Primeros apuntes del Madrid 18/19

Deck Prepelic y Llull tras la victoria en BurgosNo me aventuraría, dios me libre, a sacar conclusiones de nada a mediados de septiembre, con los chavales luciendo aún moreno playero y Laso esa barba Popovich canosa de cincuentón interesante que se nos ha dejado. No, los análisis sesudos vendrán después, esta es una entradita ligera para matar el mono, que el verano de basket ha sido un tostón. La espera va llegando a su fin, jugó nuestro Madrid el sábado en Burgos, ganó y convenció, con algunas notas que procedemos a repasar…

Ayón termina contrat(az)o el próximo verano, tras dos campañas rindiendo algo por debajo de lo que marca su salario (ahora el segundo más alto del equipo), y parece que regresa concienciado tras el periodo estival. Primero, porque ha llegado físicamente fino, nada que ver con agosto 2016, que se plantó con 15 kilos de sobrepeso, empachado a tacos para celebrar su megarenovación. Se nota en las fotos de Instagram que cuelgan sus compañeros y sobre todo en pista, 21 puntos en 18 minutos al Burgos. Segundo porque, si Marca no se equivoca, obtendrá al fin pasaporte español a lo largo de este curso. Hace años que cumple los requisitos y justo se van a completar los trámites, qué coincidencia, en vísperas de negociar su último gran contrato, que 33 años tiene. En fin, ya nos vamos conociendo todos…

Tortuga Deck, por cierto, muy favorecido por el cambio de peluquero, tiene toda la pinta de acabar convirtiéndose en el ‘underdog’ de la temporada del Madrid. ¿Os acordáis de que al conocerse su fichaje el debate era si cederle o no? Pues 12 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias en su debut de blanco. Es un torete, juega feo pero efectivo, le gusta el contacto y produce fácil cerca del aro, sea cortando o ganando la posición a culazos. Si es capaz de poner sobre la mesa porcentajes potables de tres cuando quede liberado dispondrá de no pocos minutos en la rotación de Laso. Ayuda que tiene menos competencia en el puesto que el otro debutante, Prepelic, que firmó aprobado en su debut.

– Las dos grandes incógnitas del equipo este curso son Llull y Randolph. Nada me haría más ilusión que ver al balear al nivel de la 2016/17, o similar. Con el tiempo he aprendido a concederles a él, a Felipe y a Carroll siempre el beneficio de la duda, han demostrado tener más vidas que un gato, pero os confieso mis reservas a día de hoy. A botepronto, el Llull de este sábado en Burgos se me pareció más al de los pasados playoffs ACB, lo cual deja, por cierto, una enorme responsabilidad sobre los hombros de Facu, una responsabilidad para la que le veo preparado. Randolph, por su parte, jugó un partido muy apañadete, como hacía tiempo que no le veíamos, valoración 17 en 18 minutos. No es que se puedan sacar mayores conclusiones de un encuentro en que ni Trey ni Felipe se vistieron de corto, pero su mera titularidad y actitud participativa en pista hablan al menos de un deseo tanto del jugador como de Laso de recomponer la situación. Un nuevo comienzo.

En tiempos de vacas flacas, proyecto y cantera

Pablo Laso y Florentino Pérez
El Madrid atraviesa a nivel de club un tiempo de estrecheces económicas, digamos al menos que las vacas gordas y los fichajes galácticos quedaron atrás. Negarlo sería de necios, en vista de la desinversión de dos años a esta parte en el buque insignia , el equipo de fútbol, basta comparar el gasto en fichajes respecto a años anteriores y a rivales directos. La obra prevista en el Bernabéu, que se adjudicará en 2019 y rondará los 400 millones , tras una serie de modificaciones en el proyecto para contentar al Ayuntamiento, es uno de los motivos de la política actual de contención.
En la sección humilde los efectos de esa desinversión son más suaves, en lo que se refiere a potencial del roster. Por una parte, porque el gasto en la plantilla, si excluimos la millonada en primas que ha costado el doblete (entre 6 y 9 millones, según mis fuentes), apenas ha variado en los últimos años, sin los dispendios de otros en transfers e indemnizaciones. En el contexto actual del basket europeo, con la devaluación de la lira turca y la timidez del CSKA , mantener el presupuesto alcanza para resistir en la élite si haces bien las cosas. Una lógica que no aplica en la misma medida al fútbol, cuyo mercado asiste a una fuerte inflación, empujado por Barca y PSG.
Por otra parte, desde la contención y la estabilidad presupuestaria, el Madrid de basket se ha basado en tres factores principales para no perder competitividad: la continuidad en banquillo y despachos, el tino en los fichajes de jugadores sin cartel (ni sueldo) de estrella y la aportación de la cantera. Con esa receta ha logrado la sección enjuagar, recordemos, bajas muy sensibles los tres últimos veranos, a saber, la salida de Chacho a la NBA, la lesión de Llull para casi un año y este julio la marcha de Doncic, tres de los últimos cuatro MVPs de la Euroliga, ahí es nada.

La marcha de Rodríguez se tapó con cantera (Luka), la lesión del menorquín, confiando en uno que ya estaba (Facu) y la de Doncic, apostando por la recuperación de Llull y en menor medida por la evolución de dos fichajes a priori sin relumbrón, como Deck y Prepelic.

En realidad, si uno revisa las 7 incorporaciones del Madrid de basket desde junio de 2017, su caché y el ruido e ilusión que generó su llegada, tanto en afición como en prensa, no pareciera que habláramos del vigente campeón de Europa. Sólo dos de esos siete tenían experiencia Euroliga previa, Causeur y Kuzmic, y sólo uno, Tavares, fichó con un salario bruto superior al millón de euros…
– Chasson Randle, D-League
– Melwin Pantzar, canterano
– Fabien Causeur, Brose Bamberg
– Gabriel Deck, San Lorenzo
– Prepelic, Levallois, agente libre
– Kuzmic, Estrella Roja
– Tavares, D-League
Por comparar, de los 14 fichajes del Barça en el mismo periodo, 9 firmaron por más de un millón anual de salario bruto y 11 tenían experiencia Euroliga previa, todos menos Pustovy, Smits y Reynolds.

La continuidad de Randolph, todavía en el aire

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Hemos leído en un margen de dos semanas noticias absolutamente contradictorias sobre el futuro de Randolph en el Madrid. La más reciente, la de Marca el miércoles, da por sentada su continuidad y trata de paso de blanquear un poco la figura del alapívot, el jugador más cuestionado este curso en Goya. El artículo pareciera poco menos que redactado por el agente, recalcando la «buena actitud» del jugador y reduciendo a una mera cuestión de bajo rendimiento coyuntural su escaso tiempo en pista en la recta final de curso.

Cuesta sin embargo creer que Laso, con tanta mano izquierda con el vestuario, capaz de mantener rotaciones contra viento y marea para no desmoralizar al soldado, no le concediese ni un minuto en los tres últimos encuentros de la temporada, sin lesión aparente pero justo tras retrasarse a un entrenamiento después de la derrota en el primero de la final ACB. De hecho, el propio Laso aseguró que no estába fuera de forma, preguntado por el banquillazo en el segundo de esa eliminatoria.

Se escuchan ofertas

Pese al esfuerzo blanqueador de Marca, me llega que a día de hoy la continuidad de Randolph no está garantizada. El club escucha propuestas, pero no va a salir a cualquier precio ni a cualquier destino. Valencia y Baskonia habrían preguntado por su situación, pero esa es una línea roja: si sale no será a un equipo español, a poder ser tampoco europeo. El Madrid no quiere pagar rescisión y que refuerce a un rival directo. Dos equipos chinos se han interesado también por su disponibilidad, aunque la opción preferida es la NBA, de donde habría recibido una oferta pero demasiado baja.

La permanencia o no de Randolph es la cuestión más sensible de este plácido verano en las oficinas blancas, con Prepelic y Deck cerrados tiempo antes de que concluyese el curso. Quedársele es arriesgado para el equilibrio salarial de la plantilla, con un sueldo por encima de los dos millones anuales, lo mismo que Felipe y Trey juntos, los ala-pívots con los que se ganó la Décima. Tampoco contribuyen a la armonía de vestuario sus caritas de prima donna ofendida cuando no juega o sí lo hace pero no le pasan el balón un par de posesiones seguidas. El grupo se ha acostumbrado a sobrevivir sin él, apañarse con el dúo Trey-Felipe, aunque dada la edad del capitán resulta imprescindible un tercer ala-pívot en el roster.

La ausencia en el mercado de recambios claros (no extracomunitarios) y su evidente potencial juegan también en favor de su continuidad. No sería la primera vez que Laso recupera para la causa a un jugador que hemos dado por muerto, Taylor y Trey, sin ir más lejos, aunque su lenguaje no verbal e integración en el vestuario eran bien distintos a los de Randolph.

El Madrid prescinde de Randolph, el hombre que pudo reinar

Anthony Randolph con la camiseta del Real Madrid en un entrenamientoHasta aquí ha llegado la paciencia del Madrid con Randolph. Publica El Bernabéu que el club ha optado por rescindir su contrato, le ha comunicado que no cuenta con él. En función de su destino, habrá una compensación pactada, que tampoco debería ser muy alta dado que a ninguna de las partes le interesa alargar la situación. Ni al club mantener una ficha de casi 2.5 millones anuales por un jugador que claramente había perdido la confianza de Laso (por comparar, entre Trey y felipe no llegan a 2M). Ni tampoco le interesa al propio Randolph, al que no le faltará mercado en Euroliga, menos aún con ese pasaporte esloveno, pero cuyo valor caería dramáticamente de pasar otro año en la sombra, un Tyrese Rice en potencia. Puedo imaginar que por ejemplo tenga cabida en Efes o Maccabi, que en recientes fechas han pujado sin suerte por Trey.

Al parecer, el detonante la salida de Randolph, todavía pendiente de confirmación, serían cuestiones extradeportivas, que lloverían sobre mojado. Tras el primer partido de la final ACB, por ejemplo, parece que el jugador llegó tarde al entrenamiento, levantando la furia de coach L, que no volvió a alinearle ni un minuto en el resto de la serie. Como bien explica Pepe Laso en una columna en El Correo, el éxito del Madrid este curso se ha cimentado en aguantar los meses centrales muy mermado por las lesiones, en buena parte gracias a la solidez del vestuario. Un ambiente en el que Randolph desentonó desde su primer día, con ese exasperante lenguaje no verbal, que se incrementaba según pasaban las posesiones y apenas rascaba bola, que es el sino de los interiores con Laso, por mucho renombre que traigan.

Anthony Randolph tapón a Dorsey en el Palau

Sería un amargo final para el ala-pívot de mayor talento de Europa, fichado como agente libre tras meter al Lokomotiv en la F4, incluyendo una inolvidable sacada de chorra en el Palau. En el Madrid brilló sus 7-8 primeros meses, decisivo en ambos aros en el título de Copa en Vitoria y en el primer puesto en fase regular Euroliga, dejando highlights para el recuerdo, como el tapón a Dorsey que dio la vuelta al mundo. Se le salió la cadena en la recta final y ya no volvió a coger ritmo, viendo como el teórico ala-pívot reserva, Thompkins, le pasaba por la derecha en la rotación por méritos propios.

Lista de posibles recambios

De consumarse la salida, el Madrid se ve forzado a salir al mercado en busca de un cuatro, pues con Trey y Felipe, camino de 39, no alcanza para una temporada de 80 partidos. Ninguno de los tres centers (Ayón, Tavares y Kuzmic) puede desempeñarse como ala-pívot y, del resto de la plantilla, sólo Gabriel Deck tiene físico (201cms, 107kgs) para teóricamente jugar minutos de cuatro, en plan Maciulis, aunque más parche que solución. Thompkins se ha ganado el status de ala-pívot titular, así que el sustituto no requiere necesariamente un perfil tan alto como Randolph.

Anthony Gill queda descartado, pues acaba de renovar en Jimki, y Luke Sikma, ex Valencia y MVP de la liga alemana, tiene el segundo año de su contrato garantizado en Berlín. Además, ambos son extracomunitarios, igual que Dorrel Wright, que ha terminado contrato en Bamberg y que, según cuenta Chema de Lucas, interesaba al Madrid en caso de escaparse Thompkins. El club cuenta ya con 3 fichas de extracomunitario (Deck, Trey y Ayón) y una cuarta sería un dislate, con dos descartes forzosos en competición nacional. Un escenario manejable sólo si Ayón se dignase al fin a obtener pasaporte español, para lo que hace tiempo que cumple los requisitos pero viene dando largas (dicen las malas lenguas que perjudicaría la carrera política en México que quiere emprender al retirarse).

Extracomunitarios al margen, la opción más evidente es Shengelia, pero también una operación complejísima, quedándole dos años de contrato y jugándose en Vitoria la próxima F4. Como alternativa se podría echar la caña en el mercado de agentes libres NBA, nombres como Maxi Kleber, Nemanja Bjelica o Jonas Jerebko, que ya interesó al club en 2016. Dallas tiene una opción para renovar por poco dinero al alemán, que ha promediado 16 minutos este curso. Al serbio, ex MVP de la Euroliga, no parece que le vayan a faltar ofertas pese a su discreto papel en Wolves. Aunque el ideal para el Madrid por edad, versatilidad y recorrido sería Juancho Hernangómez, absolutamente residual en los Nuggets, que bien podrían cortarle a lo largo del verano.

El doblete que nos deja Doncic

El Real Madrid celebra el 34 título ACB en el Buesa Arena de VitoriaCae el telón de la temporada con el Madrid de vuelta al trono nacional, el que cediese el curso pasado y casi exigible a un campeón de Europa. Un título incontestable esta vez, con un estratosférico balance de 38-5 entre fase regular y playoffs, 8 derrotas menos que Baskonia, con mucho el segundo mejor del curso ACB. Es el premio a un grupo que no perdió la paciencia ni la compostura en la adversidad, empezando por el entrenador, un doblete de mucho más mérito que el de 2015, con plaga de lesiones y la F4 esta vez en ‘campo neutral’. Nunca llegó a juntar Laso sano y en forma al quinteto titular teórico, ni cerca, sólo hay que ver cómo han terminado la temporada Llull y Randolph, uno con bastante más excusa que el otro.

El cuarto partido, como suponíamos, tuvo menos historia que los anteriores, que había quemado Baskonia todas sus naves el domingo. Con Voigtmann mermado y Shengelia desdibujado, le falta potencia de fuego a los vascos para ganar una serie a este Madrid.
Mandaron los blancos en el marcador toda la segunda parte, sin rentas amplias pero con sensación de dominio. En esas brilló Campazzo, su mejor actuación tras la artroscopia, 17+7 en 19 minutos, el propio Vildoza reconoció tras el duelo que le había «pasado por encima». Un partidazo, el de Facu, esperanzador de cara al curso que viene que, ya sin Doncic y con la incógnita del nivel de Llull, necesita el equipo que de otro paso al frente.

Despedidas y reivindicaciones

También brilló Ayón, uno de los más criticados en el foro estos días, que ha intercalado en la final dos actuaciones notables con dos infames. Seamos un poco condescendientes, no es fácil regresar de cuatro meses de baja, encontrarte con un nuevo compañero de puesto tan dominante como Tavares y que se acuerden de tu sueldo con cada actuación mediocre. A veces nos tiramos piedras contra nuestro propio tejado. Titán es un imprescindible en el sistema Laso y un perfil complementario al de Gigante Verde. Por ejemplo, en este cuarto de la serie, cuando Baskonia subió líneas en la segunda mitad, resultó clave para engrasar la salida de balón, ofreciéndose al base y echando el balón al suelo, algo que evidentemente no puede aportar Tavares. Le queda otro año de contrato, en mi equipo siempre.

Rudy Fernández y Garino en la final de la ACB 2018

El galardón de MVP viene a ser un poco anecdótico en estos casos, fue una final coral y lo lo merecían casi media docena de jugadores del Madrid. Precisamente por eso es el equipo tan difícil de batir, no sabes por dónde te vienen. El galardón lo votan los periodistas a la carrera tras el último encuentro y fue a recaer en Rudy, que es lo que tenían más reciente, de lejos el mejor del 4º. No jugó una serie redonda, cojeó en Goya, ya el domingo recuperó sensaciones y en el último partido se ha sacado la chorra, su mejor versión cuando cuenta. Un recordatorio de que es todavía un activo muy valioso de la sección y su renovación bien merecida, cifras aparte. «Es muy fácil decir que sí al Real Madrid», respondió a Milena en el postpartido. Rudy ha logrado desde un rol secundario reconducir su carrera después de dos temporadas en caída libre tras la operación de espalda. Se ha reinventado principalmente a base de pulir tiro el verano pasado, que se ausentó de la selección. Los números no engañan, 44% en triples este año en ACB por un pírrico 30% el pasado. Y precisamente a triples cinceló su MVP, 6 de 9 camino de 27 puntos.

El partido sirvió de despedida de Doncic, que mañana podrá acudir al Draft de la NBA para ser seguramente elegido por Sacramento. Se marcha del Madrid con los deberes completos, dejando al equipo en el trono. Tan cierto es que el Madrid es mucho más que Doncic como que Doncic ha sido el mejor de este Madrid del doblete. Se va por la puerta grande que se le resistió a Mirotic, un reinado precoz y efímero que sólo con el tiempo valoraremos en su justa medida. Quizá no deje la sensación de dominio de un Sabonis o un Petrovic, pero es mezclar churras con merinas, por la diferencia de edad y porque la élite hoy requiere un baloncesto físico y coral incompatible con aquellos milindres de 25 tiros por partido. Le dedicaré una entrada monográfica en los próximos días, hoy me quedo con su maravillosa última canasta de blanco, triple a una mano con dos minutos por jugar, la sentencia a esta ACB. Un último waltz directo a la hemeroteca…

Doncic en la final de la ACB en su despedida del Real Madrid

Doncic silencia el Buesa y reivindica su MVP

Doncic en el Buesa Arena en la final de la ACB

La temporada del Madrid se recordará por cuatro victorias decisivas lejos de Goya, a saber, el segundo de la serie contra PAO, los dos de Belgrado… y, sí, este tercero de la final ACB. La parroquia local sacó pecho por el lleno en el pabellón, pero al Madrid, después de sobrevivir a los 19.000 energúmenos de OAKA, el Buesa debe parecerle poco menos que un jardín de infancia. En la pista, eso sí, fue un duelo de alto quilataje, un triunfo que cambia la serie y bien puede acabar valiendo el título.

Aguantaron los de Laso dos demarrajes vitorianos, en el primer y tercer cuarto, una dignísima versión de Baskonia, con Vildoza y Poirier de nuevo estelares. El Madrid se agarró al duelo con piolet y, cuando la temporada estaba en juego, apareció la estrella, guonderboy, ese cuyo MVP tanto se criticó en Vitoria vino a enseñarle chapa al aspirante local. «Mira el trofeo, puedes tocarlo un poco si quieres». Luka terminó máximo anotador y reboteador del partido, 20+9, tomando un puñado de buenas decisiones con el balón en las manos en las posesiones clave. Shengelia, desacertadito de nuevo (4/11tc), vio cómo le flotaron de 3 con un descaro casi humillante, recibió una soberana chapela en el ataque decisivo y se volvió a marchar frustrado, mohíno, con un gesto antideportivo. El valor de las acciones de Toko está cayendo sensiblemente en esta serie, ni rastro del cuatro que dominó el tramo central de la temporada.

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Perdió el duelo de MVPs… y también el de ala-pívots, ante Trey Thompkins, que ya le hizo un traje en el segundo y al que bien haríamos en empezar a ver cómo el cuatro titular del Madrid para el próximo curso, independientemente del destino de Randolph o de un eventual sustituto. Se ha ganado Trey ese estatus en pista durante todo el año, apareciendo siempre que calentaba el sol y hoy no iba a faltar a la cita: 4 de 4 triples, caen con nieve.

Apagón Llull

Rudy recuperó desde la defensa el pulso a la serie y Campazzo jugó minutos valiosos en la primera mitad, antes de que una antideportiva cogida con alfileres le sacase del partido. El que no recuperó el pulso fue Llull, que venía en modo escopeta de feria y su tercero de la serie fue ir de Málaga a Malagón: 0 de 10 de campo, el peor partido en tiro que le recuerdo, que a punto estuvo de costar caro. Pero ahí estaba Carroll para compensarlo, como durante todos los playoffs. Metió 15 puntos en 15 minutos, incluidos 5 seguidos a 6 minutos por jugar, cuando Baskonia tenía pelota de break (+7). Qué temporada la suya, 52% en triples con 35 palos, el cabrón se conserva en formol. Modo leyenda.

Aunque quizá el factor más desequilibrante, aún más que Carroll e incluso Luka, es el doctor Tavares, que pasó religiosamente consulta en el Buesa: cinco tapones colocó, dos en los últimos 100 segundos. El que le pone a Toko a 29 segundos del final quedará como una de las jugadas de la serie. Porque no es el tapón, es el impacto moral, la frustración y el miedo que genera en las filas rivales. Me lo reconocía un amigo vitoriano, «si pudiese lesionar a un jugador del Madrid, sin duda sería a Tavares». Pensadlo bien, te estás jugando el partido, la final, y a tu jugador franquicia le colocan un tapón limpísimo, casi con el codo y sin saltar. Es humillante, cuasi pornográfico. Acciones que quedan en la retina del jugador; el martes se juega el cuarto y a ver quien es el listo que se aventura a la zona. La conclusión es que Gigante Verde no te gana partidos, lo que te gana son campeonatos, a la final de Belgrado y a sus playoffs ACB me remito. Pobre Kuzmic, le recordaremos por el tipo cuya lesión abrió la puerta a Tavares…

eddy