La derrota blanca vende más

Tomemos como referencia Marca.com, la web deportiva española con mayor tráfico, punto de encuentro para aficionados de todos los colores, y el número de comentarios en las noticias como termómetro del interés que suscitan.
Sólo hacía una semana, el Madrid había ganado al PE Valencia, tercer clasificado de la ACB, el club de una provincia de 2,5 millones de habitantes. La crónica congregó 78 comentarios. En la siguiente jornada el Madrid pierde en Santiago, ante el Xacobeo, un club que no existía más que en los despachos hace sólo 5 meses. Por lo tanto, con una escasa masa social. La noticia suscita, en sólo 8 horas, 350 comentarios (y subiendo).
Sólo por comparar: la única derrota en la temporada del «galáctico» Barcelona de Xavi Pascual (en Gran Canaria), congregó 152 comentarios.
Posdata. ¿Para cuándo aprobará Messina la contratación de un alero alto? Un alero alto destrozó al Madrid en Polonia (Qyntel Woods, 27 pts.) y la historia se repitió en Santiago tres días después (Vasileiadis, 25 pts.). Dos derrotas en una semana. Comienza a ser un hándicap.

Espectáculo casposo

Sólo han hecho falta unas pocas victorias para retomar la versión soberbia de Lebron James, esa con la que despidió la pasada campaña. Hablo de lo que sucede en la cancha, pero no de baloncesto.

Son los bailes en la cara de rivales en minutos de la basura (pregunten a Joakim Noah). Son las poses calculadas a cámara, las exageradamente efusivas celebraciones de canastas cuando el partido está decidido (siempre a favor, claro). Y desde su banquillo, los ‘becarios’ de los Cavs bailándole el agua. No es show-bussiness, es falta de respeto al rival. Especialmente sangrante a domicilio, pues se hace extensible al público.

El icono presente y futuro de la NBA es un paleto crecido. Lebron compite con Garnett como el rival más despreciable de la Liga. Coincide que ambos llegaron a la NBA directamente desde el instituto, sin pasar por la Universidad… ni por Europa (en Milwaukee hablan maravillas de la madurez de Brandon Jennings). No es una ecuación vinculante, pero algo ayudará.

Sentimientos encontrados

Nada está perdido aún, para algo existen los asesores de imagen. Es una cuestión del producto que la NBA quiera vender. Si la organización da un toque a Lebron para corregir las salidas de pata de banco, significa que le importa y le desagrada. Si se hace la vista gorda o incluso se aplauden dichas actitudes, se estarán legitimando, contribuyendo a exportar una imagen casposa de la competición.

Como aficionado knickerboker, Lebron me produce sentimientos encontrados. El próximo verano se terminan los dos años de penitencia de la franquicia neoyorkina. Wade, Bosh y Joe Jonson están muy bien… Pero Lebron es el único agente libre que garantiza una candidatura instantánea. Sin embargo, tras años acomodado en la estética del perdedor, me cuesta imaginarme convertido en un groupie de Lebron más.

La vida en 30 días

Un reproche al maestro Salaner: Tiene abandonado su blog de elmundo.es desde el 3 de noviembre. Algo así como el cretácico en términos online. Su última entrada reza un (en su día acertado) ‘Sergio, es hora de pensar en volver’. Yo creía lo mismo entonces, la verdad. Pero, pasado un mes, Sergio Rodríguez promedia 15,5 puntos en los últimos 4 partidos. La luz se intuye al final del túnel.
Más importante que los puntos en sí es el que lleguen en minutos de calidad de partidos igualados. Nada que ver con aquella ridícula estadística de minutos de la basura que lucía en Portland y con la que ocasionalmente nos vendía la moto la prensa de bandera. ¿Recuerdan cuando celebrábamos las lesiones de Steve Blake con la ilusión de que Sergio jugase unos minutillos? ¡Qué pena!
El cambio de suerte de Sergio coincide con un repunte de forma (obvio) y con la mayor amplitud de miras de su entrenador en Sacramento, Paul Westphal (aquel que rozó el anillo con los Suns de Barkley en el 93). A falta de estrellas en la plantilla, una de las peores de la competición, el técnico alinea al que mejor juega. Un planteamiento razonable así contado (y no le va nada mal), pero una rareza en la NBA, donde los minutos y los tiros se rigen por el criterio de los salarios. Digamos McMillan…
Con Westphal, la continuidad de Sergio en pista depende de sí mismo, de lo bien que juegue, y eso ya es un triunfo. La piedra está en su tejado.
Posdata: Actualice el blog, don Vicente, que ya ve cómo cambia la vida en un mes.

La parcialidad de la ACB

Primero de todo, felicitar a ACB.com y a Orange por su iniciativa ACB360. Ha derribado, para bien del espectador, los muros que las televisiones autonómicas habían levantado a la pluralidad ACB. Entiéndase pues, este post como un reproche constructivo a la línea editorial de la redacción de la web…

Comprendemos que ACB.com tenga sede en Barcelona y que sus redactores sean, reza la lógica, mayoritariamente aficionados culés. Pero, como página institucional, podría mostrar algo más de imparcialidad. Su insistencia en reportajes de ‘onanismo’ azulgrana en el presente curso roza lo obsceno. Una parcialidad tolerable en formato opinión, pero no en información.

El pasado 16 de noviembre se publicó el artículo “¿Quién puede detener al Regal Barça?”. Un completo y entregado análisis basado en la percha de la estadística: los de Xavi Pascual lideraban la ACB en defensa, asistencias y valoración. En la misma información se leían citas ‘ponderadas’ del tipo:

– “No es que sean temibles, que lo son. No es que tengan una plantilla de infinitos recursos, que la tienen. Es el hambre lo que les convierte en un rodillo sin piedad”.

La percha

Esta semana, el Madrid (líder invicto) ha pasado a encabezar la estadística de equipo más anotador y con mejor valoración media. ¿Reportaje del Madrid, quizá? No. Nuevo reportaje del Barcelona, de su defensa en los terceros cuartos, “la mejor de la historia”. Y para no quedarse cortos, otro sobre Navarro (“¿El mejor jugador de Europa?”), sin ninguna percha de actualidad aparente.

Posdata: Puestos a pedir, ACB.com podría invertir en comprar un servidor más potente para que la web no se caiga en los momentos de mayor tráfico (jornada virtual), precisamente cuando más se la necesita.

Diques al mar

Sergio Llull (22 años) llegó gratis al Madrid en mayo de 2007, como descarte del Manresa, cuando jugaba LEB. Velickovic (23) costó medio millón de euros este verano, cifra que ya parece ridícula (recordar que en las mismas fechas Estudiantes rechazó del Madrid 2,5 millones por Carlos Suárez…). Hoy son el factor diferencial del cortoplazista Madrid de Messina.

La promesa de la NBA crece en su horizonte. Es un recorte de prensa, el comentario casual de un amigo o las aspiraciones de grandeza de sus representantes. Llull fue escogido con el nº 34 del último draft. Houston pagó 2,2 millones de dólares por sus derechos, cifra récord para una segunda ronda. Este verano, Llull renovó por dos temporadas (hasta 2011) con el Madrid. En la lontananza, los Rockets han declarado contar con él a la finalización de dicho contrato.

A Velickovic se le firmaron dos años, con opción a un tecero. Si nada cambia, el serbio será elegido en la primera ronda del draft NBA el año que decida presentarse (¿2010?).
¿Cuáles son las bazas del Madrid para retenerlos a largo plazo?
1) La incompetencia de los ojeadores NBA. La cátedra del baloncesto estadounidense es tácticamente estricta, guiada por férreos estereotipos. En Llull verá un escolta bajo o un base alto que no asiste. En Velickovic verá un alero lento o un ala-pívot bajo (2.04 metros). Pregunten sino a Bullock o a Felipe Reyes…
2) La continuidad de Messina, eregido en su mentor. Y no será fácil. Por muy bien que haya comenzado, el banquillo blanco quema y 3 años son largos.
3) La implicación económica del club. Llegado el momento, el único blindaje anti-NBA consistirá en un sueldo millonario que supere con creces los ingresos de cualquier contrato rookie. El problema, en este caso, es que Llull, al ser segunda ronda, podrá negociar libremente su contrato con los Rockets.
4) El miedo al fracaso. El antecedente de Sergio Rodríguez debe pesar en la conciencia de su tocayo Llull antes de tomar el primer barco que zarpe al Nuevo Mundo. Del mismo modo que en Velickovic pesarán los recientes ejemplos de compatriotas como Perovic o Ilic.

Posdata. De cara a la próxima temporada, el Madrid ha puesto su vista en Víctor Claver para cubrir el puesto de alero alto que falta en la plantilla. Sería una tercera pieza para un proyecto de futuro. Otro reto para Messina. Sin embargo, Claver ya ha expresado su deseo de hacer las américas (Draft, ligas de verano)… ¿Cuánto cuesta poner diques al mar?

Ensalada mixta

– Seguimos buscando a los chupa chups de la temporada NBA. Charlie Villanueva (Pistons) está que se sale. En 9 partidos se ha lanzado 118 tiros y repartido… 2 asistencias. Tampoco decepciona Travis Outlaw, ‘compañero’ de Rudy en Portland. 101 tiros después ha repartido 8 pases de canasta. Sólo por comparar, Steve Nash ha lanzado 115 tiros y repartido 118 asistencias… Y los Suns lideran la NBA.
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– Sin embargo, no sólo de asistir vive el hombre. Miren a Ricky Rubio y sus notables 5.9 pases de canasta por actuación (lo sé, es más fácil darlas en el Barca que en el Murcia…). Pero sus 4 puntos de media, con 41% en tiros, no son dignos de su precio. Cuando veo los partidos del Barcelona, no distingo cuando está Ricky o Sada en pista. Parecen clones: subir el balón, dárselo a Navarro y esconderse en una esquina para no estorbar. Apocopados, ninguno anota. Para su desarrollo, Ricky hubiese acertado mudándose a la NBA para lucirse en un equipo perdedor. Con barra libre de tiros y granjeros babeando por sus pases.

– O, a lo mejor, simplemente Brandon Jennings tenía razón: «Ricky es puro marketing, yo soy mucho mejor». El tiempo le da la razón, al menos en lo segundo. Sus descomunales medias de 26 puntos 5 rebotes y 5 asistencias no son estériles. Milwaukee es 4º del Este con un sólido récord de 5-2. Jennings ha puesto el aliño a la ensalada de los Bucks.

Retomando a Ricky. Pobre chico. Fue hasta hace unas semanas socio del club de sus amores, el RCD Espanyol. Sentimiento coherente en un producto de la Penya. Tan perico es, que hace un año no dudó en posar orgulloso con la camiseta del equipo y su presidente (Sánchez Llibre). Pero, con la Iglesia hemos topado.


Se ha dado de baja del Espanyol y ya es socio del Barça. Según fuentes del club azulgrana, «una decisión personal». Pero, incluso en Ricky nos cuesta creer semejante cambio de chaqueta. Desde aquí, más bien creemos que a Laporta, tras gastarse 4,2 millones en un baloncestista adolescente, le ha salido la vena nacionalista-autoritaria. No iba a tolerar que el más caro producto de márketing de la historia del basket azulgrana le saliese (aficionado de un club que se llama) español.

Posdata: ¿Se imaginan lo que se diría si Florentino hiciese a Garbajosa (colchonero de pro) socio del Madrid?