Así se han reforzado los rivales del Madrid (Euroliga)

Larkin y HackettTras un verano sin movimientos tectónicos, arranca esta noche lo bueno, la Euroliga, con el Madrid en la terna de claros candidatos. Veo a cinco equipos sin opciones de top-8 (Gran Canaria, Buducnost, Daroussafaka, Bayer y Maccabi), así que de entre los otros 11 saldrán los pasajeros a cuartos de final. Repasamos someramente cómo quedan los rosters de los rivales directos de los chicos de Laso. Me referiré sólo a los equipos foráneos, de los españoles, si recordáis, ya escribí en esta entrada.

CSKA de Moscú

Seguirán jugando a 90 puntos porque sobrevive Itoudis, que pareció sentenciado tras la F4 de Belgrado y por el que sonó con fuerza Jasikevicius. Hay cambios en el roster, pero no afectan a la columna vertebral. Sale Victor Rudd, que llegó como una foca y restó más de lo que sumó, le sustituye Alec Peters, 23 años, en su primera experiencia FIBA, clásico cuatro blanquito tirador de escaso físico. Jriapa, con 36 años y desahuciado ya hace varios, ha colgado las botas este verano. Respect. Llega en su lugar Joel Bolomboy, también debutante en Europa, un saco de músculo para ayudar al rebote, por cierto, hijo de la globalización, de padre congoleño, madre rusa, nacido en Ucrania y formado en EEUU.

El tercer y último movimiento que afecta a la rotación es la marcha de Westermann, que no pasaba el corte, algo evidente desde el mismo día que se anunció el fichaje. Le suple Daniel Hackett, teóricamente con techo más alto y cuyo rendimiento repuntó en Bamberg tras dos años nefastos en El Pireo. En todo caso, no nos creemos demasiado al italiano en un grande, es anárquico y con necesidad de balón. Total, que CSKA seguirá echando de menos a Aaron Jackson como base reserva, pero igual se mantendrá bien arriba, con Chacho y De Colo como capitanes generales. A priori, principal rival del Madrid por el trono.

Fenerbahce

Adiós a los días de vino y rosas. La pérdida del patrocinio de Dogus y la severa devaluación de la lira turca (en un sector que paga en dólares) ha bajado a Fenerbahce de la nube financiera. La lucha del club ahora es por ponerse al día en el pago de salarios, tras acumular retrasos el curso pasado, el tipo de cosas que no salen por la tele pero que pueden acabar enrareciendo el clima de un vestuario. Pregunten a los clubes rusos… Y, claro, no estaba Fenerbahce para muchos fichajes, de hecho, demasiado que ha logrado retener a la mayoría de la columna vertebral, a los Vesely, Sloukas, Melli o Kalinic.

A los que no ha podido mantener es a Wannamaker y a Nunnally, que cruzan el charco, y por los que llega sólo Tyler Ennis, un combo americano sin experiencia FIBA, o sea, melón por abrir, una pérdida de sensible de puntos exteriores. Sale por la puerta de atrás Jason Thompson, que llegase con el aval de una sólida carrera NBA, y le sustituye Joffrey Lauvergne, que se está quedando bastante parado, octavo equipo en 6 años. Ojo en ese puesto a la evolución de Duverioglu, ese pívot tan móvil que hizo trizas al Madrid (bueno, a Ayón) en el primer cuarto de la final de Belgrado Euroliga. Sea como fuere, el patrimonio heredado y la mano de Zeljko deben alcanzarle a Fener para mantenerse en la super élite. O sea, estar en Vitoria en mayo.

Olympiakos

Quizá el equipo que mejor se ha reforzado de la competición, que no necesariamente el que más, seguro no el que más dinero se ha dejado. Blatt es un técnico de campanillas, bonos del Estado suizos, y rejuvenecen el roster con 4 fichajes de entre 23 y 26 años, para no depender tanto del trío nacional Spanoulis, Printezis y Papanikolau. Toupane y Williams-Goss eran dos de los jóvenes más cotizados de Europa este verano, Timma y Vezenkov no cuajaron en España pero el potencial lo tienen, si Blatt encuentra la tecla son burguesía continental a precio de saldo.

Panathinaikos
La primera noticia es que el club sigue en la competición, recordemos que llegó a estar en cuestión en junio, en plena guerra entre el dueño y Bertomeu. No llegó la sangre al río, la pela es la pela, y fuera de la Euroliga hace mucho frío. Los movimientos de plantilla arrojan saldo negativo: Langford y Lasme llegan tardísimo, 35 y 36 añicos les contemplan, suplen a Mike James y Singleton, en el pico de sus carreras, asentados en la élite continental. El club espera mucho de la torre Papagiannis (21 años, 220cms), que se convierta en algo así como el Tavares ateniense. Regresa al club tras dos años de nada en Sacramento. Melón por abrir, marcará el techo del equipo, y nunca mejor dicho.

Jimki
La continuidad y el proyecto son un valor y ellos mantienen coach y columna vertebral de plantilla, novedad en un club que nos acostumbra a grandes fluctuaciones de inversión. Shev (mi apuesta a MVP) y Anthony Gill (renovado) volverán a ser los referentes, pero están rodeados de bastante clase media, como los Markovic y Jenkins, perros de presa con amplia experiencia FIBA, y una pléyade de 4 americanos llegados este verano, que con que salgan buenos la mitad ya salen las cuentas. Deberían repetir en top-8.

Milán
Ha juntado muchísimo talento ofensivo exterior con los fichajes de Mike james, Nedovic y, en menor medida, Amedeo Della Valle. Continúan Curtis Jerrels, Micov y Bertans, que también tienen puntos en las manos. Al final les van a faltar balones en ataque, a Pianigiani le queda una labor de aúpa con la gestión de egos y el reparto de tiros. Un plantel de recorrido y juventud, con una pintura Kuzminskas, Brooks, Gudaitis o Tarczewski les dejaría cojos. Si Pianigiani logra hacer de esta plantilla un equipo estarán en top-8.

Efes
El equipo, junto al Barca, que más ruido ha hecho en el mercado este verano, ha fichado mucho, no necesariamente bien, casi todo a sobreprecio. Lógicamente es difícil empeorar el esperpento del curso pasado (farolillo rojo), pero si las expectativas las marca la inversión creo que volverán a defraudar, empezando por la continuidad de Ataman, el peor coach de la competición no estando Sito y Repesa. Larkin sí es top continental, Beaubois es burguesía, pero James Anderson es una mentirita que vive de aquel año en Zalguiris. Pleiss, Moerman y Kruno Simon son de los que suman estadística pero no hacen mejores a sus equipos, al final el más fiable es Duntston. Son una incógnita, pero.

Zalguiris.
Los milagros, milagros son, y será difícil ver a Zalguiris, ya no en la F4, eso por descontado, sino en el top-8. Mantienen a Jasivecius en la banca, que no es poco, a la base de lituanos y a la referencia en la pintura (Brandon Davies), pero pierden al comandante en pista, Pangos, y al joven más prometedor, Toupane. Si lo recambios son Westermann y Grigonis, no llegarán muy lejos.

Como un perro abandonado en vacaciones

Juan Carlos Navarro triste derrota retiradaPuede que llevase varios años deportivamente acabado, pese a algún coletazo y al peloteo de la prensa amiga, puede que fuese un poco protestón y teatrero en pista, pero Navarro ha sido ante todo un jugadorazo del copón, un rival temible, el más grande de la historia del Barca de basket, encima canterano. Y se retira de la peor manera, contra su voluntad, amenazado con quedarse el año entero sin ficha, cual Tyrese Rice, por el club que hace 11 meses le renovó por una década, dejando a su voluntad la fecha de colgar las botas. Señorío.

Ese día sí hubo anuncio a bombo y platillo, hubo foto oficial del jugador con el presidente, hubo hasta videocomunicado del propio capitán en el Twitter del club. “Bueno, pues muy contento de haber llegado a este acuerdo con el club de mi casa”, explicó con una sonrisa de oreja a oreja enfundado en una camisa estilo Tony Manero.

Debajo de la alfombra

Hoy no busquéis a Navarro por ningún lado. No se ha dado una rueda de prensa, por comparar, como cuando se marchó Ricky Rubio, un canterano del Joventut que pasó sólo dos años en el club. Tampoco ha habido foto con el presi. Nada. Se le retira con un comunicado un viernes de mitad de agosto, a una semana del comienzo de la pretemporada, coincidiendo en fecha con el aniversario de los atentados de Barcelona, que está la ciudad parada y los medios monopolizados, en un claro intento por ocultar la noticia debajo de la alfombra.

En el escueto comunicado del club no hay palabras de Navarro, de hecho no ha dicho esta boca es mía desde el final de curso, 11 de junio: “Tengo ganas de seguir, no me quiero ir así“. Según el mismo comunicado, el jugador se integrará en un puesto del organigrama por determinar y que él mismo explicará próximamente en una rueda de prensa. Deseandito debe estar de empezar a trabajar mano a mano con Soler…

¿Tanto costaba?

Cuesta entender semejante desaire a la mayor leyenda que ha dado la sección, especialmente cuando había contrato en vigor y estaba el jugador en su perfecto derecho de seguir. ¿Tanto costaba mantenerle de número 14 de la plantilla, convocarle para los partidos de fase regular ACB, donde además su ficha de nacional viene muy bien, y que recibiese los homenajes por los campos de España que suponemos buscaba?

Visto desde Madrid, el Barca de basket es desde hace ya varios años un equipo sin proyecto ni identidad. No me refiero a los resultados deportivos, bastante pobres dada la inversión, pero coyunturales al fin y al cabo, sino a síntomas estructurales, como la desaparición de canteranos del primer equipo, precisamente en un club que siempre presumió de cantera, las repetidas calabazas de Jasikevicius (¡socio del club!), enemistado con los parásitos que dirigen la sección, y ahora la salida de Navarro como un perro abandonado en vacaciones.

Un Barca tan pobre, que lo único que tiene es dinero

U390834_041_20171216041237-kL7C--980x554@MundoDeportivo-WebEcha el cierre otro lastimoso curso de baloncesto en Barcelona, lejos del top8 Euroliga y eliminado en semifinales de la ACB, con alrededor de 30 millones de presupuesto, cuarto del continente. No hay Copa del Rey que maquille esto. Es difícil establecer el punto exacto del comienzo de esta crisis, que dura ya varios años, aunque sí sabemos que coincide en el tiempo con el auge del Madrid y que se aceleró con el despido de Xavi Pascual. Tras todos los síntomas, en los que ahora me detendré, está una enfermedad evidente, la ausencia de proyecto, una sección sin rumbo, tan pobre que lo único que tiene es dinero.

En los dos últimos años naturales ha visto a tres directores deportivos diferentes y a cuatro entrenadores, pagando indemnizaciones por despido de 7 dígitos a tres de ellos, Pascual, Barztokas y Sito. Uno pensaría que el problema está por encima… Los errores se amontonan, empezando por el despido de Pascual, alegando que su estilo no enganchaba con la grada, para fichar en su lugar a Barztokas, que toda Europa sabe que juega a lo mismo. Se apostó por una mediocridad como Sito Alonso cuando Pedro Martínez estaba libre como un taxi, y se hizo de menos a Jasikevicius, con una oferta pírrica, cuando vino a negociar su fichaje el verano de 2017.

Un problema, la ausencia de proyecto, que contrasta con los rivales directos en la élite nacional. El Madrid, por ejemplo, decidió hace tiempo apostar por Laso y una columna vertebral de plantilla estable, jugador nacional, aliño de cantera y especialistas extranjeros que vienen para quedarse. Valencia, por su parte, rodea con jugadores españoles a su estrella indiscutible, Dubljevic. No hace fichajes faraónicos, pero tampoco escatima en retener el talento que ya tiene, no negocia cláusulas. A Baskonia le funciona la fórmula de fichar barato y vender caro (preferentemente al Barca…). Apuesta por talentos en penúltima etapa de formación, véase Voigtmann, Poirier, Vildoza, Timma, etc. Algunos salen mejor que otros, pero el equipo sigue arriba, así que funciona.

El perro del hortelano

El Barca, en cambio, ficha caro y despide aún más caro. Contrata jugadores de paso, los elige antes de tener entrenador y en modo supermanager, fijándose en la estadística, para regocijo de cierto sector de la prensa especializada, que cada verano anuncia la resurrección. Como consecuencia, lleva años con plantillas sin personalidad y además desequilibradas, el pasado sin atletas y este con un solo base para cuatro escoltas.

En los dos últimos veranos se ha gastado el club más de 4 millones de euros sólo en transfers de jugadores, ninguno de los cuales ha marcado diferencias, a saber, Rice, Claver, Hanga y Oriola. Y mientras se pagan fortunas en cláusulas, se desperdicia la cantera, cuyos proyectos se marchitan en una suerte de sistema perro del hortelano, que ni come (no chance en el primer equipo) ni deja comer (no los cede).

Dos que no son canteranos al uso, como Kurucs y Vezenkov, pero sí son los dos jóvenes de más proyección en la sección, han perdido uno y dos años de formación, respectivamente, y suponemos estén deseando poner pies en polvorosa. Hay una excepción, eso sí, un canterano que juega, tiene 38 años y dice que sigue, alargará el chicle otra temporada en modo gira de despedida de los Stones, y en su derecho estará, gracias a ese incomprensible contrato vitalicio que le ampara, cual derecho de pernada.

Por experiencia propia, y no tan lejana en el tiempo, en la capital sabemos el peligro de esta espiral, que cuanto más profundo te metes en el barro, más cuesta salir. Una primera consecuencia es que el Barcelona ha dejado de ser un destino atractivo de primer orden para los jugadores top de la Euroliga. Antes los impuestos altos los compensaba la mejor calidad de vida respecto a Turquía y Rusia, el renombre del club, pero la balanza la desequilibran los malos resultados, dos años fuera de top8. Eso obliga a pagar sobresueldos para atraer talento, y no siempre pata negra. Los 2.5M anuales firmados a Hanga son un atraco, lo mismo que Claver, Seraphin y tantos otros. Son los mismos sobresueldos que el Madrid firmaba en su día a los Tarlac, Papadopoulos y compañía.

Otra consecuencia, y quizá más grave en el largo plazo, es la pérdida de masa social. Ahí están las cifras, antepenúltimo equipo en asistencia al pabellón, números similares a los del Madrid en los años negros del Saporta. Efectos todos que se enmarcan en la mencionada espiral, de la que no se sale únicamente acertando con el fichaje de un jugador, sino con cambios profundos en la sección, apostando a medio plazo por un proyecto y cortando cabezas en el palco, ingredientes que para empezar requieren bastante más autocrítica desde el club.

El Madrid ‘muestra chapa’ a Jasikevicius

fabien-causeur-real-madrid-eb17Lo justo, con el metrónomo, cubriendo etapas con la ley del mínimo esfuerzo, esa parece la política del Madrid para cumplir el objetivo de top-4 de la fase regular Euroliga. Y su mérito tiene, no me entendáis mal, en este curso de ‘nos ha mirado un tuerto’, que si hoy vuelve Doncic pero se lesiona Ayón, que si Llull para enero, ah, no, espera, que nos plantamos en abril y que lo mismo es mayo. Y en ese calendario de economía del esfuerzo la visita de Zalguiris aparecía como un must absoluto y el equipo rindió acorde, concentrado, desacertado desde el arco pero apretando atrás, la fórmula de duelos similares previos, que no alcanza contra un Fenerbahce pero sí ante un rival ordenado y correoso pero de un potencial inferior como Zalguiris. El milagro Jasikevicius tiene un límite.

Una victoria que da para descartar a los lituanos de la lucha por el cuarto puesto, reducida ya a un mano a mano con PAO a falta de dos jornadas. Los griegos tienen buen calendario (Valencia en casa y salida a Milán), así que el Madrid debería ganar sus dos para hacer valer el average. La visita de Brose se antoja accesible, al calorcico de Goya, ahora bien, no vale la semana que viene ir a Belgrado de turismo como este martes a Valencia.

Ante Zalguiris corrieron por momentos sudores fríos en el Palacio, 3 abajo el Madrid al descanso, tras un segundo cuarto de mucho acierto exterior lituano. Pero el equipo no se descompuso, compartió el balón (27 asistencias en 28 canastas) y emergió de nuevo la figura de Causeur, en un papel que cada vez recuerda más al KC Rivers de la Novena, de asesino silencioso. Ha recuperado en las últimas semanas el nivel del comienzo de curso, mención especial a ese partidazo que se marcó en la ‘final’ ante PAO. El equipo agradeció el regreso de Doncic tras 18 días inactivo. Sin firmar un encuentro de campanillas, sí descargó de responsabilidad en la creación al Facu, que se había cascado 36 minutazos el martes en Valencia.

Felipe encendió el ventilador en plan vintage, 16 puntos en 12 minutos, recordando al pichichi de los viejos tiempos. La puerta abierta por la baja de Ayón fue a coincidir con que el rival era Zalguiris. Todas sus canastas llegaron emparejado con Kavaliauskas, que es una madre atrás, un agujero en la falange lituana que el Madrid supo castigar. Laso, al que a veces atizamos, acertó esta vez con ese quinteto bajo en el último cuarto, con Thompkins como único interior, y a los lituanos se les acabaron haciendo muy largos los 40 minutos en Goya.