El Madrid se atasca sin Llull

Real Madrid Cska Higgins Campazzo euroleague baloncestoTres derrotas seguidas, definitivamente ha perdido el Madrid la velocidad crucero del inicio de campaña. Alarmismos al margen, la explicación no requiere un doctorado, la baja del base titular en el tramo más exigente del calendario en lo que va de curso. Recalco lo del base, porque una baja en cualquier otro puesto de la plantilla, tal y como está configurada, tendría un efecto casi anecdótico. O si estuviese Doncic, claro, que igual te hacía de fontanero que de electricista. Pero de 15 jugadores (a Pantzar ni le cuento) sólo hay 2 que puedan hacer de base, el puesto clave del baloncesto moderno. El CSKA, por comparar, viajó a Madrid también con la baja del base titular (Chacho), pero tiene otros tres jugadores que pueden dirigir con más o menos garantías (De Colo, Hackett y Kulagin).

Campazzo estuvo heroico pero, claro, se fue a 36 minutacos en pista, una salvajada en cualquier caso, pero si encima son ante un CSKA, que te exige un enorme despliegue defensivo (y Facu en eso nunca escatima), pues llegas con la lengua fuera al desenlace. Y así nos lució el pelo, superado el Madrid con claridad en la segunda parte, a lo que contribuyó, todo hay que decirlo, un inusual acierto exterior de los rusos (¡15/26 triples!). De Colo clavó dos paraguayas inverosímiles de final de posesión y Clyburn, que llevaba 3/17 este año, firmó 2/4. Higgins, por cierto, estuvo excelso, aunque eso este curso no es noticia.

Los 4 minutos y pico de descanso que Prepelic dio a Facu fueron una calamidad, -7 el equipo con él en pista, -7 su valoración. Es escolta tirador y ninguna otra cosa, hace lo que puede como base, casi nada. Su salario es poco más de la mitad que el de Causeur, que debe estar para galeras cuando Laso ni ha probado con él en la dirección. Se puede discutir si el fichaje de Prepelic este verano era necesario, si hacía más falta un tercer base o al menos un combo, aunque fuese de perfil bajo, y la respuesta lógicamente es que sí. Pero cargar ahora las tintas sobre el esloveno sería ver los árboles y no el bosque, el de ese desequilibrio en la plantilla. El vaso medio lleno pasa por ver a Llull entrenar con bastante normalidad en los vídeos que sube en redes sociales, dejando claro que su ausencia es, efectivamente, por mera “precaución”. “Habría sido absurdo forzarle, aunque si hubiera sido la final seguro que habría jugado”, explicó después Laso.

Pero reducir el bache del equipo a la cuestión de los bases sería simplificar demasiado. Tavares, por ejemplo, ha perdido el momento desde su premio de MVP del primer mes de Euroliga, un bajón que ha coincidido en tiempo con el regreso de Ayón (a gran nivel, por cierto). El mexicano fue junto a Rudy (y al mencionado Facu) lo mejor del Madrid ayer.

Otro que fue clave en el arranque de curso y al que se le está saliendo la cadena por momentos es Randolph, en 5 días le han enseñado matrícula Singleton y Clyburn. Su primer cuarto ayer fue homologable, sí, pero el tercero un despropósito, flojo atrás y encadenando malas decisiones en ataque, culminadas por un vergonzante airball desde 4 metros con el defensor en la cara que le valió banquillazo por el resto de la velada. Como apunta mi hermano, uno claro defecto de Randolph es que juega exactamente igual independientemente del par que tenga enfrente, un dribling por aquí, un lanzamiento en suspensión por allá. Tiene clase para regalar, pero no sabe leer las ventajas, como sí hace por ejemplo Felipe, que entendió el filón de atacar a Peters al poste en 1×1. Está por ver cómo queda la rotación en el puesto de cuatro una vez Trey coja ritmo de competición, y cómo afecta a la confianza de Randolph una sensible reducción de su media de minutos en pista. Reconozco que me genera dudas razonables.

Esta semana de descanso (no hay ACB el finde por ventana de selecciones) llega en buen momento para recomponer filas, que falta hace. Nos vemos a la vuelta.

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La “venganza” de Chacho y otros tópicos de esta F4

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Estamos en días de previas, media day y entrevistas insustanciales. Se escuchan en los corrillos mogollón de lugares comunes, algunos más fundados que otros. A saber…

“Chacho se va a vengar”. Y dale con que si la abuela fuma… Se fue voluntariamente a la NBA, pagando religiosamente su cláusula y, de regreso a Europa, hizo lo más lógico, fichar por el club que mejor proyecto y salario le ofreció. ¿Dónde está la cuenta pendiente que justifique el verbo ‘venganza’ por ninguna de las partes? Más allá de eso, es lógico esperar que Chacho firme números potentes en semifinales, no deja de ser junto a De Colo el catalizador de un equipo que juega a muchas posesiones, o sea, a valoración alta. Resulta por tanto previsible que se vaya a unos 15 puntos y 5 asistencias, lo digo por si queréis apostar en Bwin y por tener un baremo sobre el que valorar su actuación. Tan previsible como que en sus minutos en pista aumente la producción de los bases del Madrid. Baloncesto, ya sabéis, ese deporte que se juega a dos canastas… En realidad, lo que más temo de Chacho son los minutos finales, en que predominan ataques en 1×1, en los que brilla su calidad para anotar porcentajes razonables de tiros forzados tras bote.

“Zeljko es un amuleto en las F4”. Lleva toda la vida en este negocio y ha tenido que agrandar dos veces ya el garaje para guardar los trofeos, pero vamos, que el único novato al que tendrá enfrente será Jasikevicius. Tanto Laso como Itoudis saben lo que es ganar la F4 y esta será su quinta participación. Se tienen muy vistos.

“Othello está que se sale”. Su estilo casa como anillo al dedo con el sistema Itoudis y su temporada es buena, cierto, está centrado en el basket y no se le ha salido la cadena a mitad de año como en Madrid. Parece que la noche moscovita no le confunde todavía. Ahora bien, tampoco juzguemos un curso completo por los números en cuartos, en que se cascó una minutada por la ausencia por lesión del pívot titular, un tal Kyle Hines, mejor defensor de la temporada en la Euroliga y que, me vais a disculpar, me despierta bastante más respeto que Othello.

“Con el regreso de Llull el Madrid es favorito”. No nos chupemos las pollas todavía. La vuelta de Sergio es un chute de basket en el puesto de base y una inyección de moral para la tropa, pero las pachangas ACB pueden ser un termómetro engañoso. El favorito, por lógica y respeto, es el campeón vigente, Fenerbahce, que además tiene una semifinal a priori asequible. Por otra parte, los pronósticos a partido único y entre rivales que se conocen tan bien son papel mojado. Los duelos directos de la temporada entre los tres candidatos (excluyo a Zalgiris) hablan sobre todo de igualdad. Cada equipo ha ganado dos partidos y perdido dos, en casi todos los casos con marcadores apretadísimos, salvo la visita de CSKA a Goya allá por la segunda jornada.

– Fenerbahce-CSKA 79-81
– CSKA-Fenerbahce 93-95 (prórroga)
– Madrid-Fenerbahce 83-86
– Fenerbahce-Madrid 77-79
– Madrid-CSKA 82-69
– CSKA-Madrid 93-87

Fuenteovejuna en el Palacio

facuTodos a una, con el concurso decisivo de los secundarios, así sacó adelante el Madrid un partido que dominó siempre pero se fue complicando por las lesiones de los interiores. A Randolph, que jugó una soberbia primera parte, se le salió el hombro en el tercer cuarto y, aunque intentó volver, a lo torero, entre lágrimas por el dolor y la ovación del Palacio, ya no volvió a jugar. Mucho más grave es lo de Kuzmic, que en un jugada aislada, sin impacto de por medio, se fue a romper la rodilla. Tiene pinta de ligamentos y de que podría perderse prácticamente lo que resta de temporada. A falta de confirmación médica, la lógica marca que el club debería fichar. Lo digo en condicional porque ya conocemos la orden de contención de gasto en la sección desde hace meses.

Volviendo al partido, enseñaron los blancos ante CSKA su versión más aguerrida, intensos atrás, concentrados, solidarios en las ayudas, y en ataque se encontraron soluciones en la segunda unidad: hasta 9 jugadores anotaron al menos un triple y Taylor terminó como máximo asistente con 4 (¡!). Con Randolph fuera por lesión y Doncic y Ayón desacertados de cara al aro (5/16tc), hubo que tirar de fondo de armario, que esta vez sí dio la cara, sobre todo en la recta final del tercer cuarto y el comienzo del último, cuando CSKA se acercó a 2.

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Causeur no tiene el protagonismo de la pretemporada pero igual es de fiar cual bonos suizos del Estado, no comete ni un error en pista, ni una falta innecesaria, ni una pérdida, ni un tiro mal seleccionado. El tipo de soldado que quieres a tu lado en la trinchera y al que en esta ocasión se unió Rudy, que regresaba tras un proceso vírico y enseñó esa versión 2.0 que tanto le reclamamos y muestra sólo con intermitencia. A saber, mucha defensa, gracias a su anticipación y manos rápidas, y en ataque simplemente un porcentaje homologable en tiros liberado. Se le vio disfrutar en pista por primera vez en bastante tiempo, encimando al rival, animando a la grada. La época de Rudy como referencia creadora desde bote o de romper hacia el aro quedó atrás hace tiempo, pero con una mínima regularidad al nivel de hoy sería ya de gran ayuda al equipo.

Campazzo dio una exhibición de descaro y desborde y Felipe mantiene la buena línea del comienzo de curso, especialmente necesario ante la baja indefinida de Thompkins, que sigue en EEUU por motivos personales, parece que su madre está grave. Hasta Randle y Maciulis se unieron a la fiesta ante lo rusos. El americano enchufó un par de canastas de calidad en el segundo cuarto (mucho margen de mejora el equipo según se adapte), mientras que Jonas, que tuvo que jugar minutos como ala-pívot por la lesión de Randolph, se descolgó con un par de triples en la recta final.

Por otra parte, el león resultó no ser tan fiero como lo pintaban, lo digo porque la mayoría de la prensa especializada española da a CSKA como favorito a la Euroliga este curso. Un pronóstico en mi opinión desmesurado a tenor de los movimientos de plantilla en verano, faltan centímetros y Chacho no es Teodosic. Más allá de la derrota, el paso del equipo ruso por el Palacio no dejó la impronta de otras temporadas, lo cual tampoco debe sorprender tras su derrota ante Jimki en el trofeo Gomelsky o la apuradísima victoria en casa ante Milán en la primera jornada. CSKA, el equipo más anotador de la Euroliga las tres últimas campañas, se quedó en Madrid en un 34% de campo y solo 5 asistencias, 0 de Chacho, que sorprendentemente jugó sólo 16 minutos, menos que Westermann, que para estos niveles es una nulidad. De Colo firmó un partido horroroso, 1/7tc y 4 pérdidas, por no hablar de Othello (val -3), al que no se echa en absoluto de menos. El morbo del regreso de Rodríguez no se alargó más allá de la presentación, en la que se escucharon muchos más aplausos que pitos, como no podía ser de otra manera. Hoy rival, para siempre leyenda.

Estamos en los albores de la temporada, pero si un equipo sale reforzado de estas dos primeras jornadas de Euroliga parece el Madrid, con dos compromisos delicados resueltos con solvencia (+27), mientras los dos supuestos favoritos al título levantan más dudas que certezas. Con permiso de las lesiones, hay motivos para la ilusión.

Mi previa de la Euroliga

euroleague2.pngArranca este jueves ‘lo bueno’, la Euroliga, de nuevo en el formato de fase regular de 16 equipos, todos contra todos, tan exigente para los clubes pero que tanto juego dio para el aficionado el curso pasado. El Madrid sufrirá en el primer tercio de temporada. Los tres triunfos en el arranque ACB son analgésicos, pero queda mucho por pulir y la Euroliga no perdona, repetir primer puesto de la regular se antoja imposible con la baja del vigente MVP de la competición. Uno de los atractivos de las primeras jornadas será abrir el melón Randle, que en principio jugará solo Euroliga. Se dice que Ayón ultima la obtención de pasaporte español, “para diciembre”, pero hace tiempo que somos escépticos con ese tema. Un objetivo realista para los blancos sería terminar entre los cuatro primeros, por aquello de la ventaja campo, y rezar para que Llull llegue en cierta forma al cruce de cuartos, que se juega la segunda mitad de abril. Eso es dos meses después de la fecha aproximada de regreso, finales de febrero, cuando se cumple medio año desde que se rompiese, plazo standard de recuperación para este tipo de lesiones, aunque varía bastante según el caso.

La fortaleza blanca, la continuidad de la columna vertebral al completo en año de diáspora, es también su lastre, pues ese núcleo se come mucho presupuesto y condiciona la capacidad de fichar. Las vacantes de salario de estrella están copadas y el presi no parece por la labor de un esfuerzo extra, pese a ser el último año de Doncic, que se presentaba como una oportunidad franca de levantar la Décima, jugándose la F4 en ‘campo neutral’ (Belgrado, improbable que Estrella Roja llegue con semejante chusta de plantilla). Sea como fuere, concedería al Madrid ciertas opciones de título, aunque con la contención del gasto en fichajes del verano no alcanza para la etiqueta de favorito, que en todo caso tampoco parece muy clara.

CSKA y sobre todo Fenerbahce serían dos candidatos claros, ambos han incorporado cantidad y a primera vista calidad, pero también han perdido a sus jugadores franquicia, tres de los cinco mejores de Europa, y sabemos por experiencia que las Final Four las deciden las estrellas y no los colectivos. Los turcos ha contado con la inyección de dinero de Dogus (45 millones de patrocinio en 3 años) para suplir la salida de sus dos estrellas y, dado que Udoh y Bogdanovic son claramente irremplazables en el mercado continental, han optado por reforzar la rotación fichando cantidad (6 jugadores).

Se antoja diferencial la incorporación de última hora de Wanamaker, que no encontró equipo en la NBA, debería suplir a Bogdanovic en labores de creación desde bote. El club ha apostado muy fuerte por Marko Guduric, 22 años, discretísimo Eurobasket el suyo, junto a Oriola el traspaso más caro del verano en Europa, 1 millón a Estrella Roja. Un alero fino, con un IQ alto y buena mano pero bastante irregular y de físico endeble, se comerá muchas broncas de Zeljko. En el rol de cuatro abierto llega Nico Melli en sustitución de Pero Antic (rumbo a Belgrado) y en lugar de Udoh aterriza Jason Thompson, con una sólida carrera NBA, de menos talento ofensivo pero que refuerza el perfil defensivo y atlético de la plantilla.

CSKA va a suscitar este año mucha atención de medios españoles con la presencia de Chacho, que tiene toda la pinta de que firmará estadísticas de vértigo, contando con muchos minutos y tiros, los que libera Teodosic. Sin embargo, diría que los rusos pierden algo de potencial de plantilla. El sistema Itoudis se parece un poco al de Laso, ritmo alto y protagonismo de los bases, y CSKA, sin entrar a discutir si Chacho es mejor o peor que Teodosic, ha perdido claramente profundidad en los puestos de 1-2. Salen dos buenos reservas, como Aaron Jackson y Dimitri Kulagin (firmó un gran Eurobasket), que suple solo Leo Westermann, descarte del Barca, una apuesta para la que sinceramente no encuentro explicación. Othello no veo que mejore a Augustine, que por cierto está rindiendo muy bien en Malaga en el arranque de curso, y la única mejora clara sería la llegada de Clyburn en lugar de Freeland, que era como no tener nada al estar siempre lesionado.

Respecto al resto de clubes, doy por sentado que Barcelona regresa al top-8, incluso con alguna opción de clasificarse para la F4 según encajen las piezas. Lo del curso pasado fue una anomalía en el tercer club de Europa por inversión en plantilla. Valencia, que no jugó Euroliga el curso pasado, es mi apuesta a equipo revelación, si se puede llamar así al campeón ACB. También debería estar en cuartos, junto a los griegos y un octavo que podría salir de Baskonia, Jimki o Efes.

Ni “pesetero” ni “traidor”: Chacho no debe ninguna explicación

skaEl Madrid ni siquiera se ha sentado a negociar con él, a ofrecerle nada, pero igual escucho a no pocos aficionados de pelo en pecho acusar de “traidor” o “pesetero” a Sergio Rodríguez por fichar por CSKA. Imagino que se comen con patatas su camiseta blanca con el 13, best seller en su día. Firma hasta 2020 con los rusos por un total de 10.5 millones de euros, que si no son netos poco le debe faltar (el tipo impositivo allí es del 13%). CSKA es el séptimo club de su carrera, canterano del Estu. Por dinero se marchó de Europa y por dinero vuelve, bienvenidos al deporte profesional.

Me consta que queda cierto malestar en el club blanco por la precipitada manera en que salió el verano pasado (igual que Slaughter, los trenes a veces llegan sin preaviso), pero básicamente el motivo de que no regrese a Madrid es el escaso margen salarial en la sección para otro sueldo estelar, el que correspondería a Chacho por nivel de juego y valor de mercado (en Europa). La apuesta de la sección como base reserva es más joven y baratita, Campazzo, una vez obtenido pasaporte español.

Y si el Madrid no ofrece nada a Rodríguez y en la NBA ninguna franquicia muestra mayor interés, ¿qué debería hacer el jugador, quedarse en paro para no ofender vuestros sentimientos, o fichar por el mejor club posible y al mejor salario? La fidelidad a un club es fácil de predicar desde el sofá de casa, viendo partidos por la tele y comentándolos por Twitter, sin que te afecte al bolsillo. Para el jugador es la forma de ganarse la vida, su empleo, no creo que deba fidelidad a nadie, igual que tampoco la ofrece el club. Es la misma lógica laboral de nuestros empleítos de oficina aplicada al baloncesto profesional, aunque para nosotros sea solo un tema de tertulia.

Nos hemos acostumbrado mal con Llull. Es un caso entre un millón y no debería usarse como vara de medir, si no queremos vivir en la decepción permanente. Si a Sergi le gusta mucho la ciudad, el club, y acepta perder dinero por jugar aquí, le estaremos eternamente agradecidos y le levantaremos una estatua a la entrada del pabellón, pero es precisamente lo exepcional de su sacrificio lo que le convierte en leyenda.

Quitémonos la boina y entendamos que Madrid no es el ombligo del basket Fiba. Chacho no se va a un nuevo rico chino sino al segundo club con más copas de Europa y uno de los tres grandes de la Euroliga hoy, el primero en presupuesto. Además, por cierto, una magnífica organización, que mima a sus extranjeros (pregunten a Ettore), sin olvidar que paga muy bien y garantiza a Chacho la titularidad, algo que no tendría en Madrid. Un reto deportivo mayúsculo pues. Si no le ponen sobre la mesa nada potable en la NBA ni en Madrid, ¿quiénes somos para juzgar su fichaje por CSKA? He vivido en Moscú allí 5 años y no es el fin del mundo, contrariamente a lo que piensa la generalidad en latitudes más meridionales.

Chacho puede contar con mi aplauso cuando pase por Goya, sea con el Ejército Rojo o con los Village People, le estaré agradecido por los títulos a los que contribuyó y los buenos ratos que nos hizo pasar. El resto son simples celos por egocentrismo.

Diario de la Copa: ‘Era campo atrás’

Surgió, pues como surgen estas cosas, de la forma más tonta. Según nos contaron baskonistas, un aficionado frustrado no paró de repetir el jueves en un bar, a la salida del pabellón, que “era campo atrás” de Llull, antes de darle el balón a Randolph para enchufar el triple que forzaba la prórroga. La charanga pasaba por allí y le puso a la frase esa música facilona que le pone a todo. La pataleta de Andorra y de los narradores de Movistar infló el globo y el cántico corrió como la pólvora por Vitoria, porque lo tenía todito para triunfar en una Copa: pegadizo y  antimadridista. Esta edición ya tenía hit oficial: “Era campo atraaas”.

La charanga de Unicaja tocó el tema a la entrada del pabellón el viernes, que contra el Madrid le salen a uno mogollón de amigos. Fue su minuto de gloria, a renglón seguido su equipo cayó con escaso heroísmo ante un Barca de circunstancias. “Llevo peor caraja que el Granca, con una manta y una mecedora me dormía ahora como un bebé”, soltó Gustavo en la otra semifinal, un tostón que pasamos poco menos que de resaca, vegetando en la butaca tras una ruta previa bien regada.

“Antes encontrar a un ala pívot que metiese triples era la hostia, ahora lo que es la hostia es encontrar a un cuatro que rebotee”, reflexiona Ander, filósofo del basket, que conduce Volvo y hace baile latino, de moda hasta en Álava. “Es que la Cuchillería ya no es lo que era, olvídate de escuchar a Mano Negra”. Ander nos llevó a mediodía de pintxos a Tximiso, a probar la famosa tortilla de Sagartoki y de carajillos a Aldapa, que no son un asunto menor. En el piso de la abuela habíamos dormido los cuatro en dos camas de matrimonio… de las de entonces, de muelles con solera y 120 de ancho, que en seguida te estás queriendo con el vecino. Gustavo, tan cariñoso él, se anexionó espacio vital de mi hermano, que pasó la noche encabronado con medio culo colgando.

Guernika, chavales, es una cervecería muy recomendable, típico local estrecho pero con ambiente despolitizado y unos temazos vintage que animaron a bailar al mismísimo Piter cenizo. Como no jugaba el Madrid me vestí ‘de civil’, guardé la camiseta de Felipe y salí con la de De Colo en CSKA, por dármelas de interesante, pero quien triunfó en la noche resultó ser mi hermano con la de Doncic que le regale por Reyes. Una docena de madriristas camuflados y errantes salieron del armario al ver a David y se acercaron a hablarle: “eres el primero de los mios que veo esta noche”. Apadrinamos a los menos cenizos en el siguiente garito, Glass, donde nos cruzamos además con 40 princesas Leia, que había una convención de Star Wars. Fue ese tipo de noche.

En la esquina donde converge la farra se apostó de madrugada un músico callejero, tocando canción protesta ante la indiferencia de los transeúntes. Hasta que, ah, un grupo de aficionados le pidio el hit de la Copa. Hizo una versión a guitarra, que con una sola estrofa de tres palabras alargó como 10 minutos al ver que le empezaban a llover monedas, rodeado de un enjambre de curiosos. Qué bien se vive contra el Madrid. Gustavo, para entonces ya algo cocido, se quitó el abrigo pese al frío y se puso a bailar como un loco con su camiseta de Llull, para deleite de la multitud antimadridista. Aquello sí que fue campo atrás