Singler es el hombre

He aquí el Señor Lobo. Una gestión a la rusa de manual, un nuevo alarde de reflejos directivos a sumar a la ‘Operación Ikea’ o a la jeroglífica contratación de Rudyfer… Kyle Singler está a punto de fichar por el Madrid. Lo hace, además, a precio de ganga en comparación con la masa salarial que libera Rudy: 600.000 euros hasta final de temporada (900.000 dólares) + un piquito para el Alicante. Por ejemplo, esos 600k fue la misma cantidad que pagó el Barca al CB Granada hace ahora justo un año por la sola libertad de Joe Ingles, ese chaval australiano rubito que ahora ni siquiera entra en las convocatorias. ¿Dónde estaba el Señor Lobo cuando fichamos a Tucker, renovamos a Felipe o firmamos 1,5 anuales a Chacho? ¡Cuántas malas noches nos hubiese ahorrado!


Singler ha demostrado en apenas un par de meses en la ACB competitividad y rápida adaptación al baloncesto FIBA (deja 4º clasificado al Lucentum, en Alicante no se han visto en otra). De su talento y magníficos recursos ofensivos sencillamente no había dudas (15 puntos y 3,6 rebotes por partido). Su tiro exterior es una inversión en bonos alemanes, lo cual no significa que sea manco al poste si tiene superioridad física con su par. Posee el discreto encanto del que no requiere de mucho balón para producir, requisito apreciado en los equipos grandes. Y es que cuatro años en la mejor escuela de baloncesto de EE.UU. (Duke) avalan sus credenciales. Por cierto, que 
Martynas Pocius ya se frota las manos en Twitter para recibir a su ex-compañero en Duke… Ver foto.

¿Hasta pronto, Rudy?

Dos semanas de trabajo a la rusa y los apuros financieros de unos cuantos jugadores han servido para levantar el Lockout de la NBA. La competición comenzará el día de Navidad (25-d), dejando un par de semanas de pretemporada (9-d). Lógicamente, Ibaka termina su contrato de dos meses y regresa a Oklahoma. Gracias por los servicios prestados, te vemos cuando vuelvas (el Madrid compró sus derechos FIBA). No supone mayor problema, Velickovic regresa a escena.

La madre del cordero es Rudy. Su marcha afectaría de forma significativa al potencial de la plantilla, pues no llegó para cubrir ninguna baja sino como jugador franquicia. Este es el momento en el que manda su voluntad. Se mirará al espejo, pensará en los meses que ha pasado con Helen, en los ceros de la cuenta bancaria, en los gritos de la afición blanca («¡Rudy quédate»!), en sus sueños americanos y descolgará el teléfono para responder una pregunta sencilla. «Rudy, ¿quieres seguir en el Madrid?» Si la respuesta es NO, aquí paz y después gloria. Te vemos en verano, o no. Si la respuesta es SÍ, el Madrid retomará las negociaciones con Dallas y preparará unos cuantos cientos de miles para comprar su libertad. Si es la voluntad del jugador, el dinero y el contrato con los Mavs no serán impedimento.

En su fuero interno

Sin embargo, he dejado de ser optimista. Preguntado 100 veces por su continuidad en caso de levantarse el Lockout, Rudy ha respondido firme siempre lo mismo: «tengo contrato con Dallas». Puede que sea una respuesta para curarse en salud de problemas legales y que en realidad esconda el deseo de continuidad, pero ya no me lo parece. Creo que en su fuero interno, Rudy alberga todavía la esperanza de ‘triunfar’ en la NBA. Ójala me equivoque…

Contando con su marcha, el Madrid dispondría de mucho dinero (Rudy libera 2,7 millones de masa salarial) y una plaza de extracomunitario para fichar a un recambio con solera. Dos nombres han sonado con insistencia por encima del resto: Mantas Kalnietis y Jeremy Pargo.

Zalguiris marcha colista de su grupo de Euroliga (1-5) y en caso de quedar eliminado, Kalnietis (que finaliza contrato en verano) podría llegar al Madrid por una indemnización razonable (¿alrededor de medio millón?). El entendimiento entre los clubes es máximo y el jugador está como loco por la música (con Pocius y Begic de anfitriones). Sería un fichaje pensando en el largo plazo. Tácticamente, la plantilla se vería con 3 bases y un solo escolta (Carroll), lo que obligaría a Llull o Kalnietis a alternar posiciones hasta final de temporada como mal menor.

Jeremy Pargo anda inexplicablemente sin equipo tras guiar el curso pasado a Maccabi al subcampeonato continental. Al parecer, se subió a la parra pidiendo este verano y al final se quedó cortado. Limitado en el tiro exterior (ojo, que nos podemos ver cojos en ese sentido), una bomba en el 1×1 y un asistente mediocre. A mí me parece un zumbón, de primera categoría, pero un zumbón al fin y al cabo. Sería un fichaje para el corto plazo, hasta un eventual regreso de Rudy.

Desde el punto de vista táctico existe un Plan B, fichar un alero y mover a Boticario al puesto de escolta. Sin embargo, no hay mucho en el mercado y tampoco ha sonado nadie. Por algo será…

Chacho Romero

Discreta victoria del Madrid ante el Charleroi. Lo mejor fueron los 8.200 valientes que acudieron a la Caja Mágica en horario intempestivo (19:00h en día laboral) y pese al escaso nombre del rival. Esa cifra casi dobla la del Palau (4.400) en mejor horario y para ver a un rival de categoría similar. En fin, luego habrá que escuchar a Bertomeu quejándose de la afición del Madrid por no acudir a su F4 de a 300 euros el abono. Don Jordi, eso sí que es ver la paja en corral ajeno y no la viga en el propio.

En lo deportivo, un temporero y un secundario como Ikea (val.24) y Boticario Pocius (20 pts), respectivamente, fueron lo mejor del Madrid. Es lo que tiene la amplitud de plantilla, que te resuelve partidos de trámite. Hasta aquí lo positivo. La defensa volvió a ser un chiste (89 pts encajados en casa ante un equipo que promediaba 73) y la distribución de minutos cuestionable, especialmente la interior.

Rotación interior
Tomic salió de inicio, cumplió en los 8 minutos que jugó y no volvió a pista en el resto del partido. La misma historia se repitió con Begic en el tercer cuarto (8 minutos). La explicación oficial es el buen partido de Ibaka. Pero el principal motivo es la rigidez táctica de Laso, que no llega a concebir a Ikea como 4, su demarcación natural, la que desempeña tanto en los Thunder como en la selección. Los minutos de Mirotic y Felipe (que se volvió a chuscar el último cuarto completo) son impepinables, independientemente del rendimiento (correctos sin más ayer). Ibaka como 5 sufre en el envite ante pívots pesados y pierde esa bendita cualidad de taponar desde la ayuda con que Dios le agració.

Posdata. Enganchando con el tema Chacho y la encuesta. Ayer, pese a su discreta actuación, repartió 9 asistencias con las que se sitúa como mejor pasador de la Euroliga (6,2 de media). Ahí lo dejo…

¿Cuál es el techo de Sergio Rodríguez?
Base titular en el Madrid y un fijo en la selección. Estamos ante su eclosión definitiva
Base reserva en el Madrid. Su irregularidad es patológica, nunca va a cambiar
No sirve para el Madrid. Los últimos partidos son un espejismo, no pasa ni el corte
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Todavía soy escéptico, pero comienzo a creer. Chacho Rodríguez atraviesa su mejor momento desde que llegase a Madrid, lo cual, por otra parte no resulta especialmente complicado. Puestos a ver el vaso medio lleno, estuvo inmenso dirigiendo dos victorias clave ante equipos importantes como Unicaja y Efes. Sus pases a lo Curro Romero entusiasman a la grada y aportan un valor diferencial respecto al estilo físico y anotador de Llull. Se parece por fin de nuevo a ese jugador que salió de Estudiantes rumbo al destierro americano. Naturalmente, la paciencia y comprensión de quien fue monaguillo antes que fraile (Laso) le sienta mejor a su juego que el automatismo error-castigo de Messina.

Viendo el vaso medio vacío, Rodríguez ha dado más que suficientes ejemplos de irregularidad e inconsistencia desde su llegada a Madrid como para esperar un step-ahead de calado a estas alturas. Su defensa sigue siendo dudosa y su regularidad está por testar. Y es que, incluso en este pico de producción asoman ramalazos de mediocridad, como esa actuación de ni fú ni fá el pasado domingo en casa ante Laun Aro, que se barruntaba como un caramelo para lucirse (a más de uno le afeó la jornada Supermanager).

Rústicos en Dinerolandia

En contra de la mayoría de los pronósticos, la votación de los jugadores NBA ha resultado NO. Rechazan la última oferta de la liga. El horizonte ahora es confuso. Se disuelve el sindicato y los contratos firmados podrían quedar en papel mojado. La cancelación de la temporada completa, impensable hace un par de meses, pasa a ser un escenario probable. Lo cual abre de par en par la Caja de Pandora.

Los jugadores serían libres para firmar por cualquier equipo del mundo hasta (al menos) final de temporada, sin miedo a ser reclamados, lo cual cambia por completo el status quo en el basket FIBA. A estas alturas de la temporada, tras mes y medio de competición ya disputado, las plantillas están cerradas. Y lo que es más importante, los presupuestos. Ahora comienza el tiempo de la contabilidad creativa (de dinero y jugadores).

El regreso de Pau
El asunto deja de ser si Rudy terminarán la temporada en el Madrid (que empezamos a dar por hecho) y pasa a ser la posibilidad de que Pau Gasol fiche por el Barcelona, que ya no es ciencia ficción. Lo cual, no nos engañemos, desequilibraría la competición (al menos la nacional). El desembarco de ambos Gasol es logísticamente imposible (el Barca ya tiene 5 pívots en nómina) y Ricky no sería en ningún caso un factor diferencial. Así que nos centramos en Pau.

Es cierto que el Barca anda muy apretado de presupuesto, de hecho los fichajes de Huertas y Eidson ya obligaron a ampliarlo, incumpliendo el recorte que había marcado Rosell para este curso. Pero, tampoco vamos a engañarnos, el Barcelona como club tiene músculo financiero suficiente para acometer una incorporación fuera de agenda si la ocasión lo merece. El jugador quiere, es un crack deportivo y mediático, y además catalán…

¿Y el Madrid? 
Podría ampliar el contrato de Ibaka (¿el ani-Pau?), que firmó por dos meses. Pero eso supondría overbooking de pívots una vez regrese Velickovic (si es que no lo hay ya). Además, el Madrid tiene apalabrado a JM. Calderón, que ya expresó su deseo de vestir de blanco si se suspendía la temporada. Un fichaje mediático muy del gusto del presidente. El problema entonces (aparte del entierro de Chacho), sería con el número de fichas. Ibaka ocupa la nº 12, prevista a comienzo de curso para el canterano Dani Díez. Pero, llegado el caso, ¿a quién descartarían para hacer hueco a Calderón?

Hasta que no se aclare un poco más el panorama, hablar de estos fichajes me sigue pareciendo un poco ‘Rústicos en Dinerolandia’. Lo único seguro es que tenemos un entrenador que tartamudea en los tiempos muertos y un mesonero en los despachos.

El soneto de Shakespeare

Como una sinfonía sonó el Madrid en Málaga, una de las plazas más esquivas de la ACB en los últimos años, donde muy pocos ganarán esta temporada. Más mérito si cabe, teniendo en cuenta que llegaban los blancos tocados tras dolorosa derrota en Belgrado hacía sólo 2 días y medio.

Begic descansó y sólo Pocius desentonó en la orquesta. El resto de los que vistieron de corto cumplió con creces. Suárez (valoración 16) y Tomic (7+6) dominaron la primera parte, recordando por momentos a los del curso pasado. Digno de mención también el 2º cuarto de Chacho, que terminó con 7 asistencias. Como hace tiempo que dejamos de esperar gran cosa de él, todo lo que venga es propina.

El tercer cuarto fue puro rock n’ roll, con Rudy-Jayzee mano a mano, Clapton y Knopfler. Cuando se ponen en ese plan son un ventilador, un regalo para los sentidos. No es exagerado calificarlo como el mejor partido del Madrid en lo que va de curso. Por fin una victoria con solera ante un rival de categoría, el principal problema que le achacábamos al grupo: Unicaja se ha reforzado bien este año (la mejor plantilla ACB tras Barca-Madrid) y es claramente top-16 Euroliga.

El Madrid ganó a su manera, defendiendo más bien poco pero llevando el partido a unos guarismos ofensivos inasumibles para casi cualquier rival FIBA (96 puntos). Cierto, a veces desespera encajar tanta canasta fácil, pero no recuerdo a una Madrid anotando tan fluido. Una bendición para el televidente. 
Se llegaron incluso a escuchar aplausos para el Madrid en el Martín Carpena, tras un alley-oop Chacho-Rudy, con pase desde el centro del campo.

El Barcelona ganó con apuros a un Valencia limitado por las bajas de Claver y Faverani. Pero lo mejor del partido fue la narración de Teledeporte desde Sant Cugat, con el habitual trío catalán con que nos deleita el Ente cada domingo: Manel + Arseni + artista invitado. Este tercero, un azulgrana de rotación que narraba el partido como si fuese Euroliga y el Valencia un equipo extranjero (…), dejó una perla del mejor provincianismo payés: «Dice un periodista americano que el banquillo del Barca es como un soneto de Shakespeare»… ¡Aserejé!

"Rudy, tú te haces el despistado"

Tiempo muerto en Pionr. Falta un 1:09 para el final del partido y el Madrid marcha uno abajo en el marcador. El seleccionador nacional de Euskadi, Pablo Laso, tartamudeando como de costumbre, apenas acierta a dar a los jugadores unas pocas instrucciones tácticas confusas y medio contradictorias: «Rudy, tú te haces el despistado». El ‘despistado’ se fumó la pizarra y coló un triple inmenso con paso atrás. Si un DVD recopilatorio con los tiempos muertos de Messina hubiese dado para un curso de coaching, uno de Laso daría para una serie cómica tipo Gila.

El caso es que aunque los arranques puntuales de talento oculten a menudo las carencias en la dirección de todo un Madrid, no alcanzan como para ganar en canchas complicadas de la Euroliga. Y digo canchas, porque el Pionr es la pista con el ambiente más infernal de la competición, pero a la vez sede de un equipo normalito, con Pekovic y MacVan como únicos argumentos de enjundia. El Madrid se dejó en Belgrado una derrota dolorosa. Por la forma: un punto de diferencia. Y por el fondo: dada la entidad del rival, se trata de una victoria exigible si aspiras a liderar el grupo.

La rotación interior
El Madrid soporta la pesada carga de la gestión de minutos de Laso en puestos interiores, cuadriculada y estrecha de miras, que no concibe que Ibaka pueda jugar como ala-pívot (su demarcación en la Selección y en la NBA, la del jugador cuya baja llegó para cubrir). Una rotación que premia a un Mirotic relajado en este comienzo de curso (31 mins ayer) y a un Felipe cuyas limitaciones no hace falta repetir. Una rotación que castiga sobremanera a un Tomic que, pese a quien pese, fue mejor pívot de la ACB el curso pasado. Vale que no está fino, pero sin él no llegaremos lejos. Que la frustración por lo que podría llegar a ser no nuble nuestro juicio hacia él.


Allá por el segundo cuarto, con el Madrid haciendo aguas en todas las líneas, Jayzee surgió de entre la bruma, enchufó la Fender y se marcó un solo de época, con 16 puntos consecutivos, para terminar con 24. El vaquero, insípido en ACB, se lo está guardando todo para la Euroliga, deslumbrante con
19 pts por partido y 14/20 triples. Él devolvió al equipo al partido.

La cruz de los libres
Pero si hubo un factor que decidió el partido fueron los tiros libres. Los jugadores del Madrid, pardillos ellos, no calibraron la intensidad defensiva al comienzo del último cuarto y Partizan entró en bonus con 7 minutos por jugar. El resultado, avivado por lo casero del arbitraje (como corresponde al escenario), fue que el equipo local lanzó 32 tiros libres y el visitante 17. De esos 17 de que dispuso el Madrid, hubo dos clave, de los que dispuso Llull (que cuajó un partido decente) a falta de 9 segundos con los blancos dos abajo. Falló el segundo y partido perdido. Lo malo es que su error ya no es noticia. Suma 19 de 34 en lo que va de temporada, inaceptable en un base titular.