Pole position a la F4

rudy-fernandez-celebrates-real-madrid-eb16Es una victoria parcial, pero igual es una gran victoria, se asegura el Madrid el primer puesto de la fase regular Euroliga en este año uno del formato todos contra todos, además lo hace a falta de una jornada y con el último partido en casa. Lo logra tras un sufrido triunfo ante Fenerbahce, que por muy mal que llegase sigue siendo el rival de toda Europa que peor se le da, una visita al dentista (iban 4 derrotas seguidas). Lo es por su planteamiento, que juega poco pero deja jugar aún menos, una plantilla muy física y que defiende al borde de la falta, amparado en cierta connivencia arbitral, porque Zeljko está en la banda y porque no dejan de ser el equipo turco de referencia, el país que desde hace años más invierte en la competición y nunca la ha ganado.

Fue un encuentro feo de solemnidad, se quedó el Madrid en su anotación más baja del curso pese a la victoria, incluidos 9 minutos seguidos sin poder comprar una canasta, entre el segundo y el tercer cuarto. El partido era clave para Fenerbahce y se notó que lo prepararon a conciencia, cerrando todas las vías de producción blancas, las líneas de pase de Luka, las penetraciones de Llull, las continuaciones de Othello y Ayón, el carretón de Carroll y las esquinas de Trey. Apagón total. Siete abajo al minuto 24, hacía falta que alguien se saliese del guión y ese fue Rudy, tan desatinado en fechas recientes, que se redimió con un par de triples clave, como el que lanza un salvavidas, aliñados con intensidad defensiva contagiosa. Y una vez recuperó el Madrid constantes vitales el encuentro cayó por su propio peso, porque tiene más baloncesto que Fenerbahce, al que le faltaban Sloukas y Datome, que todo hay que decirlo, y firmó 7/15 tiros libres.

El resultado en el Palacio, unido a la derrota de CSKA en Atenas tuvo consecuencias sísimcas en la clasificación, confirma que blancos terminan primeros, moscovitas segundos y Olympiakos tercero. El rival del Madrid en cuartos, salvo enorme carambola (aquí todas las opciones), será el ganador del Dogus-Estrella Roja, que se juegan el octavo puesto en la última jornada a partido directo. Dada la dinámica de ambos equipos y jugándose el encuentro en Estambul, apostaría claramente por turcos, que ya ganaron en Belgrado en la ida y que suman 4 victorias seguidas como local.

Pero el verdadero terremoto clasificatorio ayer fue la caída de Fenerbahce hasta el séptimo puesto, con solo una jornada por jugar. Las combinaciones son muchas, pero hay una bien clara, si Baskonia, PAO y Efes ganan sus partidos, condenarían a Fenerbahce a una serie infernal contra CSKA sin ventaja campo. Uno de los dos principales rivales por el título quedaría fuera en cuartos de final, y si son los de Zeljko pues mejor, bestia negra del Madrid, además jugándose la F4 en su pabellón y con esa ‘deuda histórica’ de la competición con Turquía puedo imaginar el listón arbitral. Karate press autorizado.

Baskonia y PAO tienen encuentros cómodos, en casa ante Zalguiris y en pista de Maccabi, respectivamente. El partido más difícil lo tiene Efes, que visita nada menos que el Palacio de los Deportes, ante un Madrid que no se juega absolutamente nada. Tampoco hace falta dejarse perder, Laso bien podría dar descanso a Llull y minutos a los secundarios, ¿quién podría reprochárselo? Efes viene de ganar 8 de los últimos 9, no haría falta un milagro para que mojase en Goya.

In Luka we trust

luka.pngNo hacía ni tres días que había firmado su peor partido de la temporada, apocopado en Estambul: valoración -3 en 16 minutos y superado por la responsabilidad, doble tara en un base. Por eso, si algún interés para el Madrid tenía un encuentro de trámite como la visita de Fuenlabrada, era darle tiempo en pista y balón en las manos al chaval para que recuperase sensaciones, para sentir la confianza ciega del cuerpo técnico (y el cariño de la afición). Imaginamos por cierto que para gestionar situaciones como estas, entre otros motivos, eligió la sección de técnico asistente a Paco Redondo, que trabajase con el chaval ya desde categorías inferiores. Una voz familiar para cuando viniesen curvas.

Como Doncic va sobrado, más aún en ACB y ante un rival así, su ‘recuperar sensaciones’ lo convirtió en una exhibición, su mejor actuación como profesional, con 23 puntos, 11 asistencias y 4 rebotes para valoración 34, batiendo un rosario de récords de precocidad en la liga española, que al caso son lo de menos. Bien por cierto Laso dando minutada (34) al chaval, que la necesitaba, y dando a cambio descanso a Llull (7), que habrá jodido a muchos el equipo supermanager pero que le viene a pelo un domingo de asueto. También ‘descansaron’ Ayón y Randolph, 14 y 10 minutos respectivamente. La siguiente meta para Doncic es exportar sensaciones a Euroliga, donde promedia valoración 1 en los últimos 4 compromisos. La visita de Zalguiris el jueves con la baja de Draper parece cita propicia.