El rompecabezas del Madrid para el puesto de base

Lo publican dos medios distintos el mismo día (Marca y Encestando), no necesariamente en base a las mismas fuentes, así que doy credibilidad a la información, al margen de las vueltas que pueda dar aún la temporada. Y lo que publican es que el Real Madrid ya se está moviendo muy activamente en el mercado buscando bases para el curso que viene. Con la idea de incorporar no uno sino dos, así que ni Goss ni Heurtel seguirán, una forma poco sutil de reconocer que la apuesta del pasado verano ha salido rana, sea por el propio nivel de los dos jugadores y/o por la incapacidad de Laso de adaptarlos.

También se busca un escolta anotador y un ala-pívot reserva de corte defensivo, pero la prioridad deportiva absoluta es reforzar el puesto de base, la creación desde bote, y donde por tanto se puede romper el cerdito. Y a priori no debería ser pequeño ese cerdito, que el Madrid es de partida uno de los presupuestos más altos del continente. Además, este verano se libera de la carga de algunos contratos de veteranos a sobreprecio y recibirá nuevos pagos de la hipoteca de salida de Campazzo y Garuba. Precisamente reforzar la dirección es la prioridad porque desde la marcha de Facu viene siendo el principal (que no único) talón de Aquiles del equipo, en vista de que el sistema Laso depende de creadores diferenciales para carburar.

‘Coach Tiquismiquis’

Dicho lo cual, podemos proceder al salseo, es decir, a los nombres de futuribles, que en todo caso son habas contadas, y sobre los que en realidad llevamos dando vueltas en círculo desde hace meses. Tanto Marca como Encestando apuntan el nombre de Raulzinho Neto, que termina contrato en Wizards, cumple 30 años en mayo y tiene pasaporte comunitario (italiano). Cuando el río suena… Es rápido, tiene puntos en las manos (8.7 promedia en NBA este curso) y ha ganado mucho músculo desde que saliese de Murcia en 2015 rumbo a Utah, aunque a tenor de sus números no destaca precisamente por generar para el resto. Con sus 184cms de altura promedia más rebotes que asistencias, y tampoco es que comparta quinteto con Jokic… Sus expectativas económicas al parecer encajan con el presu del Madrid, matrimonio de conveniencia a primera vista. No le veo para titular en un candidato al título a la Euroliga, pero como base reserva puede estar bien tirada, siempre que tenga el beneplácito de ‘Coach Tiquismiquis’.

En realidad, de entre los bases que acaban contrato, los dos únicos que supondrían un verdadero salto de calidad inmediato para el Madrid son Campazzo y Larkin. El argentino, a pesar de su discretísima temporada, parece tener mercado en la NBA, entre los clubes que le pretendieron en 2020 y a los que dio calabazas para recalar en una franquicia con aspiraciones como Nuggets. Está convencido y tampoco le tengo por un loco: ya ha comunicado al Madrid que no cuenten con él salvo giro mayúsculo de acontecimientos.

Show me the money

De Larkin dijo Laso el año pasado que es «el jugador más explosivo de la Euroliga», suponemos que este sí le gusta. Huguet publicó en febrero en Mundo Deportivo sobre el interés blanco, pero algunos parroquianos corrieron a desestimar el rumor por la sindicación de la fuente. Resulta que no iba desencaminado puesto que, según Marca, el jugador ha rechazado ya una oferta del Madrid de dos millones de dólares anuales, entendemos que netos, que sería el exacto mismo rango salarial que Tavares y que Facu en su día (3.6M de euros brutos). Recordemos la importancia de los equilibrios salariales para la paz del vestuario…

Tampoco tomaría la negativa de Larkin como una puerta definitivamente cerrada, sobre todo si es «una primera oferta«, como especifica Nacho Duque en su texto. Al fin y al cabo, poneros en el pellejo del jugador ¿por qué iba a aceptar un preacuerdo tan pronto, en marzo, por un 40% menos de salario que el actual? Ya tendrá tiempo de bajarse de la burra más adelante si hace falta, y el Madrid de subir su oferta.

Si Larkin sigue siendo una opción, el contexto de mercado y el tiempo pueden jugar a favor del club blanco. Primero, porque los salarios top se han contraído por la pandemia, nadie en Europa en 2022 va a pagar a Larkin los 3.4M$ netos que cobra ahora. Imagino que su agente no es gilipollas y ya lo sabe. Segundo, por la falta de competencia: con los equipos rusos fuera de la ecuación, con el Barca hipotecado y la lira turca bajita se reduce el número de destinos potenciales. Pocos clubes, si es que alguno, pueden llegar a las cifras del Madrid por un base este verano. Solo se me ocurre el propio Efes, en caso de que Micic salga a la NBA, el Armani Milán, donde termina contrato Delaney, o Partizán, si el gobierno serbio sigue inyectando pasta a lo loco en los clubes deportivos.

Si Larkin se enroca en una cifra y ningún club europeo la alcanza, siempre podría intentar como alternativa reengancharse (de nuevo) a la NBA, que no deja de ser la liga de su país. No es que estén los general managers allende el mar desvelados por él, pero tampoco es descartable que pueda colocarse. En ese escenario cabe plantearse dos cuestiones: ¿cuánto puede esperar el Madrid para cerrar el fichaje pivotal del verano? El mercado NBA de agentes libre no empieza hasta el 2 de agosto. ¿Es sensato fiar la suerte del proyecto a un jugador cuya prioridad absoluta parece ser la pasta?

Planes C

Marca menciona otros cinco nombres, aunque algunos me parecen de relleno. Chacho y De Colo, por ejemplo, que terminarán este curso con 36 y 35 años, respectivamente. Por no hablar de otros deal breakers, como el derecho de tanteo de Valencia y la enemistad JCS-Chacho. Scottie Wilbekin da el nivel, pasaporte comunitario y 29 años, pero también parece una opción lejana, dado que le queda otro año de contrato en Tel Aviv: ¿por qué dejaría Maccabi ir a su estrella? Ha sido quizá el club más golpeado económicamente por la pandemia, pero ¿tanto como para tener que poner en venta vía transfer a su go-to-guy?

Tomas Satoransky sería otra alternativa improbable: el Barca se guardó sus derechos para Europa, y tampoco parece claro que cruce el charco este verano, viendo el repunte de sus minutos desde que regresó a Washington en febrero.

La opción más creíble de las cinco, que tampoco probable, parece Kevin Pangos (29 años, pasaporte comunitario), cuya situación contractual con CSKA pende de un hilo. Firmó un contrato por tres temporadas solo un día antes del inicio de la invasión de Ucrania. Oficialmente no se ha desvinculado del club, como Shengelia, Lundberg o Hackett, pero tampoco se ha incorporado. Recordemos que la competición en la liga rusa sigue con ‘normalidad’, y Clyburn y Milutinov están jugando. A falta de conocer el desenlace de la historia Pangos-CSKA, parece incierto que el canadiense juegue en Moscú la próxima campaña si los equipos rusos son excluidos de nuevo de la Euroliga, un supuesto probable, dado que el conflicto en Ucrania y la guerra de sanciones parece que van para largo.

¿Qué nota le ponemos al 2021 del Madrid de basket?

Nochevieja es buen momento para echar la vista atrás y hacer balance: el año del RM ha sido harto irregular, dividido en dos actos casi opuestos. Uno de suspenso y otro de notable, tirando a alto. Pero bajemos al detalle…

Primer acto: nadaplete

Casi todo lo que pudo salir mal de enero a junio salió mal. Hay factores atenuantes, pero el resultado fue un nadaplete, la cesión al Barca del cetro del basket nacional. Una calamidad: se encadenaron las lesiones y para colmo Deck dejó tirado al equipo en el desenlace de la temporada. Una espantada que se sumaba a la de Campazzo el 20 de noviembre, aunque en ese caso el jugador avisó con mucha antelación. Aviso, por cierto, que el club desoyó por motivos que aún hoy no alcanzo a entender y cuyo resultado, su marcha, marcó/lastró en buena medida las opciones deportivas de la temporada. En esas condiciones hubo poco que rascar: se cumplió el mínimo homologable llegando a las dos finales domésticas (Copa y ACB), pero se cayó en ambas con estrépito ante el Barca. Milagros, a Lourdes.

Dignos de mención son el récord de victorias en fase regular ACB (34-2) y la eliminación con honores frente a Efes, a la postre campeón Euroliga. Se perdió, claro, pero fue una derrota dulce comparada con las humillaciones ante el Barca. Se dejó el pabellón alto, con Garuba en fase superguerrero y el equipo en cuadro, estirando hasta el límite el concepto de resiliencia colectiva. El mismo espíritu, por cierto, que guió el triunfo ante CSKA la semana pasada.

El partido de récord de Garuba | Real Madrid CF

Las fugas a la NBA del primer acto dejaron al equipo vendido pero tuvieron una consecuencia indirecta positiva: la pasta. El dinero no gana partidos ni levanta títulos, pero permite invertir en plantilla para rearmarse y recuperar la ilusión, que es el leitmotiv de la segunda mitad del año. Los nueve millones de euros (a plazos) de las cláusulas de Facu, Garuba y Deck son una fortuna en el basket europeo en tiempos de contracción por pandemia. Una fortuna para enjuagar pérdidas y aprovechar oportunidades de mercado, como Poirier, incorporación estratégica en abril.

Con el francés más Edy el Madrid junta la mejor pareja de pívots que haya visto la Euroliga en unos cuantos años, y el juego del equipo necesariamente vira hacia la pintura. El otrora protagonismo casi hegemónico del backcourt en el sistema Laso, de los Sergios, Luka o Facu, ha dado paso a un sistema con los interiores como referencia. No necesariamente en número de tiros, que también, sino en influencia en el juego en ambos aros: definición en la pintura, rebote, intimidación… Podemos debatir sobre su estética pero difícilmente sobre su eficacia. Es la receta más lógica para competir por títulos con las cartas disponibles, sin estrellas de backcourt en el mercado.

Por cierto, que la primera mitad de año nos dejó también la retirada de Felipe Reyes, al que honestamente le sobraron las dos últimas temporadas, y también la de Jaycee Carroll, al menos de facto, en uno de los episodios más chuscos e innecesarios que recuerdo entre las leyendas de la sección. No es que no descarte, es que doy casi por hecho que aparecerá por Madrid en algún momento de 2022, bien para un acto de homenaje en el Bernabéu, bien para una mini gira de despedida pagada, jugando alguna pachanga dominical de ACB, aprovechando esa oferta de renovación sine die que le plantó Florentino. De lo contrario, no tendría sentido esta ambivalencia. Ahora bien, sería una coda anecdótica, la de un exjugador a todos los efectos. El equipo se ha acostumbrado a vivir sin él, y nada mal, por cierto.

Segundo acto: recuperar la ilusión

La segunda mitad de año es cuarto creciente. Lo primero fue recomponer filas, ya sin argentinos, para lo que se fichó en verano con sentido común y cierta ambición: Yabusele, Heurtel, Hanga y NWG (en verdad el fichaje de Poirier lo contaría también como de temporada 2021-22). Y las piezas no han tardado en encajar. Ganar la Supercopa remontando 19 al Barca fue un chute de confianza para empezar, un título que podemos poner en buena medida en el haber de Llull, que firmó una final superlativa. Un nivel que, como era de prever, no ha conseguido mantener durante el curso, ni cerca, especialmente al tener que jugar de base por las lesiones en el puesto. Eso sí, la salud le está respetando este año, tanto a él como a Rudy y Causeur, los veteranos, piezas de cierto peso en el primer tercio de curso en este Madrid tan atomizado.

El equipo cierra el año líder en solitario de la ACB y segundo clasificado de la Euroliga, con un sólido balance acumulado de 29-4, pese a no haber jugado ningún partido con menos de dos bajas. Ventajas de una plantilla muy larga, sin estrellas exteriores de relumbrón pero equipada para el barro, potentísima en rebote y defensa. Ingredientes para volver a la F4 y competir de tú a tú con el Barca en las finales nacionales.

Los títulos definirán la nota de 2022, pero el objetivo primero, recuperar la ilusión, es de 2021 y lo doy por conseguido.

Sin defensa no hay paraíso

El Madrid viajó a Barcelona pero se olvidó la defensa en Atocha, su seña de identidad este curso. Y sin ella no alcanza para rascar en el Palau. 51 tantos encajados al descanso y 93 finales, que son 22 más de los que recibe de media en la competición. Ya me diréis.

Cualquier otro análisis me parece secundario, incluido el arbitraje, que leo a demasiado madridista agarrarse al tópico autocomplaciente de los «atracos del Palau». Si esperabais una crónica amable, centrando la derrota en el arbitraje ya os advierto que estáis en la tribuna equivocada. El arbitraje de hoy fue tan casero como cabía esperar, el de casi todos los partidos de Euroliga este año, independientemente del equipo y el pabellón, a lo que influye el regreso de público a las canchas. ¿O no recordáis ya Múnich o Kazán? Que sí, ante la duda, sobre todo si está Mirotic de por medio, han pitado azulgrana. Pero ya sabes a lo que te expones cuando juegas a domicilio. Y los números tampoco hablan de una diferencia escandalosa: 26 faltas cometidas el Madrid por 25 el Barca.

Mirotic (31pts y 10 rebs), manque pese, ha enseñado matrícula a Yabusele en el duelo estrella del partido, y le ha bajado el hype. El francés ya es burguesía Euroliga, su temporada es estupenda, pero no es una estrella continental, no domina, al menos todavía. Tres airballs se ha cascado hoy, por cierto. Tiene 25 años y margen de mejora, puede llegar a convertirse en un crack, pero aún no está entre los 12 mejores de la Euroliga. No condiciona el juego, no le das el balón y resuelve ni se echa el equipo a la espalda. No lo digo por hacerle de menos sino para dimensionar su nivel de cara a la cuantía de la oferta de renovación que habrá que ir pensando en ponerle sobre la mesa. Me vais a disculpar, pero es que soy muy de Joaquín Prat y de pagar el Precio Justo, que el presupuesto es finito.

Poirier tampoco tuvo el día, más bien estuvo nefasto atrás, superadísimo por Brandon Davies en el duelo de centers reservas: ¡¡-18 el equipo en sus 16 minutos en pista!! Fue el máximo exponente del apagón defensivo blanco. Tavares sí cumplió (+5 en sus minutos), pero no marcó diferencias, condicionado por las faltas, algunas rigurosas y otras innecesarias, como de costumbre. Este es un Madrid construido para que el juego interior domine y hoy no lo ha hecho.

Si el equipo no le perdió la cara al partido fue porque atacó mejor que de costumbre, gracias a una actuación aseada en los puestos en que suele cojear, los del backcourt. Entre Llull, Nigel, Causeur y Heurtel sumaron 42 de los 80 puntos y solo 5 pérdidas, poco que reprochar por ahí, más allá de la ida de pinza de Thomas en el último par de minutos, que costó varios puntos de average de los que nos podemos acordar al final de la fase regular si aspiramos al primer puesto (que tampoco me parece clave en Euroliga).

No haría mayor drama de la derrota ni sacaría conclusiones demasiado categóricas, no deja de ser un pinchazo a domicilio en la jornada 14 de la fase regular, totalmente en guión, y sigue habiendo un colchón de dos victorias sobre el tercer clasificado. Diría más, caer en el Palau con partidazo de Mirotic es un clásico de diciembre, una parada obligatoria prenavideña. Me quedo con que, defendiendo como el culo, se ha dado la cara, lejos de la sensación de inferioridad que reinó el año pasado. El Barca ha necesitado porcentajes de acierto muy altos, el factor cancha del arbitraje, 10 tiros libres fallados por el Madrid y un pésimo encuentro de los interiores blancos para llevarse el duelo, ingredientes que no se repetirán a menudo.

El Madrid 21/22, nacido para bajar al barro

Sin brillo pero con victoria echa a andar el Madrid en la ACB 21-22, a lomos del dominio interior de Poirier y Tavares: 38 de valoración entre ambos, de los 81 del equipo.

Edy, aunque lejos aún de su mejor forma, mejoró sus prestaciones de la Supercopa, sobre todo en el tercer cuarto. Este curso no necesitamos que vaya en sexta velocidad todo el año ni ponerle una vela a la virgen por su salud o para que no cometa la segunda falta en el primer cuarto. No, porque está Vicente que, de hecho, es el titular a día de hoy. Bendita disyuntiva, encima parece que se llevan bien, con la coña de Godzilla y Kong.

El galo estuvo tremendo ante el Burgos, igual que ante el Barca, dominador, rocoso a la enésima potencia. Además de su producción ofensiva y reboteadora, cual ventilador, se ha puesto las pilas atrás, pasando página de la caraja post NBA, donde solo jugó minutos de la basura, en los que se defiende menos que en un partido de GlobeTrotters. Al final, la labor en zona propia de los pívots en el sistema Laso es igual o más importante que la ofensiva, defendiendo el aro, intimidando, cerrando el camino a los pequeños rivales. Creo no equivocarme si afirmo que Poirier jugó ayer su mejor partido defensivo con la camiseta blanca hasta la fecha (¡5 tapones!).

La adaptación de Hanga

Llull, feliz en su rol de ejecutor, ejerció de abrelatas, importante en un encuentro a pocos puntos. Y brilló Hanga, que se crece en estos partidos de barro: 14 puntos y 8 rebotes. Es el fichaje que más rápido se ha adaptado, la quintaesencia del proyecto 21/22, que apuesta claramente por el físico y la versatilidad. En verdad, parece que el húngaro llevase años jugando de blanco, como si hubiese nacido para jugar para Laso. Y un poco de eso hay, me chivan que el húngaro era una debilidad personal del técnico desde hacía años, que le tenía apuntada la matrícula desde sus tiempos en Manresa, simplemente que por circunstancias no se le pudo fichar antes. Vamos, que se va a hinchar a minutos esta temporada, especialmente mientras siga de baja Abalde. Gracias desde aquí al Barca por dejarlo libre y ponerlo en bandeja.

El amor, además, parece plenamente correspondido, a tenor de las declaraciones de Hanga, entrevistado en DAZN: “Laso da más libertad, puedes usar tu talento. Saras era más estricto. A veces siento que he olvidado parte de mi talento». Una manera (más o menos) sutil de acusar a Jasikevicius de arrinconarle en un rol limitado, de especialista defensivo, cuando tampoco es manco en ataque. Los 10 tiros de campo de que dispuso ayer son más que en ninguno de los 85 partidos que jugó con el Barca el año pasado. Pues eso…

El trío de bases

El trío de directores tuvo una velada espesa frente a Burgos, uno de los equipos más defensivos de la liga, con Tabak en el banquillo, a la estadística de puntos recibidos en pretemporada me remito. Y mientras los bases no carburen a mayor rendimiento y hagan fluir al resto del grupo en ataque, el barro y la defensa son la receta más fiable. Nigel cumplió atrás pero vio el aro pequeño (2 de 8) y Alocén no pudo repetir los minutos de calidad de la Supercopa. Aunque el más discreto volvió a ser Heurtel, 0/5 tiros para valoración -2. Creo que el propio jugador es el primero consciente de que no atraviesa un buen momento en estos primeros partidos en la capital y procura hacer piña en la banda, lo contrario a la actitud de prima donna de la que le acusaron en Barna.

De nuevo, como con Hanga, encontramos muchas pistas en sus declaraciones: «El FCB no me respetó, fueron meses muy duros para mí y para mi familia, jamás esperábamos tener que vivir una situación así. Desde que he llegado a Madrid, tanto el club como el entrenador me han hecho sentir que sí me quieren».

Digo con Heurtel lo mismo que con NWG hace 15 días: paciencia. Por sentido común, que acaba de llegar y sufrió un esguince hace 15 días, y porque sabemos de lo que es capaz, que lo sufrimos en carnes propias. Parece, además, que viene con la actitud correcta. Seguramente nunca le veamos de blanco al nivel de aquella Copa del Rey 2019, que las lesiones y los años no pasan en balde, pero igual puede desempeñar un rol muy útil de joker abrelatas desde el banquillo.

En su descargo, además, recordar que ha sido padre hace solo unos días, igual que este que escribe. Y doy fe de que se duerme poquito 😅

Ilusión sin alharacas: así queda el Madrid 21/22

Con 14 nóminas de primer equipo, más la ficha de Vukcevic como canterano, que no saldrá cedido (tampoco Alocén), podemos dar la plantilla del Madrid por cerrada para el curso que viene, independientemente de lo que suceda con Jaycee Carroll. Tanto si se retira como si renueva para jugar el curso completo o media temporada, la plantilla para 2021/22 es la que se ve. Difícilmente el club va a fichar a estas alturas, a menos que se ponga a huevo una oportunidad irrenunciable, y seguramente ni aún así.

  • NWG / Heurtel / Alocén
  • Llull / Causeur / Rudy
  • Abalde / Hanga / Taylor
  • Thompkins / Yabusele / Randolph
  • Tavares / Poirier / Vukcevic

A botepronto, la plantilla mejora respecto al final de la pasada temporada, seguramente el peor plantel que ha visto el Madrid en la era Laso. Desde luego en el último lustro. El listón, por tanto, no estaba muy alto. Si comparamos el roster con el de hace 12 meses, el que arrancó la temporada 2020/21, se empeora ligeramente. Entonces aún estaban Facu y Deck, referentes del equipo junto a Tavares, y todavía no se habían roto Randolph y Thompkins. Recordemos que acabamos la temporada con Tyus y Garuba como ala-pívots, ese es el listón…

En todo caso, la memoria es frágil, así que la comparación lógica es con lo más reciente. Además, me he levantado hoy con el pie derecho y veo el vaso medio lleno: la plantilla da para cierta ilusión, sin alharacas, pero ilusión. ¿Por qué?

Porque el abismo que nos separó del Barca la temporada pasada, rival directo en todas las competiciones y por tanto referencia si queremos volver a levantar trofeos, se estrecha con los movimientos de plantilla de ambos clubes en verano. Los azulgrana siguen teniendo el mejor quinteto del continente, lo que les mantiene como rival a batir. Pero, a falta cerrar a Lapro (que les aproveche), pierden profundidad de plantilla, especialmente músculo y defensa en puestos exteriores. Hanga, Claver y Bolmaro no venderían camisetas pero son el tipo de cemento que nunca sobra en un contender, menos jugando a lo que juega Saras. La estrategia del Barca parece obvia: la reducción de presupuesto, somera en todo caso, la acometen por la vía del ahorro en banquillo exterior.

El Madrid se ha movido con sentido común pero sin grandes aspiraciones, aumentando un poco la inversión tras el severo tijeretazo covid del curso pasado. En la sección de basket no se ha mareado la perdiz con ningún Mbappé o Haaland de la vida, en este caso Micic. Ha imperado el pragmatismo: se han fichado jugadores fichables, valga la redundancia, de la burguesía Euroliga en perfiles donde cojeaba la plantilla, que no es poco decir, pero por las estrellas ni se ha preguntado. Si no hay pasta, mejor ahorrarnos el sofoco.

Músculo

Por un lado, se suma músculo en los puestos de 3, 4 y 5 con las incorporaciones de Hanga, Yabusele y Poirier, a este último le cuento como fichaje de esta temporada aunque llegase en primavera. Con los dos franceses, el Madrid junta en teoría el mejor juego interior de la Euroliga, en función de que Randolph se parezca un poco al que fue. En los tiempos que corren, que los bajitos dominan el juego, la pintura no suele dar títulos… pero sí puede quitarlos, sobre todo atrás. Pregunten al Barca con Tomic. Así que, muy bienvenida esta pintura de quilates.

Por otro lado, el club ha tratado (con 8 meses de retraso) de paliar el agujero que dejó la marcha de Campazzo en la creación desde bote, dentro de las limitaciones del mercado este verano. El margen de mejora y por tanto el techo del equipo lo van a marcar en buena medida el estado físico de Heurtel y la adaptación y evolución de Nigel Williams Goss, al que tengo bastante fe. Con 26 años todavía le queda teóricamente una marcha más.

Versatilidad

De Barcelona al Real Madrid: Laso apuesta por Hanga

Sospecho que los dos bases coincidirán bastantes minutos en pista, sobre todo según se acerquen los finales de partido. Igual que veremos a Hanga y Abalde juntos en pista, con el gallego como teórico escolta, ambos grandes defensores. Una de las mejoras de la plantilla, quizá una menos evidente, viene por la mayor versatilidad, más jugadores intercambiables, con el húngaro como joker de las alas. Y falta hará, porque toca paliar el principal déficit en la configuración de plantilla, el puesto de escolta, con el que se ha hecho la vista gorda este verano por motivos que ya hemos tratado sobradamente en textos previos.

Los teóricos escoltas puros del roster, pendientes de Carroll, son Llull, Rudy y Causeur, que suman 104 años, a una media de 34.7, y muchos problemas físicos los dos primeros, que se perdieron 60 partidos entre ambos el curso pasado. Cualquiera de los tres tiene nivel para ser un digno escolta reserva y brillar ocasionalmente, el problema es que la aritmética es tozuda: tres reservas no te hacen un titular. Y el Madrid, con 15 jugadores en nómina, la plantilla más larga de la Euroliga y seguramente la cuarta más cara, va a empezar el curso sin un escolta titular digno de un aspirante al título. El gran pero a una plantilla mejorada, construida desde la sensatez. Herreros y Juancar pueden irse de vacaciones en agosto con los deberes hechos.

Poirier y Henry se suman a Heurtel: el Madrid 21/22 toma forma

Conseguido el objetivo mínimo de la clasificación para top8 Euroliga y tras la marcha de Tortuga, unida a la de Campazzo y la lesión de Randolph, la mayor ilusión de la parroquia blanca en lo que resta de temporada seguramente sea la confección de la plantilla para el próximo curso, porque aspirar a títulos se antoja complicado. Y de entrada parece que se vienen cambios profundos en el roster, podríamos hablar de cambio de ciclo, con la retirada de Felipe y el definitivo paso a un lado de los veteranos del juego exterior. Incluso alguno, dicen las malas lenguas, se plantea colgar las botas en verano…

El presi, por lo pronto, ha abierto de nuevo el grifo del dinero, tras aquel cerrojazo abrupto en agosto pasado, por miedo a que se cancelase la temporada y que dejó el roster a medio hacer. A la reactivación del gasto contribuye la perspectiva de que para septiembre, gracias a la vacunación, pueda estar la pandemia bajo control, vuelvan los aficionados al Wizink y con ellos los ingresos por ticketing. Que suman alrededor de 5 millones al presupuesto anual de la sección, que no son moco de pavo. También ayudan, y mucho, los cerca de 8 millones de euros en cláusulas que dejan las fugas argentinas que, aunque se abonan a plazos, son un factor diferencial en el actual contexto a la baja del mercado por la crisis económica que ha traído el virus.

Así las cosas, y tras los patinazos de mercado los dos últimos años, el club no ha esperado para moverse. Ya se sabe que los mejores fichajes de agentes libres cristalizan en julio pero se fraguan en primavera. Bueno, algunos incluso antes, como el de Heurtel, cerrado desde hace cuatro meses, si bien sus circunstancias fueron bastante especiales. Al galo hemos sabido esta semana que se le unirán Pierria Henry y Vincent Poirier, incorporaciones que de entrada dan como para ilusionar.

Las Twin Towers de Goya

El pívot, que firma por tres años, es uno de los fichajes a priori más ambiciosos de la sección en las últimas campañas, más aún si tenemos en cuenta que desembarca como teórico reserva del mejor de Europa en el puesto, Tavares. A poco que, tras un periodo de aclimatación, recupere el nivel de sus últimos meses en Vitoria, estaríamos hablando de la mejor pareja de centers del continente desde hace varios años: Las Twin Towers de Goya.

El pasado de Poirier en España y la perspectiva de hacer chupipandi gala en la capital con Causeur y Heurtel suponemos que habrán pesado en que elija Madrid, rechazando otras propuestas, incluida la de Efes, que le quería como sustituto de Pleiss.

Dado lo temprano que la NBA recluta ahora a los jugadores, los mejores fichajes posibles en Euroliga son en general los de europeos que regresan rebotados de América todavía en edad útil. Los Teodosic, Tavares, Guduric, Chacho, De Colo, Rudy, Mirotic o Vesely, por nombrar solo algunos. Es en esos, en los que no están de paso, por los que merece la pena hacer un esfuerzo económico, más que en tratar de poner diques al mar.

Siendo el de Poirier un fichaje ilusionante, diría incluso que estratégico, conviene llamar a la calma con las expectativas a corto plazo. Se incorpora ya el lunes para jugar ACB (para Euroliga se pasó el plazo), pero viene de casi dos años en el más absoluto de los ostracismos. Y sabemos, por precedentes similares, que los jugadores regresan de la NBA más cachas pero también bastante embrutecidos. Seguramente hasta la próxima temporada no le veamos a pleno rendimiento.

Desde un punto de vista táctico, la dirección técnica buscaba a priori un perfil un poco distinto junto a Edy, complementario, menos dominador pero más dinámico, capaz de emparejarse con pequeños en missmatch. Al interés por Reynolds y Booker me remito. Pero si te surge la oportunidad de mercado de fichar como agente libre a un perfil tan alto sería de necios dejarla pasar. Ya habrá tiempo de encajarle en los sistemas: ahí tenemos el precedente de Tavares, cuya incorporación Laso reconoce públicamente que supuso un reto táctico. Al final, si queremos estar arriba, el talento debe ser siempre bienvenido y priorizado.

Pierria al timón

El interés por Micic era desde el principio un triple desde el centro del campo, tras haber pospuesto ya una vez el salto a la NBA. El serbio firmará por Oklahoma, donde coincidirá con Deck. Somos segunda división, lo he repetido 20 veces, y hasta que no lo asumamos viviremos frustrados. Descartado el plan A, había varias alternativas interesantes, entre las que para mi gusto brillaba con luz propia Pierria Henry, base puro, agente libre en verano y en puertas de conseguir pasaporte Cotonou por Senegal. Un detalle valioso que nos amplía el mercado para otras operaciones, como cubrir la salida de Tortuga o la posible marcha a la NBA de Garuba en verano.

Que sea base puro y no combo anotador (LLoyd, Nedovic, Baldwin, etc) manda también un mensaje importante: viene a confirmar el planteamiento de Laso, pospuesto a la salida de Facu, de mover a Llull al puesto de escolta a tiempo completo. Un rol de ejecutor más que de generador, con menos balón en sus manos.

Os confieso que me sorprende la enorme división de opiniones que genera Pierria en la parroquia, a tenor de comentarios que leo. Que si es «anárquico», que si el peinado, que si… señores, que hablamos del líder de la Euroliga esta temporada en asistencias (7.3) y robos de balón (1.8). ¿Qué cojones importa el peinado? Como si estuviésemos para presumir con los looks de Taylor o Thompkins. ¿Anárquico? Es que eso es precisamente lo que buscamos, lo que perdimos con Chacho y Facu, ese punto de anarquía y torería, que los bases que suben el balón y ordenan sistemas (Walkup) no ganan Euroligas.

Es que estamos hablando de cambiar a Laprovittola por Pierria y Heurtel, y todavía alguno se pone de luto. Qué cojones. Es un salto de calidad galáctico en el puesto más importante de la plantilla, el gran lastre este año a la marcha de Facu. La creación desde bote es la génesis del sistema Laso, lo que engrasa todo lo demás y habilita a los ejecutores, que de esos sí tenemos. Y Pierria, sin ser un tirador exterior muy fiable y perdiendo algún balón más de la cuenta, es un generador desde bote notable, además de seguramente el mejor defensor de la Euroliga entre los bases de élite. Que no os engañe ese rictus pasota, es un animal competitivo y, por cierto, bastante regular, a diferencia de su compañero de puesto en Vitoria, Manolete Vildoza, al que llegamos a barajar el verano pasado.

500k de compensación a Baskonia

Doy el fichaje por cerrado porque el Madrid, según fuentes fiables, habría sorteado ya el principal escollo: el derecho de tanteo de Baskonia. El club blanco abonará 500k euros como compensación para que Querejeta no entre al tanteo. Vaya por delante que el «derecho de tanteo» me parece, como concepto, una anacronismo y un hándicap para la maniobrabilidad de los equipos Euroliga españoles.

Dicho lo cual, ese medio millón es a priori un precio alto, no un atraco, pero sí un poco alto. A cambio, deja al club las manos libres para firmar al jugador a su precio justo, permite planificar la temporada con certidumbre y contar con él desde julio, evitando ofertas de última hora de equipos turcos y rusos. Se trataba de NO reeditar el caso del Barca con Hanga. Si recordáis, los azulgrana presentaron una oferta altísima (7.5M por 3 años) para tratar de sortear a Baskonia, que contra pronóstico igualó la oferta y le sacó otros 400k de transfer a Soler. Fue un pan como unas tortas. Si pasas por caja, que sea para firmar al jugador el salario más bajo posible. No firmarle el salario más alto posible para acabar pasado igualmente por caja. Se llama pragmatismo.