Laprovittola: ¿motivos para la esperanza?

Con la Supercopa ya en la buchaca y el Real Madrid en velocidad crucero (se nota haber podido hacer la pretemporada con todos), el principal objetivo blanco en lo que resta de 2020 debería ser sencillamente meter en dinámica a los dos fichajes y a Laprovittola. No hay inversión a corto plazo más importante que esa, en puertas de la marcha de Campazzo, siendo Alocén y Lapro los únicos bases natos que quedarán en la plantilla y Abalde el único junto a Llull que podría echar puntualmente una mano en esas labores.

El gallego fue el mejor en pretemporada, tal cual, pero parece algo apocopado en el arranque del curso oficial. Ayuda en rebote y defensivamente es ya un puntal del juego exterior, lo que por cierto le convierte en una amenaza directa a los minutos de Taylor. Pero no se han invertido 1.5M en su transfer para que le haga competencia a mechitas, sino para que a medio plazo se convierta en uno de los claros referentes exteriores de la plantilla, también en ataque. Y para eso tiene que soltarse el pelo, creérselo, arrogarse galones. Porque hay un porcentaje de los tiros que dependen de sistemas, pero otra no menor, cuando el sistema falla, que dependen de echarle jeta. Causeur, por ejemplo, se ha cascado 28 tiros de campo en los dos últimos partidos: balón que le llega, balón que se chusca, y bien que hace, que está en buena forma y tiene el talento para meterla. Pero Abalde también.

Alocén de momento progresa adecuadamente, no desentona, que no es poco para su debut en la élite continental, pero hay que ser realista con las expectativas, que parte desde más abajo y tiene 19 años. Está cumpliendo, lanzando bien a canasta y ordenando el juego, generando en 2×2, pero le falta descaro y explosividad en estático para crear desde bote fuera de sistema. Suponemos que apenas contará en Euroliga, pero que no le falten minutos en ACB y mucha caña en los entrenamientos. Roma no se construyó en un día.

Brotes verdes

Y por último, quizá el más importante de los tres a corto plazo: Laprovittola. Su MVP de la jornada contra Joventut con 32 de valoración, excelso en la segunda parte anotando y dirigiendo (con nula presión del marcador, todo sea dicho), es un recordatorio de su talento y margen de mejora, un rayo de esperanza. En la segunda jornada no jugó, pero en la primera, recordemos, también rayó a buen nivel: el más valorado del partido con 17, incluidas 6 asistencias por ninguna pérdida. En justicia, fue otro encuentro de escasa tensión competitiva y tendrá que validar los brotes verdes a partir de este viernes en el arranque de la Euroliga.

Su incorporación fue una apuesta de la directiva. No es el base que hubiese fichado Laso de haber podido elegir, pero es el que tiene, no siempre podemos escoger las cartas con las que jugamos, y su mayor reto este curso será exprimirle. Todavía hoy suenan ecos del interés de Panathinaikos, pero no saldrá, de hecho asumirá galones a la marcha de Facu. Lo cual no es óbice para que se pesque adicionalmente algún base entre los descartes del mercado NBA, pero sería bueno rebajar las expectativas al respecto.

Puede que Laprovittola no haya dado muchos motivos para la esperanza en este año y pico en el club, y puede que su estilo no termine de encajar en un grande, pero sigue siendo la mejor apuesta del Madrid en este curso de incertidumbre deportiva y contracción económica. Es una mera cuestión probabilística: resulta más viable meter en dinámica a un jugador de amplia experiencia FIBA y tras 15 meses en la plantilla que encontrar un catacrack entre los descartes de la NBA, que ni dependen del Madrid ni tienen Europa como prioridad.

Un catacrack, además, que llegaría a mitad de temporada, seguramente sin experiencia FIBA y al puesto más táctico y complejo del equipo. Seamos realistas, esa adaptación instantánea es harto improbable. Una cosa es fichar un parche a la salida de Facu, para echar una mano y no dejar coja la plantilla, y otra esperar que una incorporación de circunstancias vaya a llenar los zapatos del jugador franquicia de uno de los tres mejores equipos de Europa. Nos guste más o menos, con la temporada ya comenzada y el mercado FIBA cerrado, la mejora de Lapro es la apuesta más viable a corto plazo. Eso, y (salvo gran oportunidad de mercado) añadir al mejor especialista disponible que acepte contrato hasta final de curso, más otro año opcional. No conviene comprometerse financieramente a largo plazo con un temporero, para así tener el próximo verano las manos libres y salir al mercado FIBA con el bazuca de dinero que dejarán la marcha de Campazzo y la rebaja salarial de Llull.

Facu: si fue una despedida, fue una a la altura

Nos hace un roto yéndose, pero tiene nuestra bendición. Puede haber sido perfectamente la última final de Campazzo en el Madrid, la siguiente no tocaría hasta mediados de febrero, la Copa del Rey, y existe una probabilidad media/alta de que reciba una oferta suficiente de la NBA y para entonces ya no esté. Ahora bien, si esta ha sido su última final de blanco, ha sido una a la altura de su figura, un broche atípico pero estelar. Campeón, 21 puntos, 12 en el último cuarto, cuando calentaba el sol, y merecido galardón de MVP, el cuarto en los últimos cinco torneos nacionales. Repito: ¡cuatro MVPs en finales nacionales! Mientras unos coleccionan galardones de ligas regulares, otros los coleccionan de finales… Una marca de leyenda, por mucho que nos duela su probable espantada.

Que da vértigo porque, si una cosa nos ha recordado la Supercopa, es que el agujero que dejaría es sideral: esta final con Laprovittola a los mandos difícilmente hubiese caído del lado blanco. Se tuvo que ir Facu a 34 minutos porque su compatriota volvió a patinar; salió en el segundo cuarto y al poco ya echábamos de menos a Alocén (en la grada), destacado en semifinales, todo sea dicho, en un partido más propicio. Ni el mejor descarte del mercado NBA llenaría el vacío que dejaría Facu, pero bueno, hoy hemos ganado y disfrutemos mientras podemos. Carpe Diem.

El bautizo de Abalde

No todo es Campazzo y sabor a despedida, hay también motivos para el optimismo, y el principal se llama Alberto Abalde, que hasta la explosión de Facu en la recta final era serio candidato a MVP. 13 puntos y 15 de valoración, tirando del carro en el tercer acto, en plena empanada blanca. Lo mejor no es en sí lo que ha enseñado, que no es poco, sino la sensación que sigue dejando, también contra el Barcelona, frente a algunos de los mejores defensores de Europa en su puesto, de superioridad ante sus pares y de que puede aportar aún bastante más según vaya asumiendo protagonismo en los sistemas de Laso. Especialmente a la marcha de Facu. 1.5 millones bien invertidos.

Buenas sensaciones también de Llull, principalmente en la segunda parte, en labores estrictamente de escolta, muy sólido atrás y sensato en ataque, sin buscar más protagonismo del que le corresponde. Es decir, atacando el aro desde bote cuando se quedaba emparejado con un interior y ni un triple desde bote, solo a pies juntos según recibe. Hay que encontrar la forma de integrarle y que sume, y este formato puede ser uno interesante. Creedme que es una alegría poder escribir que hoy sí fue útil al equipo.

En verdad, la contienda fue fea e igualada, decidida desde el oficio y la defensa, con Rodolfo y Deck estelares atrás en la recta final. “El último minuto y medio de Rudy en defensa ha sido un espectáculo, puede que sea el mejor jugador en intangibles de la historia”, Laso dixit.

Si el aficionado culé pensaba que con Saras jugarían como los Warriors, bienvenido a la realidad: yoyó de Calathes, posesiones a 24, duelos a pocos puntos, broncas a los jugadores y cambios castigo. A estas horas aún le pitan los oídos a Roland. Sí, Jasikevicius es más joven, guapo y carismático que Pesic, pero su estilo de baloncesto se parece, y bastante.

El Madrid ganó pese a perder el rebote (-8) y al apagón del juego interior: 0 canastas de Tavares en 28 minutos, súbitamente patoso, su peor versión en meses. Garuba no estuvo a la altura: muy superado por Brandon Davies en el segundo cuarto, tanto como que no volvió a salir en todo el partido. Le falta todavía bastante mili en partidos así… Randolph y Trey tampoco sumaron casi nada, así que el mejor interior blanco en la velada fue el falso ala-pívot, Gabi Deck, que además de 11 puntos secó a Mirotic en la recta final. No tiene seguramente Niko mejor defensor en Europa que el Tortuga, un torete de 1.98m, listo y rápido. Pena esa muñeca de madera: 0 de 4 triples, ni cerca de entrar pasaron.

En fin, que la temporada va a ser de mucha incertidumbre, pero se empieza ganando de nuevo, quitándose el mal sabor de boca de aquella especie de playoff de junio en Valencia y con la certeza de que, vengan dadas como vengan, este grupo sigue teniendo oficio y carácter.

El mensaje de Laso: Campazzo sigue siendo el base titular

Echa a rodar el Madrid 2020/21 con victoria de pretemporada, 79-69 ante Estudiantes, pendientes todavía de algunas dudas sobre la configuración final de la plantilla. La principal Campazzo, con quien Laso manda por lo pronto un mensaje alto y claro alineándole de titular. No sabemos si continuará hasta final de curso, lo que sí queda claro es que mientras siga lo hará a tope, con la confianza del coach: cero dudas sobre su nivel y profesionalidad. Eso sí, el mejor de los bases, que han jugado los cuatro, fue Laprovittola, dando ritmo al equipo desde situaciones de 2×2. Sus minutos en el tercer cuarto coincidieron con la escapada blanca.

Tavares fue el mejor del equipo de largo, algo a lo que deberíamos irnos acostumbrando este año. A su habitual dominio defensivo sigue añadiendo confianza en ataque y peso en los sistemas, con lo que sus estadísticas van a ser de vértigo. Sin competencia real en el banquillo, con Shengelia en Moscú y Mirotic teóricamente menos protagonista, apostaría por él como favorito al MVP de la temporada ACB… si no se queda sin gasolina antes.

Garuba, el elegido

Otro mensaje alto y claro de Laso fue con Felipe, que pese a la ausencia de Thompkins se quedó en solo 4 minutos, todos en el segundo cuarto, y que coincidieron con la remontada colegial. Garuba, en cambio, se fue a más de 30, alternando los puestos de 4 y 5 con solvencia: fue de lo mejorcito (11 puntos y bastantes rebotes), solvente en ambos aros como acostumbra, hasta acertó con un triple. Tiene toda la pinta de que, como comentábamos en la anterior entrada, tendrá un saco de minutos este curso y será el pívot que no se ha podido fichar. En cuanto se aclare un poco el panorama económico, en los próximos meses, convendría tantear de nuevo la posibilidad de ampliarle contrato, dado que con ese de canterano será carne de NBA el próximo verano, que ya tendrá la edad mínima (19) para apuntarse al draft.

Por último comentar el debut de Alberto Abalde, a la altura de las expectativas: 11 puntos, mucha intendencia y cierta sensación de superioridad ante sus pares, sobre todo en la segunda parte, una vez se soltó los nervios. Va a ser capital en este equipo, al fin, un fichaje ilusionante.

Todo en ‘pause’ hasta que Facu pase por caja

Laso Campazzo Real madridEstamos en días de tensa calma, a la espera de que lleguen a puerto las negociaciones del Madrid con Campazzo y su agente para acordar los términos de su desvinculación del club. Es un mazazo perder a uno de los dos faros del proyecto (el otro sería Tavares), pero es el escenario más probable y para el que deberíamos irnos preparando.

El equipo empieza la pretemporada el día 11 y las partes están trabajando para evitar la incómoda situación de que Facu se incorpore al grupo cuando ya ha dejado bien claro que se pira, y que ese es su único deseo. Deducimos entonces que debe tener algún tipo de acuerdo verbal o principio de acuerdo avanzado con una franquicia allende el mar cuando se lanza semejante órdago, sino es que está aún peor asesorado de lo que suponíamos.

A plazos o a tocateja

Los ejes de la negociación llegados a este punto son tres:
-> La fórmula de pago de la cláusula: ¿a tocateja o a plazos? Por defecto no debería haber problema en aceptar pago a plazos, como se le permitió a Mirotic en su día, pero el club anda canino de pasta por el covid y la opción de “pájaro en mano” se antoja apetecible.

-> La cuantía de la cláusula, dado que si el Madrid exige los 6M íntegros perdería los derechos ACB del jugador. Como todo, dependerá de dinero, pero conviene recordar que Facu va camino de los 30, firmará un acuerdo multianual y que para cuando quiera volver a Europa (si es que vuelve) lo normal es que esté ya en la cuesta abajo. No es como una promesa de 19 que se marcha a probar suerte y guardarse sus derechos es comprar un boleto de lotería baratito.

-> El timing de la desvinculación, importante en tanto en cuanto Facu cobra 300k euros mensuales brutos y, si apurase para irse hasta octubre, cuando se abre el mercado de agentes libres en la NBA, le costaría un millón al club solo en nóminas.

De lo que se decida y cuándo se decida está pendiente cualquier otro movimiento en la sección, incluidos el fichaje de Zizic (apalabrado pero en pause desde hace semanas), así como cualquier incorporación en el puesto de base. Florentino ha dado orden tajante de cerrar el grifo y no comprometer ni un céntimo adicional ante la incertidumbre de si se jugará o no la próxima Euroliga y de si se hará con o sin público, de lo cual dependen buena parte de los ingresos de la sección.

Y si no se puede comprometer dinero adicional, los gastos están supeditados a los ingresos, es decir, a la entrada de cash por la cláusula de Facu. Es una decisión sensata (y muy conservadora) desde el punto de vista financiero, pero decepcionante desde el punto de vista del aficionado, que no siempre coinciden. De hecho no suelen hacerlo.

No, no y no

Aprovecho estas líneas para poner puntos sobre algunas íes, que leo estos días a demasiado cateto de periferia dando lecciones, crecido ante la marcha de su bestia negra.

1) No, Madrid no es el centro del universo, ya lo sabemos, de hecho este que firma lo tiene especialmente claro, que cambié la boina por el shapka y me fumé cinco años en Moscú, sede del mejor equipo de Europa en el siglo XXI (cuatro Euroligas lleva), por si alguno se había olvidado.

2) No, los aficionados del Madrid de basket no somos tan arrogantes como para no entender que Europa es la segunda división del basket mundial, tras la NBA. De aquí se han marchado dos MVPs de la Euroliga en los últimos cuatro años sin mayor drama. La crítica a Facu no es por querer irse, sino por el timing y las formas elegidas.

3) Y no, el Madrid no es ningún “carcelero” cortando las alas al “pibe”, cercenando su sueño de “probarse con los mejores”, como nos pintan desde Argentina, donde lógicamente toman partido por el jugador. Es sencillamente, y manque pese, un club defendiendo sus intereses con las lícitas herramientas que le permite el papel firmado. Y ese papel firmado, recordemos, le permite exigir los 6 millones íntegros de la cláusula al contado y por adelantado.

Una cláusula enorme, sin duda, tan enorme como la subida salarial que aceptó al jugador hace 11 meses, estampando su firma en una ampliación de contrato por cinco años cuando, recordemos, ni siquiera terminaba contrato. No es tan difícil de entender: se triplica el salario a cambio de triplicar la cláusula. Facu estaba entonces en su perfecto derecho de aceptar, de rechazar o de renegociar otros términos. Los aceptó, y ahora, que no antes, se acuerda de que “su sueño siempre ha sido la NBA”. O ha cambiado súbitamente de opinión o está fatal asesorado, seguramente ambas cosas, y de aquellos lodos vienen estos fangos.

La decepción en Valencia abre la puerta a la operación salida

Jordan Mickey y Nicolás Laprovittola (Real Madrid)El descalabro en la fase final ACB (pese al buen año previo) ha modificado los planes del Madrid en el mercado, que contaba con otro veranito de continuismo y autocomplacencia. Ahora soplan vientos de cambio y la directiva estaría dispuesta a modificar una de las máximas que rige la gestión de la sección desde hace años, la de no negociar rescisiones para despedir a jugadores bajo contrato en vigor. La última importante se remonta a 2017 con Othello Hunter. Un golpe de timón que equivale a tragarse el orgullo y asumir errores, los de una política de fichajes demasiado timorata. A la salida cantada de Mejri, que se le firmó solo hasta final de curso, podrían ahora unirse las de Mickey y Laprovittola, a los que les queda otro año garantizado. Justo los tres que llegaron el verano pasado, ejem.

“Se dejaba llevar” Mickey

De entrada recordemos que aterrizó en Madrid como plan C: el A era renovar a Machete Ayón y el B fichar a Brandon Davies (pasaporte ugandés), pero el Madrid eludió el cuerpo a cuerpo y no contraofertó cuando el Barca se metió por medio. Que fuese plan C no cambia que Mickey tenga clase a cucharadas soperas, un repertorio amplio y facilidad estadística, dicho sea de paso, a menudo por encima del valor real de su aportación en pista.

Su problema no es de capacidad sino de actitud, cierta indolencia, sobre todo en defensa, pecado capital en el sistema Laso, que tanto exige a los pívots en ese segmento. Si con 25 años y viviendo a las afueras de Moscú (Jimki) te ficha el mejor equipo de Europa y te pone una autopista, sin competencia real en el puesto de pívot reserva, uno esperaría que te dejases los huevos y progresases.

Y el caso es que sus mejores actuaciones llegaron en pretemporada y a comienzo de curso, durante la ausencia de Thompkins y la caraja de Tavares. Después se fue diluyendo cual azucarillo, cayendo en la intrascendencia, sin problemas físicos conocidos. El colmo ha sido el culo panadero con el que se plantó en la concentración tras el parón por el covid. Resultado: solo ha ido convocado a uno de los cinco partidos, Laso parece haberle puesto una cruz.

Si añades al coctel su elevado salario (alrededor de 1.8M brutos anuales) y el hándicap de su pasaporte extracomunitario, da como para pensarse su marcha. Fenerbahce y Maccabi ya habrían preguntado por su situación, mercado no le va a faltar, lo que debe aligerar mucho la cantidad a pagarle en concepto de rescisión.

Laprovittola, el golazo del pasado verano

El caso del argentino, al que ya me referí el viernes, es distinto al de Mickey puesto que tiene en principio menos mercado en la élite europea, siendo cinco años mayor (30 a 25) y contando por fracasos sus experiencias en equipos Euroliga (Madrid y Baskonia). Tiene encima de la mesa una oferta en firme de la Penya, donde fuera MVP, pero su prioridad es intentar seguir en Euroliga, que pagan mejor. En todo caso, nadie le firmará nada ni parecido al millón neto (alrededor de 1.6 brutos) que tiene garantizado en Madrid el próximo curso, así que la rescisión será por lógica más abultada que la de Mickey. Ciertamente al club le metieron un golazo el año pasado con ese contrato, para más inri en un verano con mucho y buen base en el mercado, incluido Chacho, que se puso un letrero luminoso pidiendo volver.

La partida de rescisiones es un dinero que pica, pero sería bueno verla como una inversión más que como un gasto, inversión para hacer hueco en la plantilla a jugadores que aporten más y encajen mejor. Además, entre la amortización de la ficha de Mejri (600k) y la rebaja salarial de Rudy, Felipe y Carroll en sus nuevos contratos (alrededor de un millón bruto entre los tres) debe alcanzar para pagar las rescisiones de Mickey y Lapro (si así se decide finalmente) y de paso cubrir toda o buena parte de la subida salarial a Gabi Deck en la ampliación de contrato que se está negociando.

Se rumorea también la posible salida de Jeffery Taylor rumbo a Efes, que se ha quedado sin el australiano Ryan Boerkhoff, su favorito para el puesto de alero, que ha fichado por los Sixers. Me cuesta más ver la salida del sueco que las de Lapro y Mickey, puesto que él sí cuenta con la confianza de Laso y además le quedan no uno sino dos años de contrato (renovó el pasado verano).

Batacazo pandémico

Real Madrid Campazzo Llull felipe reyes ACB Antes de que empecéis a echar espumarajos por la boca y queráis cargaros a media plantilla, recordemos dónde estaba este mismito equipo antes del Covid: segundo clasificado de la Euroliga y campeón de Copa y Supercopa. Sí, el Madrid se ha arrastrado en Valencia, no hay discusión al respecto, eliminado de justicia y sin emoción siquiera. La plantilla llegó a esta raruna fase final ACB echa unos zorros, en lamentable estado físico y sin la mentalidad ni la concentración que requiere un torneo tan corto. No lo digo como excusa, que para todos los equipos era igual, sino como mera constatación.

No hay mejor termómetro de la intensidad y el nivel físico que la defensa: 86 puntos ha encajado de media el Madrid en la fase final, 13 más que en la Copa del Rey de febrero y 10 más que en la fase regular ACB. Por ahí empiezan las derrotas.

Y el primero que ha pecado de relajación y confianza ha sido Laso, con rotaciones en los partidos y cambios en las convocatorias como si de una mera liga regular se tratase. No hay lugar para el bienquedismo ni para los descansos en un torneo a 7 partidos. Aún no me explico, por ejemplo, la ausencia de Rudy Fernández en la convocatoria contra Andorra, pese a jugarnos la vida tras la cagada ante Burgos. Sin el balear se formó un agujero cojonudo en el puesto de alero, porque Tortuga Deck no puede jugar todo el partido y mechitas Taylor ha ido a Valencia literalmente de turismo: ya no que no las meta, que más o menos contamos con ello, pero es que le desbordaba Guille Colom…

Conformismo en los despachos

Este batacazo puede y debe ser un toque de atención para reconsiderar la estrategia del verano y ser un poquito más ambiciosos en la construcción de la plantilla 2020-21, para la que no está previsto ni un solo fichaje (Alocén pertenece al Madrid desde el verano pasado). Repito: ni un fichaje previsto en una plantilla de 15, igual que si se hubiese ganado la Euroliga de calle con una plantilla de veinteañeros, cuando lo cierto es que nos han apeado Burgos y Andorra en fase de grupos ACB.

Desde esta tribuna se ha aplaudido repetidamente el principio de continuidad que ha regido la toma de decisiones del club en el mercado los últimos años. Los resultados lo avalan. Pero continuismo no significa conformismo, y algunas de las últimas decisiones en los despachos denotan comodidad y autocomplacencia.

Tomemos el caso de Laprovittola, que podemos afirmar a grandes rasgos que ni ha rendido, ni ha encajado en el sistema ni parece santo de la devoción de Laso. A pesar de lo cual su continuidad para el año que viene no está ni siquiera en entredicho. Y no lo está por el sencillo motivo de que tiene contrato garantizado: su salida implicaría negociar una compensación, y ese es otro principio que rige desde hace años la sección, no pagar despidos ni traspasos altos. Una máxima que en líneas generales tiene sentido, pero lo pierde llevado al extremo, aplicado en todos los casos independientemente de las circunstancias.

En el de Lapro, su continuidad supondría enrocarse en un error, no el de su fichaje, sino el de garantizarle el segundo año de contrato, en vez de hacerlo opcional, por más de un millón bruto de euros para más señas. Seguro que el MVP 2019 de la ACB conserva mercado en equipos nivel Eurocup que puedan asumir más de la mitad de ese salario, aligerando la compensación que tenga que pagar el Madrid como finiquito. Su salida liberaría una ficha y masa salarial como para incorporar a un exterior con potencial que aporte más que el argentino: Abalde, Prepelic, Strelnieks… Pero esa operación lo primero que requiere es autocrítica y bajarse de la burra del no pagar despidos (y en el caso de Abalde también pagar traspaso).

Rejuvenecer la columna vertebral

Pablo Laso Real Madrid

Otro problema que empieza a ser acuciante es la edad media del núcleo de la plantilla. El continuismo está muy bien, pero los jugadores no son fotografías fijas: envejecen y pierden capacidades. La mítica columna vertebral que lideró los dos títulos de Euroliga está amortizada. Llull, Rudy y Carroll suman 104 años, les queremos y todavía pueden aportar a la causa, pero desde roles secundarios, pinceladas, no liderar en pista.

Felipe Reyes ni eso, esta fase final ha dejado claro que no tiene ya nada que aportar deportivamente y su renovación es una astracanada para ahorrar dinero y quedar bien diplomáticamente. Si todavía no se ha comunicado oficialmente entendemos que aún no se habrá firmado y estampado el nuevo contrato. Dado el caso, sería una oportunidad para que impere el sentido común, recapacitar y que el capitán se retire con honores en vez de arrastrarse otro año en pista. Y en su lugar apostar por un joven español o comunitario, center puro a poder ser, que Mickey va un poco justo de talla. Los 33 minutos de Tavares contra Zaragoza, sin nada en juego y Felipe en el banquillo, es el mensajito de Laso a la directiva pidiendo a gritos un pívot reserva.

Pienso por ejemplo en Willy Hernangomez (26 años, agente libre), Ante Zizic (23 años, agente libre) o incluso Vincent Poirier, 26 años, si es que le cortase Boston, como se rumorea. Arturas Gudaitis (27 recién cumplidos y libre como un taxi) me convencería menos, pero aceptaríamos pulpo como animal de compañía.

Los tres primeros serían fichajes de timming complicado, por el decalaje este año entre el basket FIBA y la NBA, así que por ahora solo se podrían apalabrar. Pero también serían apuestas interesantes a medio largo plazo, en línea con la mencionada necesidad de rejuvenecer la plantilla y poner los cimientos de una nueva columna vertebral, que por ahora se limita a Facu, Deck y Tavares, sobre la que además se va a cernir durante un tiempo la amenaza de la NBA. En fin, que va a hacer falta un poco de ambición directiva para seguir arriba con garantías y de paso comprar un poco ilusión en la grada tras esta bajona de final de curso.