Hoy no voy a hablaros de Doncic, hay que controlarse, que podemos acabar la temporada como un disco rayado. Es de ley dedicar unas líneas a Campazzo, el mejor en Burgos (val 24) y destacado en Kaunas (val 17), uno de los movimientos más importantes del verano en la ACB, pero que pasó desapercibido, por esperado y por no ser un fichaje al uso, sino el retorno tras una cesión. Facu ha estado entre los mejores bases de la liga los dos últimos años, pero algunos en la parroquia blanca, que imaginamos vieron poco al Murcia, todavía le hacen de menos, incapaces de modular el discurso a la evolución de las circunstancias, como si Facu fuese el mismo que se marchó, el pollo sin cabeza de papel testimonial el curso del triplete.
No se ha convertido en John Stockton de la noche a la mañana, no digo eso, pero el potencial lo tenía y sencillamente necesitaba reposar dos años en barrica, como el gran reserva. Un proceso habitual en los bases, al fin y al cabo el puesto que exige más decisiones en pista y por ende en el que más pesa la experiencia. ¿O acaso hemos olvidado la versión cabra loca de Llull en la etapa Messina?
Campazzo conserva sus virtudes, que son muy marcadas, el desparpajo, piernas explosivas y manos rápidas, pero ha limado defectos como el cuidado de balón o la selección de tiro. En los 9 partidos que van de curso presenta un ratio aseadito de pérdidas, una cada 15 minutos en pista, cifra que era de 10 en Murcia el año pasado, si bien allí amasaba aún más responsabilidad ofensiva. Otra crítica recurrente es la selección de tiro, y aunque su acierto de tres sea discreto (32%), lo compensa con un soberbio porcentaje dentro del arco, 62% en lo que va de campaña, ciertamente meritorio para sus 179cms.
Mejora respecto a Draper
Tras un breve periodo de aclimatación, se le notó apocopado en la Supercopa y en Estambul, Facu es ya una pieza de peso en el engranaje blanco. A su rápida adaptación han contribuido la lesión de Llull, traducida en más minutos, y sobre todo Laso, tan arisco con los pívots pero que exprime como nadie a los bases de talento ofensivo, y el argentino es uno. El fichaje de Causeur fue un acierto, pero el de Campazzo me atrevería a calificarlo de pelotazo, recordemos que su incorporación, en este verano de déficit de bases en el mercado Euroliga, llegó sin pagar tránsfer y con un sueldo bajito, ahora además con pasaporte español. El Barca, por comparar, gasta una plaza de extracomunitario y seguramente algo más de sueldo en Pressey, hoy en el centro del huracán, mientras CSKA tiene de segundo base a Leo Westermann, que ni jarto de Fernet le cambiaba yo por Facu.
Aunque tiene aún bastante margen de mejora, la presencia del argentino supone una mejora exponencial respecto al nivel de Draper, tan aseado él, pero incapaz de ver una jugada en estático. ¿Se imaginan, ante la lesión de Llull, un Madrid con 25 minutos por partido de Draper al timón? Aprendamos a valorar un poco más lo que tenemos un casa, que no sólo de Doncic marcha el equipo 9-0.
Se va a ir como MVP de todo, y lo sabéis. Me sorprendió que, en una encuesta previa, de los nueve periodistas españoles especializados a los que se
Sin Llull, Randolph, Thompkins, Kuzmic ni Taylor, o sea, en cuadro, barrió el Madrid a un rival Euroliga, Unicaja, y es que pesa más la inercia que las bajas. Mucho mérito, que aún recordamos cómo se le salió la cadena al equipo hace dos años durante una plaga de lesiones similar. ¿Os acordáis de Maurice N’Dour? …
Todos a una, con el concurso decisivo de los secundarios, así sacó adelante el Madrid un partido que dominó siempre pero se fue complicando por las lesiones de los interiores. A Randolph, que jugó una soberbia primera parte, se le salió el hombro en el tercer cuarto y, aunque intentó volver, a lo torero, entre lágrimas por el dolor y la ovación del Palacio, ya no volvió a jugar. Mucho más grave es lo de Kuzmic, que en un jugada aislada, sin impacto de por medio, se fue a romper la rodilla. Tiene pinta de ligamentos y de que podría perderse prácticamente lo que resta de temporada. A falta de confirmación médica, la lógica marca que el club debería fichar. Lo digo en condicional porque ya conocemos la orden de contención de gasto en la sección desde hace meses.
Arranca el Madrid con nota el curso Euroliga, con victoria por 14 a domicilio, en un partido que tuvo casi siempre bajo control, incluidos largos tramos de muy buen baloncesto en la primera mitad. Un triunfo para afrontar con aire la primera tachuela de calendario, Valencia-CSKA-Unicaja en 7 días. No parece Efes esta temporada un vitorino continental, tras la marcha de Osman, Honeycutt, Granger y Heurtel, pero igual cualquier victoria como visitante en Euroliga es un tesoro. Pregunten al vigente campeón Fenerbahce, que se estrenó con pinchazo en Málaga.
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