Jaycee tendrá último baile

Se queda para un Last Dance. La principal incógnita en la plantilla blanca para el próximo curso queda resuelta: Jaycee Carroll continuará un año más. Suponemos que ya sí que sí el último, que sino Baylee le cambia la cerradura del rancho.

Tiene 37 años, pero el tipo se conserva en formol. A diferencia de otras renovaciones, esta no es un brindis al sol ni una indulgencia por los servicios prestados, al contrario, tiene todo el sentido desde la óptica deportiva, dado que sigue siendo uno de los cinco mejores escoltas de Europa, el mejor especialista tirador.

Así lo ha vuelto a demostrar esta temporada, pese a su bache en invierno, coincidiendo con la mudanza de su familia a EEUU. En los últimos 13 partidos antes del parón promedió 15 puntos, sostén anotador del equipo en la plaga de lesiones y clave en la final de Copa con 20 puntos.

Una renovación que suponemos a la baja en términos económicos, igual que la de Felipe, en caso de que finalmente decida continuar. Ya sabéis que el club ha dejado la decisión en sus manos. Entre ambos, más la salida de Mejri y la renovación también a la baja de Rudy, la sección se ahorra un pico en masa salarial con el que afrontar la reducción de ingresos por el covid y acometer la muy necesaria ampliación de contrato de Deck.

El argentino termina contrato en junio 2021, tiene el salario más bajo de la plantilla (canteranos al margen) y una cláusula acorde. Es una pieza importante, más aún en puertas de lograr pasaporte español, como para tenerle tan expuesto.

Klemen-Prepelic-Real-Madrid

Portazo a Prepelic

La renovación de Carroll cierra las puertas del Madrid a Prepelic, por ahora y puede que para siempre. Termina contrato dentro de cinco semanas y el club mantiene una opción de renovación. Existe la opción de renovarle por dos o tres temporadas, para dejarle cedido otro año más en Badalona y que regrese a Madrid el próximo verano, cuando se retire Carroll. Pero dudo que Laso esté tan convencido con el esloveno como para redoblar la apuesta por él a medio plazo.

Y también habría que ver la voluntad del jugador: su situación no es como la de Alocén, un adolescente que juega en el equipo de su ciudad. Para un jugador de 27 años como Prepelic, máximo anotador de la ACB y campeón del Eurobasket, un segundo año cedido a estas alturas de su carrera sería un poco humillante. Tras su temporadón este curso no le faltarán ofertas de clubes de clase media-baja Euroliga o de clase alta Eurocup. Sin ir más lejos, suena en Baskonia por Janning…

En caso de que el Madrid finalmente no le renueve y pierda todo derecho sobre su futuro, se confirmaría como una de las peores operaciones del club en los últimos años. Saquemos la calculadora. Entre la pequeña compensación que recibió Levallois por sus derechos, su salario de la 2018-19 y la parte de salario que el Madrid ha asumido este año durante la cesión en Badalona, la cuenta asciende a algo más de un millón de euros por apenas una docena de partidos de arrastrarse como base.

Prepelic, calienta que sales

Carroll PrepelicNo por esperada la noticia es de menor calado: se nos retira Jaycee Carroll a final de temporada, según adelanta Encestando. Así se lo habría comunicado ya al club, para dar margen a buscar sustituto. Todas las piezas encajan: cumple 37 en abril, el mega rancho está listo, termina contrato en junio y se encuentra inmerso en “problemas familiares”, que estarían detrás de su ausencia en los últimos partidos. El club le ha concedido permiso para viajar a EEUU, a donde se mudaron en noviembre su esposa  y los 4 hijos. Llegado el momento se le rendirán honores al nivel de su figura: el mejor americano que ha vestido la camiseta blanca y el mejor tirador puro de la historia de la Euroliga, como poco en lo que va de siglo.

Antes de que empecéis con los llantos, advierto: Jaycee no tiene sustituto, y no lo tiene porque es uno entre un millón, nunca habíamos conocido a esta orilla del Atlántico semejante grado de perfeccionamiento del tiro de 3 saliendo de bloqueo y de la bombita en penetración. Sus porcentajes de conversión en ese tipo de lanzamientos son altísimos en comparación con la media de ‘mercado’. Hagámonos a la idea, simple y llanamente no hay otro como él. Quien espere que el Madrid encuentre al ‘nuevo Jaycee’, se va a mojar las ganas en el café, porque es una quimera. Igual que no había recambio posible para Doncic en 2018 o para Chacho en 2016. ¿Recordáis lo que pasó entonces? Que nos hicimos el harakiri porque el club fichó a sustitutos de teórica ‘poca monta’,  aunque a la postre el equipo continuó arriba exactamente igual. Así que: aprendamos la lección y no seamos unas histéricas.

La tarea no es comprarse un clon de Carroll para combatir la melancolía, o un Ferrari para desviar la atención (Sugus para el primero que pida a De Colo), sino suplir el hueco que deja el americano en términos deportivos, contabilizados fríamente y estadística en mano. Porque de esto va el baloncesto del siglo XXI. Y el hueco que deja Carroll en 2020 se mide en unos 8-10 puntos desde el banquillo, como primera opción en sistemas para tirador en estático. Un rol similar, por ejemplo, al de Kuric en Barcelona y que tan bien cumple. A diferencia de los casos de Chacho y Luka, no hay activos en la plantilla blanca cuya evolución pueda cubrir el espacio vacante. En su día, la aportación de Rodríguez en la creación desde bote la suplió Doncic con su estirón, y al propio Luka el año pasado le hizo olvidar Campazzo con su eclosión definitiva. No hay sin embargo dentro del roster un especialista tirador en ciernes como sí había generadores desde bote, así que toca importarlo.

El prejuicio heredado

Y la opción más lógica y probable, el plan A que baraja el club, es renovar y repatriar a Klemen Prepelic a final de curso. Es peor tirador puro que Jaycee (menuda sorpresa) aunque a cambio puede echar el balón al suelo y sacar puntos baratos desde el tiro libre. Si alguno temió que solo fuese flor de pretemporada, puede estar tranquilo a estas alturas: máximo anotador de la ACB con 22.1 puntos de media en 16 jornadas, el promedio más alto visto en la liga desde hace algunos años, y con su Joventut inmerso en la lucha por puestos de playoff tras un comienzo titubeante. Sin embargo, pese a esos números astronómicos, a su pasaporte comunitario, a la relativa concordancia táctica y a su evidente evolución, sobre todo en aplomo y picardía en pista, leo a muchos parroquianos desaconsejar la operación retorno. Claro, es que les sabría a poco, “queremos a Fredette”, porque nos metió 18 puntos en OAKA y somos de ‘culo veo, culo quiero’. Lo de que sea extracomunitario, tenga contrato en vigor hasta 2021 y defienda como mi abuela, nah, detalles menores.

Son los mismos parroquianos, suponemos, que lamentaron en su día el retorno de Campazzo, “el tapón ese argentino que nos colocó el Chapu”, porque perdía muchos balones y no era lo mismo Murcia que Madrid. Al final, se juzga desde el prejuicio del recuerdo: tendemos a crear opiniones y a mantenerlas fijas, impermeables a la evidencia, casi siempre por el mero orgullo tertuliano del ‘ya lo dije’. Pero tratamos material permeable, los deportistas evolucionan, maduran y envejecen, a veces se estancan. En Madrid recordamos a Prepelic de su lastimoso paso por el equipo en la 2018-19, cuando le tocó desempeñarse de lo que no es (base) por culpa de las lesiones de Llull y de una plantilla mal construida, con overbooking de escoltas y escasez de directores. Pero, ¿os imagináis que Laso hubiese alineado dos meses a Carroll de base en su primer año en Madrid y le hubiésemos colgado para siempre el sambenito de ‘no sabe botar’? Liberémonos de prejuicios y confiemos en la dirección técnica, que motivos nos ha dado.

Tavares y Llull ponen al Madrid en velocidad crucero

Sergio Llull Real Madrid Unicaja ACBEl Madrid recibe el jueves en Goya al Barcelona, una de esas citas con más impacto anímico que clasificatorio. Y llega razonablemente bien, superado ese bache Euroliga que se saldó con 3 derrotas seguidas, todas a domicilio y dejando una imagen muy discretita. Recupera el pulso a la temporada coincidiendo con el ‘regreso’ de la versión ‘Gigante Verde’ de Tavares, tras un periodo de inexplicable hibernación. Quizá fuese ansiedad, por justificar la apuesta estratégica del club por él, quizá nunca lo sepamos, físico seguro que no era. Lo importante es que, tras mes y medio de interludio, lo ha retomado donde lo dejó, tapones, tiros cambiados y mates mastuerzo, business as usual. Jordan Mickey será versátil y tendrá clase, pero su influencia en el juego es limitada, no cambia partidos. Tavares sí: el mejor contra Unicaja y en Belgrado. Y si el caboverdiano está, las victorias se abaratan, el rebote deja de ser un problema y los rivales parecen peores, su porcentaje de 2 se desploma: 44% Unicaja y 38% Estrella Roja.

En Serbia estuvo bien secundado por la Llull&Rudy Limited Company, amigos fuera de la pista y motor ofensivo del sistema Laso desde hace casi una década. Nunca les valoraremos lo suficiente hasta que se jubilen. Uno que está en puertas de esa jubilación parece ser Carroll, al que ha superado por Causeur en la rotación y cuya esposa (Baylee) ya se ha mudado con los niños de regreso a USA, una vez concluida la construcción del rancho en Utah. Jaycee es tipo familiar, cumple 37 en abril y termina contrato en junio. Podría seguir, aún está para sumar, pero no todas las leyendas tratan de alargar el chicle y arrancar giras de despedida. No olvidemos, además, que el Madrid tiene cedido a un jugador de perfil similar, Prepelic, 2º máximo anotador de la ACB hasta la fecha (21,4 de media), con un notable 44% en triples.

Volviendo a Llull, este curso acapara menos titulares que antaño porque ya no es el jugador franquicia. Pero, que ya no sea el que fue, aquel pico de nivel de 2016-17, no significa que no pueda asentarse como una pieza muy útil, de hecho, importante del equipo. Está cuajando una sólida campaña, infinítamente mejor que la pasada, decisivo en varios últimos cuartos de encuentros ajustados. Ha cambiado el rol de go-to-guy por el de desatascador, microondas desde el banquillo, generador ofensivo con licencia. Su evidente mejoría física le permite alternar tiro desde bote con alguna canasta en penetración, así como emparejarse en defensa con la estrella exterior rival cuando Facu y Taylor pasan por el banquillo.

Su sólido momento de forma viene a enjuagar el valle que atraviesa Campazzo, tras el subidón con el que regresó del Mundial, y la aportación de Laprovittola, por el momento por debajo de las expectativas. Olvidémonos por un momento de los porcentajes de tiro y de la valoración, y fijémonos en la estadística +/-de Llull, los parciales del equipo con él en pista. En uno de cada tres partidos ACB el año pasado esa estadística fue negativa, mientras que este curso ha sido positiva en cada uno de los 10 disputados (si contamos la Supercopa), con una media de +12, la mejor del equipo a la par con Tavares. “Una alegría volver a verle disfrutar del baloncesto”. No es la primera vez que escribo una frase similar sobre Llull desde el regreso de su lesión en mayo de 2018, pero sí la primera que responde a una tendencia consolidada de juego y no a una velada de acierto puntual.

Causeur y la pócima de mayo

ASTERIXSe sacó la chorra en los playoffs de la liga alemana en 2017 (MVP de las finales, duplicando sus medias de la temporada), fue el mejor de la F4 de Belgrado el año pasado y ahora mismo es el activo más en forma de la plantilla blanca. La primera vez pudo ser coincidencia, la segunda ya era un síntoma, pero vamos por la tercera y habría que empezar a considerarlo una prueba. La de que el rendimiento in crescendo de Causeur a lo largo del curso responde a un patrón, bien a la pócima de Panoramix o bien a una planificación previa, sacrificando nivel en los meses de relleno con el objetivo de alcanzar el pico de forma física en mayo.

En los siete partidos disputados por el Madrid este mes ha promediado 13,2 puntos en solo 16,5 minutos, con un 75% en tiros de dos y 66% en triples. El jueves arrancan los playoffs ACB y semejante estado de forma se antoja un factor diferencial desde el banquillo, además de un alivio para Llull en la creación desde bote, pues Laso, con buen tino, procura hacerlos coincidir en pista.

Hace solo un mes debatíamos aquí sobre la conveniencia o no de renovar a Causeur y uno que escribe emplazaba al club a posponer la decisión a final de curso, en función del rendimiento del jugador en el tramo decisivo. Se había ganado el beneficio de la duda. Bien, aún no ha acabado el curso y podemos dar la duda casi por despejada: debe seguir. ¿Motivos?

1) Porque un jugador que rinde a este nivel cuando llega mayo es un comodín muy valioso en toda plantilla extensa, incluso aunque su rendimiento a lo largo del curso sea discreto, a veces exasperante.

2) Porque el motivo de plantearnos su salida era hacer espacio a un primer espada continental en el puesto de 1-2 y, a tenor de los rumores, esa opción no existe. El Madrid no parece disponer este verano de fuerza presupuestaria para optar a los Larkin, Micic, Sloukas, De Colo o Chacho, que terminan contrato o tenían cláusulas de salida razonables. A estas alturas el que suena con más fuerza es Laprovittola.

3) Porque, aunque con 31 años ya no sea un chaval, a Causeur sí le quedan en principio varias temporadas de baloncesto de élite. Lo cual no es un tema menor cuando dos jugadores clave en ese puesto suman 70 primaveras, Carroll y Rudy.

4) Porque es de suponer que aceptará un salario justo para seguir viviendo en Madrid, de donde es su esposa, partiendo de que ya su sueldo actual no es demasiado alto dentro de la estructura salarial de la plantilla (unos 900k anuales). Por cierto, todo apunta a que el sacrificado por su continuidad no será Prepelic sino Yusta, que también termina contrato y a quien el club ya ha comunicado que no cuenta con él. Rudy jugará más minutos como alero y la pérdida de un cupo de formación se compensa con Garuba.

¿Qué hacemos con Causeur?

causeur Real MadridLa respuesta lógica sería renovarle, permanece como un activo más o menos valioso del fondo de armario de Laso. En su contra juega que termina contrato y la necesidad clamorosa de fichar este verano a un tercer generador fiable desde bote, no necesariamente base puro pero capaz de dirigir si hace falta, tarea para la que Laso no cuenta con Causeur, como ha dejado claro durante los periodos de baja de Llull. Y para hacer hueco a ese hipotético fichaje toca desprenderse de uno de los cuatro escoltas en nómina, o el juego exterior acabará pareciendo el camarote de los Hermanos Marx.

El sacrificado si atendemos solo a su nivel y fiabilidad debería ser Prepelic, pero el dinero es un factor en la ecuación y el esloveno es el segundo sueldo más bajo de la plantilla tras Yusta (alrededor de 500k brutos/año). Le queda otro año más de contrato, por lo que su salida pasaría por indemnización, vía a la que los dirigentes blancos han mostrado alergia en los últimos años (a los casos de Maciulis y Kuzmic me remito). El único de los cuatros escoltas que termina contrato es Causeur, cuyo salario actual prácticamente dobla al de Prepelic, al que además saca cinco años…

Esposa madrileña

La temporada del galo hasta la fecha tampoco da para enamorarse. Discreta es la palabra que me viene a la cabeza, ayudando en defensa, sí, pero tremendamente irregular en ataque, con un partido bueno por cada cinco desaparecido o desacertado, pese a que no se le conocen problemas de lesiones. Entendemos que no es fácil destacar en un puesto tan sobrepoblado, pero acumula ya la broma de 10 encuentros en valoración negativa, que se dice pronto. Ahora bien, según se acerca el desenlace del curso parece estar alcanzando su pico de forma, 20 puntos le coló al burgos el sábado (con Rudy de baja). Y, claro, en las fechas que estamos resulta inevitable acordarse de su tórrida final de Euroliga el curso pasado. Tiene ganado el beneficio de la duda.

Por motivos personales suponemos que Causeur querrá seguir jugando en España, a poder ser de blanco, en otras palabras, que dado el caso estaría dispuesto a bajarse el salario. Su esposa es madrileña, en concreto de Colmenar Viejo, que nuestro Billy Hidalgo le tiró los tejos en el instituto… La respuesta a la pregunta del título la pospondría a final de temporada, supeditar la renovación de Causeur a su rendimiento en los dos próximos meses y a la viabilidad del fichaje de un generador desde bote de ciertas garantías.

El problema no es el tercer base, el problema es Campazzo

Campazzo Euroliga Zalgiris

Que sí, es evidente, lo hemos hablado ya cien veces, la directiva erró en la planificación, dotando de solo dos generadores natos desde bote a una plantilla de 15 piezas, dejando el equipo expuesto ante una lesión de Llull o Facu. Y esa ha llegado en el momento más inoportuno, en puertas de la serie de cuartos, que se ha cumplido la lógica y será ante Panathinaikos. Pero el problema, llegados a este punto, no es tanto la ausencia de ese tercer base, los 10 minutos que vaya a tener que jugar Prepelic, sino los 30 de Campazzo, que está en un profundo bache de forma. Lleva regañado con el aro, y mucho, desde que arrancó 2019. En concreto, en las últimas 11 jornadas, que es nada menos que un tercio de la temporada, promedia 5,4 puntos con un imposible 25% en tiros de campo (17 de 68).

En otras palabras, que no la cuela ni en una piscina. Y ha acabado haciendo mella, incluso en un descarado como él. Está sin confianza, y como no mete, no mira el aro y se acaba haciendo bola de nieve. En otro puesto ya sería un problema, pero en un creador del Madrid canta por soleares, sirva el duelo ante Zalgiris de prueba. Porque en el sistema Laso no vale con que el base pase y defienda, que eso lo sigue haciendo, tiene que anotar con cierta fluidez, ser una amenaza creíble. Con el Facu de noviembre-diciembre la baja de Llull tendría mucha menos trascendencia, firmaría numerazos y jugaría minutadas, en todo caso menos que las del base rival, Calathes, 37 de media en los últimos tres partidos (¡!).

A hombros del Gigante Verde

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La única conclusión positiva de la derrota ante Zalgiris es Prepelic, que pese a las muchas jornadas de ostracismo tras el regreso de Llull, lleva algunas semanas enseñando que no es el de noviembre. El de base nunca será su puesto natural, y Laso debe preparar planes de fuga para cuando le presionen la subida de balón en la serie ante Pao. Pero se ha defendido muy dignamente en 4 de sus últimos 5 partidos Euroliga, especialmente este último, máximo asistente de duelo con 7 asistencias, casi todas a Gigante Verde en la recta final, con el duelo igualado. Por cierto, que las últimas 5 jornadas Euroliga del caboverdiano son purita devastación, 25 de valoración media en 20 minutos en pista, en aquella versión de comienzo de curso que apuntaba a MVP. Es nuestro jugador clave ante Panathinaikos, junto a Rudy, reservado hoy.

Para cerrar, otras sensaciones del partido, que es lo único que nos jugábamos, pues que Causeur está lamentable y le veo fuera del equipo el curso que viene (termina contrato), que Felipe ya no está para Euroliga (menos mal que lo de Toñete en Tenerife no fue nada) y que Kuzmic no está… para el Madrid. Diría más, no está ni para titular en ningún equipo ACB, es decir, modo exjugador. Da coraje verle en pista, no merece la pena ni bajar al detalle, lo comenté en septiembre y alguno me llamó desalmado. Es una pena, claro está, igual que la retirada de Antelo o Splitter, pero el deporte profesional es así cruel. Por eso ya estamos tardando en convocar a Garuba para los partidos que restan de ACB.