Ayón y los ‘eslovenos’ muestran chapa en Estambul

gustavo-ayon-real-madrid-eb17Arranca el Madrid con nota el curso Euroliga, con victoria por 14 a domicilio, en un partido que tuvo casi siempre bajo control, incluidos largos tramos de muy buen baloncesto en la primera mitad. Un triunfo para afrontar con aire la primera tachuela de calendario, Valencia-CSKA-Unicaja en 7 días. No parece Efes esta temporada un vitorino continental, tras la marcha de Osman, Honeycutt, Granger y Heurtel, pero igual cualquier victoria como visitante en Euroliga es un tesoro. Pregunten al vigente campeón Fenerbahce, que se estrenó con pinchazo en Málaga.

El duelo en Estambul vino a confirmar que el Madrid ha perdido potencial de banquillo, ya no es como otros años la plantilla más larga de Europa (honor que ahora recae sin duda en Fenerbahce), el resultado de la contención en gasto de este verano. Sin embargo, es el equipo con más estrellas, cuatro, Llull más el trío que destrozó ayer a Efes. Ayón ha recuperado esa condición tras un verano sin enchiladas. Siempre ha sido rápido de manos y leyendo el juego, en comparación con los zotes que habitan el puesto de center en la Euroliga. La diferencia es que vuelve a estar rapidísimo de piernas, nivel Titán de la 2015/16, dominando cada faceta del juego. No son los 16pts y 10rebs, son las 4 asistencias, los 3 robos o los 2 tapones, nada menos que ante el mejor defensor interior de la Euroliga, Duntston. Este Ayón sí vale lo que cuesta, uno de los mejores centers de la competición, sino el mejor tras la marcha de Udoh (una terna en la que meto también a Vesely y Singleton, que en todo caso juegan muchos minutos de 4 en sus equipos).

Doncic, con su techo anotador, 26, refrenda su condición de faro del equipo y serio candidato a MVP de la competición. Me quedo con su selección de tiro, poco a poco sacudiéndose los vicios que trajo del Eurobasket, esos triples de consola tras step-back y el amasar balón a 8 metros sin atacar el aro. Las metió ayer de todos los colores, incluyendo algún baile al poste y penetración usando su cuerpo ante defensores más pequeños. Ese chocar y dejarse caer un poco del que San Emeterio es maestro. Su ‘compatriota’ Randolph ha arrancado de dulce y en Turquía mantuvo la línea, 21 de valoración sin necesidad de grandes alardes. Volvió a faltar Thompkins, en EEUU por «asuntos personales», baja que Felipe suplió muy dignamente, aprovechando la fragilidad del puesto de ala-pívot rival por la baja de Derrick Brown. 10 puntos y 4 rebotes en 13 minutos, un lujo de tercer cuatro.

Y hasta aquí lo positivo. Randle tuvo un debut en falso, pues McCollum le sacó tres faltas de pardillo en dos minutos y ya no jugó más. Es dificilísimo adaptarse sin haber hecho pretemporada, como reserva y jugando solo Euroliga, saliendo a puerta fría contra los mejores del continente, partidos a cara de perro sin lugar a experimentos. Lo sabemos por Thompkins. No tengo motivos para dudar de la calidad de Randle, pero habría que meterle en convocatorias ACB en cuanto haya un tramo amable de calendario, sino veo difícil su adaptación. Su compañero de puesto, Campazzo, redebutó con pie izquierdo en Euroliga, 0 asistencias y 2/6 de campo en 19 minutos, ampliamente superado por McCollum que, todo sea dicho, es un base de mucha categoría. Efes ha apostado fuerte por él, dejando salir a Heurtel y Granger, caros e irregulares, y a primera vista no parece haberse equivocado. Facu tiene el potencial, pero le faltan bastantes cereales que desayunar para ser un base de nivel en la Euroliga.

Carroll, por primera vez desde que está en Madrid, ha llegado muy justito de forma al inicio de curso (2/12 triples, incluido ayer un airball). Se ha ganado el beneficio de la duda, pero son ya 34 años y en algún momento le tiene que venir el bajón. Y por último Maciulis, que firmó 6 minutos calamitosos en el segundo cuarto, en su línea de la pretemporada y del final del año pasado. Se le quiere, de veras jode escribir estas cosas, pero no tiene ya nivel para un Madrid, es evidente desde hace meses. Si no cambia el panorama, y pinta no tiene, le espera un calvario de año, además ‘jugando’ solo Euroliga por asunto de pasaportes. Estaba en su derecho de rechazar la compensación del club por cortarle, pero entre ese dinero y el salario que pudiese pagarle Zalguiris sumaba básicamente los mismos 800k que le quedan por cobrar de su último año de contrato. Y seguramente disfriutaría más del baloncesto.

Mi previa de la Euroliga

euroleague2.pngArranca este jueves ‘lo bueno’, la Euroliga, de nuevo en el formato de fase regular de 16 equipos, todos contra todos, tan exigente para los clubes pero que tanto juego dio para el aficionado el curso pasado. El Madrid sufrirá en el primer tercio de temporada. Los tres triunfos en el arranque ACB son analgésicos, pero queda mucho por pulir y la Euroliga no perdona, repetir primer puesto de la regular se antoja imposible con la baja del vigente MVP de la competición. Uno de los atractivos de las primeras jornadas será abrir el melón Randle, que en principio jugará solo Euroliga. Se dice que Ayón ultima la obtención de pasaporte español, «para diciembre», pero hace tiempo que somos escépticos con ese tema. Un objetivo realista para los blancos sería terminar entre los cuatro primeros, por aquello de la ventaja campo, y rezar para que Llull llegue en cierta forma al cruce de cuartos, que se juega la segunda mitad de abril. Eso es dos meses después de la fecha aproximada de regreso, finales de febrero, cuando se cumple medio año desde que se rompiese, plazo standard de recuperación para este tipo de lesiones, aunque varía bastante según el caso.

La fortaleza blanca, la continuidad de la columna vertebral al completo en año de diáspora, es también su lastre, pues ese núcleo se come mucho presupuesto y condiciona la capacidad de fichar. Las vacantes de salario de estrella están copadas y el presi no parece por la labor de un esfuerzo extra, pese a ser el último año de Doncic, que se presentaba como una oportunidad franca de levantar la Décima, jugándose la F4 en ‘campo neutral’ (Belgrado, improbable que Estrella Roja llegue con semejante chusta de plantilla). Sea como fuere, concedería al Madrid ciertas opciones de título, aunque con la contención del gasto en fichajes del verano no alcanza para la etiqueta de favorito, que en todo caso tampoco parece muy clara.

CSKA y sobre todo Fenerbahce serían dos candidatos claros, ambos han incorporado cantidad y a primera vista calidad, pero también han perdido a sus jugadores franquicia, tres de los cinco mejores de Europa, y sabemos por experiencia que las Final Four las deciden las estrellas y no los colectivos. Los turcos ha contado con la inyección de dinero de Dogus (45 millones de patrocinio en 3 años) para suplir la salida de sus dos estrellas y, dado que Udoh y Bogdanovic son claramente irremplazables en el mercado continental, han optado por reforzar la rotación fichando cantidad (6 jugadores).

Se antoja diferencial la incorporación de última hora de Wanamaker, que no encontró equipo en la NBA, debería suplir a Bogdanovic en labores de creación desde bote. El club ha apostado muy fuerte por Marko Guduric, 22 años, discretísimo Eurobasket el suyo, junto a Oriola el traspaso más caro del verano en Europa, 1 millón a Estrella Roja. Un alero fino, con un IQ alto y buena mano pero bastante irregular y de físico endeble, se comerá muchas broncas de Zeljko. En el rol de cuatro abierto llega Nico Melli en sustitución de Pero Antic (rumbo a Belgrado) y en lugar de Udoh aterriza Jason Thompson, con una sólida carrera NBA, de menos talento ofensivo pero que refuerza el perfil defensivo y atlético de la plantilla.

CSKA va a suscitar este año mucha atención de medios españoles con la presencia de Chacho, que tiene toda la pinta de que firmará estadísticas de vértigo, contando con muchos minutos y tiros, los que libera Teodosic. Sin embargo, diría que los rusos pierden algo de potencial de plantilla. El sistema Itoudis se parece un poco al de Laso, ritmo alto y protagonismo de los bases, y CSKA, sin entrar a discutir si Chacho es mejor o peor que Teodosic, ha perdido claramente profundidad en los puestos de 1-2. Salen dos buenos reservas, como Aaron Jackson y Dimitri Kulagin (firmó un gran Eurobasket), que suple solo Leo Westermann, descarte del Barca, una apuesta para la que sinceramente no encuentro explicación. Othello no veo que mejore a Augustine, que por cierto está rindiendo muy bien en Malaga en el arranque de curso, y la única mejora clara sería la llegada de Clyburn en lugar de Freeland, que era como no tener nada al estar siempre lesionado.

Respecto al resto de clubes, doy por sentado que Barcelona regresa al top-8, incluso con alguna opción de clasificarse para la F4 según encajen las piezas. Lo del curso pasado fue una anomalía en el tercer club de Europa por inversión en plantilla. Valencia, que no jugó Euroliga el curso pasado, es mi apuesta a equipo revelación, si se puede llamar así al campeón ACB. También debería estar en cuartos, junto a los griegos y un octavo que podría salir de Baskonia, Jimki o Efes.

Las lecciones de Estambul

ayon y luka.pngNo estamos acostumbrados a ver a Laso cebarse en la bronca a un jugador en la banda como ayer con Luka, pero si en algo ha destacado coach L en estos años en la Casa Blanca es en la gestión del vestuario, así que tiene nuestra confianza plena, pese a que sinceramente desde fuera se viese algo fea. Hoy en el entrenamiento no habrá cámaras ni prensa de titulares virales cuando se lleve 5 minutos al chaval a una esquina para recoger sedal. Como Doncic es un prodigio de madurez para su edad, no ha habido ni que esperar a un tuit el lunes tras la práctica, él mismo se encargó de pinchar el globo de una posible polémica en la zona mixta después del partido: “Laso es el jefe, tiene la razón y me merecía esa bronca”. Los Hezonjas de la vida, en una situación similar, se atusan el flequillo y terminan la temporada de morros, evadidos del presente recordándose a sí mismos que pronto estarán en a la NBA y serán millonarios. “¿Pero el entrenadorcillo este qué se ha creído?”.

La F4 de Doncic ha sido lógicamente un desastre, pero oiga, es que la experiencia es un grado. Nosotros a su edad tartamudeábamos para pedirle una cita a esa compañera de instituto y él se las vio el viernes ante un Fenerbahce modo apisonadora arropado por 10.000 energúmenos. Nos ha acostumbrado tan mal que suponíamos que se saltaría todas las metas volantes en su formación. En las derrotas se aprende más que en las victorias y Luka es una esponja, su F4 es la de Belgrado.

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La bronca fue la foto de un partido, el del tercer puesto, absolutamente intrascendente, un sacacuartos de la Euroliga para justificar el precio del abono, que pagar 400 euros por cuatro partidos en vez de tres pareciera que pica menos. No conozco ninguna otra competición de clubes en la que se juegue por el tercer puesto. Digo todo esto porque las únicas conclusiones de la F4 las baso en la eliminación del viernes, esa derrota con dignidad pero sin opciones, no en el entrenamiento con (escaso) público ante CSKA. Hay que hacer autocrítica, como siempre en la derrota, pero sin alarmismos ni histerias, porque la temporada está siendo estupenda y aún no ha terminado, se perdió contra el anfitrión y mejor equipo de Europa a alturas de mayo de 2017. Me gustaron en ese sentido las palabras de Laso preguntado tras la paliza ante los rusos: “Si cambiara lo que pienso de mi equipo por cuatro días es que soy gilipollas”.

Le tenemos cariño, pero la etapa de Draper en el Madrid toca a su fin, por cierto, que apunta a Málaga, Plaza está como loco por la música. En una plantilla con un segundo base (Doncic) que juega muchos minutos en otras posiciones y con un librillo que basa todo el ataque en la creación del uno, hace falta un reserva con más determinación que Dontaye. Esperemos que el agente de Campazzo no le pierda con cantos de sirena de la NBA porque, pese a las pronunciadas luces y sombras de su juego, que no ha terminado de pulir en Murcia, es para el Madrid una opción interesante por precio y recorrido. Quien parece que tendrá seguro plaza en el primer equipo el curso que viene será Dino Radoncic, suponemos que para ocupar la plaza de Álex Suárez, a poder ser con algo más de protagonismo.

Quien sale más tocado de esta F4 es Ayón, pilar del juego interior. Se le supone uno de los tres mejores centers de la competición, como tal cobra, por eso el meneo de Udoh resonará todo el verano, porque además no es el primero, sino un calco del de cuartos de final del curso pasado. Y la Décima, no nos engañemos, pasa por ganar a Fenerbahce, que la Euroliga es sota-caballo-rey y el año que viene volverán los turcos a estar en la terna, con Zeljko, Udoh y compañía.

La Décima tendrá que esperar

llull.pngCon dignidad (-9) pero también sin opciones reales de victoria se despide este curso el Madrid de la Euroliga, ante un Fenerbahce que, tras una fase regular trastabillada, ha llegado como una moto a ‘su’ F4 y apunta al título, al fin un equipo turco. Ni el ambiente ni el arbitraje resultaron tan determinantes como suponíamos, no hicieron ni falta, todo el encuentro por delante en el marcador los locales, 10 arriba ya en el minuto 6. Probablemente uno de los partidos más difíciles de la era Laso, por nivel del rival y escenario, y aunque el equipo dio la cara quedó lejos de la excelencia que requería la campanada, con 5 jugadores en valoración negativa y dos ceros.

El quinteto inicial se vio ampliamente superado, por ejemplo Maciulis, a uvas, quedó retratado por Kalinic, que tampoco es Scottie Pippen pero a su lado por momentos lo pareció. Se fue a 24 de valoración el serbio, tres por encima del techo Euroliga en su carrera, que estableció… el año pasado contra el Madrid en cuartos. Pero no fue el único, Vesely se comió por momentos a Randolph, muy decepcionante en la semifinal pese a cierto maquillaje estadístico final. En realidad tres de las cuatro estrellas blancas naufragaron en la cita, demasiada rémora.

A Doncic, que no se había visto en otra, le pesaron los 18 añitos y cuajó una actuación paupérrima, de nuevo en Estambul, igual que en la ida de la fase regular, desacertado tanto en el tiro (0/6) como en la creación desde bote (3 pérdidas). «He hecho un partido fatal y pido perdón a todo el equipo», reconoció tras el encuentro, una autocrítica que le honra. Que guarde el vídeo y se lo repita en verano, como acicate y aprendizaje, creemos en su talento y contamos con él para La Décima el curso que viene, ya en cancha ‘neutral’, en Belgrado.

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Pero la mayor decepción de la F4 es con diferencia Ayón, al que en el duelo de pívots estelares de la competición Epke Udoh le enseñó matrícula, tanto así, que ni la vergonzante estadística de valoración (36 a -1) hizo honor a las proporciones bíblicas del piñazo. El americano las anotó de todos los colores (18pts), al poste y de media distancia, reboteó (12), asistió (8) y sobre todo fue un valladar en defensa, impidiendo una sola canasta fácil del Madrid en el aro turco en toda la velada (41% de dos los blancos). El mexicano, por su parte, se lanzó un par de melocotones y defendió como la madre Teresa. Ayón, sí, el mismo que rechazó una oferta inicial de 2.5 millones anuales el verano pasado, claro, qué minucia para su categoría. Ayón, que en una entrevista previa a esta F4 afirmó que del pasaporte español no es que no sepa nada, es que ni siquiera ha pensado si le gustaría conseguirlo o no, «a mí me contrataron como extracomunitario y así terminaré mi contrato«. Chapeau, Gus, corporativismo ejemplar el tuyo.

Un egoísmo/pasotismo que afecta principalmente a Thompkins, uno de los pocos que se salva de la quema en Estambul (8 puntos, 3 rebotes) y que por overbooking de extracomunitarios verá vestido de calle 50 de los 80 partidos de esta temporada, una situación insostenible el curso que viene. Se salvaron también Hunter, que a diferencia de Ayón al menos atacó con agresividad el aro, y Carroll, cuyos triples (5/7) mantuvieron un hilo de esperanza. Llull estuvo por momentos muy solo, incapaz de tapar todas las vías de agua por sí solo, pero igual cuajó una actuación digna de su temporada, 28 puntos, jugándose hasta la salud, con esas penetraciones suicidas buscando (y en general encontrado) la falta.

La vela que puse a Rudy en la previa no sirvió de nada. Milagros a Lourdes, que Rudy está para lo que está, voluntarioso en defensa, intrascendente en ataque, val -3 y el primero de mes al banco. No me chirrió especialmente la dirección de Laso, puestos a sacar punta me sobraron algunos de los 8 minutos de Draper, cuya falta de confianza en ataque canta por soleares en duelos de este nivel. Veréis que las horas de debate sobre el descarte en la convocatoria resultaron una pérdida de tiempo. Fue Chapu como podía haber sido Felipe, daba igual porque en condiciones normales de partido, como fueron, no les corresponde ningún minuto en un partido Euroliga de máxima exigencia. Les queremos pero es que estamos en 2017, cualquier otra cábala es vivir en el pasado. Su papel empieza ahora, en la consecución de la ACB, y esa pasa por el Andorra a partir del miércoles, una serie trampa, a solo 3 partidos y con el Madrid en plena descompresión F4, sin demasiado descanso, pues se tiene que quedar en Estambul hasta el domingo para ese maldito partido por el tercer puesto.

La madre de todas las batallas

batallaEspera un olla a presión de turcos citados con la historia, un arbitraje casero y un equipazo. Es el más difícil todavía, la madre de todas las batallas, y eso nos pone. Pese a que el Madrid fue primero de la regular no debe caerse ningún anillo por reconocer que Fenerbahce es claro favorito. Llega como un tiro, tras recuperar a todos los lesionados, y se le da bastante mal a los blancos, con ese estilo pestoso de Zeljko, siempre al límite de la falta y tratando de influir en el criterio arbitral, que ya ha tenido de su lado toda la temporada.

Jugar una F4 en casa tiene también sus contrapartidas, lo sabemos por experiencia reciente. Es la atención de los medios, no solo los habituales que cubren basket sino los generalistas, que aparecen como un mono en una cacharrería. Es el ruido que genera el entorno, o sea, la llamada el miércoles de tu primo el de Ankara para para pedirte invitaciones. Y es sobre todo la enorme presión histórica de no haber ganado nunca un equipo turco la Euroliga, pese al ingente dinero invertido en la última década.

El Madrid acude en ese sentido con la tranquilidad de los deberes hechos, la Novena fue un alivio histórico, y este año tiene ya la Copa del Rey en el buche y ha sido primero de ambas fases regulares pese a dosificar esfuerzos. Muestra de carácter en entornos hostiles es el balance 11-6 como visitante, con diferencia el mejor este curso en Euroliga, incluidas victorias en pistas tan exigentes como Olympiakos, Efes o Baskonia. Deja el Madrid cierta sensación de tener estrella en los finales apretados de partido y de guardar una marcha para las grandes citas, personificada sobre todo en Randolph y Ayón.

Se me antoja una de las claves la defensa a Bogdanovic, catalizador del ataque en estático y que abriese en canal a Panathinaikos en los dos partidos en OAKA, con 70 de valoración sin lanzar un solo tiro libre. A modo de pista recordemos que en Madrid hace mes y medio, recién salido aún de su lesión, eso sí, se quedó en 5/16 de campo, defendido por Taylor y Rudy. El mallorquín con poco mejora mucho al equipo, tiene en Estambul una ocasión de oro para reivindicarse en esta pobre campaña suya. Confieso que estoy un poco descreído a estas alturas, pero igual he puesto una vela por si sonase la flauta.

Laso ha destacado estos días la importancia del acierto, que en principio suena a tópico pero tiene sentido ante un rival tan defensivo. Los tres puntales exteriores blancos no aparecieron en ninguno de los dos duelos ante Fenerbahce este curso: Llull obcecado, 9/30 de campo, Doncic apocopado (2/9, val 3) y Carroll maniatado (0/6 triples). En esas coordenadas será muy difícil asaltar el Ulker Arena. Bien enchufan en porcentajes más potables, lo que implica anotar tiros punteados, para lo que sabemos que están capacitados por talento, bien suman opciones secundarias, pienso en Maciulis, Rudy o Thompkins.

Nocioni o Felipe, ¿a quién descartar para la F4?

14590188832533A dos semanas de la F4, Laso se enfrenta a una duda existencial, más por lo emotivo que por su trascendencia en pista, y es a quién descartar de la lista de 12 convocados para Estambul. Con cuatro ala-pívots en el roster, es claro que uno de ellos será el sacrificado, y salvo lesión, basándonos en criterios deportivos, deben ser o Felipe o Nocioni. No incluyo a Thompkins entre los candidatos, que al igual que el curso pasado está de dulce en la recta final. 21 puntos de todos los colores (8/10tc) subió en la plácida victoria blanca en Manresa, venía de hacer 15 en el cuarto ante Darussafaka. Necesitaba Trey minutos de competición como el comer, una mínima regularidad y estos partidos ACB le vienen al pelo.

Es de suponer que Zeljko lleve días entrenando la defensa del Carroll-carretón o el 2×2 en la cabecera de Llull/Ayón o Doncic/Othello, así que no sobra un factor X en la plantilla blanca, alguien fuera de foco que haga de abrelatas y por qué no puede serlo Trey en semejante estado de forma. Su mera presencia abrirá el campo y alejará a Vesely del aro, limitando sus temibles ayudas defensivas.

Volviendo al dilema Felipe o Chapu, no me olvido de que Reyes es el capitán y, en caso de ganar la Décima, luciría un poco raro que levantase el trofeo un jugador en vaqueros (lo hizo F. Albertis en su día). Pero más allá del protocolo, Felipe está cuajando una temporada muy homologable para su edad. Sufrió un pronunciado bache de juego en el primer trimestre de 2017, pero ha retomado el pulso a la temporada y vuelve a ser un ventilador de estadística en ACB, que es para lo que se le tiene. Promedia valoración 20,2 en las últimas 6 jornadas, en solo 18 minutos, principalmente por una dramática mejora de su porcentaje de dos, que estaba por debajo del 50, inaceptable para un jugador de poste bajo, mientras que en esos seis últimos partidos acredita 24 de 34.

Reyes tiene asumido que su rol es muy diferente en Euroliga, limitado ante los grandes morlacos del continente, imaginadle intentando postear a Vesely, arbitrado por Lamonica en Estambul. De hecho, lo normal sería que no jugase ni un minuto, pues tiene a Trey y a Randolph por delante en la rotación y no es día para conceder minutos políticos. Chapu, recordemos, solo ha jugado 87 minutos de Euroliga en toda la temporada, acreditando 5/14 tiros de dos y 7/23 triples. Como decía al principio, el dilema del descarte es principalmente una cuestión formal, si bien sensible pues afecta a los dos más queridos por la grada. Personalmente, y aplicando el criterio de la meritocracia, me inclino por convocar a Felipe (para que algunos digan luego que le tengo manía o le quiero jubilar…).

Y que me incline por Reyes no significa que Chapu no pudiese contribuir de alguna manera si estuviese, de hecho viajará y entraría en caso de lesión. Es un animal competitivo, fue MVP hace solo dos años y es el tipo de soldado que quieres a tu lado en la trinchera cuando se decide la película. Es más, no hay que remontarse tanto en el tiempo, este febrero en la Copa interpretó un valioso cameo en semifinales y final. Pero ni estamos en febrero, en pleno bache de juego de Felipe, ni esto es la ACB, que no puede jugar Thompkins. Sed pacientes, Nocioni todavía no se ha despedido, ese último fogonazo que esperamos llegará en los playoffs ACB.