El adiós de Maciulis, guerrero blanco

Satellite-1Estas líneas quedarán en seguida caducas, tan pronto como esta madrugada, con la crónica del Madrid-Fenerbahce. Es lo que tienen las salidas a mitad de temporada, por la puerta de atrás. Pero no quería pasar sin dedicar una entrada a la marcha de Maciulis, al que recordaremos con cariño como bregador de lujo en algunos de los años dorados de la sección. Lo ha anunciado hoy el club, un acuerdo para la rescisión de su contrato, que terminaba este verano.

Tiene 33 años y hacía algún tiempo que estaba totalmente amortizado, por eso el Madrid ya le ofreció el pasado verano rescindir el último año de contrato (a razón de unos 800k) a cambio de una cierta cantidad como indemnización. Maciulis se negó, en su pleno derecho estaba, quizá el error fue renovarle en 2016 por dos años garantizados, pese a su edad y a un rendimiento discreto. Me consta que le une una buena amistad personal con Laso.

Este curso ha hecho una última labor a la causa, con valiosos minutos desde el banco en el puesto de ala-pívot durante noviembre y diciembre, la peor fase de la plaga de lesiones. Pero, una vez que Ayón y Randolph han regresado al roster, Maciulis sabe que no tiene espacio en las convocatorias. Tampoco como alero, pues la vuelta de Llull está al caer, Doncic pasará al tres, que ocupará junto a Taylor más minutos de Rudy. Las rotaciones en ACB deberían ser para minutos de Yusta y Radoncic, cupos nacionales con futuro.

Ante este panorama, suponemos que habrá sido el propio Maciulis quien habrá pedido el finiquito al club, sacrificando parte del sueldo que le quedase por cobrar. La sección se ahorra un pico y el jugador, con 33 años, aún puede apurar su carrera. Cuatro meses fuera de las convocatorias habrían hecho un flaco favor a su cartel. En lo que queda de temporada no podrá fichar por un equipo ACB ni por uno Euroliga, al haberse vencido el plazo, pero igual no le faltarán ofertas, sea para reforzar algún Eurocup o para volver a su tierra (¿Rytas, Klaipeda?). El curso que viene jugará en Zalgiris, no me cabe duda.

Sea como fuere, le deseamos la mejor de las suertes. En estos tres años y medio de blanco ha colaborado de 8 títulos y se ha consagrado como un guerrero, cemento de vestuario, un profesional intachable. De estrellitas en potencia está lleno el deporte de élite, son los soldados sin tacha como Jonas los que escasean y quieres a tu lado en la trinchera.

Ayón y Randolph, welcome back!

randEl Barca jugó su final el domingo, la ganó por los pelos, polémica incluida, y salvó la temporada, que tiene últimamente el listón bajito. Enhorabuena. Entrenador amarrategui, cantera en el ostracismo y la Copa como salvoconducto, pascualismo 2.0. La batalla del Madrid es otra, en la élite de Europa, su objetivo es Belgrado, la final era este viernes y la ganó. Sube al cuarto puesto una jornada en la que pudo caer hasta el séptimo. No hubo esta vez lugar a polémica arbitral porque fue un soberano repaso (+27), un recordatorio de que el Barca, pese al efecto champán Pesic, es por algún motivo penúltimo clasificado de la Euroliga, con la mitad de victorias que el Madrid. Que los jugadores dejen de hacer la cama es una avance, pero convertir a una banda en un equipo fiable lleva más de 10 días.

Los azulgrana se presentaron con poco en juego y varias bajas, cierto, igual que el Madrid: Llull, Kuzmic y Thompkins, grave esta última, pues estaba siendo capital en las últimas semanas. Sin el concurso de Trey, el duelo representaba una reválida de primer orden para Randolph, errático y hasta apático en los ocho primeros partidos tras su regreso. Pero llegado el momento, cuando más se le necesitaba, resucitó. 16 puntos y 6 rebotes, partidazo. Compartió al fin el balón (3 asistencias), seleccionó mejor sus tiros (7/11tc), atacó el aro (3 faltas recibidas) y mostró compromiso atrás. Desde el primer minuto se vio que había cambiado el chip, entre él y Tavares dominaron el rebote (+11 el Madrid) y secaron al Barca en el primer cuarto, fraguando la escapada a la postre mortal de necesidad. No hizo falta un mes de retiro en una comuna hare krishna para recuperar a Randolph. Igual que en otras ocasiones, volvió sin motivo aparente, eso sí, justo el día que faltaba Thompkins y se sintió más protagonista, que nadie le hacía sombra.

Bienvenido es Antoñito, igual que Ayón, más mérito aún el suyo, que ya en su segundo partido tras cuatro meses de baja se pareció y bastante al Titán previo a la lesión: intenso, móvil, ocupando mucho espacio en la zona y engrasando la circulación de balón. Aportó 10 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y esa pila de intangibles que conforman los cimientos de un equipo ganador. No olvidamos que Tavares ha hecho una magnífica faena de aliño en momentos de gran necesidad, y la seguirá haciendo, pero con el regreso de Ayón el Madrid recobra una dimensión colectiva superior. Su vuelta es la mejor noticia del encuentro, un tremendo motivo para el optimismo.

Carroll ejerció de nuevo de puntal ofensivo (¿pero este hombre nunca va a envejecer?) y Felipe aprovechó la baja de Oriola para destrozar a Vezenkov al poste. En el Palau se paseó el Madrid pese a una pobre versión de Doncic, 1/7 de campo y un lenguaje no verbal mejorable, faltas de frustración y caras largas en el banquillo. Sigo pensando que no le haría mal un descanso en ACB y mandarle unos días con su novia a una casa rural sin teléfono. Ha cargado con un enorme peso estos meses y parece mentalmente exhausto, manosea el balón segundos y segundos sin atacar el aro o tomar decisiones. Esa frescura y chispa parece tenerla ahora Campazzo (3 triples, 9 asistencias, 3 robos), el mejor en el Palau y que lleva un último mes de campanillas, si exceptuamos el lunar ante Olympiakos. Se siente respaldado, a gusto, a lo largo de la temporada ha ido asumiendo mando en plaza de forma natural y paulatina, enseñando su enorme potencial. Me encantaría que llegase el día en que el madridismo le valorase sólo por lo mucho que creo aporta, dejando atrás los prejuicios sobre su estatura, el recuerdo de su primera etapa de blanco y la inútil comparación con Chacho.

¿La Copa más floja de los últimos años?

Copa del Rey Gran CanariaDesconvocada la ‘huelga’ ABP (¡sorpresa!), a la que veréis que he dedicado tantas líneas como cero, exactamente lo que me preocupaba, procedo a cascar de lo que procede, de la Copa. Este año no escribo diario porque no la veré en directo, decidimos en la cuadrilla a comienzo de curso reservarnos para una eventual F4. Tanta fe tenemos que nuestro chat en whatsapp hace tiempo se llama ‘Comando Belgrado’.

Siendo mínimamente críticos, debe ser una de las ediciones de la Copa de menos nivel de los últimos cursos. De los cinco equipos Euroliga, sólo un Madrid de circunstancias, con jugadores clave lesionados, reside en el top-8, y en todo caso es sólo quinto empatado con el séptimo. Gran Canaria y Valencia, finalistas los dos últimos años, llegan muy lastrados por las bajas, mientras que el Barca ya sabemos que anda hecho unos zorros. Sí, tiene plantilla como para dar un susto en competición a partido único, igual que Benzemá le podría hacer un hat-trick al PSG… Así las cosas, Baskonia y Unicaja, en ese orden, parecen los principales rivales del Madrid.

Sin estar para cohetes, Baskonia ha encontrado una entidad y puesto una velocidad crucero interesante tras la astracanada Prigioni. A la Copa llega Voigtmann de dulce, Shengelia casi siempre lo está y cualquier equipo dirigido por Pedro Martínez es por definición un hueso. Málaga es cruce exigente para unos cuartos, su pareja de centers (Augustine-Shermadini) es de las más productivas de Europa y si Lesioneski Nedovic sacase la muleta se puede poner la cosa fea.

¿Volverá el Titán?

Viaja el Madrid a las islas con cero urgencias históricas, habiendo ganado cinco de las últimas seis Copas, y suponemos que con la cabeza un poco en la Euroliga, en pleno nudo de la fase regular y algo acuciado tras los pinchazos recientes. La jornada del domingo, ese paseo ante Tenerife, despejó pocas dudas en el equipo blanco. Campazzo se resarció con otro partidazo en ACB de su calamitosa velada ante Olympiakos, Thompkins pudo descansar tras la minutada del viernes y Randolph tuvo tiempo en pista, que falta le hace para ponerse a tono, que está hecho unos zorros. No físicamente, sumó 11 rebotes, sino de tomar buenas decisiones en pista y ver el aro menos pequeño. Randle, claro, cero minutos, no se vaya a cansar.

Ayón lleva días entrenando con el grupo y, según adelantó Laso, podría reaparecer en Gran Canaria, después de tres meses y medio en el dique seco. Necesitará un tiempo para ponerse en forma, ni que decir tiene, pero su mero regreso es motivo de ilusión, el comienzo del fin de esta travesía por el desierto de lesiones. Si recordáis, la peor crisis del Madrid este curso, en noviembre, coincidió exactamente con su lesión. Con él cayó el equipo como un castillo de naipes, y es que tapa muchas miserias en defensa y con él circula rápido el balón en ataque. Titán, welcome back.

Finales apretados, la asignatura pendiente de Doncic

_1RM5697ThumbUn revés costoso. La derrota contra Olympiakos deja al Madrid quinto clasificado, igualado con el séptimo, y le condena al camino sinuoso hacia la F4. Obliga a ganar casi todo lo que queda de fase regular, o de lo contrario un cruce de cuartos exigente, contra un griego o Fenerbahce, puede que sin ventaja campo.

Es contra los rivales directos, los mejores equipos de Europa, cuando se notan especialmente las bajas, a las que ayer se unió la de Rudy, ausente por un esguince y que estaba siendo capital en este tipo de encuentros por su defensa, oficio y fiabilidad exterior. Su baja pesó aún más por la desafortunada velada de sus compañeros de puesto, Causeur y sobre todo Taylor.

Randolph oficialmente ya ha regresado, pero en los cuatro partidos que ha jugado es todavía un fantasma en pista. Ayer por momentos resultaba exasperante su falta de intensidad y concentración, con errores defensivos sangrantes (para mayor gloria de Wiltjer) y una selección de tiro irresponsable, cascándose cada balón que le llegaba, un poco de cualquier manera. Sus minutos coincidieron con el estirón heleno en el segundo cuarto, tan mal le vio Laso que ni pisó la pista tras el paso por vestuarios. Una cura de humildad. El único interior del Madrid fue Thompkins, que se reencontró con el triple (5/6) y sostuvo al equipo junto a Luka. Termina contrato y habría que ir pensando en ofrecerle la renovación a lo largo de la primavera, no dejar que salga al mercado, que lo único que haría es encarecer el precio.

El error garrafal de Felipe

Tavares no tuvo esta vez demasiada influencia en el juego, me temo que esta frase ya la he dicho, y Felipe, que estaba cuajando una actuación correcta, cometió a 4 minutos del final un error infantil y costosísimo. Falló los dos tiros libres de una técnica y, en plan niño de colegio frustrado, dio un puntapié al balón. Técnica, tiro libre y posesión para Olympiakos, que encima aprovechó con un triple: de poderse poner el Madrid 7-8 arriba terminó la jugada uno abajo. No es el tipo de fallos garrafales que esperas del capitán, camino de 38 años. Imaginamos que habrá pasado mala noche, él mejor que nadie sabe el coste de fallos así en encuentros en el alambre.

La defensa de contacto de Mantzaris, que debe ser sobrino del árbitro para acabar sólo con 3 faltas, desactivó por completo a Campazzo. Firmó el argentino su peor encuentro del curso en el peor momento, 0/7 de campo para -4 de valoración, dejando a Doncic sólo ante el peligro, como único generador exterior.

El muchacho cuajó una magnífica actuación, al nivel MVP que nos tiene acostumbrados, afeada sin embargo por los 5 tiros libres que marró, varios en momentos clave. Tiene 18 años y sí, a veces se le encoge la mano bajo presión. No pasa nada por admitirlo, que sea un superdotado no cambia que también sea humano e inexperto. Tampoco estuvo acertado en la gestión de los ataques finales, y no es a primera vez. No jugó bien sus cartas en los repetidos miss-matches, emparejado con el pívot rival, habitualmente Milutinov que, dicho sea de paso, tiene una movilidad lateral espectacular para sus 213cms.

Llull acostumbró mal a la parroquia, con los años fue aprendiendo a leer con maestría esas situaciones y ahora siempre parece tener un plan. Lo contrario que Doncic ayer, que transmitía indecisión con el balón en las manos, botaba plan yoyo en la cabecera sin tener claro por dónde tirar, para acabar con una penetración forzadita en busca de la falta como mal menor. Quedan cinco meses de la que seguramente será su última temporada en Madrid, volverá a tener balones decisivos en las manos y, no sé vosotros, pero yo confío. Nos sobran los motivos.

Hablemos de rotaciones

1718_MBA-RMB-(16)_H1ThumbSe lo podemos agradecer a este exasperantemente largo calendario. Si haces los deberes pronto tienes, no minutos, sino directamente partidos de la basura. La visita a Andorra era uno y por eso el pinchazo del Madrid tiene nula trascendencia, nula, porque hace ya un par de semanas que finiquitó de facto el primer puesto de la fase regular ACB (cinco victorias de distancia). Si algo se ha ganado el equipo con este tempranero primer puesto es el derecho a que se fogueen los muchachos y a rotar, para que descansen los habituales, especialmente cargados de minutos por la plaga de lesiones.

Por eso cuesta entender que Laso desaproveche esa carta, que Randle ni saltase a pista en Andorra, la ausencia de Yusta y Radoncic en la convocatoria o los sólo 5 minutos de Randolph, justo cuando más necesita tiempo en pista para recuperar ritmo de competición. En vez de eso, quemó a Luka y a Campazzo (61 minutos entre ambos) para encima acabar perdiendo, que se te queda cara de tonto.

Sí, el argentino firmó por números su mejor encuentro de blanco, su temporada es de notable. Quizá cuando regrese Llull pondremos en valor el lujo de contar con semejante base reserva, donde el Barca tiene a Pressey. Brilló también Rudy en la segunda parte y Doncic se movió en sus guarismos, hasta que lo afeó en las posesiones finales, forzando demasiado acciones individuales y con varios errores de lectura (como jugarse al poste un miss-match con Diagné). Es quizá el único lunar de su temporada, junto a las protestas arbitrales en casa. Con lo sobrado que va de recursos, que si no es por físico es por técnica, no está jugando bien sus cartas en la mayoría de ataques en finales apretados. Se le espera.

El punto de mira de Trey

Tampoco ayudó en el Principado que el juego interior ni se presentase. Tavares quedó desactivado por personales y por un par de lo más heterodoxo, este Sané, que le sacó de la cueva y castigó con seis triplacos. Thompkins estuvo negadito, su step ahead en defensa y rebote del último par de meses coincide con una fase de desacierto exterior, su habitual fortaleza. Firmó 1/7 en triples, varios liberado, y ya no es nuevo: 4/31 en los últimos siete compromisos ACB. Acumula este curso un 33% entre las dos competiciones, frente al 48% de sus dos primeras campañas de blanco. La mejor explicación que se me ocurre es el cansancio: que no es precisamente un físico privilegiado, se está cascando minutadas por mor de las bajas, sobre todo en Euroliga, y cuando uno está cansado pierde precisión. Se le espera.

El Madrid se presenta una hora tarde en Moscú

othello-hunter-cska-moscow-eb17Uno con los años asume que la visita del Madrid a Moscú es poco menos que turística, un selfie en la Plaza Roja, una matrioshka en el aeropuerto y Bill Murray retransmitiendo desde Punxsutawney. Una década hace de la última victoria blanca en pista de CSKA, con Hosley y Massey, ahí es nada, y la cita de este curso no fue excepción. No, principalmente por una primera mitad apocalíptica, de una vía de agua tras otra, ni una ayuda a tiempo en defensa, ni una posición de tiro liberada en ataque.

A Randolph se le ve muy bien físicamente a su regreso, pero perdido en pista cual pato mareado, fuera de ritmo de competición. Nada que no sufriese Thompkins hace dos meses. Tavares resultó menos decisivo que en las últimas jornadas, pues la anotación de CSKA se concentra fuera de su zona de influencia defensiva, con mucha suspensión de media distancia de Chacho, Higgins y De Colo. Todo el Madrid hasta el descanso fue Doncic a la heróica (21+5+5), infiltrado en un tobillo, forzando hasta el infinito acciones de 1×1. Por cierto, veréis que como era Moscú ni mu a los árbitros, y mira que le brearon.

Chacho y Othello, los mejores

Me incorporé a la retransmisión en el minuto seis y ya iban 24-5. Hasta se cumplieron los tópicos de guión y los mejores de los rusos fueron los exmadridistas, Chacho y Othello, que están cuajando una temporada correcta que no estelar, pero que en la primera mitad camparon a sus anchas. Un triple por aquí, un alley-oop por allá, game over.

sergio-rodriguez-cska-moscow-eb17

Fue tras el paso por vestuarios que se presentó el Madrid a jugar, una hora tarde: subió el nivel atrás (Rudy-Taylor), llegaron triples de Facu y puntos de los especialistas, Carroll y Thompkins (16 y 13). Era ya tarde para la victoria pero el equipo salvó las formas y hasta el average, claro que de poco sirve, que CSKA va a ganar la fase regular de calle. Es la máquina más engrasada de la Euroliga hoy, lo cual tampoco extraña siendo el único de los tres favoritos que se está librando de lesiones. Lo que se ve es lo que hay, van en sexta. Ni Chacho, ni De Colo, ni Clyburn, ni Hines, ni Higgings se han perdido un sólo partido en lo que va de temporada. Por comparar, entre Ayón, Llull y Randolph se han perdido 52…

Por muy primero que vaya a quedar CSKA, por muy buena prensa que tenga en España, que hay mucho groupie de Chacho, sigo viendo más favorito a la roca Fenerbahce, que las F4 se ganan en defensa, incluso al Madrid, en función de la reincorporación de Ayón y Llull. Para los blancos, mirando el calendario, y tras la esperada derrota en Moscú, llega la hora de la verdad en la fase regular, con el objetivo de un puesto entre los tres primeros, para presumiblemente evitar a los griegos en cuartos. De los próximos cuatro partidos tres son en Goya ante los rivales directos, Olympiakos, Fenerbahce y Pao, y entre medias una visita al Palau ante un Barca desde hoy oficialmente desahuciado.