Sobre el hype de los fichajes de la G League

Me parece digno de estudio en las facultades de publicidad y opinión pública el hype que hemos vivido este verano con los jugadores de la G-League. Mis amigos me preguntaban, ¿pero por qué no fichamos a Quiñones? ¿está ya hecho? Algunos se enfadaban y casi se ofendían cuando les decía que no, según mi info solo fue un nombre en un listado preliminar. No convencía a Pedro Martínez, además el Madrid buscaba un perfil más alto, tenía guardado el dinero para pagarlo y estaba dispuesto a esperar. Daba igual, de repente la vida de muchos aficionados no merecía la pena sin Quiñones, pese a que nunca le habían visto jugar.

La cosa tomó tintes Berlanguianos cuando el vicepresidente de la fed. Dominicana de basket terminó de inflar el globo a mediados de agosto, diciendo que sí, que le sonaba que “posiblemente” Quiñones jugaría en España. Claro que le sonaba: ¡¡porque lo habría leído en Twitter!! La turra cruza océanos. Marca tituló: “La pista dominicana que acerca a Quiñones al Madrid”…

La bola de nieve empezó con Javier Molero, de Eurohoops, al que mando un saludo, que con buena intención hizo una lista de opciones de exteriores G-League que le parecían interesantes para el RM. No era información, solo su opinión, interesante y muy respetable. Chema de Lucas, al que mando también un saludo, publicó el nombre de Quiñones como opción, pero sin mencionar que hubiese negociaciones en marcha ni que el fichaje estuviese cerca. Dio igual, la suma de ambos fue la chispa que necesitó la jauría del clickbait para lanzarse a la piscina y darlo por fichado.

El contexto importa, claro, la opción Quiñones tenía más sentido en un verano en que Madrid y Barca han recurrido como nunca al caladero de la G-League. Como se están quedando un poco rezagados en la carrera de inversión respecto a otros grandes de Euroliga, pues no pueden pujar por jugadores contrastados en la élite continental, y tiran de apuestas baratas y de riesgo para el banquillo y fondo de armario. Insisto, baratas, esa es la variable clave en esta ecuación.

Se levanta el telón

El problema, y a esto viene el artículo, es que se han generado unas expectativas poco realistas y, una vez se ha levantado el telón de la temporada, a muchos de los llegados de la G League se les están viendo costuras, sobre todo de dureza y competitividad. No es que la G League tenga menos nivel que la NBA o la Euroliga, es que se parece más a la LEB que a la ACB. Pienso por ejemplo en el hype con McLung (Girona), MVP de la G-League 25-26, con el segundo precio de partida más alto de toda la Supermanager. No entre los bases, en general de la ACB. Pues 1 de valoración en la primera jornada, en contraste con el 30 de su compañero Jassel Pérez, jugador por cierto interesantísimo pero sin el hype USA, al llegar procedente de Granada-Vaqueros.

Tyrese Martin, el gran fichaje exterior del FCB este verano, con experiencia a caballo entre NBA y G-League, debutó el jueves en Euroliga con un -2 en 18 minutos. No me entendáis mal, me parecen jugadores interesantes, con una relación potencial-precio difícil de encontrar en la Euroliga. Unos acabarán cuajando, otros no. Lo que veo claro es que están verdes y necesitan tiempo. Les falta mili, porque la G League es una verbena de inflar estadísticas para pescar contratos 2way. Táctica y defensivamente a otro nivel.

Y así llegamos al Madrid, a los Sarr y Shulga, que firmaron una pretemporada curiosa pero ha sido arrancar la competición oficial y hacérseles de noche. Sarr, en concreto, es otro que aterrizó con tremendo hype. Aficionados que no le habían visto ni un partido me sermoneaban en Twitter explicando que claramente sería el segundo pívot de la rotación, por delante de Damian Jones y amenazando la titularidad de Tavares. Pues no. Damian Jones tiene el aura de una farola pero casi 4.000 minutos de experiencia NBA, y se notan. Es ese fontanero cincuentón de Carabanchel que desayuna en el bar y te arregla el calentador sin regalarte una sonrisa. Pero lo arregla.

Sarr por ahora arregla poco, es blando atrás y eso es pecado para los pívots. Cuando un jugador de teóricamente tanto potencial apenas ha pisado la élite a los 27 años es que alguna tara arrastra, de las que no salen en los highlights de Youtube. No digo que no pueda acabar saliendo bueno, ojalá, sino que va a hacer falta bastante paciencia. Y mientras tanto, pues minutos en ACB en partidos cómodos, y el de ayer contra Unicaja no lo fue.

Y con Shulga parecido, flojea atrás y pierde muchos balones. Llevará tiempo, pero en su caso, al ser cupo nacional, la paciencia es más fácil de digerir, viendo el precio del gramo de talento nacional.

Madrid 26/27: ¿mejora o empeora plantilla?

Tengo una opinión avanzada sobre la plantilla 2026/27 del Madrid pero no definitiva, puesto que falta teóricamente la guinda, el fichaje de un exterior con potencial de titular y perfil anotador, que no exactamente tirador. Ese fichaje quizá cambiaría mi valoración, que a 19 de agosto es que la plantilla tal y como está empeora ligeramente respecto a la del año pasado, pierde quilates-talento con la marcha de dos referentes ofensivos (Hezonja-Lyles) y la baja de Garuba, que rayó a gran altura antes de romperse. Sumadle que Tavares y Facu tendrán un año más (34 y 35), que sus 10 mejores partidos ya los han jugado.

No veo que los nuevos nombres compensen esas salidas-lesiones-declive, así que la esperanza pasa por aumentar el rendimiento colectivo de la mano de la principal cara nueva, Pedro Martínez. Eso sí, tengamos en cuenta que construir química y automatismos lleva tiempo.

El fichaje pendiente

Soy consciente de que la incorporación de un dos es la comidilla de la afición desde hace semanas. Según múltiples fuentes, algunas propias y otras publicadas, la intención es efectivamente fichar, de hecho se habría guardado un remanente de masa salarial para ello. Se está trabajando pero lleva tiempo, por el propio timing del mercado y porque al perecer Pedro Martínez está un poco tiquismiquis, y ha rechazado varios nombres que le ha propuesto el club.

A estas alturas ya de mercado, con todo el pescado vendido en Europa, lo normal sería que ese fichaje pendiente saliese de los últimos descartes de las franquicias NBA, a lo largo de septiembre. Suele ser un periodo provechoso para pescar en USA (xej Lyles, Horton Tucker o Micic el año pasado), pero también juegas ya sin red de seguridad. Hace falta sangre fría para dejarte un fichaje importante para última hora y condicionado a una variable fuera de tu control, como los descartes allende el mar. También os digo, conociendo a esta directiva, que no se fichará por fichar, recordad el precedente a la marcha de Yabusele. Si no se encuentra nada que convenza se tirará con lo que hay y ya se reforzará a lo largo del curso, si hace falta y si surge alguna oportunidad real de mercado.

El silencioso regreso de Herreros

Con o sin fichaje, la mayoría del trabajo estival en los despachos está completado, por cierto, Herreros mediante, que regresó a la dirección deportiva aunque no fuese formalmente anunciado. Aquí van algunas de mis conclusiones de los movimientos hasta la fecha.

– El entrenador gana peso en la política de fichajes, lo cual es una novedad, porque ni Laso ni Chus tuvieron apenas palabra, y Scariolo solo parcialmente. El perfil de los seis fichajes anunciados parece encaminado a una idea de juego concreta, muy diferente a la del curso pasado. Juego más rápido-transición, con el peso anotador concentrado en el el backcourt, y jugadores interiores limitados en 1×1 pero capaces de abrir el campo. Recordemos que con Scariolo la base de la creación de juego en estático eran las situaciones de 1×1 al poste bajo, a partir de aclarados para Lyles, Mario y hasta Deck.

– El margen de mejora de la plantilla no viene dado tanto por el talento entrante como por la evolución de los que ya estaban, xej en Maledon, Feliz o Procida. Quiero pensar que el contexto favorecerá, con menos respeto por las jerarquías de vestuario y mayor libertad de decisión de los jugadores con el balón en las manos. Recordemos que Scariolo desaprovechó a jugadores interesantes como Okeke, y a otros como Procida (o Kramer) directamente los marginó.

Déficit de talento

– El cambio de Hezonja-Lyles por TLC-Pradilla es el más importante en la plantilla, el mayor flujo de masa salarial liberada y comprometida, y no creo tirarme a ninguna piscina por afirmar que la ecuación resulta en un cierto déficit de talento. Que sí, que Hezonja era complejísimo de gestionar y Lyles tenía sus apagones, pero metieron más de la mitad de los puntos del equipo (43 de 85) en el partido más importante del curso, la final de la Euroliga. Cuando llegan esos encuentros calientes, de máxima exigencia, que se cierran las defensas y los árbitros consienten, lo que marca la diferencia es el talento puro, libra por libra, y de ese el Madrid en mi opinión pierde este verano, de nuevo, a expensas de la guinda teóricamente pendiente.

– Como dice Michael Good, esta es una plantilla “melonar”, en referencia a los “melones por abrir”. Sarr, Shulga y Damián Jones pueden tener mejor o peor pinta sobre el papel pero su experiencia en la élite europea es sencillamente nula, y tampoco es que vengan de jugar minutos en la NBA. Así que solo podemos abrazar la incertidumbre. Lo digo porque me he topado también con aficionados en Twitter que, sin haber visto un solo partido de G-League o BSN en su vida, sermonean sobre el nivel de Jones o el rol de Sarr, envalentonados tras verse un par de vídeos de highlights en Youtube. Yo no sé quién será 2º pívot o si resultarán unos Cornelie 2.0, no tengo elementos de juicio para un pronóstico mínimamente serio. Lo que sí sé es que la G-League, China o Puerto Rico son una verbena comparadas con la Euroliga, y hasta con la ACB. Es el precio de comprar barato, la principal característica común de los fichajes ‘melonares’, que dudo que entre los tres sumen ni 2M netos de masa salarial, además con descuento fiscal de 1º año.

Factor económico

Cuando hablamos de fichajes, el dinero compra nivel pero también certidumbre. Y el Madrid, entre los 5M del despido de Scariolo y los 2.5M de las cláusulas por Pradilla-Pedro, pues ha tenido que apretarse un poco el cinturón en masa salarial y asumir algunos riesgos, completando el roster con esas apuestas melonares un poco al estilo Baskonia. No lo digo como algo negativo sino novedoso, porque la parroquia blanca está acostumbrada a incorporaciones de jugadores más rodados / contrastados en la élite continental.

En esto influye también, además de ese desagüe de dinero a despidos y cláusulas, que el gran parné en el basket europeo ha migrado definitivamente hacia oriente. El Madrid tiene bastante masa salarial ya comprometida, mantiene cierto rigor presupuestario y se ve lastrado por la elevada carga fiscal, así que no puede entrar en puja abierta por los grandes nombres del mercado, jugadores más contrastados en Euroliga, como S. Francisco, Bonga, Montero, Yabusele o Larkin. De los siete fichajes del club blanco este verano, que se dice pronto, únicamente TLC (y solo parcialmente) entra en esa categoría. El transfer de Pradilla costó un riñón pero su salario es contenido, lejos de la élite continental.

Mi conclusión es que, como no se acierte con el dos y/o Pedro de con la tecla colectiva, el Madrid va a sufrir para mantenerse en top4 en Europa, porque el entorno influye y los rivales directos se han reforzado mejor: Dubai, Fener y los griegos. Después del nadaplete del curso pasado, el objetivo realista me parece levantar algún trofeo nacional, a poder ser la ACB, donde el Madrid sí continúa siendo claro candidato. Año un poco de transición, manque pese, el próximo habrá más margen para rearmarse, ya sin el lastre presupuestario de los finiquitos y con tiempo para que la nueva directiva trabaje el fichaje de agentes libres (= primavera).

Sobre el supuesto antimadridismo de Pedro Martínez

He escuchado algunas voces, tampoco demasiadas en mi entorno, llevarse las manos a la cabeza por el fichaje de Pedro Martínez por el Madrid, escandalizados porque pueda ser “antimadridista”. ¿Acaso no lo eran Petrovic, Nocioni o Rudy? Esto es el Madrid, señores, no el tribunal de la Santa Inquisición: si ganar es el ADN del club, las puertas deben estar siempre abierta sal talento, sin prejuicio del pasado o filiaciones varias.

Pero es que, además, si Pedro Martínez es antimadridista lo disimula realmente bien, a los hechos me remito. Porque ha sido llamar el Real Madrid a su puerta y dejar lo que estaba haciendo, casi de la noche a la mañana, uno de los proyectos más atractivos del basket europeo, Valencia, que había ayudado a levantar. Además, lo hace asumiendo el odio que le iba a llover, ya lo está haciendo, quizá para siempre, de la misma afición y ciudad que hasta hace una semana le idolatraba. Lo tenía a huevo para no venir, un verdadero antimadridista no se lo hubiese ni planteado, pero él ha dado el paso, y yo le concedo crédito por ello.

Aquí sus primeras palabras como coach blanco: «En primer lugar, es un honor. Es un club mítico, por el que han pasado algunos de los mejores jugadores y entrenadores del mundo, y del que es un orgullo formar parte. Conozco el legado y daré el máximo para estar a la altura”.

Decisión exprés

Se decidió por la oferta blanca en apenas 24 horas, tras reunirse con JCS en Barcelona el 27 de junio, y firma por el mismo salario que le ofrecía el Valencia en la contraoferta, alrededor de 1.2M netos anuales. Es decir, que por la diferencia de dinero tampoco viene. Como referencia de la cifra: Xavi Pascual ha firmado por 3M anuales en Dubai, Zeljko por 4M en PAO, Jasikevicius ha renovado por 2.5M en Estambul y Barztokas por 2M en El Pireo. Así que, los 1.2M de Pedro Martínez, recordemos, Mejor Entrenador del Año en la Euroliga (trofeo Gomelsky), no parecen un dispendio. El dispendio, visto en perspectiva, eran los 1.5M de Scariolo, a sumarle el séquito de asistentes, y que ha desembocado en un finiquito de 3M netos, 5M si hablamos de coste empresa. Un agujero en las arcas de la sección, y vendiendo humo hasta en el vídeo de despedida…

Pero volvamos a PM, ¿dónde veis vosotros el antimadridismo? ¿En el matiz de alguna declaración pretérita? ¿En la queja arbitral tras una derrota ajustada? Como si no lo hiciese el 90% de entrenadores, es casi acervo cultural en la ACB. Os reto a encontrar declaraciones suyas despectivas o de animadversión hacia el Madrid. Yo las he buscado, con la ayuda de ChatGPT, y no he encontrado.

Por otro lado, no perdamos de perspectiva que, aunque para nosotros los aficionados el basket es una pasión, un entretenimiento, y bien está que lo sea, para los protagonistas es una profesión. ¿O acaso pensáis que Campazzo, Maledon, Hezonja o Deck son «madridistas»? No, y da igual, para eso ya estamos nosotros. Como abonado lo que espero de ellos es profesionalidad y resultados, lo mismo que le pediré a Pedro Martínez.

La siguiente pregunta es: ¿por qué viene al Madrid? Reconozcámoslo, casi ninguno vio venir este movimiento después de su ampliación de contrato en marzo tras la Copa. A tenor de sus propias palabras en Las Provincias, viene por cierta sensación de final de ciclo en Valencia (fuga de talento), y sobre todo por el reto, la oportunidad once in a lifetime de entrenar a un grande de Europa.

Alto voltaje

Soy plenamente consciente de que la apuesta del Madrid es de alto voltaje y puede acabar como el rosario de la aurora, sea por choques con la gerencia (pregunten a Laso) o por la gestión de egos en vestuario, que Pedro tiene también su carácter, disimulado bajo ese rictus de profesor de universidad. Pero, con todo el riesgo que implica, me gusta la apuesta, un movimiento atrevido y ambicioso, out of the box, alejado del tradicional modus operandi de la sección. ¿O acaso preferiríais salir al empate con un Sfairopoulos de la vida?

Hace años que PM me parece un entrenador magnífico, aunque haya sido este curso cuando le ha llegado el reconocimiento a gran escala. Pero ya ganó la ACB con Valencia en 2017 y metió tres veces a Manresa en playoffs, por mencionar dos. Sus equipos suelen jugar un basket atractivo, del s. XXI, algo que se venía echando de menos últimamente en Goya. Chus se hacía un poco monotemático, insistiendo en el pick&roll, y Scariolo tenía a los jugadores encorsetados entre el Excel y unos roles tan rígidos.

En fin, que bienvenido sea Pedro Martínez, le deseamos suerte desde esta humilde tribuna.

Manresa se lleva los brotes verdes

De un plumazo podó Manresa los posibles brotes verdes del Real Madrid en los últimos 10 días. Derrota dura e inapelable en Goya, recordatorio de que seguimos para los leones, pese a ganarle a Burgos y Asvel, equipos dos ligas por debajo, y de la campanada contra Milán, 7 abajo a tres minutos del final. Y cuidado que el calendario se empina: visitas a Estambul (martes) y Tel Aviv (jueves).

Está el atenuante de las bajas, seis el domingo, que si le sumamos a Randolph, defenestrado por Laso hace semanas, deja una rotación de ocho jugadores útiles. Y con ocho no da precisamente para pasearse por la ACB, y menos frente a Manresa, que no es tercero por casualidad. Pedro Martínez plantó una zona en defensa y retrató toditas las carencias de este Madrid crepuscular, obligándole a mayor protagonismo exterior del que querría Laso. El cortocircuito del backcourt fue de época, y llueve sobre mojado. Los números cantan: siete pérdidas más que asistencias (19 a 12), y no se salvó nadie esta vez: -4 de valoración Heurtel, -4 Núñez, -3 Nigel y -1 Llull. El coah los señaló sutilmente en rueda de prensa: «Para jugar bien todos tienen que sumar, necesitamos tener organización como equipo». ¿Quién organiza? Pues eso…

Hemos escrito ríos de tinta sobre Williams-Goss, apocopado desde que llegó a Madrid, diría que ya irremediablemente. Su bloqueo mental es absoluto, cuesta imaginar una remontada de aquí a final de curso que justifique su permanencia. Los esquemas de Laso necesitan de grandes talentos al timón que improvisen fuera de sistema y resuelvan malos ataques al final de la posesión, Nigel sencillamente no es ese jugador, lo cual no le convierte en un mal jugador. Le he visto jugar en otros equipos europeos (Partizán, Olympiakos y Lokomotiv) y os aseguro que vale, no como estrella Euroliga, tampoco cobra como tal, pero sí con aptitudes para asentarse en la burguesía. Tiene otro año de contrato garantizado pero asumo que el club negociará rescisión en verano (como con Randolph), especialmente al ocupar plaza de extracomunitario. Y asumo también que, igual que con Lapro, veremos su mejor nivel lejos de Goya.

Pero la novedad no es hablar de la salida de NWG, que empezamos a dar casi por segura, sino de la de Heurtel, que ya no descarto tampoco. Cumplió en el primer tercio de curso, incluso con notable, pero cada vez me queda más claro que Laso no se fía de él: -13 el equipo hoy en sus 13 minutos porque, claro, el basket se sigue jugando a dos pistas y él cojea ostensiblemente en una de ellas. Ni siquiera pisó parquet en el último cuarto, pese al apagón del resto de bases, y no es la primera vez. Con 33 años no va a ir a mejor y su salario aumenta en la segunda temporada de contrato (como de 1.5M€ a 2M€ brutos), que no es garantizada: se le puede cortar por una cantidad testimonial. Dos kilos de masa salarial dan para bastante en verano a poco que el mercado ofrezca, así que el club imagino que barajará esa opción seriamente.

Llull, 0/11 triples

El balear, con sus picos de sierra, venía rayando a un nivel homologable las últimas semanas, pero también asumiendo más protagonismo del que seguramente conviene al equipo, en parte por las mencionadas bajas pero en parte también por su propia incapacidad de contenerse. 18 tiros de campo contra Milán en 21 minutos, salió cara pero sentó un precedente peligroso. Y tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió, y de manera escandalosa, con el 0/11 triples contra Manresa, que bien debe ser el récord negativo de la historia de la ACB.

Y el problema no es tanto que Llull falle 11 triples sino que se los casque (acumula 6 de 44 desde la Copa), que siga lanzando en un día claramente aciago, esa patente de corso que le otorga el entrenador para lanzar a discreción. ¿Os imagináis que Heurtel o Goss hubiesen firmado una planilla de tiro así? Yo no, porque al tercer o cuarto fallo ya les hubiese llamado Laso al orden. Solemos decir que Llull «es todo corazón», un intangible que suma a menudo pero resta otras veces. Le cuesta un mundo reprimirse, moderar su juego y bajar revoluciones, seleccionar sus tiros como el jugador secundario que es desde que se rompió la rodilla, que han pasado ya cinco años. Y se junta el hambre con las ganas de comer, porque el técnico tampoco ha sabido canalizarle.

Renovaciones

Marca publicó el viernes que las renovaciones de Llull y Rudy están «encaminadas», cero sorpresa por ahí, ya conocemos al club, pero además DF asegura que la de Causeur idem (si bien es una fuente menos fiable). Resulta difícil, en estas semanas tan grises y ante la perspectiva de otra primavera sin títulos, ilusionarse con la promesa de más «continuismo» en verano y un puesto de escolta que sumaría 107 años.

No es un problema concreto de que siga uno o el otro, que los tres son más o menos aprovechables como reservas de fondo de armario, el problema es que compartan puesto. Sumando tres reservas no juntas un titular pero te suponen un hándicap para ficharlo, que el presupuesto no es infinito. Además, mientras Llull, Rudy y Causeur continúen parece difícil que Laso conceda la alternativa a nuevos exteriores que pueda fichar la directiva y apueste de verdad por ellos.

Tendemos a opinar sobre renovaciones en términos de rendimiento pasado, «se lo merece», «ha dado mucho al club», «siempre en mi equipo», cuando el acto de renovar representa justo lo contrario, no un reconocimiento al pasado sino una apuesta sobre su futuro. Y si queremos competir con el Barca de tú a tú y revertir el ciclo deberíamos empezar a apostar a futuro, liberarnos de una vez de los compromisos sentimentales autoimpuestos.

Análisis: así se ha reforzado la competencia del Madrid (ACB)

Chris Singleton Barcelona
Barcelona, un pastel sin guinda

Pareció a comienzo de verano que iba a romper el mercado, con el fichaje de dos burgueses de la Euroliga, Pangos y Singleton, este segundo a enorme sobreprecio, 3 millones brutos por un año, tras una temporada discreta en PAO (sospechoso ese 40% en tiros de 2 para un center). Con esas dos incorporaciones se debió agotar el crédito porque se ha olvidado el club del que a casi todos nos parecía el fichaje clave, el de un combo que genere desde bote, y mira que hubo varios majos en mercado: Nedovic, Delaney, Mike James, Wannamaker… Ni siquiera se llegó a pujar, y sin ese combo crack queda una plantilla profunda, con mucha clase acomodada y bastante físico, pero sin un go-to-guy, con déficit de puntos en los puestos de 2-3 y dos incógnitas en la pintura, Pustovy y Roland Smits, ambos en su primera experiencia en la élite europea.

El último en llegar, Blazic, la opción barata, ha venido a corroborar este verano menguante en cuanto a los movimientos en la Ciudad Condal. Un 2-3 voluntarioso, descarte de Baskonia hace un año y con un perfil nada complementario a los otros dos aleros del roster, Hanga y Claver. Al final, la mejora del Barca, no muy difícil tras dos años desastrosos, pasará por la continuidad del entrenador y por contar por fin con dos bases serios en el roster, cosas ambas que no sucedían desde hacía tres veranos.

Shavon Shields Baskonia

Baskonia, el año de ‘su’ F4

Jugándose la próxima F4 en Vitoria, uno esperaba que Querejeta hubiese roto el cerdito para reforzarse en verano, pero el margen de maniobra quedó lastrado por la imposibilidad de empaquetar los contratazos de Huertas y muy especialmente Jayson Granger, por encima del millón neto anual, es decir, más de 1.5M anuales brutos en fiscalidad madrileña, que son los términos que manejamos en este blog. Se pujó por Larkin, que prefirió Estambul, y al final la inversión se hizo en la pintura, dos movimientos que no cambian la configuración de la plantilla de cara al próximo curso: el fichaje de la torre Youssoufa Fall (500.000 dólares de transfer), que jugará este curso cedido en Francia, y la mega-renovación de Shengelia, pese a que no terminaba contrato hasta 2020 y al que se blinda con «uno de los salarios más altos de la historia de la Euroliga«.

Sale Timma, de gran potencial pero que no llegó a explotar, y llega Shields, un melón por abrir, aunque la marcha dolorosa, vista en perspectiva, es la de Beaubois, referente ofensivo exterior el curso pasado (2º más valorado y máximo anotador tras Shengelia), que terminaba contrato y al que no se hizo ni ademán de retener, suponemos que desde la convicción de encontrar en mercado algo mejor. No ha sido el caso y ahora Baskonia se ve a mediados de agosto con un millón de masa salarial para gastar en un puesto clave, ese de escolta anotador, pero sin nada en mercado que lo valga, con lo que seguramente acabe fichando algún descarte NBA, un segundo melón por abrir. Al final, las opciones de Baskonia, dado que Shengelia pareció tocar techo el curso pasado, pasan por la evolución de los que ya estaban, Vildoza y Poirier, 23 y 24 años respectivamente, y el plus que da la continuidad del técnico, Pedro Martínez, que el cabrón es un entrenadorazo.

Matt Thomas Valencia basket

Valencia, apuesta por el medio plazo

Tras su discreta campaña pasada, normal con esa incomprensible apuesta por Vidaorreta en el regreso a la Euroliga, Valencia parece apostar este curso por el medio plazo, con un entrenador enfocado al desarrollo de talento joven, Ponsarnau, y el fichaje de quizá los dos americanos más prometedores de la ACB, Mike Tobey y Matt Thomas, 23 y 24 años respectivamente, que sustituyen a Pleiss y Green, con un caché alto y que fueron de más a menos. Llega también el ala-pívot francés Labeyrie, que a poco que cuaje debería quitarle minutos a Doornekamp, muy decepcionante..

Fichajes aparte, la base del roster seguirá siendo la misma, Dubljevic arropado por esa valiosa columna vertebral de jugadores nacionales, los Abalde, Sergi García, Vives, Sastre, San Emeterio y Rafa Martínez. Aunque el techo lo marcará Diot, que vuelva y cómo vuelva, tras casi un año en blanco, porque con Van Rossom, Vives y Sergi García en la dirección, por mucho que pueda progresar este último, no alcanza para cotas altas. Bajo la batuta de Diot, recuerdo, se ganó la ACB en 2017 y en su ausencia pasó 2018 con más pena que gloria.

El Madrid se topa con el muro de Pedro Martínez

Rudy Fernández del Real Madrid penetra a canasta ante Ilimane Diop, de Baskonia, durante la final ACB 2018Arranca el Madrid la final con un serio toque de atención, una derrota ajustada pero de ley ante Baskonia, casi siempre por delante y más enchufado, recién salido de una serie exigente ante el Barca. Y si fue ajustada fue por arreones individuales, de Doncic en el tercer cuarto y sobre todo de Carroll en el último, que no por juego fluido de los locales, fríos y con tramos de verdadero desacierto en tiros de habitual buen %. Va a tener el Madrid que bajarse por primera vez del autobús, quitarse la chaquetilla de campeón de Europa y meterse en el barro si quiere levantar esta copa, que no es Baskonia top8 Euroliga por casualidad. La derrota no es defcon 1 pero sí aviso naranja, deja poco margen de maniobra.

Y sobre todo va a necesitar el Madrid mucho más acierto de sus tres jugadores mejor pagados, que cuajaron una actuación muy pobre, Llull, Ayón y muy especialmente Rudy. El mallorquín jugó su peor partido del curso, en plena negociación para renovar y justo cuando estaba firmando unos magníficos playoffs. Mucha mala decisión en pista, protestón y poco participativo (0 rebotes y 0 pérdidas). Terminó con valoración -3 y su defensa a Beaubois en el tercer cuarto coincidió con el minuto de gloria del francés que rompió el marcador. Lo sabe y dormirá caliente esta noche, se le espera.

El capitán del Real Madrid, Felipe Reyes, juega un 1x1 al post con el jugador de Baskonia Toko Shengelia

La batalla en la pintura

Baskonia es el único equipo de la ACB con un puesto de pívot como para tutear al Madrid. La combinación de tiro y movilidad de Voigtman es un dolor de muelas para Tavares. Pedro Martínez, que huele la sangre a millas, ordenó con insistencia castigar el desequilibrio: 1×1 de Shengelia al poste, ayuda de Tavares y balón abierto para el alemán, que lanza o rompe al aro. Cuando Laso se cansa y pone a Ayón, entonces sale Poirier, físicamente más poderoso que el mexicano y al que se busca en 2×2. Ayón, en realidad, tardó mucho en elevar el nivel de intensidad a lo que requería el duelo, hasta tirillas Diop le ganó algún 1×1 al poste en esos minutos, por no hablar de Huertas paseándose por la zona como Pedro por su casa. Para colmo, sepultó con dos pedradas desde el tiro libre las opciones blancas en el final a cara o cruz. Se le espera también.

Me detengo en la batalla táctica al poste porque sospecho que vamos a ver repetidas las misas situaciones muchas veces esta semana, y de cómo las resuelva Laso puede depender en parte el destino de la serie. Y el tercero al que se espera en el Madrid, aunque en menor medida, es a Llull, errático todos los playoffs, asumiendo demasiado protagonismo para no estar ni mucho menos al 100% aún, algo que lógicamente no veremos hasta el próximo curso. Promedia 11.4 tiros de campo por partido en playoffs, el que más del equipo, por delante de Doncic (9,7) y Carroll (7,8). En el otro lado de la balanza, se echaron en falta más situaciones de 1×1 al poste de Felipe y Thompkins, que aprovecharon las pocas que tuvieron. No destaca precisamente Shengelia por sus dotes defensivas, menos aún si tiene que cuidarse de faltas por las minutadas que se casca.