Colapso total en Vitoria

anthony-randolph-real-madrid-eb17El castillo de naipes iba aguantando según se lesionaban efectivos, se sacaban partidos adelante con la plantilla en cuadro, «la conjura» y «la testiculina», pero ha sido romperse Ayón y el castillo se ha venido abajo con estrépito. El mexicano tapaba muchas miserias y compensaba desequilibrios en ambas zonas, por ejemplo, el balón ya no circula casi en ataque, abusando el equipo del recurso fácil de los triples. Cuatro derrotas en cinco partidos (3 seguidas en Euroliga) y la visita mañana de Unicaja cobra de repente una importancia vital para no descolgarse del vagón de cabeza.

El encuentro en Vitoria tuvo poca historia, un repaso mayúsculo. El peor partido de la temporada del Madrid se unió al mejor de Baskonia, que nunca en Euroliga había anotado tantos puntos al descanso (64), cristalizando todo ello en una derrota abultada, por momentos humillante. Decía Sito Alonso al comienzo de curso que con semejante calendario todos los equipos iban a perder algún encuentro por 30. Da el Madrid fe tras el repaso de ayer, para mayor gloria de Pedro Martínez.

Todo lo que pudo salir mal salió. Laso se dejó a Doncic en el banquillo de inicio y para cuando reaccionó estaba ya el duelo muy cuestarriba (-14), y es que Campazzo jugó su peor partido de blanco hasta la fecha. Causeur, Carroll, Taylor, todos mal salvo Rudy, el único exterior digno en el Buesa, junto al mencionado Luka (18 puntos), al que se reservó en la segunda parte en vista de que no había nada que hacer. Mención aparte merece Chasson Randle, que tras cinco semanas ya en el equipo sigue siendo la misma nulidad, 0/5 en 12 minutos. Con todos lo respetos, menudo sustituto del MVP de la Euroliga, ejemplo de que lo barato sale caro.

El juego interior no se libra de la quema. Felipe da lo que tiene, pero no le alcanza la edad para este ritmo de partidos, ayer sencillamente no se presentó. Más grave, pues se les presupone un rol más importante, es el nivel de Randolph y Thompkins tras su regreso, desacertadísimo el primero y en mala forma física el segundo. Y con la pintura en cuadro son capitales, hasta que no recuperen cierto nivel el equipo va a sufrir mucho y se va a dejar partidos. Guardo para el final el único motivo para el optimismo, Tavares, que con apenas un par de entrenamientos dejó detalles interesantes, 10 puntos y 7 rebotes para valoración 18. Fue el único interior que dio la cara en Vitoria y tiene mejor pinta que Kuzmic al que sustituye.