dice (desde hace meses) que repescar a Campazzo, por el que el club está rechazando ofertas, así que entendemos que no está en mercado, ergo cuenta con él, expensas de que se resuelva el asunto Chacho. Preguntó por Facu el Valencia y recibió un sonoro portazo, también se ha interesado el Hapoel Jerusalem, campeón israelí y nuevo destino de Katsikaris.

Y en este ínterin, mientras se resuelve su futuro, uno escucha memeces sobre Campazzo del tipo: «su estilo no casa con el equipo», «no tiene nivel para Euroliga» o «no aceptaría un rol de rotación en el Madrid». Por partes, un base eléctrico y creativo siempre va a casar en el sistema Laso, a diferencia de Draper. Claro que tiene nivel para Euroliga, no olvidemos que CSKA y Fenerbahce han fichado a Westermann y Guler, a los que Facu tiene poco que envidiar, por no decir que más bien sería al revés. No sé de dónde sale el mito urbano de que Campazzo demanda un rol protagonista, Cristiano Ronaldo solo hay uno. De las declaraciones públicas del argentino lo único que se deduce es que 1) le encantaría jugar en el Madrid y 2) que si llegase una oferta de la NBA se iría. Resumiendo, lo mismo que cualquier hijo de vecino.

Causeur ¿y Kuzmic?, fondo de armario para el Madrid

2017062520050079639Demos un paso atrás para ver el bosque y no solo los árboles. El mercado europeo de baloncesto se ha convertido de un tiempo a esta parte en un reto de supervivencia, donde no gana el que más ficha sino quien menos pierde, aquel que retiene a su/s jugador/es franquicia frente al éxodo de talento a la NBA, el Klondike. Con permiso griego, la Euroliga lleva tres años siendo cosa de tres equipos, Fenerbahce, Madrid y CSKA, gracias a un proyecto estable, una columna vertebral de talento y reconocible que juega ya de memoria. Los blancos perdieron a Chacho el verano pasado, mientras que rusos y turcos lograron contra pronóstico renovar a De Colo y Udoh. No era el año del Madrid, pero este han cambiado las tornas y son Fenerbahce y CSKA los que pierden a sus referentes, Bogdanovic y Teodosic, jugadores sin recambio posible en el mercado europeo, ni cerca, por mucho dinero que tengan, que lo tienen.

Explico todo esto para contextualizar los movimientos de plantilla en el Madrid, que para disgusto de muchos no ficha este verano estrellas. El motivo es tan sencillo como que, a diferencia de sus rivales directos, no ha perdido a ninguna. Mantiene a Llull, mr MVP, a Randolph, confiemos en que sano el mayo que viene, a Ayón, del que Laso debe reclamar mayor intensidad, parecerse al de 2015-16, y a Doncic, del que espero un nuevo step-ahead y una mejor planificación de la temporada desde un punto de vista físico. Son las cuatro estrellas del Madrid, y con esas repetirá en la terna de principales candidatos a la Euroliga, cualquier análisis diferente me parece alargar la pataleta por la final ACB.

A partir de esa columna vertebral, la plantilla pedía retoques, tapar goteras para ser más competitiva en una temporada a 85 partidos. El roster pedía, por ejemplo, más creación exterior, tras el bajonazo de Rudy y la salida de Chacho, y para eso se ficha a Causeur, cuya incorporación parece ya confirmada, por dos temporadas y 850.000 euros anuales según publican fuentes muy fiables. Una cifra inferior a la que le ofrecía Brose, pero como ya expliqué, en la decisión entran motivos personales, que su wife-to-be es una madrileña de bandera.

Causeur gustaba hace tiempo en el club y ha disipado dudas sobre su físico con una buena temporada en Bamberg, que de hecho ha terminado como una moto, MVP de los playoffs, por delante de los cotizados Melli y Darius Miller. Causeur mejora a un Maciulis crepuscular, al que guardaremos cariño eterno, y sobre todo es un perfil diferente, menos rocoso pero con más baloncesto en estático que el lituano, sin ser una estrella. Un reserva comunitario, experimentado y con cierta clase a un precio asequible, en definitiva, diría que una incorporación interesante para el banquillo. Las alas se cierran con la renovación por dos temporadas de Jeffery Taylor, el mejor amigo de Doncic en la plantilla y del gusto de Laso como lapa del base rival. Una renovación que implica la salida de Jonas y dar por perdida la vía Hanga.

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El déficit de creación en estático se compensa también con el sustituto de Draper, seguramente Campazzo, a la espera de lo que suceda con Chacho en el mercado de agentes libres NBA que arranca hoy.  Me sorprende leer a muchos hacer ascos al argentino. Tras seguirle bastante en Murcia este par de años me parece de sobra preparado para aportar 10-12 minutos de intensidad desde la banca, que es lo que se le va a exigir: tiene mente ágil, piernas fuertes y manos rápidas, un competidor de raza, eléctrico, le encantará al Palacio. Venga o no Chacho, supondrá una mejora sensible en el puesto de base reserva respecto a la nada absoluta que ha sido Draper, incompatible con el sistema Laso. Por contextualizar, el Madrid va a disponer de un base de nivel (por el que ha preguntado Valencia), con pasaporte español y un salario de alrededor de medio millón, cuando en el mercado Euroliga está Aaron Jackson (extracomunitario) rechazando ofertas de 1.2 millones anuales de equipos Euroliga, incluido Barca.

Algunas fuentes informan del fichaje de Kuzmic por el Madrid, si bien desde Serbia niegan que la operación este aún cerrada, habiendo otros equipos en la puja, el Barca entre ellos. Tras dar su carrera más vueltas que una peonza, Kuzmic viene de firmar la temporada de su vida en Estrella Roja: medias en Europa de 10 puntos y 7 rebotes para valoración 14 en 20 minutos. Kuzmic llegaría para cubrir la salida de Nocioni, cerrando una pintura más equilibrada que la del pasado curso, con tres ala-pívots (Randolph, Trey, Felipe) y tres pívots (Ayón, Hunter, Kuzmic), donde ya no quedaría sitio (ni dinero) para Melli, salvo que saliese Othello (…). La eventual incorporación del serbio (215cm) busca paliar la otra principal carencia de la plantilla, la defensa 1×1 al poste de pívots, tras el sonado destrozo que causaron Shermadini y Dubljevic en los pasados playoffs ACB. Lo dicho, tapar goteras y retener a las estrellas, la estrategia del Madrid este verano.

Causeur y Kuzmic, la apuesta pragmática

kuzmic.pngHablábamos la semana pasada del plan A del Madrid de baloncesto para el verano, reforzar los puestos de base, alero y pívot con Chacho, Hanga y (digamos) Tavares, que sustituirían a Draper, Maciulis y Nocioni. Hubo récord de visitas en el blog, la ambición es una virtud, pero también lo es el pragmatismo, mantener el ancla echada para no perder la perspectiva: Fenerbahce ganó de calle la Euroliga este curso con una rotación de nueve, con Mahmutoglu, Duverioglu y Ugurlu como jugadores número 11, 12 y 13 de la rotación, los mismos puestos que ocupaban Draper, Maciulis y Nocioni en el Madrid.

La realización del mencionado plan A no está en manos del Madrid, pasa por jugadores que dan prioridad absoluta a la NBA, primera división del baloncesto mundial, por mucho que al aficionado de fútbol blanco le cueste entenderlo. Tavares tiene contrato en vigor con Cleveland la próxima temporada, 1.5 millones de dólares, una risión, y dadas sus condiciones, edad y rendimiento a final de la pasada fase regular no parece probable que le vaya a cortar. Uno descartado. Hanga está como loco por irse a la NBA y, sinceramente, no es para menos. Tiene sus derechos una franquicia puntera (Spurs), con un entrenador de probada mano izquierda con el talento foráneo (Popovich) y donde se espera una importante salida en la rotación exterior (Ginobili que se jubila). Puede que San Antonio le ofrezca una miseria de contrato, pero como reto, así dicho, estaréis conmigo en que es la hostia, sin olvidar la perspectiva de que si cuajase le esperan muchos millones en el horizonte. «Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón».

El tercero es Chacho, el más deseado por la grada, el único agente libre puro y duro de los tres. Decíamos en la entrada previa que su edad (31) y rendimiento discreto el curso pasado lastran su valor de mercado, pero igual hay 30 franquicias, unos 90 bases en la liga, y si Chacho insiste, pasa el corte de sobra para pescar al menos un contratillo de 2/3 millones de tercer base en alguna franquicia chuchera. Pronto saldremos de dudas, seguramente a lo largo de la próxima semana, dado que el mercado de agentes libres se abre este sábado 1 de julio.

Mientras tanto el Madrid hace bien en trabajar en planes B, refuerzos desde el pragmatismo y la realidad de mercado. Se busca un center defensivo y a poder ser baratito, pues no hay dinero para florituras con los 3.5 millones de masa salarial que entre Ayón y Othello se comen el próximo año (salvo que PAO se lleve a Hunter, por el que ha preguntado…). Mencioné hace una semana en Twitter el nombre de Kuzmic, como sugerencia al aire, y pareciera que el Madrid ha tomado nota, porque Encestando publica que se negocia su fichaje. No sonará nada sexy, pasó por Unicaja sin pena ni gloria, pero ha sido capital en el temporadón de Estrella Roja y casa como anillo al dedo en la necesidad de plantilla, ese perfil de siete pies defensivo y comunitario que tanto ha echado en falta el Madrid esta primavera. Juegan a favor de la operación los graves problemas económicos que atraviesa el club de Belgrado.  No olvido que Laso tiene un sólido historial de triturar pívots de siete pies con talento (Tomic, Bourousis o Willy), pero a diferencia de esos Kuzmic no es un center con puntos en las manos, sino un reboteador e intimidador, con una mínima agilidad pero sin repertorio al poste que desperdiciar.

El otro nombre propio del plan B es Fabian Causeur, del gusto de Laso desde hace algunos años, al que ya se intentó fichar hace dos años en plena plaga de lesiones pero Querejeta se subió a la parra. Un KC Rivers con pasaporte comunitario, experimentado y jugador de equipo aunque no exento de puntos en las manos, suficiente para mejorar a este Maciulis crepuscular. Tiene una muy asumible cláusula de escape de su contrato en el Bamberg (75.000 euros) y suponemos que no se subiría a la parra en sus aspiraciones salariales con tal de recalar en Madrid, de donde es su novia y prometida…

De 1 a 10: las notas de final de curso

notas.png– Llull: 9, el mejor. MVP de las tres competiciones, sus ocasionales actuaciones ofuscado-salvapatria no empañan un curso épico, líder absoluto del equipo. Sigue cincelando con canastas sobre la bocina su estatus de leyenda en activo del madridismo. Dio la cara en el naufragio generalizado en Estambul (28 puntos) y en los dos de la Fonteta (20 puntos de media). Solo se me ocurre decir gracias.

–Draper: 2. Su situación no fue fácil, se le fichó como segundo base pero su rol cambió casi de inmediato, dada la eclosión de Doncic. En todo caso, su rendimiento fue decepcionante casi siempre que tuvo minutos, el sistema Laso necesita bases muy creadores y Draper es disciplinado atrás pero no ve un pase ni rompe al aro. Termina contrato y seguro no seguirá. Gracias por los servicios prestados.

– Doncic: 8,5. El año de la eclosión, su evolución ha sido histórica, nunca se había visto a un jugador de 17 años a este nivel en Europa, ni Drazen. MVP de cuatro jornadas de la Euroliga y fundamental en la consecución del título de Copa. Durante casi todo el curso hizo olvidar la salida de Chacho y el bajón de Rudy, asumiendo el rol de segundo creador en estático, que es clave en el sistema Laso, una responsabilidad seguramente excesiva. Al final se le terminó haciendo larga la temporada, en algún momento de la primavera perdió frescura mental y física y el equipo colapsó, pues sin esa segunda referencia creadora los minutos de Llull en el banquillo se vuelven costosísimos. Me cuesta poner pegas a un canterano adolescente que ha tapado carencias del equipo en largos tramos del curso. Lo único, tal vez, que tanto su entorno como el cuerpo técnico preparen la temporada que viene (en principio su última de blanco) contando con que son 85 partidos y los títulos se deciden en los 15 últimos.

– Carroll: 6,5. Ha encontrado un equilibrio estupendo en plena madurez, da la sensación de que aún le queda gasolina pese a tener ya 34. Su temporada ha sido buena en líneas generales, de las mejores de los últimos años, pese a su irregularidad crónica, intercalando actuaciones buenas con algunas desaparecido, como corresponde a un tirador puro. Medias de 11 puntos, 57% de dos y 42% de tres entre Euroliga y ACB, dio la cara en Estambul, pero se le echó de menos contra Valencia (3/15 triples en la final).

– Rudy: 3. Lo intuimos la temporada pasada pero no lo hemos visto con claridad hasta esta: Rudy ya no es el que fue y nunca volverá a serlo, ni parecido. Haríamos bien en dejar de juzgar su rendimiento en función solo de su contrato, se firmó cuando marcaba diferencias y las circunstancias han cambiado, principalmente por su físico. Tiene 32 pero parece que tuviera 37, un declive rápido y pronunciado que nadie podía anticipar. Su actitud en pista es irreprochable, ayuda bastante en defensa, pero ya no rompe hacia el aro (=no saca tiros libres) y su tiro exterior es inconsistente, siendo este punto el más criticable, pues depende menos del físico. Si un exterior no enchufa de tres en un porcentaje razonable se convierte en una rémora en el sistema Laso.

– Taylor: 6. Mejora sensiblemente su rendimiento respecto a su primera temporada de blanco, con mejores porcentajes de tiro (41% en triples), menos errores de lectura de juego (pérdidas de balón, faltas innecesarias) y siendo muy útil en partidos puntales su defensa al base estrella rival. Recuerdo su emparejamiento con Larkin en las semifinales de Copa. Termina contrato y apostaría por su renovación, dado su rendimiento apañado y la escasez en el mercado en su puesto.

– Maciulis: 4. Su fase regular Euroliga fue homologable, incluido aquel partidazo (20pts) contra CSKA el día de Reyes. Cuesta comprender que un jugador que lanza los mismos tiros liberados cada jornada firme un 50% en triples en Euroliga y un 29% en ACB. Según avanzó el curso se convirtió en una rémora en la rotación, como reflejan los parciales del equipo en sus minutos en pista. Veo difícil su continuidad, pese a tener otro año de contrato, a no ser que Laso (con quien le une una gran relación) le quiera de cuarto ala-pívot, en el rol de Chapu, con pocos minutos pero como cemento de vestuario.

– Randolph: 6,5. Se adaptó más rápido de lo esperado al sistema Laso, habitualmente una trituradora de interiores con puntos. Tiene carácter y le gusta ser protagonista, así que no esperó a que le llegasen balones en ataque, sino que los buscó activamente y además los aprovechó. Su temporada iba de notable alto hasta la F4, con varias exhibiciones a domicilio en Euroliga y capital en la Copa de Vitoria. En Estambul, donde hizo un ridículo importante ante Vesely, sufrió además un fuerte golpe en las costillas que suponemos arrastró en los playoffs ACB, porque se le veía físicamente lastrado, limitado a tiros exteriores, firmando un rendimiento bochornoso, principal causante del naufragio blanco en la final.

– Thompkins: 5,5. No se me ocurre una situación más adversa en un equipo. Ver vestido de calle el 60% de los partidos y jugar solo los difíciles, no hay lugar a coger rodaje o reivindicarte con estadística fácil. Además, te traen a quizá el mejor de Europa en tu puesto (Randolph) y tienes por detrás en la rotación a los dos más queridos por la afición (Chapu y Felipe), a los que la grada reclamará a tu primer fallo. Súmenle problemas físicos que fue enganchando en la primera mitad de curso. Dados estos condicionantes, la temporada de Trey es homologable, sobre todo por su rendimiento en la recta final de la Euroliga. Se le echó de menos en los playoffs ACB, en general y especialmente por la baja de facto de Randolph.

– Reyes: 6. Buen comienzo y final de temporada (enormes sus playoffs), con un pronunciadísimo y largo bache el primer trimestre del año. Lógicamente ya no está para sumar en Euroliga, pero contra la mayoría de rivales ACB sigue siendo un martillo de estadística. Parece que no irá al Eurobasket, una decisión prudente a su edad, que agradecerá su físico y, por cierto, un esfuerzo que Navarro, en una situación similar, no parece dispuesto a hacer por el Barca.

– Nocioni: 5. Su papel en el equipo ha sido testimonial, como correspondía a su edad y a su puesto en la rotación, cuarto ala-pívot. Jugó algún buen partido suelto en ACB pero en general su rendimiento fue discreto, con carencias en rebote y limitado a lanzar triples, que unos días entraron y otros no. Le echó coraje en los playoffs ACB, cargando con demasiada responsabilidad por la lesión de Randolph y la ausencia de Thompkins. Pocos jugadores tan carismñaáticos han vestido la camiseta blanca en las dos últimas décadas, deja una gran impronta en la afición pese a su paso fugaz. No descartaría verle de nuevo en el club en un futuro.

– Ayón: 6. Puso el listón muy alto el curso pasado, así se le reconoció en la renovación, con salario de estrella continental, y su rendimiento este curso no ha estado a la altura. Especialmente en defensa, haciendo buenos a casi todos sus pares, sangrante la F4, ese 36 a -3 en el duelo personal con Udoh. Sus números son correctos porque en ataque ha ido cumpliendo, gracias a una fructífera conexión con Llull, pero ni rastro de aquel valladar defensivo del curso previo. Diera la sensación de que se ha aburguesado tras dar el pelotazo, su intensidad atrás no es la que fuera, Ayón ha dejado de ser titán.

– Hunter: 5. Empezó la temporada como una moto, con una adaptación instantánea al sistema Laso, que llevaba tiempo reclamando su fichaje. Sin embargo, se difuminó a lo largo del curso, sobre todo por sus problemas atrás, ante pívots grandes, limitado con sus 2.03m y menos intenso de lo que suponíamos. Terminó compartiendo ostracismo con Draper, cero minutos en el último partido del año, en la Fonteta, porque no podía contener a Dubljevic. Le queda un año más de contrato (1.1 millones) y se antoja improbable que le corten, pero bien haría el club en buscar un tercer pívot, alto y de perfil defensivo, para tapar sus carencias y las de Gustavo.

¿Hasta cuándo Felipe?

f-reyesEscribo esta entrada después de una buena actuación de Felipe Reyes, para evitar sospechas de oportunismo. En una cómoda victoria ACB, en casa contra Bilbao, firmó 15 puntos y 3 rebotes, su último partido en ese tipo de números se remonta al 15 de enero, en Badalona. Bueno, el viernes en El Pireo cuajó el capitán una actuación homologable, al menos cumpliendo atrás, que si fue noticia es precisamente porque llevaba un 2017 calamitoso, un lastre en sus minutos en pista, llegando a acumular un 4 de 22 tiros de campo siendo pívot.

Viendo el vaso súper lleno podríamos pensar que solo ha sido un bache que, eso sí, ha durado un tercio de la temporada, Copa de por medio. Aunque ha tenido algún achaque, no ha sufrido ninguna lesión seria que explique ese rendimiento. No le daría muchas vueltas, el motivo es la edad, Felipe cumplió 37 este mes y, aunque siempre se ha cuidado, su físico es cada vez más limitado, le cuesta un mundo comprar una canasta. Su rendimiento está lejos del de la temporada pasada y a años luz del de hace dos, cuando fue MVP de la ACB. A diferencia de Navarro, su declive es progresivo, un ocaso muy digno, pero ocaso al fin y al cabo. Por cierto, no me cabe duda de que ambos estarán en el Eurobasket, convocados por decreto de su amigo Gasol, para retirarse los tres juntitos.

Felipe termina contrato con el Madrid el 30 de junio y aún no se ha anunciado renovación. Al parecer las negociaciones están en marcha pero no hay acuerdo todavía porque, mientras el club ofrece 1+1, es decir, supedita la segunda temporada al rendimiento, el jugador demanda dos años garantizados, hasta verano de 2019, cuando tendrá 39 y 4 meses. El capitán bien puede ser útil aún el curso que viene, como cupo nacional y en un ‘rol Nocioni’ (que se retira), muy dosificado en pista pero como autoridad moral y líder de vestuario, aunque no tenga el carácter de Chapu. Sin embargo, teniendo en cuenta el ritmo del declive deportivo e independientemente de las cifras económicas, que suponemos muy a la baja respecto al millón que cobra ahora, el club debería mantenerse en sus trece y garantizar solo un año, por muy impopular que resulte entre el piperío llevar la contraria al capitán. No hay lugar para el sentimentalismo en la gestión directiva si quieres permanecer en la élite. Una cosa es reconocer la brillante trayectoria de Felipe en el Madrid, fuera de toda duda, y otra garantizarle una jubilación a costa de las arcas del club y la configuración del roster.

In Luka we trust

luka.pngNo hacía ni tres días que había firmado su peor partido de la temporada, apocopado en Estambul: valoración -3 en 16 minutos y superado por la responsabilidad, doble tara en un base. Por eso, si algún interés para el Madrid tenía un encuentro de trámite como la visita de Fuenlabrada, era darle tiempo en pista y balón en las manos al chaval para que recuperase sensaciones, para sentir la confianza ciega del cuerpo técnico (y el cariño de la afición). Imaginamos por cierto que para gestionar situaciones como estas, entre otros motivos, eligió la sección de técnico asistente a Paco Redondo, que trabajase con el chaval ya desde categorías inferiores. Una voz familiar para cuando viniesen curvas.

Como Doncic va sobrado, más aún en ACB y ante un rival así, su ‘recuperar sensaciones’ lo convirtió en una exhibición, su mejor actuación como profesional, con 23 puntos, 11 asistencias y 4 rebotes para valoración 34, batiendo un rosario de récords de precocidad en la liga española, que al caso son lo de menos. Bien por cierto Laso dando minutada (34) al chaval, que la necesitaba, y dando a cambio descanso a Llull (7), que habrá jodido a muchos el equipo supermanager pero que le viene a pelo un domingo de asueto. También ‘descansaron’ Ayón y Randolph, 14 y 10 minutos respectivamente. La siguiente meta para Doncic es exportar sensaciones a Euroliga, donde promedia valoración 1 en los últimos 4 compromisos. La visita de Zalguiris el jueves con la baja de Draper parece cita propicia.