El Madrid se olvida de defender

Thompkins Toko Shengelia ACB Real Madrid BaskoniaLa plantilla blanca 2019/20 puede anotar, faltaría más, solo que los puntos están más diversificados que en otros equipos top europeos, cuyas estrellas amasan mucha estadística ofensiva (la más vistosa) y resultan por tanto más reconocibles al aficionado medio. Este Madrid, en cambio, está sobre todo construido para defender, con dos estrellas (Tavares y Campazzo, al salario me remito) diferenciales en el aro propio, más minutadas de uno de los grandes especialistas del continente (Taylor). Ninguno de los tres es baja, a pesar de lo cual ha sido paradójicamente la defensa la vía de agua que ha costado esta semana horribilis al Madrid, con tres derrotas, incluidos 197 puntos encajados contra dos rivales en mala dinámica, como Jimki y Baskonia.

El partido contra CSKA fue atípico, feo y con un arbitraje caserete (as usual contra CSKA), pero una derrota asumible, con la que cuentas a priori, en una de las salidas más exigentes del calendario. Pero las otras dos pican porque no se contaba con ellas, al menos no ambas, y la imagen del equipo ha sido de fragilidad, en contraste con el récord de 13 victorias seguidas en Euroliga del que se venía.

Fall Tavares ACB baskonia Real Madrid

Las bajas de Rudy y Randolph, que estaban en pico de forma antes de lesionarse, pesan más de lo que pesaban las de Llull y Deck. Además, el descarte de un extracomunitario en competición nacional se está demostrando un hándicap mayor de lo que suponíamos, porque los tres son jugadores de cierto peso en los esquemas (Deck, Trey, Mickey) y cuando uno falla la rotación se resiente, sobre todo cuando el equipo arrastra otras ausencias. Por ejemplo, con Randolph lesionado, el descarte es por lógica Mickey, lo que obliga a minutadas de Tavares, que está fundido. Minutadas también porque Mejri no está y tengo dudas de que se le pueda esperar, cuando Garuba y Felipe van por delante en la rotación, incluso contra Baskonia, cuya torre (Fall) hizo mucho daño. El tunecino salió barato, sí, y le ha lastrado esa lesión recién aterrizó, también, pero visto en perspectiva su fichaje resulta difícil de entender, más allá de la mera ocasión de mercado que se presentó o las dudas en aquel momento sobre la continuidad de Thompkins a corto plazo.

Al equipo también le pesa el pésimo estado de forma de Jaycce Carroll, deprimidito con su familia allende el mar y reñido con el aro. Cómo será la cosa para que, faltando Rudy, Laso no le diese ni un minuto contra Baskonia. Para tenerle así quizá sería preferible darle, no una semana en navidades, sino directamente un mes de permiso, que lo pase con Baylee y la tropa en el rancho de Utah y regrese con los chakras alineados para cuando se corte el bacalao, porque así como está ahora ayuda poquito al equipo.

Mickey y Lapro hunden un poco más a Baskonia

jordan-mickey-real-madrid-eb19.jpgEn cursos previos un triunfo por 22 en el Buesa lo hubiésemos celebrado como una hombrada, pero el contexto lo es todo y no hay necesidad de vender motos ni darse importancia. Baskonia es a día de hoy un equipo lastimoso, en pésima dinámica, con una plantilla de por sí mal construida y encima lastrada por un par de bajas. Y ni hay mimbres ni hay dinero para enmendarlo, como demuestra la incorporación de Sergi García como parche-revulsivo, descarte de Valencia y que cuenta por ahora sus partidos Euroliga por negativos. Cuatro asistencias, ¡4!, ha repartido todo Baskonia en los 40 minutos, si hasta se ha escuchado sonido de viento, ¡en Vitoria! Al Madrid le ha bastado una actuación mediopensionista para pasearse y sumar la décima consecutiva, un enorme botín en una fase regular a 34 jornadas, cuyo valor apreciaremos en su medida cuando lleguen curvas, que llegarán.

Los mejores del equipo blanco fueron esta vez los reservas, que dinamitaron el duelo en el segundo cuarto. Simplemente hicieron valer el abismo de baloncesto que media respecto al banquillo de Baskonia. Rudy se reencontró con el triple (3/4) tras unas semanas hibernando, y con el tiro fluyó lo demás: 5 rebotes y 4 asistencias.  Mickey repitió su versión Mailman del martes, crujiendo con su versatilidad a los troncos interiores locales, fuese con tiros de media y larga distancia o con continuaciones tras bloqueo. Va justo de centímetros, pero tiene buenas manos y un repertorio mucho más rico que la mayoría de sus pares, es cuestión de tiempo de adaptación y un poco de intensidad que lo haga valer y se convierta en un ventilador fiable desde el banquillo (como lo era Ayón).

Por cierto, que está haciendo buenas migas con Laprovittola, que cuajó en Vitoria su segunda actuación Euroliga sólida consecutiva, y eso para él ya es noticia, y muy bienvenida desde esta tribuna. Anotó y asistió (6), el equipo fluyó durante sus minutos en la dirección, exactamente aquello para lo que se le fichó y para lo que por ahora no estaba dando la talla en Europa. Sus brotes verdes y los de Mickey son sin duda la mejor noticia que deja esta doble jornada europea.

Deck + Facu, pasión argentina en Goya

Gabriel Deck Real Madrid CSKA EuroligaSuponíamos tras verle en el Mundial que Deck sería el mejor fichaje del Madrid este curso, y no está fallando. Tampoco es que Mickey y Lapro estén apretando mucho, dicho sea de paso. Lo que ni el más optimista auguraba era la rapidez con la que evolucionaría, de Tortuga no tiene nada: de chico apocopado y fondo de rotación a imprescindible en solo dos meses, diría más, en este Madrid tan coral quizá esté siendo el mejor jugador del equipo en lo que va de curso, contando todas las competiciones.

Si una característica le define sería la intuición. Porque no es el mejor en ningún aspecto técnico, ni de lejos, pero el baloncesto fluye por él, busca las cosas sencillas, las de más alto porcentaje, sean feas o bonitas. Cada decisión en pista tiene sentido: un corte al aro, un aro pasado en vez de un mate, una ayuda atrás o el pase al compañero que corta. Su segundo cuarto contra CSKA anoche fue un clínic, con esos portentosos rebotes defensivos batiendo desde segunda línea o la clase de juego al poste que impartió ante Hilliard. Placer vintage, un alero puro a la vieja usanza. Lesionado Clyburn para todo el curso, Tortuga bien puede ser a día de hoy el mejor tres puro de la Euroliga, con permiso de Casspi. Acabó con 11 rebotes y 6 asistencias, además de 17 puntos, su mejor encuentro con la camiseta blanca, que no flor de un día.

Visto en perspectiva, su fichaje es una genialidad: 250k euros costó su libertad de San Lorenzo, y debe estar cobrando una risión (ponedle 500k anuales), contrato del que le queda esta y otra temporada garantizada. El tipo de fichaje que si lo hace Baskonia escuchamos durante meses alabanzas a Salazar. Por cierto, que Baskonia llegó a preguntar por Deck, pero le parecieron muchos esos 250k euros de transfer por un jugador así… El mismo verano pagaron 500.000$ por los derechos de Yousoupha Fall.

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Al ritmo de Campazzo

A todo esto: la doble jornada en casa contra equipos moscovitas arroja dos victorias blancas y +44 en el global. Se ha puesto el Madrid ya en modo candidato, venciendo y convenciendo, y ha escalado hasta el tercer puesto, por detrás de Efes y Barca, los tres que presumiblemente copen las primeras plazas de la fase regular. Otra conclusión que arroja la semana sería que el Madrid se ha hecho fuerte en casa: no ha terminado aún noviembre, ya han pasado por el Wizink casi todos los notables de la competición, a excepción de Milán y Efes, y todos han corrido con la misma suerte. Es más, solo Maccabi forzó un final igualado.

Y el mejor junto a Deck esta semana ha sido también argentino, Campazzo, que contra los rusos recuperó el tono y dominó el tiempo, al nivel de estrella continental que se le supone y al que nos tiene acostumbrados, tras un mes discreto que achacamos al cansancio post Mundial. Sus números no dejan lugar a dudas (33pts y 11as en dos encuentros), pero en el boxscore no aparece su gran defensa a Mike James, que se fue de Madrid con 0/7 tiros de dos.

Toñete Randolph ya se sabe, es un reloj cuando suena el ‘I feel devotion’. Juega un poco a su bola, acumula 9 jornadas sin dar ni una asistencia en Euroliga, pero lo compensa con unos porcentajes de tiro espectaculares, 24/47 triples. Y como le entran, se activa e involucra en defensa. A este nivel y con ese pasaporte esloveno, cero dudas sobre su renovación (termina contrato en verano). Tavares no firma números muy lustrosos pero su influencia es brutal, porque resulta que esto se juega en dos aros y el boxscore refleja mayoritariamente lo que sucede en el de ataque. +25 el equipo ayer en sus minutos en pista, que fueron solo 14 por su exceso de adrenalina. Hubo algunas faltas dudosas, otras menos, pero todas le alteran el karma, oiga. No es normal el reguero de técnicas por protestas que arrastra en esta Euroliga, la mayoría merecidas. Lo de celebrar los tapones como un energúmeno con el partido decidido puede que haga las delicias del sector duro, pero le hace flaco favor al equipo y a su reputación en la competición. Un valium para él, por favor.

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Tortuga Deck, el triunfo de la discreción

EIhAwCJWkAAipto.jpegTiene pinta de malote del instituto, con el brazo tatuado y ese peinado macarra, pero si es algo es tímido y discreto, casi apocopado, como su juego cuando aterrizó en España. Mientras otros le echan jeta, se salen del sistema y piden foco, la tendencia natural de Tortuga Deck es a quedarse en segundo plano, aplicado y cumplidor en ambos aros, lo que el curso pasado se tradujo en bastantes minutos de escasa producción y en la exasperación del sector más impaciente de la parroquia blanca, que no es pequeño. Se barruntó incluso la opción de cederle… Resultaba evidente que atesoraba más baloncesto del que enseñaba, lo avisó en el Mundial, pero ¿cómo sacarlo a superficie en el Madrid? Pues ascendiéndole en la escala de mando, es decir, con sistemas para él. Cada semana se le busca más y él responde con solvencia: ya es el más valorado del roster en ACB, con 13 de media. Es un proceso que se retroalimenta, se llama meritocracia.

A falta de Thompkins, es el único jugador de la plantilla para el que se ordenan aclarados 1×1 al poste, esa cosa que tan poco entusiasma a Laso, bueno, a casi ningún entrenador contemporáneo. Pero a Deck, además, se le busca en jugadas de final de cuarto, cuando se saca de fondo, porque de cara y en carrera es como una estampida Dothraki. Tanta fe le tiene coach L, que en Vitoria preparó para él la última jugada, esta vez una en estático. Por cierto, segunda vez en el curso que el Madrid dispone del último balón para ganar, y en ambas ocasiones la pizarra fue para un segundo espada (los primeros serían Llull, Facu y Rudy). La otra fue contra Maccabi, y en ambas salió cara.

tortugazo
Deck respondió a la confianza con un soberbio canastón de 6 metros, tras quedarse emparejado con el pívot rival en mismatch, una demostración de confianza en su tiro, ese del que muchos dudan, más por prejuicios estéticos que números en mano. Nunca lanzará bonito ni será un tirador excelso, ni falta que hace para ser un alero de élite Euroliga en 2019. La mecánica de Tortuga es más fea que un pie, ortopédica y de parábola baja, pero alcanza con que enchufe en un porcentaje suficiente porque el resto de su repertorio es de notable alto. Su progresión le convierte junto a la Pantera de Azuqueca (otro día en la oficina) en el mejor ‘fichaje’ de la sección este verano y, recordemos, tiene solo 24 años. Mucho recorrido aún, que además de joven es un late starter.

Los otros dos fichajes, los oficiales, los que se presentaron en la sala de trofeos y que cobran bastaaaante más, pues luces y sombras. A Laprovittola ya me referí el viernes y contra Baskonia continuó su despliegue de juego andando y pérdidas de balón. De las siete jornadas ACB hasta la fecha, el Madrid solo ha tenido dos exigentes, las salidas a Tenerife y Vitoria, y en ambas firmó valoración negativa, a sumar a su media también negativa en los cuatro partidos Euroliga en que sí jugó algo. Ver brotes verdes en sus números en casa contra Manresas de la vida sería hacerse trampas al solitario. En Vitoria, además, sus minutos al timón en la segunda mitad despertaron los locales, dicho sea de paso, por un acierto exterior insostenible (8/10 triples en el tercer cuarto). La temporada es larga y no deja de ser un recién llegado, pero hay motivos para la preocupación: parece empeñado en confirmar los peores pronósticos, los de que “le viene grande la Euroliga” y “solo vale para cabeza de ratón”. El primer escéptico creo que es Laso y se lo está poniendo fácil.

El rendimiento de Jordan Mickey está a otro nivel, él sí aprueba, sensación a la que contribuye el pinchazo de su compañero de puesto en el arranque de curso. Pero ya le estamos empezando a tomar la matrícula a su tendencia a la gaseosa, a la estadística insustancial. Tiene clase a raudales y ha firmado varias actuaciones notables, pero cojea en intensidad defensiva, nunca dispuesto a gastar una falta, y sus números en el boxscore están por encima de su impacto en pista. Ayudaría alguna bronca de Laso y la mejora de Tavares, para que la puja por minutos como pívot sea de máximos y no de mínimos.

No quiero cerrar sin mencionar la hombrada de Sergio Llull, que volvió a ser de los mejores, clave en el último cuarto, pese a jugar con el brazo vendado, tras terminar con el codo así el partido del viernes. Chapeau.

Codo Llull lesión Alba Berlín

Toñete, la mano que mece la cuna

Anthony Randolph ACB Baskonia

Rebotea entre poco y nada, no da un pase ni por error y tampoco es que se deshueve en defensa. Sí, todo eso, pero este negocio va de enchufar y nadie en el Madrid las está encendiendo ahora mismo como Toñete Randolph. Dada la baja de Trey, por su equilibrio mental pasan buena parte de las opciones de Copa del Madrid, que no llega a la cita en el mejor momento. Como aperitivo para el camino, una victoria ante Baskonia tan fea como valiosa, que sirve para mantener al menos el segundo puesto de la regular ACB.

Fea porque atacaron los blancos sin fluidez, mucha mandarina de final de posesión, en buena parte porque el catalizador Facu jugó casi siempre incómodo ante la defensa de Vildoza. Además, Caseur estuvo negadito ante el aro (2/9 de campo) y Rudy lo mismo hasta casi la recta final. Sí aprobaron al menos Ayón y Tavares, que volvieron a amargar la noche a Poirier, Jaycee y Taylor aportaron pinceladas y Prepelic, sí, Klemencio, que cumplió por tercer partido consecutivo cubriendo la baja de Llull. Ojo a la estadística, +11 el equipo en sus minutos en pista en un encuentro que se ganó por 6. No repartió ninguna asistencia, que ya sabemos que no es lo suyo, pero sólo perdió un balón y desatascó al equipo con un par de canastas en el peor momento del partido, 8 abajo mediado el segundo cuarto. Progresa adecuadamente.

En todo caso, al final el factor clave fue Toñete, firmó 5 de 6 triples mientras el resto del Madrid se quedó en 3 de 22. La baja de Thompkins se hace más sensible dado que Felipe está ya para pocos trotes, lleva un mes sin jugar un partido interesante, fue en ACB ante Zaragoza, y a Deck le tenemos en pleno ‘rookie Wall’, intarscendente. Lo dicho, en manos de Toñete estamos.

Posdata: Rudy no pudo acabar el partido, se retiró tras recibir un fuerte golpe en la cara de Poirier, que le empujó con el hombro en un bloqueo. Es domingo por la noche y según escribo estas líneas me dicen que Rudy está en el hospital, podría tener una fractura, la Copa peligra para él. Espero, si finalmente Rudy se pierde la Copa por esa acción, no leer a la afición blanca sobre Poirier la sarta de barbaridades e injusticias que leí a la de Baskonia sobre Facu a la lesión de Toko.

Campazzo tiñe de blanco el Buesa Arena

Campazzo RudyUn broche de oro para uno de los mejores años de la historia de la sección, con el doblete Euroliga y ACB. El Madrid cierra 2018 con una soberana paliza en Vitoria, con picos de +26, una exhibición ante un pabellón lleno. Facu Campazzo lideró la feria con 15 puntos y 10 asistencias, cada semana es mejor que la anterior y termina el año como quizá el mejor director de Europa a día de hoy. Nótese que no digo base, porque los hay de muchos tipos y si hablamos de anotación los hay ciertamente mejores. Pero nadie dirige, asiste, desborda y defiende como el argentino, un líder superlativo para este Madrid post Doncic. Minimiza de paso el pobre momento de forma de Llull, muy irregular, cuya aportación se limita al acierto en tiros en general mal seleccionados. En un paseo militar como el de ayer, el balance del equipo fue de -7 en los minutos de Lull. Nuestro deseo para 2019 es volver a verle disfrutando en pista y con los chakras alineados.

Brilló también Tavares, que humilló a Poirier, al que dejó en valoración -6, de largo su peor partido desde que juega en Vitoria. Yusta, que se perdió el arranque de curso por lesión, confirma su línea ascendente en papel de ejecutor silencioso: 15 puntazos metió, casi todos cuando aún contaba. No es el más sobrado de talento, pero está sabiendo jugar sus cartas: tácticamente disciplinado, cumplidor en defensa y ocupando los espacios en ataque. Se ha ganado la ficha en el equipo como activo para ACB, promedia valoración 9,5. El otro destacado ya no es noticia, Thompkins. Esta temporada ha aumentado su producción al poste en 1×1 pero, como ayer le costaba en la pintura ante esa batería de interior tan potente que tiene Baskonia, se abrió a la esquina y se cascó 5/5 triples. Otro día en la oficina: promedia 18 puntos en los cuatro encuentros ACB que lleva jugados este curso.

Facu Campazzo Shengelia lesión Baskonia Real Madrid

Lo peor de la velada para los que nos gusta el basket fue la lesión de Toko Shengelia, que a falta de confirmación parece que podría tenerle una temporada larga en el dique seco. Sería una baja sensible tanto para Baskonia como para la ACB, pues a priori altera el equilibrio de fuerzas y aboca a un mano a mano Madrid-Barca. Una lesión que se produjo en un lance fortuito del juego, del tipo que se repiten cada partido, cuando un pívot se aventura a cruzar la pista botando el balón y el pequeño trata de sobárselo.

Por no ser no debió ser ni falta antideportiva, que Facu va claramente a balón, como se ve en la imagen. A la reacción de los comentaristas de tv (que tuvieron 10 repeticiones) y la incredulidad de Laso me remito. Otra cosa es que los árbitros, con el marcador poco apretado y en plenas fechas navideñas, concediesen la indulgencia de una antideportiva a los 15,5k aficionados frustrados por una nueva derrota ante el rival odiado (sexta seguida) y enfurecidos por ver salir lesionada a su estrella.

Bastante más irresponsable que la señalización arbitral fue que anoche en Twitter no pocos antimadridistas, algunos incluso ‘profesionales’ de la información, se apresurasen aún con el calentón y la boina puesta a elucubrar sobre conspiraciones judeomasónicas y señalar a Campazzo como poco menos que un “carnicero”, recordándole la lesión de Tomasz Gielo. Echemos la vista atrás, en aquella ocasión Campazzo se resbala con el logo del tiro libre, tropieza y va a caer al área de aterrizaje del polaco, que entraba a canasta y pisa al argentino con la mala suerte de romperse la rodilla. Ya me diréis dónde cabe ahí la supuesta intencionalidad. Dejo aquí el vídeo para los descreídos y los de memoria frágil.

Si Campazzo es una cosa no es un “carnicero” sino el líder en balones robados tanto de la ACB como de la Euroliga, y eso se consigue yendo al robo. Se llama baloncesto, un deporte en que tipos de dos metros y 100 kilos saltan, corren y a veces se tropiezan o colisionan entre ellos con el resultado de lesión. Qué nos van a contar que no sepamos, en el Madrid las hemos padecido de todos los colores en este 2018 que termina. ¡Feliz año nuevo a todos!