No hay, como en ediciones previas, un Zalgiris o un Lokomotiv que se haya ‘colado’, que parta sin opciones reales y para quien el premio sea haber llegado. El tópico de que cualquiera puede ganar sí aplica este año, que al trío de Grandes de Europa se ha unido el mejor Efes que recordamos. Muchos, entre los que me cuento, suponíamos que no aguantaría el nivel todo el curso: es un club de tradición perdedora, de poco ambiente en el pabellón, de fichar caro y mal, de acabar decepcionando, este año encima con un paquete como Ataman en la banda, pero son ya muchos meses jugando bien y se ha ganado a pulso esta candidatura.
Moerman y Simon han encontrado el ecosistema perfecto para su juego y el nivelazo de Micic no era un mes de inspiración pasajera sino todo un stepahead en su carrera. Junto a Larkin forma el mejor backcourt de la competición. Respect.
Fenerbahce tocado
A la ausencia de Lauvergne, que lleva dos meses lesionado, ya se había acostumbrado el equipo, pero no a la de Datome. Está confirmada y será difícil de enjuagar, además Vesely y Kalinic jugarán tocados, si es que juegan. Fenerbahce ha sido sin duda el mejor equipo de la fase regular, en otras circunstancias sería favorito de esta F4, pero le llega la cita en mal momento.
El Madrid se ha ido a cruzar con CSKA, único equipo que le ha ganado los dos partidos al en fase regular. Además, los rusos dieron hace dos semanas una muestra de nivel y carácter con esos dos triunfos a domicilio en Vitoria en cuartos. A priori van justos de centímetros en la pintura, Tavares debería apagar las luces a Hines y Othello, pero tienen cuatro generadores de nivel desde bote como ninguna otra plantilla.
La campaña de Chacho y De Colo no ha sido especialmente lustrosa, muy irregulares, pero tenían las espaldas cubiertas con la pareja de americanos, Clyburn y Higgins, convertidos en motor de la producción del equipo y elevados por méritos propios a la categoría de estrellas de la Euroliga. Su evolución está claramente en el haber de coach Itoudis. Asumo que Taylor defenderá a De Colo y será Rudy quien se empareje más minutos con Clyburn, en clara desventaja física, 20 kilos de músculo les separan.
No me gusta el cartel de favorito, es una edición bastante abierta pero, objetivamente, si tuviese que apostar unos eurillos, lo haría por la victoria blanca. ¿Argumentos? El 3-0 a Panathinaikos en cuartos fue un mensaje de fuerza a Europa. Campeón vigente, la plantilla más larga, jugadores experimentados, llega sin lesiones y con las piezas clave en pico de forma (Facu y Tavares). Llull ha regresado en modo asistente, asumiendo poco protagonismo, una versión suficiente, y Causeur en este estado puede (volver a) ser un factor microondas desde el banquillo.
El desastre de las entradas
Se esperan, por cierto, unos 2.700 madridistas en las gradas (bastantes dispersos, eso sí), cifra que seguramente les convierta en mayoría entre los equipos clasificados. La explicación es que gran parte de los abonos de reventa está yendo a manos blancas, única afición con una logística de transporte a Vitoria como para organizarse un viaje con tan poca antelación. Esto nos lleva al tema del desastre este año de las entradas de la F4… Primero, el sablazo. Euroliga viene subiéndose a la parra poco a poco, y este año ha continuado la tendencia, 270 euros el abono más barato, que se dice pronto, por ver tres partidos de baloncesto europeo desde un gallinero (que el del Buesa es como estar en Burgos). Por comparar, es más o menos lo que me cuesta el abono de temporada en el Wizink Center, en una ubicación decente, para ver 40 partidos del vigente campeón de Europa.
Además del precio, la gestión de la preventa ha sido nefasta. El 7 de noviembre se colgó con orgullo el cartel de no hay billetes, es decir, agotadas las entradas ‘generales’, que suponen como el 80% del aforo del pabellón, todo salvo las 600 entradas que reserva Euroliga para la afición de cada equipo clasificado. Sin embargo, estamos 3 días del evento y hay unos 700 abonos disponibles en la web oficial de reventa (stubhub), muchos por debajo del precio original. A los que sumar muchos otros que se han revendido (o se intenta) por canales no oficiales, foro ACB, webs piratas o amigos de amigos. El trapicheo está siendo de época. Se ve que a muchos aficionados baskonistas, como no se ha clasificado su equipo, les ha dejado de interesar el evento.
La respuesta lógica sería renovarle, permanece como un activo más o menos valioso del fondo de armario de Laso. En su contra juega que termina contrato y la necesidad clamorosa de fichar este verano a un tercer generador fiable desde bote, no necesariamente base puro pero capaz de dirigir si hace falta, tarea para la que Laso no cuenta con Causeur, como ha dejado claro durante los periodos de baja de Llull. Y para hacer hueco a ese hipotético fichaje toca desprenderse de uno de los cuatro escoltas en nómina, o el juego exterior acabará pareciendo el camarote de los Hermanos Marx.
No debe ser tan fácil cuando es el único de los cuatro que lo ha conseguido: ganar los dos duelos de casa y mantener la ventaja campo en cuartos. Pone el Madrid pie y medio en la F4, los deberes del curso, la línea que marca la gran élite continental, y lo pone con un soberano baño a Panathinaikos en el segundo de la serie, pese a lanzar 2 tiros libres menos. O sea, 



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