¿Tavares para MVP?

fotonoticia_20181007214615_640Nunca en la corta historia del trofeo de MVP de la temporada Euroliga en el actual formato se ha premiado a un center. De hecho, sólo en 2 de las 14 ediciones han sido elegidos jugadores interiores, ambos ala-pívots, Kirilenko en 2012 y Bjelica en 2015. Puesto en contexto, el ruso fue galardonado el año del lockout en la NBA (o sea, que jugó en Europa por circunstancias muy concretas) y Bjelica hizo las Américas a renglón seguido de su MVP. Al final, el kilo de talento en puestos interiores está mucho más cotizado en el mercado de basket mundial, con lo que a muy poco que un interior apunta maneras ya se lo lleva la NBA. También se lleva a los exteriores, claro está, pero un poquito más maduros, que huevos Kínder bajitos ya tienen a patadas en las calles de EEUU.

Por otra parte, esa carestía perenne de talento interior ha llevado a una evolución del juego, al absoluto protagonismo ofensivo de los pequeños, que acaparan los tiros en los sistemas y con ellos las estadísticas vistosas, puntos y valoración, esta segunda inflada gracias al capítulo de faltas recibidas+tiros libres. Se me ocurre un tercer factor, el prejuicio estético, y es que un dribbling de Chacho es más agradable a la vista que un rebote ofensivo de Milutinov (Olympiakos), aunque sea menos efectivo.

El premio se elige con los votos de aficionados (25%) y prensa (75%), un sistema muy democrático y popular, aunque no necesariamente el más cualificado, dejando fuera a entrenadores y general managers. El aficionado tiende a votar con el corazón y la prensa con el titular en la cabeza, seguramente en su top of mind no hay indicadores de corte defensivo como tapones, +/- o % de campo del rival en sus minutos en pista, estadísticas ‘feas’ y un poco más complejas pero que ganan campeonatos.

Todo este preámbulo, como habréis imaginado por el titular, es para entender las escasas probabilidades de Tavares al galardón, a pesar de su arrollador arranque de curso, el mejor de nuevo ayer en la pachanga contra Buducnost. Fijaos en que ni tan siquiera se le menciona entre los candidatos en las quinielas, al menos por ahora. Van sólo cuatro jornadas, lo sé, esto dará todavía muchas vueltas, pero hay un hecho irrefutable: Gigante Verde es el jugador más determinante (además del más valorado, 19.7 de media) en el equipo que lidera la tabla. Y no parece un hecho aislado, al contrario, resulta probable que el caboverdiano siga siendo clave en el Madrid, así como que el equipo termine la fase regular entre los 2-3 primeros puestos y se clasifique para la F4 (que es hasta donde valora el premio). Entonces, ¿por qué no suena para MVP? Pues por ser pívot, como hemos explicado antes, y en menor medida por jugar en el Madrid, que ha ganado los dos últimos MVP (Llull y Luka) e imaginamos que haya en el establishment ganas de cambiar de disco.

Tavares aparte, se está quedando una temporada propicia para interiores. Primero porque los Llull, Chacho, Spanoulis y De Colo ya tienen un MVP, y es raro repetir. Segundo porque hay algunos interiores opositando con fuerza, por ejemplo Vesely, al que las salidas en Fenerbahce han dejado en el centro del escenario y va a presentar números de vértigo. Si Fenerbahce termina entre los cuatro primeros la fase regular, el checo es clarísimo candidato. Milutinov está brillando en el comienzo de curso en Olympiakos y, si Baskonia logra enderezar el rumbo, no dudamos que Shengelia acreditará números suficientes. En fin, ¡que vivan los pívots!

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Análisis: así se ha reforzado la competencia del Madrid (ACB)

Chris Singleton Barcelona
Barcelona, un pastel sin guinda

Pareció a comienzo de verano que iba a romper el mercado, con el fichaje de dos burgueses de la Euroliga, Pangos y Singleton, este segundo a enorme sobreprecio, 3 millones brutos por un año, tras una temporada discreta en PAO (sospechoso ese 40% en tiros de 2 para un center). Con esas dos incorporaciones se debió agotar el crédito porque se ha olvidado el club del que a casi todos nos parecía el fichaje clave, el de un combo que genere desde bote, y mira que hubo varios majos en mercado: Nedovic, Delaney, Mike James, Wannamaker… Ni siquiera se llegó a pujar, y sin ese combo crack queda una plantilla profunda, con mucha clase acomodada y bastante físico, pero sin un go-to-guy, con déficit de puntos en los puestos de 2-3 y dos incógnitas en la pintura, Pustovy y Roland Smits, ambos en su primera experiencia en la élite europea.

El último en llegar, Blazic, la opción barata, ha venido a corroborar este verano menguante en cuanto a los movimientos en la Ciudad Condal. Un 2-3 voluntarioso, descarte de Baskonia hace un año y con un perfil nada complementario a los otros dos aleros del roster, Hanga y Claver. Al final, la mejora del Barca, no muy difícil tras dos años desastrosos, pasará por la continuidad del entrenador y por contar por fin con dos bases serios en el roster, cosas ambas que no sucedían desde hacía tres veranos.

Shavon Shields Baskonia

Baskonia, el año de ‘su’ F4

Jugándose la próxima F4 en Vitoria, uno esperaba que Querejeta hubiese roto el cerdito para reforzarse en verano, pero el margen de maniobra quedó lastrado por la imposibilidad de empaquetar los contratazos de Huertas y muy especialmente Jayson Granger, por encima del millón neto anual, es decir, más de 1.5M anuales brutos en fiscalidad madrileña, que son los términos que manejamos en este blog. Se pujó por Larkin, que prefirió Estambul, y al final la inversión se hizo en la pintura, dos movimientos que no cambian la configuración de la plantilla de cara al próximo curso: el fichaje de la torre Youssoufa Fall (500.000 dólares de transfer), que jugará este curso cedido en Francia, y la mega-renovación de Shengelia, pese a que no terminaba contrato hasta 2020 y al que se blinda con “uno de los salarios más altos de la historia de la Euroliga“.

Sale Timma, de gran potencial pero que no llegó a explotar, y llega Shields, un melón por abrir, aunque la marcha dolorosa, vista en perspectiva, es la de Beaubois, referente ofensivo exterior el curso pasado (2º más valorado y máximo anotador tras Shengelia), que terminaba contrato y al que no se hizo ni ademán de retener, suponemos que desde la convicción de encontrar en mercado algo mejor. No ha sido el caso y ahora Baskonia se ve a mediados de agosto con un millón de masa salarial para gastar en un puesto clave, ese de escolta anotador, pero sin nada en mercado que lo valga, con lo que seguramente acabe fichando algún descarte NBA, un segundo melón por abrir. Al final, las opciones de Baskonia, dado que Shengelia pareció tocar techo el curso pasado, pasan por la evolución de los que ya estaban, Vildoza y Poirier, 23 y 24 años respectivamente, y el plus que da la continuidad del técnico, Pedro Martínez, que el cabrón es un entrenadorazo.

Matt Thomas Valencia basket

Valencia, apuesta por el medio plazo

Tras su discreta campaña pasada, normal con esa incomprensible apuesta por Vidaorreta en el regreso a la Euroliga, Valencia parece apostar este curso por el medio plazo, con un entrenador enfocado al desarrollo de talento joven, Ponsarnau, y el fichaje de quizá los dos americanos más prometedores de la ACB, Mike Tobey y Matt Thomas, 23 y 24 años respectivamente, que sustituyen a Pleiss y Green, con un caché alto y que fueron de más a menos. Llega también el ala-pívot francés Labeyrie, que a poco que cuaje debería quitarle minutos a Doornekamp, muy decepcionante..

Fichajes aparte, la base del roster seguirá siendo la misma, Dubljevic arropado por esa valiosa columna vertebral de jugadores nacionales, los Abalde, Sergi García, Vives, Sastre, San Emeterio y Rafa Martínez. Aunque el techo lo marcará Diot, que vuelva y cómo vuelva, tras casi un año en blanco, porque con Van Rossom, Vives y Sergi García en la dirección, por mucho que pueda progresar este último, no alcanza para cotas altas. Bajo la batuta de Diot, recuerdo, se ganó la ACB en 2017 y en su ausencia pasó 2018 con más pena que gloria.

El Madrid prescinde de Randolph, el hombre que pudo reinar

Anthony Randolph con la camiseta del Real Madrid en un entrenamientoHasta aquí ha llegado la paciencia del Madrid con Randolph. Publica El Bernabéu que el club ha optado por rescindir su contrato, le ha comunicado que no cuenta con él. En función de su destino, habrá una compensación pactada, que tampoco debería ser muy alta dado que a ninguna de las partes le interesa alargar la situación. Ni al club mantener una ficha de casi 2.5 millones anuales por un jugador que claramente había perdido la confianza de Laso (por comparar, entre Trey y felipe no llegan a 2M). Ni tampoco le interesa al propio Randolph, al que no le faltará mercado en Euroliga, menos aún con ese pasaporte esloveno, pero cuyo valor caería dramáticamente de pasar otro año en la sombra, un Tyrese Rice en potencia. Puedo imaginar que por ejemplo tenga cabida en Efes o Maccabi, que en recientes fechas han pujado sin suerte por Trey.

Al parecer, el detonante la salida de Randolph, todavía pendiente de confirmación, serían cuestiones extradeportivas, que lloverían sobre mojado. Tras el primer partido de la final ACB, por ejemplo, parece que el jugador llegó tarde al entrenamiento, levantando la furia de coach L, que no volvió a alinearle ni un minuto en el resto de la serie. Como bien explica Pepe Laso en una columna en El Correo, el éxito del Madrid este curso se ha cimentado en aguantar los meses centrales muy mermado por las lesiones, en buena parte gracias a la solidez del vestuario. Un ambiente en el que Randolph desentonó desde su primer día, con ese exasperante lenguaje no verbal, que se incrementaba según pasaban las posesiones y apenas rascaba bola, que es el sino de los interiores con Laso, por mucho renombre que traigan.

Anthony Randolph tapón a Dorsey en el Palau

Sería un amargo final para el ala-pívot de mayor talento de Europa, fichado como agente libre tras meter al Lokomotiv en la F4, incluyendo una inolvidable sacada de chorra en el Palau. En el Madrid brilló sus 7-8 primeros meses, decisivo en ambos aros en el título de Copa en Vitoria y en el primer puesto en fase regular Euroliga, dejando highlights para el recuerdo, como el tapón a Dorsey que dio la vuelta al mundo. Se le salió la cadena en la recta final y ya no volvió a coger ritmo, viendo como el teórico ala-pívot reserva, Thompkins, le pasaba por la derecha en la rotación por méritos propios.

Lista de posibles recambios

De consumarse la salida, el Madrid se ve forzado a salir al mercado en busca de un cuatro, pues con Trey y Felipe, camino de 39, no alcanza para una temporada de 80 partidos. Ninguno de los tres centers (Ayón, Tavares y Kuzmic) puede desempeñarse como ala-pívot y, del resto de la plantilla, sólo Gabriel Deck tiene físico (201cms, 107kgs) para teóricamente jugar minutos de cuatro, en plan Maciulis, aunque más parche que solución. Thompkins se ha ganado el status de ala-pívot titular, así que el sustituto no requiere necesariamente un perfil tan alto como Randolph.

Anthony Gill queda descartado, pues acaba de renovar en Jimki, y Luke Sikma, ex Valencia y MVP de la liga alemana, tiene el segundo año de su contrato garantizado en Berlín. Además, ambos son extracomunitarios, igual que Dorrel Wright, que ha terminado contrato en Bamberg y que, según cuenta Chema de Lucas, interesaba al Madrid en caso de escaparse Thompkins. El club cuenta ya con 3 fichas de extracomunitario (Deck, Trey y Ayón) y una cuarta sería un dislate, con dos descartes forzosos en competición nacional. Un escenario manejable sólo si Ayón se dignase al fin a obtener pasaporte español, para lo que hace tiempo que cumple los requisitos pero viene dando largas (dicen las malas lenguas que perjudicaría la carrera política en México que quiere emprender al retirarse).

Extracomunitarios al margen, la opción más evidente es Shengelia, pero también una operación complejísima, quedándole dos años de contrato y jugándose en Vitoria la próxima F4. Como alternativa se podría echar la caña en el mercado de agentes libres NBA, nombres como Maxi Kleber, Nemanja Bjelica o Jonas Jerebko, que ya interesó al club en 2016. Dallas tiene una opción para renovar por poco dinero al alemán, que ha promediado 16 minutos este curso. Al serbio, ex MVP de la Euroliga, no parece que le vayan a faltar ofertas pese a su discreto papel en Wolves. Aunque el ideal para el Madrid por edad, versatilidad y recorrido sería Juancho Hernangómez, absolutamente residual en los Nuggets, que bien podrían cortarle a lo largo del verano.

Doncic silencia el Buesa y reivindica su MVP

Doncic en el Buesa Arena en la final de la ACB

La temporada del Madrid se recordará por cuatro victorias decisivas lejos de Goya, a saber, el segundo de la serie contra PAO, los dos de Belgrado… y, sí, este tercero de la final ACB. La parroquia local sacó pecho por el lleno en el pabellón, pero al Madrid, después de sobrevivir a los 19.000 energúmenos de OAKA, el Buesa debe parecerle poco menos que un jardín de infancia. En la pista, eso sí, fue un duelo de alto quilataje, un triunfo que cambia la serie y bien puede acabar valiendo el título.

Aguantaron los de Laso dos demarrajes vitorianos, en el primer y tercer cuarto, una dignísima versión de Baskonia, con Vildoza y Poirier de nuevo estelares. El Madrid se agarró al duelo con piolet y, cuando la temporada estaba en juego, apareció la estrella, guonderboy, ese cuyo MVP tanto se criticó en Vitoria vino a enseñarle chapa al aspirante local. “Mira el trofeo, puedes tocarlo un poco si quieres”. Luka terminó máximo anotador y reboteador del partido, 20+9, tomando un puñado de buenas decisiones con el balón en las manos en las posesiones clave. Shengelia, desacertadito de nuevo (4/11tc), vio cómo le flotaron de 3 con un descaro casi humillante, recibió una soberana chapela en el ataque decisivo y se volvió a marchar frustrado, mohíno, con un gesto antideportivo. El valor de las acciones de Toko está cayendo sensiblemente en esta serie, ni rastro del cuatro que dominó el tramo central de la temporada.

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Perdió el duelo de MVPs… y también el de ala-pívots, ante Trey Thompkins, que ya le hizo un traje en el segundo y al que bien haríamos en empezar a ver cómo el cuatro titular del Madrid para el próximo curso, independientemente del destino de Randolph o de un eventual sustituto. Se ha ganado Trey ese estatus en pista durante todo el año, apareciendo siempre que calentaba el sol y hoy no iba a faltar a la cita: 4 de 4 triples, caen con nieve.

Apagón Llull

Rudy recuperó desde la defensa el pulso a la serie y Campazzo jugó minutos valiosos en la primera mitad, antes de que una antideportiva cogida con alfileres le sacase del partido. El que no recuperó el pulso fue Llull, que venía en modo escopeta de feria y su tercero de la serie fue ir de Málaga a Malagón: 0 de 10 de campo, el peor partido en tiro que le recuerdo, que a punto estuvo de costar caro. Pero ahí estaba Carroll para compensarlo, como durante todos los playoffs. Metió 15 puntos en 15 minutos, incluidos 5 seguidos a 6 minutos por jugar, cuando Baskonia tenía pelota de break (+7). Qué temporada la suya, 52% en triples con 35 palos, el cabrón se conserva en formol. Modo leyenda.

Aunque quizá el factor más desequilibrante, aún más que Carroll e incluso Luka, es el doctor Tavares, que pasó religiosamente consulta en el Buesa: cinco tapones colocó, dos en los últimos 100 segundos. El que le pone a Toko a 29 segundos del final quedará como una de las jugadas de la serie. Porque no es el tapón, es el impacto moral, la frustración y el miedo que genera en las filas rivales. Me lo reconocía un amigo vitoriano, “si pudiese lesionar a un jugador del Madrid, sin duda sería a Tavares”. Pensadlo bien, te estás jugando el partido, la final, y a tu jugador franquicia le colocan un tapón limpísimo, casi con el codo y sin saltar. Es humillante, cuasi pornográfico. Acciones que quedan en la retina del jugador; el martes se juega el cuarto y a ver quien es el listo que se aventura a la zona. La conclusión es que Gigante Verde no te gana partidos, lo que te gana son campeonatos, a la final de Belgrado y a sus playoffs ACB me remito. Pobre Kuzmic, le recordaremos por el tipo cuya lesión abrió la puerta a Tavares…

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Laso se acuerda de la pintura para empatar la final

trey Thompkins y Gustavo Ayón en la final ACBRecobra el Madrid el pulso a la final con una victoria cómoda en el segundo, en el que no perdió la cara al duelo pese a un arranque de enorme acierto exterior visitante (9/13 triples al descanso). Clave resultó el ajuste de Laso, superado por Pedromar en el primer duelo y que, en vista de que Rudy y Lull siguen con la pólvora mojada (3/21 triples en la serie), sí recurrió esta vez a alternativas de ataque en la pintura. Se buscaron con paciencia los desequilibrios y se castigaron sin miramientos, especialmente tras el esguince de Voigtmann, que obligó a Timma a jugar minutos de 4. Así las cosas, los interiores blancos se fueron a 47 puntos, 27 más que en el primer encuentro, con Ayón y Thompkins como referentes.

El mexicano se resarció de su horrendo partido del miércoles (algún de este foro ya le quería echar) y se hizo fuerte en la pintura, presentando números en modo Titán, 14-10-3. Trey, por su parte, lideró con sus puntos la escapada buena, al comienzo del tercer cuarto. Se fue a 16 en solo 17 minutos, con un impecable 7/8 de campo.

Entre él y Felipe se merendaron a Shengelia, lo cual empieza a dejar de ser noticia. El georgiano acabó desquiciado, incluso con algún gesto feo de frustración. En los 6 duelos Madrid-Baskonia de este curso, registra un pobre 38% de campo y valoración 10, la mitad de su promedio. Es muy bueno, no seré quien lo niegue, pero ojo que quizá no tanto como para tirar por él la casa por la ventana. Según ha llegado el desenlace de su temporada más redonda, se ha ido haciendo pequeño, en contraste con otros como Vildoza y Poirier (22 y 24 años), apuestas de medio plazo lo mismo igual de interesantes. Con dos años todavía de contrato en vigor que le quedan a Shengelia, jugándose la F4 en Vitoria el próximo curso y siendo cupo nacional, clave en un club que apura tanto como Baskonia, sólo una cifra disparatada podría sacarle de allí. Un disparate al que, visto lo visto, no le veo sentido.

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En todo caso, el Madrid puede ir buscando un ala-pívot que arrope a Trey y Felipe, no hace falta que sea una estrella, pero Randolph parece definitivamente desahuciado, el único de los 12 que no pisó la pista, ni siquiera con el partido resuelto. Si hasta prefirió Laso jugar 7 minutos con Doncic de ala-pívot antes que alinear a Randolph. A buen entendedor… Es una penita ver a semejante talentazo marchitarse en el banquillo, pero llegados a este punto imagino que ambos ganarán con su salida. No tengo una respuesta a tamaño declive, desconexión, su estado físico parece correcto. Hay variables en la ecuación que seguramente desconocemos, se me ocurre tema mental, asuntos familiares o intrigas de vestuario. Sea lo que fuere, no ha sido posible revertirlo, ni siquiera para Laso, cuya principal virtud es precisamente la gestión de vestuario.

De regreso al partido, son buenas noticias ver a Facu de nuevo mandando, que desde la artroscopia y la vuelta de Llull no había sido el mismo. Se nota que aún le faltan piernas para definir entrando a canasta, pero dirigió y defendió como un poseso en ese tercer cuarto clave. En el que también destacó Tavares, enorme factor defensivo, liberado por la ausencia de Voigtmann. Desconocemos el alcance del esguince del alemán, no parecía especialmente grave, pero una eventual baja o un jugar mermado podría marcar tácticamente los duelos en Vitoria. Por lo pronto, el Madrid ha recuperado las constantes a la eliminatoria y aleja el fantasma de la final de 2010.

El Madrid se topa con el muro de Pedro Martínez

Rudy Fernández del Real Madrid penetra a canasta ante Ilimane Diop, de Baskonia, durante la final ACB 2018Arranca el Madrid la final con un serio toque de atención, una derrota ajustada pero de ley ante Baskonia, casi siempre por delante y más enchufado, recién salido de una serie exigente ante el Barca. Y si fue ajustada fue por arreones individuales, de Doncic en el tercer cuarto y sobre todo de Carroll en el último, que no por juego fluido de los locales, fríos y con tramos de verdadero desacierto en tiros de habitual buen %. Va a tener el Madrid que bajarse por primera vez del autobús, quitarse la chaquetilla de campeón de Europa y meterse en el barro si quiere levantar esta copa, que no es Baskonia top8 Euroliga por casualidad. La derrota no es defcon 1 pero sí aviso naranja, deja poco margen de maniobra.

Y sobre todo va a necesitar el Madrid mucho más acierto de sus tres jugadores mejor pagados, que cuajaron una actuación muy pobre, Llull, Ayón y muy especialmente Rudy. El mallorquín jugó su peor partido del curso, en plena negociación para renovar y justo cuando estaba firmando unos magníficos playoffs. Mucha mala decisión en pista, protestón y poco participativo (0 rebotes y 0 pérdidas). Terminó con valoración -3 y su defensa a Beaubois en el tercer cuarto coincidió con el minuto de gloria del francés que rompió el marcador. Lo sabe y dormirá caliente esta noche, se le espera.

El capitán del Real Madrid, Felipe Reyes, juega un 1x1 al post con el jugador de Baskonia Toko Shengelia

La batalla en la pintura

Baskonia es el único equipo de la ACB con un puesto de pívot como para tutear al Madrid. La combinación de tiro y movilidad de Voigtman es un dolor de muelas para Tavares. Pedro Martínez, que huele la sangre a millas, ordenó con insistencia castigar el desequilibrio: 1×1 de Shengelia al poste, ayuda de Tavares y balón abierto para el alemán, que lanza o rompe al aro. Cuando Laso se cansa y pone a Ayón, entonces sale Poirier, físicamente más poderoso que el mexicano y al que se busca en 2×2. Ayón, en realidad, tardó mucho en elevar el nivel de intensidad a lo que requería el duelo, hasta tirillas Diop le ganó algún 1×1 al poste en esos minutos, por no hablar de Huertas paseándose por la zona como Pedro por su casa. Para colmo, sepultó con dos pedradas desde el tiro libre las opciones blancas en el final a cara o cruz. Se le espera también.

Me detengo en la batalla táctica al poste porque sospecho que vamos a ver repetidas las misas situaciones muchas veces esta semana, y de cómo las resuelva Laso puede depender en parte el destino de la serie. Y el tercero al que se espera en el Madrid, aunque en menor medida, es a Llull, errático todos los playoffs, asumiendo demasiado protagonismo para no estar ni mucho menos al 100% aún, algo que lógicamente no veremos hasta el próximo curso. Promedia 11.4 tiros de campo por partido en playoffs, el que más del equipo, por delante de Doncic (9,7) y Carroll (7,8). En el otro lado de la balanza, se echaron en falta más situaciones de 1×1 al poste de Felipe y Thompkins, que aprovecharon las pocas que tuvieron. No destaca precisamente Shengelia por sus dotes defensivas, menos aún si tiene que cuidarse de faltas por las minutadas que se casca.