¡Ya estamos todos!

Ya está al fin la plantilla al completo, con el anuncio oficial del fichaje de Othello Hunter, casi cuatro meses después de que se publicase en medios y tres meses después de que el propio jugador lo reconociese públicamente en una entrevista. No es un crack, sus recursos ofensivos los calificaría de limitados, pero su físico es despampanante. Llega en plena madurez profesional, 30 años, y aunque mide solo 2.03m lo compensa con unos brazos larguísimos, piernas rápidas y salto vertical, ingredientes para defender y definir, que es lo que gusta a Laso en los pívots. Hacía tiempo que el técnico había pedido su incorporación, que se sondeó el verano pasado, pero se ha tenido que esperar a este para cerrarlo, cuando terminaba contrato en Grecia. Espero un periodo de adaptación corto y un impacto inmediato.

Entendemos que su anuncio, con la pretemporada ya empezada, implica que el club ha recibido finalmente luz verde del Consejo Superior de Deportes, que le convalida el pasaporte liberiano. Aunque Othello nació en EEUU, sus padres son liberianos, por lo que no se trata del ya clásico pasaporte fraudulento y que casi nos cuesta un disgusto con Slaughter. Igual Laso tendrá que hacer rotaciones en la pintura, pues son tres las fichas de extracomunitarios. Un problema relativo, pues afecta solo a ACB y el calendario igual tiene 75 partidos.

Ayón, que lo mismo algún día recibe al fin pasaporte español, para el que hace ya algún tiempo que cumple los requisitos, es intocable en partidos clave, el referente interior blanco. Pero precisamente por eso tampoco sobraría que descansase algunos tramos de liga regular ACB, para que no vuelva a llegar con la lengua fuera a los cuartos de Euroliga, como el curso pasado, cuando se le merendó Udoh. Sabemos que Thompkins es una flor de invernadero, pero que con continuidad y confianza es un valioso activo en ataque. Esperamos este curso un rendimiento más regular, una vez adaptado, aunque a la vez tendrá menos minutos, pues la competencia en el puesto se ha disparado con la incorporación de Anthony Randolph. Tengo reservas sobre la capacidad de Laso de adaptar a interiores con puntos en las manos, aunque quizá con la ausencia de Chacho tenga que introducir ligeras modificaciones a su librillo. De la adaptación de Randolph, junto a la evolución de Luka y la salud de Rudy, dependerá en gran medida el techo del equipo.

Y mientras tanto seguimos de reojo los movimientos en la Ciudad Condal, donde la fiebre del oro parece haber remitido, a falta solo de un sustituto para el lesionado Lawal (Seraphin descartado tras dar calabazas ya dos veces). Ante la imposibilidad de colocar a Oleson, que tiene este curso garantizado por 1,2 millones, el Barca da por cerrado el juego exterior. Se ha mejorado el puesto de base pero queda cojo de talento creador en los puestos de escolta (Ribas, Ericksson y Navarro) y alero (Perperoglu y Oleson). Esto implica dependencia absoluta de Tyrese Rice, que Claver jugará minutos de alero y Koponen de esolta (su posición natural, al fin y al cabo). No se ha fichado al finlandés para los escasos 12 minutos que pase Rice por la banca.