Cuenta hoy Marca que el Madrid y Rudy Fernández ya negocian su renovación, que sería por dos años, que hay predisposición por las partes pero que las cifras en lo económico están distanciadas. Analicemos:
– A favor del jugador está su rendimiento, que se ha estabilizado este curso, tras descansar de la selección en verano, después de un año y medio previo en caída libre, en buena parte lastrado por la espalda. Ha encontrado su nicho como jugador de rotación, tirador/defensor.
– Su pasaporte nacional es útil en convocatorias ACB, sobre todo el verano en que se va Doncic. En todo caso, el Madrid el próximo curso tendrá seguras cuatro banderas: Felipe, Yusta, Llull y Tavares, suponiendo que Radoncic salga cedido y Sebas continúe en Burgos otro curso, hasta que se retire Felipe en 2019.
– Rudy es todavía uno de los jugadores mejor pagados de Europa, casi tres millones de euros, que los valía en su día, cuando se firmó un contrato multianual, pero lógicamente no los vale hoy. No es la estrella del equipo, ni siquiera una de las referencias, y eso va en el salario. Su valor de mercado presente, con sus números actuales, está muy lejos de esa cifra, más jugando en uno de los pocos puestos en que el mercado europeo ofrece cierta calidad/cantidad.
– Cuenta la pieza de Marca, que parece dictada por el agente para presionar al club, que Rudy tiene ya sobre la mesa ofertas de «equipos top de la Euroliga». Farolazo. Ningún club le va a hacer una oferta en marzo, ciencia ficción, y ya os digo, a ojo de buen cubero, que si eso pasa la cifra dudo que pase de 1.5M anuales y no sería de un equipo español. El único en ACB con semejante músculo financiero es el Barca y hace tiempo que le puso una cruz. ¿Acaso está Rudy dispuesto a mudarse de la Finca de Pozuelo a Krasnodar o a Estambul con Helen y el bebé para ganar un 15 o 20% más?
Los stories en instagram de Helen haciendo jogging por la mañana tendrían la mitad de likes. El Madrid debería jugar con ese factor personal en su oferta económica, esto son negocios. Recordemos que el club se abstuvo de ofrecerle el pasado verano una renovación a la baja, a costa de comerse sus 3 millones otro año, precisamente para llegar a este verano con la sartén por el mango.
Resumiendo, a ojo de buen cubero, la oferta del club, y no estaría siendo rácano, debería rondar 1.3 millones por el curso que viene y 900k por el siguiente, con una cláusula de escape en el verano de 2019 por algo así como cuarto de millón.
En una temporada a 80 partidos, y más con tantas bajas como está padeciendo el Madrid, vas a perder media docena de encuentros de paliza te guste o no. Lo importante es que no suceda en los partidos clave, sino en los de descompresión, como lo fue, pese al color de las camisetas y la consiguiente pataleta de los futboleros, el entrenamiento con público del domingo en el Palau. Precisamente porque era un entrenamiento, Radoncic y Randle se fueron a 35 minutos entre ambos, dos que no tendrán ni ficha cuando cuente.
Panathinaikos era una ‘final’ y faltaba Doncic, baja dos semanas, alguien debía dar un paso al frente y fue a darlo uno de los menos esperados, el mosquetero Causeur, rompiendo un ciclo de cuarto menguante, tras un esperanzador inicio de temporada. Tan bien jugó el francés, que obligó a Laso a cambiar la rotación, Carroll chupó banquillo y se hizo buena la canción de Bowie: We can be heroes, just for one day. Ejerció Causeur de Luka, diría que de los mejores partidos de un jugador del Madrid esta temporada, 26 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Sus penetraciones por la izquierda fueron un martillo (8/10), alguien en Atenas no trajo hechos lo deberes de scouting, para rebote de Xavipas. Con semejante actuación, dada la importancia clasificatoria, diría que Causeur justifica como la mitad de su salario del curso, que tampoco es tan alto.
Mezquino e injusto es cargar tintas sobre un muchacho que cumplió el miércoles 19 años, como si su labor fuese justificarse ante los piperos por las expectativas que levantan los titulares de Marca sobre su puesto en el Draft. Paremos un momento y reflexionemos, que estoy leyendo mucha gilipollez en Twitter, que la frustración de una derrota (relativamente previsible) no nuble el juicio. No es Doncic sino Llull, recordemos, el segundo mejor clutch player de Europa tras Spanoulis, quien está llamado a jugarse las bolas calientes en este roster. Si al chaval le ha caído el marrón y estamos ahora hablando de él es porque nadie ha dado un paso al frente y por la racanería del club.
Estas líneas quedarán en seguida caducas, tan pronto como esta madrugada, con la crónica del Madrid-Fenerbahce. Es lo que tienen las salidas a mitad de temporada, por la puerta de atrás. Pero no quería pasar sin dedicar una entrada a la marcha de Maciulis, al que recordaremos con cariño como bregador de lujo en algunos de los años dorados de la sección. Lo ha anunciado hoy el club, un acuerdo para la rescisión de su contrato, que terminaba este verano.
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