Estrategia de rearme: los 6 factores que condicionan la summeriada blanca

No diría que el Real Madrid afronta un verano de reconstrucción, más bien lo llamaría de rearme. La hostia deportiva ha mostrado carencias en la plantilla (y en su utilización, por qué no decirlo), a las que se suman dos bajas sensibles. Las de Garuba, que se pierde la mayoría del curso por lesión, y la casi segura de Lyles, ¿rumbo NBA?. Han formado la pareja interior del quinteto reserva, el que dio muchos de los mejores minutos de baloncesto del equipo esta temporada, seguro los mejores parciales.

De los que continúan, incluiría en la columna vertebral por su nivel y rol a Campazzo, Feliz, Maledon, Deck, Okeke, Hezonja y Tavares. A partir de ahí, el trabajo del verano en los despachos consistirá en ampliar y mejorar esa base, con algunos factores importantes a tener en cuenta. A saber…

1.- El inicio del ocaso de Facu

Es ley de vida, tiene 35 años, habría que ir reduciendo sus minutos y responsabilidades, y pensando en términos de relevo. Su actuación en F4 y playoffs ACB ha sido muy floja, llega fundido a final de temporada desde hace varios años y no marca diferencias como otrora. No es que vaya a desaparecer, simplemente hay que asumir que ya no sea el faro del equipo. En el backcourt, tanto Feliz como sobre todo Maledon tienen margen de crecimiento, pero conviene también salir a mercado y cubrir la salida de Kramer con el mejor generador desde bote que el dinero disponible pueda pagar, para reducir así la dependencia de Campazzo. Dada la necesidad de cupos, me gusta la opción De Larrea, cuyo melón abrió Encestando allá por febrero. Techo altísimo y cláusula justo por debajo del millón, con idea de que crezca 1-2 años al lado de Facu antes de ponerse a los mandos. Es solo opinión, no información.

2.- Duración de la baja de Tavares

Desconocemos cuánto estará ausente Tavares, el Madrid no se caracteriza por la precisión o la transparencia en la información médica. Aunque también puede que en este caso no lo sepan todavía ni en el propio club. Igual regresa en septiembre, con la vuelta al cole, que a lo largo del otoño, a lo que sumar un periodo de puesta a punto/ritmo, que en el caso de Edy suele llevar tiempo. Un hándicap que obliga a ser más ambiciosos de lo previsto en el fichaje de un sustituto para Garuba, rol de segundo pívot. De lo contrario, te arriesgas a empezar el curso como lo acabaste, cojo en la pintura. Y Scariolo ha demostrado colapsar si no dispone de un cinco fiable atrás. Oturu ha sonado y me pone burrísimo, pero asumo que es casi imposible.

3.- La (casi segura) marcha de Lyles

Un pérdida sensible para el equipo, un activo de talento por el que sí, lo reconozco, sentía predilección estética. Pero no es solo que juegue bonito y meta de tres (46% en Euroliga). Es que, con la estadística avanzada en la mano, fue el jugador más productivo por posesión del ataque blanco este curso. Porque no consiste solo en meter, también en leer las defensas, seleccionar los tiros, generar ventajas para otros, etc. Quizá el club encuentre en mercado un alapívot que las enchufe también de fuera, y seguramente defenderá más que Lyles, pero ese plus de generación en estático que daba el canadiense me parece muy difícil de reemplazar. Me atrevo a mencionar a Yabusele como opción razonable para ese puesto. Creo que aún debe dinero de su cláusula, que acordó pagar a plazos, y siempre habla muy bien del club blanco, como primera opción cuando regrese a Europa. Y este verano es agente libre. De nuevo, es solo opinión, no información.

4- Una operación salida concurrida

El Madrid ha acabado la temporada con 17 fichas, por los fichajes de última hora de sustitutos de los lesionados, así que lo normal es que 2 o 3 salidas queden sin cubrir. Kramer, Almansa y Yurtseven seguro que no seguirán. La única duda en ese trío es si Izan, rumbo a NCAA, mantendrá alguna vinculación con el Madrid más allá del derecho de tanteo. También tiene muchas papeletas de salir Alex Len, que no parece haber encandilado a Scariolo, tiene un elevado salario en el 2º año y cláusula de corte barato hasta mediados de julio. Sissoko, por perfil, quizá tenga alguna opción de quedarse como 3º pívot, pero tampoco contaría mucho con ello. Procida en principio sigue seguro, tiene dos años más de contrato, pero ¿qué rol le espera? ¿otra vez de ayudante de utillero? Lo de este curso ha sido Matar a un ruiseñor, al margen de un salario cautivo. Si la idea es más de lo mismo, abogo por su salida, cut your losses.

5.- Alivio en el vagón de extracomunitarios

El Madrid va a pasar del overbooking al “sobran asientos” en cuestión de un verano, por la salida de Lyles y la probabilidad relativamente alta de que Okeke y Deck puedan ser por fin inscritos como comunitarios a comienzo de la próxima campaña. Eso abre un abanico nuevo de posibilidades a la dirección deportiva, ensancha el mercado, sobre todo el de descartes NBA. Y falta va a hacer, porque con buena parte de la masa salarial ya comprometida y una inflación rampante en el mercado europeo, el Madrid necesita pescar en EEUU para uno sino varios de los fichajes que tiene por delante. En tus manos estamos, Marty…

6.- Estrecheces de cupos

La lesión de Garuba y la salida de Almansa convierten en casi impepinable la continuidad de Llull (que termina contrato), aunque sea en rol de fondo de armario para equilibrar convocatorias. Gira de despedida. Recordemos que hacen falta 4 cupos nacionales (JFL) para cada encuentro en ACB y que el Madrid dispone de Hezonja, Abalde, Llull y la duda de Tavares, del que ya hemos dicho que se desconoce fecha estimada de regreso. Dadas las circunstancias, veo tres escenarios en el flanco cupos: A) certeza/optimismo en que Edy estará listo para septiembre. B) se rompe el cerdito en un cupo de calidad, asumiendo el sobreprecio que llevan aparejados y que limitaría la maniobrabilidad en mercado para el resto de fichajes. C) la opción ahorro: se tira de un canterano para completar las convocatorias hasta que reegrese Edy

Patá p’alante

Que después de un año en blanco con el mayor presupuesto de la historia de la sección el presidente del Madrid ventile la continuidad del entrenador sin el más mínimo debate interno ni tantear alternativas habla de la ausencia total de contrapesos en el club, gestionado cada vez más desde el personalismo, y de unos cuestionables estándares de coherencia y autoexigencia.

Porque este es el mismo presi, recordemos, que hace 11 meses fulminó a Chus Mateo porque le faltaban el carisma y el glamour que requiere el puesto, pese a ganar 3-0 la final ACB con un 25% menos de inversión en plantilla y la mitad de asistentes. Pero, ah, claro, Scariolo fue apuesta personal de presidencia y el fracaso del técnico italiano sería también el suyo propio. Y esa sencillamente no es una opción, así que se le indulta para ver si lo enmienda el año que viene. Eso y, bueno, los 3 millones anuales que cuesta el técnico a la sección (séquito al margen), que implicarían un finiquito millonario.

Las formas, además, no han podido ser más cutres. El lunes por la mañana la sección se emplazaba a un análisis en frío antes de tomar una decisión, a que Chacho se sentase con Scariolo, todas las opciones sobre la mesa… Lo normal en cualquier empresa seria después de un revés: reuniones, análisis de las causas, de los distintos escenarios y toma de decisiones. Pero por la tarde publicó Marca que el presidente había decidido indultar a Scariolo, una información que suponemos filtrada desde el entorno del entrenador, con el que el medio guarda buena sintonía (update: a la hora de publicación de este artículo otros medios todavía no confirman la continuidad del técnico).

A lo sumo, suponemos, se ofrecerá la cabeza de algún asistente para acallar un poco las críticas y que no parezca que todo sigue exactamente igual. Una tarea de brocha fina que sí se delegará en la dirección deportiva de la sección. Por cierto, que Luis Guil tiene bastantes papeletas de ser uno de los sacrificados, a tenor de las críticas en Twitter de su hija al técnico italiano.

Anatomía de un nadaplete

Se llegó a la F4 y se dio guerra, notable alto, pero eso no lo tapa todo, por mucho que la Euroliga sea la competición que más pesa en el balance. Y es que la temporada en competiciones nacionales es una calamidad, la peor en 15-20 años, y sin el menor atenuante. Hablamos de caer en cuartos de final ACB contra un Tenerife en cuadro. En temporada regular, con una plantilla ampliísima, se perdieron el doble de partidos que el año anterior (8 a 4). Particularmente sonrojante fue la final de Copa, encajando 100 puntos contra un Baskonia con cinco bajas. Ni la Supercopa se levantó, pese a haber podido completar la pretemporada con la plantilla casi al completo por primera vez en muchos años. Al final el Excel consistió en llegar a mayo con Facu reventado y venirse abajo en que llegaron las lesiones, que respetaron al equipo la mayoría del curso, a diferencia de años previos.

Un fracaso rotundo pese al dopaje desde presidencia tras varios cursos de estancamiento presupuestario. Y es que a Scariolo se le ha concedido prácticamente todo, incluso lo que no tenía demasiado sentido, como disponer de seis asistentes en un equipo FIBA, que literalmente ni cabían en el banquillo durante los partidos y alguno se tenía que sentar al fondo junto a los lesionados. O el fichaje de Procida, jugador con tres temporadas de experiencia Euroliga y un salario en el barrio del millón neto, al que SS ha tratado como a un canterano de relleno, que solo jugaba (y como reserva) contra los Burgos de la ACB. Otro lujo zarista fue ese despido de Bruno Fernando con carácter de urgencia, finiquito mediante y a temporada comenzada, para fichar a precio de oro a Alex Len, con el que luego tampoco contó. Una astracanada añadir tres cuartos de millón de coste empresa para un ajuste en el fondo de armario.

Se ha escuchado todo el repertorio de excusas: los arbitrajes, el acoplamiento de los nuevos, las lesiones, las conclusiones para junio, las carencias de la plantilla… Hasta de la falta de tiempo para preparar los partidos se ha quejado, como añorando los tiempos en la selección, en que dirigía solo 8 encuentros oficiales al año.

En los próximos días escribiré sobre la plantilla, las notas, posibles fichajes y salidas, pero no quería hoy desviarme del tema pivotal, los motivos detrás de la patá p’alante tras el nadaplete. Que ojalá salga bien, pero ni las formas ni los verdaderos motivos me parecen los correctos.

Vuelta a la casilla de salida: la fuga de Izan Almansa

Izan Almansa se va. Parece que este verano cerrará una breve y deslucida 2ª etapa en el Madrid para regresar a la NCAA. En concreto, y según informa Óscar Herreros, jugará en la Universidad de Gonzaga, donde coincidirá con Mario Saint Supery.

El Madrid, suponemos, le inscribirá en el derecho de tanteo (nunca se sabe) y recibirá una compensación por su salida en concepto de cláusula, que difícilmente puede ser alta porque cobra muy poco. Más o menos lo comido por lo servido.

Es más la decepción que el roto: das la oportunidad a un joven que iba dando tumbos (suspensión en la liga australiana, positivo en cannabis, problemas de peso) y te lo paga rechazando propuestas de cesión bastante razonables, dándote portazo a la primera curva para volver a USA.

Cambio de panorama

Que sí, que el dinero en el basket universitario está cambiando el panorama, que Almansa va a cobrar mucho más el próximo par de años de lo que ganaría aquí. Pero, ¿acaso no firmaban ya buenos contratos en la NCAA el verano pasado? ¿Qué ha cambiado? ¿Qué esperaba de su etapa en Madrid cuando hace solo 9 meses firmó por 4 temporadas?

Lleva jugados 15 partidos en ACB con una media de 9 minutos, a pesar de que apenas ha habido lesiones en el puesto, donde tiene tres jugadores consagrados por delante. Tampoco hablamos de un ostracismo absoluto, no creo que se haya sido injusto con él, como a veces tengo la sensación con Procida y Kramer. Se le han ofrecido cesiones interesantes para que jugase más, pero las ha rechazado. Su rendimiento es correcto, progresa adecuadamente: cogió algunos de los kilos que le faltaban y se asentó como center full time, buenas manos cerca del aro.

Queda la sensación de que no está particularmente bien asesorado, o de que no tiene una estrategia clara de carrera. No porque se vaya del Madrid y quiera cobrar más, que es muy lícito, sino porque viniese en primer lugar, si no estaba concienciado de se inscribía en una carrera de fondo, con la penitencia de U22+cesiones, y que pasarían varios años hasta ganarse una oportunidad genuina en la rotación de un contender Euroliga. Subir la escalera, vaya.

Mi propuesta para la ficha 15º

Con precedentes así y tal como está el panorama, se te quitan un poco las ganas de apostar por gente joven. Sin embargo, tengo clarísimo lo que haría con la ficha de Alamnsa y el pequeño salario que libera: ofrecérselo a Eli Ndiaye, 4 y medio defensivo, soldado universal, jugador de equipo con mayúsculas. Actualmente en paro y convaleciente de una lesión de hombro por la que pasó por el quirófano. Si no se recupera bien, pues el club se habrá gastado cuatro duros en dar cobijo temporal a uno de los nuestros. Si sale bien, tienes un cupo nacional joven y agradecido, jugador de rotación a precio de saldo, por cierto, muy del gusto de Scariolo, a tenor de sus opiniones cuando comentaba en la tv.

Bruno en la picota

Me llegan rumores por distintas vías de que Bruno Fernando puede salir del Madrid en próximas fechas, tal vez destino Grecia o Turquía, idealmente a algún equipo que le ofrezca un salario similar para abaratar la indemnización. Redondeando cifras, Bruno cobra alrededor del millón neto anual, del que restarían unos 750k hasta final de curso. Pienso sin ir más lejos que podría interesarle a Efes, con sus dos pívots lesionados de larga duración, Poirier y Papagiannis.

Insisto en que todavía es solo una opción que baraja el club, pero quizá sea mejor así, que salga Bruno, porque veo difícil que remonte el vuelo en estas circunstancias, sin la confianza del entrenador desde antes incluso de empezar la temporada. Una situación que tampoco coge por sorpresa a quienes prestasen atención a los comentarios de Scariolo sobre Bruno en las retransmisiones de Movistar. Sutiles pero inequívocos.

Hagamos un poco de memoria, que no arqueología. Bruno brilló en la final ACB a las órdenes de Chus Mateo, con 15 de valoración media. No hablo del Cretácico sino de hace cuatro meses. Bruno fue campeón y quinteto ideal del Afrobasket en verano, y arrancó con buenas sensaciones la pretemporada en el Madrid (a las órdenes de Luis Guil), 14 puntos al Alba y 15 de valoración contra Zaragoza. Vamos, que manco no es, aunque a algunos ahora se lo parezca. Tampoco digo que sea Olajuwon, eh, pero sí un activo aprovechable de banquillo y con margen de mejora si se le da confianza y un contexto adecuado. Recordemos que el Madrid le fichó en febrero en competencia directa con nada menos que Panathinaikos y Fenerbahce.

Y es que no está el mercado Euroliga de pívots no extracomunitarios como para despachar a la ligera a jugadores bajo contrato. Por poner en contexto, Olympiakos tuvo que soltar casi un millón de transfer a Baskonia en verano por un Donta Hall de la vida (pasaporte azerí).

Fundido a negro

Después de ese buen arranque de pretemporada, Bruno sufrió un fundido a negro que aún le dura y que coincidió con el regreso de Scariolo tras el Eurobasket. El técnico italiano, según me explican, dijo al club desde su llegada que no quería a Fernando, por eso se tantearon opciones como Daniel Theiss o Kabengele. Lo cual, visto desde fuera, no encajaba demasiado, ya con tres pívots en plantilla: Edy, Bruno y Usman. Ahora lo entendemos mejor.

El inicio de curso de Fernando está siendo lógicamente muy discreto, en lo que creo que concurren varios factores. El primero, su propio desacierto individual, un cúmulo de errores que se hacen bola: que si una pérdida por aquí, que si un despiste defensivo por allá… Y luego que la sombra del banquillazo está mucho más presente esta temporada (= ansiedad), por la mencionada falta de confianza del técnico y el aumento de competencia en el puesto. Los fichajes de Okeke y Lyles en el cuatro han movido a Garuba full time al cinco, y Scariolo sabemos que tiene mucha confianza en el de Azuqueca como center defensivo, así brilló en el oro de España en el Eurobasket de 2022.

Por otro lado, Bruno parece bastante perdido en los nuevos sistemas, aunque no es el único. Comparad por ejemplo el rendimiento de Facu y Feliz hasta ahora con el de final de curso. Tras un mes de temporada yo mismo no tengo demasiado claro a qué se quiere jugar, a qué género pertenece esta película. La única tendencia que sí se percibe es que los fichajes están rindiendo a bastante buen nivel respecto a las expectativas (incluidos aquellos de los que se esperaba menos, como Kramer y Almansa), mientras que ninguno de los jugadores que ya estaba ha mejorado su desempeño del año pasado. Los heredados.

Desde luego tampoco Bruno, que se ha convertido en blanco recurrente de la ira de la afición, el primero al que se dirigen las miradas cuando se pierde o se juega mal. Que no está fino, claro, pero a la vez: ¿qué cuota de responsabilidad en que el equipo no termine de carburar puede tener un jugador de 10 minutos por partido sobre un total de 200 del equipo? Diría que poca. Yo le daría tiempo, que solo van tres semanas de competición. Creo que tiene baloncesto de sobra para ser útil, pero si realmente el técnico no le quiere entonces mejor cortar cuanto antes.

Y si sale Bruno, aún por ver, ¿se apostará por Almansa como 3º pívot o se saldrá al mercado? Justo estos días vemos los últimos descartes de las franquicias NBA antes del inicio de temporada. Hay oportunidades de mercado pero el overbooking de extracomunitarios supone un enorme factor limitante que reduce la maniobrabilidad del Madrid (de lo contrario ya habría llegado un exterior). También os digo que, dado el caso de que saliese Bruno y la gerencia le buscase sustituto, tengo toda la confianza en Pocius tras los aciertos con Lyles y Okeke.

Campazzo estornuda y el ataque del Madrid se resfría

Llegados a este punto de la temporada quizá estéis conmigo en que el Madrid es un equipo que defiende mejor que ataca. Es la 5ª mejor defensa de la Euroliga y la mejor de la ACB con gran diferencia. Pero ataca bastante mal, resultado entre otros factores de unos sistemas previsibles (Chus) y cierto déficit de talento respecto a campañas previas. El verano pasado la dirección deportiva apostó por el físico y la defensa: se perdieron muchos puntos con la marcha de jugadores de vocación ofensiva como Yabusele, Chacho y Poirier, que en general se reemplazaron por músculo.

También influye por ejemplo el bajo rendimiento y fiabilidad del puesto de escolta. Rathan Mayes y Smith jr como fichajes fallidos, Musa involucionado este curso y volvemos a agarrarnos a minutadas de Llull a sus 37 años, dudoso negocio. Se habla también mucho del porcentaje de triple, que yo veo más como un síntoma del problema que como el problema en sí mismo.

Hay un factor que está pasando por debajo de radar en la conversación pública y que para mí influye aún más en el atasco, que es el valle de rendimiento de Campazzo de dos meses a esta parte. Al final es el único generador desde bote fiable del roster, así que cuando él estornuda el ataque del Madrid se resfría. Su talento e iniciativa han tapado muchas carencias colectivas a lo largo del curso, pero su rendimiento ha bajado. Un somero repaso estadístico lo expone a las claras, básicamente ha pasado de promedios de MVP a números de base titular correcto sin más.

🇪🇺 En Euroliga
Primeras 23 jornadas: 21 de valoración, 14pts
Últimas 6 jornadas: 11 de valoración, 9pts

🇪🇸 En ACB
Primeras 15 jornadas: 19 de valoración, 13pts
Últimas 7 jornadas: 10 de valoración, 9pts

Varias posibles causas en la ecuación, como un burnout por el minutaje en el primer tercio de curso (gestión de picos de forma) o la baja de su mejor socio en pista, Deck. Por otro lado, el timing de su valle de juego coincide casi exactamente con su segunda paternidad (2 de febrero). Cada caso es distinto, como lo es cada bebé, os lo dice uno que tiene dos.

Hezonja, por ejemplo, fue padre a comienzo de curso y parece haberle sentado estupendamente. Pero Campazzo es un profesional particularmente metódico, casi maniático (en el buen sentido), y pequeños cambios en la rutina pueden alterar al rendimiento a corto plazo. Qué sé yo, o quizá no tenga nada que ver y sea una mera coincidencia temporal. En todo caso, mis respetos y compresión para cualquier profesional que regresa al trabajo solo días o hasta horas después de ser padre. Lo sé, cobran bastante bien por ello, pero si no nos ponemos en la cabeza de la persona no entenderemos al jugador.

En este caso, veo el vaso medio lleno porque le tengo mucha fe a Facu, confío en que habrá dejado atrás este bache de juego para cuando el Madrid se juegue verdaderamente las castañas de la temporada y eso da al equipo un margen de mejora en las próximas semanas.

Balance 2023/24: las notas jugador a jugador

Me debatía entre poner notable alto o sobresaliente a la temporada del Madrid, y finalmente me animo con el sobresaliente. La cosecha es generosa, ese triplete nacional, pero además valoro mucho el camino andado. Ese primer puesto holgado de la fase regular Euroliga, no haber perdido ni un partido en playoffs ACB y el magnífico juego desplegado en amplios tramos de la temporada. El balance final ha sido de 72 victorias por 14 derrotas, el mejor de la historia de la sección si no me fallan las cuentas.

El apagón en la segunda parte de la final Euroliga hurtó el título continental, que hubiese significado la matrícula de honor, pero me niego a que 20 minutos (aunque los más importantes del curso) condicionen tanto el balance global como para bajar la calificación a notable. Así que, lo dicho, sobresaliente.

La temporada significa la consolidación del proyecto Chus Mateo, al que me parece increíble que no se haya renovado aún. Supongo que la ampliación se cerrará y anunciará en los próximos días, pero el mero hecho de que se haya pospuesto hasta última hora ya habla de cierta desconfianza que me parece injusta con lo demostrado por el técnico. Cuestiones tácticas al margen, hacen falta nervios de acero para llevar un vestuario así y mantenerlo bajo control: el equilibrio de minutos Poirier-Tavares, la gestión de vacas sagradas con nivel menguante o el numerito de prima dona ofendida de Mario tras la final de Copa.

El final de temporada deja cierto aroma a Último Baile, por los veteranos que se despiden y por la salida de Poirier tras su mejor campaña de blanco. La gerencia parece estarse moviendo con sensatez en mercado para suplirlos, pero replicar un plantel tan redondo va a ser difícil a corto plazo, porque hay jugadores irrepetibles y un cierto grado de azar que está fuera del control directivo.

Aquí van mis notas de la temporada.

Campazzo 9. Ha sido el mejor, Quinteto ideal de la Euroliga, MVP de Copa, Supercopa y fase regular ACB, la pared maestra de la evolución del equipo respecto a la temporada pasada. Al final, el de base es el puesto clave del basket FIBA y resulta diferencial contar con uno de los mejores sino el mejor de Europa, sobrado de talento, experiencia y carácter. El año pasado, Goss te aseguraba la defensa y Chacho movía al equipo en ataque, pero estabas obligado a elegir. Con Facu no tienes que elegir, es un notable alto en ambos aros. Atravesó un valle de forma a mitad de temporada, normal con su despliegue físico, las minutadas y la carga de partidos, pero luego rayó a gran nivel en los playoffs de Euroliga y la semifinal ACB contra el Barca. Con él y Edy atados a largo plazo el futuro se contempla con optimismo.

Chacho 6,5. Fue importante en el pico de juego del equipo en el primer tercio de curso, pero después se fue diluyendo, excepción del fogonazo en F4, porque a sus 38 años sencillamente no dan las piernas para mantener el ritmo nueve meses. Sus promedios acumulados entre las dos competiciones son de 4 puntos, 4 asistencias y 36% en tiros de campo, con 15 partidos en valoración negativa, de largo el que más del equipo. A falta todavía de confirmación, parece que ha sido su última temporada en el Madrid, sino también en el baloncesto profesional. Desde aquí darle las gracias por todo lo que nos ha hecho disfrutar estos años, uno de los grandes talentos de la historia del baloncesto español.

Alocén 5. Este curso volvió a jugar al baloncesto, que no es poco, después de casi dos años de baja por una rotura de ligamento y variopintas complicaciones. Solo por eso podría considerarse un buen año. Pero el Madrid no para por nadie, es mal lugar donde recuperar confianza y reencontrarse con el baloncesto, siempre con urgencias competitivas y la máxima exigencia. Gozó de pocos minutos desde su regreso y tampoco es que se reivindicase cuando los tuvo. Llegados a este punto lo mejor era separar caminos y así ha sucedido, pese a que le restaba otro año de contrato garantizado. Se ha desvinculado y ayer mismo fue anunciado por el Gran Canaria. Suerte y salud para él, en Madrid no pudo ser.


Musa 8,5. Roma no se construyó en un día. Algunos dudaron de él por su apagón de la recta final del curso pasado pero, señores, es que solo tenía 24 años. La novatada. Esta temporada se ha movido en sus números en fase regular, y su producción no ha decaído cuando la carretera se ha empinado, casi al contrario. MVP de la final ACB y el mejor del equipo en la Final Four: 35 puntos y 42 de valoración entre ambos partidos. Además, le endosó 24 puntos al Barca en la Supercopa y ha promediado 16 en los playoffs ACB, sin bajar del doble dígito en ningún encuentro. Un reloj. No es tan académico como Mario y le ayudaría abstraerse un poco del arbitraje, pero un caníbal de este calibre es un recurso valiosísimo, capaz de anotar por generación espontánea cuando al equipo se le apagan las luces. Debe ser uno de los pilares para los próximos años y como tal el club haría bien en trabajar desde ya en su ampliación de contrato, para evitar culebrones tipo Tavares y Hezonja.

Causeur 6,5. Termina contrato, tiene 37 años y bien puede (y seguramente debe) haber sido su última temporada de blanco. Y ha sido una digna, habiendo tenido que fajarse con Llull por minutos como reserva de Musa. Su rendimiento ofensivo es menguante, ya no le dan las piernas para atacar el aro en estático, pero ha tenido un papel defensivo interesante en algunos partidos, en función del rival, asumiendo el rol de especialista exterior vacante a la marcha de Hanga. Despedida con honores, uno de esos extranjeros secundarios, como Thompkins o Taylor, que han sido pegamento de vestuario y han ayudado a construir lo que hoy es la sección. Merci.

Llull 7,5. Ha disfrutado en la pista este curso como seguramente no lo hacía desde La Lesión. Se le ve cómodo en su rol de combo, de escolta anotador revulsivo, liberado de obligaciones de dirección. Le ha respetado el físico y, pese a la edad, conserva cierta chispa física y mental. Por su tipo de juego, tiene días que no entran y casi resta, y otros que parece Stephen Curry, pero en general la ecuación ha resultado positiva para el equipo esta temporada. Sus rachas han servido para cambiar tendencias o romper partidos, algunos importantes. Salvo sorpresa, será el único veterano que continúe, así que asumirá la capitanía y se esperarán de él pinceladas en pista y, sobre todo, liderazgo fuera de ella. Vamos, que le enseñe Rudy a encender la barbacoa…

Abalde 6,5. Ha aumentado prestaciones respecto al curso pasado, que no era difícil, convirtiéndose en un activo útil de rotación en ACB. Una mejora bastante ligada a la confianza en el tiro: su porcentaje de tres ha subido hasta un aseado 42% (58 de 140), cuando el año pasado se quedó en el 26%, un hándicap pues lanza a menudo liberado. No me hubiese sobrado algún minuto más suyo, pero no era fácil teniendo por delante a las viejas glorias. ¿Esperábamos más del gallego cuando se le fichó? Ciertamente, también creo que su cláusula influye en la percepción. Pero después del curso pasado yo ya compro casi cualquier cosa que pueda aportar, y este año lo ha hecho. Le queda otro de contrato garantizado y seguirá, no sobra como cupo nacional para la segunda unidad.

Deck 6,5. Temporada un poco discreta mientras estuvo, condicionado por el overbooking en el puesto de alero. Y después, las lesiones. Se ha perdido más de 30 partidos, incluyendo playoffs Euroliga y ACB por segundo año consecutivo. Se le echó particularmente de menos en la F4, su dureza, defensa e inteligencia en pista. Dedos cruzados para que se recupere bien y poder contar con él desde otoño. No es la estrella del equipo pero sí un jugador fundamental.

Hezonja 8. Me cuesta ponerle nota, porque ha tenido picos de sierra muy pronunciados. Por un lado estuvo brillantísimo en tramos de fase regular, líder del equipo durante el bajón de forma de Tavares y Campazzo. Pero también se borró mentalmente durante varias semanas después de la Copa, mohíno por su minutaje. Por último, ha sabido aportar defensa y rebote en la recta final de curso cuando el aro se le hizo un poco más pequeño. Su versatilidad, su rendimiento en ambos aros y su condición de cupo le convierten en un activo muy valiosos de la rotación. Todo lo relacionado con su renovación ha sido un descalzaperros, pero ya está, se queda y es objetivamente una gran noticia en términos deportivos.

Rudy 6. Tenemos el corazón blandito por su retirada, pero esto son las notas y, siendo honestos, su nivel esta última temporada ha sido discreto en términos generales, muy dosificado por Chus Mateo. Son 39 años y, aunque la cabeza le va como un avión, las piernas apenas le respondían ya para el mínimo que requiere la élite. Se ha perdido 32 partidos por descanso o lesión. Para el recuerdo queda el momento mágico de su partidazo en el 2º de la final ACB y esa ovación interminable que le brindó el Wizink, merecido agradecimiento por su aportación decisiva para cambiar el rumbo y la historia de la sección. Gracias eternas.

Ndiaye 6,5. Esperaba algo más de minutaje de Eli tras su irrupción al final del curso pasado, pero prácticamente desapareció de la rotación una vez Yabusele volvió en enero. Atrás cumple casi siempre, y con nota, y parece ir mejorando el tiro exterior, clave para su usabilidad como ala-pívot en la élite. No es un talento natural para el lanzamiento de tres, pero también es una suerte del juego que se mejora con tiempo y entrenamiento. Debe ir a más y asentarse como actor secundario.

Yabusele 7,5. Sensación de que vio las orejas al lobo con el incidente contra Partizán, hizo propósito de enmienda y lo ha cumplido. Este año ha bajado revoluciones en pista, menos trifulquero. Se ha concentrado en basket y eso ha repercutido directamente en su rendimiento, firmando una campaña sólida. Con las conocidas carencias atrás, pero con una notable aportación ofensiva desde su regreso en enero. Poca broma sus promedios Euroliga: 10.5 puntos, 46% en triples y 14.5 de valoración. Tiene otro año de contrato garantizado y está llamado ser una de las piezas importantes de la segunda unidad.


Tavares 7. No ha sido su mejor temporada de blanco: le llevó meses recuperar el ritmo tras aquella lesión de tobillo, y tampoco creo ayudase la incertidumbre por su renovación. Ahora bien, en mayo recuperó el tono y destrozó al Baskonia en playoffs de Euroliga y al Barca en semis ACB, pena de esos problemas de faltas en la final de Berlín. Ha acabado renovando por mucho dinero (lógico) y muchos años (riesgo), una apuesta importante del club a medio-largo plazo. Sobrevuela el miedo por la tendencia a lesiones y carreras cortas de los jugadores tan altos, pero también es cierto que nunca habíamos visto a un 2.20cms tan proporcionado y cachas. En todo caso, especificaciones al margen, es una renovación troncal que mantiene al Madrid como candidato a todo los próximos años.

Poirier 8,5. Con diferencia su mejor campaña en el club, una vez le han respetado las lesiones y ha encontrado un socio para maximizar sus virtudes. Esa sociedad con Chacho marcó la primera mitad de la temporada en la Euroliga, reventó partidos y nos dejó momentos de excelencia. El circo. La producción por minuto de Vincent este curso ha sido un disparate, y lo ha sido en ambos aros, que en defensa dio un enorme paso al frente, líder de la Euroliga en tapones jugando solo 18 minutos (¡!). Termina contrato y se marcha a Turquía, a cobrar lo que vale y ser titular. Ley de vida.