Cómo ganar a CSKA, el ‘equipo Induráin’ de la Euroliga

luka-doncic-real-madrid-eb17.jpgEl Madrid de los primeros años de Laso solía ser el equipo más anotador de Europa, jugaba a toda pastilla, pero ese honor lo ha heredado CSKA, que lleva cuatro temporadas con la media de puntos más alta de la Euroliga (89,3 este curso). No es una cuestión de presupuesto sino de automatismos ofensivos y estilo de juego (a muchas posesiones), de circulación de balón, roles aprendidos y jugadores que se conocen.

Son un martillo pilón y, a diferencia del Madrid, rara vez sufren pájaras, gracias principalmente a esos automatismos: lanzar un pase-melón a la esquina con la certeza de que allí espera Fridzon, que todos se abran de inmediato en el momento en que Clybrun recibe frontal para facilitarle el 1×1, que Othello suba a la cabecera como una gacela a ofrecerle bloqueo a Chacho cuando quedan menos de X segundos de posesión. Y así podríamos seguir un rato. Son como Induráin en los ascensos en sus buenos años, no levantaba el culo del sillín, ponía una marcha estable y que me siga quien pueda. Al terminar el puerto, se giraba y resultaba que se había quedado solo.

El Madrid puede igualar el ritmo de anotación ruso, no en vano fue el segundo equipo más anotador de la fase regular, pero es más irregular en ataque, más que de un sistema depende de rachas de inspiración individual, sea Carroll, Luka, Llull, etc. Y eso es un riesgo. Sin embargo, con la plantilla al completo tiene más registros que los rusos, especialmente con la baja de su mejor defensor exterior, Westermann. Por ejemplo, Laso puede bajar de marcha sin resentirse en ataque con un quinteto cerrojo del tipo Campazzo, Rudy, Taylor, Randolph/Trey y Tavares. El camino es el del partido de ida, que el Madrid dejó a los rusos en 69, su anotación más baja del curso, con un 35% de campo. Claro que Chacho y Othello acababan de llegar y estaban aún perdidos, sumaron valoración -1 entre ambos. Eso no se va a repetir mañana…

Nocioni en Radio Marca

Pongo sus declaraciones en bruto, porque necesitan poca introducción: «El Madrid tiene que salir a la F4 con más deseo que el año pasado, no ir a ver qué pasa sino buscarlo. Estos partidos se ganan también con personalidad, por suerte el equipo ha recuperado a dos de los mejores de Europa en eso, Llull y Facu»

«Para frenar a Chacho hay que hacerle sentir incómodo en pista, que no marque el ritmo y esté en control, y el Madrid tiene un petiso* perfecto para eso *(RAE: en los países del Cono Sur, ‘caballo de poca alzada’ = Facu). También Sergi, recuerdo cómo secó a Spanoulis en la final de 2015».

«Doncic, por supuesto que está preparado, lo hará bien en la NBA, pero con su edad esperaría un año más, me daría el gusto de irme con todo cerrado, con la Euroliga ganada, como Manu».

Ocho lecciones de la batalla contra PAO

1524658948_503491_1524728001_noticia_fotogramaNo hay huevos. Toda la temporada se ha tirado metiendo cizaña el presidente de Panathinaikos, Giannakopoulos, denunciando un complot de la Euroliga (#BertomeuEnsRoba) en forma de persecución arbitral. Llegado el momento de la verdad, pese a que los árbitros no tuvieron mayor protagonismo en la serie, hizo lo previsible: redobló la apuesta por el populismo, clamó contra el arbitraje tras el segundo y el tercer partido, amenazó con abandonar en el cuarto a la primera decisión equivocada… pero no hubo huevos. Igual que no los habrá para sacar al club de la Euroliga, a los de su clase se les va la fuerza por la boca.

El hermanísimo istrión. Antetokoumpo fue la extensión en pista del Jesús Gil de su presi. Me da igual que se acercase al vestuario del Madrid tras el cuarto partido para felicitar por la victoria, su actitud durante toda la eliminatoria fue una vergüenza para el baloncesto, infantil, sobreactuado y provocador. No es tan bueno como para ser tan tonto. Vaya con dios.

La madurez de Luka. Aprender no es cascarse 30 puntos en OAKA, como algunos quizá esperaban, confundidos por titulares clickbait. No, los 30 los metes cuando ya estás aprendido y a Luka aún le queda trecho, por muy catacrack que sea a sus 19. Doncic, eso sí, se lleva buena lección de la eliminatoria, sobremarcado en Atenas al no haber otro base potable en el roster. A falta de acierto y fluidez, aceptó sin rechistar apartarse del foco, asumiendo menos tiros y apoyando en aquello que no requiere de tanto acierto, como rebotes y asistencias. Era lo mejor para el equipo, otros peor amueblados no lo hubiesen aceptado.

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Viejos rockeros nunca mueren. Felipe y Carroll, con sus 73 palos entre ambos, han sido seguramente los mejores del Madrid en la serie. Reyes cambió el partido en el decisivo segundo y Carroll se erigió en sostén ofensivo exterior ante la incomparecencia de Causeur y la versión apocopada de Doncic. Su eliminatoria viene a engrandecer su leyenda en el club, dos de los más grandes que han vestido esta camiseta.

Laso, respect. En la campaña más aciaga de lesiones que recuerdo al Madrid de basket, marcha el equipo líder ACB por 5 victorias y se ha clasificado para la F4. Es seguramente, como dice Gustavo, la mejor temporada de Laso como entrenador. En la serie contra PAO ha mostrado gran capacidad de reacción, como cambiar la pareja interior titular tras el primer partido o entender sobre la marcha la mina que suponían los balones al poste a Felipe cuando le defendía Gabriel. Ha visto el fruto de su paciencia con secundarios, de los que ha sacado lo mejor cuando más falta hacían. Sirva de ejemplo Thompkins, que esta temporada, tras dos de más sombras que luces, ha enseñado al fin ese potencial que le suponíamos, convirtiéndose en un valioso activo del roster. Termina contrato, quiero pensar que seguirá.

James, Calathes y 10 más. Llevado al extremo, a Panathinaikos se le acabaron viendo las costuras, una plantilla teóricamente larga pero al final limitada ofensivamente más allá de su backcourt titular. Mike James, que fichará este verano por Milán por una millonada, me ha terminado convenciendo en la serie de su categoría de burguesía continental. Exactamente lo contrario que Singleton, pese a su acelerón en el último partido. Decepcionante eliminatoria (4/10 t2 en 120 minutos en pista) y en general su temporada, después de haber sido el verano pasado el interior más cotizado del mercado europeo. Casi todos los que salieron de aquel milagroso Lokomotiv de Barztokas que llegase a la F4 han terminado siendo un poco mentirita, de Draper a Claver, de Delaney a Singleton, hasta nuestro Randolph.

El terremoto Llull. Suponíamos que su regreso sería una inyección de moral, pero su nivel deportivo e impacto en el juego superó las mejores expectativas, un puto milagro, al alba del quinto día apareció y cambió la eliminatoria. Fue el mejor del Madrid en la estadística de +/- en ambos partidos en Goya… los primeros de su temporada. Una estadística sencillamente brutal. Su nivel tras el regreso, unido a la lesión de Nando de Colo, que seguramente llegará para Belgrado pero a saber cómo, altera sensiblemente el equilibrio de fuerzas de la semifinal. Fenerbahce es favorito al título, pero hoy CSKA parece bastante menos favorito ante el Madrid que hace un par de semanas.

El Espíritu de Turpin. Lo dije por Twitter y lo repito por aquí ahora, gracias a los Berserkers por el recuerdo y homenaje a nuestro compañero caído Turpin en los prolegómenos del cuarto partido. La prueba de que, camino de cumplirse cinco años de su muerte, su legado sigue más vivo que nunca.

A falta de eslovenos, buenos son los abuelos

felipe-reyes-real-madrid-eb17Hace ya algunos años que aprendí a nunca dar a Felipe por muerto, confieso que caí en la tentación algunas veces pero siempre me tapó la boca, para mi alegría. De un tiempo a esta parte nos tiene acostumbrados a cascarse de tanto en cuanto recitales acústicos en ACB, ventresca dominical, pero lo del tercer cuarto de este jueves en OAKA es otra dimensión, una exhibición como no recuerdo a un jugador de su edad y a este nivel en Euroliga, una exhibición digna de la jodida leyenda que es. Es listo y tiene unos huevos hasta el suelo, con su culo pollo y sus 38 palos bailó a la pléyade de atletas de los verdes, imposible ser más efectivo jugando tan feo. Hasta se cascó un par de triples, y tras el segundo se quedó con el brazo en alto y la muñeca doblada, cual tirador, momento choteo máximo. Grande.

choteo

Si el Madrid aguantó en el partido en el primer tiempo, pese al desacierto cara al aro, fue gracias al rebote y la defensa, a la intensidad al fin y al cabo, la que se echó de menos en el arranque del martes. Y en la reanudación tomó el equipo el control, por primera vez en la serie las sensaciones cambiaron de bando. Por Felipe, y por otra leyenda en activo del madridismo, Jaycee Carroll (35 años), segundo puntal ofensivo con 17 tantos. Gozada ver rabiar a Xavipas con cada uno de sus tres triples. Rudy tampoco es ya ningún chaval, 33 palos, y aunque no brilló como Carroll o Felipe, se dejó la vida en la pista, nunca rehuyó la guerra y ayudó mucho a Randle en minutos muy jodidos del segundo cuarto, con Doncic en el banco por problemas de personales.

Al final, a falta de bases puros por lesión y del concurso estelar de los eslovenos, buenos fueron los abuelos para tirar del carro en el partido más importante de la temporada hasta la fecha, una victoria que devuelve al Madrid las constantes vitales en la serie tras el bochorno del encuentro inaugural. La promesa de Belgrado sigue viva.

Laso se salió del guión

Me gustó y mucho la dirección de Laso, capaz esta vez sí de adaptarse a las circunstancias y salirse del guión de sus habituales rotaciones preestablecidas, esas que tanto gustan a los jugadores, de roles y certidumbre, pero que a veces han supuesto un hándicap en situaciones límite. Esta vez sentó de inicio a Tavares y Randolph en favor de Ayón y Trey, que ya jugaron bastante mejor que los titulares el martes y que en el segundo partido repitieron sensaciones.

El mexicano estuvo reñido con el aro, tanto de campo como en libres, pero sumó mucha intendencia, máximo reboteador y asistente del partido. Thompkins se va de Atenas con 24 puntos y 13 rebotes en la buchaca, y la sensación de que Laso confía bastante más en él que en Randolph para momentos calientes, por su disciplina táctica y estabilidad emocional. Ni Randolph ni Tavares saltaron a pista ni un minuto en la segunda mitad…

Causeur volvió a pasar desapercibido, está desactivado en lo que va de serie, alguien ha hecho los deberes de scounting. Y Luka, ay cómo ha sufrido el zagal en OAKA, sobremarcado y sin confianza, con un superdotado físico (Antetokumpo) con la única labor de sacarle del partido, no matter how. En el segundo encuentro el muchacho tuvo el sentido común de no forzar tiros sino dar un paso atrás y ceder protagonismo, se limitó a labores de dirección e intendencia, de hecho no metió ni una canasta, lanzando sólo tres veces. La euforia cambia de bando a la velocidad del rayo en unos cuartos de final, pero Felipe y Carroll no van a aparecer todos los días. Si Luka no rompe la tela de araña que le ha tejido Pascual será difícil evitar que la serie regrese a Atenas.

El adiós de Maciulis, guerrero blanco

Satellite-1Estas líneas quedarán en seguida caducas, tan pronto como esta madrugada, con la crónica del Madrid-Fenerbahce. Es lo que tienen las salidas a mitad de temporada, por la puerta de atrás. Pero no quería pasar sin dedicar una entrada a la marcha de Maciulis, al que recordaremos con cariño como bregador de lujo en algunos de los años dorados de la sección. Lo ha anunciado hoy el club, un acuerdo para la rescisión de su contrato, que terminaba este verano.

Tiene 33 años y hacía algún tiempo que estaba totalmente amortizado, por eso el Madrid ya le ofreció el pasado verano rescindir el último año de contrato (a razón de unos 800k) a cambio de una cierta cantidad como indemnización. Maciulis se negó, en su pleno derecho estaba, quizá el error fue renovarle en 2016 por dos años garantizados, pese a su edad y a un rendimiento discreto. Me consta que le une una buena amistad personal con Laso.

Este curso ha hecho una última labor a la causa, con valiosos minutos desde el banco en el puesto de ala-pívot durante noviembre y diciembre, la peor fase de la plaga de lesiones. Pero, una vez que Ayón y Randolph han regresado al roster, Maciulis sabe que no tiene espacio en las convocatorias. Tampoco como alero, pues la vuelta de Llull está al caer, Doncic pasará al tres, que ocupará junto a Taylor más minutos de Rudy. Las rotaciones en ACB deberían ser para minutos de Yusta y Radoncic, cupos nacionales con futuro.

Ante este panorama, suponemos que habrá sido el propio Maciulis quien habrá pedido el finiquito al club, sacrificando parte del sueldo que le quedase por cobrar. La sección se ahorra un pico y el jugador, con 33 años, aún puede apurar su carrera. Cuatro meses fuera de las convocatorias habrían hecho un flaco favor a su cartel. En lo que queda de temporada no podrá fichar por un equipo ACB ni por uno Euroliga, al haberse vencido el plazo, pero igual no le faltarán ofertas, sea para reforzar algún Eurocup o para volver a su tierra (¿Rytas, Klaipeda?). El curso que viene jugará en Zalgiris, no me cabe duda.

Sea como fuere, le deseamos la mejor de las suertes. En estos tres años y medio de blanco ha colaborado de 8 títulos y se ha consagrado como un guerrero, cemento de vestuario, un profesional intachable. De estrellitas en potencia está lleno el deporte de élite, son los soldados sin tacha como Jonas los que escasean y quieres a tu lado en la trinchera.

Finales apretados, la asignatura pendiente de Doncic

_1RM5697ThumbUn revés costoso. La derrota contra Olympiakos deja al Madrid quinto clasificado, igualado con el séptimo, y le condena al camino sinuoso hacia la F4. Obliga a ganar casi todo lo que queda de fase regular, o de lo contrario un cruce de cuartos exigente, contra un griego o Fenerbahce, puede que sin ventaja campo.

Es contra los rivales directos, los mejores equipos de Europa, cuando se notan especialmente las bajas, a las que ayer se unió la de Rudy, ausente por un esguince y que estaba siendo capital en este tipo de encuentros por su defensa, oficio y fiabilidad exterior. Su baja pesó aún más por la desafortunada velada de sus compañeros de puesto, Causeur y sobre todo Taylor.

Randolph oficialmente ya ha regresado, pero en los cuatro partidos que ha jugado es todavía un fantasma en pista. Ayer por momentos resultaba exasperante su falta de intensidad y concentración, con errores defensivos sangrantes (para mayor gloria de Wiltjer) y una selección de tiro irresponsable, cascándose cada balón que le llegaba, un poco de cualquier manera. Sus minutos coincidieron con el estirón heleno en el segundo cuarto, tan mal le vio Laso que ni pisó la pista tras el paso por vestuarios. Una cura de humildad. El único interior del Madrid fue Thompkins, que se reencontró con el triple (5/6) y sostuvo al equipo junto a Luka. Termina contrato y habría que ir pensando en ofrecerle la renovación a lo largo de la primavera, no dejar que salga al mercado, que lo único que haría es encarecer el precio.

El error garrafal de Felipe

Tavares no tuvo esta vez demasiada influencia en el juego, me temo que esta frase ya la he dicho, y Felipe, que estaba cuajando una actuación correcta, cometió a 4 minutos del final un error infantil y costosísimo. Falló los dos tiros libres de una técnica y, en plan niño de colegio frustrado, dio un puntapié al balón. Técnica, tiro libre y posesión para Olympiakos, que encima aprovechó con un triple: de poderse poner el Madrid 7-8 arriba terminó la jugada uno abajo. No es el tipo de fallos garrafales que esperas del capitán, camino de 38 años. Imaginamos que habrá pasado mala noche, él mejor que nadie sabe el coste de fallos así en encuentros en el alambre.

La defensa de contacto de Mantzaris, que debe ser sobrino del árbitro para acabar sólo con 3 faltas, desactivó por completo a Campazzo. Firmó el argentino su peor encuentro del curso en el peor momento, 0/7 de campo para -4 de valoración, dejando a Doncic sólo ante el peligro, como único generador exterior.

El muchacho cuajó una magnífica actuación, al nivel MVP que nos tiene acostumbrados, afeada sin embargo por los 5 tiros libres que marró, varios en momentos clave. Tiene 18 años y sí, a veces se le encoge la mano bajo presión. No pasa nada por admitirlo, que sea un superdotado no cambia que también sea humano e inexperto. Tampoco estuvo acertado en la gestión de los ataques finales, y no es a primera vez. No jugó bien sus cartas en los repetidos miss-matches, emparejado con el pívot rival, habitualmente Milutinov que, dicho sea de paso, tiene una movilidad lateral espectacular para sus 213cms.

Llull acostumbró mal a la parroquia, con los años fue aprendiendo a leer con maestría esas situaciones y ahora siempre parece tener un plan. Lo contrario que Doncic ayer, que transmitía indecisión con el balón en las manos, botaba plan yoyo en la cabecera sin tener claro por dónde tirar, para acabar con una penetración forzadita en busca de la falta como mal menor. Quedan cinco meses de la que seguramente será su última temporada en Madrid, volverá a tener balones decisivos en las manos y, no sé vosotros, pero yo confío. Nos sobran los motivos.

Tavares, la dictadura del Gigante Verde

1515773868_989332_1515789036_noticia_normalEl guión parece un calco inverso del batacazo del Madrid de fútbol este curso. No ha terminado aún la primera vuelta de la ACB y la fase regular es un paseo militar. Balance 15-1 y cuatro victorias de distancia al segundo clasificado, el Barca, que cayó con claridad en casa con Unicaja, abortando el enésimo conato de recuperación, pinchazo que coincide sospechosamente con el regreso a la convocatoria de Rakim Sanders… Segundo clasificado es también Fuenlabrada, que se llevó un agua de Goya (+28), el mismo que Jimki el viernes (+17), en Moscú para más inri.

Está el Madrid en ese plan, y son ya 12 seguidas, con el piloto automático y los secundarios cada vez más crecidos. Corren ríos de tinta sobre Doncic, sus flirteos con el triple doble y los pronósticos del draft, y pasamos por alto a veces batallas paralelas dignas de mención, como las exhibiciones de baloncesto que está regalando en los primeros cuartos ese heterodoxo quinteto que se ha inventado Laso, con Campazzo, guardaespaldas Causeur, Yusta, Thompkins y Tavares. Cinco reservas ejerciendo de titulares, defendiendo como perros y buscando como artesanos las situaciones de ventaja en ataque estático, que con esos cinco tampoco son necesariamente tantas.

Costó 45.000 dólares

Capital en ese quinteto, construido desde la retaguardia, es el Gigante Verde. «Tavares resulta determinante, ocupa mucho espacio y mejora nuestra defensa», dice Laso del caboverdiano, que cierra la semana con números estelares, 50 de valoración en dos partidos.

Admitámoslo, ni en el más optimista de los escenarios imaginábamos semejante rendimiento a corto plazo, cuando hace sólo dos meses compartía con Pasecniks y Pustovy terna de futuribles para suplir las bajas de Ayón y Kuzmic. El de Granca sigue estancadísimo y el ucraniano se está deshaciendo cual azucarillo según avanza el curso, además, ambos requerían un desembolso de seis cifras en concepto de transfer.

Y entonces sonó la flauta, que es como muchas veces se escribe la historia, y Tavares se puso a tiro por la simbólica cifra de 45.000 dólares. Ha entendido su rol y lo aplica con machacona sencillez, sin extralimitarse, que con 221cms no hace falta. Rebote en ataque -> sacar el balón afuera, a los artistas. Bloqueo en cabecera -> buscar el melón en la continuación. Y así sucesivamente.

Tavares está formando un tándem curiosón con Thompkins, menos certero por fuera que de costumbre (2/15 triples en los últimos 4 partidos ACB), pero jugando mejor sin balón desde hace semanas, usando su corpulencia para ganar la zona y generarse posiciones cerca del aro (5/6 a Fuenla). Al fin y al cabo, no es más atlético pero sí más corpulento que la mayoría de sus pares en Europa.

El que sí anda de dulce desde el arco es Rudy (9/11 esta semana), aunque este curso más que novedad es ya tendencia, que acumula un soberbio 51 de 103 triples entre las dos competiciones. No hay casualidades, ahí se notan las sesiones de práctica de tiro este verano sin selección, que ni en su etapa vellocino de oro las enchufaba así. Si el físico le respeta, aunque sea en esta versión ya de por sí mermada, puede echar una mano otro año y por ejemplo retirarse en 2019 con Felipe…