Apagón en Goya, alerta naranja

pero-antic-crvena-zvezda-mts-belgrade-eb17Hay una docena de factores atenuantes bien conocidos, pero no cambian el hecho de que el Madrid ha entrado en crisis en lo que cuenta, la Euroliga, 5 derrotas en los últimos 6 encuentros. Y más allá de las rachas está el coste clasificatorio, se queda a dos partidos de distancia ya del cuarto puesto (la referencia), que bien pueden convertirse en tres la semana que viene, que visita la pista del líder, Olympiakos. Alerta naranja. Muchos deberes se va a dejar pendientes para la segunda vuelta como no frene un poco la sangría desde ya. Y es que al final hay derrotas en el calendario con las que cuentas, pero con lo que seguro no cuentas es con caer en el Palacio ante Estrella Roja, el presupuesto más bajo de la competición, lo que para nada significa que sea mal equipo.

Un nuevo pinchazo en final igualado, así han llegado 4 de las 5 derrotas (por 7 puntos o menos), todas salvo el viaje turístico a Vitoria. «Si Doncic y Trey hubiesen metido los triples finales ante Jimki y PAO estaríamos hablando de otra película», recordaba Laso esta semana. Cierto, pero el desenlace ante Estrella Roja fue mucho mucho menos épico, condicionado por 4 faltas consecutivas absurdas de Carroll y Campazzo en el último minuto y medio, regalando tiros libres cuando más sufría Estrella Roja para anotar, con Rochestie en el banquillo con la botella de oxigeno. El Madrid también pagó una defensa voluntariosa pero desordenada, porosa, concediendo infinidad de tiros abiertos tras la menor circulación de balón del rival, que se tradujeron en la friolera de 17 triples anotados. Por cierto, exhibición de Rochestie mediante.

Doncic volvió a estar tremendo (20 puntos, 32 de valoración) y lo estuvo pese a dos líneas de perros de presa, que los rivales ya se saben la lección ante este Madrid en cuadro. Sin embargo, y pese a toda la clase del mundo que atesora, carece al menos por ahora de la estrella de Llull en las posesiones finales, esa que arreglaba partidos así en cursos previos. Rudy jugar otro señor partido en ambos aros, intendencia y triples, y eché en falta minutos de Causeur en la segunda mitad.

Campazzo está en cuarto menguante, incomprensible tras su esperanzador arranque de curso, y del juego interior se puede pedir bien poco, con la baja de los dos titulares. Felipe y Trey sin brillo dieron al menos la cara, pero a Maciulis le cuesta un mundo comprar una canasta y a Tavares en Euroliga le va a llevar más tiempo adaptarse. Al final me he ido a poner un gintonic tras el partido y resulta que no me quedaba tónica en casa. Ese tipo de noches…

El Madrid se queda sin gasolina en Atenas

Rudy Fernández LojeskiEs una de estas derrotas que casi das por hecho en el calendario, más aún si viajas tan en cuadro, pero igual escuece tras haber mandado hasta por 14 al descanso. Jugó el Madrid una magnífica primera parte en OAKA, pero era difícil aguantar el ritmo en un pabellón tan exigente con 5 bajas, tres de ellos referentes.

Tan irreal fue meter 54 puntos a domicilio al descanso a un equipo de Pascual como dolorosos los 26 en los que se quedó tras la reanudación. Después de unos gritos del coach catalán en el vestuario, Panathinaikos hizo lo que se esperaba, subió las líneas atrás, los árbitros consintieron bastante contacto y el encuentro se estrechó, se hizo eterno. Ves como te remontan y las soluciones no están en el banquillo sino en la enfermería. Encima KC Rivers firma su partido del año (sigue siendo una gozada verle armar el brazo), dejando en la comparación aún más a la vista las carencias de Carroll, 0 puntos en 9 minutos, al que este año en Euroliga se le empieza a notar ya el declive propio de su edad (34). Lo que se entiende menos es que se cascase la mayoría del último cuarto, en detrimento por ejemplo de Randle, que había jugado un segundo cuarto pero que bien apañado. Las cosas de Laso.

Luka y los ángulos de pase

El encuentro sirve para Doncic de lección de baloncesto en tierra hostil. Pese a su estratosférico triple postrero que acercó la machada (77-77), tomó demasiadas malas decisiones, en parte por cansancio, tanto mental como físico (32 son muchos minutos al timón en mar revuelto). Se fue a 8 pérdidas de balón, su techo con la camiseta blanca, la mayoría por errores en la lectura de ángulos de pase. Por favor, una sesión de vídeo esta semana para el muchacho.

Felipe, Thompkins y Rudy fueron los principales valedores blancos en Atenas. La entrega y rendimiento de Reyes (12pts y 8rebs) son encomiables a su edad, mientras Trey (12pts y 6rebs) debe ir a más, según recupere ritmo tras ese inoportuno mes parado por asuntos personales. Ambos van a ser capitales en diciembre, en la operación salvar-los-muebles, hasta que se reincorpore Randolph a un cierto nivel.

Fernández, que se fue hasta 27 minutos por la baja de Taylor, está cuajando una temporada meritoria, el verano sin selección parece haberle sentado bien y ha controlado el aceleradísimo ritmo de declive que apuntó el último par de temporadas. Lleva varias semanas muy sólidas desde su rol secundario y, hoy que ha sido el mejor (valoración 19, sumando en todo), tocaba ya dedicarle unas líneas.

Está lejos de su versión estelar de antaño, esa no la volveremos a ver, pero vuelve a ser un activo útil para el equipo, maduro, consciente de sus limitaciones y sus virtudes. A su innata intuición/lectura del juego en ambos aros está sumando este curso un acierto homologable en el tiro exterior. Sus porcentajes son bien majos (23 de 50 triples entre ACB y Euroliga, 46%), pero me quedo sobre todo con las sensaciones, que los triples que no entran se quedan siempre cerca.

Las derrotas pican, sobre todo en una afición tan orgullosa como la del Madrid, pero esta es la realidad del equipo en este tramo de la temporada, se va a dejar unos cuantos partidos por el camino. Más vale asumirlo, no es momento de ponerse dignos. Con cinco bajas es muy difícil rascar nada lejos de casa en Euroliga, el objetivo realista es amarrar casi todo en el Palacio e ir descontando hojas del calendario. Precisamente por eso la visita del Estrella Roja al Palacio la semana que viene es una final, no hay excusa teniendo entre medias el finde de asueto, gracias ventanas FIBA.

Colapso total en Vitoria

anthony-randolph-real-madrid-eb17El castillo de naipes iba aguantando según se lesionaban efectivos, se sacaban partidos adelante con la plantilla en cuadro, «la conjura» y «la testiculina», pero ha sido romperse Ayón y el castillo se ha venido abajo con estrépito. El mexicano tapaba muchas miserias y compensaba desequilibrios en ambas zonas, por ejemplo, el balón ya no circula casi en ataque, abusando el equipo del recurso fácil de los triples. Cuatro derrotas en cinco partidos (3 seguidas en Euroliga) y la visita mañana de Unicaja cobra de repente una importancia vital para no descolgarse del vagón de cabeza.

El encuentro en Vitoria tuvo poca historia, un repaso mayúsculo. El peor partido de la temporada del Madrid se unió al mejor de Baskonia, que nunca en Euroliga había anotado tantos puntos al descanso (64), cristalizando todo ello en una derrota abultada, por momentos humillante. Decía Sito Alonso al comienzo de curso que con semejante calendario todos los equipos iban a perder algún encuentro por 30. Da el Madrid fe tras el repaso de ayer, para mayor gloria de Pedro Martínez.

Todo lo que pudo salir mal salió. Laso se dejó a Doncic en el banquillo de inicio y para cuando reaccionó estaba ya el duelo muy cuestarriba (-14), y es que Campazzo jugó su peor partido de blanco hasta la fecha. Causeur, Carroll, Taylor, todos mal salvo Rudy, el único exterior digno en el Buesa, junto al mencionado Luka (18 puntos), al que se reservó en la segunda parte en vista de que no había nada que hacer. Mención aparte merece Chasson Randle, que tras cinco semanas ya en el equipo sigue siendo la misma nulidad, 0/5 en 12 minutos. Con todos lo respetos, menudo sustituto del MVP de la Euroliga, ejemplo de que lo barato sale caro.

El juego interior no se libra de la quema. Felipe da lo que tiene, pero no le alcanza la edad para este ritmo de partidos, ayer sencillamente no se presentó. Más grave, pues se les presupone un rol más importante, es el nivel de Randolph y Thompkins tras su regreso, desacertadísimo el primero y en mala forma física el segundo. Y con la pintura en cuadro son capitales, hasta que no recuperen cierto nivel el equipo va a sufrir mucho y se va a dejar partidos. Guardo para el final el único motivo para el optimismo, Tavares, que con apenas un par de entrenamientos dejó detalles interesantes, 10 puntos y 7 rebotes para valoración 18. Fue el único interior que dio la cara en Vitoria y tiene mejor pinta que Kuzmic al que sustituye.

La venganza de Bartzokas

alexey-shved-khimki-moscow-region-eb17.jpgSu rostro desencajado, carne incluso de memes, fue la foto que resumió la temporada pasada del Barca, la peor de la historia de la sección. Se le señaló como máximo responsable, pero quizá fuese más culpa de Rice, cierrabares, y Rodrigo, que dilapidó en una plantilla a todas luces desequilibrada la fortuna que se le negó a Pascual los años previos. Sería de necios dudar de la categoría de un entrenador que hizo campeón a Olympiakos y metió a un Krasnodar en la F4. Y como el gran técnico que es se reivindica en el Palacio con una victoria de ley que rompe la imbatibilidad blanca, 10-0 entre ACB y Euroliga. Bartzokas ha hecho de Jimki un hueso (balance 4-1), con un plantel muy físico (y falta Honeycutt), repleto de recién llegados pero que ya conocen y asumen su papel, con sólo un nombre (Shved) pero mucho hombre. Me quedo con dos, Jenkins y Markovic, con la mili hecha, perros de presa cuya estadística no hace honor a su importancia.

Jenkins desquició a Doncic en la segunda mitad, en la que no anotó el muchacho ni un punto (de hecho marró un triple final liberado, es humano), mientras que el serbio hizo lo propio con Campazzo, que llegaba en vena, al que forzó 5 pérdidas, además de repartir 8 asistencias. Y con Luka desactivado, Facu fallón y el juego interior en cuadro, lo meritorio es que llegase el Madrid con opciones reales al último minuto, más fruto de la testiculina y la inercia que del buen juego.

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Con Jimki dan las doce y se rompe el encanto, era casi irreal la racha de victorias y juego blanco con semejante plaga de lesiones. Todo cuesta un mundo en Euroliga con 42 minutos en pista entre Radoncic, Maciulis y Felipe, que en condiciones normales, sin bajas en la plantilla, no jugarían ni un minuto en un partido de esta exigencia. Reyes, por ejemplo, se quedó en 1/7 de campo, pero es que no se le puede pedir mucho más. Son 37 años, no levanta un palmo al saltar y lógicamente le cuesta un mundo comprar una canasta ante un rival como Jimki, con tres atletas en la pintura, Robinson, Thomas y Gill, por cierto, menudos descubrimientos. La reaparición de Randolph fue prematura (lanzó 3 airballs), mientras Radoncic, que partió como titular, se vio muy superado por el reto.

Laso patinó esta vez en la dirección, lento en los cambios y los tiempos muertos, especialmente sangrante en el segundo cuarto, en plena sangría, insistiendo en Carroll y con un descanso demasiado largo de Doncic, que se sentó con -2 y regresó con -12. Preocupa un poco Randle, que tras un mes ya en el equipo no esté para jugar ni un minuto en un partido de nivel. Pronto regresará Thompkins, suponemos, tendrá plaza en ACB y Chasson sigue en la casilla de salida. Taylor y Causeur sí dieron la cara, Rudy le echó arrestos pero le faltó esta vez acierto (0/4 triples), el propio Maciulis estuvo digno y entre todos forzaron ese final igualado, esta vez un querer y no poder. En todo caso, un pinchazo asumible para el Madrid, dado el colchón, la categoría del rival y en la perspectiva de la plaga de bajas. Son semanas de remar y salvar los muebles.

Se está escribiendo la historia

historia.pngSe va a ir como MVP de todo, y lo sabéis. Me sorprendió que, en una encuesta previa, de los nueve periodistas españoles especializados a los que se preguntó  antes de la temporada yo fuese el único que apostase claramente por Doncic como MVP de la Euroliga. Tras la lesión de Llull me parecía una apuesta de cajón, a expensas de la clasificación del Madrid. Siete dijeron que De Colo y otro que Vesely, han pasado sólo tres jornadas e imagino que la mayoría cambiaría su voto si se jugasen dinero. Promedia valoración 31,4 en 27 minutos y el Madrid está líder. Luka es todo lo que podíamos esperar y más, ningún europeo había jugado a este nivel con sólo 18 años. Por comparar, Petrovic a esta edad aún militaba en el equipo de su pueblo, el Sibenika.

Ante Milán ayer Doncic marcó su techo de valoración (41), que bien puede quedar obsoleto en pocas semanas, porque es un proceso, esta temporada se está escribiendo la historia. 27 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias, 3 robos… Números de leyenda y sin dar la sensación de forzar (sólo 1 pérdida), sin chupárselas todas o producto de minutadas. Lo suyo es un don de fluir, controla todas las suertes del juego y piensa primero en el equipo. No da en la sensación de jugar para la estadística, a lo Cristiano, para romper récords o impresionar a ojeadores americanos, que suponemos ya convencidos a estas alturas. No fuerza, pero tampoco se reserva nada, como tantos otros en su último año en Europa. Como aficionado sólo cabe estar orgulloso, exprimirle y disfrutarle como si no hubiese un mañana, recordando que es un producto de la cantera blanca, a la que llegó con 13 años.

Pero, en estos días con la plantilla en cuadro, el Madrid está siendo mucho más que sólo Doncic, es Ayón en modo Machete 2015, es el regreso de Rudy a un nivel homologable, es el paso al frente de los secundarios, notables ayer Taylor, Campazzo o Causeur. Caerá alguna derrota por el camino, seguro, antes de que regresen Thompkins, Randolph o Llull, en orden cronológico, antes de que se fiche un sustituto a Kuzmic, pero se están salvando los muebles con sobresaliente. Ante Milán fue una victoria apretada, en buena medida por el acierto del rival, que también juega: 11/20 triples y una demostración de fuerza de Gudaitis, 24 años, 208 cms, al que habrá que ir apuntando la matrícula. También pesan las ausencias, que merman mucho el potencial del Madrid y cuesta romper los partidos, endosar parciales amplios, salvo que aparezca Carroll en vena como ante Unicaja.

Pero todo se compensa con la actitud de los jugadores, todos y cada uno están enchufados, conocen su rol, incluso marginales como Maciulis o Radoncic aportan desde sus limitaciones. El grupo desprende compromiso ante la necesidad y en este capítulo le corresponde a Laso mención especial. Siempre fue su especialidad la gestión de vestuario, implicar a todos, y así cuando faltan algunos, importantes como ahora, otros están en dinámica como para salir y aportar, cualquiera te da un paso al frente y se sacan los partidos sin necesidad de freír a nadie a minutadas.

Fuenteovejuna en el Palacio

facuTodos a una, con el concurso decisivo de los secundarios, así sacó adelante el Madrid un partido que dominó siempre pero se fue complicando por las lesiones de los interiores. A Randolph, que jugó una soberbia primera parte, se le salió el hombro en el tercer cuarto y, aunque intentó volver, a lo torero, entre lágrimas por el dolor y la ovación del Palacio, ya no volvió a jugar. Mucho más grave es lo de Kuzmic, que en un jugada aislada, sin impacto de por medio, se fue a romper la rodilla. Tiene pinta de ligamentos y de que podría perderse prácticamente lo que resta de temporada. A falta de confirmación médica, la lógica marca que el club debería fichar. Lo digo en condicional porque ya conocemos la orden de contención de gasto en la sección desde hace meses.

Volviendo al partido, enseñaron los blancos ante CSKA su versión más aguerrida, intensos atrás, concentrados, solidarios en las ayudas, y en ataque se encontraron soluciones en la segunda unidad: hasta 9 jugadores anotaron al menos un triple y Taylor terminó como máximo asistente con 4 (¡!). Con Randolph fuera por lesión y Doncic y Ayón desacertados de cara al aro (5/16tc), hubo que tirar de fondo de armario, que esta vez sí dio la cara, sobre todo en la recta final del tercer cuarto y el comienzo del último, cuando CSKA se acercó a 2.

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Causeur no tiene el protagonismo de la pretemporada pero igual es de fiar cual bonos suizos del Estado, no comete ni un error en pista, ni una falta innecesaria, ni una pérdida, ni un tiro mal seleccionado. El tipo de soldado que quieres a tu lado en la trinchera y al que en esta ocasión se unió Rudy, que regresaba tras un proceso vírico y enseñó esa versión 2.0 que tanto le reclamamos y muestra sólo con intermitencia. A saber, mucha defensa, gracias a su anticipación y manos rápidas, y en ataque simplemente un porcentaje homologable en tiros liberado. Se le vio disfrutar en pista por primera vez en bastante tiempo, encimando al rival, animando a la grada. La época de Rudy como referencia creadora desde bote o de romper hacia el aro quedó atrás hace tiempo, pero con una mínima regularidad al nivel de hoy sería ya de gran ayuda al equipo.

Campazzo dio una exhibición de descaro y desborde y Felipe mantiene la buena línea del comienzo de curso, especialmente necesario ante la baja indefinida de Thompkins, que sigue en EEUU por motivos personales, parece que su madre está grave. Hasta Randle y Maciulis se unieron a la fiesta ante lo rusos. El americano enchufó un par de canastas de calidad en el segundo cuarto (mucho margen de mejora el equipo según se adapte), mientras que Jonas, que tuvo que jugar minutos como ala-pívot por la lesión de Randolph, se descolgó con un par de triples en la recta final.

Por otra parte, el león resultó no ser tan fiero como lo pintaban, lo digo porque la mayoría de la prensa especializada española da a CSKA como favorito a la Euroliga este curso. Un pronóstico en mi opinión desmesurado a tenor de los movimientos de plantilla en verano, faltan centímetros y Chacho no es Teodosic. Más allá de la derrota, el paso del equipo ruso por el Palacio no dejó la impronta de otras temporadas, lo cual tampoco debe sorprender tras su derrota ante Jimki en el trofeo Gomelsky o la apuradísima victoria en casa ante Milán en la primera jornada. CSKA, el equipo más anotador de la Euroliga las tres últimas campañas, se quedó en Madrid en un 34% de campo y solo 5 asistencias, 0 de Chacho, que sorprendentemente jugó sólo 16 minutos, menos que Westermann, que para estos niveles es una nulidad. De Colo firmó un partido horroroso, 1/7tc y 4 pérdidas, por no hablar de Othello (val -3), al que no se echa en absoluto de menos. El morbo del regreso de Rodríguez no se alargó más allá de la presentación, en la que se escucharon muchos más aplausos que pitos, como no podía ser de otra manera. Hoy rival, para siempre leyenda.

Estamos en los albores de la temporada, pero si un equipo sale reforzado de estas dos primeras jornadas de Euroliga parece el Madrid, con dos compromisos delicados resueltos con solvencia (+27), mientras los dos supuestos favoritos al título levantan más dudas que certezas. Con permiso de las lesiones, hay motivos para la ilusión.