Tortuga Deck, el triunfo de la discreción

EIhAwCJWkAAipto.jpegTiene pinta de malote del instituto, con el brazo tatuado y ese peinado macarra, pero si es algo es tímido y discreto, casi apocopado, como su juego cuando aterrizó en España. Mientras otros le echan jeta, se salen del sistema y piden foco, la tendencia natural de Tortuga Deck es a quedarse en segundo plano, aplicado y cumplidor en ambos aros, lo que el curso pasado se tradujo en bastantes minutos de escasa producción y en la exasperación del sector más impaciente de la parroquia blanca, que no es pequeño. Se barruntó incluso la opción de cederle… Resultaba evidente que atesoraba más baloncesto del que enseñaba, lo avisó en el Mundial, pero ¿cómo sacarlo a superficie en el Madrid? Pues ascendiéndole en la escala de mando, es decir, con sistemas para él. Cada semana se le busca más y él responde con solvencia: ya es el más valorado del roster en ACB, con 13 de media. Es un proceso que se retroalimenta, se llama meritocracia.

A falta de Thompkins, es el único jugador de la plantilla para el que se ordenan aclarados 1×1 al poste, esa cosa que tan poco entusiasma a Laso, bueno, a casi ningún entrenador contemporáneo. Pero a Deck, además, se le busca en jugadas de final de cuarto, cuando se saca de fondo, porque de cara y en carrera es como una estampida Dothraki. Tanta fe le tiene coach L, que en Vitoria preparó para él la última jugada, esta vez una en estático. Por cierto, segunda vez en el curso que el Madrid dispone del último balón para ganar, y en ambas ocasiones la pizarra fue para un segundo espada (los primeros serían Llull, Facu y Rudy). La otra fue contra Maccabi, y en ambas salió cara.

tortugazo
Deck respondió a la confianza con un soberbio canastón de 6 metros, tras quedarse emparejado con el pívot rival en mismatch, una demostración de confianza en su tiro, ese del que muchos dudan, más por prejuicios estéticos que números en mano. Nunca lanzará bonito ni será un tirador excelso, ni falta que hace para ser un alero de élite Euroliga en 2019. La mecánica de Tortuga es más fea que un pie, ortopédica y de parábola baja, pero alcanza con que enchufe en un porcentaje suficiente porque el resto de su repertorio es de notable alto. Su progresión le convierte junto a la Pantera de Azuqueca (otro día en la oficina) en el mejor ‘fichaje’ de la sección este verano y, recordemos, tiene solo 24 años. Mucho recorrido aún, que además de joven es un late starter.

Los otros dos fichajes, los oficiales, los que se presentaron en la sala de trofeos y que cobran bastaaaante más, pues luces y sombras. A Laprovittola ya me referí el viernes y contra Baskonia continuó su despliegue de juego andando y pérdidas de balón. De las siete jornadas ACB hasta la fecha, el Madrid solo ha tenido dos exigentes, las salidas a Tenerife y Vitoria, y en ambas firmó valoración negativa, a sumar a su media también negativa en los cuatro partidos Euroliga en que sí jugó algo. Ver brotes verdes en sus números en casa contra Manresas de la vida sería hacerse trampas al solitario. En Vitoria, además, sus minutos al timón en la segunda mitad despertaron los locales, dicho sea de paso, por un acierto exterior insostenible (8/10 triples en el tercer cuarto). La temporada es larga y no deja de ser un recién llegado, pero hay motivos para la preocupación: parece empeñado en confirmar los peores pronósticos, los de que “le viene grande la Euroliga” y “solo vale para cabeza de ratón”. El primer escéptico creo que es Laso y se lo está poniendo fácil.

El rendimiento de Jordan Mickey está a otro nivel, él sí aprueba, sensación a la que contribuye el pinchazo de su compañero de puesto en el arranque de curso. Pero ya le estamos empezando a tomar la matrícula a su tendencia a la gaseosa, a la estadística insustancial. Tiene clase a raudales y ha firmado varias actuaciones notables, pero cojea en intensidad defensiva, nunca dispuesto a gastar una falta, y sus números en el boxscore están por encima de su impacto en pista. Ayudaría alguna bronca de Laso y la mejora de Tavares, para que la puja por minutos como pívot sea de máximos y no de mínimos.

No quiero cerrar sin mencionar la hombrada de Sergio Llull, que volvió a ser de los mejores, clave en el último cuarto, pese a jugar con el brazo vendado, tras terminar con el codo así el partido del viernes. Chapeau.

Codo Llull lesión Alba Berlín

Carlos Alocén, ADN madridista

EH6bVW2WkAMMBJxNo le prestamos demasiada atención en verano porque somos unos yonkis del cortoplazismo y este era un fichaje a medio plazo: 150k por los derechos de Carlos Alocén. Progresa adecuadamente y nos lo ha tenido que recordar con su estupenda actuación en la victoria maña sobre el Barca este domingo. Por cierto, su primer servicio a la causa madridista, alejando a los de Pesic a dos partidos ya de distancia en la clasificación ACB. Buena forma de cerrar una semana complicada en la casa blanca, tras el meneo en Estambul. 9 puntos y 9 asistencias del chaval, que a sus 18 añicos dirigió con mano de hierro al equipo, hoy con extra de minutos por la baja de San Miguel.

 

Os recomiendo verle jugar y no quedaros en la estadística: el boxscorismo, esa enfermedad del basket en el siglo XXI. A Alocén no suele hacerle justicia, no refleja intangibles en los que destaca como defensa, empaque al timón para su edad o contención de errores. Es justo lo contrario que algunos otros, maestros del maquillaje, que tenemos en mente y no hace falta nombrar. ADN madridista. Y qué mejor prueba de que la temporada de Alocén está por encima de su estadística que ese segundo puesto en la tabla de su Zaragoza, con balance 5-1 y medio pie en la Copa.

Barreiro Mirotic Zaragoza Barcelona ACB
Por cierto, interesante el proyecto que han montado allí, plantilla equilibrada que combina veteranía (San Miguel y Fran Vázquez), anotadores con experiencia ACB (Seeley, Benzing, Seibutis) y jóvenes con margen de mejora (Alocén, Barreiro, Hlianson y Krejci). Además de Alocén, muy buen curso del canterano blanco Jonathan Barreiro, que llevaba un par de años algo estancado y este curso está dando el paso al frente. Doncic nos acostumbró tan mal que dar el stepahead entre profesionales a los 22 años que tiene Barreiro nos parece ya casi tardío. Reboteador consistente y físicamente un tanque para el puesto de alero, su mejora viene por la consistencia en el tiro y el conocimiento de juego. Es decir, horas de vuelo y de entrenamiento, receta conocida que se cocina a fuego lento. No me consta que el Madrid guarde derechos sobre él. Habrá que seguirle la pista, sobre todo dada la carestía de talento en su puesto en Europa, aunque de entrada no le veo nivel para el roster blanco, lo cual no quita que sea un orgullo ver a canteranos del club crecer y asentarse en la ACB.

Me detengo en el Zaragoza-Barca porque lo del Madrid en Goya ha sido un trámite, poco más que un entrenamiento con público. A destacar la actuación de Tavares (16 puntos), intrascendente dado el rival, el Manresa, pero importante para frenar su preocupante involución de las últimas semanas, máxime cuando parece un problema de confianza y ansiedad más que de estado físico o juego. Destacado también Gabi Deck (18 puntos), que a la chita callando se está convirtiendo en pieza de peso en la rotación de Laso, tanto en ACB como en Euroliga, tanto de alero como de ala-pívot, tapándole las miserias a Randolph, que termina contrato y haría bien en irse poniendo las pilas si quiere seguir.

Lo que implica la llegada de Mejri

Salah Mejri Real MadridNo es lo que dice, es también lo que da a entender. El Madrid no debió quedar muy convencido con la configuración final de su roster interior (o algo ha cambiado sobre la situación de partida: ¿Trey?) cuando antes de empezar la temporada ya estaba peinando el mercado. Preguntó primero por Scola y finalmente llega, mejor dicho regresa, Salah Mejri, según adelantó ayer Calabrés en El Español. Procede de China, donde firmó tras el Mundial un contrato de temporero con el Liaoning para reemplazar al lesionado Brandon Bass. No es un fichaje caro, pues tampoco es que el teléfono de su agente echase fuego: a alturas de otoño como estamos, sin hueco en la NBA ni interés de los grandes de Europa. Mejri, además, habrá puesto seguro de su parte para volver, siendo como es amigo de Donic y madridista confeso, gran aficionado al fútbol. El tunecino no llega como fichaje de campanillas sino de rotación, reserva de Tavares y valioso por su condición de cupo comunitario (cotonou) en una plantilla obligada a un descarte en ACB y Copa por aquello del overbooking de extracomunitarios.

Vuelve como casi todos los que regresan de USA: más cachas y tirando triples, cualidad esta segunda bastante prescindible en un center de 218cms, al menos en Europa. Es de suponer y sobre todo desear que vuelva también con algo mayor conocimiento del juego, lo que condicionó su primera etapa de blanco, tara habitual de los gigantones que, como él, empiezan tarde en el baloncesto, en su caso a los 18. No me detendré mas en su juego, pues es una cara conocida: la madre del cordero está en el rol que asumirá y el efecto dominó que su llegada provoque en la rotación interior.

¿Cómo afecta a Thompkins?

Todos los medios insisten, suponemos que a petición de la fuente (el club), en remarcar que el fichaje de Mejri no implica la salida de ningún jugador de la plantilla, en referencia bastante evidente a Thompkins, en la cuerda floja estos días. Laso ha explicado esta semana que su ausencia en las convocatorias (significativa la de Euroliga, donde no hay limitación por pasaportes) se debe a su bajo estado de forma y para evitar lesiones. Una explicación que chirría con el hecho de que jugase varios partidos de pretemporada (¿entonces no había riesgo de lesión?) o de no estar ni inscrito en ninguna de las dos competiciones, a diferencia de Nakic, que tampoco va convocado. ¿Acaso Ayón no apareció con un sobrepeso de 15 kilos el verano de 2016, como él mismo reconoció después, tras renovar por 7,5M? Cuesta creer que algún kilo de más en pretemporada justifique, ya no dejar fuera de convocatorias, sino ni siquiera inscribir (¿la puerta abierta al despido?) a un jugador que ha dado tres buenos años de basket al club, además de haber sido pegamento en el vestuario. Ojalá sea solo eso, baja forma, y Trey continúe de blanco, pero visto desde fuera y aplicando una mínima lógica uno diría que hay más miga. En un cambio Trey por Mejri el Madrid saldría perdiendo.

Si hacemos caso a la fuente, la llegada de Mejri no amenaza la continuidad de Trey, pero el fichaje supone igualmemte que Mickey pueda y tenga que jugar más tiempo como cuatro. Al menos en los partidos clave de competición nacional, para los que nos habíamos quedado con sólo 3 interiores natos de primer nivel debido a la aritmética de cupos. No incluyo a Garuba ni a Felipe, cuyo papel está en la fase regular ACB.

Quizá esta y no Trey sea la clave de la incorporación de Mejri: que ni ellos mismos se creen lo de Mickey como pívot puro y que la rotación interior se había quedado corta para ACB y Copa. Al final, por mucho que salte, Mickey va tan escaso de centímetros para el puesto que sufre para cerrar el rebote defensivo casi con cualquier par, sin ir más lejos ante Fenerbahce contra Stimac… ¡Stimac! Que pueda hacer de pívot, que puede, no le convierte en pívot.

Por efecto dominó, los minutos de Mickey al cuatro vienen a cerrar la línea argumental de Gabi Deck como ala-pívot, puesto en el que brilló tanto en la final de Supercopa como en el Mundial con Argentina. Laso, sin embargo, le quiere como tres, para apuntalar el puesto a priori más débil de la plantilla, donde además tiene ventaja física para postear y sacar faltas, situación que el Madrid parece buscar con más insistencia este año en los sistemas. Por otra parte, dada la carestía casi crónica de aleros de nivel en el mercado europeo, mover a Deck al cuatro sería estratégicamente cuestionable. Para los que seguís soñando con Juancho, se hace saber que Denver le ha ofrecido extender un año por 4,6M$, lo estipulado en su contrato de rookie. El jugador puede aceptar o declararse agente libre el próximo verano, pero en un escenario así se antoja improbable que su futuro a corto-medio plazo pase por regresar a España

Supercopa: el único Lamborghini sigue siendo el Madrid

Llull Laso Laprovittola final Supercopa ACB 2019 BarcelonaPrimer asalto: la vida sigue igual. Puedes romper el cerdito y regalarte un “Lamborghini”, la mejor plantilla que el dinero pueda pagar, pero la receta del éxito en deporte colectivo sigue siendo el equipo y ese no se compra, se CONSTRUYE, a fuego lento y con proyecto, sirva esta Supercopa como recordatorio. Y por eso, por equipo, sigue el Madrid medio cuerpo por delante como rival a batir en el basket nacional, y lo seguirá mientras el Barca no cristalice en un equipo su faraónica inversión, si es que lo consigue, de lo que tengo dudas mientras siga Pesic al timón, que ya sabemos cómo se lleva con la prensa y al que se le avecinan meses de gran presión mediática.

De entrada, Hanga y Tomic, capitales los dos últimos años, andan más perdidos que un pulpo en un garaje y Mirotic no pasa por ahora de ser un capricho zarista: empeora a Singleton en defensa y resulta intrascendente en ataque en esta versión NBA tirador, 7 de sus 10 tiros hoy fueron triples. Duro con ello. Es un crack del maquillaje, eso sí, de la estadística sin sustancia, a la afición azulgrana quizá se la pegue, pero en Madrid le tenemos calado: 14 puntos y 6 rebotes, cuando en verdad le enseñó matricula Tortuga Deck. Cobra como 10 veces menos, su mecánica de tiro es ortopédica y su peinado denunciable, pero le sobran arrestos e inteligencia en pista. Su temporada tiene pintaza, tras el chute de confianza del Mundial y con muchos minutos de ‘regalo’ como ala-pívot por la ausencia de Trey por overbooking de extracomunitarios. El Gabi de esta Supercopa se parece mucho más al de Argentina que al del curso pasado en Madrid, y eso es hablar de un fichajazo.

Rudy Mirotic final Supercopa ACB 2019 Barcelona Real Madrid

En verdad, casi todo el equipo deja buenas sensaciones este fin de semana, con solo un par de entrenamientos con la plantilla al completo. Un paseo militar ante Fuenlabrada (¿no habría que replantearse lo del anfitrión?) y un triunfo de ley en la final, arriba en el marcador desde el minuto 4, con picos de 19 puntos de ventaja y pese a la pájara del tercer cuarto, que mantuvo el interés argumental hasta última hora. Desentonó Carroll, al que se le fue a secar la pólvora en la final (3/11 de campo) tras otra magnífica pretemporada, y muy especialmente Randolph, encadenando malas decisiones en ambos aros, de esos días que tiene a veces de que mejor se había quedado en la cama (0/7 de campo, -8 el equipo con él en pista). Como ya le conocemos, que es como el Guadiana, no le damos mayor importancia.

Laprovittola y Mickey, debut con nota

Tavares, llamado a ser el valladar, ha hecho una pretemporada flojita y quedó retratado en el duelo ‘africano’ por Brandon Davies, que volvió a exhibir en Goya su enorme repertorio, de lejos el mejor de entre los fichajes azulgrana. Pero si brilló Davies, también lo hicieron Laprovittola y Mickey, las nuevas caras del Madrid, claves en esa segunda unidad que dejó al Barca grogui en el segundo cuarto. El americano corrobora ante un rival de entidad lo apuntado en pretemporada, haciendo olvidar a Ayón desde el primer partido, abriendo la pista y sumando en muchas facetas. Puestos a sacarle un pero: tiene que aprender a controlar su entusiasmo defensivo y guardarse de faltas, que casi nos cuesta un disgusto.

Campazzo Mirotic final Supercopa ACB 2019 Barcelona Real Madrid

Laprovittola, a primera vista, parece que va a desempeñar un rol similar al de Chacho en su día (salvando las distancias), es decir, alimentar la máquina desde el banquillo, saliendo con la vaquilla ya medio toreada, que decía nuestro Turpin. No será Sloukas ni De Colo, pero al lado de Kevin Pangos parece el mismísimo Earvin Magic Johnson. Ve mucho basket en estático, una carencia crónica del puesto de base reserva el curso pasado, y permite a Llull desempeñarse de segundo base, liberado de responsabilidad en la creación desde bote y mordiendo desde segunda línea. El menorquín fue el mejor del último cuarto, el que cerró la puerta de la remontada visitante: está infinitamente mejor que hace un año a nivel físico, lo que se traduce en solvencia atrás y algún contraataque estampida modo vintage. Vuelve a disfrutar.

Y dejo lo mejor para el final, a Rudy, instalado en ‘versión Magnum’, afinado en el tiro y clarividente como de costumbre entre líneas, un tesoro a dosificar. Y a Campazzo, líder ya indiscutible de este Madrid y MVP a plazo fijo. Caños, triples, pases de tiralíneas y el mejor movimiento lateral defensivo del continente. Genialidad su renovación este verano antes de su revalorización en el Mundial. Esto acaba de empezar, pero hay motivos de sobra para el optimismo.

 

El verano más soso: fichajes que apuntalan pero no ilusionan

Laprovittola y Jordan Mickey presentación Real MadridHe dejado pasar unos días para volver a escribir, todos necesitamos unas vacaciones, oiga, y tampoco sobra un poco de espacio para asimilar los movimientos de verano. Perspectiva. A estas alturas casi todo el pescado está vendido y podemos empezar a recapitular. En la valoración de los fichajes influye sobremanera el contexto y el entorno, porque resulta que los rivales también juegan. Esto es deporte profesional y medirse las colas con el vecino no está mal, de hecho es necesario.

Las incorporaciones del Madrid, Mickey y Lapro, ambos ya presentados, nos hubiesen parecido suficientes y hasta curiosonas el verano pasado, de contención de gasto entre los grandes de Europa, escasos movimientos tectónicos y el Barca todavía a un abismo de distancia deportiva. Pero es que estamos en un verano de vacas gordas, Fenerbahce ha recuperado vigor económico, firmando millonadas a Sloukas y De Colo, además de atar a Derrick Williams por Melli (igual creo que pierde en la ecuación). Los equipos italianos están quemando pasta al calor de una nueva legislación fiscal para extranjeros y, claro, el Barca, rival directísimo en todas las competiciones, que ya ha limado este curso buena parte de la desventaja deportiva que arrastraba y que ha armado la que seguramente sea la plantilla más cara de la historia de la Euroliga.

En el otro lado del cuadrilátero quedaría el Madrid, que básicamente mantiene potencial de plantilla, siendo renovaciones los principales movimientos del verano, que despiertan por definición menos ilusión que los fichajes, aunque a la larga suelan funcionar mejor. Retener a Tavares, Causeur y Taylor nos hace objetivamente más fuertes, piezas clave en esa cosa que apenas aparece en la estadística pero gana títulos y que se llama defensa, a la última final ACB me remito. Se ha vuelto a primar el proyecto, la estabilidad, la coherencia, todo suena muy razonable… Pero habrá también quienes vean el vaso medio vacío y no les faltará algo de razón, que argumenten que mejor renovarse mientras aún ganas y que el club ha adolecido de ambición este verano, con el foco puesto en el equipo de fútbol, con más urgencias que el de basket. No seré yo quien lo rebata.

Fichar planes B

Las dos únicas incorporaciones (y no esperaría más, salvo sorpresas en las cesiones y los descartes NBA) no dejan de ser planes B, digamos que Laprovittola y Mickey muchas camisetas no van a vender en la tienda de Padre Damián. La idea inicial del club para sustituir a Ayón era Brandon Davies, pero el Barca puso sobre la mesa un salario sensiblemente superior (no menos de 1,7M de euros netos anuales), cifras de pívot titular a las que el Madrid ni podía ni debía llegar, habiendo ya apostado con toda lógica por Tavares como referente. Nada que reprochar, ley de oferta y demanda, el Barca tiene más pasta que nadie este verano.

Jordan Mickey es ante todo un proyecto, cumplió 25 años la semana pasada (nueve menos que Ayón). Era la mejor opción en el mercado en ese perfil con el dinero disponible, gran temporada debut Euroliga y margen aún de mejora. Sin duda pasa el corte por nivel, pese al mencionado déficit de centímetros, ahora bien, tomando como referencia la evolución de los americanos en el Madrid de Laso, no contaría con ver su mejor versión este primer año, de hecho es probable que durante un tiempo echemos de menos a Ayón (normal por otra parte, que ha sido muy grande).

¿Ser plan B convierte a Laprovittola en un mal fichaje? En absoluto, de hecho supone una mejora indiscutible respecto a Pantzar, al que sustituye. Su nivel real en un grande de Europa es una incógnita: patinó en Baskonia, aunque ha crecido mucho desde entonces. Sea como fuere, seguro que ayudará a cubrir una carencia del equipo, la de un tercer generador fiable desde bote, reduciendo la dependencia de Llull, que se volvió angustiosa por momentos el pasado curso.

En una temporada de 85 partidos hay minutos y balones para todos, y seguramente al propio Llull le ayude saberse con red de seguridad para reducir su ansiedad y reinventarse desde un rol de menos responsabilidad. Laprovittola, cuya adaptación al vestuario suponemos inmediata, apadrinado por Campazzo, es un fichaje impecable tanto desde un punto de vista táctico como financiero: 200k de ‘propina’ a la Penya más un salario alrededor del millón anual bruto por el último MVP de la Liga ACB.

¿Cuál es el ‘problema’ entonces? Pues la sensación lícita del aficionado de lo que podía haber sido y no fue, en un verano en que el mercado continental ofrecía jugadores de mayor dimensión en ese puesto. De Colo estuvo a tiro pero se escapó por dinero y a Chacho la directiva no le perdona su espantada hace 3 años, decisiones en las que han pesado también las esperanzas depositadas en Alocén a medio plazo y el respeto al equilibrio salarial en la plantilla, reconociendo a Tavares y Facu como jugadores franquicia. Lo dicho, todo muy razonable, pero la ilusión del aficionado no atiende a argumentos racionales.

La conversión del Mirlo

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Que sea un canterano blanco fichando por el Barca, lo que afirmó públicamente que nunca haría, solo hace que aportar morbo a una noticia de por sí inaudita. No habíamos visto cosa igual. La historia de los jugadores europeos en la NBA se regía hasta ayer por ciertos patrones establecidos, que han saltado por los aires con el fichaje de Mirotic por el Barca, todavía no oficial pero sí oficioso, anunciado por fuentes distintas y creíbles a ambos lados del océano.

Europeos en la NBA están los que prefirieron ni siquiera intentarlo, porque no les daban garantías (Bodiroga, Papaloukas) y/o por apego a unos colores (Diamantidis, Llull). Los que se marcharon, les fue bien, ganan pastizales y echaron raíces, como los Gasol, Calderón, Ricky o Ibaka. De entre los que regresan, hay dos patrones, los que se han dado una hostia deportiva (Chacho, Claver) y los que tienen problemas personales graves (Abrines) o de adaptación (Navarro, Spanoulis), y para chupar banquillo prefieren volverse, perdiendo algo de dinero, tampoco mucho.

Lo que no se había dado hasta ahora era que un profesional en los mejores años de su carrera (28), con cartel en la NBA, minutos y propuestas millonarias concretas sobre la mesa (Utah le ofrecía 45M$ por 3 años), renuncie a jugar en la mejor liga del mundo de su deporte para volver a la ‘segunda división’ palmando pasta. A un equipo y una ciudad con las que no tiene ninguna vinculación, es más, “eterno rival” del club en cuya cantera se crió.

Así visto, es incomprensible. Las cifras bailan mucho según las fuentes, entre unos increíbles 79M$ por 6 temporadas, de lejos el salario más alto de la historia de la Euroliga, hasta unos igualmente increíbles 7M€ por dos años, menos que Heurtel, renovado por 3 años y 11 millones. En todo caso, un movimiento que de puro inusual resulta sospechoso, como para que en Hacienda le pongan un asterisco de “revisar con detenimiento”, no deja de ser el mismo club de la operación Neymar.

El día que dejó de ser madridista

Porque en cualquiera de los escenarios el jugador palma pasta. Niko, devoto ortodoxo, siempre fue un tipo entre raro y algo conflictivo. Recordemos, la armó en su cesión al Palencia, donde acabó multado por saltarse el régimen interno del club. Acabó a hostias con un compañero en Chicago y se la lió a la FEB, ofendidito por ser segundo plato de Ibaka. Abro comillas: “No quiero ir con España solo cuando ellos quieran, cuando falte alguien”.

Es de los pocos jugadores en 8 años que ha salido a mal con Laso. Se dice que la relación ya era tirante (se quejaba de trato preferencial a los Sergios) y explotó en una discusión de vestuario en el descanso de un intrascendente partido en casa de liga regular ACB. Fue un 20 de mayo de 2014, contra el GBC, no volvió a jugar en la segunda parte, se quedó en 4 minutos de juego. Un mes después puso rumbo a América, pero ese fue el día que se bajó del madridismo, y desde entonces no ha tenido un detalle con el club que le formó.

No se ha dejado ver nunca en primera fila del Wizink, para animar al equipo, como sí hacen Doncic y Hernangomez siempre que tienen ocasión, y sus redes sociales son un páramo. Por ejemplo, felicitó recientemente a los Raptors por el anillo, a Laprovittola por el MVP, pero ni palabra del título ACB del Madrid… Los pitos a Tomic (a quien el Madrid dejó ir, no ejecutando la cláusula de renovación) van a parecer un concierto de música barroca en comparación con la que le va a caer a Niko cuando regrese a Goya. Cabezas de cochinillo. Es un magnífico ala-pívot, es obvio, si bien el impacto deportivo real del fichaje habrá que ver si esta al nivel de la faraónica inversión, tras años limitado en la NBA a un rol de especialista tirador. Ahora bien, de confirmarse, estamos a nivel mediático ante una bomba H que sitúa la rivalidad Madrid-Barca de basket en nuevo nivel. Habrá pira de camisetas blancas con el 12, decepción.