Termina la primera fase de la Euroliga, con CSKA y Madrid como equipos más fuertes. Han dominado los dos principales indicadores estadísticos del buen juego. El Madrid la anotación, con 88 de media. Y el CSKA la valoración, con 104 por partido. Pero es mucho más que eso. Han liderado los dos grupos más complicados.
Los rusos han demostrado que no son sólo la mejor plantilla, sino también el mejor equipo. Firman un imponente 10-0 en un grupo de aúpa, con el vigente campeón Panathinaikos, el incómodo Brose y los remozados Unicaja y Zalguiris. Los rusos atacan y defienden como el mejor. Con o sin Kirilenko, que por cierto parece que se queda. A menos de dos días para que comience la NBA sigue en Moscú. Teniendo en cuenta que se ha perdido el último mes de competición, no se me ocurre ningún motivo para que si se fuese a ir no se hubiese marchado ya. Por otra parte, y en contra de lo que pueda parecer a primera vista, es un equipo construido a base de rusos, lo que ayuda a la química y la comunicación. Hablamos de 2 lituanos (Siskauskas y Lavrinovic) y 2 serbios (Krstic y Teodosic), países que por idioma, cultura e historia son poco menos que provincias de la Madre Rusia. Más 7 rusos de nacimiento: Kirilenko, Jriapa, Shved, Kaun, Vorontsevich, Ponkrashov, Sokolov. Los únicos que se salen de ese guión son Sammy Mejia y Jamont Gordon, ambos intrascendentes.
Evitar al PAO
El Madrid gana con un excelente balance 8-2 uno de los grupos de mayor nivel de primera fase de la historia de la Euroliga. Un grupo donde han jugado grandes como Gallinari, Pekovic, Farmar o Ilyasova. Cierto que Rudy e IKEA allanaron el camino, pero el resto lo han sabido rematar, con victorias de prestigio en Estambul y de paliza ante Maccabi. Destaco sobremanera a Jaycee Carroll (descomunal en Euroliga), Chacho (5,5 as por partido desde el banquillo) y Mirotic (step ahead en plan superestrella europea tras la marcha de los NBA). Lo bueno de un primer grupo tan duro, es que evitas esos rivales en el decisivo Top-16. El único ‘pero’ del sorteo sería cruzarse con el Panathinaikos como segundo. Por cierto, el Madrid ha llevado una media de 9.948 espectadores en el coyuntural destierro en la Caja Mágica, más del doble que en el Palau (4.642).
No me olvido del Barcelona. Pero su balance de 9-1 en un grupo de nivel Eurocup me parece sencillamente cumplir el expediente. Prokom y Olimpia son con diferencia los dos peores conjuntos que han pisado este año la Euroliga. El Galatasaray es el equipo de Lakovic, un descarte del Barca. Unics, un viaje largo y una plantilla corta, con Domercant como único estilete, que está más visto que las pesetas. Y por último el Montepaschi, reducido a la categoría de equipo apañado por la baja de sus tres mejores jugadores (McCalebb, Lavrinovic y Kaukenas). Aún así, el Regal Seguros cayó en su visita a Sienna.
Otros apuntes:
– La mentira del Baskonia queda desenmascarada. Su plantilla es como poco la 5ª de la ACB. Y la culpa no es de la escasez de recursos económicos, sino de un entrenador que tritura el talento. Reggie Williams no le valía, N. Bjelica tampoco le vale. Seraphin era un blando, y así sucesivamente. Al final, te la juegas con gente limitada como Teletovic o San Emeterio, que no son cracks continentales (por mucho que así nos lo quieran vender). El único crack europeo del Baskonia es Prigioni, aunque ande ya por los estertores de su carrera.
– Cantú como claro equipo revelación de la primera fase. Un club con un presupuesto limitadísimo y una plantilla humilde (colección de viejas glorias y talentos perdidos), pero un juego colectivo brutal. Chapeau!






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