La pandemia adelanta el reloj en los despachos

Felipe Reyes, Jaycee Carroll, Trey Thompkins, Salah Mejri Real MadridYa lo veis, parroquia, el maldito Covid nos lo ha alterado todo, hasta el basket. Entiendo que las competiciones (ACB y Euroliga) apuren todavía plazos para intentar terminar la temporada de alguna manera, aunque sea en formato exprés, de fase final tipo Copa del Rey, a puerta cerrada y en sede única. Un mal menor para reducir las pérdidas y evitar que el palmarés quede desierto. Al fin y al cabo, no hay certezas más allá de 15 días vista, ni a nivel deportivo ni tampoco sanitario. Pero, muy a mi pesar, creo que tenemos que irnos haciendo a la idea de que la temporada 2019-20 ha terminado, que las prórrogas del estado de alarma se irán sucediendo hasta dejar sin opciones de calendario para terminar ligas. Muy especialmente las supranacionales, que necesitan del levantamiento de fronteras de múltiples países.

Contracción económica

Una consecuencia que dejará la pandemia es una contención de la inversión deportiva: la publicidad y los patrocinios es de donde primero recortan las empresas cuando vienen mal dadas. Por pura lógica se ajustarán los presupuestos de los clubes y los nuevos salarios no alcanzarán los picos de los últimos años. El Barcelona las puede pasar putas para hacer frente a la faraónica masa salarial a la que se comprometió el pasado verano. Recordemos, unos 18 millones brutos anuales solo entre Mirotic, Higgins, Davies y Heurtel. No menciono a Delaney, cuya segunda temporada era opcional y tiene un pie fuera. Pangos los dos, claro. El Madrid tiene las finanzas más aseadas, que tampoco es muy difícil, aunque de haber sabido la que se avecinaba, seguramente las cifras de las ampliaciones de Tavares y Facu hubiesen sido más modestas.

Nadie se va a librar. En Rusia, por ejemplo, la pandemia está golpeando con menos virulencia que en Europa occidental, pero el tipo de cambio resulta clave para las finanzas de los clubes y el rublo anda por los suelos (-17% desde diciembre) por la caída del precio del petróleo. El otro gran país del basket europeo, Turquía, se prepara para una hostia importante del virus, tras un fuerte repunte en la última semana, con 40.000 nuevos casos confirmados.

Los cuatro que terminan contrato

Con la temporada virtualmente finiquitada, se adelanta el reloj para la toma de decisiones en los despachos blancos. Contaría con que todos los jugadores bajo contrato seguirán, incluido Laprovittola, al que la pandemia pilló en plena consolidación como pieza útil de rotación (al fin). Parece que fue hace un año, ¿verdad? Apenas ha pasado un mes… Cuatro jugadores terminan contrato el 30 de junio, Carroll, Felipe, Trey y Mejri, y la única certeza a estas alturas parece la salida del tunecino.

La renovación de Trey Thompkins es a priori la decisión más sencilla de entre las otras tres, a gran nivel desde su regreso, quizá el mejor ala-pívot reserva de la Euroliga. Además, la obtención de pasaporte español de Deck dentro de unos meses facilitará el capítulo convocatorias ACB+Copa, que ha sido uno de sus principales hándicaps. Trey es del gusto de Laso y está adaptado al vestuario y a los sistemas, sin embargo, llegan rumores de que su renovación no se da por sentada. Desconocemos si por la parte del club, que no le haya perdonado el ‘incidente’ del pasado septiembre, o por la del jugador: ¿motivos económicos? Sí sabemos que anda muy activo en Twitter desde su alta, tras superar el virus, miembro del grupillo de americanos públicamente críticos con la intención de la Euroliga de intentar terminar la temporada. Una chupipandi en la que cuento también a Mike James y a Malcom Delaney.

Esperando a Jaycee

Carroll tiene hace tiempo la oferta de renovación del club encima de la mesa, por ahora sin respuesta. Se conserva en formol: pese a algún altibajo, ha demostrado este curso estar todavía para continuar, no testimonialmente sino para aportar. Sin embargo, el escenario más probable sigue siendo la retirada, dando prioridad a su familia que, ya sabéis, se marchó al rancho de Iowa en noviembre. Por eso el club continúa moviéndose en busca de un exterior. Bouteille salió de la terna, en la que continúa Prepelic que, recordemos, aunque el Madrid tenga los derechos, su contrato expira en junio. Parece la opción más lógica, pero no debe tenerlo Laso muy claro cuando el club baraja más nombres.

Alberto Abalde Rudy Fernández Valencia Real Madrid

Suena Alberto Abalde, de Valencia, que necesita poca presentación. Ambos serían buenas incorporaciones, aunque por edad (24), pasaporte, versatilidad y techo el gallego me parece el más atractivo como proyecto estratégico de sección a medio-largo plazo. Si de veras el club blanco le pretende, y no es solo un rumor de agente para exprimir al Valencia en la negociación, mucho dependerá de la letra pequeña de su actual contrato, que teóricamente expira en junio. Derechos preferentes, tanteos y demás. Sabemos que los taronja son ‘mal’ vendedor, no negocian descuentos, como bien saben en el Barca (Claver, Oriola, Vives).

La retirada del capitán

La pandemia y la presumible cancelación de lo que resta de temporada deja en una situación delicada a Felipe Reyes, que quizá tuviese pensado retirarse en junio, pero en otras circunstancias, por ejemplo, levantando un último título ACB y no haciendo sentadillas confinado en casa. Puede que este imprevisto le tiente a estirar el chicle para evitar una retirada deslucida, pero es el momento de la responsabilidad, de la altura de miras. Asumamos que su presencia en el equipo esta temporada ya estaba un poco cogida con pinzas. El vestuario tiene otros líderes, y tampoco sirve la justificación de que aún cumple en pista en pachangas contra rivales de clase media-baja ACB, porque esos minutos estarían mejor invertidos fogueando a los chavales que en diplomacia con veteranos. Sería ir contra el curso natural de las cosas.

Felipe tiene 40 años y, no nos engañemos, deportivamente apenas pinta ya nada en el roster de un claro candidato a la Euroliga, menos aún con la eclosión este curso de Garuba. Que un jugador de 18 años retire a uno de 40 no es sino ley de vida, y lo último que querríamos es que una gran historia, la que ha escrito Felipe en el Madrid, se cerrase con un capítulo en falso, como el de Navarro en el Barca. Se le puede buscar un puestecito en el organigrama, si es su deseo, y desde luego organizar un digno partido de homenaje, para compensar la decepción de una despedida abrupta, en esta temporada del coronavirus.

Rudy al rescate en el partido del silencio

Rudy Fernandez milan euroleague real madrid nedovic

Las victorias feas, a remolque y jugando mal cuentan igual, de hecho según uno se hace viejo aprende a valorarlas más, puesto que hablan de la solvencia y el oficio de un equipo, el tipo de atributos que valen títulos. El partido de Milán fue difícilito de ver para el aficionado y sobre todo raro de escuchar, con el único sonido ambiente del ruido de las zapatillas en el parquet y las arengas de los entrenadores, al jugarse a puerta cerrada por aquello del coronavirus. Espero me disculpéis por no castigaros con otro titular ‘ingenioso’ que incluya las palabras virus o vacuna…

Se agarró el Madrid al duelo pese al pobre arranque, hasta 17 abajo se llegó a ver, pese al día horribilis de Jaycee (1 de 10 tiros para valoración -8) y pese a viajar en cuadro, con cinco bajas sensibles, a saber: Deck, Randolph, Llull, Causeur y Mickey.  Pero ahí estaba Tavares, modo Gigante Verde máximo, lo que se ha convertido en business as usual, y que tapa por sí solo no pocas goteras en días así. Sobre todo si es capaz de sumar con cierta consistencia en ataque, como viene haciendo de algunas semanas a esta parte. Es ya el mejor center de la competición, a años luz, de hecho, dado el bajón de Vesely, y me atrevería a decir que el segundo jugador más dominador y desequilibrante, solo tras Larkin. Lógicamente Micic, Mirotic y Campazzo son magníficos, pero no transmiten la misma sensación de superioridad y suficiencia de los otros dos.

Fue sentarse Tavares 3 minutos al final del segundo cuarto, entrar Mejri y parecer de repente Gudaitis la reencarnación de Hakeem Olajuwon, liderando una nueva escapada del Milán. El tunecino está patinando estrepitosamente en estas semanas de ventana de oportunidad que le han caído del cielo por las lesiones. No se entera de nada en ninguno de los dos aros, recuerda al Kuzmic al regreso de la rotura del cruzado, es decir, modo exjugador, en su caso con menos excusa.

Mejri, modo Kuzmic

Algún motivado en Twitter aún confía en que Mejri recupere la forma y ayude en playoffs ACB, pero dudo mucho que vaya a tener ni la oportunidad. Esa la está teniendo ahora y la está desaprovechando. Un fichaje fallido, vayámonos haciendo a la idea. Se le incorporó, bueno, pues porque surgió la oportunidad de mercado, coincidiendo con el ‘expediente Trey’, cuya continuidad en ese momento tampoco estaba garantizada, y en todo caso con la perspectiva de tener que descartar a un extracomunitario en ACB. Mejri, además, madridista confesó. con 33 años, las rodillas tocadas y sin equipo ya empezada la temporada, pues suponemos que aceptaría firmar por poquito.

Su evolución es la contraria a la de Garuba, que ha dado un paso al frente con la lesión de Randolph y se está ganando a pulso un puesto en la rotación en playoffs ACB. Parece también claro que el alcarreño va por delante de Felipe en la rotación: 19 minutos del chaval hoy por solo 7 de Reyes, pese a que éste cunplió.

Si Tavares fue el chef de la victoria en el silencio de Mediolanum, Thompkins y Laprovittola fueron sus pinches de cocina, ayudando a mantener al equipo a flote en ataque en los minutos más comprometidos (13 puntos cada uno). El argentino, igual que Garuba, está confirmando su step ahead con la baja de Llull, de hecho, se podría decir que salvó el culo al equipo en Milán, dado el apagón total de Campazzo. La remontada buena llegó con él en pista, aunque el instigador fue sin duda Rudy Fernández, por eso le dejo para el final. Llevaba varias semanas gris, lastrado por los aductores, es más, su primera parte fue discretita… Ya, hasta que enchufó la Fender, y vaya clinic. 18-0 fue el efervescente parcial que lideró al comienzo del último cuarto y que decidió a la postre el encuentro. Y no solo lideró con puntos, que se fue a 16, tope del equipo, sino sobre todo con eso que le hace tan diferencial y que cada vez vemos más a cuentagotas (que por él también pasan los años), la versión ensalada completa: defensa contagiosa, robos de balón, faltas de ataque provocadas, asistencias, ayudas desde el lado débil y canastas rivales rebañadas sobre el aro propio. Vamos, el tipo de cosas que haces cuando ves el baloncesto medio segundo antes que el resto, que al final será el atributo diferencial por el que recordaremos a esta leyendaza que es Rudy.

Garuba y Laprovittola se reivindican a costa de Fenerbahce

usman Garuba Fenerbahce
Una cara vale más que mil palabras

Lo de la Copa no fue un espejismo. No lo parecía, pero todavía hubo quien lo puso en duda, al no testarse contra el Barca. Solo ha hecho falta un partido para confirmar que, efectivamente, el Madrid ha entrado en cuarto creciente: la apisonadora pasó por el Sinan Erdem sin miramientos, +29 a Fenerbahce. Y no era una salida precisamente propicia, con cuatro bajas, ante un rival de nombre y con urgencias, en plena escalada clasificatoria (campeón de Copa turca y 6 victorias en los últimos 8 partidos de Euroliga). Vino a dar igual, el equipo ha encontrado la inercia positiva y con este nivel defensivo apenas da opción, pese a que los árbitros lanzaron un flotador a los locales en la primera mitad. En concreto a De Colo (11 tiros libres por 6 todo el Madrid), el jugador mejor arbitrado de Europa desde la retirada de Navarro.

Los parciales con Campazzo y Tavares

Están dejando de ser ya noticia los parciales positivos con Facu y Tavares en pista, y ayer no faltaron a la cita. +10 para cuando al comienzo del segundo cuarto se sentó el argentino, que no anotó ni una canasta y con todo firmó un partido magnífico, bueno, a su nivel del último mes: secando a Sloukas y tejiendo pases imposibles en estático. Von Karajan

tavares Vesely fenerbahce Real Madrid EuroleagueTavares continuó explorando la línea argumental de mayor protagonismo ofensivo que ya dejó entrever en la Copa: esas 8 canastas de ayer son su tope en Euroliga este curso. Y los 13 tiros de campo lanzados, también. Se atreve con floaters en las continuaciones y está firmando porcentajes interesantes en semiganchos de espaldas a 2-3 metros que antes apenas frecuentaba. Dada su tremenda superioridad física, cualquier incorporación a su repertorio ofensivo cerca del aro resulta tremendamente productiva. Es curioso cómo el caboverdiano le ha pasado por la derecha a Vesely (MVP el curso pasado) en la aristocracia de la Euroliga. Mientras Edy emerge como center dominador de la competición, al checo pareciera que le hubiesen caído cinco años de golpe, reconvertido de castigador de los aros en estilista de la media distancia wannabe. Con los dominadores como ellos, puedes intuir la decadencia en el momento en que empiezan a alejarse del aro.

Carroll subió 20 puntos, otro día en la oficina, pero más allá de los números su recuperación para la causa aporta un comodín táctico a Laso, contrapeso para equilibrar quintetos de vocación defensiva, como el inicial de ayer. Cuesta ver al americano a este nivel retirándose dentro de solo cuatro meses, pero dejarlo cuando aún está arriba sería la guinda a su carrera, y no hay que olvidar que antes que el jugador va la persona, y la prioridad de Jaycee es la familia, chapeu por ello.

trey-thompkins-real-madrid-eb19 (1)Todo funcionó como un reloj suizo en Estambul, ¡30 asistencias! Rudy fue clave en el segundo cuarto para cortar el conato de remontada y el dúo interior reserva, Thompkins-Mickey, vio el aro como una piscina olímpica (12 de 13 tiros de campo). Pero la mejor noticia para el Madrid fue el regreso a la rotación, a buen nivel y en plaza grande, de Garuba y Laprovitola.

Un regreso, todo sea dicho, forzado por las lesiones y no fruto de una decisión técnica, que es lo que tiene jugar en un grande. En el caso del argentino tiene por delante casi un mes para reivindicarse y justificar su fichaje, el tiempo previsto de baja de Llull. Y empezó con muy buen pie, sólido en la dirección (7 asistencias), de hecho, mejor en ese segmento que el balear las últimas semanas. Si Lapro rinde como ayer, bien podrían jugar juntos cuando regrese Llull, es más, seguramente esa fue siempre la idea.

Y tremendo estuvo Garuba, al que la lesión de Felipe pero sobre todo la de Randolph (que tiene para dos meses) le abren de nuevo las puertas de la rotación en Europa, de la que llevaba tres meses desaparecido, coincidiendo con el regreso de Thompkins. Todo hay que decirlo: en ACB, pese a seguir contando, su rendimiento había caído sensiblemente respecto al comienzo de curso, entre la jornada 10 y 18 firmó negativo en la estadística de +/- en todos los partidos. Pero ayer regresó a la rotación europea por la puerta grande, como si estos tres últimos meses de rookie wall nunca hubiesen sucedido. Magnífico en defensa y sensato en ataque, sumó un poco de todo, como él suele: rebotes, asistencias, dos tapones de anuncio, tres robos y hasta un triple. Dejó en el Sinan Erdem una enorme sensación de solvencia y aplomo para su edad, el heredero natural de Felipe.

Un Madrid cual montaña rusa

Carroll berlin Jaycee Alba EuroleagueSi el Madrid está en crisis, dadme muchas crisis de estas. Victoria en Berlín y se pone con dos partidos más average ya de ventaja sobre el cuarto clasificado, CSKA, que volvió a palmar. El triunfo en Alemania, eso sí, fue de frenopático, un encuentro de plusmarcas y extremos como no recuerdo, un ejercicio de irregularidad, resiliencia e inconsistencia. Por resumir la montaña rusa lo más rápido posible, para los rezagados: exhibición colectiva histórica en el primer cuarto (41 puntos anotados, récord de la Euroliga), seguido de un descalabro bíblico en el segundo (-26, el peor parcial del Madrid en la historia de la competición). Tavares desactivó al Alba en el tercero y Campazzo igualó el récord de asistencias de la competición en un partido (19). Randolph las metió de colores (27 puntos), Taylor hizo su partido más completo del curso y Carroll se reencontró con el baloncesto (27 puntos). Dejo a Jaycee para el final porque es la mejor noticia: no hace falta que enchufe 27 cada partido, con que recupere su nivel de acierto habitual será el mejor fichaje del equipo para la Copa, pues alivia el problema más acuciante a día de hoy, que es la falta de puntos de las alas.

Pero hoy he venido a hablar de Llull, que ha sido el principal tema de debate esta semana. Llevamos días dándole vueltas a su estado de forma y sus consecuencias en el devenir del equipo. Se han leído análisis tácticos sesudos sobre el problema del segundo base en el Madrid, que si al equipo se le apagan las luces cuando el menorquín dirige en solitario, que si encima Laprovittola no alcanza… Principalmente escucho soluciones de manager de consola, o sea, fichar. «Será por dinerooooo». Siento advertir que para eso habrá que esperar (como poco) hasta el verano, pues no se va a traer otro base a mitad de curso teniendo ya tres en nómina (y no precisamente baratos). Somos los que estamos, y viendo los dos últimos encuentros de Llull creo podemos aparcar el debate táctico, porque el 80% del problema ahora mismo está en su coco, más que en sus piernas o muñeca.

Es una penita verle, resta al equipo, y lo digo desde el máximo respeto y cariño que le tengo, como leyenda del madridismo que es. El descalabro del segundo cuarto en Berlín coincidió puntualmente con su paso por pista, lo cual se está convirtiendo en hábito en las últimas semanas, dicho sea de paso, acompañado ayer por Trey, Lapro o Causeur, entre otros, que parte de culpa también tuvieron. Pero era Llull quien dirigía la nave y se cascaba chufas posesión tras posesión. Malos lanzamientos que no son en muchos casos el problema en sí mismo, sino el síntoma, el resultado de un ataque sin ideas, de sistemas ejecutados tarde y mal, de incapacidad para generar soluciones para el resto ni en 2×2 ni, sobre todo, en 1×1. Está para los leones desde que ha regresado de la lesión (¡2 de 15 tiros de dos!), y resultan ridículos los esfuerzos de los periodistas y tuiteros que, por corporativismo mal entendido, se empeñan en descalificar a cualquier hijo de vecino que ose constatar la evidencia. «¡Traidores!». No, oiga, la crítica (constructiva) es el ADN del madridismo, siempre lo decía Turpin. De periodistas amigos de los jugadores españoles está la profesión llena, pero quizá no sean el faro más desinteresado por el que guiarse.

Viendo el vaso medio lleno, resulta imposible que Llull siga así de mal mucho más tiempo. No es realista, hace dos meses era un jugador útil, con sus altibajos, pero en dinámica y sumando. En algún momento, más pronto que tarde, recuperará confianza y dejará de restar al equipo para volver a sumar, en mayor o menor medida. Y recuperar la confianza pasa por darle minutos y oportunidades, a costa incluso de encajar parciales negativos en los segundos cuartos. Una inversión que esta haciendo Laso a corto-medio plazo para recuperar a un jugador importante en la rotación y clave para el estado anímico del grupo.

El Madrid se reencuentra en Tel Aviv

causeur tavares Bryant Tel Aviv Madrid EuroleagueLa racha de derrotas (4 seguidas) se cerró oficialmente en Manresa el domingo, pero no la de mal juego, que se ganó con una versión pírrica. Faltaban, todo hay que decirlo, Randolph, Rudy y Mickey, que a veces nos pensamos que la plantilla es infinita y homogénea, y va a ser que no. El roster tiene 15 jugadores, pero los últimos 5 o 6 bajan bastante, en función de cómo esté Carroll, que ahora está mal. La dinámica negativa de juego la rompió el equipo ayer en Tel Aviv, primera jornada desde hacía 9 semanas con la plantilla al completo, desde el 22 de noviembre en Goya ante CSKA, para ser precisos.

Un triunfo de valor y prestigio el de Israel, ante un rival directo y que aún no conocía la derrota en casa (10-0). Tampoco es que el Madrid alcanzase la excelencia, que Roma no se construyó en un día, pero estuvo muy serio en defensa, que es donde suele marcar las diferencias y donde más había flojeado en esta mala racha. Faltó acierto exterior (5 de 20), aunque realmente es que ni siquiera se consiguieron tiros liberados porque el balón circuló a trompicones. Tan a trompicones como 19 pérdidas (las mismas que el rival, eso sí), pero es que no estaba Maccabi invicto como local por casualidad, que su público aprieta mucho, los árbitros barren para casa y el equipo sabe defender, mención especial a Quincy Acy, un jabato. No esperes jugar de salón allí.

El Madrid entendió el partido y se puso el mono de trabajo, igualando el nivel de intensidad, lo que junto a los puntos de Randolph sirvió para mantenerse a flote hasta el descanso. Fue en la reanudación cuando tomó el mando del partido, sin amplias distancias, pero que ya no soltó hasta el final. El regreso de Toñete fue mano de santo: anotó 11 puntos en los primeros cinco minutos… tras un mes de baja y encima en la Mano de Elías. Así es él, indescifrable y al margen de las circunstancias, porque su coco se rige por parámetros que se nos escapan. El caso es que acabó con 19 y 7 rebotes, y fue el mejor pese a jugar solo el 1º y 3º cuarto. Él y Thompkins sanos y en dinámica son el mejor puesto de ala-pívot del continente, 42 de valoración ayer entre ambos en 37 minutos de juego.

A Trey en realidad le benefició el regreso de Toñete, porque tampoco sale a cuenta que juegue 33 minutos con la bombona de oxígeno a cuestas, como ha pasado algún día recientemente. Hizo en Israel 19 de valoración en 16 minutos desde el banquillo y sin necesidad de anotar de tres, que tampoco tuvo buenas posiciones. Aunque el más determinante en la escapada del tercer cuarto fue Tavares, 5 tapones y 10 rebotes, que generó auténtica psicosis en el ataque macabeo, que se quedó en 45% de dos. Es la versión valladar-máximo que justifica la apuesta estratégica de la sección con su megarenovación el pasado verano.

El papel de Llull

Causeur fue el mejor del juego exterior, ha aumentado este curso sus prestaciones invernales en vista del apagón Jaycee. A cambio cojearon bastante Deck, regañado con el aro (1 de 7 en tiros de dos), y Llull, cuya pésima dirección en estático en el segundo cuarto coincidió con los peores minutos blancos de la velada. El menorquín sufre cuando, ante rivales top como ayer, se queda como único director de juego en pista. Se le apagan las luces y demasiados ataques acaban en malos tiros en los últimos segundos de posesión, casi siempre suyos tras stepback. En todo caso, paciencia con él, parroquia, que acaba de regresar de una inoportuna lesión que le cortó el buen ritmo que trajo del Mundial y con el que arrancó el curso.

Es el puesto clave de la plantilla y solo con Facu no alcanza, le necesitamos a un buen nivel para aspirar a títulos y no hay motivos para que no llegue a ofrecerlo. Siendo, eso sí, conscientes de que rinde mejor en un rol tipo selección española, como segundo base, acompañando en pista a Facu o a Lapro (en España era Ricky), encargado en defensa de la estrella exterior rival y lanzando en situaciones tras menos bote. El problema es que esa versión requiere de un Laprovittola más fiable…

Larkin abusa del Madrid en Goya

shane-larkin-anadolu-efes-istanbul-eb19 (1)En verdad el Madrid cuajó un partido digno. No es que esté para muchos trotes, pero fue la actuación más homologable en las cuatro derrotas consecutivas que acumula ya. Contra la mayoría de rivales hubiese servido, el problema es que ante el líder no alcanza con brotes verdes, pese a que le falten dos titulares, Micic y Duntston. Porque a cambio juegan de memoria, defienden como lobos (tremendos Balbay y Singleton), tienen respeto arbitral y, sobre todo, cuentan con el jugador más desequilibrante de esta Euroliga, y de largo, Shane Larkin. Es más, diría que el mejor que hemos visto pasar por Goya en varios años. Una auténtica lagartija supersónica, que se escabulle por las rendijas de la defensa. En plena frustración por la derrota casi me levanté a aplaudir porque, en términos taurinos, lo suyo fue de puerta grande… y van muchas semanas ya. Va a ser un MVP por aplastamiento.

A su lado «Campazzo pareció un cadete» (Chuso dixit), superado reiteradamente en defensa (que ya hacen falta piernas) y sequito en ataque. Chicho Terremoto quedó reducido a ligero temblor sísmico. Se le apagaron las luces en estático, una película – de miedo- que ya hemos visto alguna vez en duelos top, y lo remató con dos penetraciones disparatadas en las posesiones clave. Tampoco sirve ahora hacerse el sorprendido: Efes, que ha ganado 14 de los últimos 15, era y es el favorito al título este curso, porque defiende y tiene a los dos mejores creadores desde bote del continente, que es a lo que se juega ahora en basket FIBA. El Madrid ha apostado por la continuidad, aprovechando los recursos previos del roster, por estrellas de corte defensivo y una plantilla de talento atomizado, la apuesta lógica y que le servirá para seguir arriba, incluso darse una oportunidad. Pero cuando calienta el sol, cuando ya no sirven las pizarras y decide el talento individual, la diferencia reside sencillamente en tener o no a Larkin, igual que hace dos años lo era tener o no a Doncic, en otro estilo, pero también dominador.

Dicho lo cual, hubo mucho más partido que Larkin. Empezando por lo bueno: los interiores blancos cuajaron actuaciones muy sólidas todos, tanto Tavares como Thompkins y Mickey, que sumaron 50 de los 79 de valoración del equipo entre los tres. Pero el resto fue un solar, salvo alguna pincelada de Llull, que con 5 asistencias y 4 triples fue el único exterior homologable. Los 6 minutos de Felipe y los 5 de Laprovittola en un partido de este nivel son un brindis al sol, el clásico buenismo ‘out of context’ de Laso.

Por no hablar de la titularidad de Carroll al comienzo de ambas partes: un acto de fe dado su momento de forma y la entidad del rival. La cosa acabó en esperpento y el muchacho un poco más hundido en la depresión que arrastra desde que su familia se mudó a USA. La grada del Wizink terminó pidiendo su cambio por compasión cristiana. Las falló de todos los colores y se fue hasta -7 de valoración, su peor actuación en los 237 partidos Euroliga de su carrera. Cuesta entender que Causeur, con Lapro y Carroll tan superados por las circunstancias, se quedase en solo 7 minutos de juego.

Rudy regresó pero se dejó la chispa por el camino, igual que Deck, venido a menos desde aquel pico de forma de noviembre. En fin, cuatro derrotas seguidas que debe ser de las peores rachas de la era Laso: mucho trabajo por delante, para reecontrar sensaciones y recuperar cadáveres para la causa, frenar la sangría en las fases regulares y revertir la dinámica antes de la Copa.