¿Qué hacemos con Juan Núñez?

Nos pasa lo mismo casi todos los veranos. Nos flipamos cuando un canterano brilla en algún torneo de categoría inferior e instintivamente acortamos plazos, asumimos que ya está para sumar en el primer equipo. Dani Diez, Radoncic, Tisma, Nakic, Kostadinov… El último es Juan Núñez, MVP hace unos días del Eurobasket sub20, encima español, base y juega bonito. El primer impulso del aficionado medio es pedir minutos para él en Goya, pero la realidad no es un cuento de hadas, la ascensión a la élite es tortuosa y llena de incertidumbre, estadísticamente la mayoría se queda por el camino. Requiere una paciencia a menudo incompatible con la inmediatez de resultados que los propios aficionados exigimos al Real Madrid

Núñez tiene pintaza, seguramente mejor que Alocén, puede llegar… dentro de unos años. Acaba de cumplir 18 y le faltan tanto horas de vuelo como asentar un lanzamiento exterior homologable. Podría mentiros, vender optimismo y cosechar unos likes extra, pero luego vienen las decepciones y los «tú dijiste»: a día de hoy, julio 2022, JN no tiene nivel para la rotación de un contender a la Euroliga. Apuradillo y por su condición de cupo podría quizá encontrar hueco como fondo de armario de un equipo ACB de clase baja. Es lo que nos demostró la pasada temporada, en la que apenas contó pese a lo apretado del calendario (84 partidos) y al reguero de lesiones en el puesto. Solo jugó 170 minutos, firmando 13 partidos en valoración negativa. El primer equipo del Madrid, uno de los tres presupuestos más altos de Europa, no es lugar para hacer la mili, hay que llegar con ella hecha. Pregunten a Campazzo.

A menudo olvidamos que los canteranos proceden del filial, que compite en categoría EBA, cuarta división del basket nacional, con pabellones de pueblo medio vacíos y jugadores en su mayoría amateur, que los lunes por la mañana acuden a su oficina o facultad. Pasar de la noche a la mañana de un equipo EBA a un contender Euroliga supone saltarse muchos pasos intermedios, algo para lo que solo unos pocos elegidos están preparados: Doncic, Mirotic y Garuba, tres en doce años, la excepción que confirma la regla.

La pregunta relevante en el caso Núñez no es si tiene ya nivel para el primer equipo, que no, sino qué hacemos con él hasta que lo tenga. La respuesta no es sencilla pero el Madrid por lo pronto y para evitar sorpresas le ha incluido en el derecho de tanteo ACB. En las últimas semanas hemos visto un éxodo de compañeros de promoción: Urban Klavzar a Murcia, Baba Miller a (la universidad de) Gonzaga y Sediqq Garuba a Cartagena, no como cedidos sino ya desvinculados. No puedes retener a los canteranos eternamente en EBA, esperando una oportunidad en el primer equipo que para casi ninguno llegará. Así que, cuando tienen la mayoría de edad, o les ofreces un contrato, aunque sea para después cederles, o hacen las maletas e inician su propio camino, es ley de vida.

El caso de Núñez es un poco especial porque es el mayor talento de esa camada (junto al mencionado Spagnolo, un año mayor), el que más posibilidades tiene de alcanzar algún día nivel Real Madrid, no como simple mascota de la cantera para los minutos de la basura sino como jugador de rotación con todas las de la ley.

La plantilla del primer equipo para la 22/23 cuenta ya con tres bases puros en nómina (Chacho, Goss y Alocén) y otros tres exteriores que pueden jugar en el puesto con mínima solvencia (Hanga, Llull, Abalde). Núñez no tiene hueco operativo en ese overbooking, no si quiere jugar y progresar, pero al mismo tiempo la sección no quiere desprenderse de él definitivamente. Sería una pena perder los derechos de un joven de potencial, cupo y en un puesto donde escasea el talento. ¿Renovar y ceder? Seguramente sea la propuesta del club, replicar la estrategia que parece estar funcionando con Spagnolo, que progresa adecuadamente y el año que viene jugará Eurocup en Trento.

El asunto es que en toda mesa de negociación hay siempre otra parte y sus intereses no coinciden necesariamente. Que sean canteranos no significa que firmen cualquier papel que les pongas delante, con sueldo bajito, condenados al exilio y encima una cláusula alta. No a todos les seduce, por muy Real Madrid que sea. Juan Núñez ha cambiado de representante recientemente, al parecer la familia busca un giro en su carrera, ¿universidad americana? Tendremos noticias en los próximos días.

El rompecabezas del Madrid para el puesto de base

Lo publican dos medios distintos el mismo día (Marca y Encestando), no necesariamente en base a las mismas fuentes, así que doy credibilidad a la información, al margen de las vueltas que pueda dar aún la temporada. Y lo que publican es que el Real Madrid ya se está moviendo muy activamente en el mercado buscando bases para el curso que viene. Con la idea de incorporar no uno sino dos, así que ni Goss ni Heurtel seguirán, una forma poco sutil de reconocer que la apuesta del pasado verano ha salido rana, sea por el propio nivel de los dos jugadores y/o por la incapacidad de Laso de adaptarlos.

También se busca un escolta anotador y un ala-pívot reserva de corte defensivo, pero la prioridad deportiva absoluta es reforzar el puesto de base, la creación desde bote, y donde por tanto se puede romper el cerdito. Y a priori no debería ser pequeño ese cerdito, que el Madrid es de partida uno de los presupuestos más altos del continente. Además, este verano se libera de la carga de algunos contratos de veteranos a sobreprecio y recibirá nuevos pagos de la hipoteca de salida de Campazzo y Garuba. Precisamente reforzar la dirección es la prioridad porque desde la marcha de Facu viene siendo el principal (que no único) talón de Aquiles del equipo, en vista de que el sistema Laso depende de creadores diferenciales para carburar.

‘Coach Tiquismiquis’

Dicho lo cual, podemos proceder al salseo, es decir, a los nombres de futuribles, que en todo caso son habas contadas, y sobre los que en realidad llevamos dando vueltas en círculo desde hace meses. Tanto Marca como Encestando apuntan el nombre de Raulzinho Neto, que termina contrato en Wizards, cumple 30 años en mayo y tiene pasaporte comunitario (italiano). Cuando el río suena… Es rápido, tiene puntos en las manos (8.7 promedia en NBA este curso) y ha ganado mucho músculo desde que saliese de Murcia en 2015 rumbo a Utah, aunque a tenor de sus números no destaca precisamente por generar para el resto. Con sus 184cms de altura promedia más rebotes que asistencias, y tampoco es que comparta quinteto con Jokic… Sus expectativas económicas al parecer encajan con el presu del Madrid, matrimonio de conveniencia a primera vista. No le veo para titular en un candidato al título a la Euroliga, pero como base reserva puede estar bien tirada, siempre que tenga el beneplácito de ‘Coach Tiquismiquis’.

En realidad, de entre los bases que acaban contrato, los dos únicos que supondrían un verdadero salto de calidad inmediato para el Madrid son Campazzo y Larkin. El argentino, a pesar de su discretísima temporada, parece tener mercado en la NBA, entre los clubes que le pretendieron en 2020 y a los que dio calabazas para recalar en una franquicia con aspiraciones como Nuggets. Está convencido y tampoco le tengo por un loco: ya ha comunicado al Madrid que no cuenten con él salvo giro mayúsculo de acontecimientos.

Show me the money

De Larkin dijo Laso el año pasado que es «el jugador más explosivo de la Euroliga», suponemos que este sí le gusta. Huguet publicó en febrero en Mundo Deportivo sobre el interés blanco, pero algunos parroquianos corrieron a desestimar el rumor por la sindicación de la fuente. Resulta que no iba desencaminado puesto que, según Marca, el jugador ha rechazado ya una oferta del Madrid de dos millones de dólares anuales, entendemos que netos, que sería el exacto mismo rango salarial que Tavares y que Facu en su día (3.6M de euros brutos). Recordemos la importancia de los equilibrios salariales para la paz del vestuario…

Tampoco tomaría la negativa de Larkin como una puerta definitivamente cerrada, sobre todo si es «una primera oferta«, como especifica Nacho Duque en su texto. Al fin y al cabo, poneros en el pellejo del jugador ¿por qué iba a aceptar un preacuerdo tan pronto, en marzo, por un 40% menos de salario que el actual? Ya tendrá tiempo de bajarse de la burra más adelante si hace falta, y el Madrid de subir su oferta.

Si Larkin sigue siendo una opción, el contexto de mercado y el tiempo pueden jugar a favor del club blanco. Primero, porque los salarios top se han contraído por la pandemia, nadie en Europa en 2022 va a pagar a Larkin los 3.4M$ netos que cobra ahora. Imagino que su agente no es gilipollas y ya lo sabe. Segundo, por la falta de competencia: con los equipos rusos fuera de la ecuación, con el Barca hipotecado y la lira turca bajita se reduce el número de destinos potenciales. Pocos clubes, si es que alguno, pueden llegar a las cifras del Madrid por un base este verano. Solo se me ocurre el propio Efes, en caso de que Micic salga a la NBA, el Armani Milán, donde termina contrato Delaney, o Partizán, si el gobierno serbio sigue inyectando pasta a lo loco en los clubes deportivos.

Si Larkin se enroca en una cifra y ningún club europeo la alcanza, siempre podría intentar como alternativa reengancharse (de nuevo) a la NBA, que no deja de ser la liga de su país. No es que estén los general managers allende el mar desvelados por él, pero tampoco es descartable que pueda colocarse. En ese escenario cabe plantearse dos cuestiones: ¿cuánto puede esperar el Madrid para cerrar el fichaje pivotal del verano? El mercado NBA de agentes libre no empieza hasta el 2 de agosto. ¿Es sensato fiar la suerte del proyecto a un jugador cuya prioridad absoluta parece ser la pasta?

Planes C

Marca menciona otros cinco nombres, aunque algunos me parecen de relleno. Chacho y De Colo, por ejemplo, que terminarán este curso con 36 y 35 años, respectivamente. Por no hablar de otros deal breakers, como el derecho de tanteo de Valencia y la enemistad JCS-Chacho. Scottie Wilbekin da el nivel, pasaporte comunitario y 29 años, pero también parece una opción lejana, dado que le queda otro año de contrato en Tel Aviv: ¿por qué dejaría Maccabi ir a su estrella? Ha sido quizá el club más golpeado económicamente por la pandemia, pero ¿tanto como para tener que poner en venta vía transfer a su go-to-guy?

Tomas Satoransky sería otra alternativa improbable: el Barca se guardó sus derechos para Europa, y tampoco parece claro que cruce el charco este verano, viendo el repunte de sus minutos desde que regresó a Washington en febrero.

La opción más creíble de las cinco, que tampoco probable, parece Kevin Pangos (29 años, pasaporte comunitario), cuya situación contractual con CSKA pende de un hilo. Firmó un contrato por tres temporadas solo un día antes del inicio de la invasión de Ucrania. Oficialmente no se ha desvinculado del club, como Shengelia, Lundberg o Hackett, pero tampoco se ha incorporado. Recordemos que la competición en la liga rusa sigue con ‘normalidad’, y Clyburn y Milutinov están jugando. A falta de conocer el desenlace de la historia Pangos-CSKA, parece incierto que el canadiense juegue en Moscú la próxima campaña si los equipos rusos son excluidos de nuevo de la Euroliga, un supuesto probable, dado que el conflicto en Ucrania y la guerra de sanciones parece que van para largo.

El Madrid se resigna: no fichará a la marcha de Facu

Imagino que hoy, precisamente hoy, no esperáis una crónica florida de la victoria contra este Fener de circunstancias, un caramelo para pasar el trago de La Noticia, que no por esperada es menos trascendente: la fuga de Campazzo a mitad de curso, un torpedo en la línea de flotación del equipo, cuyas opciones de títulos este curso se reducen dramáticamente sin una de sus dos estrellas.

Facu jugará el domingo su último partido, contra Manresa, y a renglón seguido volará a Denver, donde firma por dos temporadas y no demasiado dinero, fiando su suerte a un pelotazo en el verano de 2022. El Madrid se queda sus derechos ACB pese a no rebajarle la cláusula (6M), que pagará a plazos, el primero de 2M, que saldrán casi íntegros de su salario de lo que llevamos de curso y el transfer que puede pagar la franquicia NBA (hasta $750K). A cambio, Facu se garantiza que si vuelve a Madrid lo hará con el salario actual y que el club le condonará la parte de cláusula que faltase por pagar, si la hubiese.

¿Y qué va a hacer el club ahora?

Nada. Hace días que me llegaban rumores en esa dirección y hoy ya es oficioso: el Madrid se resigna y no fichará un sustituto a Campazzo. La temporada es larga, quedan siete meses y medio, y la situación podría cambiar, bien porque mejore la epidemia, bien porque el equipo desbarre mogollón, bien porque se presente una oportunidad de mercado de esas que no puedes dejar pasar, como lo fue Tavares en su día. Pero, vamos, que la intención es no fichar, y mejor que nos hagamos a la idea cuanto antes, para no seguir perdiendo el tiempo pajeándonos con los descartes del mercado NBA, que si Wanamaker, que si Poirier, que si mi abuela…

Los 300k mensuales del salario del Facu, unos 2.2M de euros hasta final de temporada, se desinvierten íntegramente del presupuesto de la sección. Igual que ya sucedió con los 1.8M del salario anual de Jordan Mickey o los 600k que cobró Mejri el curso pasado. Toda esa masa salarial se evapora para tratar de reducir las pérdidas de la sección, que este año serán aún mayores que de costumbre sin los ingresos por ticketing.

Una decisión decepcionante para el aficionado pero no por ello sorprendente, en línea con la muy conservadora política de despachos de la sección en la era Laso, fiándolo todo al continuismo, a las renovaciones y a la evolución de los jugadores en nómina para enjuagar las lesiones y las salidas. Una política que ha dado buenos frutos, qué duda cabe, pero que esta vez suena a realismo mágico: «Si funcionó en el pasado, ¿por qué no iba a funcionarnos también ahora?». Pues por el nivel del rival directo (Barca) y los escasos mimbres disponibles en el puesto de base, encima el más importante de la plantilla en los esquemas de Laso.

Lapro-Alocén, la nueva realidad

El Madrid se va a pasear por Europa con una dupla de directores digna de media tabla en la ACB. Y ya puede ser Laso un contrastado gestor de bases, quizá la mayor de sus virtudes, que milagros a Lourdes. Desde la semana que viene se quedan al timón un jugador que ni pidió ni quiere (Laprovittola) y el meritorio (Alocén). Y vaya por delante que no es culpa suya ni los estoy señalando, al contrario, los exculpo por adelantado: recordemos que al argentino se le fichó para tercer base y al chaval este verano para irse fogueando, no se pueden pedir peras al olmo. Lo que es un disparate es, sabiendo desde mayo que Facu se va, que hace falta un base pero toca apretarse el cinturón, mantener en nómina a cuatro escoltas entrados en la treintena y por encima del millón anual de salario, y renovar a un exjugador por amabilidad diplomática, para acabar jugándote las castañas con Lapro y Alocén.

Seguramente veamos a Núñez o Spagnolo en alguna convocatoria ACB, meramente anecdótico, así como a Llull y Abalde jugando minutos en el puesto de base en la Euroliga, en función de circunstancias de partido. Pero son solo remiendos, parches de circunstancias, y con esos al final siempre asoman las costuras.

Campazzo, el mejor fichaje

imagen-sin-tituloHoy no voy a hablaros de Doncic, hay que controlarse, que podemos acabar la temporada como un disco rayado. Es de ley dedicar unas líneas a Campazzo, el mejor en Burgos (val 24) y destacado en Kaunas (val 17), uno de los movimientos más importantes del verano en la ACB, pero que pasó desapercibido, por esperado y por no ser un fichaje al uso, sino el retorno tras una cesión. Facu ha estado entre los mejores bases de la liga los dos últimos años, pero algunos en la parroquia blanca, que imaginamos vieron poco al Murcia, todavía le hacen de menos, incapaces de modular el discurso a la evolución de las circunstancias, como si Facu fuese el mismo que se marchó, el pollo sin cabeza de papel testimonial el curso del triplete.

No se ha convertido en John Stockton de la noche a la mañana, no digo eso, pero el potencial lo tenía y sencillamente necesitaba reposar dos años en barrica, como el gran reserva. Un proceso habitual en los bases, al fin y al cabo el puesto que exige más decisiones en pista y por ende en el que más pesa la experiencia. ¿O acaso hemos olvidado la versión cabra loca de Llull en la etapa Messina?

Campazzo conserva sus virtudes, que son muy marcadas, el desparpajo, piernas explosivas y manos rápidas, pero ha limado defectos como el cuidado de balón o la selección de tiro. En los 9 partidos que van de curso presenta un ratio aseadito de pérdidas, una cada 15 minutos en pista, cifra que era de 10 en Murcia el año pasado, si bien allí amasaba aún más responsabilidad ofensiva. Otra crítica recurrente es la selección de tiro, y aunque su acierto de tres sea discreto (32%), lo compensa con un soberbio porcentaje dentro del arco, 62% en lo que va de campaña, ciertamente meritorio para sus 179cms.

Mejora respecto a Draper

Tras un breve periodo de aclimatación, se le notó apocopado en la Supercopa y en Estambul, Facu es ya una pieza de peso en el engranaje blanco. A su rápida adaptación han contribuido la lesión de Llull, traducida en más minutos, y sobre todo Laso, tan arisco con los pívots pero que exprime como nadie a los bases de talento ofensivo, y el argentino es uno. El fichaje de Causeur fue un acierto, pero el de Campazzo me atrevería a calificarlo de pelotazo, recordemos que su incorporación, en este verano de déficit de bases en el mercado Euroliga, llegó sin pagar tránsfer y con un sueldo bajito, ahora además con pasaporte español. El Barca, por comparar, gasta una plaza de extracomunitario y seguramente algo más de sueldo en Pressey, hoy en el centro del huracán, mientras CSKA tiene de segundo base a Leo Westermann, que ni jarto de Fernet le cambiaba yo por Facu.

Aunque tiene aún bastante margen de mejora, la presencia del argentino supone una mejora exponencial respecto al nivel de Draper, tan aseado él, pero incapaz de ver una jugada en estático. ¿Se imaginan, ante la lesión de Llull, un Madrid con 25 minutos por partido de Draper al timón? Aprendamos a valorar un poco más lo que tenemos un casa, que no sólo de Doncic marcha el equipo 9-0.

In Luka we trust

luka.pngNo hacía ni tres días que había firmado su peor partido de la temporada, apocopado en Estambul: valoración -3 en 16 minutos y superado por la responsabilidad, doble tara en un base. Por eso, si algún interés para el Madrid tenía un encuentro de trámite como la visita de Fuenlabrada, era darle tiempo en pista y balón en las manos al chaval para que recuperase sensaciones, para sentir la confianza ciega del cuerpo técnico (y el cariño de la afición). Imaginamos por cierto que para gestionar situaciones como estas, entre otros motivos, eligió la sección de técnico asistente a Paco Redondo, que trabajase con el chaval ya desde categorías inferiores. Una voz familiar para cuando viniesen curvas.

Como Doncic va sobrado, más aún en ACB y ante un rival así, su ‘recuperar sensaciones’ lo convirtió en una exhibición, su mejor actuación como profesional, con 23 puntos, 11 asistencias y 4 rebotes para valoración 34, batiendo un rosario de récords de precocidad en la liga española, que al caso son lo de menos. Bien por cierto Laso dando minutada (34) al chaval, que la necesitaba, y dando a cambio descanso a Llull (7), que habrá jodido a muchos el equipo supermanager pero que le viene a pelo un domingo de asueto. También ‘descansaron’ Ayón y Randolph, 14 y 10 minutos respectivamente. La siguiente meta para Doncic es exportar sensaciones a Euroliga, donde promedia valoración 1 en los últimos 4 compromisos. La visita de Zalguiris el jueves con la baja de Draper parece cita propicia.