Sobre el supuesto antimadridismo de Pedro Martínez

He escuchado algunas voces, tampoco demasiadas en mi entorno, llevarse las manos a la cabeza por el fichaje de Pedro Martínez por el Madrid, escandalizados porque pueda ser “antimadridista”. ¿Acaso no lo eran Petrovic, Nocioni o Rudy? Esto es el Madrid, señores, no el tribunal de la Santa Inquisición: si ganar es el ADN del club, las puertas deben estar siempre abierta sal talento, sin prejuicio del pasado o filiaciones varias.

Pero es que, además, si Pedro Martínez es antimadridista lo disimula realmente bien, a los hechos me remito. Porque ha sido llamar el Real Madrid a su puerta y dejar lo que estaba haciendo, casi de la noche a la mañana, uno de los proyectos más atractivos del basket europeo, Valencia, que había ayudado a levantar. Además, lo hace asumiendo el odio que le iba a llover, ya lo está haciendo, quizá para siempre, de la misma afición y ciudad que hasta hace una semana le idolatraba. Lo tenía a huevo para no venir, un verdadero antimadridista no se lo hubiese ni planteado, pero él ha dado el paso, y yo le concedo crédito por ello.

Aquí sus primeras palabras como coach blanco: «En primer lugar, es un honor. Es un club mítico, por el que han pasado algunos de los mejores jugadores y entrenadores del mundo, y del que es un orgullo formar parte. Conozco el legado y daré el máximo para estar a la altura”.

Decisión exprés

Se decidió por la oferta blanca en apenas 24 horas, tras reunirse con JCS en Barcelona el 27 de junio, y firma por el mismo salario que le ofrecía el Valencia en la contraoferta, alrededor de 1.2M netos anuales. Es decir, que por la diferencia de dinero tampoco viene. Como referencia de la cifra: Xavi Pascual ha firmado por 3M anuales en Dubai, Zeljko por 4M en PAO, Jasikevicius ha renovado por 2.5M en Estambul y Barztokas por 2M en El Pireo. Así que, los 1.2M de Pedro Martínez, recordemos, Mejor Entrenador del Año en la Euroliga (trofeo Gomelsky), no parecen un dispendio. El dispendio, visto en perspectiva, eran los 1.5M de Scariolo, a sumarle el séquito de asistentes, y que ha desembocado en un finiquito de 3M netos, 5M si hablamos de coste empresa. Un agujero en las arcas de la sección, y vendiendo humo hasta en el vídeo de despedida…

Pero volvamos a PM, ¿dónde veis vosotros el antimadridismo? ¿En el matiz de alguna declaración pretérita? ¿En la queja arbitral tras una derrota ajustada? Como si no lo hiciese el 90% de entrenadores, es casi acervo cultural en la ACB. Os reto a encontrar declaraciones suyas despectivas o de animadversión hacia el Madrid. Yo las he buscado, con la ayuda de ChatGPT, y no he encontrado.

Por otro lado, no perdamos de perspectiva que, aunque para nosotros los aficionados el basket es una pasión, un entretenimiento, y bien está que lo sea, para los protagonistas es una profesión. ¿O acaso pensáis que Campazzo, Maledon, Hezonja o Deck son «madridistas»? No, y da igual, para eso ya estamos nosotros. Como abonado lo que espero de ellos es profesionalidad y resultados, lo mismo que le pediré a Pedro Martínez.

La siguiente pregunta es: ¿por qué viene al Madrid? Reconozcámoslo, casi ninguno vio venir este movimiento después de su ampliación de contrato en marzo tras la Copa. A tenor de sus propias palabras en Las Provincias, viene por cierta sensación de final de ciclo en Valencia (fuga de talento), y sobre todo por el reto, la oportunidad once in a lifetime de entrenar a un grande de Europa.

Alto voltaje

Soy plenamente consciente de que la apuesta del Madrid es de alto voltaje y puede acabar como el rosario de la aurora, sea por choques con la gerencia (pregunten a Laso) o por la gestión de egos en vestuario, que Pedro tiene también su carácter, disimulado bajo ese rictus de profesor de universidad. Pero, con todo el riesgo que implica, me gusta la apuesta, un movimiento atrevido y ambicioso, out of the box, alejado del tradicional modus operandi de la sección. ¿O acaso preferiríais salir al empate con un Sfairopoulos de la vida?

Hace años que PM me parece un entrenador magnífico, aunque haya sido este curso cuando le ha llegado el reconocimiento a gran escala. Pero ya ganó la ACB con Valencia en 2017 y metió tres veces a Manresa en playoffs, por mencionar dos. Sus equipos suelen jugar un basket atractivo, del s. XXI, algo que se venía echando de menos últimamente en Goya. Chus se hacía un poco monotemático, insistiendo en el pick&roll, y Scariolo tenía a los jugadores encorsetados entre el Excel y unos roles tan rígidos.

En fin, que bienvenido sea Pedro Martínez, le deseamos suerte desde esta humilde tribuna.

Estrategia de rearme: los 6 factores que condicionan la summeriada blanca

No diría que el Real Madrid afronta un verano de reconstrucción, más bien lo llamaría de rearme. La hostia deportiva ha mostrado carencias en la plantilla (y en su utilización, por qué no decirlo), a las que se suman dos bajas sensibles. Las de Garuba, que se pierde la mayoría del curso por lesión, y la casi segura de Lyles, ¿rumbo NBA?. Han formado la pareja interior del quinteto reserva, el que dio muchos de los mejores minutos de baloncesto del equipo esta temporada, seguro los mejores parciales.

De los que continúan, incluiría en la columna vertebral por su nivel y rol a Campazzo, Feliz, Maledon, Deck, Okeke, Hezonja y Tavares. A partir de ahí, el trabajo del verano en los despachos consistirá en ampliar y mejorar esa base, con algunos factores importantes a tener en cuenta. A saber…

1.- El inicio del ocaso de Facu

Es ley de vida, tiene 35 años, habría que ir reduciendo sus minutos y responsabilidades, y pensando en términos de relevo. Su actuación en F4 y playoffs ACB ha sido muy floja, llega fundido a final de temporada desde hace varios años y no marca diferencias como otrora. No es que vaya a desaparecer, simplemente hay que asumir que ya no sea el faro del equipo. En el backcourt, tanto Feliz como sobre todo Maledon tienen margen de crecimiento, pero conviene también salir a mercado y cubrir la salida de Kramer con el mejor generador desde bote que el dinero disponible pueda pagar, para reducir así la dependencia de Campazzo. Dada la necesidad de cupos, me gusta la opción De Larrea, cuyo melón abrió Encestando allá por febrero. Techo altísimo y cláusula justo por debajo del millón, con idea de que crezca 1-2 años al lado de Facu antes de ponerse a los mandos. Es solo opinión, no información.

2.- Duración de la baja de Tavares

Desconocemos cuánto estará ausente Tavares, el Madrid no se caracteriza por la precisión o la transparencia en la información médica. Aunque también puede que en este caso no lo sepan todavía ni en el propio club. Igual regresa en septiembre, con la vuelta al cole, que a lo largo del otoño, a lo que sumar un periodo de puesta a punto/ritmo, que en el caso de Edy suele llevar tiempo. Un hándicap que obliga a ser más ambiciosos de lo previsto en el fichaje de un sustituto para Garuba, rol de segundo pívot. De lo contrario, te arriesgas a empezar el curso como lo acabaste, cojo en la pintura. Y Scariolo ha demostrado colapsar si no dispone de un cinco fiable atrás. Oturu ha sonado y me pone burrísimo, pero asumo que es casi imposible.

3.- La (casi segura) marcha de Lyles

Un pérdida sensible para el equipo, un activo de talento por el que sí, lo reconozco, sentía predilección estética. Pero no es solo que juegue bonito y meta de tres (46% en Euroliga). Es que, con la estadística avanzada en la mano, fue el jugador más productivo por posesión del ataque blanco este curso. Porque no consiste solo en meter, también en leer las defensas, seleccionar los tiros, generar ventajas para otros, etc. Quizá el club encuentre en mercado un alapívot que las enchufe también de fuera, y seguramente defenderá más que Lyles, pero ese plus de generación en estático que daba el canadiense me parece muy difícil de reemplazar. Me atrevo a mencionar a Yabusele como opción razonable para ese puesto. Creo que aún debe dinero de su cláusula, que acordó pagar a plazos, y siempre habla muy bien del club blanco, como primera opción cuando regrese a Europa. Y este verano es agente libre. De nuevo, es solo opinión, no información.

4- Una operación salida concurrida

El Madrid ha acabado la temporada con 17 fichas, por los fichajes de última hora de sustitutos de los lesionados, así que lo normal es que 2 o 3 salidas queden sin cubrir. Kramer, Almansa y Yurtseven seguro que no seguirán. La única duda en ese trío es si Izan, rumbo a NCAA, mantendrá alguna vinculación con el Madrid más allá del derecho de tanteo. También tiene muchas papeletas de salir Alex Len, que no parece haber encandilado a Scariolo, tiene un elevado salario en el 2º año y cláusula de corte barato hasta mediados de julio. Sissoko, por perfil, quizá tenga alguna opción de quedarse como 3º pívot, pero tampoco contaría mucho con ello. Procida en principio sigue seguro, tiene dos años más de contrato, pero ¿qué rol le espera? ¿otra vez de ayudante de utillero? Lo de este curso ha sido Matar a un ruiseñor, al margen de un salario cautivo. Si la idea es más de lo mismo, abogo por su salida, cut your losses.

5.- Alivio en el vagón de extracomunitarios

El Madrid va a pasar del overbooking al “sobran asientos” en cuestión de un verano, por la salida de Lyles y la probabilidad relativamente alta de que Okeke y Deck puedan ser por fin inscritos como comunitarios a comienzo de la próxima campaña. Eso abre un abanico nuevo de posibilidades a la dirección deportiva, ensancha el mercado, sobre todo el de descartes NBA. Y falta va a hacer, porque con buena parte de la masa salarial ya comprometida y una inflación rampante en el mercado europeo, el Madrid necesita pescar en EEUU para uno sino varios de los fichajes que tiene por delante. En tus manos estamos, Marty…

6.- Estrecheces de cupos

La lesión de Garuba y la salida de Almansa convierten en casi impepinable la continuidad de Llull (que termina contrato), aunque sea en rol de fondo de armario para equilibrar convocatorias. Gira de despedida. Recordemos que hacen falta 4 cupos nacionales (JFL) para cada encuentro en ACB y que el Madrid dispone de Hezonja, Abalde, Llull y la duda de Tavares, del que ya hemos dicho que se desconoce fecha estimada de regreso. Dadas las circunstancias, veo tres escenarios en el flanco cupos: A) certeza/optimismo en que Edy estará listo para septiembre. B) se rompe el cerdito en un cupo de calidad, asumiendo el sobreprecio que llevan aparejados y que limitaría la maniobrabilidad en mercado para el resto de fichajes. C) la opción ahorro: se tira de un canterano para completar las convocatorias hasta que reegrese Edy

Patá p’alante

Que después de un año en blanco con el mayor presupuesto de la historia de la sección el presidente del Madrid ventile la continuidad del entrenador sin el más mínimo debate interno ni tantear alternativas habla de la ausencia total de contrapesos en el club, gestionado cada vez más desde el personalismo, y de unos cuestionables estándares de coherencia y autoexigencia.

Porque este es el mismo presi, recordemos, que hace 11 meses fulminó a Chus Mateo porque le faltaban el carisma y el glamour que requiere el puesto, pese a ganar 3-0 la final ACB con un 25% menos de inversión en plantilla y la mitad de asistentes. Pero, ah, claro, Scariolo fue apuesta personal de presidencia y el fracaso del técnico italiano sería también el suyo propio. Y esa sencillamente no es una opción, así que se le indulta para ver si lo enmienda el año que viene. Eso y, bueno, los 3 millones anuales que cuesta el técnico a la sección (séquito al margen), que implicarían un finiquito millonario.

Las formas, además, no han podido ser más cutres. El lunes por la mañana la sección se emplazaba a un análisis en frío antes de tomar una decisión, a que Chacho se sentase con Scariolo, todas las opciones sobre la mesa… Lo normal en cualquier empresa seria después de un revés: reuniones, análisis de las causas, de los distintos escenarios y toma de decisiones. Pero por la tarde publicó Marca que el presidente había decidido indultar a Scariolo, una información que suponemos filtrada desde el entorno del entrenador, con el que el medio guarda buena sintonía (update: a la hora de publicación de este artículo otros medios todavía no confirman la continuidad del técnico).

A lo sumo, suponemos, se ofrecerá la cabeza de algún asistente para acallar un poco las críticas y que no parezca que todo sigue exactamente igual. Una tarea de brocha fina que sí se delegará en la dirección deportiva de la sección. Por cierto, que Luis Guil tiene bastantes papeletas de ser uno de los sacrificados, a tenor de las críticas en Twitter de su hija al técnico italiano.

Anatomía de un nadaplete

Se llegó a la F4 y se dio guerra, notable alto, pero eso no lo tapa todo, por mucho que la Euroliga sea la competición que más pesa en el balance. Y es que la temporada en competiciones nacionales es una calamidad, la peor en 15-20 años, y sin el menor atenuante. Hablamos de caer en cuartos de final ACB contra un Tenerife en cuadro. En temporada regular, con una plantilla ampliísima, se perdieron el doble de partidos que el año anterior (8 a 4). Particularmente sonrojante fue la final de Copa, encajando 100 puntos contra un Baskonia con cinco bajas. Ni la Supercopa se levantó, pese a haber podido completar la pretemporada con la plantilla casi al completo por primera vez en muchos años. Al final el Excel consistió en llegar a mayo con Facu reventado y venirse abajo en que llegaron las lesiones, que respetaron al equipo la mayoría del curso, a diferencia de años previos.

Un fracaso rotundo pese al dopaje desde presidencia tras varios cursos de estancamiento presupuestario. Y es que a Scariolo se le ha concedido prácticamente todo, incluso lo que no tenía demasiado sentido, como disponer de seis asistentes en un equipo FIBA, que literalmente ni cabían en el banquillo durante los partidos y alguno se tenía que sentar al fondo junto a los lesionados. O el fichaje de Procida, jugador con tres temporadas de experiencia Euroliga y un salario en el barrio del millón neto, al que SS ha tratado como a un canterano de relleno, que solo jugaba (y como reserva) contra los Burgos de la ACB. Otro lujo zarista fue ese despido de Bruno Fernando con carácter de urgencia, finiquito mediante y a temporada comenzada, para fichar a precio de oro a Alex Len, con el que luego tampoco contó. Una astracanada añadir tres cuartos de millón de coste empresa para un ajuste en el fondo de armario.

Se ha escuchado todo el repertorio de excusas: los arbitrajes, el acoplamiento de los nuevos, las lesiones, las conclusiones para junio, las carencias de la plantilla… Hasta de la falta de tiempo para preparar los partidos se ha quejado, como añorando los tiempos en la selección, en que dirigía solo 8 encuentros oficiales al año.

En los próximos días escribiré sobre la plantilla, las notas, posibles fichajes y salidas, pero no quería hoy desviarme del tema pivotal, los motivos detrás de la patá p’alante tras el nadaplete. Que ojalá salga bien, pero ni las formas ni los verdaderos motivos me parecen los correctos.

Vuelta a la casilla de salida: la fuga de Izan Almansa

Izan Almansa se va. Parece que este verano cerrará una breve y deslucida 2ª etapa en el Madrid para regresar a la NCAA. En concreto, y según informa Óscar Herreros, jugará en la Universidad de Gonzaga, donde coincidirá con Mario Saint Supery.

El Madrid, suponemos, le inscribirá en el derecho de tanteo (nunca se sabe) y recibirá una compensación por su salida en concepto de cláusula, que difícilmente puede ser alta porque cobra muy poco. Más o menos lo comido por lo servido.

Es más la decepción que el roto: das la oportunidad a un joven que iba dando tumbos (suspensión en la liga australiana, positivo en cannabis, problemas de peso) y te lo paga rechazando propuestas de cesión bastante razonables, dándote portazo a la primera curva para volver a USA.

Cambio de panorama

Que sí, que el dinero en el basket universitario está cambiando el panorama, que Almansa va a cobrar mucho más el próximo par de años de lo que ganaría aquí. Pero, ¿acaso no firmaban ya buenos contratos en la NCAA el verano pasado? ¿Qué ha cambiado? ¿Qué esperaba de su etapa en Madrid cuando hace solo 9 meses firmó por 4 temporadas?

Lleva jugados 15 partidos en ACB con una media de 9 minutos, a pesar de que apenas ha habido lesiones en el puesto, donde tiene tres jugadores consagrados por delante. Tampoco hablamos de un ostracismo absoluto, no creo que se haya sido injusto con él, como a veces tengo la sensación con Procida y Kramer. Se le han ofrecido cesiones interesantes para que jugase más, pero las ha rechazado. Su rendimiento es correcto, progresa adecuadamente: cogió algunos de los kilos que le faltaban y se asentó como center full time, buenas manos cerca del aro.

Queda la sensación de que no está particularmente bien asesorado, o de que no tiene una estrategia clara de carrera. No porque se vaya del Madrid y quiera cobrar más, que es muy lícito, sino porque viniese en primer lugar, si no estaba concienciado de se inscribía en una carrera de fondo, con la penitencia de U22+cesiones, y que pasarían varios años hasta ganarse una oportunidad genuina en la rotación de un contender Euroliga. Subir la escalera, vaya.

Mi propuesta para la ficha 15º

Con precedentes así y tal como está el panorama, se te quitan un poco las ganas de apostar por gente joven. Sin embargo, tengo clarísimo lo que haría con la ficha de Alamnsa y el pequeño salario que libera: ofrecérselo a Eli Ndiaye, 4 y medio defensivo, soldado universal, jugador de equipo con mayúsculas. Actualmente en paro y convaleciente de una lesión de hombro por la que pasó por el quirófano. Si no se recupera bien, pues el club se habrá gastado cuatro duros en dar cobijo temporal a uno de los nuestros. Si sale bien, tienes un cupo nacional joven y agradecido, jugador de rotación a precio de saldo, por cierto, muy del gusto de Scariolo, a tenor de sus opiniones cuando comentaba en la tv.

Bruno en la picota

Me llegan rumores por distintas vías de que Bruno Fernando puede salir del Madrid en próximas fechas, tal vez destino Grecia o Turquía, idealmente a algún equipo que le ofrezca un salario similar para abaratar la indemnización. Redondeando cifras, Bruno cobra alrededor del millón neto anual, del que restarían unos 750k hasta final de curso. Pienso sin ir más lejos que podría interesarle a Efes, con sus dos pívots lesionados de larga duración, Poirier y Papagiannis.

Insisto en que todavía es solo una opción que baraja el club, pero quizá sea mejor así, que salga Bruno, porque veo difícil que remonte el vuelo en estas circunstancias, sin la confianza del entrenador desde antes incluso de empezar la temporada. Una situación que tampoco coge por sorpresa a quienes prestasen atención a los comentarios de Scariolo sobre Bruno en las retransmisiones de Movistar. Sutiles pero inequívocos.

Hagamos un poco de memoria, que no arqueología. Bruno brilló en la final ACB a las órdenes de Chus Mateo, con 15 de valoración media. No hablo del Cretácico sino de hace cuatro meses. Bruno fue campeón y quinteto ideal del Afrobasket en verano, y arrancó con buenas sensaciones la pretemporada en el Madrid (a las órdenes de Luis Guil), 14 puntos al Alba y 15 de valoración contra Zaragoza. Vamos, que manco no es, aunque a algunos ahora se lo parezca. Tampoco digo que sea Olajuwon, eh, pero sí un activo aprovechable de banquillo y con margen de mejora si se le da confianza y un contexto adecuado. Recordemos que el Madrid le fichó en febrero en competencia directa con nada menos que Panathinaikos y Fenerbahce.

Y es que no está el mercado Euroliga de pívots no extracomunitarios como para despachar a la ligera a jugadores bajo contrato. Por poner en contexto, Olympiakos tuvo que soltar casi un millón de transfer a Baskonia en verano por un Donta Hall de la vida (pasaporte azerí).

Fundido a negro

Después de ese buen arranque de pretemporada, Bruno sufrió un fundido a negro que aún le dura y que coincidió con el regreso de Scariolo tras el Eurobasket. El técnico italiano, según me explican, dijo al club desde su llegada que no quería a Fernando, por eso se tantearon opciones como Daniel Theiss o Kabengele. Lo cual, visto desde fuera, no encajaba demasiado, ya con tres pívots en plantilla: Edy, Bruno y Usman. Ahora lo entendemos mejor.

El inicio de curso de Fernando está siendo lógicamente muy discreto, en lo que creo que concurren varios factores. El primero, su propio desacierto individual, un cúmulo de errores que se hacen bola: que si una pérdida por aquí, que si un despiste defensivo por allá… Y luego que la sombra del banquillazo está mucho más presente esta temporada (= ansiedad), por la mencionada falta de confianza del técnico y el aumento de competencia en el puesto. Los fichajes de Okeke y Lyles en el cuatro han movido a Garuba full time al cinco, y Scariolo sabemos que tiene mucha confianza en el de Azuqueca como center defensivo, así brilló en el oro de España en el Eurobasket de 2022.

Por otro lado, Bruno parece bastante perdido en los nuevos sistemas, aunque no es el único. Comparad por ejemplo el rendimiento de Facu y Feliz hasta ahora con el de final de curso. Tras un mes de temporada yo mismo no tengo demasiado claro a qué se quiere jugar, a qué género pertenece esta película. La única tendencia que sí se percibe es que los fichajes están rindiendo a bastante buen nivel respecto a las expectativas (incluidos aquellos de los que se esperaba menos, como Kramer y Almansa), mientras que ninguno de los jugadores que ya estaba ha mejorado su desempeño del año pasado. Los heredados.

Desde luego tampoco Bruno, que se ha convertido en blanco recurrente de la ira de la afición, el primero al que se dirigen las miradas cuando se pierde o se juega mal. Que no está fino, claro, pero a la vez: ¿qué cuota de responsabilidad en que el equipo no termine de carburar puede tener un jugador de 10 minutos por partido sobre un total de 200 del equipo? Diría que poca. Yo le daría tiempo, que solo van tres semanas de competición. Creo que tiene baloncesto de sobra para ser útil, pero si realmente el técnico no le quiere entonces mejor cortar cuanto antes.

Y si sale Bruno, aún por ver, ¿se apostará por Almansa como 3º pívot o se saldrá al mercado? Justo estos días vemos los últimos descartes de las franquicias NBA antes del inicio de temporada. Hay oportunidades de mercado pero el overbooking de extracomunitarios supone un enorme factor limitante que reduce la maniobrabilidad del Madrid (de lo contrario ya habría llegado un exterior). También os digo que, dado el caso de que saliese Bruno y la gerencia le buscase sustituto, tengo toda la confianza en Pocius tras los aciertos con Lyles y Okeke.

Campazzo estornuda y el ataque del Madrid se resfría

Llegados a este punto de la temporada quizá estéis conmigo en que el Madrid es un equipo que defiende mejor que ataca. Es la 5ª mejor defensa de la Euroliga y la mejor de la ACB con gran diferencia. Pero ataca bastante mal, resultado entre otros factores de unos sistemas previsibles (Chus) y cierto déficit de talento respecto a campañas previas. El verano pasado la dirección deportiva apostó por el físico y la defensa: se perdieron muchos puntos con la marcha de jugadores de vocación ofensiva como Yabusele, Chacho y Poirier, que en general se reemplazaron por músculo.

También influye por ejemplo el bajo rendimiento y fiabilidad del puesto de escolta. Rathan Mayes y Smith jr como fichajes fallidos, Musa involucionado este curso y volvemos a agarrarnos a minutadas de Llull a sus 37 años, dudoso negocio. Se habla también mucho del porcentaje de triple, que yo veo más como un síntoma del problema que como el problema en sí mismo.

Hay un factor que está pasando por debajo de radar en la conversación pública y que para mí influye aún más en el atasco, que es el valle de rendimiento de Campazzo de dos meses a esta parte. Al final es el único generador desde bote fiable del roster, así que cuando él estornuda el ataque del Madrid se resfría. Su talento e iniciativa han tapado muchas carencias colectivas a lo largo del curso, pero su rendimiento ha bajado. Un somero repaso estadístico lo expone a las claras, básicamente ha pasado de promedios de MVP a números de base titular correcto sin más.

🇪🇺 En Euroliga
Primeras 23 jornadas: 21 de valoración, 14pts
Últimas 6 jornadas: 11 de valoración, 9pts

🇪🇸 En ACB
Primeras 15 jornadas: 19 de valoración, 13pts
Últimas 7 jornadas: 10 de valoración, 9pts

Varias posibles causas en la ecuación, como un burnout por el minutaje en el primer tercio de curso (gestión de picos de forma) o la baja de su mejor socio en pista, Deck. Por otro lado, el timing de su valle de juego coincide casi exactamente con su segunda paternidad (2 de febrero). Cada caso es distinto, como lo es cada bebé, os lo dice uno que tiene dos.

Hezonja, por ejemplo, fue padre a comienzo de curso y parece haberle sentado estupendamente. Pero Campazzo es un profesional particularmente metódico, casi maniático (en el buen sentido), y pequeños cambios en la rutina pueden alterar al rendimiento a corto plazo. Qué sé yo, o quizá no tenga nada que ver y sea una mera coincidencia temporal. En todo caso, mis respetos y compresión para cualquier profesional que regresa al trabajo solo días o hasta horas después de ser padre. Lo sé, cobran bastante bien por ello, pero si no nos ponemos en la cabeza de la persona no entenderemos al jugador.

En este caso, veo el vaso medio lleno porque le tengo mucha fe a Facu, confío en que habrá dejado atrás este bache de juego para cuando el Madrid se juegue verdaderamente las castañas de la temporada y eso da al equipo un margen de mejora en las próximas semanas.