Todos a una, con el concurso decisivo de los secundarios, así sacó adelante el Madrid un partido que dominó siempre pero se fue complicando por las lesiones de los interiores. A Randolph, que jugó una soberbia primera parte, se le salió el hombro en el tercer cuarto y, aunque intentó volver, a lo torero, entre lágrimas por el dolor y la ovación del Palacio, ya no volvió a jugar. Mucho más grave es lo de Kuzmic, que en un jugada aislada, sin impacto de por medio, se fue a romper la rodilla. Tiene pinta de ligamentos y de que podría perderse prácticamente lo que resta de temporada. A falta de confirmación médica, la lógica marca que el club debería fichar. Lo digo en condicional porque ya conocemos la orden de contención de gasto en la sección desde hace meses.
Volviendo al partido, enseñaron los blancos ante CSKA su versión más aguerrida, intensos atrás, concentrados, solidarios en las ayudas, y en ataque se encontraron soluciones en la segunda unidad: hasta 9 jugadores anotaron al menos un triple y Taylor terminó como máximo asistente con 4 (¡!). Con Randolph fuera por lesión y Doncic y Ayón desacertados de cara al aro (5/16tc), hubo que tirar de fondo de armario, que esta vez sí dio la cara, sobre todo en la recta final del tercer cuarto y el comienzo del último, cuando CSKA se acercó a 2.

Causeur no tiene el protagonismo de la pretemporada pero igual es de fiar cual bonos suizos del Estado, no comete ni un error en pista, ni una falta innecesaria, ni una pérdida, ni un tiro mal seleccionado. El tipo de soldado que quieres a tu lado en la trinchera y al que en esta ocasión se unió Rudy, que regresaba tras un proceso vírico y enseñó esa versión 2.0 que tanto le reclamamos y muestra sólo con intermitencia. A saber, mucha defensa, gracias a su anticipación y manos rápidas, y en ataque simplemente un porcentaje homologable en tiros liberado. Se le vio disfrutar en pista por primera vez en bastante tiempo, encimando al rival, animando a la grada. La época de Rudy como referencia creadora desde bote o de romper hacia el aro quedó atrás hace tiempo, pero con una mínima regularidad al nivel de hoy sería ya de gran ayuda al equipo.
Campazzo dio una exhibición de descaro y desborde y Felipe mantiene la buena línea del comienzo de curso, especialmente necesario ante la baja indefinida de Thompkins, que sigue en EEUU por motivos personales, parece que su madre está grave. Hasta Randle y Maciulis se unieron a la fiesta ante lo rusos. El americano enchufó un par de canastas de calidad en el segundo cuarto (mucho margen de mejora el equipo según se adapte), mientras que Jonas, que tuvo que jugar minutos como ala-pívot por la lesión de Randolph, se descolgó con un par de triples en la recta final.
Por otra parte, el león resultó no ser tan fiero como lo pintaban, lo digo porque la mayoría de la prensa especializada española da a CSKA como favorito a la Euroliga este curso. Un pronóstico en mi opinión desmesurado a tenor de los movimientos de plantilla en verano, faltan centímetros y Chacho no es Teodosic. Más allá de la derrota, el paso del equipo ruso por el Palacio no dejó la impronta de otras temporadas, lo cual tampoco debe sorprender tras su derrota ante Jimki en el trofeo Gomelsky o la apuradísima victoria en casa ante Milán en la primera jornada. CSKA, el equipo más anotador de la Euroliga las tres últimas campañas, se quedó en Madrid en un 34% de campo y solo 5 asistencias, 0 de Chacho, que sorprendentemente jugó sólo 16 minutos, menos que Westermann, que para estos niveles es una nulidad. De Colo firmó un partido horroroso, 1/7tc y 4 pérdidas, por no hablar de Othello (val -3), al que no se echa en absoluto de menos. El morbo del regreso de Rodríguez no se alargó más allá de la presentación, en la que se escucharon muchos más aplausos que pitos, como no podía ser de otra manera. Hoy rival, para siempre leyenda.
Estamos en los albores de la temporada, pero si un equipo sale reforzado de estas dos primeras jornadas de Euroliga parece el Madrid, con dos compromisos delicados resueltos con solvencia (+27), mientras los dos supuestos favoritos al título levantan más dudas que certezas. Con permiso de las lesiones, hay motivos para la ilusión.
Arranca el Madrid con nota el curso Euroliga, con victoria por 14 a domicilio, en un partido que tuvo casi siempre bajo control, incluidos largos tramos de muy buen baloncesto en la primera mitad. Un triunfo para afrontar con aire la primera tachuela de calendario, Valencia-CSKA-Unicaja en 7 días. No parece Efes esta temporada un vitorino continental, tras la marcha de Osman, Honeycutt, Granger y Heurtel, pero igual cualquier victoria como visitante en Euroliga es un tesoro. Pregunten al vigente campeón Fenerbahce, que se estrenó con pinchazo en Málaga.
Arranca este jueves ‘lo bueno’, la Euroliga, de nuevo en el formato de fase regular de 16 equipos, todos contra todos, tan exigente para los clubes pero que tanto juego dio para el aficionado el curso pasado. El Madrid sufrirá en el primer tercio de temporada. Los tres triunfos en el arranque ACB son analgésicos, pero queda mucho por pulir y la Euroliga no perdona, repetir primer puesto de la regular se antoja imposible con la baja del vigente MVP de la competición. Uno de los atractivos de las primeras jornadas será abrir el 
‘NISU’. Es la palabra que usábamos en el colegio para algo o alguien desconocido. Aplica para Chasson Randle que, si los rumores no fallan, y las fuentes esta vez son sólidas, es el base elegido por el Madrid para cubrir la baja de Llull. Una apuesta, en detrimento del «malo conocido» (Van Rossom), que se enmarca en la moda de los bases americanos jóvenes que domina la élite ACB tras el pelotazo que supuso Larkin. Unicaja ha apostado fuerte por McCollum, el Barca por Pressey, Baskonia por McRae y ahora Randle.
Debe estar conectado para enviar un comentario.