Alberto Abalde habría comunicado al Valencia que pagará su cláusula (1.5 millones) para poner rumbo a Madrid, según adelanta Encestando. Otras fuentes apuntan a que el club blanco tratará de rebajar la cuantía incluyendo a Mickey en la operación. En todo caso, el fichaje parece inminente.
Un movimiento que rompe la máxima de la era Laso de no abonar cláusulas altas y fiarlo todo al mercado de agentes libres. De hecho, si la memoria no me falla, se trata del mayor transfer pagado por el Madrid de basket en el siglo XXI. Un fichaje caro pero estratégico, cupo nacional para muchos años. Recordemos que el Barca abonó al Valencia dos millones por Claver y uno por Oriola, inversiones que en su día nos parecieron desproporcionadas pero que cobran sentido con el paso de los años. Al fin y al cabo, los jugadores nacionales suelen ser más fieles al proyecto y acaban convirtiéndose en pegamento en el vestuario y referentes para la grada.
El Madrid lo sabe bien: los años dorados de la sección, que aún disfrutamos, se han cimentado en el talento y personalidad de una columna vertebral nacional estable: Llull, Rudy, Felipe y hasta hace unos años Chacho, con Carroll como invitado extranjero. Una columna por la que el tiempo ha pasado, que aún puede sumar pero que lamentablemente ya no está para marcar diferencias. La directiva así lo ha entendido (al fin) y el fichaje de Abalde, 24 años, se enmarca dentro de un plan renove para rejuvenecer la plantilla del que también forman parte Carlos Alocén (19 años) y Ante Zizic (23).
¿Qué puede aportar?
Abalde seguramente sea el exterior español joven de mayor proyección. Su evolución en el último año ha sido exponencial, con ramalazos de crack europeo, si bien no exentos de irregularidad. Por lo pronto ayudará a la creación desde bote (muy bienvenida) y añadirá versatilidad al juego exterior, un valor que había perdido la línea exterior blanca con la marcha de Doncic a la NBA. Ni Causeur, ni Carroll, ni Rudy pueden hacer de base si la situación lo requiere. Abalde sí. Que su planta de alero (202cms) no os confunda: este curso ha jugado minutos de calidad en las tres posiciones exteriores, incluida la de base, donde Valencia ha sufrido problemas de lesiones.
¿Quién sale para hacer hueco al gallego ? Está por ver, puesto que esa versatilidad abre un abanico de opciones en las alas. Mi opción preferida es que llegase por Laprovittola, quedando un puesto de base con Facu, Llull y Alocén, más el comodín de Abalde. Debería ser suficiente a poco que cuaje Alocén y al argentino le respete la salud (y no se vaya…).
También podría salir Causeur, que tiene otro año de contrato y la simpatía de la grada por el recuerdo de Belgrado, pero con 33 años y tras firmar un curso discreto. A saber: 1/6tc en la final de Copa del Rey, 0 minutos en la final de Supercopa (convocado) y media de valoración 3 en la fase final ACB, -6 el equipo en sus minutos en pista.
Se contempla la opción de sacrificar a Taylor, calamitoso en Valencia y uno de los menos apreciados por la parroquia, aunque fetiche defensivo de Laso, y por último podría estar en peligro Gabi Deck, que lleva bastantes semanas mareando la perdiz con su ampliación de contrato, sondeando sus opciones en el mercado NBA.
Nunca he compartido ni entendido la inquina de buena parte de la afición blanca hacia Ante Tomic, a quien en ocho años en el ‘eterno rival’ no se le ha escuchado una mala palabra o exabrupto hacia el Madrid, y mira que le han puesto como un trapo. Una inquina, por cierto, construida en buena parte sobre un chascarrillo intencionadamente malinterpretado, aquello de «me voy para ganar títulos», frase que llevan años echándole en cara y que en realidad nunca dijo así. Me explico…
El Madrid no ha esperado ni a cerrar la salida de Jordan Mickey para buscarle sustituto, además uno de altos vuelos: Ante Zizic. Lo anuncia
El descalabro en la fase final ACB (pese al buen año previo) ha modificado los planes del Madrid en el mercado, que contaba con otro veranito de continuismo y autocomplacencia. Ahora soplan vientos de cambio y la directiva estaría dispuesta a modificar una de las máximas que rige la gestión de la sección desde hace años, la de no negociar rescisiones para despedir a jugadores bajo contrato en vigor. La última importante se remonta a 2017 con Othello Hunter. Un golpe de timón que equivale a tragarse el orgullo y asumir errores, los de una política de fichajes demasiado timorata. A la salida cantada de Mejri, que se le firmó solo hasta final de curso, podrían ahora unirse las de Mickey y Laprovittola, a los que les queda otro año garantizado. Justo los tres que llegaron el verano pasado, ejem.
Antes de que empecéis a echar espumarajos por la boca y queráis cargaros a media plantilla, recordemos dónde estaba este mismito equipo antes del Covid: segundo clasificado de la Euroliga y campeón de Copa y Supercopa. Sí, el Madrid se ha arrastrado en Valencia, no hay discusión al respecto, eliminado de justicia y sin emoción siquiera. La plantilla llegó a esta raruna fase final ACB echa unos zorros, en lamentable estado físico y sin la mentalidad ni la concentración que requiere un torneo tan corto. No lo digo como excusa, que para todos los equipos era igual, sino como mera constatación.
Era un partido clave, tras la cagada ante Burgos del sábado, y podemos resumirlo en que Campazzo nos salvó el culo. 37 minutos y 42 de valoración, números que no veíamos en el Madrid desde la marcha de Doncic. Dominó todo el duelo y lo acabó decantando con ese 2+1 a falta de un minuto, con 90-89 el marcador.
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