Primera derrota ACB de la temporada en la Caja Mágica. Un desastre, no por el devenir de la eliminatoria, sino por la forma de la derrota en sí. Entiendo que Messina se marchó a mitad de temporada y la capacidad de maniobra era limitada, pero no puedes dejar a todo un Madrid en manos amateur como las de Pe-Lele Molin. La derrota ante el Bilbao trasluce sus carencias y manías, una incompetencia que agrupo en tres capítulos básicos.
1) Preparación del partido: la mentalización previa. No debió concienciar mucho Molin al vestuario de la importancia del choque si salieron a una semifinal de ACB como si de una pachanga de futbolín se tratase. La desidia llevó al colapso y éste al ridículo. La reacción tras el descanso sólo corrobora que el despropósito de la primera mitad fue un problema de aCtitud, no aPtitud.
2) Gestión del último cuarto. Por poner un ejemplo: si Tomic es el mejor 5 de Europa en uno contra uno al poste, pero un cero a la izquierda en bloqueo y continuación, ¿qué conviene jugar? Molin debe ser el único que no lo ve: Tomic participó en 4 pick & roll sin resultado y no recibió ni un solo balón de espaldas al poste en ese último cuarto.
3) Obcecación con Reyes. El ocaso del Monarca es vertiginoso. No salta, no corre, apenas rebotea, no las mete de fuera, no sabe leer las defensas… pero sigue midiendo 2.03m con zapatillas y levantándose el sueldo más alto de la plantilla (contrato garantizado para el curso que viene, cortesía de JCS). Su juego en ataque es previsible como la música de los caballitos, y por tanto limitado: tiro abierto de dudoso % y bote sobre derechas fuerte hacia el aro (que la mitad de las veces termina en falta en ataque). Su defensa es un mito ancestral: Banic, 11 de 14 tiros de campo en la serie…
Todo este argumentario, murmullo ya constante en la parroquia Mágica, no inquieta sin embargo a nuestro intrépido Pe-Lele. Molin sabe que está de paso y no va a escatimar en minutos al Monarca por miedo a la prensa, a la afición y a la directiva. Felipe se fumó media hora en el 2º partido, el que más jugó junto a Llull, para 5 puntos y 5 rebotes. A todo esto, Mirotic y Velickovic marchitan su talento en el banquillo. ¡El futuro es nuestro!
- Tomic, el jugador más alto sobre el parquet, atrapó un solo rebote en 19 minutos.
- La valoración conjunta de los 5 interiores del Madrid fue 24, exactamente la misma que la de Hervelle solito, con sus dos metros pelaos y sus bien conocidas limitaciones técnicas.
- Chacho Rodríguez, el 2º jugador que más cobra de la plantilla tras Felipe, firmó -2 en 11 minutos y su tiempo en pista coincidió sospechosamente con el colapso del segundo cuarto.











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