Euroliga 13/14: mismos nombres, nuevas camisetas

A remolque por ese eterno y tardío Eurobasket comienza de sopetón el curso baloncestístico. El Madrid debutaba en ACB a menos de 24 horas del arranque de la Euroliga. No me detendré demasiado en la pachanga contra el Valladolid, principalmente porque no lo pude ver (gracias Orange). Leo en la planilla estadística que los 12 miembros de la plantilla jugaron 11 minutos o más cada uno. Destacaron (a su manera) Mejri, Díez y Slaughter, que deberían acostumbrarse a tirar del carro en estos encuentros chusqueros de liga doméstica. El viernes debutamos en Kaunas ante un Zalguiris en el chasis, creo que durante la presentación los gemelos Maciai van a salir al centro del pabellón a dar un abrazo fraternal a Rudy..

El mercado estival no ha cambiado demasiado el horizonte de la Euroliga, mercadeo de cromos entre la oligarquía que no altera el status quo. Por madurez de proyecto y equilibrio de plantilla veo a nuestro Real como candidato número uno al título, aunque con tan poco margen que ni siquiera me atrevería a utilizar la palabra favorito. Olympiakos consiguió finalmente renovar a Spanoulis pero a cambio hipotecó la casa. Ve marchar a Papanikolau, Pero Antic, Hyle Hines y Shermadini. Mirando la plantilla fríamente no le daría ninguna opción al título, pero tengo siempre presente la voz de Rudy Tomjanovich: «Never underestimate the heart of a champion».

¿Kyle Hines al CSKA? Lo siento, me pueden los prejuicios, no veo qué pinta en un equipo de 47mill de presupuesto un pívot stopper de 1.96m cuando ya tienes a Jriapa, Kaún y Krstic en el roster. Son ganas de gastar por gastar, importar soluciones de equipo pequeño, sobre todo cuando tienes en el mismo puesto a Vorontsevich, uno de las grandes promesas del basket ruso. Pero ya sabemos de su época en Madrid que la gestión de talento joven no está en el repertorio de Messina. La llegada de Pargo (4 mill por 2 temporadas) me genera también más dudas que certezas, un fichaje cuanto menos innecesario, uno de esos americanos que requiere mucho tiempo de balón. No entiendo qué pinta junto a Teodosic y Aaron Jackson, otros que tal bailan. Al final la incorporación que me convence es la de Fridzon, un magnífico competidor. Igualito es jugarte un final de partido apretado con Fridzon en pista que con Micov. Sea como fuere, CSKA volverá a estar en la terna, lo mismo que el Barca, sobre el que no me voy a detener hoy.

Me chirría el pronóstico de algunas casas de apuestas online que sitúan a Panathinaikos en el primer peldaño de candidatos, junto a BAR, RM & CSKA. Vuelven a OAKA Fotsis y Batiste tras lamentables pero lucrativos periplos por Italia y Turquía, respectivamente. Unidos a Lasme, Mavrokefalidis y Gist completan un juego interior escaso de centímetros pero majetón. El problema está en la alas, veo muy poco talento más allá de Diamantidis, que el hombre tiene ya sus 33 años. El enésimo megaproyecto turco (Fenerbahce) para colocar un equipo en la F4 me convence más por el entrenador, Zelko, que por los fichajes estrella: Kleiza, Bjelica y Zoric, competitividad bajo sospecha. A todo esto, en verano salieron Andersen, Sato y Batiste, todos con finiquito bajo el brazo, para mayor gloria de sus agentes.

Ojo al debut del Lokomotiv Kuban, que puede aterrizar en Euroliga repartiendo sopas con hondas, especialmente dado el nivel de algunos equipos en primera fase: Zielona Gora, Strasburgo, Kiev, Nanterre…  Lo cual me recuerda las dos claras ausencias de esta edición, el Jimki (cayó en la previa, manda huevos) y el Valencia basket, equipos de nivel top-16 con la chorra, que a 15 de octubre puedo apostarme una mano a que volverán a jugar la final de la Eurocup dos años después, si los cruces no lo remedian antes. Es lo que tiene el formato de club endogámico de la Euroliga, que condiciona también a la segunda división con la presencia de equipos muy por encima del resto.