El Madrid también sucumbe al matagigantes

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Ha llegado ese tramo de temporada en que el Madrid se concentra en la Euroliga (6 victorias seguidas), levanta el pie del acelerador en ACB y entra en modo ahorro. Sin disimulo, ni falta que hace. En un calendario a 80 partidos habrá necesariamente algunos de alta exigencia y escasa recompensa, y a poco que se tuercen el equipo baja los brazos: -17 en Zaragoza, donde ya cayó el Barca, siempre por detrás en el marcador y algunos tramos de bochorno en la segunda mitad (parcial de 19-0). Más allá de las formas de la derrota, que pican esta noche pero se olvidan ya mañana, lo único que importa es que se han esfumado los dos encuentros de ventaja en la clasificación ACB respecto al Barca, y este curso el factor pista en la final puede ser más importante.

El Madrid notó los 4.000 kilómetros de viaje hacía menos de 48 horas (San Petersburgo) y que el Zaragoza estaba fresco tras 8 días sin jugar, además de las ausencias de Rudy y sobre todo Llull, clave en varias victorias exigentes a domicilio esta temporada. Se notan sus ausencias porque son muy buenos y porque a Causeur le tenemos hibernando como los osos, nivel sandwich mixto, y con Laprovittola se puede echar pocas cuentas, nada que no hayamos comentado ya. Sí dio la cara Carroll, del que disfruto cada triple como un atardecer al final del verano.

Tavares y Randolph, cuestión de coco

Por otro lado, la cabecita de Tavares empieza a ser un hándicap, cuando cada falta se convierte en una técnica en potencia. Este domingo tampoco terminó el partido, su quinta fue una técnica, y es demasiado importante para el equipo como para que su presencia esté continuamente amenazada por su incapacidad para controlar las emociones. Lo mismo un coach de mindfulness…

Randolph ha celebrado la noticia de su renovación (todavía no oficial) con dos discretísimas actuaciones, en Rusia y en el Príncipe Felipe. Muy suyo, de grinch aguafiestas. A veces pienso que si no le apetece jugar ACB, podía decirlo sin más y se le firmaba la mitad de salario… En verano de 2020 terminaba contrato y, a falta de conocer detalles económicos, su renovación es de ley. Pese a sus evidentes carencias, casi todas de coco, es un cuatro de élite y con pasaporte comunitario, no abundan. Más que la renovación, me genera dudas la duración, 3 años garantizados a un jugador tan volátil, con 30 primaveras, por el que tampoco consta que hubiese hostias en el mercado y que hace tiempo tocó techo. Compartimos la preferencia de la directiva por la estabilidad de plantilla, pero lo mismo con un 1+1 iba chutado.

Trey, por cuya continuidad no daría un duro, está haciendo la pretemporada ahora, falto de ritmo de competición e inocente atrás, y Garuba ha perdido la inercia en las últimas semanas. Sigue cumpliendo, pero ha dejado de revolucionar los partidos desde el banquillo con su intensidad contagiosa. Ya no coge a los rivales por sorpresa y, según regresen Mejri y Felipe, sus minutos se van a encarecer aún más, incluso en ACB. Podría decirse que está pasando su particular rookie wall. Que nadie se me alarme, no deja de ser otra etapa del aprendizaje.

Deck + Facu, pasión argentina en Goya

Gabriel Deck Real Madrid CSKA EuroligaSuponíamos tras verle en el Mundial que Deck sería el mejor fichaje del Madrid este curso, y no está fallando. Tampoco es que Mickey y Lapro estén apretando mucho, dicho sea de paso. Lo que ni el más optimista auguraba era la rapidez con la que evolucionaría, de Tortuga no tiene nada: de chico apocopado y fondo de rotación a imprescindible en solo dos meses, diría más, en este Madrid tan coral quizá esté siendo el mejor jugador del equipo en lo que va de curso, contando todas las competiciones.

Si una característica le define sería la intuición. Porque no es el mejor en ningún aspecto técnico, ni de lejos, pero el baloncesto fluye por él, busca las cosas sencillas, las de más alto porcentaje, sean feas o bonitas. Cada decisión en pista tiene sentido: un corte al aro, un aro pasado en vez de un mate, una ayuda atrás o el pase al compañero que corta. Su segundo cuarto contra CSKA anoche fue un clínic, con esos portentosos rebotes defensivos batiendo desde segunda línea o la clase de juego al poste que impartió ante Hilliard. Placer vintage, un alero puro a la vieja usanza. Lesionado Clyburn para todo el curso, Tortuga bien puede ser a día de hoy el mejor tres puro de la Euroliga, con permiso de Casspi. Acabó con 11 rebotes y 6 asistencias, además de 17 puntos, su mejor encuentro con la camiseta blanca, que no flor de un día.

Visto en perspectiva, su fichaje es una genialidad: 250k euros costó su libertad de San Lorenzo, y debe estar cobrando una risión (ponedle 500k anuales), contrato del que le queda esta y otra temporada garantizada. El tipo de fichaje que si lo hace Baskonia escuchamos durante meses alabanzas a Salazar. Por cierto, que Baskonia llegó a preguntar por Deck, pero le parecieron muchos esos 250k euros de transfer por un jugador así… El mismo verano pagaron 500.000$ por los derechos de Yousoupha Fall.

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Al ritmo de Campazzo

A todo esto: la doble jornada en casa contra equipos moscovitas arroja dos victorias blancas y +44 en el global. Se ha puesto el Madrid ya en modo candidato, venciendo y convenciendo, y ha escalado hasta el tercer puesto, por detrás de Efes y Barca, los tres que presumiblemente copen las primeras plazas de la fase regular. Otra conclusión que arroja la semana sería que el Madrid se ha hecho fuerte en casa: no ha terminado aún noviembre, ya han pasado por el Wizink casi todos los notables de la competición, a excepción de Milán y Efes, y todos han corrido con la misma suerte. Es más, solo Maccabi forzó un final igualado.

Y el mejor junto a Deck esta semana ha sido también argentino, Campazzo, que contra los rusos recuperó el tono y dominó el tiempo, al nivel de estrella continental que se le supone y al que nos tiene acostumbrados, tras un mes discreto que achacamos al cansancio post Mundial. Sus números no dejan lugar a dudas (33pts y 11as en dos encuentros), pero en el boxscore no aparece su gran defensa a Mike James, que se fue de Madrid con 0/7 tiros de dos.

Toñete Randolph ya se sabe, es un reloj cuando suena el ‘I feel devotion’. Juega un poco a su bola, acumula 9 jornadas sin dar ni una asistencia en Euroliga, pero lo compensa con unos porcentajes de tiro espectaculares, 24/47 triples. Y como le entran, se activa e involucra en defensa. A este nivel y con ese pasaporte esloveno, cero dudas sobre su renovación (termina contrato en verano). Tavares no firma números muy lustrosos pero su influencia es brutal, porque resulta que esto se juega en dos aros y el boxscore refleja mayoritariamente lo que sucede en el de ataque. +25 el equipo ayer en sus minutos en pista, que fueron solo 14 por su exceso de adrenalina. Hubo algunas faltas dudosas, otras menos, pero todas le alteran el karma, oiga. No es normal el reguero de técnicas por protestas que arrastra en esta Euroliga, la mayoría merecidas. Lo de celebrar los tapones como un energúmeno con el partido decidido puede que haga las delicias del sector duro, pero le hace flaco favor al equipo y a su reputación en la competición. Un valium para él, por favor.

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El Madrid baja los humos al Barca de Mirotic

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Han pasado casi dos meses desde que se encontrasen en la final de Supercopa, ha sorteado el Madrid un bache de juego a domicilio y el Barca ha tocado liderato en Euroliga, pero ha sido volverse a cruzar y comprobar que las constantes vitales se mantienen. A saber: que los blancos siguen medio cuerpo por delante, son más equipo, con más alternativas, inercias y una idea de juego colectiva. El Barca defiende, a ratos, y en ataque, a falta de otro plan, encadena acciones individuales de mérito, gracias al enorme talento de su plantilla, una receta que alcanza para ganar a la mayoría, pero no en pista de un equipo F4.

El quinteto titular del Madrid dio un soberano baño al azulgrana en el primer y tercer cuarto, especialmente sangrante lo de Brandon Davies que, como dice mi hermano, “pasó en menos de dos horas de Rambo a soldado raso”. Pensamos que le tenía tomada la medida a Tavares en el duelo ‘africano’, Uganda vs Cabo Verde, pero fue el madridista quien enseñó matrícula esta vez. Se quedó Davies en valoración -12, que se dice pronto, ¡-12! Edy confirmó así su línea ascendente, ejerciendo una enorme influencia en el juego, muy por encima de su discreta estadística: 2 puntos y 5 rebotes. Y así se lo reconoció el Palacio, con la ovación de la noche cuando salió expulsado por doble técnica, con el partido ya resuelto y tras celebrar como un energúmeno una boina a Higgins. Sí, fue ese tipo de velada en Goya.

Los reservas azulgrana habían dado la vuelta al marcador en el segundo cuarto, parcial de 15-0 mediante, con Kuric y Delaney enchufando de colores y Tomic sumando fácil ante Mickey que, ya sabemos, defender no es lo suyo. 36 puntos metió el Barca en ese cuarto y 38 entre los otros tres juntos. Tampoco tuvo su día Llull: 3/13 de campo y 5 pérdidas. Viene de salvar el culo al equipo en varios de los últimos partidos, se tiró las que debía y esta vez no entraron, nada que objetar, si acaso, que le sobró algún minuto en pista en favor de Campazzo (+24 con el argentino en pista).

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Taylor llevaba un mes regañado con el aro y con la vida, pero en el derbi resultó capital, acertando con algunas canastas en la escapada buena, la del arranque del tercer cuarto, y sobre todo secando a Higgins, el más en forma del Barca, 13 de 16 triples la pasada semana. El mejor de los blancos fue Tortuga Deck, lo que ya ha dejado de ser noticia, ni siquiera contra un Barca. No lo hará bonito pero lo hace casi todo bien, cómo gana la posición, carga el rebote o corta al aro. Además, uno de los que más desequilibrios genera en ataque estático, contra el Barca especialmente, dada su superioridad física al poste contra los aleros por la ausencia de Claver.

En la rueda de prensa Laso destacó a Randolph, al que le tocó bailar con la más fea (Mirotic) y que en líneas generales cuajó un partidazo. Al fin y al cabo, era territorio Toñete: fase regular de Euroliga y rival de enjundia. El tipo de veladas en que se motiva e implica, véase la foto arriba, 16 puntos y 7 rebotes. Además, se tuvo que ir a 29 minutazos, que a Garuba aún le vienen un poquito grandes estos duelos de máximo nivel (Roma no se conquistó en un día) y debido a la ausencia de Thompkins, que fue el descarte de Laso tras inscribirle al fin el club en el roster de la Euroliga. El comienzo del fin del culebrón.

Mirotic acabó en sus números habituales (19 puntos) pero no marcó diferencias, nos suena la historia. Esa superioridad que muestra en la mayoría de partidos no la ha confirmado en los dos en Goya, en parte por la entidad del rival, en parte por su propia ansiedad, por demostrar, ese ánimo venganza que le desalinea los chakras. Resulta evidente: los tiros que fuerza, el puño al aire tras anotar en el primer cuarto, su exasperación con los árbitros.

Había calentado la previa gratuitamente con unas declaraciones desafortunadas (“hay gente jodida, que no asume que esté en el Barca”) y buena parte de la parroquia blanca se desahogó con él. Particularmente, no me gustan los insultos al rival, tampoco a Niko, pero entiendo que es deporte profesional y aguantar la presión a domicilio va en el sueldo. Igual que aún se acuerdan de los muertos de Rudy cada vez que pisa el Palau porque hace seis años les dejó compuestos y sin novia. Si buscase galantería me hubiese abonado al Teatro Real y no al circo de Goya. El caso es que Mirotic, en vez de agachar la cabeza y mantener perfil bajo tras la nueva derrota en Madrid, siguió erre que erre: “Ya vendrán, cuando acabe mi etapa en el Barça veremos quién ríe”. En fin, clase tendrá… pero solo en la pista.

Carlos Alocén, ADN madridista

EH6bVW2WkAMMBJxNo le prestamos demasiada atención en verano porque somos unos yonkis del cortoplazismo y este era un fichaje a medio plazo: 150k por los derechos de Carlos Alocén. Progresa adecuadamente y nos lo ha tenido que recordar con su estupenda actuación en la victoria maña sobre el Barca este domingo. Por cierto, su primer servicio a la causa madridista, alejando a los de Pesic a dos partidos ya de distancia en la clasificación ACB. Buena forma de cerrar una semana complicada en la casa blanca, tras el meneo en Estambul. 9 puntos y 9 asistencias del chaval, que a sus 18 añicos dirigió con mano de hierro al equipo, hoy con extra de minutos por la baja de San Miguel.

 

Os recomiendo verle jugar y no quedaros en la estadística: el boxscorismo, esa enfermedad del basket en el siglo XXI. A Alocén no suele hacerle justicia, no refleja intangibles en los que destaca como defensa, empaque al timón para su edad o contención de errores. Es justo lo contrario que algunos otros, maestros del maquillaje, que tenemos en mente y no hace falta nombrar. ADN madridista. Y qué mejor prueba de que la temporada de Alocén está por encima de su estadística que ese segundo puesto en la tabla de su Zaragoza, con balance 5-1 y medio pie en la Copa.

Barreiro Mirotic Zaragoza Barcelona ACB
Por cierto, interesante el proyecto que han montado allí, plantilla equilibrada que combina veteranía (San Miguel y Fran Vázquez), anotadores con experiencia ACB (Seeley, Benzing, Seibutis) y jóvenes con margen de mejora (Alocén, Barreiro, Hlianson y Krejci). Además de Alocén, muy buen curso del canterano blanco Jonathan Barreiro, que llevaba un par de años algo estancado y este curso está dando el paso al frente. Doncic nos acostumbró tan mal que dar el stepahead entre profesionales a los 22 años que tiene Barreiro nos parece ya casi tardío. Reboteador consistente y físicamente un tanque para el puesto de alero, su mejora viene por la consistencia en el tiro y el conocimiento de juego. Es decir, horas de vuelo y de entrenamiento, receta conocida que se cocina a fuego lento. No me consta que el Madrid guarde derechos sobre él. Habrá que seguirle la pista, sobre todo dada la carestía de talento en su puesto en Europa, aunque de entrada no le veo nivel para el roster blanco, lo cual no quita que sea un orgullo ver a canteranos del club crecer y asentarse en la ACB.

Me detengo en el Zaragoza-Barca porque lo del Madrid en Goya ha sido un trámite, poco más que un entrenamiento con público. A destacar la actuación de Tavares (16 puntos), intrascendente dado el rival, el Manresa, pero importante para frenar su preocupante involución de las últimas semanas, máxime cuando parece un problema de confianza y ansiedad más que de estado físico o juego. Destacado también Gabi Deck (18 puntos), que a la chita callando se está convirtiendo en pieza de peso en la rotación de Laso, tanto en ACB como en Euroliga, tanto de alero como de ala-pívot, tapándole las miserias a Randolph, que termina contrato y haría bien en irse poniendo las pilas si quiere seguir.

Naufragio total en Kaunas

Laprovittola Tavares Zalgiris Real Madrid EuroligaDe crucero por el Báltico. En ese plan viajó el Madrid a Kaunas y, claro, así le lució el pelo: naufragio total. Zalgiris, que había comenzado la temporada haciendo amigos, le pintó la cara, quizá no en lo holgado del marcador, pero sí en intensidad, concentración y sensaciones, sobre todo en un último cuarto (+16). Mención especial a Zach Leday, que había sumado 4 de valoración en las dos primeras jornadas y subió 35 emparejado con Tavares y Mickey. Y aquí me detengo, porque el arranque de curso del caboverdiano (pretemporada incluida) empieza a ser de mear y no echar gota, sangrante tras su mega renovación en verano.

No es un problema de estado físico, como Ayón en su día tras el pelotazo de 2016, que apareció empachado a tacos y enchiladas. Tavares se ha machacado este verano, nos lo ha narrado por Instagram, su problema es que parece haber retrocedido dos años en conocimiento del juego, con la única diferencia de que ahora se sabe cuidar de faltas innecesarias. Está torpe, desafortunado en sus decisiones en pista, hace las cosas medio segundo tarde. Y si el jugador que más diferencias debe marcar de la plantilla no está, cuesta bastante más sacar los partidos con holgura, por mucho Madrid que seas, y a domicilio en Euroliga jugar al cara o cruz es jugar con fuego.

Pasa también factura la ausencia de Thompkins, ya independientemente del motivo, porque no hay reserva fiable en el puesto de alapívot para partidos exigentes. Felipe no está ni de lejos para estos trotes, salió 3 minutos y medio y ya se hicieron largos. Randolph fue junto a Causeur el mejor en Kaunas, pero se tuvo que ir a 30 minutos y, sobre todo, jugar el final del encuentro. Y ahí no es de fiar, de hecho, debe ser el jugador de menor IQ de la plantilla, en dura competencia con la versión 2019/20 de Tavares. Con 3 minutos por jugar y 4 abajo, sin apenas margen de error, Randolph regala a Zalgiris un balón y comete a renglón seguido una falta estando en bonus, al base rival a 7 metros y sin la menor ventaja.

Sin Facu cuesta el doble

Otro hándicap resultó la ausencia de Campazzo en la primera parte por sus 2 faltas en los primeros 50 segundos. Sin su metrónomo el equipo fluye la mitad, y ya fue a remolque todo el duelo, eso que Laprovittola cumplió el expediente, que no es poco decir en su caso en Euroliga. Se quedó, de hecho, un día propicio para que se reivindicase en Europa: rival de zona media y con el base titular fuera de juego por faltas desde el inicio. Pero de donde no hay no se puede sacar y Lapro no deja de ser un fichaje de andar por casa a efectos continentales, para echar una mano. En verdad, casi nada funcionó en Kaunas: solo 73 puntos anotados y -9 el rebote, aunque esto último cada sea menos noticia. Rudy acumula 2/12 tiros en los dos últimos encuentros europeos, se echaron en falta minutos de Carroll en la segunda mitad y Llull se quedó en aprobado raspado lo que, de nuevo, cada vez es menos noticia. No siempre van a estar los viejos rockeros para apagar los fuegos…

No es grave la derrota, el balance de la temporada se queda 8-1, que muchos ya quisieran, pero en Euroliga las sensaciones no son óptimas, en puertas de visitar Estambul la semana que viene. Costó un mundo sacar la semana pasada el partido en casa contra Maccabi y esta se pincha en Kaunas, la salida más propicia del calendario las últimas temporadas. La inercia del Mundial ya se está perdiendo, sabíamos que este momento llegaría, y es ahora cuando empieza la temporada de verdad.

El Madrid presenta credenciales en Europa

Campazzo fenerbahce Euroleague Real MadridApenas han pasado seis semanas y lo que de entrada nos pudo parecer una mera apuesta por la continuidad, decepcionados entonces por los grandes nombres de mercado que se habían escapado, va camino de convertirse en uno de los movimientos clave de la sección de los últimos años. Hablo de la renovación de Campazzo por cinco temporadas, estampada justo antes del Mundial, aunque fraguada durante meses, y que garantiza de blanco al que bien puede ser el mejor jugador de Europa a día de hoy, si tenemos en cuenta ambos aros.

Empiezan a ser muchas coincidencias: su final ACB (MVP), su Mundial (líder del finalista), su Supercopa (MVP) y su arranque de Euroliga hoy, dominando a todo un Fenerbahce, haciendo parecer a Sloukas un basecillo chuchero. Acabó Facu la velada como el más valorado con 24, pero la estadística que mejor describe su partidazo es el parcial: +22 el equipo en sus minutos en pista, en un partido decidido por solo 4, lo cual, por cierto, deja en bastante mal lugar a Laprovittola, del que también hablaré.

Resulta de una ceguera inexplicable que Euroliga no haya incluido a Campazzo en su lista de 10 candidatos al MVP de la temporada o que su precio de partida en la Fantasy (el equivalente a la Supermanager) estuviese por debajo del de Scottie Wilbekin o Pierria Henry, entre otros. En Goya sí lo tenemos claro, es el general al mando, avalado además por el nuevo equilibrio salarial de la plantilla, que le convierte en el mejor pagado junto a Tavares, por delante ya de Llull, relegado este año a un rol secundario. Útil pero secundario, como refleja la rotación de este primer gran partido del curso: 14 minutos y 2 tiros de campo faltando Carroll.

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Randolph y Taylor se ponen de largo

Puede que a Facu le llegue en algún momento la cuesta de enero, como el año pasado, máxime tras un verano sin apenas descanso por el Mundial. Cuando eso pase, le volveremos a recetar descanso ACB y una Wonderbox casa rural, pero mientras dure la fiesta el Madrid va a ser muy difícil de batir, porque detrás del argentino hay un bloque extenso y rodado, que cuando no te juega bien uno te responde el otro. Hoy le tocaba a Randolph, tras un arranque de curso deleznable, pero que es ponerse en la camiseta el parche de la Euroliga y entrar en combustión. Es su competición fetiche, me recuerda un poco a Bourousis, que la ACB no le ponía, ni se molestaba por disimular, pero en que sonaba el ‘I feel devotión‘ se untaba las pinturas de guerra. Randolph en Europa es un reloj: 15 puntos, 5 rebotes y todo un trabajito atrás, soberbio ese robo a De Colo a falta de un minuto y con el marcador en el aire.

El tercer ariete resultó mechitas Taylor, superado por momentos por De Colo en defensa, para qué negarlo, pero tórrido en ataque, 8 de 9 campo, en parte por acierto, claro está, pero principalmente por una selección de tiro y un juego sin balón exquisitos. Quién le ha visto y quien le ve, de aquel atleta temeroso y con malas manos que llegó a Madrid en 2015 a uno de los mejores aleros del continente, batiendo desde el rol más deslucido de la rotación blanca. Una de las obras maestras de Laso. ¿Os acordáis de que nos moríamos de la envidia cuando el Barca rompió el cerdito para fichar a Hanga en el mismo puesto y el madridismo tuvo que conformarse con “el sueco este de las mechas”? No sé vosotros, pero yo hoy no le cambiaba por el húngaro ni con tres pelotis del Montesa encima.

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Laprovittola, fundido a negro

La diferencia final, solo 4, no refleja del todo la sensación de somera superioridad blanca, que metió una marcha más siempre que se estrechó el marcador, en fin, presentando credenciales como serio aspirante al título un año más. Si Fenerbahce se mantuvo en el partido fue principalmente por los nuevos, los propios y los ajenos. Me explico: el debut de De Colo no defraudó las expectativas, 22 puntos de la nada, en acciones de 1×1 y sin ventaja, puro talento. Perdió 7 balones, eso sí, y se fue a casi 36 minutos, una burrada teniendo en cuenta que los turcos viajaron sin bajas en el juego exterior. También debutó Derrick Williams, sustituto de Nicolo Melli, que no se sentó ni un solo segundo: los 40 minutos enteros se casó, en su caso propiciados por las bajas de Vesely y Lauvergne. Le dio tiempo a a meter 19 puntos, con 9 triples lanzados, una salvajada para un alapívot. Como digo con Mirotic: si ha venido a tirar triples, me quedo más tranquilo.

Y al marcador ajustado contribuyó también nuestro Laprovitola, en modo fundido a negro, que de repente recordó a aquel que naufragó en Baskonia porque la Euroliga le venía grande. No hizo nada bien contra Fener: lastimoso en la dirección, en defensa y en el cuidado del balón (4 pérdidas) hasta -8 de valoración individual, que se dice pronto, y -18 el balance del equipo bajo su batuta. Una hipoteca cada uno de sus minutos en pista. Sorprende un poco, porque había transmitido sensaciones interesantes tanto en el Mundial como en el arranque de curso, pero este debut Euroliga es una hostia de realidad con la mano abierta. Por el momento tiene crédito, confiamos en que no pase de un Déjà vu por aquello de la adaptación. Los jugadores no son una foto fija, sino que se curten y evolucionan, Lapro no tiene por qué ser menos, aunque mentiría si negase que su debut me deja con la mosca detrás de la oreja.