Hace ya algunos años que aprendí a nunca dar a Felipe por muerto, confieso que caí en la tentación algunas veces pero siempre me tapó la boca, para mi alegría. De un tiempo a esta parte nos tiene acostumbrados a cascarse de tanto en cuanto recitales acústicos en ACB, ventresca dominical, pero lo del tercer cuarto de este jueves en OAKA es otra dimensión, una exhibición como no recuerdo a un jugador de su edad y a este nivel en Euroliga, una exhibición digna de la jodida leyenda que es. Es listo y tiene unos huevos hasta el suelo, con su culo pollo y sus 38 palos bailó a la pléyade de atletas de los verdes, imposible ser más efectivo jugando tan feo. Hasta se cascó un par de triples, y tras el segundo se quedó con el brazo en alto y la muñeca doblada, cual tirador, momento choteo máximo. Grande.

Si el Madrid aguantó en el partido en el primer tiempo, pese al desacierto cara al aro, fue gracias al rebote y la defensa, a la intensidad al fin y al cabo, la que se echó de menos en el arranque del martes. Y en la reanudación tomó el equipo el control, por primera vez en la serie las sensaciones cambiaron de bando. Por Felipe, y por otra leyenda en activo del madridismo, Jaycee Carroll (35 años), segundo puntal ofensivo con 17 tantos. Gozada ver rabiar a Xavipas con cada uno de sus tres triples. Rudy tampoco es ya ningún chaval, 33 palos, y aunque no brilló como Carroll o Felipe, se dejó la vida en la pista, nunca rehuyó la guerra y ayudó mucho a Randle en minutos muy jodidos del segundo cuarto, con Doncic en el banco por problemas de personales.
Al final, a falta de bases puros por lesión y del concurso estelar de los eslovenos, buenos fueron los abuelos para tirar del carro en el partido más importante de la temporada hasta la fecha, una victoria que devuelve al Madrid las constantes vitales en la serie tras el bochorno del encuentro inaugural. La promesa de Belgrado sigue viva.
A season-high 18 points for @9FelipeReyes when his team needed him most 💪 pic.twitter.com/ZHOhCFBell
— EuroLeague (@EuroLeague) 19 de abril de 2018
Laso se salió del guión
Me gustó y mucho la dirección de Laso, capaz esta vez sí de adaptarse a las circunstancias y salirse del guión de sus habituales rotaciones preestablecidas, esas que tanto gustan a los jugadores, de roles y certidumbre, pero que a veces han supuesto un hándicap en situaciones límite. Esta vez sentó de inicio a Tavares y Randolph en favor de Ayón y Trey, que ya jugaron bastante mejor que los titulares el martes y que en el segundo partido repitieron sensaciones.
El mexicano estuvo reñido con el aro, tanto de campo como en libres, pero sumó mucha intendencia, máximo reboteador y asistente del partido. Thompkins se va de Atenas con 24 puntos y 13 rebotes en la buchaca, y la sensación de que Laso confía bastante más en él que en Randolph para momentos calientes, por su disciplina táctica y estabilidad emocional. Ni Randolph ni Tavares saltaron a pista ni un minuto en la segunda mitad…
Causeur volvió a pasar desapercibido, está desactivado en lo que va de serie, alguien ha hecho los deberes de scounting. Y Luka, ay cómo ha sufrido el zagal en OAKA, sobremarcado y sin confianza, con un superdotado físico (Antetokumpo) con la única labor de sacarle del partido, no matter how. En el segundo encuentro el muchacho tuvo el sentido común de no forzar tiros sino dar un paso atrás y ceder protagonismo, se limitó a labores de dirección e intendencia, de hecho no metió ni una canasta, lanzando sólo tres veces. La euforia cambia de bando a la velocidad del rayo en unos cuartos de final, pero Felipe y Carroll no van a aparecer todos los días. Si Luka no rompe la tela de araña que le ha tejido Pascual será difícil evitar que la serie regrese a Atenas.
No había pasado ni un minuto de serie y todos
Conviene recordarlo cuando se acerca la batalla, porque esta no es una cualquiera. La temporada del Madrid arrancó en octubre con dos objetivos, recuperar la corona ACB y llegar a Belgrado. Digo llegar y no ganar porque el formato a partido único de la F4 es una lotería, nos pongamos como nos pongamos. «A las F4 se llega, y si llegas varias veces alguna vez la ganas», advirtió en su día cierto entrenador italiano del Madrid, de cuyo nombre no quiero acordarme. Ese primer objetivo de la temporada pasa por los cuartos contra Panathinaikos, la madre de todas las eliminatorias…
Escucho en las últimas horas preocupantes rumores de diversa fiabilidad que apuntan a la salida de Trey Thompkins, que termina contrato en verano y al que el Madrid, cito textual, «sacrificaría». La fábula no termina aquí, según la misma línea argumental, saldría «para hacer sitio a Shengelia», que vendría en pack de dos, como los yogures, 
No podía nacer aprendido de todo. Estaba siendo el gran lunar de su soberbia temporada, la gestión de ataques finales, elegir la mejor opción desde bote. El curso pasado le recordamos una canasta ganadora a Zalguiris, pero este año estaba siendo un suplicio. Nunca dudamos de su capacidad, tiene un arsenal de juego como para ser un gran clutch player, era sólo cuestión de paciencia que encontrase el camino, ensayo y error. Ayer al fin eligió esa mejor opción: cuando llegó el aclarado en cabecera en los segundos finales, partido empatado, en vez de bajar la cabeza y forzar una penetración en busca de tiros libres, como hizo en ocasiones previas, sentó a su par con una sencilla finta, dio un pequeño paso atrás y lanzó un triple bien equilibrado, sin escorzos, de alto porcentaje.
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