De la reivindicación de Deck a la consagración de Rudy: el Mundial en clave madridista

Rudy Fernández, Facu Campazzo, Laprovittola y Deck en el Mundial 2019 Argentina y España final

Es motivo de orgullo que 5 de los 15 jugadores de las rotaciones de las selecciones finalistas del Mundial jueguen en el Madrid. 78 puntos, nada menos, sumaron en el partido por el título. Gabi Deck es al que mejor le ha sentado el torneo, el que ha rendido por encima de su teórico status. 24 puntos a España en la final (¡!) y 14 de media en el torneo, muchos explotando su mejor recurso, ese magnífico juego sin balón. Una demostración de fuerza en plaza mayor que esperemos le sirva como inyección de confianza tras una recta final menguante el curso pasado. Debe ser el mejor fichaje del Madrid este verano, especialmente porque el plantel se ha quedado un poquito corto de aleros naturales: Nakic está todavía muy verde, como ha quedado patente en pretemporada.

El Mundial ha sido una buena muestra de lo que podemos esperar de Laprovittola, el mismo jugador de excesos de Badalona: listo, competitivo, habilidosísimo para tiros inverosímiles y con buena visión de juego, pero que juega andando, requiere muchísimo tiempo de balón, con un físico de mediopensionista y una selección de tiro digna de los cómics de Marvel. Sigo creyendo que había mejores opciones de mercado en su puesto este verano (también más caras, claro está), que su juego casa mejor con un tipo de rol cabeza-de-ratón, y pese a todo ello no me cabe duda de que aportará bastante, ese tercer generador desde bote del que adolecía la plantilla el pasado curso y con el que reducir la dependencia de Llull en labores de dirección.

El menorquín era junto a Deck el que más tenía que ganar en este Mundial, reivindicarse tras un “año de mierda”, tal y como él mismo lo definió. No le ha salido un torneo redondo, pero las sensaciones positivas prevalecen. Scariolo ha demostrado confiar en él más que en su propia madre, dándole el timón en las posesiones clave de España, por delante de Ricky Rubio en la mejor versión de su carrera. En ataque, las constantes vitales de Llull se parecen a las de final de curso, con decisiones reguleras en 1×1 desde bote, abusando de tiros forzados sobre bote a derecha, algunos por necesidad pero también bastantes por simple mala gestión. A cambio, ha alimentado bien a Marc y Willy en situaciones de 2×2 y su mejora defensiva es notable respecto al año pasado. Seguramente juegue bastantes minutos acompañado de Facu o Lapro, lo cual no significa que vaya a desempeñarse como escolta, sino de segundo base. Liberémonos de una vez de los prejuicios de puesto del siglo XX.

Facu Campazzo en la final del Mundial 2019 - España y Argentina

De Campazzo ya os hablé en la anterior entrada, de la tranquilidad que da al Madrid haberle atado bajo contrato anti-NBA antes del torneo. Algunos fuera de España y sobre todo fuera de Europa aún no se habían enterado de la dimensión de jugador de que hablamos, y han tenido que ver sus highlights virales camino de la plata mundial para dejar de subestimarle. Si ponderamos su influencia a ambos lados de la pista, quizá el mejor base de la Euroliga hoy. Un reconocimiento tardío relacionado con su estadística, menos lustrosa que su juego, en esta era que vivimos de boxscorismo y supermanager. No le veréis escatimar una falta o maquillar números en los minutos de la basura de partidos intrascendentes. Placeres menores para otros paladares, no para el suyo.

Tampoco para el de Rudy Fernández, absolutamente capital en el oro de España, construido desde la defensa, el carácter y la experiencia, precisamente aquello de lo que el mallorquín tiene para regalar en esta maravillosa madurez. Algunos le negarán siempre su status de leyenda, por mera manía, por plantar al Barca en su día, meter menos puntos que Navarro o por aquellas escenitas en sus años mozos. Ahora que sus estadísticas ya no brillan como otrora, su palmarés habla por él, y bien fuerte: tres oros europeos y dos mundiales con la selección, siempre como titular, a sumarle dos Euroligas y cinco ACB con el Madrid. Demasiada casualidad.

Remontada de campeón en Estambul

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14 puntos en el último cuarto ante un Efes en pleno pico de forma, una remontada digna del campeón vigente. Victorión del Madrid en Estambul, ejercicio de carácter para despejar los rumores de crisis tras esas tres derrotas seguidas. Un regreso a la senda de la victoria que coincide con la vuelta de Llull, que equilibra quintetos aunque tuvo en este caso más bien poco que ver, desacertado salvo en los primeros minutos y muy flojito atrás. Capítulo, eso sí, en el que se lleva la palma Carroll, gran temporada la suya pero protagonista de la sangría del segundo cuarto. Micic le sentó en cada ataque, se generaba desequilibrio constante y alguien acababa tirando solo, casi nos costó el partido. Cómo sería la cosa que no pisó la pista en la segunda parte.

La remontada se obró toda en el último cuarto y fue mérito de cuatro con el culo pelado, que salieron de reservas aunque a efectos prácticos son titularísimos en este momento de la temporada: Ayón, Trey, Rudy y Campazzo. Decir que Fernández fue clave es casi ya redundante este curso, hoy con su defensa a Micic, catalizador de este buen Efes. A Campazzo no le hace honor la estadística, templó sus nervios para dirigir con mano de hierro al equipo en el último cuarto. Antes había estado algo obcecado con los árbitros.

Thompkins, lo sabemos, es lo contrario a Randolph, se crece con la importancia del escenario, ese IQ en pista es oro. En Estambul firma su primera actuación del año en modo F4, a saber, dejando que le llegue el partido, distribuyendo desde el poste bajo (5 asistencias) y metiendo los tiros cuando cuentan. A Randolph, lo temíamos, se le está saliendo la cadena semana a semana, según ha visto regresar a Trey. Ante Efes hizo la clásica, meter un par de tiros exteriores en las primeras posesiones y luego dejarse llevar hasta desaparecer, haciendo el ridículo en el tercer cuarto, retratado por Moerman, con una concatenación de horrendas decisiones en pista que dieron con sus huesos en el banco para yo no volver. Es muy bueno pero no es de fiar, si tuviese el IQ de Trey… De seguir las cosas su curso natural, Thompkins es el ala-pívot titular de este equipo, más aún con el pasaporte español de Ayón, con el que no hacen falta rotaciones. La duda puede acabar siendo si el reserva es Randolph o Felipe.

En valle de forma aunque no tan mal como Randolph tenemos a Tavares, al que le costó contener a Pleiss en uno de los mejores momentos de su carrera. Fue salir Ayón y cambiar el panorama, de repente éramos menos previsibles en ataque, sumábamos en 2×2, había cortes bajo el aro y puntos fáciles. El mexicano esta excelso en Euroliga, sobre todo fuera de casa, donde promedia valoración 31 (¡!). Sobran los análisis, Machete ha vuelto.

Ayón y Rudy desempolvan la guitarra en Kaunas

Rudy Fernández Zalgiris Kaunas Euroleague

Otro test de nivel que el Madrid resuelve con nota, remontando a domicilio, no una sino dos veces, enseñando la solidez y consistencia de los campeones. Algunos pensamos que Zalgiris no aguantaría arriba otro curso, pero ganó la semana pasada en Oaka y ha retomado dinámica de top8, tras las malas sensaciones de la jornada inaugural ante Baskonia. Clave sacarse de la manga en verano a Nate Wolters, que hace dos años pasase sin pena ni gloria por Estrella Roja pero que parece haber cogido, ahora sí, el punto a la Euroliga. Ve el aro como una piscina y sólo ha necesitado un mes para hacer olvidar a Pangos.

El caso es que el primer cuarto fue un agua, 14 arriba Zalguiris, con Jankunas martilleando a Tavares y Ayón desde la media distancia. Un calco para el Madrid del partido en Milán, atrás desde el principio y sin noticias de Llull. Cambió el pulso la entrada en pista de Campazzo, ese orgullo e intensidad cojonera que imprime en defensa contagiaron al grupo, los lituanos pasaron de 32 puntos en el primer cuarto a sólo 12 en el segundo. Total, que al descanso ya había partido nuevo. Clave siempre Carroll en estas remontadas rápidas a domicilio en Euroliga, con el rival defendiendo al borde de la falta sus puntos de alto porcentaje son un tesoro. Disfrutadle que ya no queda tanto.

Encajó el Madrid un 10-0 en el tercer cuarto, con Llull y Randolph haciendo un poco el primo (jugaron peor de lo que dicen sus números), y se vieron de nuevo los blancos en necesidad de remontar. Y otra vez, que salgan los reservas. Ayón cuajó su primera gran actuación de la temporada, un año clave, que termina contrato. Lo normal es que siga, ahora bien, con sustancial rebaja salarial respecto a los 2 millones y pico de euros brutos que cobra ahora. Le contemplan ya 33 primaveras, será su último ‘gran’ contrato, y que no se despiste, que tiene el Madrid talento interior opositando, con Garuba y Sebas. El caso es que el mexicano enseñó ayer los dientes, uno de esos días en que se pone en modo ventilador estadístico en ambos lados de la pista, concentrado en el rebote, robando balones y repartiendo en ataque estático. Valoración 30, MVP de la jornada Euroliga, guitarrazos de vieja escuela.

El juego sin balón del Madrid en la segunda mitad fue un primor: buscando y encontrando el desequilibrio, Rudy y Ayón como catalizadores, habitando a Deck, Causeur o Carroll, que cortaban con el timming justo. El resultado fue un puñado de canastas bajo el aro pese a la fogosa defensa local, así se remontó de nuevo y en el final igualado emergió Rudy. No hay jugador de Europa a que la afición lituana odie tanto, buena memoria desde luego tienen: el Zalgirio Arena celebró al unísono con sorna un triple del balear que no tocó ni aro en el tercer cuarto. Pues en buena hora, fue despertar a la bestia. Se picó Rudy, le ponen cachondo estos duelos de alto voltaje y, con 73-73, soltó un guantazo con la mano abierta: cuatro triples casi seguidos en los 4 minutos finales, incluido uno tras step-back y otro de 8 metros largos. Aliñó la faena con 7 asistencias, y van ya varios partidos este curso en que ha sido clave o al menos importante. Si alguno pensó que se relajaría tras firmar esa generosa renovación en verano, se equivocaba. Uno diría que le queda todavía bastante baloncesto dentro.

El Madrid se topa con el muro de Pedro Martínez

Rudy Fernández del Real Madrid penetra a canasta ante Ilimane Diop, de Baskonia, durante la final ACB 2018Arranca el Madrid la final con un serio toque de atención, una derrota ajustada pero de ley ante Baskonia, casi siempre por delante y más enchufado, recién salido de una serie exigente ante el Barca. Y si fue ajustada fue por arreones individuales, de Doncic en el tercer cuarto y sobre todo de Carroll en el último, que no por juego fluido de los locales, fríos y con tramos de verdadero desacierto en tiros de habitual buen %. Va a tener el Madrid que bajarse por primera vez del autobús, quitarse la chaquetilla de campeón de Europa y meterse en el barro si quiere levantar esta copa, que no es Baskonia top8 Euroliga por casualidad. La derrota no es defcon 1 pero sí aviso naranja, deja poco margen de maniobra.

Y sobre todo va a necesitar el Madrid mucho más acierto de sus tres jugadores mejor pagados, que cuajaron una actuación muy pobre, Llull, Ayón y muy especialmente Rudy. El mallorquín jugó su peor partido del curso, en plena negociación para renovar y justo cuando estaba firmando unos magníficos playoffs. Mucha mala decisión en pista, protestón y poco participativo (0 rebotes y 0 pérdidas). Terminó con valoración -3 y su defensa a Beaubois en el tercer cuarto coincidió con el minuto de gloria del francés que rompió el marcador. Lo sabe y dormirá caliente esta noche, se le espera.

El capitán del Real Madrid, Felipe Reyes, juega un 1x1 al post con el jugador de Baskonia Toko Shengelia

La batalla en la pintura

Baskonia es el único equipo de la ACB con un puesto de pívot como para tutear al Madrid. La combinación de tiro y movilidad de Voigtman es un dolor de muelas para Tavares. Pedro Martínez, que huele la sangre a millas, ordenó con insistencia castigar el desequilibrio: 1×1 de Shengelia al poste, ayuda de Tavares y balón abierto para el alemán, que lanza o rompe al aro. Cuando Laso se cansa y pone a Ayón, entonces sale Poirier, físicamente más poderoso que el mexicano y al que se busca en 2×2. Ayón, en realidad, tardó mucho en elevar el nivel de intensidad a lo que requería el duelo, hasta tirillas Diop le ganó algún 1×1 al poste en esos minutos, por no hablar de Huertas paseándose por la zona como Pedro por su casa. Para colmo, sepultó con dos pedradas desde el tiro libre las opciones blancas en el final a cara o cruz. Se le espera también.

Me detengo en la batalla táctica al poste porque sospecho que vamos a ver repetidas las misas situaciones muchas veces esta semana, y de cómo las resuelva Laso puede depender en parte el destino de la serie. Y el tercero al que se espera en el Madrid, aunque en menor medida, es a Llull, errático todos los playoffs, asumiendo demasiado protagonismo para no estar ni mucho menos al 100% aún, algo que lógicamente no veremos hasta el próximo curso. Promedia 11.4 tiros de campo por partido en playoffs, el que más del equipo, por delante de Doncic (9,7) y Carroll (7,8). En el otro lado de la balanza, se echaron en falta más situaciones de 1×1 al poste de Felipe y Thompkins, que aprovecharon las pocas que tuvieron. No destaca precisamente Shengelia por sus dotes defensivas, menos aún si tiene que cuidarse de faltas por las minutadas que se casca.

Sobre las cifras de la renovación de Rudy

sanchez_rudyCuenta hoy Marca que el Madrid y Rudy Fernández ya negocian su renovación, que sería por dos años, que hay predisposición por las partes pero que las cifras en lo económico están distanciadas. Analicemos:

– A favor del jugador está su rendimiento, que se ha estabilizado este curso, tras descansar de la selección en verano, después de un año y medio previo en caída libre, en buena parte lastrado por la espalda. Ha encontrado su nicho como jugador de rotación, tirador/defensor.

– Su pasaporte nacional es útil en convocatorias ACB, sobre todo el verano en que se va Doncic. En todo caso, el Madrid el próximo curso tendrá seguras cuatro banderas: Felipe, Yusta, Llull y Tavares, suponiendo que Radoncic salga cedido y Sebas continúe en Burgos otro curso, hasta que se retire Felipe en 2019.

– Rudy es todavía uno de los jugadores mejor pagados de Europa, casi tres millones de euros, que los valía en su día, cuando se firmó un contrato multianual, pero lógicamente no los vale hoy. No es la estrella del equipo, ni siquiera una de las referencias, y eso va en el salario. Su valor de mercado presente, con sus números actuales, está muy lejos de esa cifra, más jugando en uno de los pocos puestos en que el mercado europeo ofrece cierta calidad/cantidad.

– Cuenta la pieza de Marca, que parece dictada por el agente para presionar al club, que Rudy tiene ya sobre la mesa ofertas de “equipos top de la Euroliga”. Farolazo. Ningún club le va a hacer una oferta en marzo, ciencia ficción, y ya os digo, a ojo de buen cubero, que si eso pasa la cifra dudo que pase de 1.5M anuales y no sería de un equipo español. El único en ACB con semejante músculo financiero es el Barca y hace tiempo que le puso una cruz. ¿Acaso está Rudy dispuesto a mudarse de la Finca de Pozuelo a Krasnodar o a Estambul con Helen y el bebé para ganar un 15 o 20% más?

la jelen.pngLos stories en instagram de Helen haciendo jogging por la mañana tendrían la mitad de likes. El Madrid debería jugar con ese factor personal en su oferta económica, esto son negocios. Recordemos que el club se abstuvo de ofrecerle el pasado verano una renovación a la baja, a costa de comerse sus 3 millones otro año, precisamente para llegar a este verano con la sartén por el mango.

Resumiendo, a ojo de buen cubero, la oferta del club, y no estaría siendo rácano, debería rondar 1.3 millones por el curso que viene y 900k por el siguiente, con una cláusula de escape en el verano de 2019 por algo así como cuarto de millón.

La hora del nuevo Rudy

ruddddNo, Rudy no “ha vuelto”, como escuché a unos cuantos vecinos de tribuna en Goya. Aquel que vimos a su desembarco en Madrid, el vellocino, que dominaba cada faceta estadística, rompiendo a sus pares y jugando por encima del aro, esa versión se fue para no volver. La edad, la espalda, la vida. Sin embargo, coincidiendo con su último año de contrato y el karma de la paternidad, ha tenido la inteligencia de reinventarse, eso que tantas veces ha hecho Felipe, en su caso a base de pulir el tiro exterior echándole horas, hasta convertirse en un arma ofensiva fiable que sumar a su intuición atrás. Especializarse o morir. Y con el trabajo llegan los resultados, su partidazo ante Baskonia y ese game winner.

A la par que una adaptación en su juego y en su rol en el equipo, hay una madurez en pista que no aparece en la estadística pero está detrás de esta segunda primavera. No necesita ser protagonista, de hecho tiene un papel secundario, el balón apenas pasa ya por sus manos en ataque, ha dejado de ser creador para ser sólo finalizador. Selecciona bien sus tiros, a sus porcentajes me remito, no se mete en trifulcas, ni un gesto de chulería y apenas protesta a los árbitros. En un encuentro tan emocional como el de Baskonia, que era fácil engancharse, aportó la experiencia y serenidad que pedía el duelo, un líder silencioso. ¿Recordáis aquellos tiros que se cascaba otrora, ‘porque-yo-lo-valgo’, con el defensor en la cara y dejándose caer por mera pose? Ni rastro. Último balón, partido igualado, se quita al defensor con una finta y se cuadra a 5 metros sin aspaviento. De manual, chapeau.

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Trey, versión valladar

Si fuese un combate de boxeo, el Madrid habría perdido a los puntos. No ayudó la dirección de Laso, sobraron minutos de un Taylor negado y se echó de menos a Tavares en el último cuarto (otro partidazo el suyo), pero el equipo está en vena competitiva y vienen de cara. Aguantó bajo presión, cada vez que los vitorianos amagaron escapada, incluyendo esos 8 puntos abajo con 5 minutos por jugar (64-72). No concedió desde entonces ni una canasta, sólo un tiro libre.

Mención especial a Thompkins, otrora un lastre en defensa y hoy el mejor en ese capítulo, aguantando a los exteriores en mismatches, atento a balones sueltos y enseñando chapa al cacareado Shengelia, al que dejó en 3/9 de dos. Lo hizo sin concederle ni un tiro libre, sin cometer ni una sola falta en 26 minutos, en los que además tuvo tiempo de subir 13 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias, una de sus actuaciones más completas que le recuerdo de blanco. Laso lo tiene clarinete: “Sin su defensa a Shengelia no hubiésemos ganado, ha hecho un grandísimo partido, daba una enorme sensación de solidez en el campo”.

Escucho recelos acerca de si el regreso de los lesionados puede romper la dinámica, que ya van 13 seguidas, y digo yo que bendito problema, ¿no? Sobre todo en el caso de Randolph, que puede reaparecer ya la semana que viene, pues el de ala-pívot es el puesto más cojo, con Maciulis muy justito, obligando a minutadas a Thompkins, que termina los partidos de Euroliga con la bombona de oxígeno. El sentido común dice que Jonas se caerá de la rotación, quedando para momentos puntuales, y quizá Randolph parta inicialmente desde el banquillo, hasta que coja ritmo y para no cortar el pico de forma de Trey.

Toque de atención

Todo lo bueno dicho de Rudy aplica al revés a Doncic, al que le cae el primer tirón de orejas del curso, tras varias semanas ya como queriendo entrar en barrena, más por actitud que por juego. A veces engaña por su estadística, la suma con la chorra pero no implica jugar bien, como ante Baskonia, con 16 de valoración (llevaba 14 en solo 3 minutos en pista). En este momento de la temporada diría que le perjudica más que le ayuda jugar de local, tiende a desquiciarse con el arbitraje, envalentonado con el viento a favor de jugar en casa, con el público de su lado en cada protesta, tenga o no fundamento.

Ante Baskonia, la mayoría de las veces no la tuvo, fue más la excusa tras tiro fallado o pérdida de balón. No me parece casualidad que sus mejores partidos hayan llegado como visitante, las salidas a Fenerbahce, Olympiakos y Efes, donde se olvidó del arbitraje, pues se daba por supuesto que sería adverso, y se concentró sólo en el basket. No sobraba un toque de atención del cuerpo técnico y de su entorno, es el momento de quitarse de los malos vicios, en mayo será tarde.