Doncic enseña los colmillos

lukita.pngTrabajadito fue el segundo triunfo blanco en semifinales, que cuando el doctor Tavares no pasa consulta todo cuesta un poco más. Granca ajustó líneas para contener su impacto, tras la ventresca del domingo, y el caboverdiano ayudó con alguna que otra falta innecesaria. En su lugar brilló Ayón (7 rebotes, 5 asistencias y 4 robos), al que casi habíamos olvidado en papel protagonista. El partido se llegó a poner tontorrón mediada la segunda parte, 7 arriba los canarios minuto 28, pero despertó entonces el Madrid tras un tiempo muerto, parcial 13-0 con picos de gran basket, cuando Llull coincidió en pista con Luka y pudo delegar las labores de dirección.

En realidad, el menorquín jugó peor de lo que dice su estadística. Lleva unos playoffs algo errático (29% de campo), defendiendo regular y tomando decisiones mejorables en la creación desde bote. Lo normal, por otra parte, tras tantos meses fuera, que lo que más se pierde es ritmo de competición. Es como si le estuviese llegando ahora la cuesta de enero, tras ese nivelazo un poco irreal de los primeros partidos tras su vuelta. Será el próximo curso, ya sin Luka, cuando se espera de nuevo la mejor versión tanto de él como de Facu, que progresa adecuadamente tras forzar para adelantar su regreso.

Doncic fue el mejor del partido, con canastas de enorme valor cuando calentaba el sol, por cierto, bajo la mirada desde la grada de Divac, que dispone del nº2 del draft por los Kings. Subió además 7 rebotes y 7 asistencias, números del catacrack que es, los de casi todo el año. Una excelencia, eso sí, afeada por 7 pérdidas de balón y un rifirrafe con Aguilar en la segunda parte, normal en la tensión de un duelo igualado, pero que derivó en un gesto que se pudo ahorrar, aplaudiendo en la cara del rival tras fallar un triple. La versión más contestona y petroviciana del muchacho, tan tranquilote habitualmente, por mucho que algún tuitero trate esta noche de pintarlo de delincuente juvenil. De alguna manera hay que intentar desacreditarlo, y por juego está jodido.

En pleno calentón, Aguilar hizo un aspaviento a la grada de camino al banquillo, con el resultado de un sonoro abucheo del Palacio. Después se disculparía vía Twitter, un gesto que le honra. Respect, todo olvidado.

Me encantaría dedicar estas últimas líneas a hablar de una mejoría de Randolph, ese rayo de esperanza. Llevo semanas queriendo escribirlo, lo prometo. Es todo de coco, hace tiempo que entró en una espiral negativa y no hay manera de que salga, sólo hace que hundirse, como Artax en los Pantanos de la Tristeza. Uno al principio se cabreaba al verle, con su rendimiento menguante y ese rictus pasota, pero del cabreo he pasado a la empatia y la impotencia, ante semejante talentazo apagado. La grada se apiadó de él y le animó tras sucesivos fallos (van 5/24tc en playoffs…). Dispuso de 11 minutos en la primera parte y tan rematadamente mal lo hizo que Laso, tan condescendiente como suele ser, tuvo que puentearle en la rotación tras el descanso, que estaba el duelo igualado y no había margen a experimentos. Jugó Thompkins los minutos clave y, pese a haber regresado el sábado tras 11 días inactivo, cumplió como ya es costumbre: +18 en sus minutos en pista, el mejor del equipo en esa estadística.

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Tavares, un gigante entre hobbits

baloncesto real Madrid Gran Canaria ACBHace unos días Laso definió como «un gran éxito del club» el fichaje del doctor Tavares, recordemos, llegado como reacción a la lesión de Kuzmic (a la que después se sumaría la de Ayón). «Fue una incorporación difícil porque tenía contrato con un club NBA, pero no queríamos un parche, era él o nadie». Bueno, eso último ya no es tan cierto, también se preguntó al Banvit por Vidmar. Era una opción lógica por su estilo de juego y tras su gran Eurobasket, pero visto ahora, siete meses después, fue una suerte que los turcos se subiesen a la parra. Porque el presente de Tavares y sobre todo el futuro es abrumador, 26 años, cupo nacional y de vuelta de la NBA, suponemos sin ganas de volver, que no es asunto menor en los tiempos que corren. No se ven camisetas suyas en el Palacio, no es el que más bonito juega y a efectos formales ni siquiera es el cinco titular, si atendemos a la estructura salarial de la plantilla.

Pero es uno de los que más diferencias marcan. En Euroliga le ha costado más, si bien ha llegado a ser un factor en algunos encuentros, incluida la final, pero ya si hablamos de ACB el chorreo es notable. Pregunten al Tenerife, en el segundo duelo de cuartos, o al Granca ayer, en el primero de semis. Cuando Gigante Verde pasa consulta no suele haber partido. Es como si jugase en una pista de hobbits de la Comarca, ni siquiera necesita una actuación redonda o gran acierto, con esa superioridad física basta con seguir las continuaciones, no bajar el balón cuando recibe y evitar faltas innecesarias, su mera presencia es un factor diferencial. En la era de los pívots móviles, bajitos y de buenas manos, Tavares es un anacronismo, un center vintage, estilo Tkachenko, Dueñas o Fassoulas.

Mérito de Laso y de los compañeros es haber generado los automatismos para que reciba en ataque cuando está en pista. Rudy y Doncic le buscaron con insistencia ayer en las continuaciones, sumando 12 asistencias entre ambos, resultado de tiros de altísimo porcentaje, casi indefendibles. El partido duró lo que la racha de acierto inicial de los visitantes, o sea, un cuarto. Y no espero una serie muy larga. Con todo el respeto para Granca, su billete Euroliga es como para que rueden cabezas en Málaga y Valencia.

Anthony Randolph contra Herbalife Gran Canaria

La que pende de un hilo es la de Randolph, que desaprovechó una nueva ocasión franca para reivindicarse, con minutos extra por las ausencias de Ayón, lesionado, y Thompkins, que acababa de regresar de USA y Laso prefirió no utilizarle. Randolph firmó 2/9 de campo (acumula 5/21 en playoffs) y un terrorífico -9 el equipo en sus 18 minutos en pista, en un partido ganado por 18… La mayoría de ese parcial fue en el comienzo del encuentro, haciendo pareja interior con Felipe, que no pegan ni con cola, ambos desentendidos de ayudas defensivas. No le van quedando ya tantas balas al americano. Para la sección sería un alivio poder mantenerle, por su pasaporte esloveno y porque reclutar a un sustituto implica casi impepinablemente una operación muy compleja, con desembolso de tránsfer. Pero hace falta un rayo de luz, algo en lo que creer. Seguimos esperando.

Llull, como Cristiano pero al revés

Detallazo el de Llull en la fiesta por la noche en el Bernabéu, apareciendo con la camiseta de Thompkins, el único ausente de la plantilla, en EEUU después de que su madre falleciera hace unos días, a renglón seguido de la F4. Detalles que hacen vestuario, que no sólo de talento se sobrepone un grupo a tanto contratiempo como ha padecido el Madrid este curso. Felipe es un digno capitán, no me entendáis mal, pero Llull, por su liderazgo y carisma natural, es la jodida quintaesencia de este equipo de leyenda, su mejor embajador. Son sus calabazas a la NBA, detalles como este con Trey o la comida de agradecimiento que organizó para el ‘carrito del pescao’, es decir, el personal no deportivo: fisios, utilleros, prensa, etc.

Según pitó el arbitro el final del partido en Belgrado, no hizo lo que el resto, no fue a celebrar con los compañeros o el entrenador, sus primeros abrazos fueron para el equipo médico en la banda, con los que compartió los 8 meses más difíciles de su carrera, porque de sabios es ser agradecidos. Otro en la misma situación, también líder de un equipo de leyenda, dedicó la celebración de una nueva Copa de Europa a enmierdar, buscar protagonismo y el enésimo aumento de sueldo… Las comparaciones, que son odiosas.

Ayer contra Tenerife, Llull se cascó unos cuantos melocotones, en concreto 3/15 de campo, su peor partido desde el regreso. Pelillos a la mar. Porque, sí, la competición sigue, queda por recuperar el trono ACB, un último esfuerzo, aunque sepa a poco tras la Euroliga. Yo hice los deberes y me dejé caer por Goya, casi por primera vez en el curso en horario de matinal de domingo. Lo primero al entrar fue levantar la cabeza, buscar la Décima en los estandartes con el palmarés que cuelgan del techo. Tranquila, parroquia, ya luce la reliquia. Y no, no salió el Madrid con la caraja habitual de las resacas post celebración de título, al contrario, apretó atrás (11-0 de arranque), antesala de un duelo de pocos quilates y escaso ritmo, como es costumbre contra Tenerife.

Ponitka, tras verle por segunda vez en directo este curso, no me convence para el Madrid, bueno, ni para ningún equipo Euroliga top, salvo en un rol bastante secundario. Ojo, tiene sólo 24 años y margen de mejora, pero por ahora se me queda en tierra de nadie entre los puestos de 2 y 3. Muchas piernas e intuición en los cortes por línea de fondo, pero justito de recursos desde bote, de tiro exterior ni hablamos. Sé que a algunos os pone cachondos por aquello de sumar mucha valoración supermanager, bajo ese criterio fichan en Barna y así les luce el pelo…

La penúltima oportunidad para Randolph

La ausencia de Trey (que no sabemos cuánto se prolongará) abre las puertas a más minutos de Randolph, otra oportunidad para reivindicarse, tras ser relegado en la F4 a tercer ala-pívot por méritos propios. Las balas se le van agotando, algunos en la grada parecen haberle sentenciado ya. No es mi caso, no negaré que soy escéptico a estas alturas, pero en cualquier momento que se reenganché será bienvenido. Si recordáis, en una situación similar estábamos con Trey hace dos años.

Randolph cuajó contra Tenerife números curiosos, con esos 11 rebotes y el lunar de su lenguaje no verbal. Entrado el último cuarto, tras varias malas defensas sobre Abromaitis (que le hizo 15 puntos), recibió un soberano tapón en una jugada al poste. No se le ocurrió otra cosa que encararse con el árbitro, se tuvo que levantar Laso a llamarle la atención y evitar así la técnica, que estaba el partido medio igualado. Poco después Randolph se fue al banquillo, no sin hacer un quiebro para evitar pasar por delante de Laso. Dio un salto a la valla y se sentó al fondo del banquillo, ni se molestó en levantarse a escuchar durante el siguiente tiempo muerto…

Toko ‘El Deseado’, por Goya sin pena ni gloria

065A6246-1024x682Hay en la parroquia cierto hartazgo con la inconsistencia de rendimiento y con el lenguaje no verbal de Randolph. Nadie duda de sus aptitudes, pero no ha enganchado dos partidos seguidos buenos de blanco en 14 meses (con Eslovenia sí). Y el nombre que se repite en los corrillos madridistas como sustituto deseado es el mismo: ¿Y si rompemos el cerdito por Shengelia? Números en mano está siendo el mejor cuatro en Europa esta temporada, claro candidato junto a Luka al MVP de la ACB.

Como punto de partida, recuerdo que el georgiano es el jugador franquicia de un rival directo, licencia A Euroliga, y le quedan dos años de contrato en vigor. Baskonia no tiene necesidad alguna de vender, así que la única forma de sacarlo de Vitoria sería con una oferta económica mareante. Aquello de «todos tenemos un precio», que es canción de Victor Manuel y máxima de Querejeta… El Madrid ya dejó claro que no asumirá el (pufo)contrato de Granger, así que hablaríamos de compensación a pelo, rompiendo la norma no escrita de que Florentino no paga transfers altos en basket. Pongamos que el club blanco ofrece los dos millones de la cláusula de salida de Doncic. Es aquí donde me surge la duda: ¿realmente Toko lo vale?

Trey le enseñó matrícula

Desde luego ayer no enamoró a los cuatro valientes que se acercaron a Goya al encuentro aplazado, por cierto, el duelo entre los dos primeros clasificados más descafeinado de la historia de la ACB, que sirvió para el lucimiento de Rudy y sellar el Madrid el primer puesto de la regular. Se jugó a una mierda de hora, las 18h en día laborable, al parecer para dar tiempo a montar en el Wizink el concierto del día siguiente. Hasta salieron Melvin Pantzar y Malmanis de titulares. Shengelia, que venía de ser MVP la anterior jornada, se quedó en valoración 5 y, sobre todo, presentó la peor estadística +/- de los 23 jugadores que pisaron el parquet: -17 Baskonia en sus minutos en pista. Thompkins se le comió literalmente con patatas, 18 puntos con 8/10 de campo. El americano está de dulce, firmó una eliminatoria muy seria ante PAO y a Estudiantes hace cinco días le hizo valoración 24.

Shengelia pasó también sin pena ni gloria por los cuartos de final de la Euroliga, la defensa del tío Zeljko es la prueba del algodón de las estrellas. Cierto que jugó algo mermado el tercer partido y que sus estadísticas son homologables, pero nunca transmitió sensación de dominio, algo que en algunos momentos sí hicieron Beaubois o Poirier. Igual que Doncic, Toko rebotea y fuerza personales, así que suma estadística fácil, lo cual no siempre es termómetro de una buena actuación, como fue el caso en cuartos.

«Es un ala-pívot a la antigua usanza», leí ayer en Twitter, una reflexión con miga. Y es que su mejor virtud es el 1×1 en ataque, tanto al poste de espaldas como fuera a dentro, echando el balón al suelo, atacando el aro con fuerza y velocidad. Virtudes muy valiosas y escasas en el mercado… pero con poco margen de lucimiento en el sistema blanco (salvo que te llames Felipe). Laso premia otras facetas en el ala-pívot, como el pick and pop, el juego sin balón (cortar por línea de fondo), ocupar las esquinas y garantizar un sólido porcentaje de tres. Aquello del ‘Cuatro moderno’. Sirva de ejemplo Trey, que jugaba mucho 1×1 en Nizhny y tuvo que adaptar su juego para asentarse en la rotación de Laso. El mismo rol ‘limitado’ que sacó a Mirotic de sus casillas y deja en Randolph esa jeta de prima donna de morros. Dado el caso, no dudo que Shengelia podría adaptarse y cumplir el rol, pero ¿no sería comprarse un Ferrari para conducirlo a 50 por hora?

Hablemos de rotaciones

1718_MBA-RMB-(16)_H1ThumbSe lo podemos agradecer a este exasperantemente largo calendario. Si haces los deberes pronto tienes, no minutos, sino directamente partidos de la basura. La visita a Andorra era uno y por eso el pinchazo del Madrid tiene nula trascendencia, nula, porque hace ya un par de semanas que finiquitó de facto el primer puesto de la fase regular ACB (cinco victorias de distancia). Si algo se ha ganado el equipo con este tempranero primer puesto es el derecho a que se fogueen los muchachos y a rotar, para que descansen los habituales, especialmente cargados de minutos por la plaga de lesiones.

Por eso cuesta entender que Laso desaproveche esa carta, que Randle ni saltase a pista en Andorra, la ausencia de Yusta y Radoncic en la convocatoria o los sólo 5 minutos de Randolph, justo cuando más necesita tiempo en pista para recuperar ritmo de competición. En vez de eso, quemó a Luka y a Campazzo (61 minutos entre ambos) para encima acabar perdiendo, que se te queda cara de tonto.

Sí, el argentino firmó por números su mejor encuentro de blanco, su temporada es de notable. Quizá cuando regrese Llull pondremos en valor el lujo de contar con semejante base reserva, donde el Barca tiene a Pressey. Brilló también Rudy en la segunda parte y Doncic se movió en sus guarismos, hasta que lo afeó en las posesiones finales, forzando demasiado acciones individuales y con varios errores de lectura (como jugarse al poste un miss-match con Diagné). Es quizá el único lunar de su temporada, junto a las protestas arbitrales en casa. Con lo sobrado que va de recursos, que si no es por físico es por técnica, no está jugando bien sus cartas en la mayoría de ataques en finales apretados. Se le espera.

El punto de mira de Trey

Tampoco ayudó en el Principado que el juego interior ni se presentase. Tavares quedó desactivado por personales y por un par de lo más heterodoxo, este Sané, que le sacó de la cueva y castigó con seis triplacos. Thompkins estuvo negadito, su step ahead en defensa y rebote del último par de meses coincide con una fase de desacierto exterior, su habitual fortaleza. Firmó 1/7 en triples, varios liberado, y ya no es nuevo: 4/31 en los últimos siete compromisos ACB. Acumula este curso un 33% entre las dos competiciones, frente al 48% de sus dos primeras campañas de blanco. La mejor explicación que se me ocurre es el cansancio: que no es precisamente un físico privilegiado, se está cascando minutadas por mor de las bajas, sobre todo en Euroliga, y cuando uno está cansado pierde precisión. Se le espera.

Europa, más segundo plato que nunca

_29_918ce674Los lamentos apocalípticos del madridismo al comienzo de verano por el escaso glamour de los fichajes (Causeur-Kuzmic) se están convirtiendo en relamidos según la NBA y en menor medida China esquilman a rivales directos. Con los que se han ido da para ganar la Euroliga con la chorra: Teodosic, Udoh, Bogdanovic, Zizic, Wannamaker, Darius Miller, Shane Larkin, Khem Birch, Cedi Osman… No olvido a los que partieron a Lejano Oriente, Keith Langford, Edwin Jackson, Bourousis, Aaron Jackson o Kyle Fogg, además de otros que a su salida de la NBA prefirieron China antes que regresar a Europa: Justin Hamilton, Scola o Motiejunas.

En realidad Europa siempre ha sido segundo plato, una inferioridad difícil de asumir en España, ombligo del mundo en el deporte rey. En baloncesto esa diferencia es ahora más evidente que nunca, a lo que influyen varios factores, el más repetido ese nuevo contrato de tv de la NBA: 24.000 millones por 9 temporadas, casi triplicando las cifras del previo. El gasto salarial se ha disparado y por ende la brecha con Europa. Joe Ingles como ejemplo, esos 52 millones, «si él puede yo también».

Pero más importante que el dinero, pues brecha siempre hubo, es el progresivo cambio en la mentalidad de los general mánagers de la NBA, otrora tan chovinistas y hoy (Popovich mediante) abiertos al talento sin prejuicio de procedencia, armados de cuadrillas de ojeadores por todo el mundo. Se han caído los muros y el trasvase es muy pronunciado, ya ni siquiera se buscan nombres consagrados ultramar sino el pelotazo, el diamante por pulir, para terminar de formarlo en USA, y en esa descripción entran muchos. Desfasados quedan aquellos mantras de «no está preparado» y «antes hay que triunfar aquí»: ni Jokic ni Antetokumpo habían empatado con nadie cuando hicieron maletas, hoy los dos europeos más cotizados en la liga.

Y ante el éxodo de jugadores cada vez más jóvenes, los referentes de la Euroliga ahora son:
1) los que regresaron de la NBA con el rabo entre las piernas, los De Colo, Ayón, Shved, Shengelia, Vesely, Rudy, Nedovic, Claver, Chacho o Datome, por nombrar algunos.
2) los americanos inadaptados, aquellos que por altura (Duntston, Hines, Derrick Brown) o peso (Randolph) no cumplen los estrictos cánones de puesto de los general mánagers
3) los grandes talentos ofensivos descartados por su físico endeble, digamos Melli, Printezis, Tomic, Carroll o Thompkins
4) los que no van a la NBA sencillamente porque no les da la gana, que lógicamente son los menos, pienso en Llull o Dubljevic.

Así el panorama, los pelotazos hoy son las renovaciones y los pasaportes. El mercado de verano en España, ya bien avanzado, lo marcan las renovaciones de Diot, Shengelia, Nedovic, Hanga, Dubljevic y Randolph, que además con su pasaporte esloveno abre a Thompkins las puertas de la ACB. De las caras nuevas, pocas por no decir ninguna están llamadas a marcar diferencias: mucho melón por abrir (Pressey, Poirier, McCallum) y algunos regresos ilustres (Huertas, Heurtel, Caner-Medley).