Si la derrota ante Galatasaray hace dos semanas fue un pinchazo, caer en OAKA es un tropiezo asumible, de los que cuentas como probable al mirar el calendario al comienzo de curso, claro que en algún momento habrá que ganar también partidos así para ser campeón. Asumible la derrota especialmente porque llega el Madrid con los deberes hechos en Euroliga a este tramo final de la liga regular, con un puesto prácticamente asegurado entre los tres primeros. Además la imagen ofrecida en Atenas, sin ser brillante, sí fue homologable, consistente atrás, coral en ataque, destacada la pareja Ayón-Othello (11/13tc), con opciones de partido hasta el último minuto, aguantando el envite de uno de los rivales más duros de la competición, solo hay que ojear el roster y saber que lo entrena Xavi Pascual. Al final, pesaron más las pérdidas de balón (16) que la batalla bajo aros, atrapó el Madrid 10 rebotes más.
Y a esas seguimos a vueltas con el puesto de ala-pívot, donde la plantilla tiene a priori overbooking (4), pero al final en los partidos de máxima exigencia solo se puede contar con Randolph, el mejor con 13 puntos y 9 rebotes. Felipe no está y en principio, dada su edad, ya no se le espera, especialmente ante equipos top Euroliga. Fue representativo un tiro con la derecha que falló el capitán bajo el aro en el segundo cuarto, lo marró por simple carencia de piernas, no levanta un palmo del suelo al saltar. Es una leyenda y se le quiere, pero hay que asumir que apenas se puede ya contar con él. Chapu jugó pocos pero importantes minutos en la Copa, desde entonces (y ha pasado ya un mes) ha desaparecido, oficialmente por «un pequeño edema en el pie». Solo ha jugado dos partidos, acreditando 0/5 de campo y valoración -5. Quizá aparezca de nuevo cuando se vuelvan a decidir títulos, pero tampoco lo daría por sentado, que tiene los mismos 37 que Felipe.
‘Descartados’ los dos viejos rockeros, queda Thompkins en Euroliga, del que sabemos es técnicamente bien capaz. Diría más, no es tan mal defensor como parece: sufre sobremanera en cuanto hay cambio y se empareja con un pequeño, es inocente y le falta movimiento lateral, pero en cambio aguanta el tipo con los hombres grandes, de hecho si en OAKA Laso le mantuvo en pista hasta bien entrado el último cuarto fue porque estaba cumpliendo atrás. Su problema es la fragilidad, pero no defensiva sino mental, le falta carácter competitivo, picardía, mala hostia. Su moral es delicada como un bonsai, incompatible con su circunstancia adversa de jugar solo Euroliga, tiende a apocoparse ante la adversidad en vez de crecerse, lo contrario que sus tres compañeros de puesto.
Renovó en verano por dos temporadas pero, salvo marcha de Randolph (y quizá ni por esas), veo insostenible su continuidad el curso que viene. Lo que, claro, obligaría a una remodelación casi completa del puesto de alapívot. Solo recordaré que además del ya mencionado Nicolo Melli, que tiene la ventaja de ser comunitario, Chris Singleton también termina contrato… Excompañero de Randolph y Draper en Krasnodar y verdugo esta jornada del Madrid en OAKA, 21 puntos y 9 rebotes que no son flor de un día.
Aún recuerdo aquellas declaraciones en caliente de Marc Gasol, tras perder un partido apretado la selección ante Turquía, quejándose de que Scariolo diese la última bola «al chico que acaba de llegar» en vez de a su hermano. Ocho años y medio después ‘el chico nuevo’, Llull, se ha convertido en quizá el mejor clutch player de la historia del baloncesto español, fama que cincela con regularidad con canastas ganadoras de todos los colores, aunque la de hoy, con el Palacio lleno y ante el eterno rival, tiene un sabor especial para el aficionado intermitente. Cerró la primera parte con
Engancha el Madrid en Estambul su segunda derrota consecutiva, en puertas de una de las salidas más exigentes del calendario ACB, este domingo a pista del colíder Tenerife. Dos pinchazos en duelos a priori de dificultad media, pero al comienzo de un tramo valle del calendario, con los deberes hechos después del primer título del curso, con cierto colchón clasificatorio y a la espera del siguiente pico de competición, los cuartos de final de la Euroliga. Ambas derrotas tuvieron un denominador común, la (ausencia de) defensa, con 93 y 87 puntos encajados, respectivamente, aunque más sangrante fue ante Galatasaray por la forma y porque en Europa los partidos cuentan más.
El Madrid sabe ganar a domicilio en Euroliga también sin Rudy y con Llull de permiso. Se quedó el menorquín en solo 15 minutos en Kazán, en los que restó más que sumó: 0/5 de campo para valoración -1, con él en pista el balance del equipo fue -12. El tipo de encuentros que le alejan de la puja por el MVP. Sigue siendo el go-to-guy y el Madrid es mejor con él, pero no hay excesiva dependencia, como pudo parecer a comienzo de curso. Lo digo pensando en otra intentona de Houston en verano.
Los Knicks son un equipo de psiquiátrico y nunca te puedes fiar, pero lo de Hernangomez ya no parece flor de un día. En los últimos 8 partidos (en los que ha jugado) promedia 22 minutos, 11 puntos y 12 rebotes. Tampoco hacía falta una bola de cristal para imaginar que Willy encajaría, pese a los pronósticos agoreros de más de un madridista resentido, que no le perdona que rechazase renovar, más aún siendo canterano. «¡Ingrato!». Encaja en la NBA porque es un interior puro, se ajusta a la descripción de pívot del libro de texto, sin moderneces, de los que escasean, que no se aleja del aro huyendo del contacto. Lleva 160 minutos jugados desde que intentó el último triple (por comparar, Ibaka se casca 4 por partido). La versatilidad es un término maldito entre los scouters americanos, se considera indefinición de puestos, pregunten a Rudy.
El Madrid manda en la clasificación de la Euroliga tras 19 partidos, plaza que bien puede mantener otra jornada, pues el viernes recibe a Milán, uno de las pocas citas a priori cómodas del calendario. No dan caramelos por el liderato, lo sabemos, pero como síntoma resulta esperanzador, si lo comparamos con la odisea del curso anterior, que se pasaron ambos grupos como último clasificado, preámbulo de un merecido rapapolvo en cuartos.
Debe estar conectado para enviar un comentario.