¿Recordáis la temporada 2013-14, ese balance 32-2 del Madrid en la fase regular ACB, con una media de 16 puntos anotados por partido más que el rival? Se nota que este curso, con el desgaste de un calendario Euroliga aún más exigente y marcado a fuego el lema de que en diciembre no se ganan títulos, va el Madrid (y todos los que compiten Euroliga) con el ralentí en la liga nacional. Con seis jornadas aún por jugar suma ya siete derrotas, además de muchas victorias raquíticas. Tanta economía de esfuerzo, que llega al tramo final de la fase regular con los deberes por hacer, si no quiere un cuadro de playoffs envenenado, lo que convierte en trascendentes encuentros como el de ayer. La victoria fue por tanto clave, ante Baskonia, rival directísimo, que deja al Madrid segundo, a solo medio partido de Valencia.
Resulta difícil ser crítico con Doncic, tan crack como es recién adquirida la mayoría de edad, pero diría que había bajado sus prestaciones desde la Copa del Rey. El chaval disimula el bache porque sube estadística fácil al sumar en muchos rubros, pero no andaba al nivel de excelencia al que nos estaba acostumbrando. Bien, ayer retomó esa excelencia, MVP de la jornada ACB, y lo hizo ante rival de enjundia, tapando las miserias de Llull. Tuvo el menorquín uno de esos días negado de cara al aro que a veces le salen y en los que echo en falta algo más de humildad/contención. Si te has levantado cenizo, que a veces pasa, dedícate a repartir juego, no te casques 19 tiros de campo (metió solo 4). El propio Doncic comenzó el duelo sin confianza en el tiro, así que forzó penetraciones ante rivales más pequeños y, sobre todo, puso el ventilador de estadística: 13 rebotes, 5 asistencias y 5 robos. El viernes ante Efes había repartido 11 asistencias. Hace una década que la ACB no ve un triple doble (el último fue de Fran Vázquez con tapones), no me sorprendería que Doncic fuese el siguiente, en el año y pico que le queda antes de hacer las Américas.
Estuvo bien Laso en la primera parte, su bronca picando a la chavalada tras un arranque calamitoso (0-8): «¿Qué os creéis, que vais a jugar sin pegaros contra estos, que van como aviones?». El equipo reaccionó, sin embargo, el coach se durmió en los laureles en la reanudación, repitiendo el mismo error que ante Galatasaray, obcecarse con un quinteto de cemento, que permitió a Baskonia remontar. Una sola canasta en juego compró el Madrid en los primeros 7 minutos y medio de último cuarto, pasando el marcador de 69-61 a 73-74. Entonces aparecieron fantasmas, los vascos son el único equipo que ha ganado en Euroliga este curso en el Palacio.

Cuando más calentaba el sol, 3 abajo y 43 segundos por jugar, el Madrid recibió un regalo de Budinger, que agredió al Doncic bajo el aro para evitar una canasta de dos, una técnica tan clamorosa que ni protestó el banquillo visitante, hasta dejó a Luka dos minutos KO. Tiros libres de Carroll y triplazo de Randolph, que bajo presión es un reloj, como ya demostró en la Copa. Este Madrid es una cruz para los cardiólogos, jugando siempre en el alambre, con esa marcha que guarda para finales apretados,
A Rudy, cuya versión 2.0 he defendido repetidamente desde esta tribuna, se le empieza a terminar el crédito. Un lastre sus minutos en pista (-10 el equipo en un partido que ganó por 5), que debieron ser menos, pero la ausencia de Maciulis obligó a Laso. Ni con intendencia tapa ya Rodolfo sus miserias cara al aro, 0/7 tiros de campo ayer, la mayoría absolutamente liberado. Acumula en la temporada un 27% en triples y 44% de dos, sencillamente no es homologable, salvo que hayas quedado para mero especialista defensivo, claro que esos cobran cuatro veces menos, pregunten a Taylor. Por cierto, me decepcionó y bastante Hanga, jugó 35 minutos y pareciera que no pasó por Goya. Sus promedios van menguando según avanza la temporada y empiezo a pensar que quizá no valga lo que probablemente cueste. Con Baskonia, que paga la mitad de impuestos, pudiendo igualar oferta en España, y el Barca desesperado por un alero titular, veo imposible ficharle por menos del doble de lo que cobra mechitas Taylor, como poco.

Es una victoria parcial, pero igual es una gran victoria, se asegura el Madrid el primer puesto de la fase regular Euroliga en este año uno del formato todos contra todos, además lo hace a falta de una jornada y con el último partido en casa. Lo logra tras un sufrido triunfo ante Fenerbahce, que por muy mal que llegase sigue siendo el rival de toda Europa que peor se le da, una visita al dentista (iban 4 derrotas seguidas). Lo es por su planteamiento, que juega poco pero deja jugar aún menos, una plantilla muy física y que defiende al borde de la falta, amparado en cierta connivencia arbitral, porque Zeljko está en la banda y porque no dejan de ser el equipo turco de referencia, el país que desde hace años más invierte en la competición y nunca la ha ganado.
Con la renovación de Randolph se asegura el Madrid al mejor ala-pívot de la Euroliga. Una operación compleja, que llevaba meses gestándose, pues aunque el jugador y su familia están a gusto en España, era lógico que no quisiera pillarse los dedos, cuando en la liga de su país, a donde por nivel pertenece, atan a los perros con longaniza desde el nuevo convenio de tv. El Madrid, por su parte, no podía esperar a julio sin la certeza de continuidad de su ala-pívot titular, si se fuese ya sería tarde para salir al mercado. Firma Randolph una ampliación de 2+1, con mejora salarial y una cláusula descendiente de salida a la NBA. Si dejase al club tirado este verano, sería millonada mediante, un escenario altamente improbable. En 2018 esa cláusula sería más baja, pero para entonces Randolph estaría ya en 29 años, algo tarde ya para reengancharse dados los gustos y manías de los general mánagers de la NBA.
Escribo esta entrada después de una buena actuación de Felipe Reyes, para evitar sospechas de oportunismo. En una cómoda victoria ACB, en casa contra Bilbao, firmó 15 puntos y 3 rebotes, su último partido en ese tipo de números se remonta al 15 de enero, en Badalona. Bueno, el viernes en El Pireo cuajó el capitán una actuación homologable, al menos cumpliendo atrás, que si fue noticia es precisamente porque llevaba un 2017 calamitoso, un lastre en sus minutos en pista, llegando a acumular un 4 de 22 tiros de campo siendo pívot.
Si el bajón de resultados tras la Copa pudo levantar dudas sobre la candidatura del Madrid a la Euroliga, todas quedaron borradas de un plumazo con el sonado triunfo en El Pireo, donde no ganaba desde hacía 12 temporadas. Una victoria que garantiza como mínimo el segundo puesto, primero seguro si se ganan los dos últimos partidos, ambos en el Palacio. En la edición de la Euroliga más igualada que recuerdo (al final ha resultado un éxito el cambio de formato), el Madrid cierra periplo a domicilio con balance 9-6, siendo dos de esas derrotas por un solo punto. De nota.
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