Campeón por aplastamiento

37 años cumple en abril, menuda leyendaza.Si algo ha venido a enseñarnos esta Copa del Rey de Málaga es que el Madrid continúa teniendo una marcha competitiva más que el resto en ACB, también este curso, pese a la mastodóntica inversión del Barca en verano. Un reprís por oficio, carácter, profundidad de plantilla, conjunción y defensa, ingredientes que además de dinero requieren paciencia y estrategia. Ante el aluvión de fichajes rutilantes del rival directo, la dirección técnica blanca mantuvo la calma y apostó por continuidad. Una continuidad expresada en fichajes discretos, incluso decepcionantes en la comparación con el vecino, pero también y sobre todo en las millonarias renovaciones de largo plazo de Campazzo y Tavares, blindados ante la tentación NBA y señalados como líderes naturales del equipo para los próximos años.

Unos jugadores franquicia algo heterodoxos, de pocos puntos y corte claramente defensivo, una apuesta escasamente sexy para el aficionado intermitente pero cuyos réditos ya caen como fruta madura. Este título de Copa, el más claro de los seis de la era Laso (pese a las dudas de juego en las semanas previas), se ha cimentado en la defensa, haciendo parecer bandas de juveniles al anfitrión Unicaja en la final y a todo un Valencia en semifinales, el mismo que batió de ley al Barca el jueves. Ambos se quedaron en 68 puntos y así, claro, pues se cierra la puerta.

A los hombros de Facu y Tavares

Las dos estrellas blancas llegaban a la cita en pico de forma y rayaron a un nivel estratosférico en el Martín Carpena. Tavares ejerció su habitual dictadura en la zona a base de rebotes, tapones y pánico en la ofensiva rival. Ya sabéis, exteriores paseándose por la pintura sin mirar el aro y pívots arqueando ridículamente sus ganchos para evitar la humillación de otra boina. Además, Edy adornó su dominio atrás con una gran eficacia cara al aro (14 de 17 tiros de campo), no solo a base de mates, sino también de ganchos y floaters en continuaciones desde 2-3 metros. Una prometedora línea argumental a medio plazo.

Captura de pantalla 2020-02-16 a las 23.47.26Con Facundo Stockton se le agotan a uno los adjetivos, confirmadísimo mejor jugador de la ACB, manque pese a Mirotic y a los enamorados de la estadística de valoración en ligas regulares. A ver quién puede siquiera toser al argentino, MVP de las tres últimas competiciones nacionales (final ACB, Supercopa y Copa). 31 asistencias por solo 3 pérdidas en el torneo, y 9/15 triples. Es paradójico que las mayores dudas respecto al juego de Campazzo cuando regresó a Madrid tras la cesión en Murcia fueran precisamente la inconsistencia de su tiro exterior y su excesivo ratio de pérdidas. Su caso es un recordatorio de cómo el talento, la confianza del cuerpo técnico y trabajo, mucho trabajo, pueden cincelar una estrella. Remarco lo del trabajo porque, en el caso de Facu, tras esa imagen de prestidigitador canchero se esconde un workaholic casi enfermizo. Milagros a Lourdes.

Los viejos rockeros

Jaycee Carroll final Copa del Rey ACB 2020La Copa viene también a desmentir la idea extendida de que el Madrid sigue siendo muy dependiente de Rudy y Llull. El equipo ha jugado un torneo extraordinario pese a que el primero apenas ha podido aportar por problemas físicos y el segundo solo ha jugado un partido bueno de tres. De todas formas, en el caso del menorquín, el balance es positivo, teniendo en cuenta de lo bajo que partía: tuvo un papel destacado en el único duelo igualado en la Copa, contra Bilbao. El sábado patinó y el domingo para cuando salió a pista ya no había partido. Se reservó en la segunda parte por molestias, isquios, en principio nada grave.

Al final, las estructuras del Madrid son sólidas y el ataque lo suficientemente coral como para no depender de un solo jugador, ni siquiera de Rudy y Llull, como en otros tiempos. El dúo de ala-pívots, Facu, Deck, Causeur o incluso Mickey pueden aportar anotación si la ocasión se tercia. De las alas suele alcanzar con que al menos uno vea aro cada partido: contra Bilbao fue Llull y el fin de semana Carroll recogió el testigo, y tan ricamente, oiga: 12 puntos a Valencia y 20 a Unicaja. Vaya nivel a sus casi 37 años. Si con el menorquín quedamos a la espera de confirmación de esos brotes verdes, con Jaycee podemos afirmar rotundamente que ha vuelto tras su zozobra navideña por motivos familiares. Ya avisó en los duelos previos a la Copa y lo ha corroborado en Málaga, con su esposa en la grada. A Baylee, por cierto, le preguntó Lucio durante la celebración si su esposo seguiría otro año de corto y, no sé a vosotros, pero mí ese “ya veremos” me sonó a un NO bien grande.

Real Madrid Copa del Rey 2020

Óleo sobre lienzo: Copa del 2020. Llull Copyright

Y al amanecer del quinto día… despertó Llull

Llull Copa del Rey Bilbao 2020 Real MadridTampoco nos engañemos, no pintaba especialmente bien esta Copa para el Madrid antes de empezar, mucho más irregular que el Barca las últimas semanas, con el juego exterior bajo mínimos y el hándicap del descarte de un extracomunitario. Pues solo ha hecho falta una tarde-noche de baloncesto en Málaga para saltar por los aires los análisis previos. ¿A cómo se pagaba en las casas de apuestas que el Barca, vigente campeón y favorito, caería en cuartos de final y Llull sería el máximo anotador de la victoria blanca? Así es la Copa del Rey.

El Madrid batió al Bilbao en la mejor actuación colectiva en competición doméstica de lo que va de 2020. Si el resultado no fue más amplio fue porque el rival también juega, y el de ayer tenía más vidas que un gato. Respondió a cada intento de demarraje de los blancos, hasta el que lideró Llull en el último cuarto. Habían corrido ríos de tinta sobre el menorquín las últimas semanas, por su evidente crisis de juego al regreso de la lesión, opiniones opuestas y en muchos casos radicales. Ni estaba “acabado”, como decían desde la bancada apocalíptica, ni tiene sentido esperar el regreso de “el mejor Llull”, aquel MVP de todo en 2017, como defendía la otra. El propio jugador había dado muestras de nerviosismo, entrando al trapo de los agoreros en Twitter y en zona mixta.

El coco de Llull

Como habíamos comentado, su problema de juego tenía su origen principalmente en el coco, una cuestión de confianza. Igual que cada pérdida y tiro fallado le hundían un poco más en el fango, cada triple le devuelve a la dinámica. Creo que para cualquier madridista de bien fue una alegría verle disfrutar en la pista y volver a sumar al equipo. Fue una aparición, cual Gandalf con los Rohirrim al amanecer del 5º día. Hizo un partidazo en su versión selección o Madrid noviembre’19, la de puñal desde la banca, más ejecutor que director, que es la vara de medir realista y lo que necesita el equipo de él para aspirar a todo. Acertó un par de triples de teórico bajo porcentaje que no siempre van a entrar, pero también limitó errores (0 pérdidas) y en general su selección de tiro fue mucho más cabal que en fechas previas, lanzando equilibrado y con los pies mirando a canasta. En definitiva, brotes verdes y un chute de confianza para el grupo.

A Carroll le defendieron bien, Causeur hizo daño por momentos y Rudy resultaba evidente que está lesionado, o muy tocado (arrastra problemas de aductores). Ha forzado para estar en la cita, un detalle, pero no contaría demasiado con su concurso el fin de semana. A Bouteille, ‘el deseado’, le secaron entre Deck y Taylor. Si el casting para sustituir a Carroll está entre el francés y Prepelic, la final está reñida, ambos son magníficos jugadores y tiradores, de un nivel similar. De entrada Bouteille es alero y no escolta. Posee un enorme talento para sacar porcentajes altos de lanzamientos forzados de media y larga distancia, con el defensor encima, preciosos para el aficionado, un poco old school. Sin embargo, es menos dinámico que Prepelic, va justo de físico, genera poquito desde bote y no llega hasta el aro. El esloveno quizá no sea tan consistente en el tiro, pero tiene la ventaja de que ya pertenece al club, conoce el vestuario, sí es escolta y puede generar algo desde bote = puntos baratos desde el tiro libre. En fin, queda todavía tiempo para debatir del tema, homenajear a Carroll como merece y cerrar el capítulo sustituto. Patxi, ahora estamos a setas.

Campazzo, favorito a MVP

Facundo Campazzo Bilbao Copa del Rey Real Madrid 2020

Laso descartó a Thompkins como extracomunitario en beneficio de Mickey, la opción tácticamente más lógica. El americano, sin embargo, fue de lo más flojito del equipo y, dado que se pueden hacer cambios en la convocatoria a lo largo del torneo, no sorprendería ver a Trey de corto más adelante.

Si Llull fue quien clavó la daga a Bilbao, el sostén del Madrid fueron Campazzo, Tavares y Deck. Facu continúa en pico de forma, impartiendo cátedras de dirección cada velada: acumula 51 asistencias en sus últimos cuatro encuentros (9 ayer) y, si sois de apostar, me parece claro candidato a MVP. Tavares volvió a ser un valladar, y lo fue ante una de las mejores parejas de centers de la competición, el puesto estrella de este Bilbao. Subió 14 rebotes y 26 de valoración, candidato también a MVP, menos que Facu solo por el hecho de que lo decide la prensa y suele decantarse por los bajitos, más vistosos al aficionado. El tercer sostén del grupo fue Gabi Deck, aliado con Campazzo, que le asistió en no pocas de sus 8 canastas (de 9 intentos). El alero argentino parece estar recuperando la estela de su gran arranque de temporada, promedia valoración 20.2 en las últimas cinco citas de competición doméstica. Tiene un IQ altísimo en pista y buenas manos, un verdadero pichichi cerca del aro. Venderá pocas camisetas, pero es el ‘fichaje’ del año de la sección, y lo sabéis.

Adiós, Barca

Cory Higgins Barcelona Valencia

Antes de todo esto, el Valencia había tumbado al Barca, al que parece haber tomado la medida, pues ya dominó y bien mereció a los puntos haber ganado el duelo de Euroliga del martes pasado. La de ayer fue una victoria de ley, un repaso épico de Ponsarnau a Pesic. A falta de juego colectivo o ideas en ataque, el Barca recurrió al triple, muchos de ellos forzados, lo que lastró el porcentaje. Lanzó 43, por solo 27 tiros de dos: si lo hace el Madrid y cae en cuartos de final ya estaríamos pidiendo la cabeza de Laso por jugar “como un pequeño”. Al final, este Barca saca adelante la mayoría de los partidos gracias a la suma de arrebatos puntuales de acierto ofensivo individual, por al enorme talento de la carísima plantilla que le han comprado a Pesic. Pero colectivamente es un estilo algo pobre, con sistemas del siglo pasado y sucesión de aclarados 1×1, que empequeñece a teóricas estrellas como Cory Higgins y Brandon Davies, claramente venidas a menos y sin cuyo concurso a un nivel más homologable este Barca está limitado para optar a títulos. Ya se le han escapado los dos primeros…

Dicho lo cual, tampoco hay lugar para la relajación en las filas blancas pese a la eliminación del rival a batir. El sábado espera Valencia, séptimo clasificado de la Euroliga y en pleno pico de forma, de facto el tercer mejor equipo del basket español a febrero de 2020. Viendo el nivel del otro lado del cuadro, bien puede ser una final adelantada. A disfrutar.

Traspié antes de la Copa

llullUna derrota de ley pese al escaso margen (4). Un pinchazo, el del Madrid en Málaga, que afea la previa copera, pero sin mayores consecuencias clasificatorias. Sigue líder en solitario y no deja de ser una de las salidas más exigentes del calendario ACB, más aún con Nedovic en vena (25 puntos). Es uno de los grandes talentos de la competición, tremendo en la creación desde bote, y en Málaga con Plaza ha recuperado el rumbo de su carrera, tras pasar con más pena que gloria por Golden State y Valencia. Tiene 25 años y hechuras de titular Euroliga, aunque tendrá que esperar porque renovó por dos años en verano.

Notó el Madrid la ausencia de Ayón, fuera de la convocatoria por la rotación de extracomunitarios y que dejó a Othello, discreto en el Carpena, como único pívot nato. Los blancos perdieron la batalla del rebote (7 menos) y vieron el aro pequeño (8/31 triples). Thompkins, aquejado de un virus por el que fue baja el jueves en Kazán, tuvo que jugar de cinco y se vio superado por Musli en los cuatro minutos que le concedió Laso. No estaba para más.

El Chapu le echó casta con el marcador ya muy cuestarriba, tras el 14-2 al comienzo del 3º cuarto, aunque quien mantuvo al Madrid fue Randolph (18pts, 11rebs), que destacó por segundo partido consecutivo, buenas noticias de cara a la Copa. Con Rudy un poco fuera de ritmo y Doncic en modo apagón (es humano), Llull se tuvo que ir a 30 minutazos (+10 en el equipo con él).