Ovacionado en Vitoria

c4b88170-e743-11e6-9c1a-bb75d742b0eb_lukadoncicPensé que estos ojos nunca llegarían a ver a un jugador del Madrid (no exbaskonista) ovacionado en Vitoria. No fue solo la jugada en sí, de un asombroso manejo de balón para un 2.03m,  sino la sucesión de ellas, que destrozó el partido a 7 minutos del final. Sito pide entonces tiempo muerto y unos cuantos en el Buesa Arena, un público tan antimadridista como entendido, aplauden al muchacho de camino al corrillo. Es Kukoc, Petrovic o Sabonis, es historia del baloncesto europeo pasando ante sus ojos.

La exhibición de Doncic se cerró con 16 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias para 30 de valoración. Más allá de los números, dejó en el Buesa una sensación de dominio abrumador en el último cuarto, de controlar el tempo, sacando ventaja de cada circunstancia del juego. Si le emparejaban con Beaubois, 15 centímetros más bajo, le posteaba, cuando le defendía Hanga, rompía desde bote o buscaba 2×2. Una sinfonía de dirección con 17 años, además ni un balón perdido (0) ni un tiro mal seleccionado, igualito que Beaubois o Laprovitola.

Con el triunfo el Madrid es aún más líder, se le abre una pista hacia el primer puesto, con una victoria más average de distancia respecto a CSKA, al que se le ha salido un poco la cadena (5 derrotas en los últimos 8). También se le ha salido a Baskonia (4 derrotas en 5 partidos), casualidad o no, coincidiendo con el retorno de Bargnani, ‘Il Mago’…

Doncic encontró un inesperado escudero en Jeffery Taylor, en el mejor partido que le recuerdo de blanco, excepción de sus inauditos 7 triples en Belgrado. Sin embargo, los triples no son ni serán nunca lo suyo, lo contrario es engañarse, por eso prefiero su versión de Vitoria, realista, ofreciendo cortes por línea de fondo (5/6 t2), sin pérdidas (0 en 27 minutos), cargando el rebote y, sobre todo, la especialidad de la casa, la defensa. Su marcaje desquició a uno de los mejores bases del continente, Shane Larkin, 21 centímetros más bajo y puro desequilibrio, al que dejó en 2/11 de campo.

Los números no siempre hacen honor a la aportación del sueco, que está cuajando una temporada valiosa, mucho mejor que la pasada, bien llevado por Laso. Sufrió a comienzos de año una severa infección por la que perdió varios kilos de peso y que ha condicionado su nivel en las últimas semanas, un bache que deja definitivamente atrás con su actuación en Vitoria. Viendo su rendimiento y la escasez de aleros en el mercado, me plantearía su renovación en caso de no poder incorporar a Hanga.

Laso y Willy, el divorcio feliz

14806755952810Los Knicks son un equipo de psiquiátrico y nunca te puedes fiar, pero lo de Hernangomez ya no parece flor de un día. En los últimos 8 partidos (en los que ha jugado) promedia 22 minutos, 11 puntos y 12 rebotes. Tampoco hacía falta una bola de cristal para imaginar que Willy encajaría, pese a los pronósticos agoreros de más de un madridista resentido, que no le perdona que rechazase renovar, más aún siendo canterano. «¡Ingrato!». Encaja en la NBA porque es un interior puro, se ajusta a la descripción de pívot del libro de texto, sin moderneces, de los que escasean, que no se aleja del aro huyendo del contacto. Lleva 160 minutos jugados desde que intentó el último triple (por comparar, Ibaka se casca 4 por partido). La versatilidad es un término maldito entre los scouters americanos, se considera indefinición de puestos, pregunten a Rudy.

Ya en los pocos minutos de que dispuso el curso pasado Hernangomez demostró que bien alimentado es un ventilador de estadística. Solo en 6 partidos llegó a 20 minutos o más, en los que promedió valoración 18. En todo caso, las dos partes salieron ganando, un divorcio feliz. Laso dispone de su dupla soñada de interiores, Ayón y Hunter, reyes de la defensa y el 2×2. El resto de habilidades están de sobra en su sistema: tiro de media distancia, juego de espaldas, ganchos con la zurda… La trituradora no hace excepción con canteranos, solo con Felipe, por galones, y el perfil de Willy, tan poco atlético él, tenía escaso recorrido en semejante sistema.

Personalmente me hubiese encantado que jugase varios años más de blanco, nivel para ello está demostrando que tenía. No salen tan a menudo canteranos de este nivel. El Madrid le crió y no le llegó a disfrutar. En todo caso, no seré yo quien cuestione a estas alturas el sistema Laso, que ha devuelto la ilusión y los títulos al madridismo.

Willy está mejorando en defensa, igual es algo lento, pero corpulento, lo que aprovecha en ataque circunscribiéndose al juego en la pintura, tiene buenas manos e intuición para el rebote. Resumiendo, cumple el A-B-C de los pívots y, dada su edad (22)  y la escasez de talento en ese puesto en el basket mundial, no es difícil suponer que hará carrera en la NBA, es decir, que seguirá unos años en la liga y hará bastante dinero, sin ser necesariamente una estrella.

Golpe encima la mesa

sergio-llull-real-madrid-eb16El Madrid manda en la clasificación de la Euroliga tras 19 partidos, plaza que bien puede mantener otra jornada, pues el viernes recibe a Milán, uno de las pocas citas a priori cómodas del calendario. No dan caramelos por el liderato, lo sabemos, pero como síntoma resulta esperanzador, si lo comparamos con la odisea del curso anterior, que se pasaron ambos grupos como último clasificado, preámbulo de un merecido rapapolvo en cuartos.

Un liderato gracias al pinchazo de CSKA en Kaunas pero, sobre todo, a cinco victorias seguidas, tres de ellas a domicilio, talón de Aquiles en la primera vuelta. Igual o más importante que el liderato es la brecha de tres partidos respecto al quinto puesto, es decir, que la ventaja campo en playoffs está casi asegurada. El Madrid dio el golpe encima de la mesa en Bamberg, en un partido de quilates, a campo abierto (180 puntos), del tipo que gustan al espectador y beneficia a los chicos de Laso.

Llull (26pts) se enfundó la capa de superhéroe Marvel, decidió el duelo con 7 tantos en el último minuto, incluida una bandeja por elevación a un segundo del final. A veces se obceca en estas situaciones con el triple en escorzo, que tantos titulares le ha granjeado. Esta vez eligió con tiento, fue para dentro ante un defensor más lento como Zisis, por la derecha, su mano buena, y definió por elevación ante la ayuda del pívot, una canasta de mérito técnico pero de porcentaje a priori mucho más alto que las mandarinas.

El Madrid dominó el rebote (26/14) y jugó con fluidez casi todo el encuentro, sin lagunas de concentración, que tampoco las tuvo Brose, una de las propuestas de baloncesto más atractivas de la competición, pese a un presupuesto modesto y a perder a sus estrellas cada verano. Ayón firmó una actuación soberbia, del tipo al que nos acostumbró el curso pasado, haciendo de todo en pista: anotar (16 puntos, 8/9tc), rebotear (8) y asistir (4). El partidazo del mexicano compensó la nefasta noche de los ala-pívots americanos. Randolph vio por tercer encuentro Euroliga consecutivo toda la segunda parte desde la banca, castigo a 13 minutos enfadado con el mundo en la primera mitad (val -1), rendimiento que tampoco mejoró Trey, más desacertado que de costumbre (1/6tc).

El tercer puntal blanco fue Jaycee Carroll, 24 puntos, irreconocible tras su par de meses en el purgatorio. Se ve a leguas que ha recuperado la confianza de 10 días a esta parte y el equipo lo agradece sobremanera. Es capaz de anotar triples forzados y, ante todo, está explotando ese otro recurso, las bombitas en penetración, casi tan efectivo como el triple y que da a su juego otra dimensión (7/10 tiros de 2 en Alemania). Rudy cumplió pero le afearon esas 5 pérdidas, mientras Draper dio un paso al frente ante la baja de Doncic, que no viajó por precaución. El americano dirigió con solvencia, no dio el equipo como otras veces sensación de atasco, al contrario, el parcial fue positivo en sus minutos en pista. No levanta pasiones, pero visto en perspectiva, analizando plantillas de rivales directos, Draper es un lujo como tercer base, el fondo de armario que al final te supone partidos en una Euroliga tan larga e igualada, salpicada de lesiones. Pregunten al Barca…

La madurez de Llull y Rudy

rudyLevantar al espectador del asiento es muy sexy pero gana poquitos títulos. Llull es un pasador sobrio, en sus asistencias no hay floritura, nunca salen en las mejores jugadas, como las de Campazzo, Teodosic o Chacho. El aficionado irregular le conoce más por los tiros salvapatria, que sí aparecen en los highlights, pero que en la ecuación dan tanto como quitan al equipo, como las asistencias de sobaquillo. Que nadie se engañe, al final es el pase y no otra faceta de su juego la que ha elevado a Llull en los 2-3 últimos años a la categoría de estrella Euroliga.

Sirvan como ejemplo las últimas semanas, que no anda especialmente católico de tiro, de hecho bien podría cortarse un poco a veces, pero lo compensa repartiendo: 13 asistencias ante Valencia, 30 en los tres últimos partidos ACB. En días así no sobra recordar que con Messina hacía de escolta anotador, bastante destartalado por cierto (‘el aeroplano de Mahón’), y cuando empezó a jugar de base con Laso le costaba sumar asistencias, ver baloncesto en estático. Una mejora especialmente remarcable por inusual, porque pocos evolucionan en este segmento a lo largo de su carrera, no sirven las horas gimnasio ni las espartanas sesiones de repetición+técnica (como el tiro). En 16 partidos ACB suma Llull 97 asistencias por solo 17 balones perdidos, por comparar, el base estelar del rival directo, Tyrese Rice, acumula 43 pérdidas para 52 asistencias.

Ante Valencia disfrutó además el Madrid del Rudy más redondo de la temporada, en uno de los días que más falta hacía, con el liderato en juego, 7 abajo al descanso y el puesto de alero cojo, dadas la baja de Maciulis y la lesión de Doncic, que no pudo jugar la segunda parte por problemas físicos. A su habitual contribución en intangibles (5 asistencias y 4 rebotes), Rodolfo sumó un mayor acierto cara al aro, principalmente porque seleccionó sus tiros con tiento, sin más escorzos de los necesarios. Entiendo que Rudy despierta opiniones encontradas en la parroquia, por su sobresueldo y las maneras chulescas que enseñó a su regresó de América. El sobresueldo tiene mal arreglo hasta que no toque renovar, pero el comportamiento infantil ha desaparecido por completo en esta versión 2.0, limitado físicamente pero más maduro, concentrado y comprometido. No sé a vosotros, pero a mí me está ganando poquito a poco.

La reacción blanca tras el descanso fue furibunda. Subió el Madrid una marcha de intensidad y desnudó a Valencia, equipo nivel Euroliga, con un 26-8 en el tercer cuarto. Claves en esa labor defensiva resultaron tanto Randolph, que cuando está enchufado es un valladar atrás, desviando tiros, como Draper, que acreditó a primera vista sus habituales números chucheros (val -2), pero que algo debió hacer bien (o sea, defender) cuando presentó la mejor estadística +/- de los 23 que pasaron por pista: +17 el Madrid en sus minutos. Con el partido ya decidido saltó el Chapu y firmó, para mayor gloria tribunera, sus primeros minutos homologables en mucho tiempo ante un rival de nivel.

Doncic, sultán de Estambul

luka-doncic-real-madrid-eb16Tiene 17 años pero le van quedando ya pocas cimas pendientes de escalar en Europa. Esta noche puede tachar otra, la de dominar y decidir un partido a domicilio en la máxima competición continental, de esos con ambiente hostil y arbitraje casero, como los que se le atragantaron esta misma temporada en Estambul, ante Dogus y sobre todo Fenerbahce. Pero a la tercera fue la vencida en el Bósforo. Hizo olvidar la baja de última hora de Llull (molestias en la rodilla), mantuvo al equipo a flote y decidió en final igualado: valoración 31 en 23 minutos, a saber, 17 puntos (7/10 de campo), 5 rebotes y 9 asistencias, incluida la de la última canasta, de Ayón, que decidía el duelo (78-80). Corta el Madrid así una preocupante sangría de resultados a domicilio, previa a la visita de CSKA el día de reyes, uno de esos encuentros que definen tendencias en la temporada.

Tampoco representa la victoria en Estambul un cambio claro de tendencia, al menos en cuanto a juego, pues el equipo distó de cuajar una actuación redonda, pero al menos apretó atrás en el segundo cuarto (sólidos Othello y mechitas) y aguantó estoico el ataque de caseritis arbitral en el tercero: 29 tiros libres Efes por 8 el Madrid. No están los turcos para demasiados trotes, desacertado su puntal, Derrick Brown, 5/14 de campo. Rudy dio esta vez sí un paso al frente, asumiendo galones cuando Luka pasó por el banquillo, se fue a 14 puntos con una selección de tiro coherente. Justo lo contrario que los otros dos llamados a protagonizar en ataque, Randolph y Carroll, nefastos una velada más. En el caso del primero se unen problemas físicos y una actitud cuestionable. A Jaycee no se le conoce lesión reciente alguna y su actitud es intachable, pero las defensas le tienen más visto que el tebeo. En sus últimas cuatro salidas Euroliga 0/14 triples y valoración -8.

Feliz año nuevo a todos, ¡en 2017 más y mejor!

Vía de agua a domicilio

12453311wLa inconsistencia del Madrid como visitante empieza ya a cantar, en Sevilla sumó el tercer pinchazo consecutivo. Derrota en competición doméstica, con menos trascendencia pero más delito. El Betis que, por poner en contexto, venía de perder los tres últimos partidos en su pista por una media de 21 puntos. Y cayó el Madrid pese al regreso de Maciulis, Doncic y Rudy, fuera de la convocatoria se quedó ‘mechitas’ Taylor, el mejor en Belgrado. Remontó Sevilla 10 puntos en el último cuarto para ganar un final de cara o cruz. El guión no fue el habitual, porque un Betis no tiene potencia de fuego como para romperle el partido a un Madrid, pero los síntomas blancos sí fueron los ya conocidos… Mala defensa en la pintura (65% tiros de dos concedidos), dependencia de Llull (18 tiros de campo lanzados) y del triple (25%).

Rudy se olvidó de la versión asistente y retomó la de ‘tirador’, esa que tan poco aporta: 25 minutos para 6 triples lanzados y solo un pase de canasta. Felipe y Ayón tiraron del carro, con Llull, que se fue a 31 minutos, en parte porque Luka jugó tocado por su reciente esguince y en parte por la escasa aportación de Draper en sus minutos en pista. Hace un mes salió Campazzo aplaudido de esta pista, con 17 puntos y 10 asistencias… La derrota no tiene mayor trascendencia clasificatoria, pero las sensaciones no podrían ser peores a menos de 48 horas de la visita a Estambul (Efes), que sí cuenta y mucho para la clasificación.