Llull, como Cristiano pero al revés

Detallazo el de Llull en la fiesta por la noche en el Bernabéu, apareciendo con la camiseta de Thompkins, el único ausente de la plantilla, en EEUU después de que su madre falleciera hace unos días, a renglón seguido de la F4. Detalles que hacen vestuario, que no sólo de talento se sobrepone un grupo a tanto contratiempo como ha padecido el Madrid este curso. Felipe es un digno capitán, no me entendáis mal, pero Llull, por su liderazgo y carisma natural, es la jodida quintaesencia de este equipo de leyenda, su mejor embajador. Son sus calabazas a la NBA, detalles como este con Trey o la comida de agradecimiento que organizó para el ‘carrito del pescao’, es decir, el personal no deportivo: fisios, utilleros, prensa, etc.

Según pitó el arbitro el final del partido en Belgrado, no hizo lo que el resto, no fue a celebrar con los compañeros o el entrenador, sus primeros abrazos fueron para el equipo médico en la banda, con los que compartió los 8 meses más difíciles de su carrera, porque de sabios es ser agradecidos. Otro en la misma situación, también líder de un equipo de leyenda, dedicó la celebración de una nueva Copa de Europa a enmierdar, buscar protagonismo y el enésimo aumento de sueldo… Las comparaciones, que son odiosas.

Ayer contra Tenerife, Llull se cascó unos cuantos melocotones, en concreto 3/15 de campo, su peor partido desde el regreso. Pelillos a la mar. Porque, sí, la competición sigue, queda por recuperar el trono ACB, un último esfuerzo, aunque sepa a poco tras la Euroliga. Yo hice los deberes y me dejé caer por Goya, casi por primera vez en el curso en horario de matinal de domingo. Lo primero al entrar fue levantar la cabeza, buscar la Décima en los estandartes con el palmarés que cuelgan del techo. Tranquila, parroquia, ya luce la reliquia. Y no, no salió el Madrid con la caraja habitual de las resacas post celebración de título, al contrario, apretó atrás (11-0 de arranque), antesala de un duelo de pocos quilates y escaso ritmo, como es costumbre contra Tenerife.

Ponitka, tras verle por segunda vez en directo este curso, no me convence para el Madrid, bueno, ni para ningún equipo Euroliga top, salvo en un rol bastante secundario. Ojo, tiene sólo 24 años y margen de mejora, pero por ahora se me queda en tierra de nadie entre los puestos de 2 y 3. Muchas piernas e intuición en los cortes por línea de fondo, pero justito de recursos desde bote, de tiro exterior ni hablamos. Sé que a algunos os pone cachondos por aquello de sumar mucha valoración supermanager, bajo ese criterio fichan en Barna y así les luce el pelo…

La penúltima oportunidad para Randolph

La ausencia de Trey (que no sabemos cuánto se prolongará) abre las puertas a más minutos de Randolph, otra oportunidad para reivindicarse, tras ser relegado en la F4 a tercer ala-pívot por méritos propios. Las balas se le van agotando, algunos en la grada parecen haberle sentenciado ya. No es mi caso, no negaré que soy escéptico a estas alturas, pero en cualquier momento que se reenganché será bienvenido. Si recordáis, en una situación similar estábamos con Trey hace dos años.

Randolph cuajó contra Tenerife números curiosos, con esos 11 rebotes y el lunar de su lenguaje no verbal. Entrado el último cuarto, tras varias malas defensas sobre Abromaitis (que le hizo 15 puntos), recibió un soberano tapón en una jugada al poste. No se le ocurrió otra cosa que encararse con el árbitro, se tuvo que levantar Laso a llamarle la atención y evitar así la técnica, que estaba el partido medio igualado. Poco después Randolph se fue al banquillo, no sin hacer un quiebro para evitar pasar por delante de Laso. Dio un salto a la valla y se sentó al fondo del banquillo, ni se molestó en levantarse a escuchar durante el siguiente tiempo muerto…

Toko ‘El Deseado’, por Goya sin pena ni gloria

065A6246-1024x682Hay en la parroquia cierto hartazgo con la inconsistencia de rendimiento y con el lenguaje no verbal de Randolph. Nadie duda de sus aptitudes, pero no ha enganchado dos partidos seguidos buenos de blanco en 14 meses (con Eslovenia sí). Y el nombre que se repite en los corrillos madridistas como sustituto deseado es el mismo: ¿Y si rompemos el cerdito por Shengelia? Números en mano está siendo el mejor cuatro en Europa esta temporada, claro candidato junto a Luka al MVP de la ACB.

Como punto de partida, recuerdo que el georgiano es el jugador franquicia de un rival directo, licencia A Euroliga, y le quedan dos años de contrato en vigor. Baskonia no tiene necesidad alguna de vender, así que la única forma de sacarlo de Vitoria sería con una oferta económica mareante. Aquello de «todos tenemos un precio», que es canción de Victor Manuel y máxima de Querejeta… El Madrid ya dejó claro que no asumirá el (pufo)contrato de Granger, así que hablaríamos de compensación a pelo, rompiendo la norma no escrita de que Florentino no paga transfers altos en basket. Pongamos que el club blanco ofrece los dos millones de la cláusula de salida de Doncic. Es aquí donde me surge la duda: ¿realmente Toko lo vale?

Trey le enseñó matrícula

Desde luego ayer no enamoró a los cuatro valientes que se acercaron a Goya al encuentro aplazado, por cierto, el duelo entre los dos primeros clasificados más descafeinado de la historia de la ACB, que sirvió para el lucimiento de Rudy y sellar el Madrid el primer puesto de la regular. Se jugó a una mierda de hora, las 18h en día laborable, al parecer para dar tiempo a montar en el Wizink el concierto del día siguiente. Hasta salieron Melvin Pantzar y Malmanis de titulares. Shengelia, que venía de ser MVP la anterior jornada, se quedó en valoración 5 y, sobre todo, presentó la peor estadística +/- de los 23 jugadores que pisaron el parquet: -17 Baskonia en sus minutos en pista. Thompkins se le comió literalmente con patatas, 18 puntos con 8/10 de campo. El americano está de dulce, firmó una eliminatoria muy seria ante PAO y a Estudiantes hace cinco días le hizo valoración 24.

Shengelia pasó también sin pena ni gloria por los cuartos de final de la Euroliga, la defensa del tío Zeljko es la prueba del algodón de las estrellas. Cierto que jugó algo mermado el tercer partido y que sus estadísticas son homologables, pero nunca transmitió sensación de dominio, algo que en algunos momentos sí hicieron Beaubois o Poirier. Igual que Doncic, Toko rebotea y fuerza personales, así que suma estadística fácil, lo cual no siempre es termómetro de una buena actuación, como fue el caso en cuartos.

«Es un ala-pívot a la antigua usanza», leí ayer en Twitter, una reflexión con miga. Y es que su mejor virtud es el 1×1 en ataque, tanto al poste de espaldas como fuera a dentro, echando el balón al suelo, atacando el aro con fuerza y velocidad. Virtudes muy valiosas y escasas en el mercado… pero con poco margen de lucimiento en el sistema blanco (salvo que te llames Felipe). Laso premia otras facetas en el ala-pívot, como el pick and pop, el juego sin balón (cortar por línea de fondo), ocupar las esquinas y garantizar un sólido porcentaje de tres. Aquello del ‘Cuatro moderno’. Sirva de ejemplo Trey, que jugaba mucho 1×1 en Nizhny y tuvo que adaptar su juego para asentarse en la rotación de Laso. El mismo rol ‘limitado’ que sacó a Mirotic de sus casillas y deja en Randolph esa jeta de prima donna de morros. Dado el caso, no dudo que Shengelia podría adaptarse y cumplir el rol, pero ¿no sería comprarse un Ferrari para conducirlo a 50 por hora?

Hablemos de rotaciones

1718_MBA-RMB-(16)_H1ThumbSe lo podemos agradecer a este exasperantemente largo calendario. Si haces los deberes pronto tienes, no minutos, sino directamente partidos de la basura. La visita a Andorra era uno y por eso el pinchazo del Madrid tiene nula trascendencia, nula, porque hace ya un par de semanas que finiquitó de facto el primer puesto de la fase regular ACB (cinco victorias de distancia). Si algo se ha ganado el equipo con este tempranero primer puesto es el derecho a que se fogueen los muchachos y a rotar, para que descansen los habituales, especialmente cargados de minutos por la plaga de lesiones.

Por eso cuesta entender que Laso desaproveche esa carta, que Randle ni saltase a pista en Andorra, la ausencia de Yusta y Radoncic en la convocatoria o los sólo 5 minutos de Randolph, justo cuando más necesita tiempo en pista para recuperar ritmo de competición. En vez de eso, quemó a Luka y a Campazzo (61 minutos entre ambos) para encima acabar perdiendo, que se te queda cara de tonto.

Sí, el argentino firmó por números su mejor encuentro de blanco, su temporada es de notable. Quizá cuando regrese Llull pondremos en valor el lujo de contar con semejante base reserva, donde el Barca tiene a Pressey. Brilló también Rudy en la segunda parte y Doncic se movió en sus guarismos, hasta que lo afeó en las posesiones finales, forzando demasiado acciones individuales y con varios errores de lectura (como jugarse al poste un miss-match con Diagné). Es quizá el único lunar de su temporada, junto a las protestas arbitrales en casa. Con lo sobrado que va de recursos, que si no es por físico es por técnica, no está jugando bien sus cartas en la mayoría de ataques en finales apretados. Se le espera.

El punto de mira de Trey

Tampoco ayudó en el Principado que el juego interior ni se presentase. Tavares quedó desactivado por personales y por un par de lo más heterodoxo, este Sané, que le sacó de la cueva y castigó con seis triplacos. Thompkins estuvo negadito, su step ahead en defensa y rebote del último par de meses coincide con una fase de desacierto exterior, su habitual fortaleza. Firmó 1/7 en triples, varios liberado, y ya no es nuevo: 4/31 en los últimos siete compromisos ACB. Acumula este curso un 33% entre las dos competiciones, frente al 48% de sus dos primeras campañas de blanco. La mejor explicación que se me ocurre es el cansancio: que no es precisamente un físico privilegiado, se está cascando minutadas por mor de las bajas, sobre todo en Euroliga, y cuando uno está cansado pierde precisión. Se le espera.

Europa, más segundo plato que nunca

_29_918ce674Los lamentos apocalípticos del madridismo al comienzo de verano por el escaso glamour de los fichajes (Causeur-Kuzmic) se están convirtiendo en relamidos según la NBA y en menor medida China esquilman a rivales directos. Con los que se han ido da para ganar la Euroliga con la chorra: Teodosic, Udoh, Bogdanovic, Zizic, Wannamaker, Darius Miller, Shane Larkin, Khem Birch, Cedi Osman… No olvido a los que partieron a Lejano Oriente, Keith Langford, Edwin Jackson, Bourousis, Aaron Jackson o Kyle Fogg, además de otros que a su salida de la NBA prefirieron China antes que regresar a Europa: Justin Hamilton, Scola o Motiejunas.

En realidad Europa siempre ha sido segundo plato, una inferioridad difícil de asumir en España, ombligo del mundo en el deporte rey. En baloncesto esa diferencia es ahora más evidente que nunca, a lo que influyen varios factores, el más repetido ese nuevo contrato de tv de la NBA: 24.000 millones por 9 temporadas, casi triplicando las cifras del previo. El gasto salarial se ha disparado y por ende la brecha con Europa. Joe Ingles como ejemplo, esos 52 millones, «si él puede yo también».

Pero más importante que el dinero, pues brecha siempre hubo, es el progresivo cambio en la mentalidad de los general mánagers de la NBA, otrora tan chovinistas y hoy (Popovich mediante) abiertos al talento sin prejuicio de procedencia, armados de cuadrillas de ojeadores por todo el mundo. Se han caído los muros y el trasvase es muy pronunciado, ya ni siquiera se buscan nombres consagrados ultramar sino el pelotazo, el diamante por pulir, para terminar de formarlo en USA, y en esa descripción entran muchos. Desfasados quedan aquellos mantras de «no está preparado» y «antes hay que triunfar aquí»: ni Jokic ni Antetokumpo habían empatado con nadie cuando hicieron maletas, hoy los dos europeos más cotizados en la liga.

Y ante el éxodo de jugadores cada vez más jóvenes, los referentes de la Euroliga ahora son:
1) los que regresaron de la NBA con el rabo entre las piernas, los De Colo, Ayón, Shved, Shengelia, Vesely, Rudy, Nedovic, Claver, Chacho o Datome, por nombrar algunos.
2) los americanos inadaptados, aquellos que por altura (Duntston, Hines, Derrick Brown) o peso (Randolph) no cumplen los estrictos cánones de puesto de los general mánagers
3) los grandes talentos ofensivos descartados por su físico endeble, digamos Melli, Printezis, Tomic, Carroll o Thompkins
4) los que no van a la NBA sencillamente porque no les da la gana, que lógicamente son los menos, pienso en Llull o Dubljevic.

Así el panorama, los pelotazos hoy son las renovaciones y los pasaportes. El mercado de verano en España, ya bien avanzado, lo marcan las renovaciones de Diot, Shengelia, Nedovic, Hanga, Dubljevic y Randolph, que además con su pasaporte esloveno abre a Thompkins las puertas de la ACB. De las caras nuevas, pocas por no decir ninguna están llamadas a marcar diferencias: mucho melón por abrir (Pressey, Poirier, McCallum) y algunos regresos ilustres (Huertas, Heurtel, Caner-Medley).

Causeur ¿y Kuzmic?, fondo de armario para el Madrid

2017062520050079639Demos un paso atrás para ver el bosque y no solo los árboles. El mercado europeo de baloncesto se ha convertido de un tiempo a esta parte en un reto de supervivencia, donde no gana el que más ficha sino quien menos pierde, aquel que retiene a su/s jugador/es franquicia frente al éxodo de talento a la NBA, el Klondike. Con permiso griego, la Euroliga lleva tres años siendo cosa de tres equipos, Fenerbahce, Madrid y CSKA, gracias a un proyecto estable, una columna vertebral de talento y reconocible que juega ya de memoria. Los blancos perdieron a Chacho el verano pasado, mientras que rusos y turcos lograron contra pronóstico renovar a De Colo y Udoh. No era el año del Madrid, pero este han cambiado las tornas y son Fenerbahce y CSKA los que pierden a sus referentes, Bogdanovic y Teodosic, jugadores sin recambio posible en el mercado europeo, ni cerca, por mucho dinero que tengan, que lo tienen.

Explico todo esto para contextualizar los movimientos de plantilla en el Madrid, que para disgusto de muchos no ficha este verano estrellas. El motivo es tan sencillo como que, a diferencia de sus rivales directos, no ha perdido a ninguna. Mantiene a Llull, mr MVP, a Randolph, confiemos en que sano el mayo que viene, a Ayón, del que Laso debe reclamar mayor intensidad, parecerse al de 2015-16, y a Doncic, del que espero un nuevo step-ahead y una mejor planificación de la temporada desde un punto de vista físico. Son las cuatro estrellas del Madrid, y con esas repetirá en la terna de principales candidatos a la Euroliga, cualquier análisis diferente me parece alargar la pataleta por la final ACB.

A partir de esa columna vertebral, la plantilla pedía retoques, tapar goteras para ser más competitiva en una temporada a 85 partidos. El roster pedía, por ejemplo, más creación exterior, tras el bajonazo de Rudy y la salida de Chacho, y para eso se ficha a Causeur, cuya incorporación parece ya confirmada, por dos temporadas y 850.000 euros anuales según publican fuentes muy fiables. Una cifra inferior a la que le ofrecía Brose, pero como ya expliqué, en la decisión entran motivos personales, que su wife-to-be es una madrileña de bandera.

Causeur gustaba hace tiempo en el club y ha disipado dudas sobre su físico con una buena temporada en Bamberg, que de hecho ha terminado como una moto, MVP de los playoffs, por delante de los cotizados Melli y Darius Miller. Causeur mejora a un Maciulis crepuscular, al que guardaremos cariño eterno, y sobre todo es un perfil diferente, menos rocoso pero con más baloncesto en estático que el lituano, sin ser una estrella. Un reserva comunitario, experimentado y con cierta clase a un precio asequible, en definitiva, diría que una incorporación interesante para el banquillo. Las alas se cierran con la renovación por dos temporadas de Jeffery Taylor, el mejor amigo de Doncic en la plantilla y del gusto de Laso como lapa del base rival. Una renovación que implica la salida de Jonas y dar por perdida la vía Hanga.

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El déficit de creación en estático se compensa también con el sustituto de Draper, seguramente Campazzo, a la espera de lo que suceda con Chacho en el mercado de agentes libres NBA que arranca hoy.  Me sorprende leer a muchos hacer ascos al argentino. Tras seguirle bastante en Murcia este par de años me parece de sobra preparado para aportar 10-12 minutos de intensidad desde la banca, que es lo que se le va a exigir: tiene mente ágil, piernas fuertes y manos rápidas, un competidor de raza, eléctrico, le encantará al Palacio. Venga o no Chacho, supondrá una mejora sensible en el puesto de base reserva respecto a la nada absoluta que ha sido Draper, incompatible con el sistema Laso. Por contextualizar, el Madrid va a disponer de un base de nivel (por el que ha preguntado Valencia), con pasaporte español y un salario de alrededor de medio millón, cuando en el mercado Euroliga está Aaron Jackson (extracomunitario) rechazando ofertas de 1.2 millones anuales de equipos Euroliga, incluido Barca.

Algunas fuentes informan del fichaje de Kuzmic por el Madrid, si bien desde Serbia niegan que la operación este aún cerrada, habiendo otros equipos en la puja, el Barca entre ellos. Tras dar su carrera más vueltas que una peonza, Kuzmic viene de firmar la temporada de su vida en Estrella Roja: medias en Europa de 10 puntos y 7 rebotes para valoración 14 en 20 minutos. Kuzmic llegaría para cubrir la salida de Nocioni, cerrando una pintura más equilibrada que la del pasado curso, con tres ala-pívots (Randolph, Trey, Felipe) y tres pívots (Ayón, Hunter, Kuzmic), donde ya no quedaría sitio (ni dinero) para Melli, salvo que saliese Othello (…). La eventual incorporación del serbio (215cm) busca paliar la otra principal carencia de la plantilla, la defensa 1×1 al poste de pívots, tras el sonado destrozo que causaron Shermadini y Dubljevic en los pasados playoffs ACB. Lo dicho, tapar goteras y retener a las estrellas, la estrategia del Madrid este verano.

Chacho, Hanga, Melli… Pajiplantillas y efecto dominó

hanga.pngEstamos en días de trasiego en despachos y para nosotros, como aficionados, son jornadas de pajiplantillas, una actividad refrescante y veraniega, especialmente bienvenida tras un decepcionante final de temporada. Empecemos con los hechos consumados, que son siempre los menos: Randolph ya tiene pasaporte esloveno, es oficial. Apostaría a que nunca ha pisado Ljubliana, pero igual está «feliz por la oportunidad, un gran reto». Hipocresía al margen, a Eslovenia se le queda una selección como para luchar por medalla en el Eurobasket y al Madrid se le arregla medio juego interior. Lo dice David Manzano, «los pasaportes son los nuevos fichajes».

La condición de comunitario de Randolph activa para competiciones nacionales a Thompkins, cuya amenaza ofensiva se echó de menos en la final ACB. Quizá la noticia no tenga el glamour de un fichaje con todas sus letras, con su sesión de fotos en Sanitas y su rueda de prensa, pero no despreciaría su impacto: permitirá distribuir mejor los minutos en una temporada tan larga y contar con el roster completo en los partidos por el título, además de lo que supone de confianza para un jugador de moral tan frágil. La clásica ventresca de estadística de la matinal de domingo le sube a cualquiera la autoestima tras una derrota Euroliga, un comodín del que apenas ha disfrutado Thompkins en dos años de blanco.

Y tras los hechos consumados entramos en el terreno de la rumorología, la especulación y el pajiplantilleo… Algunas fuentes me insisten en que el fichaje de Nicolo Melli por el Madrid es inminente, lo que no me termina de cuadrar con el recién adquirido pasaporte esloveno de Randolph y la activación por consecuente de Thompkins (con contrato en vigor) para las competiciones nacionales. Lo que la rotación interior necesita como el comer es un center defensivo, rocoso, un anti-Shermadini-Dubljevic, y no otro cuatro tirador. Puede que Laso cuente con Randolph para jugar bastantes minutos de cinco, experimento que le ha dado buen resultado en momentos puntuales de la recién concluida temporada. En todo caso, me parece improbable, por eso mantengo en cuarentena la información del presunto fichaje de Melli, podría tratarse del clásico rumor de agente para estirar la cuerda en una negociación con otro club, en este caso con Fenerbahce.

Me llega, y me cuadra más, que el Madrid tiene bastante colgados los cambios en la plantilla a la espera de lo que pueda deparar el mercado NBA, en una suerte de efecto dominó. El club sigue de cerca la situación del pívot español Sebas Sáiz, que no ha sido elegido en el Draft tras terminar periplo universitario. Aunque la verdadera ficha clave del puzle es Chacho, al que el Madrid mantiene la puerta abierta de par en par, sobre todo tras echar de menos su creación desde bote en la final ACB, con Doncic desactivado y Llull muy solo. Su continuidad en América dista de estar garantizada, por mucho que públicamente insista en que es su primera opción. No deja de ser agente libre en uno de los puestos mejor cubiertos de la NBA, su temporada pasada no fue lustrosa y la franquicia para la que jugó acaba de elegir a un base con el nº1 del Draft…

En el eventual escenario de que Chacho regrese al Madrid, Campazzo se quedaría colgado, pues no tendría hueco en la plantilla, o no al menos los minutos de calidad que reclama. Sin embargo, para el Madrid sería una valiosa moneda de cambio en el mercado. Querejeta le quiere para Baskonia, que salvo sorpresa pierde a su base titular, Larkin, que apunta a Barcelona. Sin embargo, aún podría haber sorpresas y el destino de Teodosic, su marcha a a NBA o continuidad en Moscú, será un factor clave en esta partida de dominó.

¿Qué ofrecería Josean a cambio de la cesión de Facu? No entrar al tanteo por Adam Hanga, cuya marcha a la NBA dábamos por supuesta hace un par de semanas pero que hoy no está nada clara. Los Spurs, la franquicia que posee sus derechos, le han presentado una oferta bajísima, 500.000 dólares por la primera temporada, muy lejos de las cifras que le podría ofrecer un Madrid si se quedase en Europa. Una situación similar a la de Tomic hace dos veranos, cuando tenía bastante decidido marcharse a la NBA pero cambió de idea al encontrarse con una oferta económica de los Jazz muy lejos de sus expectativas.

Un eventual desembarco de Hanga implicaría necesariamente la salida de Maciulis o Taylor. El club prefiere renovar al sueco, con cuya evolución y rendimiento está Laso satisfecho, una ecuación en la que además emerge Panathinaikos, interesado en repescar a Jonas. El Madrid le mandaría a Atenas con un lazo, porque se ahorraría el finiquito por el año que le quedaba de contrato: «soldado, gracias por los servicios prestados».