La última semana del Facu: respuestas a su salida

El mercado de agentes libres de la NBA abre la noche del viernes 20 al sábado 21, así que estamos salvo sorpresa en la última semana de Campazzo en el Real Madrid.

¿Nos quedamos en pelotas?

Completamente, en pelota picada. La plantilla carece de recursos para enjuagar ni mínimamente una baja tan sensible. No compro el optimismo mágico de que “otras estrellas se han ido” en los últimos años y el Madrid ha seguido ganando. Ni se piraron a mitad de curso ni dejaron semejante solar detrás suyo en el puesto más importante de la plantilla. Echemos la vista atrás y comparemos.

🏀 Se fue Chacho pero quedaban el mejor Llull, cuando aún jugaba de base, y Doncic, que ya asomaba la cabeza

🏀 Se fue Doncic pero quedaba el mejor Facu

🏀 Se va Facu y ¿qué nos queda? ¿Laprovittola? Por salario y status es quien debería heredar el timón, pero ni es del gusto de Laso ni ha dado en lo que va de curso el step ahead que esperábamos y necesitaríamos. Se deshace como un azucarillo en la Euroliga porque su rendimiento sigue siendo inversamente proporcional a la entidad del rival.

¿Y si recurrimos a Juan Núñez?

Sí, claro, ¿por qué no?, jodamos el plan de carrera del muchacho para tapar las miserias de la planificación deportiva… Si Alocén ya nos parece que está verde con sus 19 años, y tres y pico de experiencia ACB, imaginaos a Núñez con 16 y sin experiencia profesional. Creo que estas ideas de bombero tienen mucho que ver con la precocidad de Doncic, y en menor medida de Garuba, que nos han distorsionado la percepción de normalidad en el timing de formación de los jugadores.

¿Y tirar de Llull y Abalde?

Pues tampoco: que puedan echar una mano a la generación desde bote, que la echarán, no les convierte en bases. El primero ya no lo es y el segundo nunca lo ha sido. Llull está aportando mucho más este año como escolta a tiempo completo que los dos previos como base, así que sería hacer un pan como unas tortas. ¿Y Abalde? Con lo bueno que es y lo rápido que aprende puede que hasta cumpliese, pero estaríamos sacrificando a un gran alero, vender el coche para comprar gasolina. Además, institucionalizar la excepción no es un remedio. Los parches pueden tapar una gotera, pero no las vergüenzas durante siete meses de competici

Pero entonces: ¿se va a fichar o no?

Me llegan rumores de que “no hay un puto duro”, tal cual, así que conviene contemplar la opción de quedarnos como estamos. Sin público en el pabellón la sección es una ruina, aún más deficitaria que de costumbre. Entre eso y la incertidumbre por la pandemia el club podría replegar velas y desinvertir del presupuesto el salario de Campazzo, como ya hizo con los de Mickey y Mejri. No cuento el pastizal de la cláusula del argentino, que llegará en plazos más adelante. Desde un punto de vista financiero tiene lógica, para reducir pérdidas, pero es que un club deportivo no es una empresa. Resultaría sangrante para el aficionado ver fichar bases a Fenerbahce (Alex Pérez) o a Panathinaikos (Shelvin Mack), cuyos pabellones también están vacíos, y que todo un Madrid se rinda en noviembre. No fichar significaría de facto dar el año por amortizado, declararlo de transición con siete meses de competición por delante y el tercer presupuesto de Europa, muy difícil de vender al aficionado.

Imaginemos que sí se ficha…

Pablo Laso: "Nos ha costado igualar las situaciones que, digamos, no son  baloncesto" | Eurohoops

Con este panorama entenderéis que si se ficha será low-cost, así que desconfiad de los rumores sobre figuras de la Euroliga, que son puro clickbait. El mercado en baloncesto no funciona así, no llamas en mitad de temporada a un rival directo a pedirle precio por su estrella. Ni Baskonia, ni Efes, ni Maccabi van a vender a sus jugadores franquicia en diciembre para quedarse ellos en pelotas. No están tan necesitados. En verano tal vez se pueda abrir ese melón, pero queda lejos y no es de lo que estamos hablando ahora. No, la baza más asequible y por tanto viable del Madrid a corto plazo es rezar para que algún base NBA majetón se quede sin contrato en la free agency, pescarle y que se adapte lo más rápido y mejor posible.

Posición negociadora

Un jugador NBA en paro con la Euroliga ya en curso y las plantillas cerradas no está como para ponerse muy tiquismiquis: sus alternativas son la liga china, cementerio de carreras, y la Liga de Desarrollo, que paga poquísimo. Así visto, este Madrid con un boquete en el puesto de base suena como un escaparate propicio. El club, por su parte, no encontraría mucha competencia, dado que ningún otro grande de Europa busca base actualmente. Y ya se sabe que el precio tiene mucho que ver con la demanda. En esas circunstancias es razonable pensar que se podría fichar algo potable por unos 100k o 120k euros mensuales hasta final de curso. Eso es, por comparar, como un tercio de la masa salarial que libera Facu, y sin tener que adelantar ni un euro del dinero de la cláusula. No parece un dispendio por intentar salvar la temporada, ¿no?

¿Qué nombres se manejan?

Si el club va a fichar y está tanteando el mercado, lo está haciendo con discreción, porque no se ha filtrado nada serio. Los pocos nombres que han sonado provienen de portales de dudosa fiabilidad. JJ Barea, por ejemplo, uno de los más recurrentes, parece que finalmente renovará por Dallas un año, en agradecimiento a los servicios prestados.

Uno que sí podría quedarse libre como un taxi es Raulzinho Neto, que no ha empatado con nadie en su carrera: ni era una jugadorazo en la ACB antes de hacer las Américas (promedios de 8 puntos y 3 asistencias en Murcia en su último año), ni ha demostrado casi nada en la NBA, siempre relegado a los minutos de la basura. Sin embargo tiene la ventaja de conocer la ACB, de su pasaporte comunitario (Italia) y de esos 28 años de edad, que si saliese bueno habría jugador para rato.

Lo del pasaporte comunitario es clave, puesto que cualquier base que llegase necesitaría minutos como el comer para adaptarse, y esos minutos pasarían por prescindir de Trey o Deck en las convocatorias. Un peaje costoso pero asumible en la fase regular ACB, con ese colchón que da el arranque 10-0, pero inviable en la Copa del Rey o los playoffs ACB. Así las cosas, el abanico de candidatos potenciales para sustituir a Facu se ampliaría enormemente si Tortuga obtuviese pasaporte español (digamos) en los dos próximos meses. Desde julio cumple el requisito de dos años de residencia en España para cursar la solicitud, pero hace tiempo que no escuchamos noticias sobre el estado de la cuestión. Es clave.

El doctor Jekyll y Mr. Llull

Siempre me lo encuentro entre los trending topics de Twitter cuando juega el Madrid. Estamos en noviembre de 2020 y Llull continúa siendo el tema de debate favorito de la parroquia blanca. Unos le veneran como ejercicio de nostalgia de sus mejores años, porque es más majo que las pesetas (que lo es) o en agradecimiento por su fidelidad al club, acríticos con los lunares de su rendimiento actual. Unos cuantos le tienen hasta de imagen de avatar o perfil, así, a calzón quitado.

Luego están los fatídicos y los catastrofistas, incapaces de ver grises, que como Llull ya no es ni será el que fue pues hay que correr a enterrarle, por los delitos de una selección de tiro (a veces) mejorable y un salario que firmó cuando era el mejor de Europa antes de romperse la rodilla. Un contrato, recordemos, que expira dentro de ocho meses, momento en que se le podrá renovar a la baja, por su valor actual de mercado, liberando un saco de masa salarial para la necesaria renovación del backcourt.

El segundo credo, el de agoreros, debe estar hoy de enhorabuena, que se ha cascado un -12 de valoración contra Fuenlabrada. “Ya lo dije”. Particularmente me parece anecdótico, el partido se acabó ganando, de hecho con cierta holgura al final, y Llull viene de ser importante (que no protagonista) cuando calentaba el sol en victorias apretadas esta semana en Bilbao y Kaunas.

Porcentajes y tipos de tiro

Me tenéis que perdonar pero no me identifico con ninguna de las tribus urbanas sobre Llull. Sus “pedradas” y negativos no me despiertan instintos bajos, los veo como un peaje anecdótico, en lo que me fijo es en su porcentaje de acierto y su selección de tiro, este curso más homologables si hacemos la vista gorda al espanto de hoy. Tengamos en cuenta que, en lo que a porcentajes de escoltas se refiere, estamos bastante mal acostumbrados con Carroll

Los porcentajes de Llull varían de forma particularmente dramática según el tipo de tiro, a saber: bastante altos cuando lanza de tres según recibe, a pies parados mirando al aro, altos en tiros de dos desde la bombilla, dejándose ligeramente caer pero sin perder el equilibrio, y paupérrimos en triples tras bote y en escorzo, la “mandarina”. Una jugada icónica para afición y prensa (cuando entra) pero estadísticamente ruinosa y que por ello conviene evitar. Un recurso de final de posesión del que abusó a su regreso de la lesión, cuando estaba físicamente para el arrastre, que aún se sentía estrella, jugaba de base y se le apagaban las luces en estático.

Por eso me gusta la reconversión a escolta full time por la que ha apostado Laso este curso con él, un rol similar al que desempeña en la selección con Scariolo. En ese parece que vuelve a sumar tras dos años nefastos, ahora como actor secundario y factor X, asumiendo cierto volumen tiros pero botando mucho menos. Aún tendría que ganar en regularidad, muy asociada al físico, pero quiero ver el vaso medio lleno y esta versión me parece razonablemente útil y esperanzadora, sí, pese al patinazo de hoy.

Ante Zizic: claves del fichaje que no fue

Llegó a estar apalabrado pero finalmente se escapa el fichaje de Zizic, que pone rumbo a Maccabi, dejando en la parroquia la sensación de oportunidad perdida. 23 años, agente libre y techo alto, no todos los veranos se presentan oportunidades de mercado así, un lugarteniente digno para Tavares y a precio justo. 1.6M€ brutos era el sueldo apalabrado, por comparar, aproximadamente lo mismo que cobró Mickey el año pasado.

Tantas ganas tenía Zizic de vestir de blanco que ha esperado un mes y medio al Madrid, del que sólo recibió largas después del preacuerdo inicial. Varias veces envió su agente la documentación al club para que la devolviese firmada y formalizar el contrato, pero obtuvo el silencio por respuesta. He escuchado versiones de todo tipo, que si había dudas de su físico por una fascitis plantar, que si pedía una cláusula muy bajita de salida a la NBA… Al final, el factor determinante es el conocido: que Florentino ha cerrado el grifo, y ni para un fichaje estratégico de medio-largo plazo ha hecho excepción.

La lógica del flujo de caja

La ecuación es sencilla, de primero de contabilidad: la reducción de ingresos por el covid obliga a contener los gastos en todas las secciones, dando prioridad total a la obra del Bernabéu, que está acortando tiempos gracias al cierre por la pandemia. Florentino no deja de ser empresario y constructor, y como tal piensa y prioriza.

En su cabeza tiene lógica asociar el fichaje de un pívot reserva a la venta del base titular, pero deportivamente es una astracanada, y de paso señalar a Facu por algo de lo que no es responsable. El flujo de caja no coge rebotes y la plantilla de basket queda ahora completamente desequilibrada para lo que se vaya a jugar este curso. 16 fichas de primer equipo, once para los tres puestos exteriores y solo cinco para los dos interiores, incluido Felipe camino de 41 años como único reserva de Tavares. Por cierto, que vista en perspectiva, apenas un mes después de su anuncio, la renovación diplomática del capitán tiene todavía menos sentido. En tiempos de ajustarse el cinturón como los presentes es cuando mas toca recortar los gastos superfluos. Pero este se cerró antes de que Florentino hiciese click tras leer algún informe de perspectivas económicas.

Las alternativas ahora son que Garuba y Thompkins jueguen minutos de pívot, pescar algún jornalero random realmente baratito (Ndour en el recuerdo) o, idealmente, que ninguna franquicia NBA ofrezca en diciembre un contrato a Willy Hernangomez y quede libre como un taxi, obligado a regresar a Europa. Pero que nadie se emocione demasiado con esto último, no deja de ser un supuesto hipotético a cuatro meses vista, y la competición oficial empieza (teóricamente) en tres semanas.

La injusticia con Tomic

ante tomic real madrid barcelonaNunca he compartido ni entendido la inquina de buena parte de la afición blanca hacia Ante Tomic, a quien en ocho años en el ‘eterno rival’ no se le ha escuchado una mala palabra o exabrupto hacia el Madrid, y mira que le han puesto como un trapo. Una inquina, por cierto, construida en buena parte sobre un chascarrillo intencionadamente malinterpretado, aquello de “me voy para ganar títulos”, frase que llevan años echándole en cara y que en realidad nunca dijo así. Me explico…

No se fue del Madrid, le ‘echaron’

Para ser más exactos, el club blanco decidió en su pleno derecho no ejercer la cláusula para extender el contrato del croata por otro año. Esa cláusula estipulaba un aumento salarial en caso de ser utilizada, y el sueldo de Tomic subiría hasta los 1.8 millones brutos, si la memoria no me falla. Eran años en los que la economía de la sección no estaba tan boyante como ahora y se optó por otro perfil de pívot titular, más económico y que encajase mejor en el sistema Laso, es decir, más móvil y defensivo (Slaughter). El Madrid ni se molestó en intentar negociar con Tomic una renovación por menos dinero, sencillamente tenía otros planes para ese puesto.

Si alguna de las partes patinó aquellos días no fue el jugador… “Tomic es un hippie, donde sería feliz es en una caravana en Tarifa, jamás en un gimnasio”, dijo al diario AS una fuente anónima del club, entendemos que para liderar el relato y justificar la decisión. Lo mismo una carta estándar de agradecimiento por los servicios prestados habría sido más elegante que echar mierda desde el anonimato, ¿no? En fin, que Tomic no eligió irse del Madrid, sino que fue el Madrid quien eligió que no siguiese, un detalle que modifica sensiblemente la historia.

“Ganar títulos”

Tomic cayó en el Barca como podía haber caído en cualquier otro equipo. Aquel verano de 2012 era agente libre, que es el eufemismo del deporte de élite para estar en el paro, o “en búsqueda activa de empleo“, que se dice ahora. Su agente recibió propuestas de varios equipos y la más interesante, tanto económicamente como por el rol que le ofrecían, resultó ser la del Barca, así que la aceptó. ¿Qué delito hay en ello?, me pregunto: ¿acaso debía declinar la propuesta por ‘respeto’ al club que le acababa de echar?

Durante la presentación le preguntaron por sus objetivos en Barcelona y respondió lo siguiente (cito textual): “Daré todo lo que pueda para ganar partidos y con ello títulos”. Es decir, exactamente lo mismo que responden todos los jugadores a la misma pregunta durante su presentación con el Madrid y el Barca, ya sea de fútbol o baloncesto. Luego vino la interpretación descontextualizada de sus palabras y el chascarrillo, todo muy injusto.

Durante aquella rueda de prensa, por cierto, también dijo lo siguiente: “Va a ser un poquito extraño (cuando me enfrente al Madrid), pero en esta vida solo quiero jugar al baloncesto, ya está”. A mí me parece intachable, chicos, qué queréis que os diga, nada que ver con Mirotic, que en cada declaración pública rezuma resentimiento e inquina hacia el club que le crió.

El papel de Xavi Pascual

Si el Barca apostó por Tomic en su día fue por la insistencia de Xavi Pascual, que le encanta jugar sistemas en estático para castigar desventajas 1×1 al poste, que resulta ser la principal virtud de Tomic, seguramente el center con más y mejores recursos ofensivos de la Euroliga en la ultima década (lógicamente la defensa nunca ha sido lo suyo). Ocho años después la historia se repite y Tomic, a quien el Barca no parece haber hecho ni ademán de renovar, se marcha con Xavi Pascual, en este caso al Zenit de San Petersburgo. удачи!

Doncic se irá, pero deja un botín

Real_Madrid_de_baloncesto-Luka_Doncic-Liga_Endesa-ACB-Euroliga_de_baloncesto-Baloncesto_182994319_24639868_1024x576Hemos sabido hace unos días que Doncic inscribió su nombre a última hora en el draft de la NBA, es decir, lo esperado. Tiene hasta el 11 de junio para echarse atrás, también podría ser elegido pero posponer su marcha, incluso podría ser abducido por extraterrestres, y tendríamos un caso para Mulder y Scully. Por poder, pueden ser muchas cosas, pero su marcha es con mucho la más lógica y probable, porque cada año más tarde que se marche a la NBA es un año más tarde que terminará el contrato de rookie y firmará EL CONTRATO.

Es ley de vida querer mejorar, aspirar a más, a la primera división del basket mundial. No se pueden poner diques al mar. Que el clásico egocentrismo de buena parte de la afición madridista, la que juzga el basket con las lentes del fútbol, no impida ver el bosque. El chaval, pese a su marcha, debe ser motivo de orgullo para el club, el mejor producto de la historia de la cantera, ha dado dos temporadas y media de gran baloncesto al primer equipo. Y, por cierto, y esta es la noticia, dejará dos millones de euros en caja en concepto de cláusula para liberarse de su contrato hasta 2021, uno de los secretos mejor guardados de la sección.

Margen de maniobra

Una cifra que sumaríamos a la masa salarial que libera y que, con la referencia de esa cláusula de rescisión , diríamos que no es poca, entre 1.5 y 2 millones de euros anuales. Con razón el Madrid fue, para nuestra frustración, tan tímido en el mercado el pasado verano, apenas tenía margen de maniobra con cinco contratos altos en nómina, los de Rudy, Llull, Ayón, Randolph y Doncic.

Sin embargo, la situación va a ser diametralmente opuesta este julio. Salvo importante recorte presupuestario, la sección contará con bastante dinero para salir al mercado, pues a lo de Luka habría que sumar la rebaja salarial en el nuevo contrato de Rudy, alrededor de 1-5 o 2 millones anuales menos respecto a lo que venía cobrando. Por otra parte, los dos únicos incrementos ya comprometidos no son especialmente faraónicos: la renovación de Campazzo, ya cerrada (2+2) y que implicará un aumento respecto a su ficha actual, suponemos que hasta el barrio del millón de euros, y la incorporación de Prepelic, que llega como agente libre y firma por dos temporadas con un salario ajustado, 500k euros anuales. Hablo siempre de cifras en bruto.

La ecuación para este verano sería la siguiente: bastante margen de maniobra para gastar y pocas necesidades imperiosas en la plantilla, con casi todos los jugadores bajo contrato garantizado, contando ya con la mencionada renovación de Facu. En otras palabras, mucho dinero a gastar en muy pocos fichajes, así que no es descartable que la sección, este año sí, se regale algún capricho. Pienso a botepronto en un alero y/o un ala-pívot, en función del final de curso de Randolph y Thompkins, que ambos finalizan contrato. Estamos en plena vorágine de competición, a dos meses aún de la apertura de la temporada de pajiplantillas, así que no seré yo quien abra la veda de nombres, eso os lo dejo a vosotros.

La continuidad de Thompkins y el sentido común

1512912817_102783_1512922481_noticia_normalEscucho en las últimas horas preocupantes rumores de diversa fiabilidad que apuntan a la salida de Trey Thompkins, que termina contrato en verano y al que el Madrid, cito textual, “sacrificaría”. La fábula no termina aquí, según la misma línea argumental, saldría “para hacer sitio a Shengelia”, que vendría en pack de dos, como los yogures, junto a Jayson Granger y su millón de euros NETO anual de salario garantizado para los dos próximos años (1.5 brutos en fiscalidad madrileña), del que Querejeta lógicamente está como loco por deshacerse. De entrada, la operación contradice los preceptos de la dirección deportiva de basket blanca de los últimos años: sentido común, continuismo en la confección de plantilla y contención financiera en fichajes (no cuento renovaciones).

Segundo, el rendimiento deportivo de Thompkins (medias de 10 puntos y 5 rebotes en Euroliga) justifica más que de sobra su renovación como ala-pívot RESERVA del roster. El paso al frente en su juego, junto al de Campazzo y Tavares, tres teóricos suplentes, ha mantenido a flote al Madrid durante los largos meses de ausencia de las estrellas. De su talento ofensivo nunca hubo dudas, su mejora este curso ha venido por la defensa y el rebote, ni rastro quedan de sus errores de concentración y fallos infantiles. Tanto así, que se ha convertido para Laso en un fijo en los finales de partido, incluso por delante de Randolph, una vez éste ha regresado de su lesión.

El factor humano

Luego están los factores personales y deportivos, también a tener en cuenta. Thompkins está totalmente integrado en el grupo, algo evidente en el lenguaje no verbal de la plantilla para cualquiera que frecuente el Palacio. Un aprecio del resto de compañeros, por cierto, que no se percibe de la misma forma en el caso de Randolph, más solitario e inexpresivo. Me cuentan que Trey se despidió entre lágrimas de emoción y agradecimiento a Laso cuando partió en octubre a EEUU a cuidar de su madre enferma, con un permiso sine edie del club.

Son el tipo de cosas que uno después tiene en cuenta a la hora de negociar una renovación, el dinero no lo es todo, y Thompkins aceptaría cualquier cantidad medianamente justa que le ofreciese el Madrid para renovar. Una cantidad que, a ojo de buen cubero, cifraría en unos números similares a los de su contrato actual, es decir, justo por debajo del millón de euros brutos anuales. Miro el mercado y no veo ala-pívots por un precio parecido que mejoren las prestaciones de Thompkins. ¿Acaso Anthony Gill podría salir de Jimki si los rusos no jugasen la próxima Euroliga? Ryan Kelly del Betis también tiene buena pinta. Nombres interesantes, sí, pero que no suponen una verdadera mejora en el puesto de 4 reserva.

Insisto en lo de reserva porque hay un condicionante en la confección de toda plantilla deportiva que se llama equilibrio salarial y que convertiría en disparate financiero aquello de romper el cerdito para fichar a Shengelia, al que aún le quedan dos años de contrato garantizados en Vitoria. Ya no sólo por el paquete Granger que viene con él, sino por la conveniencia de juntar dos gallos en un mismo corral. ¿Acaso piensa gastar el Madrid 6 millones de euros de masa salarial en el puesto de cuatro? El titular a día de hoy se llama Anthony Randolph, como tal cobra, hasta donde sabemos algo más de dos millones brutos anuales, y termina contrato este verano, pues finalmente el curso pasado renovó sólo por un año, de nuevo, hasta donde sabemos ¿Alguien se imagina a Randolph asumiendo un rol secundario con resignación y buena cara, como Thompkins estos dos años?

Para plantearse una operación de tantísimo dinero y repercusión como la de Shengelia, un movimiento tectónico, antes habría que decidir sobre Randolph. Y ese es un tema espinoso, techo altísimo, ciclotímico, aparece y desaparece como el Guadiana. Su rendimiento genera dudas razonables desde su mal final de temporada el curso pasado, pero su inmenso talento es indudable, diferencial en Europa, y bien merece la pena esperar a ver su final de campaña este año antes de tomar una decisión sobre su continuidad.