Hay en la parroquia cierto hartazgo con la inconsistencia de rendimiento y con el lenguaje no verbal de Randolph. Nadie duda de sus aptitudes, pero no ha enganchado dos partidos seguidos buenos de blanco en 14 meses (con Eslovenia sí). Y el nombre que se repite en los corrillos madridistas como sustituto deseado es el mismo: ¿Y si rompemos el cerdito por Shengelia? Números en mano está siendo el mejor cuatro en Europa esta temporada, claro candidato junto a Luka al MVP de la ACB.
Como punto de partida, recuerdo que el georgiano es el jugador franquicia de un rival directo, licencia A Euroliga, y le quedan dos años de contrato en vigor. Baskonia no tiene necesidad alguna de vender, así que la única forma de sacarlo de Vitoria sería con una oferta económica mareante. Aquello de «todos tenemos un precio», que es canción de Victor Manuel y máxima de Querejeta… El Madrid ya dejó claro que no asumirá el (pufo)contrato de Granger, así que hablaríamos de compensación a pelo, rompiendo la norma no escrita de que Florentino no paga transfers altos en basket. Pongamos que el club blanco ofrece los dos millones de la cláusula de salida de Doncic. Es aquí donde me surge la duda: ¿realmente Toko lo vale?
Trey le enseñó matrícula
Desde luego ayer no enamoró a los cuatro valientes que se acercaron a Goya al encuentro aplazado, por cierto, el duelo entre los dos primeros clasificados más descafeinado de la historia de la ACB, que sirvió para el lucimiento de Rudy y sellar el Madrid el primer puesto de la regular. Se jugó a una mierda de hora, las 18h en día laborable, al parecer para dar tiempo a montar en el Wizink el concierto del día siguiente. Hasta salieron Melvin Pantzar y Malmanis de titulares. Shengelia, que venía de ser MVP la anterior jornada, se quedó en valoración 5 y, sobre todo, presentó la peor estadística +/- de los 23 jugadores que pisaron el parquet: -17 Baskonia en sus minutos en pista. Thompkins se le comió literalmente con patatas, 18 puntos con 8/10 de campo. El americano está de dulce, firmó una eliminatoria muy seria ante PAO y a Estudiantes hace cinco días le hizo valoración 24.
Shengelia pasó también sin pena ni gloria por los cuartos de final de la Euroliga, la defensa del tío Zeljko es la prueba del algodón de las estrellas. Cierto que jugó algo mermado el tercer partido y que sus estadísticas son homologables, pero nunca transmitió sensación de dominio, algo que en algunos momentos sí hicieron Beaubois o Poirier. Igual que Doncic, Toko rebotea y fuerza personales, así que suma estadística fácil, lo cual no siempre es termómetro de una buena actuación, como fue el caso en cuartos.
«Es un ala-pívot a la antigua usanza», leí ayer en Twitter, una reflexión con miga. Y es que su mejor virtud es el 1×1 en ataque, tanto al poste de espaldas como fuera a dentro, echando el balón al suelo, atacando el aro con fuerza y velocidad. Virtudes muy valiosas y escasas en el mercado… pero con poco margen de lucimiento en el sistema blanco (salvo que te llames Felipe). Laso premia otras facetas en el ala-pívot, como el pick and pop, el juego sin balón (cortar por línea de fondo), ocupar las esquinas y garantizar un sólido porcentaje de tres. Aquello del ‘Cuatro moderno’. Sirva de ejemplo Trey, que jugaba mucho 1×1 en Nizhny y tuvo que adaptar su juego para asentarse en la rotación de Laso. El mismo rol ‘limitado’ que sacó a Mirotic de sus casillas y deja en Randolph esa jeta de prima donna de morros. Dado el caso, no dudo que Shengelia podría adaptarse y cumplir el rol, pero ¿no sería comprarse un Ferrari para conducirlo a 50 por hora?
Hace ya algunos años que aprendí a nunca dar a Felipe por muerto, confieso que caí en la tentación algunas veces pero siempre me tapó la boca, para mi alegría. De un tiempo a esta parte nos tiene acostumbrados a cascarse de tanto en cuanto recitales acústicos en ACB, ventresca dominical, pero lo del tercer cuarto de este jueves en OAKA es otra dimensión, una exhibición como no recuerdo a un jugador de su edad y a este nivel en Euroliga, una exhibición digna de la jodida leyenda que es. Es listo y tiene unos huevos hasta el suelo, con su culo pollo y sus 38 palos bailó a la pléyade de atletas de los verdes, imposible ser más efectivo jugando tan feo. Hasta se cascó un par de triples, y tras el segundo se quedó con el brazo en alto y la muñeca doblada, cual tirador, momento choteo máximo. Grande.
Escucho en las últimas horas preocupantes rumores de diversa fiabilidad que apuntan a la salida de Trey Thompkins, que termina contrato en verano y al que el Madrid, cito textual, «sacrificaría». La fábula no termina aquí, según la misma línea argumental, saldría «para hacer sitio a Shengelia», que vendría en pack de dos, como los yogures,
El castillo de naipes iba aguantando según se lesionaban efectivos, se sacaban partidos adelante con la plantilla en cuadro, «la conjura» y «la testiculina», pero ha sido romperse Ayón y el castillo se ha venido abajo con estrépito. El mexicano tapaba muchas miserias y compensaba desequilibrios en ambas zonas, por ejemplo, el balón ya no circula casi en ataque, abusando el equipo del recurso fácil de los triples. Cuatro derrotas en cinco partidos (3 seguidas en Euroliga) y la visita mañana de Unicaja cobra de repente una importancia vital para no descolgarse del vagón de cabeza.
Si el bajón de resultados tras la Copa pudo levantar dudas sobre la candidatura del Madrid a la Euroliga, todas quedaron borradas de un plumazo con el sonado triunfo en El Pireo, donde no ganaba desde hacía 12 temporadas. Una victoria que garantiza como mínimo el segundo puesto, primero seguro si se ganan los dos últimos partidos, ambos en el Palacio. En la edición de la Euroliga más igualada que recuerdo (al final ha resultado un éxito el cambio de formato), el Madrid cierra periplo a domicilio con balance 9-6, siendo dos de esas derrotas por un solo punto. De nota.
Si la derrota ante Galatasaray hace dos semanas fue un pinchazo, caer en OAKA es un tropiezo asumible, de los que cuentas como probable al mirar el calendario al comienzo de curso, claro que en algún momento habrá que ganar también partidos así para ser campeón. Asumible la derrota especialmente porque llega el Madrid con los deberes hechos en Euroliga a este tramo final de la liga regular, con un puesto prácticamente asegurado entre los tres primeros. Además la imagen ofrecida en Atenas, sin ser brillante, sí fue homologable, consistente atrás, coral en ataque, destacada la pareja Ayón-Othello (11/13tc), con opciones de partido hasta el último minuto, aguantando el envite de uno de los rivales más duros de la competición, solo hay que ojear el roster y saber que lo entrena Xavi Pascual. Al final, pesaron más las pérdidas de balón (16) que la batalla bajo aros, atrapó el Madrid 10 rebotes más.
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