Al Madrid se le hace de noche en Miribilla

20191117-637096160550610203_20191117194000-k0RH-U471701355139KKE-992x558@LaVanguardia-Web

Igualada pero justa la derrota del Madrid en Miribilla, que le cuesta la imbatibilidad en ACB, que no el liderato en solitario. No es el tipo de canchas donde teóricamente cuentas con pinchar, pero Bilbao no ocupa puesto de playoff por casualidad. Balvin es un valladar bajo el aro (16 rebotes y 3 tapones) y Bouteille uno de los jóvenes de mayor proyección de la ACB, 24 años, seguramente el mejor fichaje de la competición este verano. Un robo.

A falta de ideas en ataque, con Campazzo especialmente espeso en estático, abusó el Madrid del recurso del triple (38 lanzó), a menudo en situaciones sin ventaja. El resultado fueron bajos porcentajes, a destacar Rudy y Facu, que se quedaron en un inaudito 0 de 15. Entre todo el equipo solo se repartieron 10 asistencias en 45 minutos, literalmente se hizo de noche. La intendencia de Tavares y Garuba disimuló muchas miserias, así como el regreso de Carroll a la rotación (20 puntos), por la ausencia de Causeur en la convocatoria. Se echaron en falta más minutos del americano en la recta final, pero Laso apostó por la defensa y el manejo de balón.

También se echó de menos a Randolph y sobre todo a Deck, el mejor del equipo en lo que va de ACB. Tortuga salió de la convocatoria para que pudiese entrar Thompkins, que reapareció finalmente, fino de figura pero muy falto de ritmo y fallón cual escopeta de feria. Mucho trabajo por delante con él para meterle en dinámica, y la logística no es nada favorable, con ese hándicap de la limitación de extracomunitarios en el laboratorio de ensayos de la ACB.

Al respecto, creo que Laso erró con la convocatoria y la rotación interior volvió a quedarse corta, como contra el Barca. Si se queda fuera Deck (que puede jugar de ala-pívot), no debería faltar también Randolph, porque entonces se quedan solo 4 efectivos interiores, uno un chaval de 17 años y otro Trey, en su primer encuentro oficial desde junio, una incógnita que salió cruz.

Llull ACB Bilbao Rafa Martínez Real Madrid

La valentía de Llull

Llull apareció de nuevo en un último cuarto para liderar la remontada y salvar los muebles: 24 puntos en el tiempo reglamentario, el único que supo qué hacer con el balón en las manos. Algunos centrarán su análisis en los 14 tiros de campo que falló, pero alguien se los tiene que tirar y Llull es el más valiente, el que nunca se esconde en los momentos de zozobra, que en Bilbao fueron unos cuantos. Sin Carroll en pista, ¿quién se lo iba a jugar? Contra el Barca no le entraron y desde esta tribuna se le defendió, un día puntual de desacierto no empaña su buen momento de forma. El problema en la prórroga es que se le secó la pólvora, a él y a todo el equipo: 1 de 13 tiros. Así es realmente difícil ganar.

El menorquín parece más cómodo como segundo base, de puñal ejecutor más que de director, pero Laso apenas puede permitirse últimamente esa alternativa táctica dado que Laprovittola ya no da la talla ni en ACB. Ha sido llegar un tramo un poco más exigente de calendario (Baskonia, Unicaja y Bilbao) y desaparecer el argentino también en competición doméstica. Sus minutos al timón están siendo una calamidad, se hace previsible porque juega andando. Transcurridos 19 partidos oficiales es hora de empezar a preguntamos: ¿es solamente un mal momento o es que no es jugador para un grande? ¿hasta cuándo le aplicamos la excusa del periodo de adaptación y la descompresión post-Mundial? El problema en su caso es que a su muy pobre rendimiento se une la enorme exigencia del puesto de base en el sistema Laso. En otras posiciones puede uno disimular un poco (pregunten a Causeur o Taylor), pero al que genera y dirige se le pide la excelencia, y Lapro ahora mismo está evidentemente en las antípodas.

Tavares y Llull ponen al Madrid en velocidad crucero

Sergio Llull Real Madrid Unicaja ACBEl Madrid recibe el jueves en Goya al Barcelona, una de esas citas con más impacto anímico que clasificatorio. Y llega razonablemente bien, superado ese bache Euroliga que se saldó con 3 derrotas seguidas, todas a domicilio y dejando una imagen muy discretita. Recupera el pulso a la temporada coincidiendo con el ‘regreso’ de la versión ‘Gigante Verde’ de Tavares, tras un periodo de inexplicable hibernación. Quizá fuese ansiedad, por justificar la apuesta estratégica del club por él, quizá nunca lo sepamos, físico seguro que no era. Lo importante es que, tras mes y medio de interludio, lo ha retomado donde lo dejó, tapones, tiros cambiados y mates mastuerzo, business as usual. Jordan Mickey será versátil y tendrá clase, pero su influencia en el juego es limitada, no cambia partidos. Tavares sí: el mejor contra Unicaja y en Belgrado. Y si el caboverdiano está, las victorias se abaratan, el rebote deja de ser un problema y los rivales parecen peores, su porcentaje de 2 se desploma: 44% Unicaja y 38% Estrella Roja.

En Serbia estuvo bien secundado por la Llull&Rudy Limited Company, amigos fuera de la pista y motor ofensivo del sistema Laso desde hace casi una década. Nunca les valoraremos lo suficiente hasta que se jubilen. Uno que está en puertas de esa jubilación parece ser Carroll, al que ha superado por Causeur en la rotación y cuya esposa (Baylee) ya se ha mudado con los niños de regreso a USA, una vez concluida la construcción del rancho en Utah. Jaycee es tipo familiar, cumple 37 en abril y termina contrato en junio. Podría seguir, aún está para sumar, pero no todas las leyendas tratan de alargar el chicle y arrancar giras de despedida. No olvidemos, además, que el Madrid tiene cedido a un jugador de perfil similar, Prepelic, 2º máximo anotador de la ACB hasta la fecha (21,4 de media), con un notable 44% en triples.

Volviendo a Llull, este curso acapara menos titulares que antaño porque ya no es el jugador franquicia. Pero, que ya no sea el que fue, aquel pico de nivel de 2016-17, no significa que no pueda asentarse como una pieza muy útil, de hecho, importante del equipo. Está cuajando una sólida campaña, infinítamente mejor que la pasada, decisivo en varios últimos cuartos de encuentros ajustados. Ha cambiado el rol de go-to-guy por el de desatascador, microondas desde el banquillo, generador ofensivo con licencia. Su evidente mejoría física le permite alternar tiro desde bote con alguna canasta en penetración, así como emparejarse en defensa con la estrella exterior rival cuando Facu y Taylor pasan por el banquillo.

Su sólido momento de forma viene a enjuagar el valle que atraviesa Campazzo, tras el subidón con el que regresó del Mundial, y la aportación de Laprovittola, por el momento por debajo de las expectativas. Olvidémonos por un momento de los porcentajes de tiro y de la valoración, y fijémonos en la estadística +/-de Llull, los parciales del equipo con él en pista. En uno de cada tres partidos ACB el año pasado esa estadística fue negativa, mientras que este curso ha sido positiva en cada uno de los 10 disputados (si contamos la Supercopa), con una media de +12, la mejor del equipo a la par con Tavares. “Una alegría volver a verle disfrutar del baloncesto”. No es la primera vez que escribo una frase similar sobre Llull desde el regreso de su lesión en mayo de 2018, pero sí la primera que responde a una tendencia consolidada de juego y no a una velada de acierto puntual.

Apagón en Goya, alerta naranja

pero-antic-crvena-zvezda-mts-belgrade-eb17Hay una docena de factores atenuantes bien conocidos, pero no cambian el hecho de que el Madrid ha entrado en crisis en lo que cuenta, la Euroliga, 5 derrotas en los últimos 6 encuentros. Y más allá de las rachas está el coste clasificatorio, se queda a dos partidos de distancia ya del cuarto puesto (la referencia), que bien pueden convertirse en tres la semana que viene, que visita la pista del líder, Olympiakos. Alerta naranja. Muchos deberes se va a dejar pendientes para la segunda vuelta como no frene un poco la sangría desde ya. Y es que al final hay derrotas en el calendario con las que cuentas, pero con lo que seguro no cuentas es con caer en el Palacio ante Estrella Roja, el presupuesto más bajo de la competición, lo que para nada significa que sea mal equipo.

Un nuevo pinchazo en final igualado, así han llegado 4 de las 5 derrotas (por 7 puntos o menos), todas salvo el viaje turístico a Vitoria. “Si Doncic y Trey hubiesen metido los triples finales ante Jimki y PAO estaríamos hablando de otra película”, recordaba Laso esta semana. Cierto, pero el desenlace ante Estrella Roja fue mucho mucho menos épico, condicionado por 4 faltas consecutivas absurdas de Carroll y Campazzo en el último minuto y medio, regalando tiros libres cuando más sufría Estrella Roja para anotar, con Rochestie en el banquillo con la botella de oxigeno. El Madrid también pagó una defensa voluntariosa pero desordenada, porosa, concediendo infinidad de tiros abiertos tras la menor circulación de balón del rival, que se tradujeron en la friolera de 17 triples anotados. Por cierto, exhibición de Rochestie mediante.

Doncic volvió a estar tremendo (20 puntos, 32 de valoración) y lo estuvo pese a dos líneas de perros de presa, que los rivales ya se saben la lección ante este Madrid en cuadro. Sin embargo, y pese a toda la clase del mundo que atesora, carece al menos por ahora de la estrella de Llull en las posesiones finales, esa que arreglaba partidos así en cursos previos. Rudy jugar otro señor partido en ambos aros, intendencia y triples, y eché en falta minutos de Causeur en la segunda mitad.

Campazzo está en cuarto menguante, incomprensible tras su esperanzador arranque de curso, y del juego interior se puede pedir bien poco, con la baja de los dos titulares. Felipe y Trey sin brillo dieron al menos la cara, pero a Maciulis le cuesta un mundo comprar una canasta y a Tavares en Euroliga le va a llevar más tiempo adaptarse. Al final me he ido a poner un gintonic tras el partido y resulta que no me quedaba tónica en casa. Ese tipo de noches…

Desmadre en Goya

636320364181453217.jpgCon una atronadora lección de baloncesto en el segundo de semis (+29) despeja el Madrid parte de las dudas surgidas tras la F4 y se reafirma como gran favorito a la ACB. Es el primera actuación redonda del equipo desde Estambul, porque en cuartos se promediaron muchos puntos pero no necesariamente por méritos propios, que Andorra defiende de aquella manera.

Unicaja en cambio es una de las mejores sino la mejor defensa de la ACB, por ese camino se ha clasificado para la Euroliga y casi dio un susto al Madrid 48 horas antes. Desde que Plaza tomase las riendas del equipo en 2013 solo ha recibido tres veces más de 100 puntos, una en Moscú en 2014 y dos en el Palacio esta temporada, la de hoy y la de septiembre, en la primera jornada de liga.

Estuvieron los blancos sólidos en el primer cuarto, con Llull y Ayón a velocidad crucero, pero no hizo falta esta vez machada del menorquín, que de hecho se quedó en 18 minutos. Pudo descansar porque los grandes desaparecidos el miércoles, Carroll y Doncic, desataron una tormenta perfecta en el segundo acto y dejaron el duelo visto para sentencia al descanso. El americano firmó la salvajada de 21 puntos en ese segundo cuarto, con 6/7 triples (terminó con 8/11, igualando su récord personal), una de las grandes exhibiciones de tiro de la historia de los playoffs ACB. Como para guardarla en vídeo.

20170602_232129.png

Pero los triples de Carroll no surgen por generación espontánea, por muy letal que sea, sino que necesita recibir en condiciones razonables, y es ahí donde entra el muchacho, Luka, que se reencontró en la dirección tras un primer partido para olvidar. Enseñó su versión más completa, 23 de valoración con solo 3 tiros lanzados, reboteando y asistiendo, rompiendo a sus pares a discreción y dejando algún highlight para la hemeroteca.

Luka es el Rudy de hace 2/3 años, el termómetro del equipo. Cuando está a gusto el Madrid saca la escoba y es una apisonadora, como hoy, porque hace mejores a sus compañeros, los implica, y en esta plantilla hay grandes definidores (tanto en la pintura como en las alas). En cambio, cuando el rival encuentra la tecla para frenarle, para que no levante la cabeza, otee el horizonte y cree baloncesto, entonces tenemos al Madrid de por los pelos, encomendado a Llull.

Carroll ‘reaparece’ en Kaunas

carroll.pngEn una Euroliga tan apretada toda victoria a domicilio es un tesoro, aunque no sea la más épica o bonita, como la del Madrid en Kaunas. Dejó en 59 puntos a Zalguiris, quizá la plantilla con menos recursos de la competición, que no el peor equipo. Destacó por los lituanos Lima (13+6), cedido por el Madrid, que progresa adecuadamente, aunque más despacio de lo que esperaba el club. Partido igualado tres cuartos, hasta la ráfaga de triples de Thompkins al comienzo del último, parcial 14-0 y duelo roto. Trey, que lleva 13/24 triples en Euroliga, justificaba así la apuesta de Laso, que volvió a dejar a Randolph toda la segunda parte en el banquillo (igual que ante Maccabi), después de unos minutos muy pobres en la primera mitad, mala selección de tiro y defensa reguleras. El Madrid no es el Lokomotiv, con semejante competencia en la pintura nadie tiene garantizados los minutos jugando mal.

Llull y Doncic repartieron 12 asistencias pero estuvieron negados de cara al aro (4/17), lo que compensó el banquillo, que sumó más de la mitad de los puntos totales (41). La mejor noticia fue Carroll, que firmó su primer partido digno a domicilio en más de dos meses. Tampoco es que fuese una exhibición, pero el listón estaba por los suelos: cumplió atrás y al fin se reencontró con el triple (3/3). Se le ha echado de menos. Othello fue el máximo anotador del partido con 14 y Rudy hizo lo que hace ahora, robar balones, fallar triples, rebotear, defender y pasar. Se fue a 28 minutos por la baja de Maciulis (se quedó en Madrid por amigdalitis) y el pobre estado físico de Taylor, recién salido de un fuerte proceso vírico-estomacal. Queda mucha tela que cortar, pero con esta victoria el Madrid, cumpliendo en casa y en las otras dos salidas a priori accesibles (Unics y Galatasaray), tiene a tiro el segundo puesto de la regular.

Una caricatura como visitante

lasoArranca el Madrid 2017 con un repaso en Vitoria, donde nunca tuvo opciones tras un humillante 3º cuarto (33-15). Hubo momentos de vergüenza ajena. Nada nuevo bajo el sol, quinta derrota en seis partidos como visitante y cede ya el liderato ACB al Barca, que tan mermado por lesiones compitiese el primer tercio de curso. Cierto que el Madrid tendrá una segunda vuelta más cómoda, pues se ha quitado ya las cuatro salidas más duras (Barca, Baskonia, Valencia y Canarias). Pero, como no recupere mínimamente el pulso a domicilio, se le van a hacer muy largas las ligas regulares de ambas competiciones, pese a la profundidad de banquillo.

Y si alguien escenifica mejor que nadie la pájara blanca lejos del Palacio ese es Carroll. Lo suyo empieza a ser pornográfico, 2/21 triples en las últimas seis salidas. Como será la cosa que Laso, que tanto le adora, ha empezado a reducir sus minutos porque es insostenible (11 ante Efes y 11 en Vitoria). Si bien le quisiese, en vez de más o menos minutos, lo que debería darle son alternativas tácticas para lanzar alguna vez medio liberado. Porque, puedes ser el mejor tirador puro de Europa, pero el carretón está ya más visto que el tebeo.

Llull, tocado de la rodilla izquierda, no estaba físicamente para un partido de la exigencia de Vitoria. Esperemos que no le pase factura el día de Reyes ante CSKA. Otro de los pilares, Ayón, cuajó su peor actuación del curso, 4 pérdidas y 0/4 desde la personal, valoración 0 en 22 minutos, irreconocible. Y mucho tuvo que ver la defensa de Baskonia, con una falange bien ensamblada (Sito), incluidos algunos especialistas notables como Diop, Hanga o Tillie. El húngaro humilló a ‘mechitas’ Taylor, que rompió su buena dinámica con una actuación abochornante (0/7 de campo, val -8). Bien podría Hanga sustituir al sueco en verano, cuando ambos terminan contrato.

Rudy fue lo único rescatable del Madrid, muy enchufado, en esta nueva versión menos desequilibrante pero de profesionalidad intachable. Una pena que Thompkins no pueda jugar ACB, porque Nocioni está fuera en este momento de curso. Sale cinco minutos, se chusca desde el triple y de cualquier manera cada balón que pasa por sus manos, porque yo lo valgo. Así que la plantilla tiene 6 interiores pero, en este momento y para ACB, como si tuviese cuatro.