Que siga la fiesta

llullEra partido trampa, aún de resaca copera y ante un Dogus serio en plena puja por el octavo puesto. Pero no dio opción Llull, que sigue de dulce, apilando episodios para engalanar su leyenda. Abrió en canal a los turcos con 19 puntos en el primer cuarto, ¡19!, camino de 26 y 8 asistencias, con un triple final marca de la casa desde el medio del campo. Randolph alarga su buena línea (6 partidos seguidos no pueden ser casualidad), y además encontró esta vez escudero en Thompkins, que sacó la manopla y subió 14 puntos en un santiamén.

La velada sirvió también de reivindicación para algunos de los más desafortunados en la Copa. Jonas se reencontró con el aro (9pts), aunque brillaron sobre todo Othello y Rudy, a los que tanto se echó de menos en Vitoria. Fernández enchufó un par de triples. Luego se lanzó dos piedras, pero pelillos a la mar, que estuvo atento a los rebotes largos (6) y generoso en el extra pass. Repartió 4 de las 28 asistencias del Madrid, que lidera la competición en ese segmento.

Hunter hizo exactamente lo que se le supone, cargar el rebote y castigar el aro en continuaciones (6/7 t2). En todo caso, tanto él como sobre todo Ayón sufrieron para contener a ese factor en la zona que ya es Ante Zizic (7 rebotes ofensivos). Una pena que, con 20 años recién cumplidos, solo nos queden 7 partidos de disfrutarle en la Euroliga, pues Dogus tiene mal calendario como para clasificarse y el muchacho ya ha dicho que se unirá a los Celtics en verano.

Es el sino de los tiempos, salvo milagro sucederá lo mismo con Doncic en un año, por mucha panoja que ponga Florentino. Hay que asumir que Europa es la segunda división del basket mundial, en realidad siempre lo ha sido, solo que ahora la brecha se ha agrandado por el nuevo contrato de tv allende el mar. Randolph podría ser otro que se marchase en verano, pese a que está a gusto y el Madrid le habría presentado ya oferta de renovación, tras su estratosférica Copa del Rey. El problema es que la prioridad del jugador parece intentar el regreso a la NBA, lógico por otra parte, querer ganar más dinero y jugar en tu país con los mejores. Como el club no puede arriesgarse a llegar a julio sin la certeza de continuidad de uno de sus referentes, ya trabaja en el plan de contingencia. Y el que suena para ese puesto es Nico Melli, de Brose, sin aspiraciones NBA conocidas, menos desequilibrante que Randolph pero muy completo y regular, de lejos el mejor ala-pívot Euroliga que termina contrato en junio.

Diario de la Copa: la vida en el alambre

 

Cuando uno viaja a la Copa siendo del Madrid asume que será el malo de la película. A algunos madridistas flower-power les causa trauma, yo hace tiempo que desistí de caer bien a todos, de hecho admito que hasta me pone el rol de malo. Cabe de todas formas romper una lanza en favor de esta Copa, de un antimadridismo más folclórico que político, al fin y al cabo Vitoria no es Bilbao, falta Estudiantes y entre Cataluña y País Vasco suman solo dos representantes, siendo la afición del Barca la menos visible por la ciudad. Tampoco es para menos, dado el lastimoso estado del equipo, que cayó como fruta madura ante un Valencia correcto sin más. Nada que ver con el Madrid-Baskonia, que por nivel, acierto, ambiente e igualdad bien piede ser el mejor partido que haya visto nunca en directo.
El Madrid hizo otro alarde de carácter bajo presión, remontando en la recta final igual que ante Andorra 48 horas antes. Pero Baskonia en casa y en vena, 14 triples enchufó, fue el más difícil todavía, 8 abajo con 3 minutos por jugar. Volvió el espíritu de Sergio Ramos, siendo esta vez Llull quien forzó la prórroga con un triple tras rebote ofensivo de Luka, ambos soberbios, igual que Randolph. Factor fue también Chapu que, con algún triple puntual y a tumba abierta en defensa, suma el equipo +28 en sus 18 minutos en la Copa… en dos partidos resueltos en prórroga.

Arrancó el duelo con buen pie, con el speaker cambiándole el nombre a Mechitas Taylor en la presentación. «Y con el número 33… Anteeee Tomic». Nuestro Tomic escandinavo no maquilla estadística pero su aportación fue capital, con un soberbio despliegue defensivo en el último cuarto y la prórroga, secando a Larkin, todo lo contrario que Carroll (-13 en sus minutos).

Dijo Rudy en una entrevista esta semana que cambiar pañales le da «mucha paz». A las marujas que leen Hola lo mismo les parece entrañable su postureo instagramer wannabe. Al aficionado blanco más bien le toca la moral, viendo su Copa chuchera e intrascendente, la certificación de que, siendo el mejor pagado de la plantilla, cuatro jugadores le han pasado ya claramente por la derecha. Le queda otro año a razón de 2,7 millones, una hipoteca. Si fuese Herreros le ofreceria este verano una renovación de más años si se baja el sueldo el que viene. Es decir, si acepta reducir de 2,7 a 2 millones el próximo curso, se le garantizan los dos siguientes por 1,8 y 1,5. Sino, que cobre la mortadela el año que viene, pero en verano de 2018 no se le ofrece ni un céntimo más de 1,2 millones anuales. Y si no le gusta, que se mude con Helen y los niños a Estambul o Moscú, porque el otro club que podría pagarle más que eso es Barca, que le puso una cruz cuando le dejó plantado a su regreso de la NBA.

De tanto gritar en el partido Gustavo se quedó sin voz, que con lo tertuliano que es fue como cortar la lengua a Roncero. Porque no me refiero a ronco, no, simplemente no puede articular palabra desde hace horas, así que se comunica escribiendo en un bloq de notas del móvil, incluyendo flechas de cupido para alguna moza vitoriana. La noche en Gasteiz de Copa es poco ortodoxa, con la mitad del personal en camisetas de tirantes y debatiendo de basket. Sonar suenan los mismos clásicos del reaggeton que en Madrid, pero el hábito no hace al monje. Como dijo David, «aquí en las vascongadas, tu y yo parecemos Fred Astaire».

Diario de la Copa: el espíritu de Ramos

 


El espíritu de Sergio Ramos vino a ver, reencarnado en Randolph, a la sección de basket en el debut de Copa. «Lo malo es que el apartamento ya está pagado», soltó Pedro, el cenizo de la cuadrilla, cuando la ventaja de Andorra llegó a picos de 16 entrado el segundo cuarto. Por momentos sentimos sudores fríos, nos vimos eliminados solo cuatro horas después de llegar a Vitoria y con tres días aún por delante en la ciudad, convertida en una suerte de akelarre antimadridista, como cada edición de la Copa.

La jornada arrancó en La Andaluza (c/ Hernani), templo del churro en la capital. A estas alturas deberíais conocerlo, sino advierto, no os dejéis engañar por su aspecto cutre y pequeño, su compromiso con la frescura es espartano, tiran a la basura las raciones de porras a los 10 minutos de salir del aceite. Llegamos a Vitoria con la hora justa y nos estaba esperando nuestro Ángel de la Guarda, la amiga de Vane que nos alquila el piso de su abuela y hasta nos acercó al pabellón en coche. «Vaya ciudad cojonuda tenéis, no os falta de nada salvo plazas hoteleras», dije por chinchar. «Es la ACB, que bloquea cientos de habitaciones por compromisos o simplemente para después hacer negocio». Me encontré por la noche de copas con un lector del blog, Nacho, a cuya cuadrilla también salvó un amigo vitoriano de dormir en Logroño.

Los tres cuartos de pabellón que ocupa la afición de Baskonia cantaron MVP a Larkin, que suena para CSKA el curso que viene, el mejor ante un Tenerife limitado y que infló estadística con 14 tiros libres. Había en nuestra grada un aficionado de Unicaja, con la camiseta de Nedovic, que mediado el primer partido de la primera jornada se caía ya del trozo que llevaba. Sus amigos se le llevaron como a Jesucristo en la cruz, mientras la tribuna le coreaba a bloque lo mismo que a Larkin: «¡MVP, MVP!».

Laso se permitió de inicio un quinteto hormigonera, con Felipe, Taylor y Maciulis, y ya todo el partido a remolque, lastrados por vicios de años anteriores: lanzando más triples (43) que de dos (41) y sin soluciones atrás a los 2×2 (Shermadini).

Peñarroya y Solana, que deben veranear con Pedro Martínez, se quejaron de un campo atrás de Llull en la jugada que forzó la prorroga. Ni palabra de los 14 tiros libres más de que dispuso su equipo, entre otros, dos clave de Albicy tras una falta fantasma de Taylor a 90 segundos del final y que ponían 4 arriba a Andorra. Tampoco se acordaron de las 7 faltas tácticas de Andorra para cortar transiciones y contraataques blancos, de las que sólo 1 se pitó antideportiva. ¿Para qué se cambia la norma si después se aplica con pies de plomo?

La salida de Chapu cambió la dinámica en el segundo cuarto, contuvo al menos la sangría, pero hacía falta más que testiculina para remontar 16 a este Andorra. Con Ayón superado por Shermadini, Doncic menos clarividente que de costumbre y Llull falloncete, fue Randolph quien tiró del carro. Había mostrado hasta la fecha en Madrid solo destellos, pero en el primer duelo ‘win or go home’ enseñó la versión Lokomotiv, modo Palau, enchufando bajo presión canastas de todos los colores (9/13tc), incluido ese triple que forzó la prórroga, para decepción del 95% del pabellón.

A tales niveles llega el antimadridismo en estas citas, que se pita a los aficionados blancos en la kiss cam, incluso se abucheó a un niño de unos 10 años que participó en un concurso de baile entre cuartos. Su delito, una camiseta de Felipe Reyes. «Ladran, Sancho, luego cabalgamos»

Traspié antes de la Copa

llullUna derrota de ley pese al escaso margen (4). Un pinchazo, el del Madrid en Málaga, que afea la previa copera, pero sin mayores consecuencias clasificatorias. Sigue líder en solitario y no deja de ser una de las salidas más exigentes del calendario ACB, más aún con Nedovic en vena (25 puntos). Es uno de los grandes talentos de la competición, tremendo en la creación desde bote, y en Málaga con Plaza ha recuperado el rumbo de su carrera, tras pasar con más pena que gloria por Golden State y Valencia. Tiene 25 años y hechuras de titular Euroliga, aunque tendrá que esperar porque renovó por dos años en verano.

Notó el Madrid la ausencia de Ayón, fuera de la convocatoria por la rotación de extracomunitarios y que dejó a Othello, discreto en el Carpena, como único pívot nato. Los blancos perdieron la batalla del rebote (7 menos) y vieron el aro pequeño (8/31 triples). Thompkins, aquejado de un virus por el que fue baja el jueves en Kazán, tuvo que jugar de cinco y se vio superado por Musli en los cuatro minutos que le concedió Laso. No estaba para más.

El Chapu le echó casta con el marcador ya muy cuestarriba, tras el 14-2 al comienzo del 3º cuarto, aunque quien mantuvo al Madrid fue Randolph (18pts, 11rebs), que destacó por segundo partido consecutivo, buenas noticias de cara a la Copa. Con Rudy un poco fuera de ritmo y Doncic en modo apagón (es humano), Llull se tuvo que ir a 30 minutazos (+10 en el equipo con él).

¿Quién dijo Llull-dependencia?

anthony-randolph-real-madrid-eb16El Madrid sabe ganar a domicilio en Euroliga también sin Rudy y con Llull de permiso. Se quedó el menorquín en solo 15 minutos en Kazán, en los que restó más que sumó: 0/5 de campo para valoración -1, con él en pista el balance del equipo fue -12.  El tipo de encuentros que le alejan de la puja por el MVP. Sigue siendo el go-to-guy y el Madrid es mejor con él, pero no hay excesiva dependencia, como pudo parecer a comienzo de curso. Lo digo pensando en otra intentona de Houston en verano.

Se perdió también el partido Thompkins, por un virus, cuyo tiempo en pista asumió principalmente Felipe, que estuvo negado: 1/7 tc, con dos tapones recibidos, uno de ellos ¡por Marko Banic! Y a pesar de todo el Madrid apenas sufrió en Rusia, por la entidad del rival, digno pero previsible, pero también porque ha entrado en ese momento de la temporada en que las piezas encajan y gana como por rutina.

Las piezas, claro, son muchas. Randolph cuajó su primer partido redondo en unas cuantas semanas (19 puntos), justo el día que faltaba Thompkins. No parece casualidad. Ayón y Othello camparon a sus anchas por la zona (13/15 t2), habilitados por Doncic, que se fue a 11 asistencias sin despeinarse, su techo Euroliga. No fallaron los secundarios, Taylor, Maciulis y Draper, que aportaron la consistencia atrás y pinceladas en ataque que se espera de ellos.

La Copa del Rey arranca en exactamente una semana. Aunque en una competición a partido único cuesta hacer pronósticos, la cita no podría llegarle en mejor momento al Madrid, líder de la Euroliga con 8 victorias seguidas, 5 como visitante, incluida en Vitoria, donde se jugará la Copa.

Triunfos todos parecidos: con solvencia pero sin holgura en el marcador, solo a Zalguiris ganó por más de 10. Pasaron a mejor vida aquellas exhibiciones de la primera etapa Laso, apabullando a los rivales en invierno, metiendo sexta marcha a meses vista de la F4. Con Doncic no se juega tan rápido como con Chacho, pero se hace con mejor letra, más solvente atrás y perdiendo menos balones. Lo pienso en silencio desde el verano y cada semana me convenzo, estamos quizá ante la mejor plantilla que ha juntado nunca la sección de basket del Madrid, entiéndase la mejor plantilla, no como equipo, sino como la suma del potencial de los 13 jugadores del roster.

Golpe encima la mesa

sergio-llull-real-madrid-eb16El Madrid manda en la clasificación de la Euroliga tras 19 partidos, plaza que bien puede mantener otra jornada, pues el viernes recibe a Milán, uno de las pocas citas a priori cómodas del calendario. No dan caramelos por el liderato, lo sabemos, pero como síntoma resulta esperanzador, si lo comparamos con la odisea del curso anterior, que se pasaron ambos grupos como último clasificado, preámbulo de un merecido rapapolvo en cuartos.

Un liderato gracias al pinchazo de CSKA en Kaunas pero, sobre todo, a cinco victorias seguidas, tres de ellas a domicilio, talón de Aquiles en la primera vuelta. Igual o más importante que el liderato es la brecha de tres partidos respecto al quinto puesto, es decir, que la ventaja campo en playoffs está casi asegurada. El Madrid dio el golpe encima de la mesa en Bamberg, en un partido de quilates, a campo abierto (180 puntos), del tipo que gustan al espectador y beneficia a los chicos de Laso.

Llull (26pts) se enfundó la capa de superhéroe Marvel, decidió el duelo con 7 tantos en el último minuto, incluida una bandeja por elevación a un segundo del final. A veces se obceca en estas situaciones con el triple en escorzo, que tantos titulares le ha granjeado. Esta vez eligió con tiento, fue para dentro ante un defensor más lento como Zisis, por la derecha, su mano buena, y definió por elevación ante la ayuda del pívot, una canasta de mérito técnico pero de porcentaje a priori mucho más alto que las mandarinas.

El Madrid dominó el rebote (26/14) y jugó con fluidez casi todo el encuentro, sin lagunas de concentración, que tampoco las tuvo Brose, una de las propuestas de baloncesto más atractivas de la competición, pese a un presupuesto modesto y a perder a sus estrellas cada verano. Ayón firmó una actuación soberbia, del tipo al que nos acostumbró el curso pasado, haciendo de todo en pista: anotar (16 puntos, 8/9tc), rebotear (8) y asistir (4). El partidazo del mexicano compensó la nefasta noche de los ala-pívots americanos. Randolph vio por tercer encuentro Euroliga consecutivo toda la segunda parte desde la banca, castigo a 13 minutos enfadado con el mundo en la primera mitad (val -1), rendimiento que tampoco mejoró Trey, más desacertado que de costumbre (1/6tc).

El tercer puntal blanco fue Jaycee Carroll, 24 puntos, irreconocible tras su par de meses en el purgatorio. Se ve a leguas que ha recuperado la confianza de 10 días a esta parte y el equipo lo agradece sobremanera. Es capaz de anotar triples forzados y, ante todo, está explotando ese otro recurso, las bombitas en penetración, casi tan efectivo como el triple y que da a su juego otra dimensión (7/10 tiros de 2 en Alemania). Rudy cumplió pero le afearon esas 5 pérdidas, mientras Draper dio un paso al frente ante la baja de Doncic, que no viajó por precaución. El americano dirigió con solvencia, no dio el equipo como otras veces sensación de atasco, al contrario, el parcial fue positivo en sus minutos en pista. No levanta pasiones, pero visto en perspectiva, analizando plantillas de rivales directos, Draper es un lujo como tercer base, el fondo de armario que al final te supone partidos en una Euroliga tan larga e igualada, salpicada de lesiones. Pregunten al Barca…