Expediente Othello

1476198673_773290_1476199561_noticia_normalAlgo tuvo que pasar con Othello Hunter en el vestuario, algo que desconocemos y que justifique su salida antes de tiempo, con probable rumbo a CSKA. El Madrid al parecer le paga una indemnización por el año de contrato que le quedaba y a cambio de una cláusula de no competencia, es decir, de no recalar en ningún club español. Parémonos un momento a pensar: si no tienes todas contigo de que no vaya a un rival directo y te cruja, ¿por qué le dejas ir? Esa cláusula es una bajada de pantalones, un asumir que es buen jugador, por el que efectivamente habría hostias entre los clubes punteros de la ACB, empezando por el Barca, que ya preguntó por su situación.

Al fin y al cabo, Othello ha militado las tres últimas campañas en dos de los cuatro grandes de Europa, con números bastante aseados para partir desde el banquillo, a lo que sumar su pasaporte Cotonou, un jugador con valor de mercado. Sirva como prueba que en apenas cuestión de horas desde su rescisión apunta a otro de los grandes del continente, CSKA, que le ofrece dos temporadas.

Recapitulando, Othello firmó una notable primera mitad de curso en Madrid, nacido para jugar en el sistema Laso, apreciado por sus buenas manos, brazos largos y timming en el 2×2, llegó incluso a amenazar la titularidad de Ayón. “Aquí vuelvo a disfrutar plenamente de mi profesión. Laso es un entrenador muy humano, tiene una cercanía especial con el jugador”, llegó a decir el propio Hunter en una entrevista en El País.

Su rendimiento cayó en declive y en el último encuentro del curso, sin lesión aparente, sencillamente no pisó la pista. En los cuatro previos sí jugó y el parcial del equipo fue siempre negativo en sus minutos en pista, lastrado por su inconsistencia en el rebote (¡3 en 54 minutos!) y problemas defensivos en el emparejamiento ante pívots voluminosos.

Othello mide los mismos 203cm y pesa los mismos 102kgs que cuando llegó a la capital, reclamado su fichaje con insistencia por Laso. Shermadini le saca 13 centímtros y Dubljevic 10 kilos, por ahí no hay lugar a sorpresas. Asunto distinto es si el cuerpo técnico considera que su problema no es de aptitud sino de actitud, que su inferioridad física se podía compensar con mayor intensidad y compromiso, las del comienzo de curso. Quizá fuesen por ahí las palabras de Llull antes del cuarto partido de la final, aquello de “el que esté cansado que avise y se quede en el hotel”.

En cuestión de meses, Othello pasó de ser un valioso activo desde el banquillo a pagar el club por su despido, lo que no hace ni con Maciulis, con un valor actual de mercado bastante inferior. Algo extradeportivo debió suceder y que se nos escapa, porque con lo que se ve y sabemos la historia sencillamente no cuadra.

Según la información, Kuzmic ocuparía la plaza de Hunter y, agárrense, Maciulis la de Chapu, como cuarto ala-pívot, cemento de vestuario, haciendo valer su amistad personal con Laso. Un configuración de pintura que a botepronto no me remata, de nuevo con cuatro ala-pívots y solo dos centers, a expensas del destino de Lima y que Randolph pueda jugar minutos de pívot.

Causeur ¿y Kuzmic?, fondo de armario para el Madrid

2017062520050079639Demos un paso atrás para ver el bosque y no solo los árboles. El mercado europeo de baloncesto se ha convertido de un tiempo a esta parte en un reto de supervivencia, donde no gana el que más ficha sino quien menos pierde, aquel que retiene a su/s jugador/es franquicia frente al éxodo de talento a la NBA, el Klondike. Con permiso griego, la Euroliga lleva tres años siendo cosa de tres equipos, Fenerbahce, Madrid y CSKA, gracias a un proyecto estable, una columna vertebral de talento y reconocible que juega ya de memoria. Los blancos perdieron a Chacho el verano pasado, mientras que rusos y turcos lograron contra pronóstico renovar a De Colo y Udoh. No era el año del Madrid, pero este han cambiado las tornas y son Fenerbahce y CSKA los que pierden a sus referentes, Bogdanovic y Teodosic, jugadores sin recambio posible en el mercado europeo, ni cerca, por mucho dinero que tengan, que lo tienen.

Explico todo esto para contextualizar los movimientos de plantilla en el Madrid, que para disgusto de muchos no ficha este verano estrellas. El motivo es tan sencillo como que, a diferencia de sus rivales directos, no ha perdido a ninguna. Mantiene a Llull, mr MVP, a Randolph, confiemos en que sano el mayo que viene, a Ayón, del que Laso debe reclamar mayor intensidad, parecerse al de 2015-16, y a Doncic, del que espero un nuevo step-ahead y una mejor planificación de la temporada desde un punto de vista físico. Son las cuatro estrellas del Madrid, y con esas repetirá en la terna de principales candidatos a la Euroliga, cualquier análisis diferente me parece alargar la pataleta por la final ACB.

A partir de esa columna vertebral, la plantilla pedía retoques, tapar goteras para ser más competitiva en una temporada a 85 partidos. El roster pedía, por ejemplo, más creación exterior, tras el bajonazo de Rudy y la salida de Chacho, y para eso se ficha a Causeur, cuya incorporación parece ya confirmada, por dos temporadas y 850.000 euros anuales según publican fuentes muy fiables. Una cifra inferior a la que le ofrecía Brose, pero como ya expliqué, en la decisión entran motivos personales, que su wife-to-be es una madrileña de bandera.

Causeur gustaba hace tiempo en el club y ha disipado dudas sobre su físico con una buena temporada en Bamberg, que de hecho ha terminado como una moto, MVP de los playoffs, por delante de los cotizados Melli y Darius Miller. Causeur mejora a un Maciulis crepuscular, al que guardaremos cariño eterno, y sobre todo es un perfil diferente, menos rocoso pero con más baloncesto en estático que el lituano, sin ser una estrella. Un reserva comunitario, experimentado y con cierta clase a un precio asequible, en definitiva, diría que una incorporación interesante para el banquillo. Las alas se cierran con la renovación por dos temporadas de Jeffery Taylor, el mejor amigo de Doncic en la plantilla y del gusto de Laso como lapa del base rival. Una renovación que implica la salida de Jonas y dar por perdida la vía Hanga.

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El déficit de creación en estático se compensa también con el sustituto de Draper, seguramente Campazzo, a la espera de lo que suceda con Chacho en el mercado de agentes libres NBA que arranca hoy.  Me sorprende leer a muchos hacer ascos al argentino. Tras seguirle bastante en Murcia este par de años me parece de sobra preparado para aportar 10-12 minutos de intensidad desde la banca, que es lo que se le va a exigir: tiene mente ágil, piernas fuertes y manos rápidas, un competidor de raza, eléctrico, le encantará al Palacio. Venga o no Chacho, supondrá una mejora sensible en el puesto de base reserva respecto a la nada absoluta que ha sido Draper, incompatible con el sistema Laso. Por contextualizar, el Madrid va a disponer de un base de nivel (por el que ha preguntado Valencia), con pasaporte español y un salario de alrededor de medio millón, cuando en el mercado Euroliga está Aaron Jackson (extracomunitario) rechazando ofertas de 1.2 millones anuales de equipos Euroliga, incluido Barca.

Algunas fuentes informan del fichaje de Kuzmic por el Madrid, si bien desde Serbia niegan que la operación este aún cerrada, habiendo otros equipos en la puja, el Barca entre ellos. Tras dar su carrera más vueltas que una peonza, Kuzmic viene de firmar la temporada de su vida en Estrella Roja: medias en Europa de 10 puntos y 7 rebotes para valoración 14 en 20 minutos. Kuzmic llegaría para cubrir la salida de Nocioni, cerrando una pintura más equilibrada que la del pasado curso, con tres ala-pívots (Randolph, Trey, Felipe) y tres pívots (Ayón, Hunter, Kuzmic), donde ya no quedaría sitio (ni dinero) para Melli, salvo que saliese Othello (…). La eventual incorporación del serbio (215cm) busca paliar la otra principal carencia de la plantilla, la defensa 1×1 al poste de pívots, tras el sonado destrozo que causaron Shermadini y Dubljevic en los pasados playoffs ACB. Lo dicho, tapar goteras y retener a las estrellas, la estrategia del Madrid este verano.

Un Madrid petrificado en la Fonteta

carrollHa llegado el Madrid roto a este final de curso, está viendo consumirse ante sus ojos una campaña prometedora, baloncestísticamente superado por un rival de quilates y venido arriba, Valencia. Si la derrota en el segundo se justificaba por lo apretado del marcador y el acierto visitante en la recta final, el repaso en el tercero no tiene explicación que invite al optimismo. Queda el Madrid al borde de cerrar con suspenso alto una temporada que hace apenas tres semanas iba todavía para sobresaliente. Con una de las mejores plantillas de más potencial que recuerdo y ante la incomparecencia del Barcelona, una Copa del Rey por los pelos sería un bagaje discreto.

De alguna forma el equipo sigue de resaca desde Estambul, lo cual no entiendo, pues caer en semifinales con el campeón en su feudo, sin opciones pero dando la cara, no es ya que sea homologable sino que es hasta lógico.

Transcurridos 16 minutos el Madrid controlaba el tercer partido, 21-30, gracias a un paso al frente en defensa y a la reaparición del muchacho Doncic. Pero entonces reaccionó Valencia, su ya comentada resilencia, que no solo igualó el duelo sino que pasó al Madrid por la derecha, un Madrid de repente petrificado, sin fé ni acierto, que deja unas sensaciones catastróficas de cara al cuarto.

Solo tres se salvan de la quema, y con asterisco. El de siempre, Llull, que subió 16 puntos, si bien repartió solo una asistencia en media hora (Sikma dio 5…). Ayón, que jugó con la agresividad que requería la cita, pero asumió quizá más tiros de los que le corresponden (12), quedando por momentos en evidencia su escasez de recursos en 1×1, aún más dolorosa en el contraste con Dubljevic. Y por último se salva el mencionado Doncic, 13 puntos y 8 rebotes, uno de los pocos resquicios para la esperanza en la serie.

“Si no ponemos orgullo, dureza y cojones vamos a ver cómo Valencia nos gana el cuarto”, advirtió Felipe en la zona mixta. Efectivamente el Madrid no igualó la intensidad local en la segunda mitad, pero no todo es testiculina, se trata también de tener un plan y algo de acierto. No dudo de la entrega de los dos viejos rockeros, Chapu y Felipe, pero firmaron 0 puntos con 0/7 de campo, ampliamente superados por el dúo Thomas/Sikma, que no son precisamente las estrellas de este Valencia. Especialmente costoso fue el naufragio de Reyes y Nocioni porque se ven cargados con gran responsabilidad en esta serie, ante la baja de facto de Randolph. Parece que la norma ACB no permite convocar a nuevos jugadores durante los playoffs, por eso Thompkins sigue de chándal. Una norma que, dicho sea de paso, me parece una gilipollez.

Los secundarios volvieron a ser una calamidad, Maciulis u Othello, a los que en esta serie se puede sumar a Carroll, 1/8 de campo ayer, secado una vez más por Rafa Martínez. Jaycee es otro de los pocos en los que confío para despertar y devolver la serie a Madrid.

Escucho voces que piden la cabeza de Laso en caso de derrota. No caería esa breva, tiene aún carrete por los logros pasados, pero igual no sobraba una autocrítica severa y más cambios en la plantilla de los previstos inicialmente.

Candidato de ley

anthony-randolph-celebrates-real-madrid-eb16Si el bajón de resultados tras la Copa pudo levantar dudas sobre la candidatura del Madrid a la Euroliga, todas quedaron borradas de un plumazo con el sonado triunfo en El Pireo, donde no ganaba desde hacía 12 temporadas. Una victoria que garantiza como mínimo el segundo puesto, primero seguro si se ganan los dos últimos partidos, ambos en el Palacio. En la edición de la Euroliga más igualada que recuerdo (al final ha resultado un éxito el cambio de formato), el Madrid cierra periplo a domicilio con balance 9-6, siendo dos de esas derrotas por un solo punto. De nota.

En Grecia enseñó esa marcha adicional defensiva que se guarda para los partidos señalados, cerró su aro en un esfuerzo colectivo encomiable (Olympiakos se quedó en un 36% de campo), del que esta vez sí participaron todos, incluidos los más cuestionados: Felipe, en el ocaso, y Draper, fuera de la rotación desde hacía semanas. La estadística final no hace honor al valioso despliegue de ambos atrás. Hablando de defensa, hay que destacar siempre a mechitas Taylor, emparejado con Spanoulis, al que dejó en 3 de 12. Hasta Thompkins, uno de los peores de la plantilla en ese segmento, realizó una gran defensa a Spanoulis en una posesión clave, a 55 segundos por jugar con 3 arriba.

Patinó Ayón, ampliamente superado por Milutinov. Terminó el mexicano con  valoración -7, la peor que le recuerdo, suerte que tiene buen lugarteniente, Othello, que está como un reloj desde la Copa, quizá el mejor cinco reserva de la competición (homenajeado por su antiguo equipo). El dúo de escoltas (Rudy-Carroll) volvió a ser lo más flojito, al mallorquín especialmente se le vio cohibido en ataque tras dos actuaciones calamitosas. El encuentro vino a demostrar que la mejor cara del Madrid ya no requiere como antaño de una buena versión de Rudy, lo cual no quita para que con una versión algo más potable fuese aún más favorito al título. Se le espera.

Llull hizo de Spanoulis en su casa, puso las canastas decisivas y manejó los tempos cuando calentaba el sol. Cogió en el último cuarto el Madrid, en un arreón, una ventaja de entre 5-10 puntos que supo gestionar en ambiente hostil. Notó, eso sí, Olympiakos la baja de Printezis, a la que se unió Lojeski, que se rompió en la segunda parte. Laso, que dio una lección desde la banca en la Paz y la Amistad, declaró después en rueda de prensa que estaba contento por la victoria pero por triste por la lesión del alero, al que no me sorprendería que el Madrid siguiese la pista. Termina contrato en junio, tiene pasaporte belga y, sobre todo, es desde hace varios años una petición expresa del técnico blanco a la dirección (igual que antes lo fueron Ayón y Hunter).

También termina contrato en verano Randolph, erigido en bastión en los partidos de lustre, pese a un sistema tan antipático para los interiores con puntos. MVP del partido y de la jornada Euroliga con una actuación estratosférica, modo Krasnodar, marcando un nivel inalcanzable para el resto de alapívots de la competición: canastas al poste, desde bote, medias vueltas en suspensión, triples, tapones… Compartirá con Llull quinteto ideal de la Euroliga. Se dice en los mentideros que su esposa está a gusto en Madrid y hay un principio de acuerdo para que siga hasta 2018.

¿Quién dijo Llull-dependencia?

anthony-randolph-real-madrid-eb16El Madrid sabe ganar a domicilio en Euroliga también sin Rudy y con Llull de permiso. Se quedó el menorquín en solo 15 minutos en Kazán, en los que restó más que sumó: 0/5 de campo para valoración -1, con él en pista el balance del equipo fue -12.  El tipo de encuentros que le alejan de la puja por el MVP. Sigue siendo el go-to-guy y el Madrid es mejor con él, pero no hay excesiva dependencia, como pudo parecer a comienzo de curso. Lo digo pensando en otra intentona de Houston en verano.

Se perdió también el partido Thompkins, por un virus, cuyo tiempo en pista asumió principalmente Felipe, que estuvo negado: 1/7 tc, con dos tapones recibidos, uno de ellos ¡por Marko Banic! Y a pesar de todo el Madrid apenas sufrió en Rusia, por la entidad del rival, digno pero previsible, pero también porque ha entrado en ese momento de la temporada en que las piezas encajan y gana como por rutina.

Las piezas, claro, son muchas. Randolph cuajó su primer partido redondo en unas cuantas semanas (19 puntos), justo el día que faltaba Thompkins. No parece casualidad. Ayón y Othello camparon a sus anchas por la zona (13/15 t2), habilitados por Doncic, que se fue a 11 asistencias sin despeinarse, su techo Euroliga. No fallaron los secundarios, Taylor, Maciulis y Draper, que aportaron la consistencia atrás y pinceladas en ataque que se espera de ellos.

La Copa del Rey arranca en exactamente una semana. Aunque en una competición a partido único cuesta hacer pronósticos, la cita no podría llegarle en mejor momento al Madrid, líder de la Euroliga con 8 victorias seguidas, 5 como visitante, incluida en Vitoria, donde se jugará la Copa.

Triunfos todos parecidos: con solvencia pero sin holgura en el marcador, solo a Zalguiris ganó por más de 10. Pasaron a mejor vida aquellas exhibiciones de la primera etapa Laso, apabullando a los rivales en invierno, metiendo sexta marcha a meses vista de la F4. Con Doncic no se juega tan rápido como con Chacho, pero se hace con mejor letra, más solvente atrás y perdiendo menos balones. Lo pienso en silencio desde el verano y cada semana me convenzo, estamos quizá ante la mejor plantilla que ha juntado nunca la sección de basket del Madrid, entiéndase la mejor plantilla, no como equipo, sino como la suma del potencial de los 13 jugadores del roster.

Carroll ‘reaparece’ en Kaunas

carroll.pngEn una Euroliga tan apretada toda victoria a domicilio es un tesoro, aunque no sea la más épica o bonita, como la del Madrid en Kaunas. Dejó en 59 puntos a Zalguiris, quizá la plantilla con menos recursos de la competición, que no el peor equipo. Destacó por los lituanos Lima (13+6), cedido por el Madrid, que progresa adecuadamente, aunque más despacio de lo que esperaba el club. Partido igualado tres cuartos, hasta la ráfaga de triples de Thompkins al comienzo del último, parcial 14-0 y duelo roto. Trey, que lleva 13/24 triples en Euroliga, justificaba así la apuesta de Laso, que volvió a dejar a Randolph toda la segunda parte en el banquillo (igual que ante Maccabi), después de unos minutos muy pobres en la primera mitad, mala selección de tiro y defensa reguleras. El Madrid no es el Lokomotiv, con semejante competencia en la pintura nadie tiene garantizados los minutos jugando mal.

Llull y Doncic repartieron 12 asistencias pero estuvieron negados de cara al aro (4/17), lo que compensó el banquillo, que sumó más de la mitad de los puntos totales (41). La mejor noticia fue Carroll, que firmó su primer partido digno a domicilio en más de dos meses. Tampoco es que fuese una exhibición, pero el listón estaba por los suelos: cumplió atrás y al fin se reencontró con el triple (3/3). Se le ha echado de menos. Othello fue el máximo anotador del partido con 14 y Rudy hizo lo que hace ahora, robar balones, fallar triples, rebotear, defender y pasar. Se fue a 28 minutos por la baja de Maciulis (se quedó en Madrid por amigdalitis) y el pobre estado físico de Taylor, recién salido de un fuerte proceso vírico-estomacal. Queda mucha tela que cortar, pero con esta victoria el Madrid, cumpliendo en casa y en las otras dos salidas a priori accesibles (Unics y Galatasaray), tiene a tiro el segundo puesto de la regular.