Y el sustituto de Llull es… «Tirar con lo que hay»

CapturaUno como aficionado necesita alicientes, ilusión, el deporte no deja de ser entretenimiento y Florentino lo sabe mejor que nadie. El verano del Madrid de basket, sin embargo, desprende dejadez, resignación y tacañería, lo sospechábamos y ahora, en una situación de necesidad como la lesión de Llull, se confirma con crudeza. Desde esta tribuna se defendieron los fichajes de Kuzmic y Causeur, baratitos y de perfil medio, que no llenarán el Palacio pero son parches necesarios a carencias concretas de la plantilla.

No se pujó por Chacho porque supuestamente no había necesidad ni dinero. Pero las circunstancias han cambiado, con la lesión a largo plazo del jugador franquicia, y el club mantiene su abulia. Ni siquiera ha peleado por Jayson Granger, el recambio más lógico a estas alturas de verano, 27 años, cuatro de experiencia Euroliga, agente libre y pasaporte español. Tiene toda la pinta de que sencillamente el Madrid no va a fichar sustituto, «al menos por ahora», o sea, hasta que el agua no llegue al cuello, hasta que no haya riesgo de descolgarse del grupo de cabeza en Euroliga, que entonces se planteará un zumbón descarte de la NBA, regreso al problema de los tres extracomunitarios. ¿Se imaginan, por ejemplo, que De Colo se rompiese la rodilla y CSKA no se plantease fichar?

«No hay nada que convenza»

Se escuchan consignas complacientes del tipo: «No convence nada en el mercado» (¿¡qué esperan a mediados de agosto!?) o «se puede tirar con lo que hay». Poder es una cosa, otra distinta el sentido común y el medio plazo. Llull libera 28 minutos y 12 tiros de media, la mitad recaerían en los hombros del muchacho Doncic, a sumar al rol que tenía asignado, ya de por sí importante. Es un disparate cargar a Luka desde el 1 octubre con semejantes minutadas y responsabilidad, no porque no pueda, sino por aquello de gestionar los picos de forma de jugadores clave, algo de lo que llevamos hablando todo el verano, tras la costosa implosión en mayo de Randolph y del propio Doncic. Mucha responsabilidad caería también en Campazzo, ni siquiera anunciado, pendiente de recibir su pasaporte y cuya experiencia Euroliga se limita a 19 minutos.

En el club lo fía casi todo, aparte de a Luka y Facu, a que la rotura de ligamento de Llull es limpia, acortará los plazos, volverá en enero-febrero y será el de siempre para primavera. Otro disparate, arriesgar por unos míseros meses la salud del estandarte de la sección, llamado a darte otros 5-6 años de gran baloncesto. Cualquier cosa para no rascarse el bolsillo, ni siquiera en una temporada en que había posibilidades razonables de asaltar la Décima.

No hace falta una estrella, Llull no tiene recambio, bastaría con un base de rotación fiable, pero hace falta. Granger hubiese llegado ‘gratis’ (quizá una mínima compensación a Unicaja) y costaba alrededor de 1.2 millones anuales, lo mismo por ejemplo que va a pagar el Barca a su alero reserva, Rakim Sanders. No es que no haya dinero, lo que no hay es ganas de gastarlo, y no será porque ya se haya invertido. A ojo de buen cubero, el gasto en plantilla es casi idéntico al curso pasado, millón arriba o abajo en una sección de presupuesto 25-30…

Salarios salientes 2,6M
Hunter 1M
Nocioni 800k
Draper 800k

Salarios entrantes 1.9M (+400k en transfers)
Causeur 800 (+100 transfer)
Kuzmic 600 (+300 transfer)
Campazzo 500

Sueldos de Radoncic y Yusta, unos 500k entre ambos

Subida salarial de Randolph 700
Rebaja salarial de Felipe 300

Indemnización del seguro de la FEB por la lesión de Llull ¿?

¿Qué escenarios se abren con la lesión de Llull?

granger.pngLigamento cruzado, de 7 a 9 meses de baja. Qué forma de amanecer, nos hemos quedado sin Llull este curso. Una lesión que reduce sensiblemente las opciones de Euroliga del Madrid, en una temporada en que se daban muchas circunstancias favorables, sobre todo el éxodo en rivales directos. El primer instinto es maldecir la Ñ y sus chorrigiras, que el Madrid lleve años siendo el club ACB que más expone en la selección ‘de todos’ (curiosamente no este verano).

No reaparecería Llull hasta entrado marzo, en plena vorágine. Para hacernos una idea, a primerísimos de abril termina la liga regular de la Euroliga. Y no se trata solo de cuándo sino de cómo, no vas a ponerle media hora en pista en unos cuartos de final a un jugador sin ritmo de competición, tras romperse la rodilla y pasar más de medio año inactivo. Tiene 29 y una fé a prueba de bombas, seguro volverá, pero no se puede echar cuentas con él en la temporada 2017/18. Cualquier cosa que aporte a su regreso será un extra.

¿Qué escenarios se abren?

Lo impepinable, que Doncic con 18 años va a ser el jugador franquicia. Independientemente de lo que se pueda fichar, la temporada del Madrid pasa por un nuevo step ahead de Luka, en su último año en Europa, que se centre en basket y se ponga en modo Petrovic, que puede. Sus actuaciones con la selección son por el momento esperanzadoras. Dada su facilidad estadística, las minutadas y la responsabilidad con que va a cargar en el Madrid, contaría con ver números estratosféricos, candidato firme a MVP de ambas competiciones. Por otra parte, el regreso de Campazzo se convierte ahora en sencillamente impepinable. Ya puede Florentino descolgar el teléfono y meter prisa a algún ministro para acelerar la obtención del pasaporte español. Tampoco hay que delinquir. Hace meses debería estar listo, se trata de que algún burócrata vaguete reciba un tirón de orejas para hacer su trabajo.

En todo caso, incluso en el mejor escenario de Luka y Facu, el Madrid debe fichar, no es momento para ser conservador o complaciente. La Federación tiene un seguro por el que se indemniza al club de un jugador que se lesiona con la selección. Hace una década, cuando el sonado caso Garbajosa, ese seguro cubría solo una cuarta parte del salario, aunque tras tanto tiempo es fácil que esas condiciones hayan cambiado. Sea finalmente más o menos, ese dinero debe invertirse en fichar, aparte de que el club tendrá que poner de su bolsillo.

No escatimaría en un sustituto digno, al fin y al cabo se ha gastado bien poquito este verano y si se atina el equipo mantendrá opciones de Euroliga. El timming para salir de compras es a priori espantoso, entrado agosto, con el mercado casi cerrado y solo las sobras disponibles. El primer impulso puede ser lamentarse por no haber pujado por Chacho, pero no le veo sentido a fustigarse por algo que no estaba en manos del club, las circunstancias hace un mes eran otras. Dicho lo cual, hay algunos casos aislados de jugadores de ciertas garantías que siguen sorprendentemente disponibles, sea por disputas con sus clubes o esperando una oferta NBA.

Jayson Granger. La opción ‘facilita’/barata. Cupo nacional, llegaría gratis al ser agente libre. Cuentan con él en Baskonia, pero no hay nada firmado aún porque se está dando un tiempo por si le suena la flauta en la NBA. Su sueldo tampoco sería desorbitado, básicamente porque no es ninguna estrella. Deportivamente estancado en su paso por Estambul, mejor anotador que director.

Nemanja Nedovic. 26 años, comunitario, sin sueños NBA, ha encontrado un punto de madurez muy interesante. Insistió en renovar por solo un año en Málaga, aunque el club le ofrecía dos, pensando en ser el sustituto de Luka el próximo verano. Está deseando vestir de blanco, debe ser más merengón que Bernabéu. El problema es el dinero. Robar en agosto al jugador franquicia de un equipo Euroliga no saldría barato, habría que poner encima de la mesa una cifra mareante para que Unicaja tan siquiera se sentase a negociar. Hablamos de un buyout por encima del millón, y ya sabemos que Florentino desde que regresó a la presidencia tiene alergia a pagar cláusulas en basket. En este caso, sería además por un jugador que de todas formas iba a llegar gratis en 11 meses…

Tyrese Rice. Todo o nada. Fue el primero en desear lo mejor a Llull en redes sociales en cuanto vio la lesión. El Barca está deseando quitársele de encima, ha configurado la plantilla contando con su salida. La operación pasa por que Rice acepte una rebaja en su finiquito (2.5 millones garantizados para este curso) y firme con el Madrid como agente libre. Tiene 30 años, está a tiempo de reengancharse. Sus problemas extradeportivos le preceden, pero es un ganador y un superclase, además de comunitario. Le tiene ganas al Barca, necesita una oportunidad para reivindicarse y es bien conocida la buena mano de Laso con los bases.

Adam Hanga. La apuesta a medio-largo plazo, comunitario, 28 años y un perfil muy Laso. Querejeta se puso digno e igualó la oferta del Barca, por un sueldo que es un disparate en el equilibrio salarial vitoriano. Ahora Baskonia quiere/necesita vender y los azulgrana están regateando. Las últimas cifras filtradas son de 300k que ofrece el Barca por 600k que pide Baskonia. El acuerdo está cercano pero no cerrado y si por algo se caracteriza Querejeta es por su pragmatismo. Si el Madrid llega y ofrece más que el Barca, se lo lleva, punto. La suma de salario (2.5 millones brutos) y buy-out (digamos 600) se pone en un ojo de la cara y queda por aclarar si, dada la normativa de tanteo, podría fichar por otro equipo ACB distinto al Barca.

Brad Wanamaker. Le perdimos la pista a comienzos de julio, estaba «muy cerca» de firmar por Denver, pero aquello no cuajó y sigue esperando una llamada de la NBA, cada vez menos probable. Mientras tanto, Fenerbahce ha cogido posiciones para su incorporación, que no está cerrada. Competir con el mayor presupuesto de la Euroliga y un tipo impositivo bajo como el turco supondría un esfuerzo financiero notable, solo merecería la pena si se cuenta con él a medio-largo plazo en un rol importante. Uno de los mejores 1×1 desde bote de la Euroliga, aunque a mitad de camino entre base y escolta, lo cual tampoco es mayor problema dada la versatilidad de varios exteriores blancos: Doncic puede jugar de base y Rudy-Causeur de aleros. Su caso, a diferencia de los tres anteriores, tiene un importante asterisco y es su pasaporte extracomunitario. Prescindir de Trey en ACB es más arriesgado este curso, se quedarían las convocatorias con solo cuatro interiores, uno de ellos de 37 años. Es en días así en que te acuerdas de la reticencia de Ayón a obtener la doble nacionalidad. Gracias, Titán.

¿Es esta la mejor plantilla que podía armar el Madrid?

kuzmiccaseurLlevo todo el verano recetando tranquilidad y perspectiva a los que pedisteis demoler el proyecto en pleno calentón por las derrotas ante Fenerbahce y Valencia. El Madrid partirá de nuevo en la terna de favoritos a la Euroliga el próximo curso, por plantilla y continuidad de proyecto, pero también hay espacio a una crítica constructiva de los movimientos del club, que transmiten dejadez, relajación y exceso de confianza. Demasiada tras una temporada reguleras. Con poca inversión extra y bastantes más ganas se podía haber hecho mejor.

Veo una plantilla algo descompensada por puestos, con cinco aleros y solo dos pívots, Ayón y Kuzmic. El fichaje del serbio (que ha salido baratito) tiene todo el sentido, el siete pies rocoso que echó de menos el roster en mayo. Faltó defensa y sobre todo rebote, Kuzmic lideró la Euroliga en capturas por 40 minutos (13.5). Queda por ver su encaje en el sistema Laso, esa trituradora de pívots altos. Menos sentido tiene la salida de Othello: quizá era todavía recuperable de sus ‘problemas extradeportivos’, y si no lo era se podía buscar otro pívot de su perfil. El puesto queda corto para una temporada tan larga, no es casualidad que los dos rivales directos hayan juntado tres pívots natos, Barcelona a Tomic, Oriola y Seraphin, Valencia a Dubljevic, Latavious y Pleiss. Una eventual lesión de Ayón o Kuzmic obligará a fichar a mitad de curso, quizá entonces nos acordemos de Lima, al que se ha empaquetado con un lazo (Besiktas) y que habría ocupado plaza de cupo nacional. No es ningún crack, pero tampoco es que un tercer pívot lo tenga que ser y su campaña en Lituania fue homologable. Parece que Laso le tiene muy cruzado.

Step ahead de Thompkins

El puesto de ala-pívot es el más potente de la plantilla, al menos en comparación con los rivales directos. Que no les falten balones… Espero un step ahead de Thompkins este curso, que se sacuda complejos inflándose a estadística en ACB y callando el murmullo del Palacio. Si Felipe se parece al de la recta final de temporada, y su ausencia en el Eurobasket habla de un compromiso para que así sea, es un tercer ala-pívot muy válido en la rotación. A Randolph le coloco entre interrogaciones: terminó fatal el curso (no sabemos hasta qué punto influyó su estado físico) y de su rendimiento (junto al de Luka) depende el techo del equipo. No olvidemos que se le ha renovado con una generosa mejora salarial…

No entiendo el overbooking en la posición de alero: Doncic, Taylor, Maciulis, Radoncic y Yusta, mucha cantidad pero poca certeza. Podéis argumentar que Luka jugará minutos de base, cierto, menos en principio este año a poco que cuaje Campazzo, pero también Causeur y Rudy pueden desempeñarse como aleros. Total, que hay cinco en el roster y uno canta especialmente: Maciulis. Su continuidad es un brindis al sol, el capricho de Laso, con quien le une buena amistad. Lleva dos años muy flojos y dada su edad no cabe esperar resurrecciones, vive de las rentas de la temporada del triplete y la incomprensible renovación por dos años garantizados que se le firmó en 2016. Son unos 800k euros de masa salarial prácticamente desperdiciados. No hay lugar a amistades y sentimentalismos en la configuración de plantilla, esa es la relajación a la que me refería. Tampoco entiendo repescar a Yusta el mismo año que concedes ficha permanente de primer equipo a Radoncic. No veo minutos ACB para ambos jugando en el mismo puesto. Tiene más recorrido el segundo, quizá se le podría haber cedido a un Fuenlabrada de la vida.

El puesto de escolta va bien servido si Carroll mantiene el nivel (ojo que son ya 34 años), Causeur se cuida de lesiones y Rudy rinde al menos en versión 2.0. Más le vale, porque afronta un año clave en su carrera, el último de su megacontraro y supuestamente para prepararlo ha renunciado al Eurobasket. Si ralla a un nivel homologable puede reclamar el próximo verano dos temporadas garantizadas por entre 2 y 3 millones totales, jubilarse dignamente en el Madrid como secundario de lujo. Si su declive continúa el ritmo acelerado no tiene garantizado nada, ya no un salario por encima del millón, ni siquiera ficha en el roster del Madrid 2018/19. El club no se ha molestado en renegociar a la baja (más años por menos sueldo), se come los 2.7 millones este curso precisamente para tener las manos libres en junio 2018.

El pasaporte de Campazzo

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Sospecho que la tardanza en anunciar a Campazzo tiene que ver con retraso en la obtención de su pasaporte español, solo puede ser eso. Al fin y al cabo hace más de un mes que el club anunció la repesca de Yusta, en una situación contractual parecida. Facu es la primera y única alternativa que baraja el Madrid para el puesto de segundo base este año, sirva de ejemplo que ni presentó oferta a Chacho. Tengo confianza en que Campazzo superará las expectativas de muchos sectores de la parroquia blanca, que aún le conciben solo como aquel Chicho Terremoto de papel testimonial en el triplete. Es un gran competidor, tiene carácter, ha crecido bastante en Murcia este par de años y Laso acostumbra a sacar lo mejor de bases con desparpajo y talento ofensivo como él. No es su juego lo que me preocupa sino ese pasaporte. Marca nos contó en diciembre que recibiría el documento en primavera y seguimos sentados esperando… Y no es un problema menor dado que este año no se puede prescindir de Thompkins al haber jubilado a Chapu sin sustituto.

En fin, sigue siendo una gran plantilla, un milagro mantener a todas las vacas sagradas en este verano de éxodo, pero igual tiene pequeños desequilibrios que se podían haber evitado sin amiguismos ni relajación. Cruzaría los dedos por la salud de los dos centers y el pasaporte de Facu, conste en acta.

Chacho, Hanga, Melli… Pajiplantillas y efecto dominó

hanga.pngEstamos en días de trasiego en despachos y para nosotros, como aficionados, son jornadas de pajiplantillas, una actividad refrescante y veraniega, especialmente bienvenida tras un decepcionante final de temporada. Empecemos con los hechos consumados, que son siempre los menos: Randolph ya tiene pasaporte esloveno, es oficial. Apostaría a que nunca ha pisado Ljubliana, pero igual está «feliz por la oportunidad, un gran reto». Hipocresía al margen, a Eslovenia se le queda una selección como para luchar por medalla en el Eurobasket y al Madrid se le arregla medio juego interior. Lo dice David Manzano, «los pasaportes son los nuevos fichajes».

La condición de comunitario de Randolph activa para competiciones nacionales a Thompkins, cuya amenaza ofensiva se echó de menos en la final ACB. Quizá la noticia no tenga el glamour de un fichaje con todas sus letras, con su sesión de fotos en Sanitas y su rueda de prensa, pero no despreciaría su impacto: permitirá distribuir mejor los minutos en una temporada tan larga y contar con el roster completo en los partidos por el título, además de lo que supone de confianza para un jugador de moral tan frágil. La clásica ventresca de estadística de la matinal de domingo le sube a cualquiera la autoestima tras una derrota Euroliga, un comodín del que apenas ha disfrutado Thompkins en dos años de blanco.

Y tras los hechos consumados entramos en el terreno de la rumorología, la especulación y el pajiplantilleo… Algunas fuentes me insisten en que el fichaje de Nicolo Melli por el Madrid es inminente, lo que no me termina de cuadrar con el recién adquirido pasaporte esloveno de Randolph y la activación por consecuente de Thompkins (con contrato en vigor) para las competiciones nacionales. Lo que la rotación interior necesita como el comer es un center defensivo, rocoso, un anti-Shermadini-Dubljevic, y no otro cuatro tirador. Puede que Laso cuente con Randolph para jugar bastantes minutos de cinco, experimento que le ha dado buen resultado en momentos puntuales de la recién concluida temporada. En todo caso, me parece improbable, por eso mantengo en cuarentena la información del presunto fichaje de Melli, podría tratarse del clásico rumor de agente para estirar la cuerda en una negociación con otro club, en este caso con Fenerbahce.

Me llega, y me cuadra más, que el Madrid tiene bastante colgados los cambios en la plantilla a la espera de lo que pueda deparar el mercado NBA, en una suerte de efecto dominó. El club sigue de cerca la situación del pívot español Sebas Sáiz, que no ha sido elegido en el Draft tras terminar periplo universitario. Aunque la verdadera ficha clave del puzle es Chacho, al que el Madrid mantiene la puerta abierta de par en par, sobre todo tras echar de menos su creación desde bote en la final ACB, con Doncic desactivado y Llull muy solo. Su continuidad en América dista de estar garantizada, por mucho que públicamente insista en que es su primera opción. No deja de ser agente libre en uno de los puestos mejor cubiertos de la NBA, su temporada pasada no fue lustrosa y la franquicia para la que jugó acaba de elegir a un base con el nº1 del Draft…

En el eventual escenario de que Chacho regrese al Madrid, Campazzo se quedaría colgado, pues no tendría hueco en la plantilla, o no al menos los minutos de calidad que reclama. Sin embargo, para el Madrid sería una valiosa moneda de cambio en el mercado. Querejeta le quiere para Baskonia, que salvo sorpresa pierde a su base titular, Larkin, que apunta a Barcelona. Sin embargo, aún podría haber sorpresas y el destino de Teodosic, su marcha a a NBA o continuidad en Moscú, será un factor clave en esta partida de dominó.

¿Qué ofrecería Josean a cambio de la cesión de Facu? No entrar al tanteo por Adam Hanga, cuya marcha a la NBA dábamos por supuesta hace un par de semanas pero que hoy no está nada clara. Los Spurs, la franquicia que posee sus derechos, le han presentado una oferta bajísima, 500.000 dólares por la primera temporada, muy lejos de las cifras que le podría ofrecer un Madrid si se quedase en Europa. Una situación similar a la de Tomic hace dos veranos, cuando tenía bastante decidido marcharse a la NBA pero cambió de idea al encontrarse con una oferta económica de los Jazz muy lejos de sus expectativas.

Un eventual desembarco de Hanga implicaría necesariamente la salida de Maciulis o Taylor. El club prefiere renovar al sueco, con cuya evolución y rendimiento está Laso satisfecho, una ecuación en la que además emerge Panathinaikos, interesado en repescar a Jonas. El Madrid le mandaría a Atenas con un lazo, porque se ahorraría el finiquito por el año que le quedaba de contrato: «soldado, gracias por los servicios prestados».

¿Epílogo a la era Laso?

636332540608406844.jpgDecepción. Un desenlace indigno a una temporada homologable, incluidos tramos de brillantez en el nudo, con aquella racha de victorias en Euroliga y el título de Copa, dicho sea de paso, con más emoción que brillantez. Pero esto es el Madrid, manda la vitrina, y ceder el trono nacional en el peor curso de la historia del Barcelona resulta necesariamente una decepción.

Conviene, eso sí, sacudirse complejos y entender que el bipartidismo ha muerto, no solo en el Congreso, también en la ACB. Valencia no es flor de un día sino un dignísimo campeón, con proyecto, un plantillón y a Mercadona detrás, una estabilidad económica como para retener al jugador franquicia cada verano (Dubljevic), y al entrenador, pretendido por el Barcelona.

La final es un repaso, igualados los dos en Goya pero dos baños en la Fonteta, donde el Madrid apenas dio la cara. El cuarto encuentro se resume en dos cifras: el 29-11 del segundo cuarto, coincidiendo con minutos en pista de Doncic, al que se le acabó la gasolina hace ya unas cuantas semanas, Chapu, 1/13 triples en Valencia, triste despedida, y Maciulis, -22 el equipo con él. La otra cifra es el 52-26 del rebote, un baño de proporciones bíblicas a alturas de una final ACB, que explico desde el cansancio físico y la edad. Chapu 37, Felipe 37, Carroll 34… se viene operación renove.

chapu

Pero no son ‘los abuelos’ a quien señalo, cargados por circunstancias con una responsabilidad excesiva en la final, sino por ejemplo a Othello Hunter, recordemos, sensación de la pretemporada blanca, amenazando incluso la titularidad de Ayón. Entre él y Draper suman dos millones de euros de masa salarial y cero minutos en el cuarto partido de la final… El Madrid en la serie notó también la ausencia de los primeros dos ala-pívots de la rotación, Randolph lesionado y Trey inactivo por overbooking de extracomunitarios, unido a esa trasnochada norma ACB.

Se notó la dependencia de Llull tras la marcha de Chacho, la inexperiencia de Luka, que Roma no se conquistó en un día, o las limitaciones de los dos pívots quintaesencia del sistema, los que Laso siempre quiso, Ayón y Othello, retratados ante un equipo con un pívot de puntos en las manos y sistemas que lo alimentan.

Las carencias del sistema Lolaso

Valencia elevó la intensidad atrás, receta ya bien conocida, y dejó en pelotas las carencias ofensivas del Madrid, un equipo supuestamente fluido porque anota mucho de media pero que llevado al límite se ciñe a los carretones de Carroll y los 1×1 o 2×2 de Llull con el center en la cabecera.

Tras seis años no me parece mal momento para hacer balance y plantearse la continuidad de Laso, no desde la pataleta de la derrota sino desde un análisis serio del futuro de la sección. «No es mi peor momento en el Madrid… Los ciclos no deberían medirse solo en victorias», dijo anoche, la pregunta de su continuidad ya flotaba en el ambiente. Entiendo que el continuismo no vende y que el aficionado blanco (y también el presidente) es catastrofista por definición, pide demoler la casa con cada eliminación y disfruta más los veranos con rumores de fichajes en el Marca.

Pero hablamos, recuerdo, de una decisión capital para el rumbo de la sección, una sección que viene de vivir sus mejores años de la era moderna, tras década y media de travesía por el desierto. Los árboles, la frustración y el calentón de una final perdida, no deberían impedirnos ver el bosque.

La demolición solo debería acometerse si hay verdaderamente dibujada una reconstrucción: un entrenador mejor que Laso apalabrado y la posibilidad de armar una plantilla acorde a su estilo, es decir, los jugadores adecuados en nómina o en mercado, p’alante con los faroles. Pero no es la sensación, me chivan que el club se replantea repescar a Joan Plaza, tan elocuente y simpático él en las entrevistas, que tiene en su contrato una asequible cláusula de salida de 150.000 euros (a sumarle el finiquito a Laso, que le queda otro año por 1.3 millones).

Son las cuatro de la madrugada, estoy jodido y borracho, pero he visto demasiados partidos de cementazo Unicaja estos años como para pedir su llegada por Laso por un último mes aciago. Si recordáis, el año que el Madrid lo ganó todo fue cuando el club echó a los asistentes-amigos de Laso y le rodeó de Tabak-Chus para hacer de contraspeso y aportar cierta riqueza táctica a un libreto atractivo pero limitado. Quizá por ahí podrían ir los tiros…

Un Madrid petrificado en la Fonteta

carrollHa llegado el Madrid roto a este final de curso, está viendo consumirse ante sus ojos una campaña prometedora, baloncestísticamente superado por un rival de quilates y venido arriba, Valencia. Si la derrota en el segundo se justificaba por lo apretado del marcador y el acierto visitante en la recta final, el repaso en el tercero no tiene explicación que invite al optimismo. Queda el Madrid al borde de cerrar con suspenso alto una temporada que hace apenas tres semanas iba todavía para sobresaliente. Con una de las mejores plantillas de más potencial que recuerdo y ante la incomparecencia del Barcelona, una Copa del Rey por los pelos sería un bagaje discreto.

De alguna forma el equipo sigue de resaca desde Estambul, lo cual no entiendo, pues caer en semifinales con el campeón en su feudo, sin opciones pero dando la cara, no es ya que sea homologable sino que es hasta lógico.

Transcurridos 16 minutos el Madrid controlaba el tercer partido, 21-30, gracias a un paso al frente en defensa y a la reaparición del muchacho Doncic. Pero entonces reaccionó Valencia, su ya comentada resilencia, que no solo igualó el duelo sino que pasó al Madrid por la derecha, un Madrid de repente petrificado, sin fé ni acierto, que deja unas sensaciones catastróficas de cara al cuarto.

Solo tres se salvan de la quema, y con asterisco. El de siempre, Llull, que subió 16 puntos, si bien repartió solo una asistencia en media hora (Sikma dio 5…). Ayón, que jugó con la agresividad que requería la cita, pero asumió quizá más tiros de los que le corresponden (12), quedando por momentos en evidencia su escasez de recursos en 1×1, aún más dolorosa en el contraste con Dubljevic. Y por último se salva el mencionado Doncic, 13 puntos y 8 rebotes, uno de los pocos resquicios para la esperanza en la serie.

«Si no ponemos orgullo, dureza y cojones vamos a ver cómo Valencia nos gana el cuarto», advirtió Felipe en la zona mixta. Efectivamente el Madrid no igualó la intensidad local en la segunda mitad, pero no todo es testiculina, se trata también de tener un plan y algo de acierto. No dudo de la entrega de los dos viejos rockeros, Chapu y Felipe, pero firmaron 0 puntos con 0/7 de campo, ampliamente superados por el dúo Thomas/Sikma, que no son precisamente las estrellas de este Valencia. Especialmente costoso fue el naufragio de Reyes y Nocioni porque se ven cargados con gran responsabilidad en esta serie, ante la baja de facto de Randolph. Parece que la norma ACB no permite convocar a nuevos jugadores durante los playoffs, por eso Thompkins sigue de chándal. Una norma que, dicho sea de paso, me parece una gilipollez.

Los secundarios volvieron a ser una calamidad, Maciulis u Othello, a los que en esta serie se puede sumar a Carroll, 1/8 de campo ayer, secado una vez más por Rafa Martínez. Jaycee es otro de los pocos en los que confío para despertar y devolver la serie a Madrid.

Escucho voces que piden la cabeza de Laso en caso de derrota. No caería esa breva, tiene aún carrete por los logros pasados, pero igual no sobraba una autocrítica severa y más cambios en la plantilla de los previstos inicialmente.