Hoy no me quiero levantar

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Hay días en que es mejor no levantarse de la cama, que no das una derechas, para el Madrid este jueves 15 de diciembre queda como uno de esos días. Hasta 22 abajo llegó a estar en el último cuarto en pista de Darussafaka, que venía con la cadena fuera tras perder cuatro seguidos. El maquillaje de la recta final para dejarlo en 13 tantos no esconde el bochorno blanco más importante de lo que va de temporada. Discreto el equipo en defensa y lamentable en ataque, 22 puntos por debajo de su media Euroliga, su peor anotación (68) desde el 19 de abril, aquella paliza de Fenerbahce en el Palacio.

Faltaban dos de los pilares, Llull y Randolph, pero igual la plantilla tiene la profundidad y los recursos suficientes como para al menos competir en cualquier pista de Europa, especialmente en la de un Darussafaka. Fue una cuestión de cierta relajación y mucho desacierto, capitaneado esto segundo por Jaycee Carroll (0 de 6 de campo), desarbolado por la pizarra de Blatt y que ya podemos oficialmente decir que atraviesa un bache en este momento de la temporada.

Tras un arranque de curso a piñón fijo, acumula valoración -6 en los tres últimos partidos Euroliga, apagón especialmente sensible al coincidir con la baja de Llull. Tampoco fue la velada de Doncic (2 de 9 y 4 pérdidas), que en este, su año de consagración, tiene todavía pendiente la asignatura de las salidas en Euroliga, con ambientes hostiles y arbitraje esquivo. Los números no engañan: como local promedia valoración 12 y como visitante baja a 6. En Estambul se vio muy superado por su par, Wannamaker, ya de por sí un base puntero de la competición y que además traía ganas de reivindicarse tras su ridículo en Vitoria la semana previa (0 de 11).

Con la baja de Llull-Randolph y el apagón de Doncic, el Madrid quedaba huérfano de guitarras solistas, catalizadores ofensivos. En otro tiempo supondríamos ese rol de Rudy, pero estamos ya descreídos, nos conformamos con esta ‘versión pildoritas’, de intuición defensiva y habilitar a los pívots con pases en situaciones de bloqueo y continuación. No es que estuviese apático en Turquía, lo intentó al menos, pero esta vez el Madrid necesitaba al Rudy de antes, el vellocino, ¿recordáis?

Los rústicos dieron la cara, Felipe, Othello y Maciulis (34pts), no así Nocioni, al que tenemos en un altar merecido, pero no es de recibo semejante actuación el día que faltan por lesión los otros dos ala-pívots natos de la plantilla. Apático en ataque, limitado a lanzar triples sin rebote pese a que no tenía el día (0 de 5), para terminar con -2 de valoración en 15 minutos. Conociéndole seguro duerme esta noche caliente, todos deberían hacerlo.