De vuelta

No es una cuestión de sus estadísticas, que también. No es un cuestión de lo malvado que es McMillan, que también. Es una cuestión de actitud. Rudy tiene la actitud de quien sabe que no sigue. Ya no sólo en el equipo, por descontado, sino en la NBA. Ha tomado una decisión y ya puede decir misa cantada su agente americano (Justin Zanik).

Si Rudy quisiese seguir en la Liga se estaría comiendo el mundo en estos playoffs en los que le ha llovido la titularidad. Un magnífico escaparate, sin duda. Sin embargo, no hace falta ser psicólogo para ver que su actitud es resignada, indiferente. En ataque… y en defensa: Jason Richardson le cuela 29 puntos por noche.

Dando por hecho su regreso a Europa, 2 destinos le rondan la cabeza.

BARCELONA.

> PRO’s: Un proyecto deportivo ganador consolidado. Una ciudad conocida. Una promesa a Sandro Rosell.

> CONTRA’s: Una estrella en su puesto (Navarro) = protagonismo compartido. Mala relación con Navarro y Vázquez («bastante es verles el careto cada verano en la selección»). Menor capacidad económica (el Barca ya gasta 3,5 millones anuales en el escolta titular).
REAL MADRID.

> PRO’s: Protagonismo absoluto (un solar en el puesto de escolta). Dinero (Florentino no escatima si el apellido es mediático). Messina (por algún motivo que sólo intuyo, a todos los jugadores les pone cachondos jugar para el italiano).

> CONTRA’s: El antimadridismo histriónico que mostró en su última etapa en Badalona.
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¿Puedo decir que no me gusta Kevin Durant? Sí, promedia 30 puntos en un franquicia joven sobre la que no tenemos prejuicios. Además, parece buen chaval, tímido y modesto (que no es poca cosa en tiempos de Lebron).

Pero me pone nervioso sobremanera su selección de tiro, su nula visión de lo que le rodea en la pista, que es mi manera fina de llamar a alguien chupón. Se puede ver el vaso medio lleno con esos 28 puntos y 11 rebotes que promedia en la serie contra Lakers. Pero yo lo veo medio vacío: 74 lanzamientos de campo por sólo 7 asistencias repartidas. Sin olvidar su 36% de acierto en tiros… A mí el que me gusta es James Harden.

Top 5 fracasos de la temporada regular

Ha terminado la liga regular de la NBA, confirmando decepciones fraguadas durante meses. Este sería un ránking de fracasos. Una ecuación entre la inversión, las expectativas y los resultados.

1) Toronto Raptors
Clasificación obtenida: 9º del Este (fuera de playoffs)
Clasificación esperada: 5º / 6º del Este.
Causas. Las lesiones de Chris Bosh y el paupérrimo rendimiento de Turkoglu, apuesta estelar de la franquicia.
Se salva de la quema. Los millones han desperezado a Bargnani. No será una estrella, pero sí un notable (18 puntos de media).
Consecuencias. Chris Bosh deja el equipo este verano. En el mejor de los casos, los Raptors sacarán a cambio un sign & trade por un jugador peor.

2) Washington Wizards
Clasificación obtenida: 14º del Este, es decir, penúltimo (26 victorias). El tercer peor récord de la liga.
Clasificación esperada: Algún puesto de playoffs entre el 5º y el 8º. Su plantilla a comienzo de curso era de quilates: Arenas, Jamison, Butler, Randy Foye, Mike Miller, Mike James…
Causas. Que Gilbert Arenas es donante de cerebro. Una configuración de plantilla absolutamente desequilibrada, con todo el talento en el juego exterior.
Se salva de la quema. La presentación en sociedad del heterodoxo Andray Blatche, un desgarbado anotador exterior de 2,11 m. Le quedan dos temporadas de contrato a razón de 3 millones anuales. Vamos, un chollo.
Consecuencias. Una reconstrucción integral. Salieron Jamison, Butler, Stevenson y Haywood a cambio de casi nada.
3) Nueva Orleans Hornets
Clasificación obtenida: 11º del Oeste (fuera de playoffs)
Clasificación esperada: 7º / 8 º del Oeste.
Causas. Los 37 partidos que se ha perdido por lesión Chris Paul. Un Stojakovic de vuelta de la NBA. Aquel error de cambiar a Tyson Chandler por Okafor.
Se salva de la quema. Los dos rookies: Thornton y Collison, con medias de 15 y 13 puntos por partido, respectivamente.
Consecuencias. ¿Traspaso de Chris Paul? Sacarían mucho a cambio y el puesto de base está cubierto con Collison.
4) Boston Celtics
Clasificación obtenida: 4º del Este. 50 victorias, 12 menos que el año pasado y 16 menos que hace dos.
Clasificación esperada: 1º / 2º del Este. Con el fichaje de Rasheed, en verano parecían candidatos serios al anillo.
Causas. La edad, las lesiones (especialmente de Garnett) y algún traspaso equivocado (p.e. Nate Robinson y Michael Finley).
Se salva de la quema. Rajon Rondo. Y yo que pensaba que Rondo tenía un nombre porque había tenido la suerte de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno. Pues no, me ha convencido, y no es fácil cambiar prejuicios. Sus virtudes (inteligencia y competitividad) compensan su enorme defecto, el tiro.
Consecuencias. Reconstrucción. Pasarán años hasta que los Celtics vuelvan a aspirar al anillo. Pero que les quiten lo bailao’.
5) San Antonio Spurs
Clasificación obtenida: 7º del Oeste
Clasificación esperada: 2º / 3º del Oeste. Tampoco es del todo descartable que les de por ponerse a jugar, se planten en la final de conferencia y me dejen mal.
Causas. La defensa ya no es lo que fue. La inadaptación de Richard Jefferson. Las lesiones de Ginobili y Parker.
Se salva de la quema. El rookie Dajuan Blair, un ala-pívot pequeño pero apañado, todo corazón, que nos recuerda al mejor Malik Rose.
Consecuencias. Lo mismo que los Celtics. Pasarán años hasta que vuelvan a aspirar al anillo. Pero que les quiten lo bailao’.

Conmigo o contra mí

El Madrid corta a Kaukenas. Se puede alegar bajo rendimiento, los números no engañan. Pero la verdad es que su salida se debe a un desencuentro con Messina. Al parecer, el escolta lituano tuvo un desplante con su entrenador en la serie de Euroliga ante el Barca. Fue su sentencia, no volvio a jugar. Hasta le pasó Vidal en la rotación.
Cada fin de semana se ven desplantes de jugadores de fútbol a sus entrenadores al ser sustituidos (Banega, Guti, Cristiano, Etoo…) que terminan sin mayores consecuencias deportivas (disculpa pública, «lavar los trapos en casa» y, a lo más, una jornada de suplencia). Desconocemos el background del desencuentro Messina-Kaukenas, pero sí podemos afirmar que el lituano es un buen jugador, solvente y experimentado. Y que el perímetro del Madrid no está para regalar efectivos así.
La causa común
Kaukenas fue la principal apuesta personal de Messina a su llegada a Madrid. Quizá por eso la decepción es mayor. Hoy, es la víctima más visible de la reciente política Messina de «o conmigo o contra mí». Una ejecución pública, un escarmiento en la plaza del pueblo como aviso a los rebeldes… Que pase el siguiente.
Quizá el cambio acabe siendo para mejor («no hemos reparado en gastos») y Morris Almond resulte un crack. Aún así, pensaremos que el mejor entrenador es aquel capaz de unir a todos a su causa.

Papá, quiero ser Juez Único

Se llama Juan Ramón Moreno Esteve, se levanta una pasta todos los meses y no concede entrevistas. Es el Juez Único de la ACB. No crean, es probable que fuese escogido para el cargo por su buen desempeño profesional previo. Pero todos respondemos ante algún jefe. Incluso el juez único, por muy único que sea.

Conocemos los hechos. El Murcia perdió en Bilbao por un triple fuera de tiempo. El Barcelona ganó en Manresa tras forzar la prórroga con una canasta que no debió entrar en tiempo. Ambos casos en encuentros televisados y en el plazo de apenas un mes. En ambos, la repetición no deja lugar a dudas, pues no son decisiones relativas a criterio (como lo sería si el balón sube o baja en un tapón). Ambos se reclamaron ante el Juez Único con la misma respuesta: “Se queda como está”.

Como no encuentro explicación, pienso mal

Entiendo el error arbitral, sobre la marcha y sin la repetición de tv, pero no la decisión del Juez Único. ¿Cómo puedes ignorar el error tras revisar en frío las repeticiones? Como no encuentro explicación, pienso mal. Sólo se me ocurre que es fácil condenar a equipos de escaso cartel (Murcia y Manresa), a cambio de un favor a dos de los clubes más influyentes de la competición (Barca y Bilbao).

Aceptando que el Juez Único es una pantomima. ¿Para qué sirve? ¿Para alargar la toma de decisión en el tiempo con el objetivo de enfriar el fuego mediático y condenar a la resignación al club perjudicado? ¿Porque suena bien?

En la NBA, los colegiados pueden rearbitrar por vídeo y a pie de pista jugadas polémicas relativas al tiempo. Es una normativa reciente, pero ya muy enraizada. Se trata de una cuestión de higiene competitiva, pero también estética, pues evitas la retahíla de teorías conspiratorias que vomita la prensa afín al club perjudicado. Un poco como ésta…

El objetivo de la temporada

El objetivo de la temporada del Madrid, clasificarse para la Final Four, se ha evaporado. La mayoría se perdió en aquel fatídico último cuarto ante Maccabi, pero hoy se ha certificado la defunción. Un título de ACB (de nuevo, improbable que no imposible) compensaría y justificaría el curso en muchos sentidos. Pero la deuda histórica con la competición continental es mucho más acuciante.

El cuarto y definitivo encuentro de la eliminatoria constató que la mejor versión del Barcelona es un punto superior a la del Madrid. Ambas se vieron en Vistalegre, qué partidazo… de nuevo marginado a Teledeporte. Scariolo debió disfrutarlo especialmente, pues 5 españoles brillaron con luz propia. Navarro y Rubio lideraron la victoria para el Barca (40 puntos entre ambos). Llull, todo corazón, fue el mejor de los blancos (20 pts). Y Garbajosa y Vázquez sobresalieron en la primera mitad.

Alternativas tácticas

¿Tan difícil era ver la alternativa de emparejar a Velickovic con Mickeal? Tres partidos y tres destrozos al poste hicieron falta para que “el mejor entrenador de Europa” encontrase la solución a Mickeal. Una solución que siempre había estado en el banquillo. ¡Qué falta de flexibilidad! Esperemos que recuerde la lección para la final de la ACB.

¿Llull juega de escolta porque es su verdadera posición o porque Messina no traga a Kaukenas y a Bullock? Si es lo primero, el Madrid necesita como el comer otro base para el próximo curso (a sumar a Prigioni). El segundo supuesto sería la asunción de un error de planificación de Messina, pues Kaukenas fue una petición expresa suya. Bullock le vino dado, nunca le gustó ni le gustará. Ambos parecen sentenciados para la campaña que viene.

Igual de sentenciado que Lavrinovic, cuyo enorme talento apenas compensa sus costosas lagunas mentales en ambos aros. Se le vieron incluso ademanes de falta de compromiso.

Estadística de tiros libres lanzados por cada equipo en la serie.

> En los partidos en Barcelona:

Barcelona 48 – Madrid 27

> En los partidos en Madrid:

Madrid 40 – Barcelona 42

Total de la eliminatoria: Barcelona 90 – Madrid 67. Esa no es una ventaja menor en una serie de marcadores ajustados, en la que los partidos se han ganado por una media de 7,5 puntos.

Con la mano en la cara

Se esperaba a Navarro (24 pts), pero no a Lakovic y a Morris. El Barcelona se llevó el 3º partido de Vistalegre merced a un prodigioso acierto ofensivo en la primera mitad. Preocupante hubiese sido un corolario de canastas fáciles y alley-oops como en los enfrentamientos previos a esta eliminatoria. Ese escenario retrotraería al Madrid meses atrás, a los chorreos y al complejo de inferioridad. La imagen ofrecida en el Palau quedaría en espejismo. No fue el caso (para bien de la serie y del interés de una hipotética final de ACB).

Los azulgrana acertaron con del orden de 7-8 canastas impecablemente defendidas, tiros de bajo porcentaje con la mano en la cara de los que no se acostumbran encestar. Si concentras esos aciertos improbables en un espacio reducido de tiempo, el resultado es una escapada irremediable (23 arriba).

El Madrid fue digno, el mismo del Palau, a piñón fijo. El problema fue que esta vez el rival sí cambió de piñón, por dos cuartos al menos. El Tomic-sistema (23 pts, 11/13 tc) tapa no pocas miserias, pero de eso hablaremos otro día. Cuando los azulgrana bajaron su acierto a niveles razonables, el partido se estrechó, más en las sensaciones que en el marcador. La segunda parte dejó lo mismo que se vio en el Palau, lo mismo que se verá en el resto de la serie, sea cual sea el resultado final.
¿Por qué sólo 7?

Vaya mi crítica para Messina, el mismo que tantos elogios acaparase la pasada semana (no desde este blog). No puedes permitir que tus enfados con un jugador tras un error puntual supongan su sentencia para el resto del partido, y con ello condicionen la rotación de todo el equipo. «Me cabreo con Lavrinovic, Bullock y Kaukenas y ya no les saco más». Especialmente, porque a lo que juega Messina (defensa a tumba abierta), con 7 jugadores no alcanza. De tal forma, el Madrid comenzó una remontada condenada al fracaso. Cuando se acercó a 7 puntos, Prigioni estaba ya con la lengua fuera, lo mismo que Tomic o Jaric. Quedaban 8 minutos…
La eliminatoria no está cerrada. La victoria del Madrid se antoja improbable, que no imposible, pues el factor cancha no se ha mostrado determinante en esta serie, y por extensión, en las canchas españolas de Euroliga. Los árbitros son neutrales (que triste esto sea noticia…), porque aquí no tienen miedo a 15.000 yihadistas FIBA en la grada (digamos Belgrado). Es el peaje de la Europa Occidental en una competición organizada por y para la Europa del Este (cual Eurovisión).
Puestos a meter el dedo en la llaga, retomando la serie, el criterio arbitral casero influyó en tramos del primer partido, con demasiados puntos de tiro libre gratis que sostuvieron al Barca en la adversidad. Claro, que es más fácil encontrar tiros libres con jugadores que buscan el contacto (Mickeal o Navarro) que no con mariposones de más allá del arco (Hansen o Garbajosa, por nombrar sólo dos).
Posdata. La decisiva actuación Navarro quedó empañada por sus perpetuas protestas y trifulcas, hoy excesivas, de las que afean una figura de su trayectoria. Hay ciertos códigos de protesta aceptados como labor de coacción arbitral. Pero incluso en esa trampa consentida, hay hay grados y contextos, líneas que no se deben cruzar.
Que no te piten técnica, porque respetan tu apellido, no las justifica. Quizá no se vieron por la tele, pero sí en el pabellón. En Navarro, la comparación resulta especialmente sangrante compartiendo puesto con Basile, uno de los grandes caballeros del baloncesto europeo.